Poemas de Malcolm Lowry, y de Joumana Haddad, en el Club de Poesía de Ferrol


POEMAS DE MALCOLM LOWRY




El trueno más allá del Popocatépetl




Negros nubarrones de tormenta

combaten contra el viento

más allá del Popocatépetl,

del mismo modo que el viento de la razón

tiene el corazón crucificado

hasta que llega el excesivo peso de la locura,

la grieta en el cerebro.

Torbellino sin razón, el pétalo de la inteligencia

desgajado del tronco, en dónde puede caer

sino en la última oscuridad, en la tierra final.

Tomar las armas para defender el viento,

salmos de la desesperación, de la destruida razón.

Blancos pájaros vuelan contra el trueno

y aún más alto, donde Chejov

dijo que se encontraba la paz,

allí donde se transforma el corazón

y al fin retumba el trueno.



Malcolm Lowry (Birkenhead, 1909-Ripe, 1957), El trueno más allá del Popocatépetl. Poemas escogidos. Selección y traducción de Juan Luis Panero, Marginales Tusquets, Barcelona, 2009









BIZANCIO



-¡No me saque a relucir eso de Bizancio, joven!

Sea amable conmigo. Con sólo Estambul,

Aquí El Gafas, Bill y yo tenemos bastante.

Constantisangrientonopla ya nos sobra-

¿Se llama así, no? ¿No? no me venga con juegos de palabras

Como en aquel chiste que me hizo sobre el ideal.

-¡En la cuenca ciega de un ojo! Pero, una chica es una chica

Y por aquí hay tigres que le asustan con sus rugidos

¡Ya le darán ellos ideal y medio!... Digo adiós,

La sirena muge; ¿dónde? ¿dónde voy?

El motor se embala: más loco que tú, ji, ji,


Y los ukeleles se lamentan lanzando ululús,

El acero gime: a cada uno le llegará su turno,

Y las estrellas parpadean; Venus primero, después Mercurio.


     [Malcolm Lowry, Poemas Traducció de M. Antolín Rato.Visor, Madrid 1995]


Conocí a un hombre sin corazón:Los niños se lo habían arrancado, decían,Y dado a un lobo hambrientoQue lo cogió y huyó.Y huyeron los niños, su amo también,Muy lejos huyó la bestia,Y tras ella, original persecución,El hombre sin corazón seguía titubeando.Conocí a este hombre el otro díaPaseando un orgullo grotesco.Su corazón restaurado, su semblante alegre,El dócil lobo a su lado.







El pasado que florece




No hay ninguna poesía cuando vives ahí.

Esas piedras son tuyas, esos ruidos son tu mente,

los tranvías rechinantes y las calles que te unen

al bar soñado donde se alivia la angustia

son calles y tranvías: la poesía está en otro sitio.

Las fachadas de los cines y las tiendas

dejadas atrás y lloradas, ya no se lloran más.

Los nuevos jalones del aquí y ahora parecen

extrañamente fríos. Pero ve al Polo o a Nueva Zelanda,

y esas piedras florecerán y los ruidos cantarán

y serán fascinantes los tranvías, para el niño dormido

que nunca descansa, cuyo barco seguirá vagando siempre,

que jamás podrá volver a casa, y aún así debe traer

de vuelta a Ilión trofeos extraños, y absurdos!


Malcolm Lowry, Inglaterra, 1909-1957

Versión © Gerardo Gambolini







Un río seco es como el alma



Un río seco es como el alma

de un poeta que no puede escribir, aunque percibe

su tema con claridad imperfecta y lamenta

morir de sed por la sequía. Pero su meta,

un saludable mar del más claro cristal una vez,

retrocede, se vuelve gris en el espino cerval,

se va como los amores viejos,

abandona la mente por completo. Él no concibe

nada que lo remplace: solo en el polo

de la memoria vibra una brújula extraviada;

y así el río, al lado de sus árboles grises compasivos,

es una agonía de piedras, horrores que se hundieron

y que son declarados, blanqueados ahora. Porque son estas,

estas piedras y naderías las que mandan

cuando el río es un camino y la mente un hueco.

Malcolm Lowry, Inglaterra, 1909-1957

Versión © Gerardo Gambolini









Xochitepec



Esos animales que nos seguían en sueños

son devorados por la aurora, pero, ¿qué hacer con los

que nos cazan, olfatean, nos asaltan en la vida, rodean

por encima de ella, panza arriba, cazan nuestros

                         proyectos

de construcción, con fantasmas del delirio,

símbolos de muerte, heráldicos, y sombras,

amenazantes? -justo antes de dejar Tlalpam

nuestros gatos yacían temblando bajo el magüey;

un sentido había escapado, y ahora murió, con ellos,

el chico los balanceaba medio muertos, abajo en la

                         hondanada,

donde ahora entramos, y cuyo nombre es infierno,

pero nuestra última noche aún tiene su animal:

el cachorro, en el cabaret, obsceno,

dando vueltas de campana y ensuciando todo el suelo

y atándose a sí mismo a ese horror

de nuestra última noche: mientras el día final

cuando me sentaba encorvado, conservado en mescal,

unos tipos arrastraban dos cervatillos dando coces por el

                        hotel

y los degollaron, tras la puerta del bar...




Malcolm Lowry (Liverpool, 1909 / Ripe,  1957, Inglaterra)

De. "Poemas", Colección Visor de poesía, 1995

Traducción: M Antolín Ratto






Nos sentamos Descogotados, Borrachos y Locos Por Corregir



Las nociones de libertad son aseguradas con un trago

Nuestro ideal de vida contiene una taberna

Donde un hombre puede sentarse y hablar o solo pensar en

Todo sin miedo a los dragones nocturnos

O al menos dónde aparecerá otra taberna.

No, no  hay ahí signo de confianza y crédito no, no

Y además de la cerveza ilimitada

Nos sentamos descogotados borrachos y locos por corregir

Opúsculos de una tierra realmente mejor donde el hombre

Pueda tomarse un fino ¡ ah ¡ vino sin destilar

Esa intoxicante sutileza sin dolor

Tejiendo una asimilable visión del hospedaje

Donde podemos beber por siempre

Con la puerta abierta y el viento soplando.






