La Tabla

1/8


Relatos de terror gratis, cuentos de miedo... para ti que te gusta sentir como un escalofrío recorre tu espalda.

Por José Manuel Escuder

(volver al indice)

Tres pequeños dedos se apoyaban sobre un aro de madera, seguían sus rápidos movimientos como si las tres manos y el anillo fueran una mismo materia. Juntos se deslizaban sobre una lisa superficie de la tabla en la que letras, números y otros símbolos describían un amplio círculo.

La mortecina luz de una vela proyectaba sombras que danzaban sobre la tabla al compás de las manos. Seis ojos llenos de curiosidad seguían los movimientos. Las caras de tres niños se desdibujaban en luces y sombras. Sonreían divertidos con el juego.

-J-U-A-N-L-U-I-S -los rápidos movimientos señalaban letra tras letra, las letras formaban palabras y las palabras, unas con otras, respuestas.

-Es un nombre que no me gusta -de ojos claros y cabellos dorados, Laura, era la única chica-, ¿estás seguro?.

-S-I.

-No se que interés puede tener eso -dijo Roberto, el de penetrantes ojos castaños.

-Para ti ninguno -respondió Laura-, pero para mi si es importante saber como se llamará el hombre con el que me casaré, cuando sea mayor.

-Pues valla cosa importante, solo tienes que esperar a conocerlo.

Cada vez que jugaban ocurría lo mismo: Laura preguntaba sobre el futuro, sobre su futuro; Roberto se enfadaba con ella y comenzaba a discutir. Sólo Luis permanecía en silencio. Era un niño callado, apenas nunca hacía preguntas, se quedaba con una tímida sonrisa. Sus compañeros se burlaban de él acusándolo de miedoso, pero siempre volvía para jugar otra vez.

-¿Será guapo? -Laura continuaba con sus preguntas sin importarle en absoluto que tan solo a ella le interesasen.

-S-I.

-¿Mucho?.

-Ya basta Laura -la interrumpió Roberto-, los demás queremos preguntar cosas serias.

-Pero no he terminado.

-Será guapo, muy guapo y rico, muy rico y te querrá mucho ¿contenta?.

La mirada de Luis se paseaba de uno a otro, le divertía que discutieran por aquella tontería y su leve sonrisa se hizo más evidente en la comisura de sus labios. En el fondo consideraba las discusiones entre Laura y Roberto como una parte más del juego.

Quizá esa noche preguntara algo, pero de momento le divertía más mirar.

Realmente los momentos que Luis prefería eran los de silencio, aquellos en los que tan sólo las tinieblas ocupaban el espacio entre él y sus compañeros, cuando el titilar de la vela se hacía mágico y el silencia caía pesado como una losa, cuando el silencio se podía sentir con todo el cuerpo.

-Cuéntanos como moriste -comenzaba el turno de Roberto y, fiel a su estilo morboso, trató de poner la voz más tétrica de que fue capaz su joven garganta.

-M-E-Q-U-E-M-A-R-O-N.

-¿Donde?.

-E-N-U-N-A-H-O-G-U-E-R-A.

-¿Por que?.

-P-O-R-B-R-U-J-A.

-¿Esta es tu idea de hacer preguntas serias? -le interrumpió Laura tratando de ser lo más desdeñosa posible.


ir a la página 2

vinculos patrocinados

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.