La paranoia: El delirio sistemático de evolución progresiva de Regis.

Sesiones clínicas de psicopatología y fenomenlogía. Tema V. El delirio.

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              Psicopatología de La paranoia: El delirio sistemático de evolución progresiva de Regis.

“La psicosis sistemática progresiva”:

Psicopatologia clásica de la paranoia. 

     - Recorrido por los clásicos de la paranoia y reflexiones J.Mª Álvarez.

-  GARRABE Jean. Le délire: une approche historique.

- Genèse, évolution, pertinence de la notion de délires paranoïaques. Bibliographie chronologique et repères historiques.

Genèse, évolution et pertinence de la notion de délires ...

Tratado de psiquiatría de Emmanuel Regis. Ed. Saturnino Calleja. Madrid. 1909.  Resumen del texto y comentario de J.L. Día

Períodos alucinatorio y de explicación delirante o período de estado:

Este período comprende: 1º,  el delirio de persecución; 2º  el delirio ambicioso; 3ª el delirio místico o religioso;, el delirio celoso y el delirio erótico; 5º el delirio político.

 

a) Delirio de persecución.

Estudiado la primera vez en 1852 por Ch. Lasegue, cuya magistral descripción sigue utilizándose, consiste esencialmente en el desarrollo y sistematización progresiva de la tendencia del enfermo a referirlo todo a la hostilidad y mala voluntad de los hombres.

- Primero, el delirio es impreciso, indeterminado.

Los sujetos creen que les hacen algo, pero sin saber quién, ni por qué, ni cómo. “yo lo sé”, “algo pasa”,  «Se» es su término habitual: se me insulta, se me electriza, se me envenena, se me viola, se me arrojan malos olores, dicen.

 

            ¿elección de la temática delirante según la idiosincrasia del paciente?

            ¡ el contenido del delirio no es casual ¡

 

- Después, unos más rápidamente, otros más despacio, escogen en su vida pasada, en sus ocupaciones habituales, en su modo de existencia, una particularidad cualquiera que atrae su atención sobre un grupo de individuos o sobre uno solo.

- Algunos, más o menos impresionados anteriormente por la idea de la policía, de la  masonería, de los jesuitas, etc., atribuyen lo que llaman sus miserias a la policía, a  los masones, a los jesuitas. Otros, que habían tenido ya enemigos o simplemente individuos de que desconfiaban, los erigen en autores responsables de lo que les sucede.

- Se trama un complot en el que entran los vecinos, los porteros, los parientes, los amigos, ordinariamente gentes desconocidas. Algunas veces se une un pueblo entero, y todo lo que ven y oyen los enfermos les parece dirigido contra ellos y lo interpretan en el sentido de sus ideas; este es el primer paso hacia la organización del delirio.

 

            - Elaboración y explicación interna del delirio:

- La explicación de los procedimientos empleados por los enemigos, es siempre la misma en el fondo. Frente a fenómenos extraños que escapan para el enfermo a una interpretación natural, el perseguido busca y encuentra las más soluciones curiosas.

 

            Se hacen agujeros en la pared para hablarle, para injuriarle, para lanzarle polvos que queman y malos olores, para electrizarle; se instalan en las cercanías y hasta en su habitación bovinas, pilas eléctricas, tubos acústicos, teléfonos, fonógrafos, por medio de los cuales se les insulta y provoca toda clase de sensaciones desagradables.

            Hoy día se emplean los rayos X, los rayos N y la telegrafía sin hilos.

(¿qué podemos decir de hoy día, ya en pleno siglo XXI, en el apogeo de la era digital?.)

            - Progreso del delirio hacia la prominencia alucinatoria.

- Durante este tiempo las alucinaciones se multiplican y progresan.

-Hasta ahora habían sido psíquicas o psico-motoras; desde aquí en adelante son psico-sensoriales. Las voces son precisas, francamente insultantes; las oyen no sólo por la noche, sino también por el día y sin interrupción, algunas veces por un sólo oído (alucinaciones unilaterales), ordinariamente por los dos.

- Dicen palabras groseras, injuriosas, frases de argot en que predominan las acusaciones, las injurias y las amenazas.

- Estas voces monologuean, dialogan, conversan entre sí, y el enfermo o se limita a escuchar o interviene para contestar con una sola palabra, para responder o para discutir calurosa y animadamente.

- El eco del pensamiento:  Muchas veces se produce en este momento un fenómeno alucinatorio curioso: el eco del pensamiento. El enfermo oye su pensamiento, formulado distintamente, a medida que surge, no en alta y clara voz, sino bajo forma de lenguaje  interior, más o menos variable; después acaba por creer que otras personas lo oyen también, y esto le crea un terrible suplicio, tanto más cuanto que los pensamientos que más desea ocultar son precisamente los más divulgados.

- Se apercibe de que se adivina su pensamiento, porque le responden sin que él haya hablado, porque se le citan hechos de su vida pasada que sólo él conoce, etc..

-  Este fenómeno tan misterioso lo explica por la intervención de la electricidad, del teléfono, del fonógrafo. Algunas veces llega á imaginarse que esta voz que oye pertenece a otra persona, y este es, en ciertos enfermos, el punto de partida de un desdoblamiento de la personalidad.

               Nota.  E. Regis, a G. de Clérambault  Automatismo mental - Google Sites

 

            Alucinaciones en la paranoia y el delirio sistematizado.

- En algunos casos, pero de ordinario mucho más tarde, los perseguidos oyen voces diferentes en cada uno de los dos oídos (alucinaciones desdobladas de Magnan) por un lado son cosas penosas, injurias, amenazas; por otro, palabras agradables, ánimos, consejos; estos dos órdenes de alucinaciones constituyen para ellos, como dice Séglas, el ataque y la defensa.