Delirium En Uruapan


Conocí a un hombre que sufría más que yo

En la esquina de una calle. Después, otro. Además de uno más.

Luego encontré una oscura calle de pobres

Fantasmas que habían sufrido una eternidad.

Le pregunté al primer hombre por su compañía

Pero él se rehusó. Entonces indagándome el porqué

pensé en preguntar al segundo hombre cuya mirada fija

De perfecto desprecio, se sostenía indiferente.

Subí rápidamente por la oscura calle para saber por

Aquellos que más sufren, para preguntarles lo que habían hecho

Para merecer eso, pero había una maldición en sus risas.

Entonces recordé que estaba en el infierno.

Si – ¿Qué hice para merecer ese condenado desprecio?

Y volví a bajar la oscura calle del sí mismo

Entendiendo demasiado bien.





El Demonio Era un Gentilhombre


                                     XII

Él escribió para  los muertos, pero para los omnipresentes muertos

Y preferentemente en su cama como su particular sabiduría.

Él escribió para los ciegos, aun para las ciegas polígonas

Entonces tenía ricas, tupidas cosas en mente

Él escribió para los estúpidos, pero las doradas – voces estúpidas

Estaban cantando sus propias canciones y podían no venir

Escribió entonces para los no nacidos, ya que seguramente, esto dijo,

Ninguno es estúpido, ni ciego, ni muerto.




Oración para borrachos.


Dios da bebida a esos borrachos que se despiertan al amanecer

Farfullando sobre las rodillas de Belcebú, totalmente destrozados,

Cuando una vez más espían a través de las ventanas

Acechando, el terrible puente cortado del día.

                                                 versión de GERARDO LINO





EL PASADO FLORECIENTE




No hay poesía cuando vives ahí.

Esas piedras son tuyas, esos ruidos son tu mente,

Los retumbantes vehículos y calles que te atan

A la barra soñada donde se sienta la desesperación

Son vehículos y calles: la poesía está en otro lado.

Las marquesinas de los cines y las tiendas dejados atrás

Y llorados, ya no son llorados. Raramente desatentas

Parecen las nuevas referencias del ahora y el aquí.

Pero vete hacia Nueva Zelanda o al Polo:

Esas piedras florecerán y los ruidos cantarán,

Y los vehículos sonsacarán al niño durmiente

Que nunca descansa, cuyo barco siempre bogará,

Que nunca puede venir a casa, pero aún debe traer

Trofeos extraños de regreso a Ilión, y salvajes!




RILKE Y YEATS



Ayúdenme a escribir.

Muéstrenme las puertas

Donde residen los órdenes,

Y la jaula

Que mi alma mira fija,

Donde mi valor

Ruge entre las rejas.







TIPOGRAFÍA EXTRAÑA


Escribí: “en la caverna oscura de nuestro nacimiento”.

El impresor la volvió ‘taberna’; lo que ya es algo:

Pero ahí yace la materia de nuestras carcajadas,

Pues en la página siguiente ‘muerte’ es ‘fuerte’.

Así podría ser que la palabra de Dios fuera ‘distracción’,

Y para nuestra extraña máquina fuera ‘destrucción’,

Lo que ya es agrio.





ABRIDOR DE OJOS



Cómo se parece a un hombre el hombre que se levanta tarde

Y mira los platos sucios de la cena

Y mira las botellas, también vacías,

Todo tragado en el largo ruidoso cómo-te-va de anoche,

—aunque un vaso tiene todavía un cebo repugnante—

Cómo se parece al hombre este hombre y su destino—

Manteniéndose borracho y rebotando entre árboles mohosos

Para desayunar ron rancio, sardinas y chícharos.






NOCIONES DE LIBERTAD



Nociones de libertad se enlazan con el trago.

Nuestra vida ideal contiene una cantina

Donde el hombre puede sentarse y platicar o pensar nada más,

Sin miedo alguno al dragón caballeresco,

O incluso otra cantina donde suele aparecer.

No hay letreros de ‘Hoy no se fía, mañana sí’,

Y, haciendo a un lado las cervezas ilimitadas,

Nos sentamos borrachos sin ataduras y locos por editar

Panfletos de una tierra de veras mejor donde el hombre

Pueda beber un exquisito, ah, un no destilado vino,

Que sutil intoxica sin dolor alguno,

Tejiendo la visión de un refugio incomparable

Donde podamos beber por siempre sin deber,

Con las puertas abiertas, y el viento soplando.






CONSUELO



No eres el primer hombre con convulsiones,

Los vahídos, los horrores; que usa chancletas

Escarlata, ni siquiera la invencible callejera

Perseguida por ojos como redes. Inclinándose, duele

La cara de hierro con ojos ágatas, y despierta

El ángel guardián, ve el pasado,

Un Partenón de posibilidades…

No eres el primer hombre sorprendido en mentira,

Ni al que se le dice “te estás muriendo”.






BENEATH THE MALEBOLGE LIES HASTINGS STREET



Beneath the Malebolge lies Hastings street

The province of the pimp upon his beat

Where each in his little world of drugs or crime

Drifts hopelessly, or hopeful, begs a dime

Wherewith to purchase half-a-pint of piss

Although he will be cheated, even in this.

I hope, although I doubt it, that God knows

This place where chancres blossom like the rose

For in each face is such a hard despair

That nothing like a grief finds entrance there.

An on this scene from all excuse exempt

The mountains gaze in absolute contempt.

Yes this, yet this is Canada, my friend

Yours to absolve of ruin, or make an end.





BAJANDO MALEBOLGE QUEDA LA CALLE HASTINGS



Bajando Malebolge queda la calle Hastings

El territorio en que el padrote dirige el ritmo

Donde cada cual en su mundito de drogas o crimen

Vaga desesperanzado, o con esperanzas, pide una moneda

Con la que conseguirse una ampolleta de meados

Aunque lo estafen, incluso en esto.


