EL ESPÍRITU SANTO


¿Es el Espíritu Santo, Cristo?

 

El Espíritu Santo desempeñó una parte activa con el Padre y el Hijo en la creación, la encarnación y la redención. Inspiró a los autores de las Escrituras y del Espíritu de Profecía. Infundió poder a la vida de Cristo. Atrae y convence a los seres humanos, y renueva a los que responden y los transforma a la imagen de Dios. Enviado por el Padre y el Hijo para estar siempre con sus hijos, concede dones espirituales a la iglesia, la capacita para dar testimonio a favor de Cristo y, en armonía con las Escrituras, la guía a toda la verdad.

Veamos como lo confirma la Biblia:

 

Gén. 1: 1,2; Luc. 1: 35 y 4:18; Hechos 10: 38; 2Ped. 1:21; 2Cor. 3:18; Efe. 4:11,12; Hechos 1:8; Jun. 14: 16-18,26; Jun. 15:26,27; Jun. 16:7-13.

 

¿Qué es el Espíritu Santo?

 

La Biblia revela que el Espíritu Santo es una persona, no una fuerza impersonal. Declaraciones como esta: “Pues ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias.” (Hechos 15: 28)  revelan que los primeros creyentes lo consideraban una persona.

Cristo mismo también se refirió a el Espíritu Santo como una persona cuando dice: “Él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.” (Juan 16: 14)

Las Escrituras al referirse a la Deidad, describen al Espíritu Santo como a una persona (Notemos Mateo 28:19 y 2 Corintio 13:14)

 

Es de Notar también que el Espíritu Santo tiene personalidad, veamos:

 

·         Contiende         (Génesis 6:3)

·         Enseña (Lucas 12:12)

·         Convence         (Juan 16:8)

·         Dirige los asuntos de la Iglesia   (Hechos 13:2)

·         Ayuda e Intercede         (Romanos 8:26)

·         Inspira  (2 Pedro 1:21)

·         Santifica           (1 Pedro 1:2)

 

Si razonamos nos damos cuenta que estas actividades no pueden ser realizadas por un mero poder, una influencia o un atributo de Dios. Solamente una persona puede llevarlas a cabo.

En las Sagradas Escrituras se presenta al Espíritu Santo como Dios. Veamos lo que dice el Apóstol Pedro a Ananías en Hechos 5: 3,4 “3 “Pedro le dijo: "Ananías, ¿por qué Satanás ha llenado tu corazón hasta inducirte a mentir al Espíritu Santo, y a quedarte con parte del precio de la heredad? "Reteniéndola, ¿no quedaba para ti? Y vendida, ¿no estaba en tu potestad? ¿Por qué pusiste eso en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios".

Nuestro Señor Jesucristo definió el Pecado Imperdonable como “la Blasfemia contra el Espíritu Santo”, Mateo 12: 31, 32 dice: “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia serán perdonados a los hombres. Pero la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada. El que hable contra el Hijo del Hombre, será perdonado; pero el que hable contra el Espíritu Santo, no será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.

 

Las Santas Escrituras asocian también atributos 

Divinos con el Espíritu Santo, por Ejemplo:

 

·         Romanos 8: 2   -   “Espíritu de Vida”

·         Juan 16: 13   -   “Espíritu de Verdad”

·         Romanos 15: 30  -   “el amor del Espíritu”

·         Efesios 4: 30   -   Espíritu Santo de Dios”

·         1 Corintios 12: 11   -   Es Omnipotente “repartiendo a cada uno en particular como él                        quiere”

·         Juan 14: 16   -   Es Omnipresente “para que esté con vosotros para siempre”

·         1 Corintios 2: 10, 11   -   Es Omnisapiente “el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de           Dios” y “ nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios”

 

Las Obras de Dios también están asociadas con el Espíritu Santo, Notemos:

 

·         Job 33:4 nos dice: “El Espíritu de Dios me hizo, y el aliento del Todopoderoso me dio vida”.

·         Salmos 104: 30 nos dice: “Envías tu Espíritu (Aliento) y se crean, y renuevas la faz de la tierra”.

·         Romanos 8: 11 nos dice: “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús habita en vosotros, el que levantó a Cristo Jesús de entre los muertos, vivificará también vuestro cuerpo mortal, por medio de su Espíritu que habita en vosotros”.

 

Apreciados Hermanos y Amigos, en la Deidad, el Espíritu Santos parece cupar el papel de ejecutor. Cuando el Padre dio a su Hijo al mundo (Juan 3: 16), Jesús fue concebido del Espíritu Santo (Mateo 1: 18 – 20). Es decir, el Espíritu Santo vino para completar el plan, para hacerlo una realidad.

 

 ¿Qué más dice la Biblia de quién es el Espíritu Santo?

 

Hechos 1:16

"Hermanos, era necesario que se cumpliera la Escritura en la que el Espíritu Santo había predicho por boca de David, acerca de Judas, que guió a los que prendieron a Jesús.

