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COSMETICOS Y MAQUILLAJE

Jair Ochoa


  
“Considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.”  1 Pedro 3:2-4
 

“Asimismo dice Jehová: Por cuanto las hijas de Sion se ensoberbecen, y andan con cuello erguido y con ojos desvergonzados; cuando andan van danzando, y haciendo son con los pies; por tanto, el Señor raerá la cabeza de las hijas de Sion, y Jehová descubrirá sus vergüenzas. Aquel día quitará el Señor el atavío del calzado, las redecillas, las lunetas, los collares, los pendientes y los brazaletes, las cofias, los atavíos de las piernas, los partidores del pelo, los pomitos de olor y los zarcillos, los anillos, y los joyeles de las narices, las ropas de gala, los mantoncillos, los velos, las bolsas, los espejos, el lino fino, las gasas y los tocados. Y en lugar de los perfumes aromáticos vendrá hediondez; y cuerda en lugar de cinturón, y cabeza rapada en lugar de la compostura del cabello; en lugar de ropa de gala ceñimiento de cilicio, y quemadura en vez de hermosura.” Isaías 3:16-24 

“Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos.” 1 Timoteo 2:9

La industria de los cosméticos gana miles de millones de dólares cada año. La moda y Hollywood han puesto el estándar para la “belleza” y la mayoría de las personas están de acuerdo con su sabor. ¡Mujeres de todas las edades usan maquillaje! Para muchas, es importante estar a la moda. Pero ¿es una práctica correcta — o equivocada? ¿Podría incluso ser pecado? ¿Está “a la moda” para Dios pintar su cara?

No obstante, nosotros debemos preguntar: ¿Es el uso del maquillaje algo que solo les preocupa a los extremistas religiosos? ¿Son los “fanáticos” los únicos que considerarían tal pregunta? o ¿es algo acerca de lo que usted debiera estar preocupado? 

Usted necesita saber lo que la Biblia claramente declara acerca de este tema. Si el maquillaje es importante para Dios, éste tiene que ser mencionado en Su Palabra — tanto específicamente, como en principio.


Historia reciente

 El maquillaje es usado en todas partes. ¿Cuándo fue la última vez que usted prendió la televisión, observó una película o fue a un supermercado y no vio a mujeres usando maquillaje? Probablemente nunca. Una generación atrás, este no era el caso.

Note: “Las dos últimas décadas han visto al maquillaje progresar de su temprana categoría de presunción de la mujer, a convertirse en un arte y en una parte integral de la belleza y psicología femenina. El principal crédito por este cambio radical en la aceptación del uso extendido de los cosméticos debe ir a la industria de las películas, la cual estableció nuevos estándares de belleza y…trajo nuevos productos y principios de aplicación y uso al mundo de las mujeres” (Encyclopedia Americana — Enciclopedia Americana, Vol. 18, Edición de 1956, p. 157). 

A principios del siglo veinte, el maquillaje era visto como algo que solo las mujeres orgullosas, y aun arrogantes usaban. Con la invención de las películas y la televisión, Hollywood inyectó al centro de la atención pública la imagen del rostro de una aspirante a actriz cinematográfica cubierta con cosméticos. Una vez que esta imagen fue aceptada por las masas, los cosméticos se tornaron comunes. 

La industria del cine ha sido la más responsable por asociar el maquillaje con la belleza exquisita, al presentar a las actrices de Hollywood como diosas del sexo. Se volvió natural que chicas jóvenes y mujeres desearan ser tan atractivas y deseables como los mundialmente famosos ídolos. 

Cientos de millones de fanáticas quieren verse como sus estrellas favoritas del cine. Incluso niñas pequeñas pueden obsesionarse con ser bonitas, cuando deberían estar disfrutando su niñez y jugando con muñecas y juguetes. Ellas pueden fácilmente convertirse en esclavas de las tendencias de la moda que son inseparables del uso del maquillaje. 

Pero fue sólo después de la 2ª Guerra Mundial que la industria de los cosméticos comenzó a promover, a través de publicidad, el concepto de la belleza perfecta. De manera relativamente rápida, este pensamiento fue aceptado alrededor del mundo, con mujeres y niñas enamorándose de la idea de que podían ser más atractivas. 

Antiguas raíces 

Al considerar el origen del maquillaje, debemos preguntarnos ¿dónde fue usado por primera vez? Las antiguas raíces del maquillaje ofrecen el primer gran vistazo de por qué es usado hoy. Las siguientes citas demuestran su uso temprano. 

“El uso de cosméticos es muy antiguo. Se ha encontrado evidencia del uso de maquillaje para los ojos y ungüentos aromáticos en tumbas egipcias que datan del año 3500 A.C… 

“Para el siglo I D.C., los egipcios, los romanos, los griegos y las culturas del Medio Oriente habían desarrollado cosméticos tales como polvos para emblanquecer la piel; antimonio para oscurecer los párpados, cejas y pestañas; rubor para las mejillas…” (Enciclopedia Británica, Vol. 5, p. 196). 

Las tumbas egipcias representan las más antiguas referencias que se registran del uso del maquillaje. Pero los egipcios no fueron, de ninguna manera, la única cultura que lo usó. Muchos otros siguieron el ejemplo. He aquí algunos detalles específicos: 

“Durante el período Predinástico [finalizando en 3200 A.C.], tanto hombres como mujeres se aplicaban una línea de pintura verde alrededor de los ojos… En tiempos dinásticos el color de la pintura usada era gris oscuro. El rojo ocre parece haber sido usado para colorear las mejillas y el alheña para teñir las palmas, uñas, y al menos a finales del período, el cabello. 

“Los asirios recurrían al tinte negro para las cejas, cabello y barba, mientras que los persas usaban alheña, la cual produce un color anaranjado rojizo, un estilo que existió desde 1900 A.C. El polvo dorado, el hilo dorado y el almidón amarillo perfumado eran usados algunas veces en el cabello y la barba para ocasiones festivas…” (Enciclopedia Británica, Vol. 5, Ed. 1979, pp. 1017-1018). 