Espero, aunque lo dudo, que Dios conozca

Este lugar donde los chancros florecen como la rosa

Por el que cada cara es tan duro desespero

Pues nada sino la desgracia tiene su entrada ahí.

Sobre esta escena exenta de todas las excusas

Las montañas miran con desdén.

Esto sí, hasta esto es Canadá, amigo mío,

Tuya para absolverla de la ruina, o acabar.





NOCTURNE

This evening Venus sings alone

And homeward feathers stir like silk

Like the dress of a multitudinous ghost

The pinions tear through a sky like milk.

Seagulls all soon to be turned to stone

That seeking I lose beyond the trail

In the woods that I and my ignorance own

Where together we walk on our hands and knees

Together go walking beneath the pale

Of a beautiful evening loved the most

And yet this evening is my jail

And policemen glisten in the trees.




NOCTURNO



Este atardecer Venus canta solo

Y plumas migratorias revolotean como seda

Como el vestido de un fantasma multitudinario

Las alas rasgan a través de un firmamento lácteo.

De pronto las gaviotas retornan a la piedra

Buscando aquello que pierdo más allá de la senda

En los bosques que mi ignorancia y yo poseemos

Donde juntos caminamos sobre manos y rodillas

Juntos vamos bajo la palidez

De una espléndida noche por mucho adorada

Y aún así este anochecer es mi celda

Y los policías brillan en los árboles.



SONGS FOR SECOND CHILDHOOD



XII


Oh pyre of Bierce and springboard of Hart Crane!*


I will no die here! He prayed for his ill life.


This is far from home, by Christ!, to die so,


Too far from love, lane, sanity, wife.


He trembled. But his hurdling Olympic brain


Raced with the imponderable athlete doom,


To be of life once more the bridegroom,


And ran death of such doleful wreathing,


Grinned death, (a sardonic loser), ‘Of faces


And English stones, with smiles and flowers, as graces


My slow prize day at home for stopping breathing,


Such as all who have been buried under the forget – me – not,


Will they you of jovially; and well they should know.’



CANCIONES PARA LA SEGUNDA INFANCIA

XII



Oh pira de Bierce y trampolín de Hart Crane!*

No he de morir aquí! Rogó por su vida enferma.

Esto queda lejos de casa, por Cristo!, morir así,

Tan lejos del amor, sendero, salud, esposa.

Se estremeció. Pero su obstaculizado olímpico cerebro

Corrió contra el imponderable destino del atleta,

Para ser el novio otravez en la vida,

Y corrió a muerte de tal coronación lamentable,

Sonriente muerte (fracasado sardónico): ‘De rostros

Y rocas inglesas, con sonrisas y flores, como gracias

Mi tardío y apreciado día del retorno para tomar aliento,

Igual que todos los que fueron inhumados bajo las no – me – olvides,

Bien te quieren ellos jovial —y bien deberían saberlo.’




[*Alusión a la desaparición de Ambrose Bierce y al suicidio de Hart Crane. Ambos acontecimientos ocurrieron en México. Lowry se encontraba en tal país al escribir la saga “Canciones para la segunda infancia”. Nota de Raúl Racedo]




A YOUNG FELLOW NAMED CRANE



There was a young fellow named Crane

Who stood on a bridge in the rain

It wasn’t at midnight

He wasn’t a bit tight

Nor was he awaiting a Jane.




UN MUCHACHO LLAMADO CRANE



Había un muchacho llamado Crane

Sobre un puente en la lluvia de pie

No era la medianoche

No estaba un poco borracho

Tampoco estaba esperando a Jane.




EL JOVEN DE OAXACA



Había un joven de Oaxaca

Que soñó que fue a Mintaka

Y que vivía en Orión

(Y no en El León

El hoyo en que se embriagaba,

Que era mucho más oscuro).




DESPUÉS DE LA PUBLICACIÓN DE BAJO EL VOLCÁN

Que horrible es el éxito,

peor que ver tu casa en llamas

y las vigas cayendo, una tras otra,

mientras asistes, sin testigos, a tu condena.

La fama, como una borrachera, consume lo mejor de ti

       mismo

y, sórdida, te muestra que sólo trabajaste para ella.

Ojalá que nunca me hubiera besado esa puta,

y haber seguido siempre en las sombras de la destrucción y

     el fracaso



.

SIN MIEDO AL DRAGÓN NOCTURNO

Todas las nociones de libertad están asociadas al alcohol

y nuestro ideal de vida se reduce a una cantina

donde los hombres puedan sentarse y hablar o tal vez pensar

sin miedo al dragón nocturno.

O quizás otra cantina

sin letreros de “Aquí no se fía”

y con su crédito ilimitado

donde –aparte de innumerables botellas de cerveza-

nos podamos sentar –bien borrachos

y lo suficientemente locos-

a escribir tratados sobre una tierra prodigiosa

en la que los hombres beben un vino maravilloso

que les emborracha suavemente, sin vómitos ni resacas,

mientras tejen el sueño de otra cantina

en la que beberán siempre gratis,

con la puerta abierta, mirando pasar el viento.


LOS BORRACHOS



El ruido de la muerte aquí en este bar desolado,

Donde la tranquilidad se sienta encorvada sobre su oración

Y la música sirve de concha al sueño del amante,

Pero cuando ninguna moneda introduce esta dura desesperación

Hasta aquí, el más solitario de los hogares

Y de todos los destinos el más solitario además,

Cuando ninguna música eléctrica rompe el batir

De corazones doblemente rotos pero ahora reunidos

Por el cirujano de paz en la astilla del desastre,

Penetra más profundamente que lo hicieran las trompetas

El movimiento de la mente dentro de ese entramado

Donde el desórdenes son simples como la tumba

Y la araña de la vida se asienta, duerme.


(De Las cantinas)








EL COMEDIANTE



Toca el piano con una navaja de afeitar,

el acordeón con un par de tijeras;

un rigodón para todo su público,

¡es el Sweeny Tod de los improvisadores!

