1973: Con cantera y afición...


FECHA
CAMPO CIUDAD
29 de junio de 1973
(20:30 h.)
Vicente Calderón
(64.200 esp.)
Madrid

ARBITRO: Mariano Medina Iglesias
(Colegio Asturiano)

EQUIPOS GOLES ALINEACIONES
ATHLETIC CLUB BILBAO

(Miroslav Pavic)
2

Arieta (27')
Zubiaga (53')
Iribar; Sáez, Larrauri, Zubiaga (Aranguren 72’); Guisasola, Rojo II; Lasa, Villar; Arieta (Carlos 74’), Uriarte y Rojo I
CLUB DEPORTIVO CASTELLON

(Lucien Muller)
0



Corral, Figueirido, Cela, Babiloni, Oscar, Ferrer (Cayuela 78’), Tonín, Del Bosque, Planelles, Clares y Félix.

ATHLETIC CLUB DE BILBAO (1973)

  CLUB DEPORTIVO CASTELLON (1973)
El éxito ante el Castellón, donde militaba Del Bosque, sirvió para que el Athletic reivindicara su filosofía tras permitir la Federación dos extranjeros por equipo.

Inauguradas las instalaciones de Lezama en 1971, en 1973 no solo se celebró el primer Congreso de Peñas, que tuvo lugar en Bailén, sino que después de pasar Allen y Artigas por el banquillo, el Athletic decidió contratar al entrenador Miroslav Pavic, un yugoslavo doctorado en Educación Física por la Universidad de Belgrado, cuya carrera se forjó en el Brujas y el Standard de Lieja, hoy día equipo al que el club rojiblanco tiene gran estima. De buenas a primeras se encontró con la sanción que la directiva impuso a Txetxu Rojo, de tres semanas, por responder al nuevo míster cuando este pidió que buscaba "gladiadores". "Solo somos futbolistas", le interpeló el de Begoña. Para colmo, unas fiebres tifoideas tuvieron al guardameta José Ángel Iribar dos meses en el dique seco.

La Copa volvió a sanar todos los males. En octavos se apeó al Oviedo tras ganar 2-0 en San Mamés y pese al posterior 1-0 del Tartiere; en cuartos de final, el empate sin goles en el Pizjuán se resolvió con un 5-2 en La Catedral; en semifinales, el Málaga sí opuso resistencia en Bilbao (2-1), pero en La Rosaleda los leones solventaron la papeleta (0-1) con un gol de Lasa. Enfrente esperaba el conjunto revelación de la temporada, el Castellón, y fijada la sede en el Vicente Calderón, como ahora en 2012. Con Lucien Muller, los del Mediterráneo, que noquearon al Sporting en el escalón previo, habían ascendido a la máxima categoría un año antes, y contaban con gente como Planelles, Clares o el mismísimo Vicente del Bosque. En la ciudad de La Plana se escuchaba un latiguillo "Pam, pam, orellut". Orellut, orejudo, era la fama ancestral de sus habitantes, que lo pusieron otra vez de moda de cara a una cita que para ellos era histórica.

Gran superioridad. Se calcula que los hinchas rojiblancos se gastaron cerca de 250 millones de pesetas en el desplazamiento hasta Madrid, agotando las plazas hoteleras y completando decenas de autobuses y trenes especiales. Debutaron en una gran final Zubiaga, Guisasola, Rojo II, Lasa y Villar, demostrando los bilbainos una superioridad absoluta, decidiendo la liza las dianas de Arieta II en el minuto 27 y de Zubiaga en el minuto 53. Antes de la finalización del encuentro, las 40.000 gargantas rojiblancas no cesaron de entonar en la grada el "todos queremos más". Iñaki Sáez fue el encargado de recoger el trofeo, un título que tuvo carácter reivindicativo, tal y como se constató en el lema de la pancarta con la que la expedición del Athletic se topó al inicio de la cuesta de Miraflores, justo antes de tomar el camión que le bajaría hasta el Ayuntamiento de la capital vizcaina: "Con cantera y afición, no hace falta importación". Así se contó su regreso al botxo: "El Athletic, que pasó toda la noche del