Claramente, el uso del maquillaje comenzó nacionalmente en Egipto. La Biblia usa a Egipto como un tipo de los pecados de este mundo, de los cuales a los cristianos se les ordena salir.

Aún antes de su uso en Egipto, la ramera original pintada fue Semíramis, la esposa-madre de Nimrod y fundadora de la Religión de los Misterios Babilónicos. (El verdadero origen de la Navidad y El verdadero origen de la Pascua Florida pág. 1015). 

“Semíramis es conocida como la madre de todas las rameras. Ella usó maquillaje, así como vestidos sugestivos de ramera, para varios rituales sexuales y religiosos. La siguiente cita describe el tipo de vestimenta seductora y sensual que ella — y posteriormente los egipcios — usaron: “El conocimiento moderno que se tiene de la vestimenta del antiguo Egipto deriva en su mayor parte de antiguas pinturas y esculturas, debido a que muy pocas vestiduras han sido preservadas… Las representaciones más antiguas de mujeres las muestran ya sea desnudas o ataviadas en faldas ajustadas de lino blanco a los tobillos” (El verdadero origen de la Navidad y El verdadero origen de la Pascua Florida pág. 1016-1017). 

Junto con varias estatuas, pinturas y bustos que aún existen de los tiempos antiguos, las descripciones muestran cómo los egipcios usaban cosméticos y vestimenta reveladora para realzar su sensualidad. Ellos adoptaron esta vestimenta en su cultura a partir de Semíramis, en un intento por parecerse más a los muchos dioses y diosas que ellos adoraban. 

Puesto que el trabajo de arte aquí descrito también empleaba el uso del maquillaje, no debe sorprender que hace 100 años se entendiera y dijera en general “sólo las mujeres malas usan maquillaje”. Es la misma actitud de seducir a través de la sugestión y la sensualidad la que vincula el casi nudismo y el uso del maquillaje. Ambos demuestran un alejamiento de la modestia y la virtud. 

Leemos que el uso de cosméticos se propagó de cultura a cultura. La Enciclopedia Columbia, añade más acerca de cómo cada civilización adoptó sus propios métodos de aplicación y producción de cosméticos. Lo siguiente muestra como las culturas asiria, babilonia, persa y griega, todas tomaron su guía de Egipto. Note: “las preparaciones [eran] aplicadas externamente para cambiar o mejorar la belleza de la piel, el cabello, las uñas, los labios y los ojos. El uso de pintura corporal para propósitos ornamentales y religiosos ha sido común… Los egipcios usaban kohol para oscurecer sus ojos; una pintura cruda era usada sobre la cara, y los dedos eran teñidos frecuentemente con alheña… Los auxiliares para la belleza alcanzaron un auge en la Roma imperial — especialmente tiza para la cara y rubor…” (Sexta Edición, 2001).

El énfasis siempre ha sido sobre la belleza — y desear la belleza tiene todo que ver con el orgullo y la vanidad. 

Muchas mujeres que usaron cosméticos en estas culturas también tomaron la guía de Semíramis y adoptaron el uso de los cosméticos con el propósito de la prostitución. La historia muestra cómo las mujeres se aplicaban maquillaje para cambiar su apariencia y seducir a los hombres. Las prostitutas y “matronas” (las lideresas de los círculos de prostitución) eran reconocidas específicamente por su seda, joyas y cosméticos.) 

He aquí un ejemplo de cómo las mujeres quienes usaban cosméticos en la antigua Esparta eran conocidas específicamente por ser prostitutas: “Las mujeres usaban vestidos brillantes de colores… Ellas usaban muchos cosméticos… los cuales… una mujer sólo usaría si se ganase la vida a través de la prostitución”. (Magna Grecia — una visión general, Prof. Gino Gullace). 

¡Las primeras mujeres en usar maquillaje fueron las prostitutas! El cambiar la apariencia personal a través de pintura facial es una costumbre que las antiguas prostitutas le han dictado a la edad moderna. Los cosméticos no eran más que un dispositivo usado por las rameras para enseñarles a los hombres a quebrantar el Séptimo Mandamiento. Este es el mensaje de la historia


En los primeros siglos Cristianos     

“La maldad, extendiéndose continuamente, alcanzó e inundó la raza humana; sólo un poco de semilla de justicia quedaba en ella. Porque, además, sobre la tierra tenían lugar uniones ilegítimas: los ángeles fornicaron con las hijas de los hombres, quienes dieron a luz unos hijos que por su enorme estatura fueron llamados gigantes. Los ángeles, entonces, dieron a sus esposas como regalo malignas enseñanzas. Les enseñaron la manera de obtener extractos de flores y plantas, tintes y pinturas, joyas y cosméticos… Y una vez desencadenadas tales cosas, el mal se expandió hasta desbordar, y la justicia disminuyó hasta casi desaparecer.” Ireneo (180 d.C.)          

“Ellas se ocupan en ungir sus mejillas, resaltar sus ojos, pintar su cabello y otras prácticas dañinas de lujo. ¿Qué piensa Dios de la belleza artificial cuando condena todo tipo de engaño? ¿Qué decimos del hecho de pintar los ojos, quitando las cejas, pintando con rojo y blanco, pintando el cabello y otras prácticas de maldad que son engañosas?            Las mujeres no deben manchar sus caras con cosas engañosas hechas con astucia. Al contrario sean decorosas y sobrias. Como dice el apóstol: “El tiempo es breve” No debemos adoptar actitudes y poses ridículas, como algunas mujeres que pueden verse en las procesiones cuyo maquillaje exterior denota una sorprendente suntuosidad, pero interiormente son miserables.”  “Las mujeres no deben maquillar su rostro con las sutilezas de un artificio perverso. Propongámosles un cosmético basado en la moderación. Como hemos venido diciendo con frecuencia, la mejor belleza es la del alma, cuando está adornada del Espíritu Santo y de los luminosos dones que le infunde: justicia, prudencia, templanza, honestidad y amor al bien, cuyos colores jamás se ha visto en ninguna flor.” Clemente de Alejandría (195 d.C.)