Aunque todos los hombres temen a este pariente pobre,

su música sutil produce una extraña sensación;

desafiando cualquier disección,

chisporroteando en ambiguos sonidos

oídos por quienes trataron con cíclopes y brujas,

y murieron en mares perfumados de heridas apestosas...

Bajo la navaja de afeitar, bajo la luz rota

de este mundo sin sentido, caeremos

así acariciados, en la mecedora a esperar;

leyendo locuras; observando el yo; no aceptando nada; aceptándolo todo.










PENSAMIENTOS MIENTRAS TE AHOGAS



Deja que los demás discutan acerca de mi dolor

enfurecidos como lobos ante un trozo de carne

mi dolor es ahora de dominio público

hace tiempo muerto de hambre come de limosna

muchos de los que se indigestaron de felicidad lo necesitan

la oscuridad del atardecer con una sensación de culpa

como truenos de una tormenta oscureciendo el promontorio

mancillando el recordado doblar de un cabo de la vida

los turistas esperan con fatuas sonrisas de triunfo

con brazos enlutados sobre la costa chismorreando

haber conocido al cadáver por un momento les hace grandes








POEMA RARO



Conocí a un hombre sin corazón:

Los niños se lo habían arrancado, decían,

Y dado a un lobo hambriento

Que lo cogió y huyó.

Y huyeron los niños, su amo también,

Muy lejos huyó la bestia,

Y tras ella, original persecución,

El hombre sin corazón seguía titubeando.

Conocí a este hombre el otro día

Paseando un orgullo grotesco.

Su corazón restaurado, su semblante alegre,

El dócil lobo a su lado.








EPITAFIO


Malcolm Lowry

Difunto de Bowery

Su prosa era florida

Y a veces reñía

Vivió, de noche, bebió, de día,

Y murió Tocando el ukelele.




La Luna En Escandinavia

II

Dios ayude a aquellos y a los otros que

Solo piensan en en si mismos

Para quienes la simple realidad fue verdad

Y la clara velocidad de la vida no fue vida.

Y Dios ayude a aquellos que no sienten dolor


Y que por esto no viven mucho menos

Puesto que invirtieron saludablemente en

Nuestra provisión de alegría.


Delirium En Vera Cruz

Dónde se fue la ternura le pregunta al espejo

Del hotel Biltmore, cuarto 216. Ay

Puede su reflejo apoyarse demasiado contra el vidrio al

Preguntar ¿dónde me perdí, dentro de qué horror?

¿Es ése que por detrás de tu quebradiza barrera

Me mira fijamente con terror? La ternura

Estuvo aquí, en éste verdadero retiro, en éste

Lugar; vio su forma, escuchó llantos por vos ¿Qué error

Hay aquí? ¿ Soy esa hendida y temeraria imagen?

¿El fantasma del amor que reflejás?

¿Ahora con el trasfondo del tequila, tropiezos, cuellos mugrientos

Perborato de sodio y una página rayada por la muerta

Incoherencia del teléfono?

Él quebró todos los vidrios en el cuarto. (Deuda: $50)

http://cainonline.info/noticia-6192-cuatro-poemas-de-malcolm-lowry-.html#.VD06ArCsXhI

Sé paciente, pues el lobo está siempre contigo.

Escucha, tonto, el sonido de tu deseo;

¡No te equivoques! No es el mar.

El lobo es locura pero la luna es luz.

Dios terminará por salir de tanta ignorancia,

Y no como de una caja de sorpresas sino en forma de árbol.

Que el delirio vuelve en padre lloroso.

Los desastres de la noche todos tienen su función trágica,

Media cara de Dios busca a la otra mitad de su cara.

Y el encontrará tu genio en la oscuridad

Y lo devolverá sin fiador.

Sé paciente, pues el lobo perpetuamente está contigo,

Feo y malvado y sin embargo divino.

Olvida el sonido del mar

El mar insolente frunciendo sus labios todo el día,

Estridente como fábricas de romper vidrio.

Olvida el liso mar invendimiable

Pues los que beben sus profundidades son los ahogados.

La negra nieve está apilada bajo el reloj

Donde citas rotas encuentran a corazones rotos a tiempo.

Este es un mundo de inútiles misterios.

Sé paciente, pues hay mucho mucho mucho que es paciente.

Sé paciente, pues el lobo es paciente,

Y su menuda sombra se ha detenido aquí.

Los prados esperan a los arcoiris para decir “Dios”.

Las sombras te esperan para decir la palabra,

Dos almohadas miran al amor salvar al mundo.

A la luz de la luna un carguero da vueltas a un ancla sucio.

La cédula espera: el barco bloqueado por el hielo en el fiordo.

El ángel espera: su corazón una mano doliente

Que te arranca de nosotros hacia el país de la tarde.

No hay buitres en él sino cosas que se hacen,

Ni tampoco lobo ni miedo al diluvio.

Sé paciente porque el lobo es paciente.

El petirrojo espera compensación de la noche,

La golondrina anhela que el otoño diga “ahora”,

Y Eco un Héroe que no responda “no”.

Sólo la campana que sigue no espera

Galopando con rostro de madre a través de los campos

Para limarte hasta el hueso con el replicar brutal.

Al comienzo del infierno, en medio

Del bosque, titubea la imagen entre madre y mar,

No prestes atención ni a la campana ni al viejo mar,

Sino que al bondadoso lobo querido presta lealtad.

Sé paciente, a causa del lobo, sé paciente:

Los ruidos y pesares de la noche todos tienen su función.

Encontrarás la cueva con calor de sangre y descansarás al fin;

Las sombras te esperan para decir la palabra.

Ahora escucha tu astuto paso blando.

Sé paciente, a causa del lobo sé paciente-

Su paso es el tuyo ahora, eres libre, no teniendo nada.


El hombre tiene dolor


El hombre tiene dolor

diez brillantes globos hienden el aire

cayendo a través de la ventana

sobre la cual su doble tiende una red de aire

para apresar los diez brillantes globos.


El hombre en un cuarto

donde la mano maléfica hace girar el picaporte

de la puerta del desconocido doble invisible.