Hechos 2:4

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía que hablasen.

Hechos 13:2

Un día, mientras estaban celebrando el culto al Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: "Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a la cual los he llamado".

Hechos 15:28

"Porque ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias:

Hechos 21:11

Vino a vernos, y tomando el cinto de Pablo, se ató los pies y las manos, y dijo: "Esto dice el Espíritu Santo: Así atarán los judíos en Jerusalén al dueño de este cinto, y lo entregarán en manos de los gentiles".

Hechos 28: 25-28

25

Y como estaban en desacuerdo entre sí, y ya se iban, Pablo les dijo: "Bien habló el Espíritu Santo por el profeta Isaías a nuestros padres,  (Leer Isaías 6 para ampliar mas el entendimiento) 

26

"'ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis, y viendo veréis, y no percibiréis.

27

"'Porque el corazón de este pueblo se ha embotado, han endurecido sus oídos, y cerrado sus ojos, para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender de corazón, ni convertirse, para que yo los sane'.

28

"Sabed que esta salvación de Dios ha sido transferida a los gentiles.  Y ellos oirán"

Efesios 4:30

Y no entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.

Juan 7:39

Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él.  Pues aún no había venido el Espíritu Santoporque Jesús no había sido glorificado aún.

Romanos 8:26

Y asimismo también el Espíritu ayuda nuestra flaqueza: porque qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos; sino que el mismo Espíritu pide por nosotros con gemidos indecibles.

Juan 14:26

"Pero el Ayudador (Consolador), el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi Nombre, os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho.

 

Juan 16: 5 – 8

La obra del Espíritu Santo

5

"Ahora vuelvo al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: '¿A dónde vas?'

6

 "Antes, porque os dije esto, la tristeza ha llenado vuestro corazón.

7

"Sin embargo, os digo la verdad: Os conviene que me vaya, porque si no me fuera, el Ayudador (Consolador) no vendría a vosotros. Pero al irme, os lo enviaré.

8

"Y cuando él venga convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio”.

 

Apreciados hay muchas pero muchas citas mas en la Biblia que hablan del Espíritu Santo.

 

Pero ahora veamos que dice la Pluma Inspirada, 

el Espíritu de Profecía:

 

UNA PERSONA DISTINTA 

 

“El Espíritu Santo es el Consolador, en nombre de Cristo. Personifica a Cristo, pero es una persona distinta.” {20MR 324.2}

El Deseado de Todas las Gentes 624, 625 y 626

"El Consolador es llamado el "Espíritu de verdad."  Su obra consiste en definir y mantener la verdad.  Primero mora en el corazón como el Espíritu de verdad, y así llega a ser el Consolador. Hay consuelo y paz en la verdad, pero no se puede hallar verdadera paz ni consuelo en la mentira.  Por medio de falsas teorías y tradiciones es como Satanás obtiene su poder sobre la mente.  Induciendo a los hombres a adoptar normas falsas, tuerce el carácter.  Por medio de las Escrituras, el Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón.  Así expone el error, y lo expulsa del alma.  Por el Espíritu de verdad, obrando por la Palabra de Dios, es como Cristo subyuga a sí mismo a sus escogidos.

Al describir a sus discípulos la obra y el cargo del Espíritu Santo, Jesús trató de inspirarles el gozo y la esperanza que alentaba su propio corazón.  Se regocijaba por la ayuda abundante que había provisto para su iglesia.  El Espíritu Santo era el más elevado de todos los dones que podía solicitar de su Padre para la exaltación de su pueblo.  El Espíritu iba a ser dado como agente regenerador, y sin esto el sacrificio de Cristo habría sido inútil.  El poder del mal se había estado fortaleciendo durante siglos, y la sumisión de los hombres a este cautiverio satánico era asombrosa.  El pecado podía ser resistido y vencido únicamente por la poderosa intervención de la tercera persona de la Divinidad, que iba a venir no con energía modificada, sino en la plenitud del poder divino.  El Espíritu es el que hace eficaz lo que ha sido realizado por el Redentor del mundo.  Por el Espíritu es purificado el corazón.  Por el Espíritu llega a ser el creyente participe de la naturaleza divina.  Cristo ha dado su Espíritu como poder divino para vencer todas las tendencias hacia el mal, hereditarias y cultivadas, y para grabar su propio carácter en su iglesia.

Acerca del Espíritu dijo Jesús: "El me glorificará." El Salvador vino para glorificar al Padre demostrando su amorasí el Espíritu iba a glorificar a Cristo revelando su gracia al mundo.  La misma imagen de Dios se ha de reproducir en la humanidad.  El honor de Dios, el honor de Cristo, están comprometidos en la perfección del carácter de su pueblo.