La siguiente cita hace referencia al teñido de cabello, práctica ya presente en el mundo antiguo. 

“¿Por qué rivalizan con Dios y se esfuerzan en oponerse a Él esos impíos que cambian de color el cabello que Él mismo ha hecho encanecer? “La mucha experiencia es la corona de los ancianos” (Eclesiástico 25:8), dice la Escritura, y las canas de su rostro son las flores de la experiencia. Aquéllos, en cambio, deshonran el privilegio de su edad, tiñéndose las canas.” Clemente de Alejandría (195 d.C.)      

“La mayoría de las mujeres… Tienen la audacia para andar como si la modestia fuera solamente evitar la fornicación… Tienen en sus pasos la apariencia de mujeres de las naciones donde la modestia no existe. En pocas palabras, ¿Cuántas mujeres hay que no desean ser vistas por los hombres y por esta razón se pintan? Y aun así niegan ser objetos de un deseo carnal.” ¿Debemos pintarnos para que nuestro prójimo se pierda? ¿Qué paso con el mandamiento, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo?”  “Aquellos ángeles que inventaron las joyas y otras cosas son señalados bajo condenación al castigo de la muerte. Ellos concedieron peculiarmente a las mujeres los medios que sirven de ostentación femenina: la alhajas, los tintes… y los polvos negros que hacen resaltar los párpados y las pestañas. Estas mujeres cometen pecado contra Dios cuando frotan su piel con ungüentos y manchan sus mejillas con rojo y resaltan sus ojos. Supongo que para ellas es cosa desagradable la naturaleza artística de Dios.” Tertuliano (198 d.C.)  

“Ahora, “Susana era una mujer delicada,” esto no quiere decir que ella tenía adornos llamativos u ojos pintados de varios colores como Jezabel los tenía. Al contrario, quiere decir que ella tenía el adorno de la fe, la castidad y la santidad.” Hipólito (200 d.C.)           

“Los ángeles apóstatas y pecadores introdujeron en adelante con sus artes todas estas cosa (por ejemplo las joyas), cuando descendieron a la tierra abandonaron su vigor celestial. Ellos también enseñaron a las mujeres a pintarse de negro alrededor de los ojos y a mancharse las mejillas de un color rojo falso.” Cipriano (250 d.C.)           

A continuación Cipriano describe el materialismo que empezó a contaminar la iglesia en el año 250.  

“Y olvidándose de su fe y de lo que antes se solía practicar en tiempo de los apóstoles y que siempre deberían seguir practicando… las mujeres preocupadas por su belleza y sus maquillajes: se adulteraba la forma de los ojos, obra de las manos de Dios; los cabellos se tenían con colores falsos.” Cipriano (250 d.C.)    

    

¡Que dice la biblia?

Ahora que la historia de los cosméticos ha sido establecida, veamos más profundamente dentro del tema. ¿Qué dice la Biblia al respecto? ¿Cómo se siente Dios respecto al uso del maquillaje? ¿Es mencionada la pintura facial en la Palabra de Dios?

Jeremías 4:30 

Algunas personas razonan: “¡Pero, yo nunca he visto una referencia al maquillaje en la Biblia!”. Entienda que las palabras exactas maquillaje, cosméticos, lápiz labial, rímel, etc., no se encuentran en la Biblia, pero referencias directas al maquillaje y a la pintura para los ojos se encuentran en tres lugares, posiblemente cuatro. Después de revisarlos, usted no dudará lo que ES revelado directamente de las Escrituras.

Pero no enredemos las cosas, ni tratemos de razonar alrededor de lo que Dios SÍ dice. El apóstol Pablo escribió: “Examinadlo todo; retened lo bueno” (I Tes. 5:21). Examinemos lo que Dios dice y seamos honestos con lo que aprendamos. Primero examinaremos cuatro escrituras del Antiguo Testamento. Estas establecen el marco básico para entender la perspectiva de Dios respecto a los cosméticos faciales.

El libro de Jeremías ilustra condiciones al final de la era entre las naciones que son el pueblo de Dios, la antigua Israel (los pueblos democráticos, principalmente de habla inglesa en Occidente). Comencemos en el capítulo 4 y vayamos al versículo 30.

En la escena Dios está inspirando a Jeremías con una visión de la destrucción venidera sobre estas naciones modernas. Los pecados y “abominaciones” nacionales — cosas despreciadas por Dios — han de traer pronto un terrible castigo. Dios incluso está ofreciéndoles ahora a estas personas una oportunidad final para que se arrepientan y regresen a Él.

Note: “Si te volvieres, oh Israel, dice el Eterno, vuélvete a mí. Y si quitares de delante de mí tus abominaciones, y no anduvieres de acá para allá [ir al cautiverio profetizado]… Lava tu corazón [mente] de maldad, oh Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo permitirás en medio de ti los pensamientos de iniquidad?” (vs. 1, 14). Dios está suplicándole a Su pueblo que limpien sus vidas — que se “laven” a sí mismos.

Jeremías continúa: “Tu camino y tus obras te hicieron esto; esta es tu maldad, por lo cual amargura penetrará hasta tu corazón [estos son asuntos muy serios para Dios]… Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes [ebrios, tontos] y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron… todas sus ciudades eran asoladas delante del Eterno, delante del ardor de su ira…” (vs. 18, 22, 26).

La acusación de Dios alcanza un clímax en la visión de Jeremías. Las naciones modernas de Israel (no Judá, la cual solamente es una nación), como rameras, han buscado “amantes” (aliados políticos) los cuales se vuelven contra ella: “Y tú, destruida, ¿qué harás? Aunque te vistas de grana…” La mayoría de las otras traducciones traducen la palabra “grana” como escarlata.

Es importante entender esto. Es la “gran ramera”, llamada “MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA” y descrita en Apocalipsis 17:5, quien se viste de “púrpura y escarlata” (vs. 4) y cabalga sobre una “bestia escarlata” (vs. 3). Esta “mujer” es una representación del gran sistema religioso falsificado que ahora se enmascara como cristianismo. Ella es una gran iglesia con muchas iglesias hijas que salieron de ella en protesta. Recuerde a la antigua Semíramis, quien inició la Religión de los Misterios Babilónicos. Ella fue la primera ramera, y un tipo de la religión que ella fundó — la cual la ha sobrevivido por miles de años.