- Como ha hecho notar Laségue:

             las alucinaciones de la vista son muy raras en el delirio de persecución:

            . El perseguido oye á sus enemigos, percibe sus voces, pero  generalmente no los ve.

            . Sus falsas sensaciones visuales consisten, sobre todo, en apariciones hostiles, en escritos llenos de amenazas, en cambios á la vista de las personas y las cosas, de todo lo cual acusa á sus enemigos.

            . Pero es excepcional que las alucinaciones de la vista tengan lugar de modo persistente, á menos que no se una á la enfermedad otro estado patológico, como el alcoholismo ó el histerismo, ó que se trate de “viejos” (Lasegue , Ritti).

 

- Por el contrario, el sentido del olfato, el del gusto, el del tacto y la sensibilidad nterna ó cenestésica juegan un gran papel en el delirio.

            . Los enfermos sienten olores de estiércol, de azufre, de amoniaco; tienen en la boca gusto de arsénico, de cobre, de plomo, de donde deducen que se intenta envenenar sus alimentos, lo que les lleva muchas veces á la sitiofobia o por lo menos a no comer sino ciertas substancias o determinados  platos.

            . Experimentan las sensaciones más extraordinarias; se les provoca sacudidas en todo el cuerpo, calambres, golpes, torsiones, quemaduras; se les arranca el estómago, el vientre; se les insuflan gases en el intestino, se les introducen cuerpos extraños en los órganos genitales, se les viola, sodomiza ó masturba, se les extrae el esperma, etc. (perseguidos y acosados en sus genitales y sexualidad).

            . Muchos intentan protegerse contra sus alucinaciones, principalmente contra sus alucinaciones  auditivas y sexuales.

            . Los alucinados del oído se tapan éstos con algodón, miga de pan, cera, tierra;         . los alucinados genitales, sobre todo las mujeres, se protegen apretando sus piernas, taponando su vulva ó su vagina.

            Son los medios de defensa de los perseguidos, estudiados por diversos autores, especialmente por Séglas y A. Marie.

 

- En este momento, los enfermos comienzan a obrar como perseguidos.

- Casi siempre su primer acto es una queja que dirigen á las autoridades, personalmente o por escrito, para que hagan cesar tas persecuciones de que son objeto, sobre todo a los comisarios de policía, al procurador de la República, y algunas veces al ministro de Justicia ó jefe del Estado.

- Cansan á todos los magistrados, grandes y pequeños con sus reclamaciones y envíos de voluminosos documentos.

- Al mismo tiempo, cambian frecuentemente de domicilio y hasta se expatrían para escapar á sus perseguidores é intentar sustraerse á su acción (“alienados emigrantes” de Foville).

- Pero vayan donde vayan, ocúltense donde se oculten, las persecuciones  les siguen á todas partes.

. Fovile A. "Les aliénés voyageurs ou migrateurs". Ann Med Psychol (Paris) 1875 ; 5 : 5-45.

. Federico Caro. Déplacement pathologique : historique et diagnostics différentiels. 'Information Psychiatrique. Volume 82, Numéro 5, 405-14, Mai 2006.

 

-Los perseguidos se convierten en perseguidores

- Después de hacer inútiles esfuerzos para obtener justicia y de agotar todas las jurisdicciones, los enfermos piensan en tomarse el castigo por su mano, entrando en tal momento en un nuevo período de lucha activa, cambio que Lasegue ha definido perfectamente, diciendo que "de perseguidos se convierten en perseguidores".

 

               . « Du délire des persécutions », in: Archives générales de médecine, 185. , Texte intégral.

            . Persécutés persécuteurs  Benjamin Ball. "Du délire des persécutions ou Maladie de Lasègue"

 

 

-El riesgo homicida en el paranoico:

- El mayor peligro que puede correr un individuo es el de ser tomado por alma del complot, de la conjura, que rodea a un perseguido, por el personaje de que debe vengarse; peligro tanto más grande, cuanto que es ignorado, y el enfermo en plena posesión de sus medios intelectuales pone al servicio de su odio una astucia y una energía extraordinarias.

- Esta situación, análoga á la legendaria vendetta  corsa, es peor que ella.

-En el momento en que menos se espera, cuando se encuentra perfectamente tranquilo, un  individuo es herido por persona que no conoce, que no ha visto, y a la que 
nada ha hecho.

- Muchas veces el enfermo, sin tener perseguidor titular, hiere al azar, al primero que encuentra, bajo la influencia de una alucinación del oído ó de un impulso morboso.

- No se repetirá lo suficiente que los epilépticos, y acaso más que éstos los perseguidos, son los alienados más peligrosos.

- La mayoría de los crímenes patológicos cometidos fuera de los manicomios, y casi todos los que tienen lugar en ellos, son obra de perseguidos.

- No solamente recurren al homicidio, sino que se entregan al incendio, al envenenamiento, y algunas veces, aunque excepcionalmente contra la opinión corriente, al suicidio.

- Sean los que sean sus actos morbosos, revisten frecuentemente carácter impulsivo.

            "Paranoia homicida"  - Dr. J. L. Día.

 

-Paranoica crónica y neologismos:

- Durante este tiempo el perseguido se hunde cada vez más en su delirio, que habiendo tomado cuerpo se sistematiza, cristaliza, y aparte de algunos matices, permanece ya invariable.

- Si el enfermo no ha creado todavía neologismos para traducir sus concepciones, lo hace en este momento, formando sus frases con una cantidad mayor ó menor de palabras extravagantes, desconocidas, por las cuales expresa su delirio o designa a sus perseguidores. Este lenguaje patológico es el signo más evidente de la cronicidad del delirio y si aún quedaban algunas esperanzas hay que perderlas entonces completamente.  (signo de mal pronóstico en la paranoia)

          "La singularidad del neologismo" | Álvarez Martínez | Revista aen...

 

- El carácter del paranoico:

El carácter de los perseguidos es ordinariamente malo.

