Teaser La Siesta en Ciudad de Méjico.

La Siesta !


Este solo es un proceso creativo y de investigación desde la óptica de lo que podríamos denominar Danza ecléctica;  «una danza que no cree en la disyuntiva danza-teatro, que intenta posibilitar distintos estilos, que busca integrar, no separar, pero que es consciente de la especificidad de cada uno; que centra su investigación y aprendizaje en las fronteras de los diferentes lenguajes y que toma de cada uno lo que le parece más interesante; una danza que nunca termina de aprender y crecer, capaz de evolucionar y contradecirse, y que no cree en las verdades totales; una danza que busca la comunicación a través del movimiento, el control a través de diferentes técnicas y la expresión a través de la creatividad». Método que utilizo tanto a la hora de crear como en la docencia. 

Este proyecto propone una intervención en espacios convencionales como  – no convencionales - . 

En los primeros, las condiciones envuelven al proceso en un entorno tanto de iluminación como de sonido que propician las condiciones que definen las características de la pieza; en los segundos desarrollan una nueva  configuración, no solo como entorno específico, si no también como emplazamiento, emblema, símbolo o valor como de institución interviniendo en estos como acción ofrecida a crear un lugar de reflexión.

 La metáfora del breve lapso de tiempo del sueño conocido como “siesta” elabora un discurso en tono crítico y desde la comicidad para generar un escenario donde espacio y tiempo se ven transformados y podemos dialogar sobre egos ensalzados, el adoctrinamiento que puede parecer como un fantasma soterrado en nuestro inconsciente y al mismo tiempo presentarnos como seres suspendidos en un sueño donde el delirio político, la convención social y el afán de éxito nos lleva y nos conduce a un sendero como ovejas en un mismo carril sin más opciones. 

El origen de esta pieza nace en México D.F. como promesa a Pablo Madrigal (coreógrafo fallecido a los 26 años y ganador del premio de danza de México).  

El punto de partida es la inquietud sobre un sentimiento de adormilamiento temporal en el que se intuía que no era una solo una sensación personal si no que se veía reflejado y enraizado en muchos sectores de la sociedad actual. 

El discurso que se emite con tonos de paternalismo, sentencias,  la procuración de un bienestar lanzados como una diáspora a las conciencias, la proyección de ideales, valores y expectativas hacía a dónde han de dirigirse los deseos para alcanzar la felicidad y el éxito, nos conduce a un sopor en el que los sujetos nos vemos envueltos como en un sueño pero en la realidad, cuando estamos despiertos. 



Y de ahí surgen interrogantes como: 

¿Estamos despiertos en esta realidad que parece un sueño que nos adormila o despertamos ante nuestro entorno cuando soñamos? 

¿La siesta, ese periodo corto en el cual descansamos momentáneamente para reponer fuerzas durante el día, podría ser también el momento en el que nos recomponemos para seguir con esta realidad distorsionada que parece un sueño?

¿Es todo lo anterior una sensación constante o es un tiempo pesado y continuo que nos parece leve?  

¿Dónde estamos durmiendo y qué nos dicen nuestros sueños? ¿De qué nos hablan?

¿Somos seres durmientes o esperpentos que sueñan?

Sobre todos estos interrogantes se lanza esta proposición que nos invita a reflexionar sobre el entorno, el discurso y los códigos escénicos. 



Joan Pinillos Ponsoda


La Siesta. Playa de las Arenas. Valencia.