Jeremías describe cómo el Israel moderno ha caído en una conducta de ramera entre las naciones. Lea ahora el versículo 30: “…aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas [embelleces]; te menospreciarán tus amantes, buscarán tu vida”.

Israel ha confiado en su apariencia exterior en vez de confiar en Dios — y las mujeres modernas sin darse cuenta hacen lo mismo.

La antigua Israel siempre buscó ser como las naciones a su alrededor. ¡En vez de ser un ejemplo para ellas, Israel quería ser aceptada por ellas! Las mujeres de hoy no son diferentes. El no usar maquillaje las haría resaltar — y las personas quieren encajar y ser aceptadas. Por favor, examínese y reconozca este deseo natural obrando en su mente.

Tome Jeremías 4:30 exactamente por lo que quiere decir. No le añada ni le quite nada. ¡Es claro! El contexto es Dios condenando a Su pueblo por abominaciones dentro de su conducta nacional — su comportamiento nacional. Una de las abominaciones que Dios aborrece es pintarse la cara — tomando de allí la naturaleza de una prostituta. Yo he visto a algunos tratar de usar este versículo para justificar el uso del maquillaje en tanto la persona no sea una prostituta.

El punto completo en el versículo 30 es que pintarse los ojos es un método común de una prostituta — y cualquier persona honesta, una que esté buscando complacer a Dios y encontrar Su voluntad, ¡admitiría esto!

Como cualquier prostituta, frecuentemente aún vestida de rojo, y ciertamente operando en un “distrito de luces rojas”, la Israel moderna ha pintado su cara con maquillaje. Cautiverio nacional y un terrible tiempo de castigo serán el remedio de Dios para Su pueblo y para todos quienes sigan estas prácticas — ¡para aquellos quienes no lavarán ni limpiarán sus caras!

Las mujeres de hoy pueden pensar que sólo quieren “verse bonitas” para el mundo, cuando realmente se ven como prostitutas delante de Dios.

Ezequiel 23:40

La segunda escritura que será examinada viene de Ezequiel. Este libro está comprendido casi en su totalidad por una gran profecía, la cual también culmina en el segundo cautiverio de los descendientes modernos de Israel. La mayor parte de Ezequiel es paralela a Jeremías. Dios refuerza lo que Él dijo allí.

El profeta Ezequiel registra los mismos tipos de pecados y condiciones nacionales que registra Jeremías. Ezequiel, capítulo 23 contiene una descripción muy gráfica, que se lee mejor en la traducción Moffatt. Esta traducción no siempre delinea cuidadosamente entre versículos, como sí lo hacen la Reina Valera y otras. Los párrafos comienzan dondequiera que el traductor eligió ponerlos.

El contexto es de dos hermanas rameras. Tenga en mente que Samaria era la capital de la antigua Casa de Israel (con diez tribus) y Jerusalén de la Casa de Judá (con dos tribus). Piense de las hermanas representando a las ciudades capitales modernas de Washington, D.C. y Jerusalén/Tel Aviv. El contexto que inicia en Ezequiel 23:2 nos lleva al versículo 40.

He aquí lo que Dios dice. ¡Léalo cuidadosamente y capte su mensaje!

“Hijo de hombre, hubo dos mujeres… las cuales fornicaron en Egipto; en su juventud fornicaron. Allí fueron apretados sus pechos, allí fueron estrujados sus pechos virginales. Y se llamaban, la mayor, Ahola, y su hermana, Aholiba; las cuales llegaron a ser mías, y dieron a luz hijos e hijas. Y se llamaron: Samaria, Ahola; y Jerusalén, Aholiba.

“Y Ahola cometió fornicación aun estando en mi poder… se contaminó con todos los ídolos de ellos. Y no dejó sus fornicaciones de Egipto; porque con ella se echaron en su juventud, y ellos comprimieron sus pechos virginales, y derramaron sobre ella su fornicación. Por lo cual la entregué en mano de sus amantes, en mano de los hijos de los asirios… Ellos descubrieron su desnudez… y a ella mataron a espada; y vino a ser UNA ADVERTENCIA A LAS MUJERES, pues en ella hicieron escarmiento”. (Mujeres, tomen esta frase exactamente por lo que dice).

“Y lo vio su hermana Aholiba, y enloqueció de lujuria más que ella; y sus fornicaciones fueron más… Y vi que se había contaminado… Y aumentó sus fornicaciones; pues cuando vio a hombres pintados en la pared, imágenes de caldeos pintadas de color… se enamoró de ellos a primera vista… Por tanto, Aholiba, así ha dicho el Eterno el Señor: He aquí que yo suscitaré contra ti a tus amantes… y les haré venir contra ti en derredor; los de Babilonia, y todos los caldeos… Y vendrán contra ti carros, carretas y ruedas, y multitud de pueblos… y por sus leyes te juzgarán. Y pondré mi celo contra ti, y procederán contigo con furor…”. Este es un versículo sobrio. El castigo descrito en realidad viene de Dios, aunque aún tenemos que leer el resto de la razón.

“Por cuanto te has olvidado de mí, y me has echado tras tus espaldas, por eso, lleva tú también tu lujuria y tus fornicaciones. Y me dijo el Eterno: Hijo de hombre, ¿no juzgarás tú a Ahola y a Aholiba, y les denunciarás sus abominaciones?… Aun esto más me hicieron: contaminaron mi santuario en aquel día, y profanaron mis días de reposo [la Israel moderna ha pisoteado completamente el verdadero día de reposo de la Biblia]… y he aquí, así hicieron en medio de mi casa. Además, enviaron por hombres que viniesen de lejos, a los cuales había sido enviado mensajero, y he aquí vinieron; y por amor de ellos te lavaste, y pintaste tus ojos , y te ataviaste con adornos; y te sentaste sobre suntuoso estrado, y fue preparada mesa delante de él… Y se oyó en ella voz de compañía que se solazaba con ella”.