"Cuando él [el Espíritu de verdad] viniere redargüirá al mundo de pecado, y de justicia, y de juicio." La predicación de la palabra sería inútil sin la continua presencia y ayuda del Espíritu Santo.  Este es el único maestro eficaz de la verdad divina.  Únicamente cuando la verdad vaya al corazón acompañada por el Espíritu vivificará la conciencia o transformará la vida.  Uno podría presentar la letra de la Palabra de Dios, estar familiarizado con todos sus mandamientos y promesas; pero a menos que el Espíritu Santo grabe la verdad, ninguna alma caerá sobre la Roca y será quebrantada.  Ningún grado de educación ni ventaja alguna, por grande que sea, puede hacer de uno un conducto de luz sin la cooperación del Espíritu de Dios.  La siembra de la semilla del Evangelio no tendrá éxito a menos que esa semilla sea vivificada por el rocío del cielo.  Antes que un solo libro del Nuevo Testamento fuese escrito, antes que se hubiese predicado un sermón evangélico después de la ascensión de Cristo, el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles que oraban.  Entonces el testimonio de sus enemigos fue: "Habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina."

 

Sigamos analizando estos otros textos de la Pluma Inspirada:

 

(Review and Herald, 11-5-1897).

"Cristo vino a este mundo con el exclusivo propósito de manifestar la gloria de Dios, para que el hombre pudiera ser elevado por su poder restaurador.  Le fueron dados todo poder y gracia.  Su corazón era un manantial de agua viviente, una fuente inagotable, siempre lista para fluir en raudales ricos y claros hasta los que la rodeaban. Empleó toda su vida en una benevolencia pura y desinteresada.  Sus propósitos estuvieron llenos de amor y simpatía.  Se regocijaba al poder hacer más por sus seguidores de lo que ellos podían pedir o pensar.  Su constante oración por ellos fue que fueran santificados por la verdad, y oró con certeza, sabiendo que antes de que existiera el mundo se había promulgado un decreto todopoderoso.  Sabía que el Evangelio del reino sería predicado en todo el mundo; que la verdad, armada con la omnipotencia del Espíritu Santo, vencería en la lucha con el mal; y que el estandarte ensangrentado flamearía triunfante un día sobre sus seguidores." 

(Manuscrito 50, 1900).

"Cristo Jesús está representado como estando continuamente ante el altar, ofreciendo momento tras momento el sacrificio por los pecados del mundo.  Es un ministro del verdadero tabernáculo que el Señor erigió y no hombre.... No se necesitan más expiaciones diarias y anuales, pero el sacrificio expiatorio mediante un Mediador es esencial debido a que siempre se cometen pecados.  Jesús está oficiando en la presencia de Dios, ofreciendo su sangre derramada...

Cristo, nuestro Mediador, y el Espíritu Santo interceden constantemente en favor del hombre, pero el Espíritu no suplica por nosotros como lo hace Cristo que presenta su sangre, derramada desde la fundación del mundo; el Espíritu obra sobre nuestro corazón, provocando oraciones y arrepentimiento, alabanza y agradecimiento..."

(Carta 13, 1894).

"La oración sincera y humilde del verdadero adorador asciende al cielo, y Jesús mezcla el santo incienso de sus méritos con nuestras peticiones imperfectas, Se nos acepta mediante su justicia.  Cristo hace que nuestras oraciones sean completamente eficaces mediante el aroma de su justicia.  En estos días de peligro, necesitamos hombres que luchen con Dios como lo hizo Jacob, y que prevalezcan, como Jacob.  Gracias a Dios que el Redentor del mundo prometió que si se iba, enviaría al Espíritu Santo como su representante.  Oremos y apropiémonos de las ricas promesas de Dios, y luego alabemos a Dios porque se nos concederá el Espíritu Santo para satisfacer nuestras necesidades, en proporción a nuestras súplicas fervientes y humildes.  Si buscamos a Dios de todo corazón, lo encontraremos y obtendremos el cumplimiento de la promesa."

(Carta 8, del 6 de febrero de 1896, dirigida "A mis hermanos en los Estados Unidos").

"Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; Porque si yo no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.  Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.  Juan 16: 7, 8.

Cristo sabía que su anuncio [acerca de la venida del Consolador] era una verdad maravillosa.  Se estaba acercando a la terminación de su ministerio sobre esta tierra, y a la vista de la cruz captaba plenamente la carga de culpabilidad que debería soportar como Portador del pecado.  Sin embargo, su preocupación mayor era por sus discípulos.  Tratando de encontrar consuelo para ellos, les dijo: "Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuese, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré" (Juan 16: 7).

El mal se había estado acumulando durante siglos y solamente podría ser refrenado y resistido por el potente poder del Espíritu Santo, la tercera persona de la Divinidad, quien vendría no con energía limitada, sino en la plenitud del poder divino.  Debería enfrentar a otro espíritu, porque la esencia del mal estaba actuando en todas sus formas y era asombroso el sometimiento del hombre al cautiverio satánico."