- Son desconfiados, sombríos, fríos y duros en su acogida, secos y amenazadores en sus palabras.

- responden impolíticamente a las preguntas que se les hacen limitándose de ordinario a pronunciar frases absolutamente características: «no tengo nada que decir», «lo sabéis mejor que yo», que parecen traducir la idea de que hay quien se comunica con ellos ocultamente y de que su pensamiento es oído.

 

- Los perseguidos son reticentes en alto grado.

- Algunos se complacen en exhalar quejas y en hacer oír verbalmente sus protestas, en un tono por lo general altanero ó amenazador, o gráficamente bajo forma de escritos dirigidos á todas las autoridades, que llevan las huellas del estado delirante.

- Pero la mayoría se encierran en sí mismos y no dejan traslucir nada de sus alucinaciones ni de su delirio.

            Se necesita entonces un gran hábito y una cierta habilidad para vencer su obstinación y su desconfianza penetrando el misterio de sus concepciones.

            En  estos momentos adoptan actitud, expresión y mirada características, fijas, de sanadoras, provocadoras, que hemos descrito en los alucinados del oído en el segundo capítulo de esta obra (ver testo original de E. Regis)

            De ordinario se les sorprende en conversación muda o hablada con sus voces, sonriéndose o enfadándose de lo que dicen, respondiendo o entregándose bajo su influencia a algún acto súbito de excentricidad o de violencia o realizando algún modo de defensa, siempre el mismo (monólogos, diálogos, mímica estereotipados de los perseguidos).

            Debido á la persistencia de estas alucinaciones y a la obediencia pasiva para con ellas, los perseguidos son víctimas de impulsos súbitos, y, por consecuencia, peligrosos.

 

- Transformación de la personalidad en el paranoico:

            Al cabo de un tiempo más o menos largo, semanas, meses y más frecuentemente años, el perseguido tiende poco a poco a llegar a lo que debe ser la meta de su estado patológico, es decir, a la transformación de su personalidad.

            Esta transformación se verifica de dos modos diferentes: o bruscamente, bajo la influencia de una alucinación o de una especie de idea sugestiva que revela de pronto al enfermo su origen real, su título nobiliario, su carácter de gran personaje, o lentamente, por el hecho mismo de la evolución lógica del delirio, que termina por hacer creer al perseguido que para que así se ensañen con él es preciso que sea persona importante

 

b) El delirio ambicioso.

- La aparición del delirio ambicioso en la locura sistematizada progresiva no se hace, dicen ciertos autores, por deducción lógica del delirio de persecución.

- Tiene su génesis propia, independiente.

- El delirio ambicioso resulta de la germinación de ideas sobreagregadas en un cerebro debilitado, primitiva y consecutivamente (Charpentier,  Taty  y  Toy).

 

            "Des variétés cliniques du délire de persécution". Par les Drs Th. Taty et J. Toy. I

            ver: Albert Charpentier, colaborador de Joseph Babinski.

 

- Según esta opinión los perseguidos poco inteligentes serían los que se convertirían en ambiciosos.  Para hacer un megalómano, dice humorísticamente Charpentier, es necesario que el perseguido sea: 1º un tonto; 2.°, un fatuo; 3.°, un orgulloso; 4.°, un insuficiente.

- Otras veces, y este es un origen que aunque no de los más frecuentes resulta muy claro en ciertas ocasiones, el enfermo es llevado al delirio de grandeza por la misma disociación de su personalidad.

- Hemos visto que los perseguidos oyen con frecuencia dos clases de voces: voces de ataque y voces de defensa. En algunos no se limita á esto, y al lado del sistema delirante de persecución se establece un sistema delirante de defensa, que, como el primero, puede desarrollarse, poseer su organización, sus alucinaciones y sus estereotipias.

- El sujeto está entonces acorralado entre estas dos fuerzas opuestas que se le disputan; perseguido o atormentado por los jesuitas, los masones o tal o cual individuo, es protegido, salvado por la Iglesia, el Ejército, las damas o cualquier personaje poderoso.

- El delirio ambicioso resulta en estos enfermos del triunfo progresivo de la defensa sobre el ataque, del bien sobre el mal. Este especial y curioso modo de 
transformación por vía de defensa, ha sido descubierto por Séglas, Charpentier Arnaud.

- Sea el que sea el origen de la transformación, el resultado es siempre el mismo: una personalidad nueva que se crea, y cuya intervención se anuncia por ideas ambiciosas que comienzan a destacarse en medio de las ideas de persecución, exclusivas hasta entonces. En este momento el enfermo entra en el tercer período de su dolencia.

 

c) Delirio místico ó religioso.

- Una segunda forma delirante, por la cual se traduce en el segundo período el estado del enfermo en la locura sistematizada progresiva, es el delirio místico.

- En el fondo este estado es el mismo y se desarrollan las mismas peripecias; sólo cambia la explicación.

- En lugar de atribuir las sensaciones extraordinarias que experimenta a una intervención humana, el alienado las achaca a una intervención sobrenatural-

- El delirio sistematizado religioso, fuera de las condiciones etiológicas, comunes a todos los tipos de psicosis esenciales, ataca preferentemente a los individuos más propicios por su sexo, país de origen, nacimiento, disposiciones naturales, educación, ignorancia y profesión a sufrir morbosamente la acción de las ideas religiosas y supersticiosas; es decir, mujeres y religiosos.

- El principio de la enfermedad es más rápido que el del delirio de persecución, y ordinariamente de pronto, sin tanteos ni vacilaciones, el enfermo atribuye las sensaciones anormales que experimenta á una influencia malhechora, diabólica o
maléfica, porque el perseguidor puede ser, según los casos, el diablo o un hechicero.

 

- Psicosis religiosas: el delirio místico y el melancólico religioso.