Esta es una increíble serie de versículos. Dios compara directamente a Israel y a Judá (buscando aliados entre las naciones) con rameras que han enviado por hombres después de pintarse sus caras — exactamente como las prostitutas esperando a su siguiente cliente. Esta es una clara e inequívoca condenación del uso del maquillaje en los ojos. Dios seguidamente emite una sentencia, justo como en una corte moderna, para todos aquellos quienes han cometido crímenes espirituales (pecados) delante de Su vista.

“Por lo que así ha dicho Jehová el Señor [la sentencia del Eterno]: Yo haré subir contra ellas tropas, las entregaré a turbación y a rapiña, y las turbas las apedrearán, y las atravesarán con sus espadas… y ESCARMENTARÁN TODAS LAS MUJERES, y no harán según vuestras perversidades… y sabréis que yo soy el eterno el Señor”.

Isaías 3:16

La tercera escritura viene de Isaías, el libro más largo de los profetas. Una vez más, como en Jeremías y Ezequiel, el tema de esta profecía son las condiciones, actitudes y pecados nacionales en el Israel moderno.

Dios vocifera esta acusación desde los cielos en contra de Su pueblo: “Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla el eterno: Crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí” (Isa. 1:2).

Dios está enojado con Israel. Él continúa listando las maneras en las cuales ellos se han rebelado en Su contra y lo han desobedecido: “¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad [anarquía], generación de malignos, hijos depravados! Dejaron al Eterno, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás” (vs. 4). Ellos participan en caminos que lo “provocan a ira”.

Antes de continuar con los pecados de Israel, Dios inserta una descripción de cuán bendecidas serán estas naciones durante el milenio, cuando Israel y el mundo entero obedezcan y sean gobernados por la ley de Dios: “Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte [reino] de la casa del Eterno como cabeza de los montes [naciones o reinos], y será exaltado sobre los collados [países más pequeños], y correrán a él todas las naciones” (2:2).

Isaías, inspirado por Dios, continúa describiendo la desobediencia de Israel: “Ciertamente tú [Dios] has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres traídas del oriente, y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de extranjeros. Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son innumerables. Además su tierra está llena de ídolos, y se han arrodillado ante la obra de sus manos y ante lo que fabricaron sus dedos” (vs. 6-8).

Entienda. Esta última declaración no es una descripción de Israel en aquel tiempo. ¡Antiguamente, Israel nunca alcanzó el nivel de riqueza descrito aquí! Este versículo no fue cumplido hasta tiempos modernos. Los Estados Unidos son la nación más rica sobre la tierra hoy — ¡y la nación más rica de todos los tiempos! Son NUESTRAS tierras las que están llenas con tesoros e ídolos. (Recuerde la frase “llenos… del oriente”).

He aquí varios versículos que describen el terrible período del Día del Señor (o Día de la Ira de Dios). Dios describe las actitudes e ídolos que Él aplastará justo antes del Retorno de Cristo: “Porque día del eterno de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido… La altivez del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y solo el Eterno será exaltado en aquel día. Y quitará totalmente los ídolos” (vs. 12, 17-18).

El capítulo 3 continúa, describiendo un tiempo cuando las mujeres y los niños gobiernan el hogar, y cuando la riqueza y los ídolos llenan la tierra: “Y les pondré jóvenes por príncipes, y muchachos serán sus señores” (vs. 4) y “los opresores de mi pueblo son muchachos, y mujeres se enseñorearon de él. Pueblo mío, los que te guían te engañan, y tuercen el curso de tus caminos” (vs. 12).

Mire a su alrededor. ¡Esto obviamente describe a la sociedad de hoy! Los pueblos modernos de Israel ESTÁN ocupados en perseguir placeres y disfrutar de la riqueza nacional. Aunque ellos tienen una “forma de piedad” (II Tim. 3:5), ignoran completamente al Dios verdadero de la Biblia ¡y se rehúsan obedecerlo!

La siguiente escritura aborda específicamente las actitudes de las mujeres y el castigo almacenado para ellas. Note: “Asimismo dice el Eterno: Por cuanto las hijas de Sion se ensoberbecen, y andan con cuello erguido y con ojos desvergonzados… por tanto, el Señor raerá la cabeza de las hijas de Sion, y el Eterno descubrirá sus vergüenzas” (Isa. 3:16-17).

El versículo 16 es contundente. Este requiere poca explicación. Pero ¿qué significa la frase “ojos desvergonzados”? La palabra hebrea lleva un significado muy diferente que la traducción al español. Un estudio más amplio descubre su verdadero y más completo significado.

La Concordancia de Strong define “ojos desvergonzados” como “…parpadear coquetamente [flirteando]”. Esto obviamente significa usar los ojos para propósitos seductivos.

El American Heritage Dictionary (Diccionario Americano del Patrimonio) amplía el significado de “desvergonzados”: “Inmoral o incasto; libidinoso”. Pero ¿qué hace a los ojos “inmorales o libidinosos”?

El Lange’s Commentary (Comentario de Lange) explica: “El orden de pensamientos es como sigue: El orgullo lujurioso de las mujeres, también, será humillado (vs. 16, 17). En el versículo 16… El profeta aquí retoma el hilo que había sido perdido o cortado al final del versículo 12, y recurre a la indebida predominancia de la influencia femenina, pero particularmente al exceso prevaleciente de lujuria femenina, no sólo como pecaminosa en sí misma, sino como una causa principal de la violencia y el desorden social mencionado previamente, y consecuentemente a ser castigado con enfermedad, viudez y exposición vergonzosa”.

El Comentario de Jamison, Fausset, Brown, añade un elemento crítico adicional a la frase “ojos desvergonzados”, que es de importancia central para lo que se está describiendo: “16…y ojos desvergonzados — Hebreo (mesha-ququeroth, que viene de shaquar, engañar), ‘engañando con sus ojos’… del caldeo, ‘resaltar los ojos falsamente con pintura’. Los párpados de las mujeres en el Este a menudo están coloreados con antimonio o polvo de plomo”.

