La diversidad lingüística

Lengua oral y lengua escrita.

Rasgos de la comunicación oral:

  • Es inmediata y permite la interacción entre emisor y receptor. El receptor recibe el mensaje al mismo tiempo que el emisor lo emite, ya que ambos se hallan presentes en el momento de la comunicación.
  • El mensaje es efímero, es decir, en principio, no se conserva. Esto obliga al emisor a repetir la información importante para asegurarse de que le llega al receptor.
  • Utiliza signos no verbales: el emisor también transmite información a través de sus gestos, su forma de mirar, sus actitudes...

Rasgos de la comunicación escrita:

  • No es inmediata, el mensaje se recibe tiempo después de que se haya emitido. El emisor y el receptor no pueden interactuar.
  • El mensaje perdura en el tiempo. La conciencia de esto hace que el emisor
    • estructure la información cuidadosamente,
    • ponga atención en que la sintaxis sea correcta y
    • elija las palabras de modo que expresen con precisión lo que se quiere decir.
  • Los signos de carácter no verbal, aunque existen (subrayado, tamaño y tipo de letra...), no son tan importantes como en la comunicación oral.

Extractado de Kalipedia.

Registros lingüísticos.

Así se denomina a la modalidad expresiva que emplea un hablante en una situación comunicativa concreta.

Es muy importante adecuar el registro a la situación comunicativa. Por lo tanto, debemos tener en cuenta:
  • quiénes son los destinatarios de nuestro mensaje (un familiar, un amigo, un desconocido) o nuestros interlocutores;
  • cuál es el tema (una charla informal, un asunto serio);
  • en qué marco se desarrolla la comunicación (una excursión, la consulta de un médico, una reunión de trabajo...);
  • también es importante el medio empleado: no nos expresamos del mismo modo al hablar y al escribir.

La norma, el lenguaje culto, el lenguaje coloquial y el lenguaje vulgar.

Lengua estándar y norma.

Por lo general, una de las variedades de la lengua se considera más prestigiosa que las demás y acaba imponiéndose en el uso culto. A esa variedad la llamamos lengua estándar.

La lengua funciona como un modelo para toda la comunidad y en ese sentido sirve como referencia a todos los hablantes. Es, además, una fuente primordial para fijar la norma, es decir, el conjunto de usos lingüísticos que se consideran correctos.

Características de la norma.

  • Ayuda a frenar la disgregación de la lengua, al determinar lo que es correcto e incorrecto.
  • No existe una norma única para cada lengua. Normalmente existe una subnorma para cada variedad dialectal. 
  • No es inmutable. Así, por ejemplo, algunos términos que antes no aceptaba la norma española, se han generalizado y han pasado a la lengua estándar.
  • En la lengua hablada es frecuente que los hablantes nos desviemos de la norma. Sin embargo, en la lengua escrita debe predominar el uso de la lengua estándar.

Lenguaje culto.

Lenguaje culto es la modalidad lingüística que utiliza de manera perfecta la morfosintaxis y el léxico de una lengua. Se manifiesta más claramente en la escritura y se encuentra, sobre todo, en textos literarios y científico-técnicos. Es el mejor para expresar pensamientos complejos y transmitir conocimientos. Funciona como modelo de corrección para los demás niveles y garantiza la unidad del idioma.

Características:
  • Alto grado de formalidad.
  • Precisión y rigor en el uso de las normas fonéticas, sintácticas y gramaticales.
  • Discurso fluido, continuo y ordenado.
  • Riqueza léxica para emplear el término preciso en cada situación comunicativa.
  • Claridad y rigor en la exposición de las ideas.
  • Evita los vulgarismos.
  • Precisión en la ordenación sintáctica de la frase.
  • Empleo correcto y variado de nexos gramaticales (conectores oracionales, organizadores del discurso).
  • Predominio de la subordinación.

Lenguaje coloquial.

Se emplea en un contexto informal, familiar y distendido. Es la que, independientemente de la profesión o estatus social del hablante, se utiliza en la conversación natural y cotidiana. Es la variedad más utilizada de la lengua.

Características:
  • Discurso discontinuo (interrupciones) y falta de fluidez expresiva.
  • Expresión insuficiente de contenidos.
  • Cierto desorden estructural.
  • Pobreza léxica. Uso de palabras comodín ("cosa", "hacer").
  • Uso restringido del léxico. Abundantes repeticiones. Muletillas y frases hechas.
  • Tendencia a la sencillez en la ordenación sintáctica de la frase.
  • Omisión de elementos sintácticos que se suplen con sobreentendidos, con ayuda del código no verbal.
  • Uso reducido de los nexos gramaticales.
  • Escaso empleo de la subordinación.

Lenguaje vulgar.

El lenguaje vulgar viene determinado por la deficiente formación lingüística de los hablantes, ya que el desconocimiento de la norma origina múltiples incorrecciones, llamadas vulgarismos, que afectan a todos los planos del lenguaje (pronunciación, ortografía, vocabulario y sintaxis). Algunos de los más frecuentes son:
  • Confusión ("abuja"), adición ("amoto") o pérdida de vocales ("delgazar"), consonantes ("diputao"), y sílabas ("paralís")
  • Cambios de acentuación ("périto").
  • Alteraciones verbales: "habemos", "dijon", "vinistes".
  • Confusión en el orden de los pronombres personales ("me + se" por "se + me").
  • Abuso de muletillas y palabras comodín.
  • Abuso de palabras malsonantes.
  • Pobreza en la exposición de las ideas.

Extractado de Kalipedia y Proyecto Cíceros.

La diversidad lingüística de España.