El hombre tiene dolor

con el gancho de su ombligo prendido

en una cantera de piedra

donde diez brillantes globos se posaron

y donde la mano maléfica talla

en el aire gelatinoso la ventana

que se cerrará sobre la sombra de su cola.


Diez brillantes globos rebotan en la invisible

red del doble desconocido.

El hombre es una falsa ventana

a través de la cual su doble camina hacia la verdad

que cae como diez globos brillantes

lanzados al aire por la mano maléfica.


¡El hombre tiene dolor

diez clavos brillantes enclavados en la puerta!


Versión de Alberto Girri


ÚLTIMAS HORAS DE EL CONSUL / Fragmento  “Al principio el Cónsul sintió un extraño alivio. Ahora se percataba de que habían disparado sobre él. Cayó sobre una rodilla y luego, gimiendo, boca abajo, cuan largo era sobre la hierba. – Dios – observó, perplejo-¡qué manera de morir!” “No se puede vivir sin amor”- dirían-, lo cual lo explicaría todo-  y lo repitió en voz alta. ¿Cómo pudo haber juzgado con tanta dureza al mundo, cuando el auxilio estuvo al alcance de su mano? ¡Ah, Yvonne, perdóname!…Potentes manos lo alzaban pero no había nada ni cumbre, ni ascenso ni vida. Ni tampoco era ésta su cúspide, no era exactamente una cúspide… También esto, fuera lo que fuese, se desmoronaba, se desplomaba mientras él caía, caía en el interior del volcán, el ruido de lava insinuante crepitaba en sus oídos… Era una erupción, aunque, no, no era el volcán, era el mundo mismo lo que estallaba en negros chorros de ciudades lanzadas al espacio, con él, que caía en medio de todo, en el incontenible estrépito de un millón de tanques, en medio de las llamas…De pronto gritó y fue como si ese grito fuera proyectado de árbol en árbol, como si sus ecos regresasen y, entonces, como si los árboles se cerraran sobre su cabeza, apiñados, se cerrasen sobre su cuerpo, compadecidos…Alguien tiró tras él un perro muerto en la barranca. ¿LE GUSTA ESTE JARDÍN QUE ES SUYO? ¡EVITE QUE SUS HIJOS LO DESTRUYAN! / Bajo el volcán





CIUDADES DE HIERRO




Pensamientos de hierro navegan al atardecer en barcos de hierro;

Se mueven silenciosos como luces lejanas mientras doce canoas

Se sumergen en su ancla cuando el ferry escupe

Y gira como una esfera, en los remolinos de la marea,

Su kikirikí medio ahogado por pipas cegadas

Y emplumadas de humo. El barco pasa. Los cúters

Se alejan. Huelga de campanas. El ferry eructa

Una última frase blanca; y los labios humanos

Una última negra, cargada con la bienvenida de

La pérdida. Pensamientos dejan la ciudad implacable;

Aunque los propios barcos sean de hierro y no tengan piedad:

Mientras los hombres tienen corazones y costados que sufren y se oxidan.

Pensamientos de hierro zarpan de ciudades de hierro en el polvo,

Aunque suaves como palomas, los pensamientos vuelen de vuelta a casa.







EL BARCO ESTÁ VOLVIENDO A CASA



El barco está volviendo a casa ahora.

El patrón intenta leer pero sueña en el hogar.

El viejo paleador duerme, el motor petardea.

Las luces están dispuestas para iluminarnos desde el pasado.

Hasta un próximo futuro tan poco misterioso como este mástil

Con hierro y lo que el hierro ama del reino que llega.

¡Paciente hierro! Pero, más allá del palo mayor, silenciosa

Oscuridad, o el girar de parpadeantes formaciones de estrellas

A la deriva en un blanco océano de dudas.

Quizá este vagabundo ondula hacia el porvenir

Que ensombrece al océano menos que el odio

En las mentes de marino. ¿Esa estrella es amargura

Entre estrellas de amor? ¿Este carguero lleva a la eternidad?

¿Adónde vamos? Vida sálvanos a todos.



JOUMANA HADDAD POEMAS 


http://www.joumanahaddad.org/talvez.html

"O desejo é o meu caminho e a tempestade a bússola.

Em amor, em nenhum porto lanço ferro.

Abandono à noite a maior parte de mim mesma

e reencontro-me apaixonadamente.

...Misturo fluxo e refluxo

vaga e areia da margem

abstinência da lua e os seus vicios

amor

e morte do amor."








Quando me tornei fruto


A sombra da lua fui concebida rapaz e rapariga

mas quando nasci foi sacrificado Adao,

foi imolado aos vendedores da noite.

Minha m?e baptizou-me nas augas do mistério

para encher o vazio da minha outra essência,

colocou-me à beira de todos os abismos

e entregou-me ao estrondo das perguntas.

Dedicou-me à Eva das vertigens

e amassou-me em luz e trevas

para que me tornasse mulher centro e mulher lança

trespassada e gloriosa

anjo dos prazeres sem nome.

Estrangeira cresci e ninguém me colheu o trigo.

Desenhei a minha vida numa folha branca,

maça que nenhuma arvore gerou,

mas depois rompi-a e saa dela

em parte vestida de vermelho, em parte branco.

Nao habitei no tempo

nem estive fora dele

porque amadureci nas duas florestas.

Lembrei-me antes de nascer

que sou uma multidao de corpos

que dormi longamente

que longamente vivi

e quando me tornei fruto

conheci o que me esperava.

Pedi aos feiticeiros que cuidassem de mim

e levaram-me com eles.

Era

o meu riso

terno

a minha nudez

azul

e o meu pecado

timido.

Voava numa pena de passaro

e fazia-me travesseiro na hora do delirio.

Eles cobriram-me o corpo de amuletos

e untaram-me o coraçao com o mel da loucura.

Guardaram os meus tesouros e os ladroes dos meus tesouros

trouxeram-me silêncios e historias

e prepararam-me para viver sem raizes.

E fui-me embora a partir da?.

Nas nuvens de cada noite reincarno

e viajo.

Se eu me despeço de mim

se eu me abro a porta.