El Comentario de Clarke añade fascinante entendimiento en la frase “llenos de Oriente”. Esta es una referencia al Oriente, donde muchos cosméticos fueron producidos y vendidos en tiempos antiguos. Note su referencia a Jeremías y Ezequiel. El añade información importante acerca de esta frase.

“Sus pestañas, las cuales son largas, y de acuerdo a la costumbre del Oriente, vestidas con antimonio, (como a menudo leemos en las Santas Escrituras de las mujeres hebreas de antaño, Jer. 4:30; Eze. 23:40)… ‘Pero ninguna de aquellas damas’, dice el Dr. Shaw en Travels (Viajes) p. 294, ‘se considera estar completamente vestida, hasta que se ha teñido el cabello y los bordes de sus párpados con antimonio, el polvo del plomo…’. Ezequiel 23:40 usa la misma palabra en la forma de un verbo, cachalt eynayik, ‘has vestido tus ojos con antimonio’, lo cual la Septuaginta rinde ‘has vestido tus ojos con alheña’… compare II Reyes 9:30; Jer. 4:30”.

Clarke identifica una de las más antiguas fuentes conocidas del maquillaje, la cual era la fuente de Israel para estos productos.

Ahora pregúntese: ¿Por qué incluiría Dios esta frase — “traídas de oriente” — en Isaías 2:6, si “ojos desvergonzados” (justo un capítulo más tarde) no tuvo algo que ver con los tipos de maquillaje que fueron obtenidos del oriente? No hay espacio suficiente para mencionar los muchos otros hechos históricos disponibles. ¡Pero permítale a la Biblia interpretarse a sí misma!

Una vez que los versículos en Isaías son examinados y entendidos apropiadamente, es claro por qué Dios es “provocado” a ira. Los cosméticos están siendo aplicados para confundir y engañar.

Una ley de 1770 en Pennsylvania declaró una vez que un hombre podía anular su matrimonio si él se enteraba de que su esposa había usado maquillaje durante el cortejo, confundiéndolo así acerca de su apariencia.

Los primeros pueblos en América en usar pintura facial fueron los indios, usando “pintura de guerra”. Ellos hacían esto para engañar a sus enemigos, haciéndose parecer más aguerridos de lo que eran.

Recuerde la frase “cuello erguido”. Sólo las personas orgullosas y arrogantes caminan mirando hacia el aire, llenas de vanidad a causa de la importancia que le ponen a su belleza. Dios declara que Él “resiste a los soberbios más da gracia a los humildes” (Santiago 4:6). Muchas escrituras describen cómo Él castigará a aquellos quienes no se arrepientan del orgullo y de otras actitudes asociadas a éste, tales como usar maquillaje para mejorar la belleza. He aquí unas pocas:

Jeremías 50:31-32 declara: “He aquí yo estoy contra ti, oh soberbio…Y el soberbio tropezará y caerá, y no tendrá quien lo levante; y encenderé fuego en sus ciudades, y quemaré todos sus alrededores”. También: “vanidad son [el pueblo de Dios, Israel], obra digna de burla; en el tiempo del castigo perecerán” (51:18).

Ezequiel 13:8 declara: “Por tanto, así ha dicho el eterno el Señor: Por cuanto vosotros habéis hablado vanidad, y habéis visto mentira, por tanto, he aquí yo estoy contra vosotros, dice el eterno el señor”.

En Malaquías 4:1 se lee: “…y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará…”.

Finalmente, el Salmo 144:4 añade: “El hombre es semejante a la vanidad; sus días son como la sombra que pasa”.

Aunque nadie comprende esto, unos pocos aceptarían tal entendimiento, la vanidad es una forma de deseo natural de adoración de otras personas. Aunque brota de la inferioridad, la vanidad es el método humano de cubrir este sentimiento, elevándose uno mismo sobre otros.

¡Sólo DIOS ha de ser adorado! Cuando las personas toman esto para sí mismas, es una forma de idolatría y viola directamente el Segundo Mandamiento


II Reyes 9:30 y Jezabel

El estudio del maquillaje estará incompleto sin examinar a una de las mujeres más malvadas del Antiguo Testamento — Jezabel — y su uso de los cosméticos. Esta infame mujer era tanto una reina como una profetiza que practicaba la brujería.

La primera referencia a Jezabel se encuentra en I Reyes 16:29-31. Estos versículos presentan el antecedente de su período de tiempo: “Comenzó a reinar Acab hijo de Omri sobre Israel el año treinta y ocho de Asa rey de Judá. Y reinó Acab hijo de Omri sobre Israel en Samaria veintidós años. Y Acab hijo de Omri hizo lo malo ante los ojos del Eterno, más que todos los que reinaron antes de él. Porque le fue ligera cosa andar en los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, y tomó por mujer a jezabel , hija de Et-baal rey de los sidonios, y fue y sirvió a baal , y lo adoró”.

Desobedecer a Dios no es “cosa ligera”. Es serio — ¡y también lo son las consecuencias!

Jezabel se casó con el rey Acab de Israel, y es infame por hacer cosas abominables a la vista de Dios. Note: “Jezabel destruía a los profetas del Eterno… Jezabel mataba a los profetas del Eterno…” (I Reyes 18:4, 13). Ella también buscó matar a un de los siervos más grandes de Dios, Elías. Esos son sólo unos pocos ejemplos de su maldad.

Eventualmente, Dios decidió eliminar a Acab y a toda su casa. Su hijo Joram reinó en su lugar. Un joven profeta explicó que Jezabel moriría de una horrible muerte, comida por perros. Dios declaró: “a Jezabel la comerán los perros… y no habrá quien la sepulte” (II Reyes 9:10) y decidió remplazar a Joram con un siervo fiel llamado Jehú. Esto infundió temor en Jezabel (la madre de Joram) y ella tomó acción para salvarse.

