1945: Iriondo, el pañuelo de Zarra


FECHA
CAMPO CIUDAD
24 de junio de 1945
(18:30 h.)
Montjuic
(55.000 esp.)
Barcelona

ARBITRO: Pedro Escartín Morán
(Colegio Centro)

EQUIPOS GOLES ALINEACIONES
CLUB ATLETICO BILBAO

(Juan Urquizu)
3

Zarra (21')
Iriondo (26')
Iriondo (90')
Lezama, Bergaretxe, Mieza, Celaya, Bertol, Nando, Iriondo, Panizo, Zarra (86'), Garate, Gainza.
VALENCIA CLUB DE FUTBOL

(Eduardo Cubells)
2

Amadeo (11')
Mundo (37')


Eizaguirre, Álvaro (86'), Juan Ramón, Asensi, Iturraspe, Lecue, Bertoli, Amadeo, Mundo, Igoa, Gorostiza.

CLUB ATLETICO BILBAO (1945)

  VALENCIA CLUB DE FUTBOL (1945)
Un gol en el descuento del gernikarra enmendó la expulsión de Telmo y, frente a un Valencia conjurado para la revancha, amarró la tercera Copa consecutiva.

Tercera Copa consecutiva, o lo que es lo mismo, de nuevo en propiedad. Después de otro campeonato de Liga irregular, el Athletic fue otra vez un ciclón en su torneo por excelencia arrasando sucesivamente a la Cultural Leonesa (1-3 y 8-2), Barcelona (1-2 y 3-1), Atlético de Madrid (1-2 y 0-0) y Espanyol (0-0 y 4-1). Ni una sola derrota en las respectivas rondas hasta plantarse en la gran final, donde, a modo de venganza, aguardaba el Valencia, que tenía grabada a fuego la derrota acontecida en ese mismo escenario de Montjuïc un año antes. Un duelo de delanteras donde los chés presentaban a Bertoli, Amadeo, Mundo, Igoa y Gorostiza, mientras que los rojiblancos ya demostraron su potencial con el cuarteto mágico que encabezaba Zarra. Solo que al puzzle bilbaino le faltaba aún una pieza por encajar: Venancio, el quinto hombre de aquella delantera excelsa que se coreaba de carrerilla. Tardó el de Simondrogas en hacerse con un sitio en el once, al menos hasta 1949, puesto que Garate, Iraragorri y Aldecoa, se erigieron en sana y dura competencia.

Esta vez el Valencia salió sin complejos y al abordaje, hasta el punto de que pocos segundos después de arranque Mundo envió un balón al travesaño. No falló Amadeo cumplido el minuto 11 y Bertoli tuvo el 0-2 de no mediar Lezama. Agobiado, al rescate del Athletic irrumpió Telmo, con un testarazo que selló la igualada a pase de un Iriondo que puso en ventaja a los leones antes de la media hora tras una acción impulsada por Bertol y Panizo. Sin embargo, un despiste de Mieza llevó el equilibrio al marcador antes del descanso. Tanto esfuerzo pasó factura en la reanudación, por lo que ambos conjuntos se decantaron por comportarse con precaución. A siete minutos de la conclusión, Escartín, probablemente el árbitro más famoso en su profesión, expulsó a Álvaro y Zarra. Cuentan que el valencianista le pateó en la boca cuando el de Asua estaba postrado en el suelo, y que este se levantó enojado y devolvió el golpe. Otros señalan que el colegiado le echó por agredir al meta Eizagirre. Pero fue desde el vestuario cuando su llorera se tornó en alegría en el descuento.

Avanzó Gainza por la banda y su posterior chut se transformó en una asistencia exquisita para Iriondo, que estampó el tercer y definitivo gol que llevó a Bertol a recoger la Copa ante la ausencia de Oceja. Esta final tuvo una recaudación récord que ascendió a 551.853 pesetas, de las que al Athletic le correspondieron 108.857 pesetas, al margen de los gastos de desplazamiento y estancia que pagaba la Federación. El recibimiento fue igual de mítico que siempre, aunque esta vez Zarra tuvo que salir al balcón a saludar un par de veces a petición de la multitud congregada. La celebración del equipo en la intimidad se produjo con una comida en Haro merced a la invitación de Bodegas Bilbainas.

Ese mismo mes de junio de 1945 se tomó la decisión de adquirir en propiedad los terrenos donde se ubicaba San Mamés tras una Asamblea General que se celebró en el