(Manuscrito 45, del 14 de mayo de 1904, "Para que todos puedan ser uno")

"El sendero abierto, el sendero seguro para transitar en el camino de sus mandamientos, es una senda de la cual no podemos apartamos sin correr riesgos.  Y cuando los hombres siguen sus propias teorías humanas adornadas de representaciones agradables y fascinantes, hacen con ello una trampa en la cual capturan almas.  En lugar de dedicar sus facultades a teorizar, Cristo les ha dado una obra para realizar.  Su comisión es, id por todo el mundo y haced discípulos en todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

Antes que los discípulos pasen el umbral, debe imprimirse el sagrado nombre, bautizando a los creyentes en el nombre de los tres poderes del mundo celestial.  La mente humana se impresiona con esta ceremonia, que es el comienzo de la vida cristiana.  Significa mucho.  La obra de la salvación no es un asunto pequeño, sino tan vasto que las más elevadas autoridades aprenden por la fe expresada por el instrumento humano.  La eterna Deidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, está involucrada en la acción requerida para dar seguridad al instrumento humano y unir a todo el cielo para que contribuya al ejercicio de las facultades humanas, a fin de alcanzar la plenitud de los tres poderes para unirlos en la gran obra designada.  Uniendo los poderes celestiales con los humanos, los hombres pueden llegar a ser, por medio de la eficacia celestial, partícipes de la naturaleza divina y obreros juntamente con Cristo." 

(Manuscrito 13, del 8 de junio de 1902, "Los miembros del pueblo de Dios deben ser portaluces").

"Cuando el cristiano toma el voto bautismal se le promete ayuda divina.  El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo están listos para obrar en su favor.  Dios coloca a su alcance los recursos del cielo, a fin de que pueda ser vencedor.  Su propio poder es pequeño, pero Dios es omnipotente y es su ayudador.  Diariamente debe presentar sus necesidades ante el trono de la gracia.  Mediante la fe y la confianza, apropiándose de los recursos provistos, saldrá más que vencedor. ¿Por qué, entonces, no avanzan con fe y valor los que están combatiendo contra los poderes de las tinieblas?  Dios, Cristo y el Espíritu Santo están de su lado. . ." 

(Carta 45, del 13 de junio de 1901, dirigida al Hno.  J. A. Burden y esposa).

"Anhelo mucho ver la obra profunda del Espíritu de Dios. ¿Se producirá alguna vez en nuestras filas como ocurrió en el pasado?  "Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados." (Isa. 57: 15). 

(Carta 78, del 20 de enero de 1900, dirigida al Hno.  Haysmer y Sra.).

"Cristo se dio a sí mismo para rescatar al hombre del poder del destructor.  Al convertirse en el portador del pecado, quebrantó el poder de Satanás.  Dice: "Llegaré a ser el Centro del mundo redimido". . .

"Pondré en actividad todo santo instrumento -dice Dios-, para que se oponga al ejército del enemigo invisible; para destruir su poder.  El eterno poder del Espíritu Santo rescatará al hombre de los efectos del pecado, y restaurará en él la imagen de Dios". . . 

(Special Testimonies on Education, Págs. 47-52; escrito el 15 de mayo de 1896.)

"El Espíritu Santo es un auxiliador eficaz para restaurar la imagen de Dios en el alma humana; pero su eficiencia y poder no han sido apreciados en nuestras escuelas.  Penetró en las escuelas de los profetas, poniendo hasta los pensamientos en armonía con la voluntad de Dios.  Había una conexión viva entre el cielo y estas escuelas; y el gozo y agradecimiento de corazones amantes hallaban su expresión en cantos de alabanza a los cuales se unían los ángeles.

El Espíritu Santo viene al mundo como el representante de Cristo.  No solamente habla la verdad, sino que es la verdad, el Testigo fiel y verdadero.  Es el gran escrutador de los corazones y conoce el carácter de todos." 

Nota:

Este texto que acabamos de leer lo podemos comprender con toda claridad desde este otro texto que Jesús mismo dijo en el libro del Apostol Juan en el Capítulo 16 Versículos 13, 14 y 15, noten como dice:

"Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir. El me glorificará: porque tomará de lo mío, y os lo hará saberTodo lo que tiene el Padre, mío es: por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber."

Es verdad que en el libro de Apocalipsis 3: 14 dice: "Y escribe al ángel de la iglesia en LAODICEA: He aquí dice el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios, dice esto:"  estas palabras se aplican a Cristo, pero según el texto anterior (Special Testimonies on Education, Págs. 47-52; escrito el 15 de mayo de 1896.) nos dice: “El Espíritu Santo viene al mundo como el representante de Cristo.  No solamente habla la verdad, sino que es la verdad, el Testigo fiel y verdadero.  Es el gran escrutador de los corazones y conoce el carácter de todos."  Nos dicen que se aplican al Espíritu Santo, ahora, es esto mas que suficiente para determinar definitivamente que Cristo y el Espíritu Santo son la misma persona???. No en verdad, debemos recordar que esto son atributos que se dan a Dios a la Divinidad.