O desejo é o meu caminho e a tempestade a bússola.

Em amor, em nenhum porto lanço ferro.

Abandono à noite a maior parte de mim mesma

e reencontro-me apaixonadamente.

Misturo fluxo e refluxo

vaga e areia da margem

abstinência da lua e os seus vicios

amor

e morte do amor.

De dia

o meu riso pertence aos outros

e é meu o meu jantar secreto.

Conhecem-me os que entendem o meu ritmo,

seguem-me

mas nao me alcançam nunca.

                                                               (Traduçao: Pedro Tamen- Laureano Silveira)



Quando me sento à tua frente, o estrangeiro,

fico a saber de que tempo precisas

para anular a distância entre nos.

Estas tu no auge da inteligência

e eu no auge do banquete,

tu ainda pensando em como seduzir-me

e eu, atras da cortina de um ar grave,

ja acabei,

ja acabei de te devorar.

                                                          (Traduçao: Pedro Tamen- Laureano Silveira)







Talvez

Basta uma car?cia para que o fruto atraiçoe o ramo

um Outono basta para que uma nuvem conheça o seu destino

um agasalho de lume

para que o frio aqueça na lareira do Inverno

uma margem (ou duas)

para que um rio n?o fuja do seu leito

uma maç? (ou a ideia de uma maç?)

para que o salgueiro se descubra mulher

uma rocha e um suspiro

para que a fonte escave o amanh?

um arco-?ris e a miragem de um sorriso

para que uma floresta brote à chuva

estrelas impacientes

para que a lua anuncie o princ?pio da festa

a sombra de um lago

para que o p?ssaro extinga o sol do seu ex?lio

um relâmpago atrevido

para que o céu se ilumine no ouro do seu corpo

uma erva e o murm?rio de uma erva

para que o imagin?rio reverdeça

um talvez basta para que o coraç?o mude de emprego

e um s? homem

uma s? noite

basta para que eu seja mulher.

                                                 (Traduç?o: Pedro Tamen- Laureano Silveira)









Dueto

-Tus ojos han tejido una luz extraña en mi mirada.

-Es que has despertado el bosque y los marinos del bosque.

-Hace azul, ¿Dónde estoy?

-En mis brazos. Allí donde tu río se incendia.

-¿Y esta luna sobre mi cuello?

-Es mi noche que quiere sellar tu piel.

-¿Comienzo?

-Comienzos.

-¿Y por qué te abres los párpados cerrados?

-Para mejor ver tu prisa salpicar mi espera. Par oír a nuestros labios despegar.

-Tú y yo, vuelo de gritos.

-Tú y yo, alas migratorias del poema.

-Seré para ti el pájaro y el cazador.

-No me vencerás: yo me ofreceré a tu fusil.

-Lo plantaré en tu corazón hasta la conquista.

-No es más que perdiendo que se merece el viaje.

-¿Cómo llegar? Tú tienes el cuerpo numeroso de la ilusión.

-¿Por qué llegar? Sé la mano duradera de los fantasmas.

-Tus caderas, pórticos del purgatorio de los perezosos.

- Mis caderas, barrotes de la prisión que libera.

-Mujer tengo sed, viértete.

-Que tus nombres te abreven: ellos perlan sobre mis labios.

-Dejaré a los pecadores llegar hasta ti.

-Pero el violín queda cerrado. ¿Sabrás desbotonarlo?

-Aprenderé. Lo sacudiré como a un árbol hasta hacer fluir todas sus músicas sobre mi lengua. Lo trabajaré como un artesano su oro, como el depravado su condena.

Lo aprenderé.

-¿Y me harás tuya, bandido?

-Sin cesar y nunca.

-Amo el estremecimiento que arrancarás de mi garganta.

-Entonces ven. El vino retrocede sin ti.




© Joumana Haddad

Traducido por José Luís Reina Palazon











Cuando me hice fruta




Hombre y mujer fui concebida bajo la sombra de la luna,

Pero Adán fue sacrificado en mi nacimiento,

Inmolado a los mercenarios de la noche.

Y para colmar el vacío de mi otra esencia

Madre me bañó en aguas del misterio,

Me instaló en la orilla de cada montaña,

Moldeó la luz y la penumbra

Para hacer de mí mujer-centro y mujer-lanza,

Traspasada y gloriosa,

Ángel de los placeres innominados.

Extranjera crecí y ninguno cosechó mi trigo.

Diseñé mi vida en una hoja blanca,

Manzana a la que ningún árbol dio a luz.

Y la horadé y salí,

En parte vestida de rojo y en parte de blanco.

No solo estuve en el tiempo o fuera de él

Porque maduré en los dos bosques

Y recordé antes de nacer

Que soy un tumulto de cuerpos,

Que dormí largo tiempo,

Que viví largo tiempo,

Y cuando me hice fruta

Supe

Lo

Que

Me

Esperaba.

Pedí a los magos que cuidaran de mí,

Y entonces me llevaron consigo.

Dulce era mi risa

Azul mi desnudez

Tímido mi pecado.

Volaba sobre la pluma de un ave

Y me hacia almohada a la hora del delirio.

Cubrieron mi cuerpo de amuletos,

Y untaron mi corazón con la miel de la demencia.

Protegieron mis tesoros

Y los ladrones de mis tesoros,

Me obsequiaron historias y silencios,

Desataron mis raíces.

Y desde aquel día me voy

Me hago nube de cada noche

Y viajo.

Soy la única en decirme adiós

La única en acogerme.

El deseo es mi camino y la tormenta mi compás.

En el amor no echo anclas.

Gemela de las mareas,

De la ola y de la arena

Del candor y de los vicios de la luna,

Del amor

Y de la muerte del amor.

Durante el día mi risa es de los otros

Y la cena solo a mí me pertenece. .

Quien sabe mi ritmo me conoce

Me sigue

No me alcanza.

© Joumana Haddad

Traducido por Joumana Haddad





Tu

El canto de la mujer – sabia



(Como una caja de música, se abre el útero, y la voz del feto

aumenta in crescendo)

La vida no es suficiente

Para que yo diga: he vivido.