España es, como otros muchos Estados, un país en el que conviven varias lenguas: en todo el territorio se habla castellano; y en amplias zonas del norte y el este peninsular se habla, además, otra lengua. Esta diversidad lingüística, que se ve reconocida y amparada por la Constitución y por los Estatutos de Autonomía de Galicia, País Vasco, Comunidad Foral de Navarra, Cataluña, islas Baleares y Comunidad Valenciana, se manifiesta de hecho en la existencia, junto al castellano, de tres

Lenguas co-oficiales.

Éstas se caracterizan bien porque ya existían antes de la invasión de España por los romanos (euskera), bien porque -como el castellano- derivan directamente del latín (gallego y catalán).

El vasco, llamado también euskara, euskera o vascuence, se habla en el País Vasco, en la zona noroccidental de Navarra y en el suroeste de Francia. El número de hablantes del vasco ronda los seiscientos cincuenta mil, bilingües en su práctica totalidad.

El vasco es la única de las lenguas prerromanas que sobrevivió al empuje del latín. Durante siglos, la lengua vasca ha estado confinada a un uso rural y familiar. La fragmentación en múltiples variedades o dialectos, el uso fundamentalmente coloquial y la carencia de una norma común han impedido durante mucho tiempo el asentamiento de la lengua vasca como medio de comunicación y de cultura. Esta situación empezó a cambiar en los años sesenta del pasado siglo, con el establecimiento del euskara batua («vasco unificado») como variedad normativa, base de la enseñanza y del uso formal de la lengua.

El gallego se habla en Galicia y en algunas zonas limítrofes de León, Zamora, Asturias y el norte de Portugal. Se calcula que actualmente hablan la lengua gallega unos dos millones y medio de personas, que son en su mayoría bilingües.

Aunque en la Edad Media el gallego se consideraba lengua especialmente apta para la poesía, pronto se abandonó como lengua literaria y quedó restringido a usos familiares y rurales.

Fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando se produjo una reivindicación del uso del gallego como lengua de cultura, con figuras como Rosalía de Castro y Manuel Curros Enríquez, principales representantes del movimiento denominado Rexurdimento. En la actualidad, el gallego se halla asentado en la Administración pública, los medios de comunicación y la enseñanza. En 1983 se promulgó la Lei de Normalización Lingüística, que promueve su uso en todos esos ámbitos.

El catalán se habla hoy en Cataluña, la Comunidad Valenciana (donde se denomina valenciano o lengua valenciana de forma oficial), las islas Baleares, una franja al este de Aragón, algunas zonas del sureste de Francia, el Principado de Andorra y la ciudad de Alguer, en Cerdeña. Cuenta en la actualidad con unos siete millones de hablantes, casi todos ellos bilingües.

Durante la Edad Media se produjo tanto en Cataluña como en Valencia una brillante literatura en lengua catalana. Pero en el siglo XV comenzó una época de decadencia para el catalán literario, que fue quedando relegado a ámbitos familiares o locales, mientras el castellano se convertía en la lengua de uso en situaciones formales.

En el siglo XIX surgió con fuerza un movimiento de defensa de la lengua y la cultura catalanas, la Renaixença, que dio inicio a una nueva etapa de florecimiento literario que se mantiene en la actualidad.


Extracto de Las lenguas de España (Kalipedia).

Dialectos del castellano.


Los dialectos son variedades de una lengua que no han alcanzado un grado suficiente de diferenciación con respecto a la lengua de la que proceden.

En España se puede distinguir dos grandes zonas dialectales:
  • La septentrional: navarro-aragonés y astur-leonés.
  • La meridional: extremeño, murciano, canario y andaluz.

La modalidad lingüística andaluza.

Rasgos fonético-fonológicos:
  • Seseo y ceceo.
  • Yeísmo o fusión de "ll" y "y" en uno solo, realizado fonéticamente como "y"; es decir, que pronunciamos igual la "ll" y la "y".
  • Aspiración de diversas consonantes (las más comunes son la de la –s [final] y la de la h- [inicial] procedente de la f- inicial latina).
  • Pérdida de consonantes finales, normalmente la  –d, -l y –r.
  • No diferenciación entre r y l cuando se encuentran ante consonante.
  • Relajación y pérdida de consonantes intervocálicas, la más frecuente la de la –d en las terminaciones –ado, -edo e –ido.
  • Reducción y asimilación de consonantes interiores agrupadas, como en gn-, zn-, ct-, que se resuelven mediante una asimilación de de la primera a la segunda consonante; es decir que, por ejemplo, en lugar de "ignorar" pronunciamos "innorar".
Rasgos morfológicos:
  • Presencia enfática del pronombre personal de primera persona yo.
  • Uso de ustedes en vez de vosotros tanto para el tuteo como para el tratamiento de cortesía.
  • Sustitución de la forma átona os por se. Ej: ¿Ya se vais?
Rasgos léxicos:

Se denomina como léxico andaluz el conjunto de elementos léxicos de la lengua española que se utilizan en la modalidad andaluza con especial frecuencia y significado o de manera exclusiva. Destacan las creaciones locales del habla popular: búcaro “botijo”, zarcillos “pendientes”, etc.

Vulgarismos:
  • Confusión, pérdida o adición de vocales, diptongos o consonantes. Ej: amoto,agüelo, veintiuno.
  • Cambio de posición de fonemas. Ej: cocreta (en vez de croqueta), Grabiel (en vez de Gabriel).
  • -Reducciones de palabras, como mu por “muy” o pa por “para”.


Extracto de El andaluz, de Amparo Torres Panchón.

Puedes ampliar información sobre La diversidad lingüística de España en el Proyecto Cíceros.

Mapa de las lenguas y dialectos de España hecho por Jesús Alcoholado.




Ver Mapa de las lenguas y dialectos de España en un mapa más grande
Comments