Veamos esto otro ejemplo:

Cristo dice de si mismo: Juan 14:6 "Jesús le dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida: nadie viene al Padre, sino por mí." pero ahora notemos: Jua 14:16 y 17 Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce: mas vosotros le conocéis; porque está con vosotros, y será en vosotros." Jua 16:13 "Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad, él os guiará á toda verdad; porque no hablará de sí mismo, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que han de venir." Ahora, cómo entendemos a: Jua 17:17"Santifícalos en tu verdad: tu palabra es verdad." Por esto Concluimos que Cristo y el Espíritu Santo son la misma persona???. no en verdad, debemos recordar que esto son atributos que se dan a Dios a la Divinidad.

Notemos esto otros para que estemos mas claros. Sabemos y entendemos que el Aceite representa a el Espíritu Santo, pero profundicemos un poco más sobre este asunto:

Pregunto:

 ¿Qué representa el Aceite?

1.- "Leed y estudiad el cuarto capítulo de Zacarías. Las dos olivas vacían el áureo aceite a través de los tubos de oro en el vaso de oro del cual se alimentan las lámparas del santuario. El aceite áureo representa el Espíritu Santo." (TM. 188)

2.- "Mediante los seres santos que rodean el trono, el Señor mantiene una comunicación constante con los habitantes de la tierra. El Aceite Aureo  representa la Gracia con la cual Dios mantiene provistas las lámparas de los creyentes." (RH 3/2/1903) (Se cita Zacarías 4:1-3; 11-14)

Nota: para entender quien es la Gracia leamos Heb 10:29 ¿Cuánto pensáis que será más digno de mayor castigo, el que hollare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del testamento, en la cual fué santificado, é hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Ahora, cómo entendemos a: Efe 2:8 "Porque por gracia sois salvos por la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios:"

3.- "Estos [dos tubos de oro] descarga su contenido en los recipientes aureos, que representan el corazón de los mensajeros vivientes de Dios que llevan la Palabra del Señor a la gente en forma de amonestaciones y súplicas. La Palabra misma, representada por el aceite aureo, debe fluir de los dos Olivos que están al lado del Señor de toda la tierra. Este es el bautismo con fuego por el Espíritu Santo. ..." (MS 109, 1897) (Se cita Zacarías 4: 11-14).

4.- "...Ya es tiempo de que los indiferentes despierten de su sueño. ya es tiempo de rogar a las almas que no solamente escuchen la Palabra de Dios, sino que se apresuren en llenar de aceite las vasijas juntamente con sus lámparas. El aceite es la Justicia de Cristo. Representa el caracter, y el caracter no es transferible. ..." (TM. 233, 234)

5.- "...No están dispuestos a cambiar su justicia, que es injusticia, por la justicia de Cristo, que es la verdad pura no adulterada. El Espíritu Santo no adula a ningún hombre, ni trabaja de acuerdo con el designio de hombre alguno. Los hombres finitos, pecadores, no han de manejar al Espíritu Santo. Cuando éste venga como reprobador, por medio de cualquier agente humano a quien Dios escoja, el lugar del hombre es oír y obedecer su voz." (TM 65)

6.- "Las ropas blancas son las vestiduras de la Justicia de Cristo y todos los que tienen esa Justicia son partícipes de la naturaleza divina..." (Matutina Alza tus ojos 165)

Por eso en aquel famoso encuentro nocturno entre Cristo y Nicodemo, el Señor le dice a Nicodemo lo siguiente: 

Jua 3:2 Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.

Jua 3:3 Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.

Jua 3:4 Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?

Jua 3:5 Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

Jua 3:6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

Jua 3:7 No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.

Jua 3:8 El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

7.- "...La vestidura blanca es la pureza del caracter, la Justicia de Cristo Impartida al pecador. Es a la verdad una vestidura de tejido celestial, que puede comprarse únicamente de Cristo, para una vida de obediencia voluntaria..." (1JT 479)

Ahora entendemos

Apo 3:18 Yo te amonesto que de mí compres oro afinado en fuego, para que seas hecho rico, y seas vestido de vestiduras blancas, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

 

¿¿¿Ahora como entendemos esto del aceite???

Mis Apreciado, Aquí vemos claramente que Dios es uno solo, noten bien solo uno, como dice: Efe 4:6 "Un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todas las cosas, y por todas las cosas, y en todos vosotros.".

Queridos y amados hermanos y amigos, La eterna Deidad, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, están listos para obrar en su favor. Quieres dejarle obrar en su vida??? Eso depende de ti.

 

Veamos que mas dice la Pluma Inspirada:

 

(Consejos sobre la Salud 219, 220)

"La Divinidad se conmovió de piedad por la humanidad, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dieron a sí mismos a la obra de formar un plan de redención.  Con el fin de llevar a cabo plenamente ese plan, se decidió que Cristo, el Hijo unigénito de Dios, se entregara a sí mismo como ofrenda por el pecado.  ¿Con qué se podría medir la profundidad de este amor?  Dios quería hacer que resultara imposible para el hombre decir que hubiera podido hacer más. Con Cristo, dio todos los recursos del cielo, para que nada faltara en el plan de la elevación de los seres humanos.  Este es amor, y su contemplación debiera llenar el alma con gratitud inexpresable. ¡Oh, cuánto amor, cuánto amor incomparable! La contemplación de este amor limpiará el alma del egoísmo.  Hará que el discípulo se niegue a sí mismo, tome su cruz y siga al Redentor." 

