Las Dos Compañias
 


Apreciados hermanos, debido a las problemáticas con relación al verdadero pueblo de Dios, he querido compartir con ustedes la luz que se ha revelado en su palabra con relación a dicho pueblo.

El tema esta relacionado con las dos compañías que tuvieron origen en 1844, una entró al lugar santísimo junto con el Señor Jesucristo, la otra se quedó en el lugar santo donde no hay intercesión como se pude analizar a continuación.

EL FIN DE LOS 2300 DÍAS

Vi un trono, y sobre él se sentaban el Padre y el Hijo.  Me fijé en el rostro de Jesús y admiré su hermosa persona.  No pude contemplar la persona del Padre, pues le cubría una nube de gloriosa luz.  Pregunté a Jesús si su Padre tenía forma como él.  Dijo que la tenía, pero que yo no podría contemplarla, porque, dijo: "Si llegases a contemplar la gloria de su persona, dejarías de existir." Delante, del trono vi al pueblo adventista -la iglesia y el mundo.  Vi dos compañías, la una postrada ante el trono, profundamente  interesada mientras que la otra no manifestaba interés y permanecía de pie, indiferente.  Los que estaban postrados delante del trono elevaban sus oraciones a Dios y miraban a Jesús; miraba él entonces a su Padre, y parecía interceder para con él.  Una luz se transmitía del Padre al Hijo y de éste a la compañía que oraba.  Entonces vi que una luz excesivamente brillante procedía del Padre hacia el Hijo, y desde el Hijo ondeaba sobre el pueblo que estaba delante del trono.  Pero pocos recibían esta gran luz.  Muchos salían de debajo de ella y la resistían inmediatamente; otros eran descuidados y no apreciaban la luz, y ésta se alejaba de ellos.  Algunos la apreciaban, y se acercaban para postrarse con la pequeña compañía que oraba.  Esta recibía la luz y se regocijaba en ella, y sus rostros brillaban con su gloria.

Vi al Padre levantarse del trono,  y en un carro de llamas entró en el lugar santísimo, al interior del velo, y se sentó.  Entonces Jesús se levantó del trono, y la mayoría de los que estaban prosternados se levantó con él.  No vi un solo rayo de luz pasar de Jesús a la multitud indiferente después que él se levantó, y esa multitud fue dejada en perfectas tinieblas.  Los que se levantaron cuando se levantó Jesús, tenían los ojos fijos en él mientras se alejaba del trono y los conducía un trecho.  Alzó entonces su brazo derecho, y oímos su hermosa voz decir: "Aguardad aquí; voy a mi Padre para recibir el reino; mantened vuestras vestiduras inmaculadas, y dentro de poco volveré de las bodas y os recibiré a mí mismo."

Después de eso, un carro de nubes, cuyas ruedas eran como llamas de fuego, llegó rodeado de ángeles, adonde estaba Jesús.  El entró en el carro y fue llevado al lugar santísimo, donde el Padre estaba sentado.  Allí contemplé a Jesús, el gran Sumo sacerdote, de pie delante del Padre.  En la orla de su vestidura había una campana y una granada; luego otra campana y otra granada.  Los que se levantaron con Jesús elevaban su fe hacia él en el lugar santísimo, y rogaban: "Padre mí danos tu Espíritu." Entonces Jesús soplaba sobre ellos el Espíritu Santo.  En ese aliento había luz, poder y mucho amor, gozo y paz.

Me di vuelta para mirar la compañía que seguía postrada delante del trono y no sabia que Jesús la había dejado.  Satanás parecia estar al lado del trono, procurando llevar adelante la obra de Dios.  Vi a la compañía alzar las miradas hacia el trono, y orar: "Padre, danos tu Espíritu." Satanás soplaba entonces sobre ella una influencia impía; en ella  había luz y mucho poder, pero nada de dulce amor, gozo ni paz.  El objeto de Satanás era mantenerla engañada, arrastrarla hacia atrás y seducir a los hijos de Dios. PE. 54-56.

Vi que así como los judíos crucificaron a Jesús, las iglesias nominales han crucificado estos mensajes y por lo tanto no tienen conocimiento del camino que lleva al santísimo, ni pueden ser beneficiados por la intercesión que Jesús realiza allí.  Como los judíos, que ofrecieron sus sacrificios inútiles, ofrecen ellos sus oraciones inútiles al departamento que Jesús abandonó; y Satanás a quien agrada el  engaño, asume un carácter religioso y atrae hacia sí la atención de esos cristianos profesos, obrando con su poder, sus señales y prodigios mentirosos, para sujetarlos en su lazo. PE. 260-261.

Son los que por fe siguen a Jesús en su gran obra de expiación, quienes reciben los beneficios de su mediación por ellos, mientras que a los que rechazan la luz que pone a la vista este ministerio, no les beneficia. CS. 483.

Satanás seduce a algunos con el espiritismo.  También viene como ángel de luz y difunde su influencia sobre la tierra por medio de falsas reformas.  Las iglesias se alegran, y consideran que Dios está obrando en su favor de una manera maravillosa, cuando se trata de los efectos de otro espíritu.  La excitación se apagará y dejará al mundo y a la iglesia en peor condición que antes. PE.260-261.

El tercer ángel concluye así su mensaje: "Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús." Al repetir el ángel estas palabras, señalaba al santuario celestial.  La atención de cuantos aceptan este mensaje se dirige hacia el lugar santísimo, donde Jesús está de pie delante del arca, realizando su intercesión final por todos aquellos para quienes hay todavía misericordia, y por los que hayan violado ignorantemente la ley de Dios. PE.254.