Note lo que ella hizo: “Vino después Jehú a Jezreel; y cuando Jezabel lo oyó, se pintó los ojos con antimonio, y atavió su cabeza, y se asomó a una ventana” (II Reyes 9:30). Jezabel se puso maquillaje para tratar de seducir a Jehú y escapar de una muerte inminente.

La palabra hebrea usada aquí para pintó, viene de una raíz ahora sin uso que significa pintar, teñir, (especialmente, antimonio para los ojos).

El Comentario de Clarke da una importante explicación: “Ella [Jezabel] intentó mejorar la apariencia de su complexión con pintura… Esto arroja luz suficiente sobre la pintura de Jezabel… y muestra suficientemente con que plan lo hizo, para conquistar y desarmar a Jehú, e inducirlo a que la tomase por esposa… Esto de manchar los ojos con antimonio y pintarse era una costumbre universal, no sólo en los países asiáticos, sino también en todos aquellos que colindaban con ellos o tenían conexiones con ellos” (p. 513).

El Comentario del Antiguo Testamento de Keil & Delitzsch: “Cuando Jehú vino a Jezreel y Jezabel lo supo, ‘ella puso sus ojos entre brillo de plomo (p.e.: se los pintó con este), y embelleció su cabeza y se colocó en la ventana…’ Esto se preparaba con mineral de antimonio… el cual cuando se machaca produce un polvo negro con brillo metálico, el cual era puesto sobre cejas y pestañas… el objetivo era elevar el esplendor del ojo oscuro sureño y darle… un fuego de resplandor más profundo, e impartir una apariencia juvenil a la totalidad de las pestañas, aun a una edad extremadamente avanzada”.

He aquí la secuencia de los eventos. Joram fue a reunirse con Jehú, quien había sido designado por Dios para remplazarlo como rey de Israel: “Cuando vio Joram a Jehú, dijo: ¿Hay paz, Jehú? Y él respondió: ¿Qué paz, con las fornicaciones de Jezabel tu madre, y sus muchas hechicerías?” (II Reyes 9:22). Después de esta discusión, Joram intentó huir, pero Jehú lo atrapó y lo mató.

Jehú, entonces, fue inmediatamente a Jezreel a ejecutar a Jezabel. Su maquillaje falló para seducirlo y sus abominaciones llegaron a un fin cuando Jehú la arrojó desde una ventana. Los perros, en efecto, comieron su carne ¡como Dios lo había declarado!

¿Creación imperfecta o incompleta?

A las agencias de publicidad se les paga en base a su habilidad para vender productos. Su meta es hacer que usted, el consumidor, compre cualquier cosa por la que a ellos les pagan por promocionar. Las agencias más exitosas encuentran y repiten eslóganes una y otra vez. Por supuesto, ¡los mejores eslóganes pueden aumentar grandemente las ventas!

El más creativo que he escuchado es uno que representa honestamente a los cosméticos, exactamente por lo que son. Este se originó de un fabricante de cosméticos: “Estamos vendiendo esperanza en un tarro, sueños en una botella”.

Otro eslogan para una compañía de cosméticos ampliamente usados les dice a las mujeres que sus productos “le ayudarán a verse como usted, pero mucho mejor”. ¿Puede uno lucir como uno mismo yno como uno mismo? Otro eslogan declara que usted puede estar “al máximo de su belleza” si usted usa sus productos.

Todas estas son tácticas efectivas de mercadeo, porque cada una apela al mismo impulso exacto dentro de todos los seres humanos — el deseo de ser y sentirse bonitos, atractivos, hermosos —vanidad.

Pero, ¿quiere Dios que usted “luzca más bella” de lo que es? ¿Es esa la manera en que Él piensa? ¿Acaso el Ser que la hizo se negó a añadir la cantidad precisa de maquillaje para que usted pueda estar “al máximo de su belleza”? ¿Quiere Él que usted intente mejorar lo que Él ha hecho?


¡Leamos lo que Dios dice!

Dios creó a nuestros padres originales, Adán y Eva, en el Jardín del edén. Génesis 1:27 declara: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra…”. Dios hizo a los seres humanos para que lucieran como Él mismo, para que fueran a Su imagen. Y ciertamente no hay registro bíblico de Dios o de Cristo usando cosméticos alguna vez.

El versículo 31 continúa: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era BUENO EN GRAN MANERA”. ¡Así es! Después de que Dios finalizó la semana de creación, Él dijo que todas las cosas (“todo”) que Él había hecho eran “buenas en gran manera”. Él renovó y arregló las luces del universo en toda su magnificente brillantez y estuvo satisfecho con ellas. Él hizo la intrincada y delicada belleza de cada flor y planta, y estuvo feliz con el resultado. Él creó cada criatura del reino animal y estuvo complacido con lo que Él había hecho. Todo era “bueno en gran manera”. De acuerdo con Dios, ¡NADA de esto era malo o aun sólo parcialmente bueno!

Esto incluía a las personas, quienes fueron hechas a Su imagen. El pináculo de la creación de Dios es la humanidad. Es a través del hombre — no de las plantas o de los animales — que Él se está reproduciendo a Sí mismo.

Dios no está de acuerdo con los fabricantes de cosméticos y su publicidad. Aunque está en el interés de los productores de cosméticos el convencerlo a usted de que sus productos le harán “lucir como usted, sólo que mejor”, o “al máximo de su belleza, ¡DIOS DICE OTRA COSA! Aparentemente, Él no sintió que los párpados de Eva necesitaran ser verde claro o que sus labios necesitaban ser pintados de púrpura brillante, rojo o de cualquier otro color no natural.

Unos pocos han sugerido que el lápiz labial es referido en el Cantar de los Cantares, donde se declara: “He aquí que tú eres hermosa, amiga mía… tus labios como hilo de grana, y tu habla hermosa”. Esto es simplemente una referencia al color natural de los labios de una mujer saludable. Muchas mujeres de hoy están tan pálidas y descoloridas en el matiz y color natural de su piel, que algunos concluyen que este versículo solamente puede ser una referencia al lápiz labial.