 

- Le délire religieux,  Dupain, 1888 - la Bibliothèque d'Asklepios

- Le délire religieux, Historique, Dupain, 1888

- "Mysticisme et Délires Mystiques : Situation nosographique et Position du Sujet ",  E. Mahieu et Hakima Azibi.  in L'Information Psychiatrique, N° 9, Nov., 1996

- Histoire de la Folie | démonopathie

- "Une persécutée démoniaque". Joseph Capgras (1873-1950)  ...

 

            VaIlon y Marie (¿?) , en su interesante estudio sobre las psicosis religiosas de evolución progresiva, dicen que al contrario de lo que ocurre con el melancólico religioso, que es atacado, sobre todo, de demonopatía interna, es decir, de posesión demoníaca interior, el perseguido religioso presenta preferentemente la demonopatía externa, es decir, la simple obsesión diabólica exterior.

- Según Regis,  ha observado, por el contrario, que el perseguido religioso localiza primero el mal espíritu en su cuerpo, en el pecho o en una región cualquiera del abdomen, como el hueco epigástrico.

- Todo lo que experimenta normal o patológico es referido a la presencia del demonio; siente movimientos análogos a los de una serpiente, oye ruidos como gritos de animal ó voces, comprueba hinchazones, tumores, que no son otra cosa sino la habitación del enemigo.

- Esté fuera o dentro de él no le deja ningún reposo torturándole de mil modos, haciéndole sufrir toda suerte de calamidades o de incidentes desgraciados, injuriándole, llevándole al mal contra su voluntad.

- El modo de persecución preferido por el demonio, es este: inspira malos pensamientos a su víctima, intenta hacerle blasfemar, renegar de Dios, cometer pecados, principalmente contra las costumbres.

- Los perseguidos religiosos son todos ó casi todos San Antonios en estado de tentación, pues todos o casi todos son perseguidos genitales.

- Los hombres experimentan deseos lúbricos, necesidad irresistible de entregarse al onanismo, al coito, a actos sexuales anormales, o bien sienten a su pesar, durante el sueño, el espasmo voluptuoso, como si alguien andase invisiblemente en sus órganos.

- Las mujeres, sobre todo, presentan en estas condiciones un verdadero delirio de persecución genital.

            "Satanás abusa de ellas todas las noches, lo sienten materialmente, y llegan muchas veces, como las embrujadas de la Edad Media, hasta dar de estas relaciones alucinatorias los detalles más minuciosos"

 

- Diferencias delirio de persecución religioso del delirio de persecución ordinario.  

- La primera es que las alucinaciones psico-motoras son casi constantes y juegan un papel por lo menos tan activo, sino más, que las alucinaciones auditivas.

- En efecto, el perseguidor sobrehumano, demonio o hechicero, puede hacerse oír por 
el oído como el perseguidor humano-ordinariamente por el oído izquierdo (oreja siniestra), aunque es más frecuente que hable en el cuerpo mismo del sujeto. 
- El modo como habla y el sitio de donde emana su voz, son variables. Unas veces tratase de pensamientos no articulados; otras de palabras no percibidas por el oído, que llegan, aunque de origen interior, a los órganos de la audición; otras es 
en el hueco del estómago, en el corazón, en la cabeza, en la matriz, etc. Muchas veces habla por boca del mismo enfermo.

- En una palabra; pueden encontrarse todas las variedades y todos los grados de alucinación psico-motoras, simples o combinadas, descritas por Séglas.

- La segunda particularidad del delirio de persecución religioso es la existencia, relativamente frecuente, de alucinaciones de la vista, excepcionales como sabemos, en el delirio típico de persecución.

- Estas alucinaciones de la vista están naturalmente en relación con el delirio: el enfermo ve á Satanás, los diablos, el infierno, animales horribles; asiste a las escenas de aquelarre; muchas veces son cuadros voluptuosos que se desarrollan ante sus ojos para excitarle y tentarle.

- Las alucinaciones del olfato, del gusto, de la sensibilidad general y aun de la sensibilidad motora, toman parte también; Y los olores de humo, de azufre, de cieno, de orina de gato, gustos amargos de carne podrida, sensaciones de pinchazo, de quemadura, de lanzazo, de llamas, de ascenso por los aires, etc., etc., pertenecen al cuadro sintomático de la enfermedad.

- Contra todas estas sensaciones alucinatorias penosas, los enfermos emplean como los perseguidos, toda clase de medios de defensa; se entregan á práctica  supersticiosas, extravagantes, usadas todavía en ciertos países, para librarse de lo hechizos; rezan, hacen novenas, llevan sobre las diferentes partes del cuerpo habitadas o manchadas por los demonios, emblemas y objetos religiosos, como medallas, escapularios, crucifijos, que llegan hasta tragarse (A. Cullerre); reclama con insistencia ser exorcizados, sufrir una operación liberadora, y ordinariamente como los perseguidos, se vengan por sí mismos de los que creen que desempeñan junto á ellos los encargos de Satanás.

-Les objets de piété comme instruments de meurtre. Le délire religeux. Par Alexandre Cullere. ...

"Une aliénée citée par MM.Vallon et Marie se livrait à la masturbation à l’aide d’un crucifix « croyant sanctifier l’acte ».

 

- Esta situación dura más ó menos tiempo, pero frecuentemente, y antes que el delirio de persecución, interviene la  defensa. Este doble delirio antagonista, tan bien descrito en los perseguidos ordinarios por Séglas, Bezançon, Charpentier Arnaud, es en los perseguidos religiosos totalmente característico.

- Parece que la misma naturaleza de sus persecuciones y la personalidad diabólica de sus perseguidores determina forzosamente una reacción defensiva delirante, así como la elección de los defensores.