(Consejos sobre la Salud 563)

"El Espíritu Santo es un Maestro divino. Si obedecemos sus lecciones, nos haremos sabios para salvación. Pero necesitamos proteger adecuadamente nuestros corazones, porque con demasiada frecuencia olvidamos las instrucciones celestiales que hemos recibido y procuramos seguir las inclinaciones naturales de nuestras mentes no consagradas. Cada uno debe pelear su propia batalla contra el yo. Aceptad las enseñanzas del Espíritu Santo. Si lo hacéis, esas enseñanzas serán repetidas vez tras vez hasta que las impresiones sean tan claras como si hubieran sido "grabadas en la roca para siempre". . . 

(El Camino a Cristo Capítulo 10, último párrafo).

"El Espíritu Santo exalta y glorifica al Salvador. Es su oficio presentar a Cristo, la pureza de su justicia y la gran salvación que tenemos por él. Jesús dice: El "tomará de lo mío, y os lo anunciará' (S. Juan 16: 14). El Espíritu de verdad es el único maestro eficaz de la verdad divina. ¡Cuánto no estimará Dios a la raza humana, siendo que dio a su Hijo para que muriese por ella y manda su Espíritu para que sea el maestro y continuo guía del hombre!”

(Testimonies, tomo 6, pág. 91. Año 1900).

La señal de entrada en el reino.-

"Cristo ha hecho del bautismo una señal de entrada en su reino espiritual. El ha hecho de esto una positiva condición con la cual deben cumplir todos los que quieren que se reconozca que están bajo la autoridad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Antes que el hombre pueda encontrar un hogar en la iglesia, antes de traspasar el umbral del reino espiritual de Dios, ha de recibir la impresión del nombre divino: "Jehová, justicia nuestra"(Jer. 23:6).

"El bautismo es una solemne renuncia al mundo. Los que son bautizados en el triple nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en el momento de entrar en la vida cristiana, declaran públicamente que han abandonado el servicio de Satanás, y han llegado a ser miembros de la familia real, hijos del Rey celestial. Han obedecido el mandamiento: "Salid de en medio de ellos, y apartaos. . . y no toquéis lo inmundo". Y para ellos se cumple la promesa: "Y seré a vosotros Padre, y vosotros me seréis a mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso" (2 Cor. 6:17,18)

(Carta 129, 1903).

El juramento de lealtad del cristiano.-

"Cuando los cristianos se someten al solemne rito del bautismo, el Señor registra el voto que hacen de serle fieles. Este voto es su juramento de lealtad.  Son bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.  Así están unidos con los tres grandes poderes del cielo.  Se comprometen a renunciar al mundo para observar las leyes del reino de Dios.  Por lo tanto, han de andar en novedad de vida.  No han de seguir más las tradiciones de los hombres. No han de seguir por más tiempo métodos deshonestos.  Han de obedecer los estatutos del reino del cielo.  Han de buscar el honor de Dios.  Si son fieles a su voto, serán provistos de gracia y poder que los habilitará para cumplir con toda justicia.  "A todos los que le recibieron, dióles potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre" 

(Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63.  Año 1905).

"El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal.  Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo" 

(Special Testimonies, Serie B, Nº 7, págs. 62, 63.  Año 1905).

Verdad positiva contra exposiciones espiritistas.-

"He sido instruida para que diga: No hay que confiar en las opiniones de los que buscan ideas científicas avanzadas.  Se han hecho exposiciones como la siguiente: "El Padre es como la luz invisible; el Hijo es como la luz encarnada; y el Espíritu es como la luz derramada".  "El Padre es como el rocío, vapor invisible; el Hijo es como el rocío reunido en bellísimas gotas; el Espíritu es como el rocío derramado en el asiento de la vida".  Otra exposición es ésta: "El Padre es como el vapor invisible; el Hijo es como la nube plomiza; el Espíritu es la lluvia que cae y obra con poder refrescante".

Todas estas representaciones espiritistas no son absolutamente nada.  Son imperfectas y falsas.  Debilitan y disminuyen la Majestad que no puede compararse a ninguna cosa de origen terrenal.  Dios no puede compararse con las cosas que sus manos han creado.  Estas no son más que cosas terrenales, que sufren bajo la maldición de Dios a causa de los pecados del hombre.  El Padre no puede describirse mediante las cosas de la tierra.  El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales.

El Hijo es toda plenitud de la Divinidad manifestada.  La Palabra de Dios declara que él es "la imagen misma de su sustancia" (Heb. 1: 3).  "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3: 16).  Aquí se muestra la personalidad del Padre.