Satanás ha tomado todas las medidas posibles para que no venga nada entre nosotros como pueblo para reprendernos o reprocharnos, y exhortarnos a dejar a un lado nuestros errores.  Pero hay un pueblo que llevará el arca de Dios.  Algunos que no querrán seguir llevando el arca saldrán de entre nosotros. TM. 417

Los que por fe entraban al lugar santísimo, hallaban a Jesús, y resurgían en ellos la esperanza y el júbilo.  Vi que volvían los ojos hacia atrás, recapitulando el pasado, desde la proclamación del segundo advenimiento de Jesús hasta la experiencia sufrida al transcurrir la fecha de 1844. Vieron la explicación de su chasco, y de nuevo los alentó una gozosa certidumbre.  El tercer ángel había esclarecido el pasado, el presente y el porvenir, y ellos sabían que en efecto Dios los había guiado con su misteriosa providencia.

Se me mostró que el residuo siguió por la fe a Jesús en el lugar santísimo, y al contemplar el arca y el propiciatorio, fue cautivado por su esplendor. PE.255

Vi que una compañía se mantenía de pie bien guardada y firme, negando su apoyo a aquellos que querían trastornar la fe establecida del cuerpo.  Dios miraba con aprobación a esa compañía. Me fueron mostrados tres escalones: los mensajes del primer ángel, del segundo y del tercero.  Dijo mi ángel acompañantes.  "¡Ay de aquel que mueva un bloque o clavija de estos mensajes!  La verdadera comprensión de esos mensajes es de importancia vital. PE. 258.

Así como Jesús fue rechazado, vi que los mensajes han sido rechazados. Y como los discípulos declararon que no hay salvación en otro nombre que haya sido dado a los hombres debajo del cielo, así también deben los siervos de Dios amonestar fiel e intrépidamente a los que abrazan tan sólo una parte de las verdades relacionadas con el mensaje del tercer ángel, haciéndoles saber que deben aceptar gustosamente todos los mensajes como Dios los ha dado, o no tener participación en el asunto. PE. 188.

Muchos de los que aceptaban el tercer mensaje no habían tenido experiencia en los dos anteriores.  Satanás comprendió esto, y fijó en ellos su ojo maligno para vencerlos; pero el tercer ángel dirigía la atención de ellos hacia el lugar santísimo, y los que habían tenido experiencia en los mensajes anteriores les indicaban el camino del santuario celestial.  Muchos percibieron el perfecto eslabonamiento de verdades en los mensajes angélicos, y aceptándolos gozosamente uno tras otro, siguieron al Señor por la fe en el santuario celeste.  Estos mensajes me fueron representados como un áncora para el pueblo de Dios.  Quienes los comprendan y acepten quedarán libres de verse arrastrados por los muchos engaños de Satanás. PE. 526.

ADVENTISTAS NOMINALES

A los que participaron en la proclamación de los mensajes del primer ángel y del segundo, pero rechazaron el mensaje del tercer ángel y su verdad del sábado, si bien continuaban abrazando la esperanza adventista, la Sra. de White los llama "adventistas nominales,"  los que "rechazan la verdad presente" (pág. 69), y también "los diferentes grupos de quienes profesan ser creyentes adventistas" (pág. 124). En remotas publicaciones de nuestros antecesores, se los menciona también como "adventistas del primer día."

Me fueron mostrados aquellos que aseveran ser adventistas, pero que rechazan la verdad presente, y vi que se estaban desmoronando y que la mano del Señor estaba en su medio para dividirlos y esparcirlos ahora en el tiempo de reunir la mies, para que las joyas preciosas que haya entre ellos, que estuvieron antes engañadas, puedan abrir los ojos para ver su verdadera condición. Y ahora cuando los mensajeros del Señor les presentan la verdad están preparados para escuchar, y para ver su belleza y armonía, dejar a sus antiguos compañeros y sus errores, abrazar la verdad preciosa y elevarse hasta donde puedan definir su posición. PE. 69.

Vi que Dios tiene hijos sinceros entre los adventistas nominales y las iglesias caídas, y antes que sean derramadas las plagas, los ministros y la gente serán invitados a salir de esas iglesias y recibirán gustosamente la verdad.  Satanás lo sabe; y antes que se dé el fuerte pregón del tercer ángel, despierta excitación en aquellas organizaciones religiosas, a fin de que los que rechazaron la verdad piensen que Dios los acompaña.  Satanás espera engañar a los sinceros e inducirlos a creer que Dios sigue obrando en favor de las iglesias.  Pero la luz resplandecerá, y todos los que tengan corazón sincero dejarán a las iglesias caídas, y se decidirán por el residuo. PE. 261.

La iglesia adventista del séptimo día debe ser pesada en la balanza del santuario.  Será juzgada conforme a las ventajas que haya recibido.  Si su experiencia espiritual no corresponde a los privilegios que el sacrificio de Cristo le tiene asegurados; si las bendiciones conferidas no la capacitaron para cumplir la obra que se le confió, se pronunciará contra ella la sentencia: "Hallada falta." Será juzgada según la luz y las ocasiones que le fueron deparadas. JT. 3. 251.

 

Dios los bendiga.

Pastor FIDEL BOADA     E-mail. fidelboada13@yahoo.com