- Al lado del sistema de ataque se alza progresivamente un sistema de protección:

            " el enfermo es amenazado, tentado por Satanás; sostenido, reconfortado, dirigido por Dios, la Virgen y el Espíritu Santo ó un santo cualquiera. Su cuerpo y su espíritu son el campo de batalla de una lucha entre estas dos fuerzas opuestas" .

 

- La consecuencia de tal desdoblamiento del delirio es el desdoblamiento del individuo mismo.

            . una parte de su ser pertenece al mal; el demonio está en su vientre, se ha echado sobre el lado izquierdo y le habla siempre del mismo modo, por vía psico-sensorial y psico-motora.

            . la otra parte pertenece al bien; Dios, el Espíritu Santo, están en su cabeza, en su corazón, y se manifiestan a él por signos y un lenguaje especial, diferentes de los otros.

- En este desdoblamiento son posibles todas las combinaciones.

            " uno de mis enfermos, cuyo caso he publicado y que se llamaba a sí mismo «hermano penitenciario del Sagrado Corazón», era perseguido por el diablo y defendido por el Espíritu Santo.

            «El Espíritu Santo, que habitaba su cuerpo, le hablaba, le dictaba órdenes en forma de voz interior, sin sonido, asentada en el lado derecho de su pecho (alucinación motora verbal auditiva). Le hacía pensar, hablar mentalmente o en alta voz (alucinación motora verbal, oral); escribir maquinalmente, ignorándolo (alucinación motora verbal gráfica). Satanás, a su vez, intentaba contrabalancear esta influencia divina, y aunque estaba fuera de él apelaba a toda clase de medios: malos sabores, malos olores, pinchazos, golpes, excitaciones genitales, voces, en forma de gritos estridentes como los de los murciélagos, en el oído izquierdo (alucinaciones psico-sensoriales, olfativas, gustativas, cutáneas, genitales, auditivas.)

            Al cabo de un tiempo más o menos largo, sucede lo que forzosamente tiene que suceder: que la potencia divina vence á la potencia diabólica. Y este triunfo de la divinidad, que es también el suyo, conduce, por etapas, al enfermo al delirio místico ambicioso, a la teomanía.

            Satanás puede vencer en este conflicto, pero aun en estos casos mucho más raros, no deja de llegar a la transformación megalo-maníaca de su personalidad; solamente que en vez de ser Papa, Profeta, Cristo, es Satanás, el Anti-Papa, el Anti-Cristo.

 

- Debemos llamar la atención sobre el hecho de que desde hace algunos años se han señalado delirios de persecución consecutivos a prácticas espiritualistas, dando lugar á los trabajos mencionados en el capítulo de Etiología general.

- Recientemente estos casos han sido objeto de interesantes discusiones en la Sociedad de psiquiatría. Sin duda bajo la influencia de un recrudecimiento en las creencias y prácticas del espiritismo, parece producirse una nueva variedad de delirio de persecución: la variedad espiritista.

- Esta variedad no tiene caracteres especiales, presentando los síntomas fundamentales del delirio de persecución clásico, en particular los del delirio de persecución por brujería, posesión, hipnotismo; es decir, por todas las influencias misteriosas consideradas por los enfermos como capaces de obrar sobre sus pensamientos contra su voluntad.

- Entre las particularidades del delirio espiritista figuran la existencia de un terreno degenerativo, la relativa frecuencia de remisiones, muchas veces de la curación, y en fin, según Joffroy, la importancia sintomática de la interpretación delirante.

           

            -  El espiritismo  Yvonne Castellan - Presses Univ. France. 1993

            - Caso clínico de P. Lévy-Valensi y Dr Henri Hey" los espíritus me roen el cerebro, ¡ Me duele mucho ¡, tengo agujeros en los sesos. Labran surcos, hacen agujeros en las vértebras, la traquea está perforada, tengo una bolsa con agua podrida en el ano....

               - El delirio espiritista suele ser alucinatorio: alucinaciones visuales, auditivas, olfativas, gustativas, cenestésicas, genitales, psicomotrices..

            - Dr. Philippe Encausse. Sciences occults et déséquilibre mental. Payot Paris. 1943.

 

 

- Tal es la evolución del delirio religioso, que llega así a sistematizarse, a cristalizar, traduciéndose por conceptos cada vez más coordinados y un lenguaje entrecortado por neologismos y expresiones singulares.

- Generalmente, el delirio ofrece una mezcla de ideas místicas y de persecución, siendo los enfermos a la vez místicos y perseguidos.

- Es lo que ocurre con algunos que, habiendo tenido revelaciones divinas, sostienen comercio con Dios ó la Virgen, creyéndose encargados de sostener la verdadera fe y considerando como enemigos enviados del infierno dispuestos á perderles, a los hechiceros, masones, jesuitas y sacerdotes; a su familia, o a tal o cual persona, frente á la cual se colocan desde luego en actitud de perseguidores.

           

- Sin ser positivamente tan peligrosos como los perseguidores puros, los místicos se entregan frecuentemente, por efecto de su delirio o de sus alucinaciones, a actos bárbaros o criminales; van de aldea en aldea catequizando, predicando la buena nueva, amenazando con las iras celestes y la cólera divina, usando de violencia contra los enemigos y detractores de la religión; otras, aconsejan las mortificaciones y mutilaciones más espantosas, que realizan en sí arrastrando á sus fieles á imitarles, fundando sectas religiosas más ó menos extensas (Skopzy 1), etcétera.

- En ocasiones, obedeciendo á sus voces, hieren a tal o cual personaje que les parece representar el partido del demonio, llegando frecuentemente al sacrificio de Abraham, inmolando en holocausto a sus propios hijos.

 

 A History of Creeds and Confessions of Faith in Russo-Greek ...

(1) the Chlysty, Skopzy, Duchoborzy, and Molokany, characterized by mystic, ascetic, or rationalistic eccentricities ;  Baptists, Stundists, and others more or less in sympathy with evangelical Protestantism and Pietism, among whose circles the theological, ethical, and social views of Leo Tolstoi.