Puesto que nada de lo que Dios hace es físicamente imperfecto o incompleto, esto las incluye a ustedes mujeres. El tratar de mejorar su rostro a través de pintura facial es decirle a Dios: “no estoy feliz con la manera en que me hiciste”, o después de aplicarse maquillaje, preguntarle “¿Por qué tú no me hiciste así?” Los clichés, “Arreglemos nuestras caras” y “espera a que me ponga mi cara y estaré allí”, han sido expresiones comunes por dos generaciones. Su rostro no necesita ser “arreglado” y el hecho de “ponérsela” es falso a menos que sea cumpliendo el tipo de instrucciones que se encuentran en Colosenses 3:12.

Pablo tuvo que dirigir este pensamiento en otro contexto: “¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?” (Rom. 9:20). ¿Es esto algo que usted quiera preguntarle a Dios — ya sea por palabra o por acción? Sea cuidadoso de no ser culpable de cuestionar el juicio de Dios al crearlo a usted exactamente como Él lo hizo.

Pablo pregunta, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” (I Cor. 6:19). Mujeres, ¿quién sabe mejor cómo crear el templo en el cual reside Dios — ustedes o Él? El templo del Antiguo Testamento fue probablemente el edificio más hermoso jamás hecho. Esto es porque el Espíritu de Dios residió allí. Hoy Él vive dentro de Su pueblo — Su Iglesia — ¡Su templo del Nuevo Testamento! ¡Él sabe mejor que usted o yo cómo debe lucir Su templo!

Considere cuidadosamente lo que usted hace con el templo de Dios, porque “…habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (vs. 20). Reconozca esto. Dios lo posee a usted. ¡Él no le ha autorizado a usted erigir un andamio y pintar Su edificio con un color diferente del único que ÉL ha escogido!

Las personas pueden pensar que las mujeres están incompletas y que necesitan ayuda para perfeccionar sus caras. Pero pregúntese: “¿Qué es importante para mí? ¿Las opiniones de las personas — o la declaración de DIOS?” Dios declara que todas las personas fueron creadas buenas en gran manera, completas, acabadas — ¡Sus futuros templos!

Si Dios quisiera que las mujeres lucieran como se ven después de pintar sus rostros, Él habría diseñado sus caras de esa manera desde la creación — y ENTONCES habría dicho, “esto es bueno en gran manera”.

¿Qué es pecado?

Muchos están confundidos acerca de si usar maquillaje es un pecado. Aunque cada ejemplo bíblico que se refiere a las mujeres que lo usaron como prostitutas, muchos aún buscan pruebas de si el maquillaje es pecaminoso. ¿Qué es pecado? Y, ¿quién decide qué es pecado?

Dios responde: “Todo aquel que comete pecado, infringe [quebranta] también la ley; pues el pecado es infracción de la ley” (I Juan 3:4). Esta es la verdadera definición de pecado. No se interese en lo que los hombres dicen, sino, en cambio, en lo que la Biblia dice. La Palabra de Dios revela la verdad (Juan 17:17).

Pecado es lo opuesto a obediencia — es la transgresión de la ley. Si los cristianos han de obedecer a Dios, entonces deben saber qué es pecado — y qué han de obedecer.

La respuesta está en los Diez Mandamientos.

DIOS decide qué es el pecado. Él declara que es transgredir — quebrantar — Sus leyes. Pablo escribió: “ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado” (Rom. 3:20). Más tarde, él continúa: “¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás [el Décimo Mandamiento]” (Rom. 7:7).

Pablo reconoció que él sólo aprendió qué es pecado a través de las leyes de Dios. La codicia viola el Décimo Mandamiento — ¡y por tanto es pecado!

Pecado es cualquier cosa que vaya en contra de la Palabra de Dios. Eva pecó porque ella desobedeció la instrucción de Dios. Ella se tomó para sí el derecho de decidir lo correcto y lo erróneo. Muchos hoy hacen lo mismo con las enseñanzas de Dios. Ellos seleccionan y escogen lo que obedecerán y lo que ignorarán. Permiten que su naturaleza humana les dicte qué hacer, basando sus decisiones en lo que “sienten” o les “parece” correcto.

La belleza es interior

He aquí las instrucciones de Dios para cada mujer. Los siguientes versículos muestran que Dios está interesado en la conducta de una mujer — su carácter. Capte lo que el apóstol Pedro registra inspirado: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los [esposos] que no creen a la palabra, sean ganados sin palabra [sin tener que citar la Biblia] por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno [su persona interior], el del corazón [mente], en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible [atributos del carácter divino], que es de GRANDE ESTIMA delante de Dios” (I Pedro 3:1-4). La mansedumbre es lo opuesto al orgullo y la vanidad, los cuales se oponen al carácter que Dios quiere que usted construya. ¡Dios premia la humildad!

Dios está interesado en el carácter — ¡el adorno espiritual! Él no está interesado en el oro físico o las joyas. Dios está interesado en su persona interior. Él está mucho más interesado en la belleza de su corazón que en sus ropas. Si su carácter es puro y atractivo, entonces usted está vestida apropiadamente ante los ojos de Dios.

¡Este tipo de belleza es lo suficientemente buena para Dios! ¿Es lo suficientemente buena para usted?

Su responsabilidad

 “Las mujeres no tiene que ser como el mundo, ¡en maneras que transgredan el espíritu de la Ley de Dios! Ellas no tienen que usar lápiz labial u otro maquillaje.

“La mundanería es conformarse al mundo en maneras que transgreden la letra o el espíritu de la Ley de Dios. Usar maquillaje es mundano — ¡y La Biblia etiqueta lo mundano como pecado!

“¡Sí, es vanidad, o es conformarse al mundo! ¡Es pecado!

“Y el pueblo de Dios debe apartar sus pecados.

“Cristo tuvo que derramar su sangre preciosa — ¡dar Su vida maravillosa! ¡Ese es el precio que Él pagó por nosotros!”

Bibliografía

·         Herbert W. Armstrong; la verdad Acerca del maquillaje

·         Wikipedia

 

Dios los Bendiga

www.reformaadventista.es.tl

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Jair Ochoa,
Mar 12, 2014, 11:06 AM
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