El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal.  Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes -el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo- son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo”

(Manuscrito 145, 1901). 

Los dignatarios eternos de la Deidad.-

"Los eternos dignatarios celestiales -Dios, Cristo y el Espíritu Santo- armándolos [a los discípulos] con algo más que una mera energía mortal. . . avanzaron con ellos para llevar a cabo la obra y convencer de pecado al mundo."

(Manuscrito 66, 1899. [Extracto de un discurso dado a los alumnos del Colegio de Avondale, Australia.] ).

La personalidad del Espíritu Santo.-

Necesitamos comprender que el Espíritu Santo, que es una persona así como Dios es persona, anda en estos terrenos"

(Manuscrito 20, 1906).

"El Espíritu Santo tiene una personalidad, de lo contrario no podría dar testimonio a nuestros espíritus y con nuestros espíritus de que somos hijos de Dios. Debe ser una persona divina, además, porque en caso contrario no podría escudriñar los secretos que están ocultos en la mente de Dios.  "Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él?  Así tampoco nadie conoció las 448 cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios" (1 Cor. 2: 11)

(Special Testimonies, Serie A, Nº 10, pág. 37.  Año 1897).

El poder de Dios en la tercera persona.-

"El príncipe del poder del mal puede ser mantenido en jaque únicamente por el poder de Dios en la tercera persona de la Divinidad, el Espíritu Santo"

DTG:622-623.

"El Espíritu Santo es el representante de Cristopero despojado de la personalidad humana e independiente de ella. Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente. Por lo tanto, convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu como su sucesor en la tierra.  Nadie podría entonces tener ventaja por su situación o su contacto personal con Cristo. Por el Espíritu, el Salvador sería accesible a todos".

1Sermons and Talks: 385, 387; Manuscrito 125, 4 de Septiembre de 1907.

"Aquellos que rechazan el Espíritu de verdad se colocan a sí mismos bajo el control de un espíritu que es opuesto a la Palabra y a la obra de Dios. Durante algún tiempo pueden continuar enseñando alguna fase de la verdad, pero se rehúsa en aceptar toda la luz que Dios envía, los colocará después de algún tiempo donde harán la obra de un falso vigía… Siempre habrá aquellos que buscan algo nuevo y que estiran y tuercen al Palabra de Dios para que apoye sus ideas y teorías".

 

Notemos algunos errores que andan por allí sobre el Espíritu Santo:

 

Ellos citan a un personaje que según tiene un evangelio en Hebreo, un Manuscrito Hebreo del Evangelio de Mateo de Shem Tov. y según, esto es suficiente para echar por tierra lo que la Palabra de Dios y el Espíritu de Profecía dicen al respecto, notemos:

Mateo 28:19 

 

El cristiano debe estar preparado para refutar uno de los ataques más deshonestos de los unicitarios contra la autenticidad de Mateo 28:19. En su desesperación por deshacerse de la parte del versículo que derrota su teología por completo, aducen que las palabras “del Padre, y el Hijo, y el Espíritu Santo” fueron agregadas en algún momento de la historia para apoyar la fórmula baptismal trinitaria.

 

¿Cuál es el argumento? Se dice que Eusebio citó este versículo 18 veces antes del Concilio de Nicea (325 DC) sin hacer mención de la fórmula trinitaria. Fue a partir del Concilio de Nicea que Eusebio comenzó a incluir la fórmula trinitaria cuando citaba el versículo. Debido a esto, los unicitarios concluyen que es probable que un escriba haya agregado “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”, reemplazando el original “en mi nombre”. ¿Cómo respondemos ante tal infundado ataque? Debemos hacerlo derribando los cimientos de arena del argumento.

 

En primer lugar, la evidencia documentaria apoya la autenticidad del versículo. Recordemos que la autoridad divina reside en el texto bíblico, no en las palabras de un “padre” de la Iglesia.

 

Bueno, quiero darte a conocer algo . Cuando los autores de la antigüedad citaban pasajes de la Biblia lo hacían flexiblemente, no verbatim, palabra por palabra.  Los ejemplos abundan.

 

En segundo lugar, no existe evidencia documentaria para apoyar la idea de que alguien añadió algo al versículo. NO SOLAMENTE EL VERSICULO ESTA PRESENTE EN LOS MEJORES Y MÁS ANTIGUOS MANUSCRITOS, SINO QUE ADEMAS ESTA PRESENTE EN MILES DE MANUSCRITOS GRIEGOS.

 

En todos los manuscritos griegos existentes en el día de hoy (cinco mil aprox.), reitero, en todos, el versículo dice “en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”

 

Hay Muchos trabajos de la antigüedad que citan Mateo 28:19 en su totalidad, o al menos con las tres Personas de la Deidad incluidas:

 

Epístola de Ignacio- Discípulo del apóstol Juan y Pablo a los Filipenses, Cap. 2 – Año 110 dc

 

Tertuliano – De bautismo, Cap. 13 – 200 DCn

 

Tertuliano – Contra Praxeas, Cap. 2n

 

Hipólito, en Fragmentos, Parte II, Contra las Herejías de Noeto – 200 ACn

 

Cipriano – Los Siete Concilios de Cártago – 2do. Siglo

 

Gregorio Taumaturgo – Confesión de Fe – 2do Siglo

 

Ustedes pueden mirarlos por cualquier Buscador y encontraran que esto es verdad, gracias a Dios ya Hay la tecnología para esto.