 

d) Delirio celoso, delirio erótico, delirio político.-

- EI delirio de persecución y el delirio religioso constituyen las dos expresiones más claras de la psicosis sistematizada progresiva en su segunda fase, fase de estado o de explicación.

- Los otros delirios menos frecuentes, y sobre todo menos autónomos; se asocian de ordinario a los dos tipos precedentes, de que parecen ser simples variedades.

- Así el delirio erótico no es otra cosa que el predominio de las ideas y alucinaciones genitales en un delirio de persecución o en un delirio religioso.

- Los sujetos están aquí atormentados por atentados sexuales, por parte de los hombres o del diablo, y sus preocupaciones se orientan hacia este lado.

- Lo que sólo en casos excepcionales ocurre es que estos delirios se presenten independientes y aislados. 

 

- Paul Sérieux, « Délire érotique », Les Folies raisonnantes, le délire d’interprétation, (Chapitre II, Section IV), Éd. F. Alcan, Paris, 1909, pp. 115-121.

- Richard von Krafft-Ebing, « Paranoïa érotique (Érotomanie) », Traité clinique de psychiatrie ( Dr Émile Laurent)  Éd. A. Maloine, Paris, 1897, pp. 484-489.

- BOMBARDA, Délire systématisé de jalousie, Ann. Méd.-Psycho., 1902

 


    - El delirio celoso

- Bien estudiado en estos últimos años por Krafft-Ebing, Bombarda,  Victor Parant (nos dice E. Regis).

- Es ordinariamente un delirio de "degenerado", de histérico, de alcohólico, o la traducción más o menos pasajera del delirio de persecución. Es excepcional que constituya por sí solo un delirio sistematizado esencial, alucinatorio y progresivo.

- Comúnmente, cuando se trata de psicosis sistematizada esencial, el delirio celoso, favorecido por una predisposición histérica, alcohólica, por deformaciones o 
impotencia genital, la menopausia, etc., abre la escena y constituye el primer período de la enfermedad. 

       Celotipia y alcoholismo. Dr J. L. Día s


clínica del delirio celoso según E. Regis.

- El sujeto espía noche y día a su mujer,..

- sospecha de sus palabras, de su correspondencia, de sus salidas.

- la acusa de engañarle, de haberle dado bastardos, de burlarse de él, de intentar suprimirlo.

- la llena de reproches, de escándalos y amenazas, progresando más o menos rápidamente en esta evolución, según que esté o no alucinado y que obtenga sus deducciones de sus razonamientos o las tome de sus sensaciones falsas.

El delirio celoso no permanece mucho tiempo en este estado de pureza, y deja de continuar progresando en el mismo sentido. Regis dice que no hay delirio sistematizado, de este género, totalmente puro.

- Ordinariamente el delirio celoso se borra poco á poco al cabo de algún tiempo ante las ideas de persecución que invaden el espíritu del enfermo. Primero son los parientes de su mujer los cómplices; después vienen trastornos sensoriales nuevos, que sirven para establecer el delirio de persecución.

- La "infiel" quiere envenenarlo, se entrega á sus enemigos, que se alían con ella.

- Finalmente desaparecen las ideas de infidelidad y quedan sólo las de persecución. (según nuestro autor clásico)
- En estos delirios de persecución, que empiezan por un delirio de celos, no se encuentra la fase de persecución vaga y general que inicia el comienzo del delirio de Lasegue.

- Muchas veces la transición es más brusca; á consecuencia de una reclusión, por ejemplo, desaparecen rápidamente las ideas de celos, y el enfermo es perseguido por el personal del asilo; prueba de la influencia del medio sobre el delirio.

- En otros casos se produce una transformación curiosa de la idea de celos. La mujer que no tenía primero más que un amante, es ya la querida de una gran cantidad de gente, o se entrega a personas cada vez más elevadas, por lo general al jefe del enfermo, a un contramaestre o a un patrón.

- Al revés de lo que ocurre en el período de delirio exclusivamente celoso de los delirios combinados, las alucinaciones del oído son muy frecuentes, aunque no 
constantes, según Bombarda. Juegan en el delirio del enfermo un papel menos preponderante que en el delirio de persecución, y van acompañadas de alucinaciones numerosas, del gusto, y sobre todo del olfato, de la sensibilidad general, y de trastornos de esta misma sensibilidad, llegando a la impotencia relativa o absoluta de que el enfermo hace responsable a su mujer, o a una exaltación que ésta no puede y no quiere satisfacer ordinariamente.

- Las mujeres, dice Krafft-Ebing, llegan hasta la sensación de polución nocturna cuando el marido tiene relaciones con sus concubinas invisibles.

       Richard von Krafft-Ebing | PSYCHOPATHIA SEXUALIS

 

- Las alucinaciones de la vista son muy raras, y pueden atribuirse a hábitos alcohólicos, con los cuales coexisten. Las ilusiones de la vista concurren, sin embargo, con los otros trastornos, a la génesis de las interpretaciones delirantes. (véase delirios de falsa identificación)

- Los perseguidos se suicidan más frecuentemente que los celosos, y el atentado que suelen realizar es la muerte de su mujer o del supuesto amante.

- Cuando estos alienados están en libertad, no es raro que una excitación alcohólica pasajera, exasperando los trastornos sensoriales, determine el impulso homicida.

- La evolución del delirio celoso o combinado, se hace muy lentamente y la debilitación intelectual sólo á la larga llega. Los neologismos, que aparecen después 
de algunos años en los perseguidos, según Bombarda, no existen en los celosos. La curación del delirio celoso sistematizado es terminación poco común.