Para vivir en realidad

Habré de morir primero.

Sí, habré de morir un día

Para que mi vida se complete en mí.

¿Qué otra cosa es la vida

Sino una muerte partiéndose de risa en un espejo?

No echen al agua sus barcas, mujeres,

Ni vistan el blanco de las bodas:

No vengo al mundo para nacer

He venido apenas para morir.





Soy una mujer




Nadie puede adivinar

lo que digo cuando estoy en silencio,

a quién veo cuando cierro los ojos,

cómo me entusiasmo cuando me entusiasmo,

lo que busco cuando extiendo mis manos.

Nadie, nadie sabe

cuando tengo hambre, cuando inicio un viaje,

cuando camino, y cuando estoy perdida.

Y nadie sabe

que mi viaje es un retorno

y mi regreso es una abstención,

que mi debilidad es una máscara,

y que lo que viene es una tempestad.


Ellos creen que saben

y eso les hago creer,

y resulta que yo soy.


Me metieron en una jaula para que

mi libertad fuera un regalo de ellos,

y tengo que darles las gracias y obedecer.

Pero soy libre antes que ellos, después de ellos,

con ellos, sin ellos.

Soy libre en mi represión, en mi derrota.

¡Mi prisión es lo que deseo!

La llave de la prisión puede ser su lengua,

pero su lengua está enrollada en el deseo de mis dedos,

y a mi deseo nada puedo ordenarle

yo soy una mujer,

ellos se creen dueños de mi libertad.

Eso les hago creer,

y resulta que soy yo.







Tengo un cuerpo.


Tengo un cuerpo esperando en el fondo del océano.

Tengo un cuerpo que es como un volcán,

cuyo cráter lame el agua

para que no arroje placer antes que el amor llegue.

Tengo un cuerpo que no conozco.

Puede ser un grano de arena

o un pez rojo

o una perla en una concha.

Pero voy a descubrir su sabor

con dos labios ardientes

y una lengua que entrará

y con la lava hará un sonido

como entrar en el paraíso.


En el fondo del océano,

dentro de las burbujas del deseo,

tengo un cuerpo para ti,

y tengo una mañana y una eternidad:

una mañana en la que llegarás a mí

y una eternidad en la que se abrirá la caparazón

poco a poco,


con toda la lentitud que deseo

y para la que estás capacitado.







Sólo sombras



Yo pretendo que soy yo misma

Pero desconocidas criaturas viven en mí.

Ojos que no son míos ven el mundo por mí,

Y otros cuerpos se pasean con mi vida.



Yo pretendo que soy yo misma

Pero yo soy la conocida,oculta.

Ni yo misma he sido descubierta

ni mis metales pulidos.

Lo que aparece de mí

son meras sombras que tú arrojas

y ellas actúan por mí.



No son más que ideas que inventas.

pues pensar que yo vivo aquí,

pero todavía no ha llegado, ni estoy a punto.

No hay espacio para que pueda cruzar hacia tí,

ni para hacer una cita con la luna

ni para que la noche descienda a la luz del día.


Yo pretendo ser yo misma

pero deambulo en mi inexistencia.

La pereza sigue siendo una invitación,

el caos aún pastorea las estaciones.

El tiempo no es aún el tiempo,

tampoco las formas son labios por naturaleza,

labios son labios por naturaleza,

y las nubes no persiguen sus lluvias.


Libre, desaparezco en mi espejismo.

No tengo una identidad de la cual abstenerme,

Ni una pertenencia que me amenace.

Multiplico números hasta el cansancio

y los ignoro como el mar sus nombres.

Nadie me llama,

nadie me conoce.

Sólo las palabras

poco a poco me hacen.


Pretendo que estoy con todos ustedes

pero otras criaturas viven en mí.

Y si todavía no he nacido

si mi ilusión me precede ante usted,

es porque he preferido estar un poco tarde

hasta que llegue mi momento

y entonces esas otras criaturas que he sido desaparecerán

y entonces seré yo misma.


http://unionlibre.rakumin.org/ul/64-joumana-haddad/#more-926







Árbol azul

Cuando tus ojos se encuentran con mi soledad

El silencio se convierte en frutas

Y el sueño en temporal

Se entreabren puertas prohibidas

Y el agua aprende a sufrir.

Cuando mi soledad se encuentra con tus ojos

El deseo sube y se derrama

A veces marea insolente

Ola que corre sin fin

O savia cayendo gota a gota

Savia más ardiente que un tormento

Comienzo que nunca se cumple.

Cuando tus ojos y mi soledad se encuentran

Me entrego desnuda como la lluvia

Generosa como un seno soñado

Tierna como la viña que madura el sol

Múltiple me entrego

Hasta que nazca el árbol de tu amor

Tan alto y rebelde

Tan rebelde y tan mío

Flecha que vuelve al arco

Palmera azul clavada en mis nubes

Cielo creciente que nada detendré.


© Joumana Haddad

(Traducido por Joumana Haddad)

http://www.artepoetica.net/Joumana_Haddad1.htm






El Retorno de Lilith



Yo soy Lilith, la diosa de dos noches que vuelve de su exilio. Soy Lilith, la mujer destino, ningún macho escapa a mi suerte y ningún macho quisiera escapar.


Soy las dos lunas Lilith, la negra no está completa sino por la blanca. Ya que mi pureza es la chispa del desenfreno y mi abstinencia el inicio de lo posible.


Soy la mujer paraíso que cayó del paraíso y soy la caída paraíso.


(…Texto a dos voces, siento no haber podido tomar nota)


Soy la mujer destino y los convidados al festín me llaman la hechicera alada de la noche, la diosa de la tentación y del deseo, me han nombrado patrona del placer gratuito y de la masturbación y liberada de la condición de madre para que sea el destino inmortal.


Soy Lilith el secreto de los dedos que insisten, el pueblo, el sendero. Divulgo los sueños, destruyo ciudades de hombres con el diluvio, no reúno dos de cada especie para mi arca, más bien los transformo a todos para que el sexo se purifique de toda pureza.





