Miss Universo: por fin

1.° de febrero de 2015

Me resulta por lo menos raro que todavía haya gente respirando por la herida cuando un compatriota logra algún éxito internacional, como Miss Universo. Todo el mundo, hasta la reina, sabe que los reinados de belleza son los eventos más frívolos que puede haber, pero los detractores olvidan que se trata de entretenimiento y nada más, amén del mucho dinero que se lleva la ganadora. En Colombia, ya ese tipo de noticias se cubren el día siguiente y ni más, así que los resentidos que siguen criticando y mortificańdose no tienen mucha razón en decir cosas como que "...solo espero que eso no siga sirviendo para justificar todo lo espantoso que hay detrás, que es demasiado", palabras de una "cineasta" y "escritora" de pacotilla, por supuesto absolutamente desconocida. Mientras ella seguirá siendo desconocida y mediocre, Paulina se tapará en plata y será famosa y valorada desde el Presidente hasta el colombiano más humilde, y a donde llegue, todos le harán la venia. Y ni hablar de lo verdes de la envidia que están venezolanos, dominicanos, etcétera, dizque hasta salieron a felicitar a la de Jamaica cuando anunciaron que Paulina era la ganadora (una acción sencillamente asquerosa), y se la pasaron calificando de "rara" la elección en sus periódicos. Afortunadamente, ninguno dijo que la nueva Miss Universo tenía, siquiera, algo feo, que bien feas sí fueron Bárbara Palacios (la Miss Universo más horrible que ha habido), Lupita Jones, Brooke Lee, Amelia Vega, Zuleyka Rivera, Leila Lopes o Gabriela Isler. Qué cosa tan tesa es la envidia, pero el que gana es el que goza.

A mí sí me regocijó el triunfo. Paulina Vega me impactó desde antes de ser elegida Señorita Colombia, especialmente por el cuerpo, es sencillamente despampanante. Siempre me alegran los triunfos internacionales de los colombianos sea en el ámbito que sea. Ya era hora, aunque no estoy de acuerdo con quienes piensan que en las ocasiones anteriores les habían robado las coronas a las colombianas. Esto fue cierto tal vez en el caso de Carolina Gómez, pero de resto, Paola Turbay se veía insignificante ante la escultural rubia de Namibia que ganó aquella vez; Dayanara Torres era mucho más bonita que Paula Andrea Betancur, quien, por cierto, se presentó irresponsablemente pasada de kilos al evento; y Dayana Mendoza era un poco más bella que Taliana Vargas. Otras colombianas, en cambio, merecieron mejor participación: las primas Susana Caldas (esa debió ser Miss Universo) y Sandra Borda, Michelle Rouillard, Adriana Tarud y Julie Pauline Sáenz.

Aunque hace años superé esas tonterías llamadas regionalismo y chovinismo, me alegra sobremanera que haya sido una barranquillera la Miss Universo 2014. Barranquilla tiene para mostrar, pues, varios personajes de primerísima línea al menos en América Latina, algo que no pueden hacer la mayoría de ciudades, incluso capitales, de nuestro subcontinente. Algunos de ellos son: Shakira (número uno sin discusión), Sofía Vergara, Silvia Tcherassi, Édgar Rentería y ahora Paulina Vega. Por cierto, casi todas mujeres.

Para la anécdota, dos premoniciones de que Paulina Vega iba a ganar Miss Universo: la de una de sus familiares cuando ganó el Concurso Nacional de Belleza, y la de Paola Turbay durante el Señorita Colombia 2014. Paola, Paula Andrea, Taliana y Carolina Gómez -las cuatro vireinas- estaban presentando un segmento del reinado, y cuando llamaron a Paulina, al verla, Paola dijo algo así como "Pero por lo que veo Paulina Vega nos va a desbancar".


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