- Sin embargo, hay que hacer notar que en ciertos casos las nuevas ideas de persecución se manifiestan como consecuencia del delirio de grandeza, siendo los sujetos perseguidos, amenazados y recluidos, porque se les quiere despojar de sus títulos, de sus riquezas y de sus derechos. Estas ideas de persecución que son poco activas, y figuran en segundo término, constituyen lo que se llama el delirio de persecución de retorno.

- Durante todo este tiempo persisten las alucinaciones y sólo mucho después, en el momento en que la demencia tiende á aparecer, disminuyen y se debilitan progresivamente.

- Los enfermos siguen siendo, en general, "egoístas", "orgullosos" y "malos". Pero tienen algo de característico, y es el componer á su modo el personaje que creen ser.

 

- E. Regis nos describe a sus pacientes afectos de "Psicosis sistemática progresiva": ....Son esos viejos alienados de los manicomios, vestidos con trajes extravagantes, adornados con plumas, con pedazos de trapo de colores brillantes, cruces, medallas, rosarios y oropeles de todas clases. Muchas veces se hacen una cabeza especial con corte de pelo y barba completamente característico.

- Nada más común que verlos recordar, por ejemplo, la cabeza y cara de Cristo.

 - Todos estos enfermos son altivos, dignos, majestuosos en su actitud, sin apartarse un momento de su seriedad y solemnidad. Creerían les actores que continuaban en 
público, y con el traje de escena, desempeñando su papel.

- Este delirio ambicioso dura indefinidamente, hasta el día, muchas veces tardío, en que sobreviene la demencia, que debilita y hunde poco a poco en una nada confusa todas las concepciones vanidosas de estos enfermos.

       Benjamin Ball. Persécutés ambitieux Du délire des persécutions ou maladie de Lasègue (2ème leçon)

 

 

 

3.° MARCHA, DURACIÓN y Terminación del delirio sistematizado.

- La marcha de la locura sistematizada es esencialmente crónica con ó sin remisiones, y su curación llena la vida entera del enfermo  partir del momento en que se desarrolla. Muchos autores admiten, sin embargo un delirio sistematizado agudo.

- La duración de cada uno de los períodos es extremadamente variable, según los sujetos. En unos, el estado hipocondríaco es muy largo; en otros la megalomanía sobreviene casi al principio del estado de explicación delirante, hasta el punto de parecer muchas veces primitiva. Puede suceder también que el primer período, corto y de poco relieve, pase desapercibido, o que el enfermo se eternice, por decirlo así, en el segundo período, en su delirio místico o de persecución, y muera sin haber sufrido la transformación terminal de su personalidad.

 En el fondo, no son más que variedades individuales de evolución, en apariencia anormal, pero en la cual terminase siempre por encontrar más o menos distintamente la característica que antes hemos descrito.

- La terminación habitual de la locura sistematizada progresiva, es la demencia.

 

¿ equipara E. Regis su "delirio sistemático progresivo" a la "demencia precoz" de Kraepelin, o a la "esquizofrenia de E. Bleuler?.

 

- Pero los enfermos pueden permanecer alienados durante quince, veinte y treinta años, sin presentar una gran debilitación de la inteligencia. Por lo demás, aun caídos en la demencia, conservan huellas evidentes de su delirio, y vestigios de sus alucinaciones, lo que da a su demencia un carácter particular (“demencia ambiciosa”).

- La muerte sobreviene de ordinario por el hecho de una complicación cualquiera o de una enfermedad intercurrente, de ordinario bajo la influencia de una hemorragia cerebral.

(Texto de psicopatologia clásica, de E. Regis, de 1909)

¿De qué se mueren hoy nuestros paranoicos?.

¿quién dijo que la paranoia conducía a una demencia?.

 

4.° Pronóstico de el "delirio sistemático de evolución progresiva de Regis".

-No es necesario hacer resaltar lo grave del pronóstico de la locura sistematizada crónica o típica. Cuando está realmente constituida, es casi incurable. Sólo en los primeros períodos, cuando el delirio no se ha estereotipado aún, puede verse sobrevenir la curación, o por lo menos una mejoría temporal.

¿La paranoia del DSM-IV tiene mejor pronóstico que la paranoia de Regis?.

 

5.° Anatomía patológica de el "delirio sistemático de evolución progresiva"

.-La anatomía patológica permanece ordinariamente muda. Cuando más, se encuentra una atrofia cerebral más o menos acentuada. Pero esto no es sino una lesión terminal, explicable por la larga duración de la enfermedad, sin nada de especial, pues se encuentra en la mayoría de las locuras crónicas y cuadros seniles.

       ¿qué más podemos decir hoy día –en el año 2014- de la anatomía patológica de la paranoia o de las psicosis crónica?.

       ¿Acaso Ud querido lector sabe algo que E. Regis desconocía?.

 

6.° DIAGNÓSTICO diferencial de la paranoia sistemática de Regis.

- El diagnóstico de la locura sistematizada, fácil cuando la afección ha alcanzado su período de estado, puede presentar en ciertos casos dificultades, por ejemplo, cuando debido a la reticencia de los enfermos, a su habilidad para disimular sus concepciones delirantes, y a la ausencia de toda reacción patológica general, se les toma por individuos sanos de espíritu.

- Este error se comete frecuentemente por el público, que tiene de la locura idea muy distinta. Para  evitarlo es necesario proceder con gran habilidad y circunspección en el interrogatorio de estos sujetos.


- Diagnóstico diferencial con la melancolía delirante: En los primeros tiempos de la locura sistematizada, mientras se limita todavía a alucinaciones e ideas vagas de hipocondría y de persecución, se puede tomar por un acceso de melancolía delirante. Ya hemos insistido bastante sobre las diferencias que separan la locura esencial de la locura generalizada, y principalmente de la melancolía con ideas de persecución, para volver a ocuparnos de ello. 

