Galvanoestegia
 

En esta página se trata el tema del recubirmiento con metales de un modo muy general, sin hacer hincapié en ninguna de las recciones químicas.

Vamos a metalizar una moneda con cobre.

Los materiales:

- Sulfato de cobre

- Agua destilada (en su defecto, del grifo puede valer)

- Sosa caústica

- Ácido clorhídrico

- Tres recipientes

- Fuente de alimentación de 5 V

- Mártir de acero inoxidable


El primer paso es limpiar la moneda de todo óxido y suciedad.

Con un estropajo y jabón se elimina todo lo que se pueda.

Se llena uno de los recipientes con agua destilada y se añade sosa (Cuidado que puede salpicar).

En otro recipiente, es necesario echar ácido clorhídrico.

Se introduce la pieza de acero inoxidable en el repiciente de la sosa y se le aplica tensión negativa. A la moneda se le aplica tensión positiva y ha de ser introducida completamente en la disolución de sosa. Al cabo de unos segundos, cuando la moneda reluzca, se saca de la cuba y se introduce instantáneamente en el recipiento con el ácido. El último paso es crítico para que la moneda quede perfectamente limpia.

Este es el resultado:


Con la moneda limpia se puede proceder a su recubrimiento.

En el último recipiente, se añade agua y sulfato de cobre. Si no se disuelve, un poco de calor ayudará.

Hay que recuperar la pieza de inox y limpiarla bajo el agua del grifo, aunque mejor utilizar otra.

Se introduce la pieza de inox en el recipiente con el sulfato y se le aplica tensión positiva. A la moneda, tensión negativa. Justo al revés que en el paso anterior. La cantidad de sulfato por volumen de agua no debe ser muy alta, porque la disolución se vuelve muy conductora, la intensidad sería alta y el cobre depositado, negro.