La poesía del Romanticismo

De los dos movimientos que se dan en el siglo XIX, Romanticismo y Realismo/Naturalismo, el más importante, sin duda, en el terreno lírico es el primero; y por eso nos vamos a centrar en él.

El Romanticismo es un movimiento cultural y artístico que surgió en Europa occidental en la primera mitad del siglo XIX como respuesta a la crisis en que habían entrado los ideales de la Ilustración.

El Romanticismo se presenta en oleadas que van cambiando de carácter. En España suelen distinguirse tres fases: Prerromanticismo (hasta 1833), de carácter conservador; apogeo del Romanticismo (entre 1833 y 1843), de carácter liberal; Posromanticismo (a partir de 1843), conservador e intimista. En general, el movimiento, en España, se podría caracterizar mediante tres rasgos:

  • La fantasía, el sentimiento y la imaginación. Los textos presentan amores apasionados, escenas de ultratumba, fantasmas, visiones, recreaciones idealizadas del pasado (particularmente medieval: castillos, monasterios), lugares exóticos (del mundo musulmán o asiático).
  • Libertad. En dos planos: artística (eliminación de las unidades aristotélicas de acción, tiempo y lugar, mezcla de géneros y estilos: la prosa y el verso, lo trágico y lo cómico, uso de polimetría) y personal (actitud rebelde ante el destino trágico y las normas sociales; en muchas ocasiones la única posibilidad de ser libre es abandonar la sociedad, de ahí el gusto por los personajes marginales: el pirata, el mendigo, Don Juan...)
  • Individualismo. Se exalta el propio yo y también la propia nación recogiendo sus rasgos diferenciales. Se impulsa el costumbrismo y la literatura popular (romances, baladas, cuentos tradicionales, coplas, refranes, leyendas), así como las literaturas regionales catalana, gallega y vasca.


Los poetas más importantes de este movimiento son Espronceda y Bécquer.


José de Espronceda (1808-1842)

Es el autor que mejor encarna la vertiente revolucionaria del Romanticismo. A los quince años fundó una sociedad secreta, Los Numantinos, que tenía como objetivo derribar el gobierno absolutista. Sufrió prisión y, más tarde, tuvo que marchar al exilio. Conoció en Portugal al amor de su vida, Teresa Mancha, cuya prematura muerte sumió al poeta en la desesperación. Regresó a España acogiéndose a una amnistía y se dedicó a la política hasta su muerte.

Su obra se puede dividir en tres bloques:

  • El estudiante de Salamanca: Se trata de un extenso poema de algo más de 1700 versos que desarrolla el tema clásico del donjuán. Félix de Montemar seduce y abandona a la inocente Elvira que muere con el corazón roto. Una noche, Félix se topa con una misteriosa dama que le atrae poderosamente e inicia su persecución a través de las calles de Salamanca. Poco a poco abandona el mundo de los vivos y se adentra en un ámbito fantasmagórico: contempla su propio entierro, baja al mundo de los muertos, se enfrenta a espectros y al final celebra sus bodas con la misteriosa dama que no es otra que el esqueleto de Elvira.
  • El diablo mundo: Se trata de una obra fragmentaria en la que se reflexiona sobre la existencia del hombre. Es célebre su cuarta parte, el "Canto a Teresa", una elegía dedicada a su amante.
  • Poemas cortos: Merece la pena destacar "Canción del pirata", "El mendigo", "El reo de muerte" o "Canción del cosaco", inspirados en personajes marginales.

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)

El lírico más importante del Romanticismo español nació en Sevilla. Huérfano desde los once años, a los dieciocho decide trasladarse a Madrid donde emprenderá una carrera literaria y periodística que nunca le permitió gozar de independencia económica. Enamorado de Elisa Guillén, cuando ésta le ignora, se desespera y decide casarse precipitadamente con Casta Esteban, con la que tiene dos hijos. Bécquer tiene enormes dificultades para mantener el hogar con su trabajo. Su mujer lo abandona y a partir de entonces lleva una vida bohemia y desilusionada. Muere de tuberculosis cuando su matrimonio iba a rehacerse.

Las obras más importantes de Bécquer son:

  • Rimas: Una colección de cerca de cien poemas breves, la mayoría de dos a cuatro estrofas, con métrica variada. El tono es intimista, dolorido, melancólico. Las primeras composiciones son una reflexión sobre la creación poética, desde la óptica romántica. A partir de ahí desarrolla una biografía sentimental que acaba con el fracaso de la relación entre los enamorados; sobre esta línea se articulan diferentes temas: el amor y la naturaleza, el amor ideal, el anhelo de fusión con la amada, la fugacidad del amor, la ruptura, la traición, el dolor, el despecho, la soledad, el olvido, el sueño y la muerte como único consuelo.
  • Leyendas: Son veintiocho relatos localizados fundamentalmente en la Edad Media, con personajes melancólicos, desgarrados y un ambiente misterioso, sobrenatural, cercano al sueño. Su temática es variada: amor ("El monte de las ánimas", "Los ojos verdes", "La corza blanca"), música ("El miserere", "Maese Pérez el organista"), religión ("La rosa de pasión", "La promesa ", "La cruz del diablo", "El cristo de la calavera"), exotismo, orientalismo ("El caudillo de las manos rojas", "La Creación").




Fuente: ITE.



Puedes obtener más información sobre la poesía romántica en este blog, realizado por alumnos de nuestro IES a lo largo del curso 2010/11.


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