- Hay que recordar, sin embargo, que los melancólicos son contritos y los perseguidos rebeldes


- Diagnóstico diferencial con el delirio ambicioso de la excitación maníaca. Igualmente no se confundirá el delirio ambicioso que finaliza la locura sistematizada con el que puede existir en la excitación maníaca. Además de que el primero no se acompaña de ninguno de los síntomas generales que caracterizan a la manía, y de que es coordinado y sistematizado, no es primitivo, acompañándose casi siempre de alucinaciones, lo que no ocurre en el delirio ambicioso de la excitación maníaca.

- Con mayor razón no se confundirá la megalomanía de la locura sistematizada con la de la parálisis general. (PGP del sifilítico)

Aparte de los antecedentes de los caracteres y de la evolución del delirio, tan diferentes en los dos casos, la existencia o ausencia de signos físicos de demencia paralítica bastan para disipar todas las dudas.

- Diagnóstico diferencial con el delirio alcohólico: Casos hay, al principio de la locura sistematizada, en que los enfermos, bajo la influencia de los primeros trastornos que experimentan, se dedican a la bebida, de tal modo que un delirio alcohólico, más o menos agudo, puede venir a obscurecer, o por lo menos modificar, las concepciones delirantes que constituyen el fondo de la afección.  Estos enfermos son tomados comúnmente por simples alcohólicos, y se recibe una sorpresa cuando desaparece el delirio tóxico y comienza a desenmascararse un delirio de persecución que empieza á progresar y seguir sus etapas características.

Debe, pues, reservarse el pronóstico y desconfiar siempre que un delirio alcohólico se acompañe de ideas de persecución, y sobre todo de alucinaciones del oído con carácter predominante.

 

7. Tratamiento de paranoia según Regis: 

- el tratamiento de la locura sistemática no puede ser más que paliativo.

        ¡¡ grave pesimismo de nuestro colega Regis, que infravalora el tratamiento moral, ´- hoy "psicoterapia"- , y condena al alienado al "aislamiento del manicomio" ¡¡

 

- Se limita al aislamiento que se impone habitualmente por el carácter peligroso de la enfermedad.

- el “tratamiento moral” (ver Leuret)  es nulo o casi nulo.  (insiste Regis)

- Limitarse a tratar las complicaciones de la enfermedad  y vigilar, prevenir las conductas peligrosas, actos a los que se suelen sentir inclinados.  

 

Nota aclaratoria de J.L Día.

       * E. Regis tenía una idea peyorativa de la evolución clínica de los pacientes afectados de su "psicosis paranoica sistemática" .

       * E. Regis condenaba a sus pacientes al tratamiento manicomial, privándolos del "tratamiento moral de Leuret".

       * Tenía una actitud nihilista sobre las opciones de curación y recuperación de sus pacientes, creyendo que la evolución de sus psicóticos con "delirio sistemático"  era -indefectiblemente- hacia una demencia en su etapa de senectud.

       * Por último, E. Regis, atribuía a sus alienados, afectos de "delirio sistemático", una peligrosidad, un riesgo violento, que ni el propio Kraepelin consideraba como tal.  

       * Recuerde el lector, que el excelente texto aquí expuesto, esta joya clásica de la psicopatología, data de primera mitad del siglo XX. y que por tanto no debe ser considerada como obra actual, ni ser válida para el tratamiento actualizado.

       * Nosotros si que creemos, y practicamos el "tratamiento moral" y la psicoterapia basada en la comprensión empática y fenomenológica.


           F. Leuret: "El tratamiento moral de la locura". Publicado por la A.E.N.

               John Conolly. "The treatment of the insane without mechanical restraints". Smith, Elder & co. London.  1856.

 

 

(recordar: Emmanuel Regis (1855-1918) -. En 1911 publica su 5 ª edición del Précis de psychiatrie. ).



 

Nota histórica sobre la Clasificación de los delirios (según E. Regís)

Este delirio, cuyo cuadro acabamos de trazar a grandes rasgos, representa el antiguo delirio de persecución, que aunque no con la frecuencia e intensidad que en la  Edad  Media, subsiste todavía en ciertos medios.

En gran parte ha sido reemplazado por delirios de persecución humana, eléctrica, telefónica, científica; en una palabra, por lo  que se puede llamar el delirio de persecución moderno.

Ya conocemos la influencia de las ideas de la época sobre el color del delirio.

Magnan ha hecho resaltar en el siguiente cuadro los caracteres comparativos 
entre el delirio de persecución religioso ó antiguo y el delirio de persecución humano o moderno.

 

ANEXO.  Tipos de delirios según:

 El COLOR DEL DELIRIO, SEGÚN LA EDUCACIÓN Y EL MEDIO SOCIAL.

(texto de psiquiatría de E. Regis: Précis de psychiatrie).


Delirio de la. Edad Media y de la edad moderna (siglo XIX, inicios del XX)

 

1. Período de incubación. Pasa generalmente desapercibido . 

Inquietos, Perseguidos e ideas de persecución.

 

2. Sistematización iniciada.

Preocupaciones penosas. Delirio de persecución.

       - Demonópatas. 
       - Poseídos. 
       - Hechizados. 
       - Condenados. 
       - Licántropos.

       - Electrizados, magnetizados,

       - hipnotizados. 
       - Envenenados.

       - Espiados.

       - Robados.

       - Arruinados.

 

3. Sistematización cada vez más acentuada.

- Delirios de grandezas estereotipado.

- Delirios de los Ambiciosos-

       - Demonólatras.

       - Teómanos (Dios, Espíritu Santo, Cristo, la Virgen).

       - Anti-Cristo. 
       - Juana de Arco.

       - Profetas.

       - Megalómanos         

        (emperadores, reyes, diputados, presidentes de República, millonarios.)

       - Reformadores.

       - Inventores.

 

¡esto no es el DSM-IV¡. Esto es psicopatología clásica y fenomenología.