(Canto a dos voces...)


El sino de los condenados y la diosa de dos noches, la unión del sueño y de la vigilia. Yo, la puerta feto perdiéndome me gané mi vida, regreso de mi exilio para ser la esposa de los siete días y las cenizas de mañana.


Soy la leona seductora y regreso para cubrir de vergüenza a las prisas y reinar sobre la tierra. Regreso para sanar la costilla de Adán y liberar a cada hombre de su Eva.


Yo soy Lilith y vuelvo de mi exilio para heredar la muerte de la madre que he criado.




Tu país, esa noche ardiente


1

¿Quién eres extranjera?

Tus máscaras borrando los rasgos de tormentos

son tu ventana ciega.

Con la avidez del relámpago robas el sueño

y de la lujuria de tus sueños te estremeces

Entregada al infierno de la carne,

tu fisura se abre sobre el vaso.

Cómo puede reposar tu soledad al fondo del corazón

a pesar de los días que hormiguean de nombres,

cómo puede revestir tu tristeza los párpados

y tu tarde profunda arrancar la mirada de la sima?


2

¿Quién eres tú, extraño recuerdo a la caricia,

raíces extrañas a la huída,

relajamiento oscuro como la densidad de la nube,

recogimiento semejante a sí mismo?


Tu carne vida se sacia en su deseo

desierto extasiado en su arena sedienta.

Estrecha es tu tierra estrecha,

pero más vasta que el torso del amante.

Y una gota de tu desnudez basta

para que llueva la luna.


3

No te engendré un árbol,

ninguna estación te maduré.

Tus puertas están cerradas

pero tú eres tierna como un placer que se abre.

Tu cabeza

en lo profundo

en lo profundo

se impregna de imágenes.


4

Tu cielo, que permanece alto,

endulza el aburrimiento,

lo rocía de un gusto vencido,

tal el horizonte que sabe.


Di cómo tu imaginario guarda la esencia,

cómo al alba se cicatrizan tus deseos

y encienden tu sed de desnudo.

¿Cómo puede tener para cada salida del sol

su cuchillo, extranjera,

cómo te atreves?


5

Te pierdes en tu noche

y en los lugares de paso,

en cuanto a tu sombra ella busca tus manos múltiples

y oscila contigo bajo el arco de la voluptuosidad.

Extranjera tú eres

y tu lo sabes,

tú te rompes sobre tu reflejo,

después esperas la conclusión del viaje.


6

Tu país es esta noche ardiente

y no hay soles para apagarla.

Tus brazos ebrios bailan al borde de la presencia

cada vez que una mano se dispone a partir.


Tu país no tiene nombre,

ni fin tampoco.

Tu alma, cada vez que se acerca el instante de llegada

lo aleja.


7

Tú llevas tu soledad que corre en las llanuras

en busca de pájaros para el bosque

Tu soledad ligera

tal un seno que no ha atravesado el umbral de lo imaginario.


¿Dónde apoyas tu estrella cuando las tinieblas te tocan,

dónde brillas, astro peregrino?


8

Tu palidez te guarda, extranjera en desorden

y en la sombra tus rostros deshechos te esperan,

tu humor alfombra el sendero secreto

y en la noche tu alma

llora la realización de su delirio.

Las tristezas no son tu manantial.

Tampoco son el estuario,

sino el viaje que hace el oro del alma.


9

¿Extranjera, alma mía, quién eres?

Se te toma por la rebelde,

y no eres más que lubricidad que se traspasa.

Lo que se toma por rechazo

no es más del vértigo del extravío.

Y el exceso de las máscaras borra tu rostro.









Datos de la autora


Joumana Haddad, poeta libanesa, nació el 6 de diciembre de 1970 en Beirut, es una poetisa, periodista y traductora libanesa.

Joumana Haddad es responsable de las páginas culturales del periódico libanés An Nahar. Es también la administradora del premio Booker árabe, un premio literario que recompensa una novela árabe, y la redactora jefe de Jasad, una revista controversial en idioma árabe especializada en la literatura y los artes del cuerpo.

Ha publicado ya varias colecciones de poesía. Escribe cuentos también. Sus libros han sido traducidos y publicados en muchos países del mundo.

Políglota y hablando siete lenguas, además ha realizado diversas obras de traducción, entre las cuales una antología de la poesía libanesa moderna, publicada en España como en numerosos países de América latina, y una antología de 150 poetas que se han suicidado en el siglo veinte.

Para su libro “Con los ladrones del fuego”, se ha entrevistado con un gran número de escritores como José Saramago, Umberto Eco, Paul Auster, Yves Bonnefoy, Peter Handke, Elfriede Jelinek.

Es miembro del comitado del libro y de la lectura en el ministerio de la cultura libanesa.

Obtuvo el premio del periodismo árabe en el 2006 para su entrevista con Mario Vargas Llosa.

En 2009, ha co-escrito y actuado en una película de la directora libanesa Jocelyne Saab ("Qué pasa?"). Ha participado también en un documentario del director Nasri Hajjaj, sobre el poeta palestino Mahmoud Darwish.

Joumana Haddad en el rodaje de la película "Qué pasa?" en junio 2009.

En octubre de 2009, fue seleccionada como una de los 39 autores árabes mas interesantes que tienen menos de 39 años.

En noviembre de 2009, recibí el Premio Internacional Norte Sur de la Fundación italiana Pescarabruzzo para la sección poesía. El ganador del premio de la novela fue el escritor austriaco Peter Handke.

En Febrero de 2010, recibí el Premio Blue Metropolis para la literatura Araba en Montreal.

Joumana Haddad es igualmente artista, y realiza collages.

Biografía de wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Joumana_Haddad


Libros publicados: El tiempo de un sueño, Beirut, 1995; Invitación a una cena secreta, Beirut, 1998; Dos manos hacia el abismo, Beirut, 2000; No he pecado bastante, Antología, El Cairo, Egipto, 2004; El retorno de Lilita, Beirut, 2004; Cuando me hice fruta, Antología, Venezuela, 2006.