 

En la traducción de los testigos de Jehová, uno de los principales oponentes a la doctrina de la Divinidad y a la personalidad del Espíritu Santo, ellos se ufanan de tener la mejor traducción de la Biblia Sacada de los más fieles manuscritos de la antigüedad, no tuvieron más que colocar el texto tal cual estaba en el original, pues por que así fue escrito originalmente miremos Mateo 28:19 en esta versión:

 

Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo,” Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras

 

Ahora que dice Elena G de White, si Mateo no fuera escrito como esta en la Biblia, Dios se lo hubiera revelado, ¡no lo creen!, miren lo escrito por la sierva de Dios:

 

“Entonces el apóstol les expuso las grandes verdades que constituyen el fundamento de la esperanza del cristiano.  Les habló de la vida de Cristo en esta tierra, y de su cruel muerte de ignominia. Les dijo cómo el Señor de la vida había roto las barreras de la tumba, y se había levantado triunfante de la muerte.  Repitió la comisión del Salvador a sus discípulos: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto id, y doctrinad a todos los Gentiles, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo." (Mat. 28: 18, 19.) Les habló también de la promesa de Cristo de enviar el Consolador, por cuyo poder se realizarían poderosas señales y prodigios, y describió cuán gloriosamente esta promesa se había cumplido el día de Pentecostés.” (Hechos de los Apóstoles 229)

 

"El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, lo que hace manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Son tres las personas vivientes del trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe viviente, y esos poderes cooperarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo" (Special Testimonies, Serie B, N' 7, pp. 62-63 [1905]

 

"Los eternos dignatarios celestiales –Dios, Cristo y el Espíritu Santo–, armándolos [a los discípulos] con algo más que energía mortal... avanzarían con ellos para llevar a cabo la obra y convencer de pecado al mundo" (Manuscrito 145, 1901).

 

"Debemos cooperar con los tres poderes supremos del cielo –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– y estos poderes trabajarán mediante nosotros, convirtiéndonos en obreros juntamente con Dios" (Special Testimonies, Serie B, N° 7, p. 51 [1905]).

 

"El Padre es toda la plenitud de la Divinidad", "el Hijo es toda la plenitud de la Divinidad", y el Espíritu Santo es "toda la plenitud de la Divinidad" (Ev 446).

 

"La Divinidad se conmovió de piedad por la raza humana, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se entregaron a sí mismos a la obra de llevara cabo el plan de redención" (Consejos sobre la Salud 219).

 

"Son tres las personas vivientes del trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes –el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo– son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe viviente, y esos poderes cooperarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo" (Ev 446).

 

¡ESCRITO ESTA!

 

"Cristo había anticipado que se levantarían engañadores, por cuya influencia la maldad se multiplicaría y la caridad de muchos se enfriaría. (Mat. 24: 12.)  Advirtió a sus discípulos que la iglesia estaría en mayor peligro por este mal que por las persecuciones de sus enemigos.  Una y otra vez Pablo previno a los creyentes contra esos falsos maestros.  De este peligro, más que de cualquier otro, deberían prevenirse; pues, al recibir falsos maestros, abrirían la puerta a errores por los cuales el enemigo podría empañar las percepciones espirituales y hacer tambalear la confianza de los nuevos conversos al Evangelio.

Cristo era la norma por la cual debían probar las doctrinas presentadas.  Todo lo que no estaba en armonía con sus enseñanzas debían rechazarlo.  Cristo crucificado por el pecado, Cristo resucitado de entre los muertos, Cristo ascendido a lo alto, ésta era la ciencia de la salvación que ellos debían aprender y enseñar.

Las amonestaciones de la Palabra de Dios respecto a los peligros que rodean a la iglesia cristiana, son para nosotros hoy.  Como en los días de los apóstoles, los hombres intentan, por medio de tradiciones y filosofías, destruir la fe en las Escrituras.  Así hoy, por los complacientes conceptos de la "alta crítica," evolución, espiritismo, teosofía y panteísmo, el enemigo de la justicia está procurando llevar a las almas por caminos prohibidos.  Para muchos, la Biblia es una lámpara sin aceite, porque han dirigido sus mentes hacia canales de creencias especulativas que traen falsos conceptos y confusión." (Los Hechos De los Apóstoles 378)

Para un estudio más completo ver Documentos Originales a continuación:

TERCERAPERSONADELADEIDADORIGINAL.pdf 

THEFATHER.pdf

 

Dios los Bendiga 

Jair Ochoa

www.reformaadventista.es.tl 

www.reforma.260mb.com