1944: Cuando las botas escupían pólvora


FECHA
CAMPO CIUDAD
25 de junio de 1944
(18:30 h.)
Montjuic
(65.000 esp.)
Barcelona

ARBITRO: Agustín Vilalta Bars
(Colegio Catalán)

EQUIPOS GOLES ALINEACIONES
CLUB ATLETICO BILBAO

(Juan Urquizu)
2

Zarra (29')
Escudero (44')
Lezama, Arqueta, Oceja, Celaya, Bertol, Nando, Iriondo, Escudero, Zarra, Panizo y Gaínza.
VALENCIA CLUB DE FUTBOL

(Eduardo Cubells)
0



Eizaguirre, Álvaro, Juan Ramón, Ortúzar, Iturraspe, Lecue, Epi, V.Hernández, Mundo, Igoa y Asensi..

CLUB ATLETICO BILBAO (1944)

  VALENCIA CLUB DE FUTBOL (1944)
Tras un año marcado por las lesiones, el Athletic del cuarteto mágico que formaban Zarra, Panizo, Iriondo y Gainza dejó sin título al 'EuskoValencia'.

Una plaga de lesiones que afectó, entre otros, al mismísimo Zarra y a Lezama provocó que el Athletic firmara la peor Liga en sus 31 años de historia, de ahí que los rojiblancos se tomaran a pecho la Copa ese 1944. El primer rival de la tropa que dirigía Juan Urkizu fue el Barakaldo, que amagó con dar el susto tras el 1-0 de Lasesarre, aunque cayó en San Mamés por 4-2. La oposición del Arenas en octavos fue infinitamente menor (1-6 y 4-1), al igual que el posterior envite frente al Granada, que cedió 6-0 en el botxo y se permitió el lujo de ganar 1-0 en Los Cármenes. La empresa se tornó más compleja en las semifinales, ya que el Atlético se impuso 3-1 en el Metropolitano y el 2-0 de La Catedral obligó a dirimir un partido de desempate en el campo barcelonés de Les Corts, donde el Athletic registró un 3-2 en el último minuto merced a un gol de Escudero, que pocos años después fallecería en un accidente de aviación. Aguardaba el Valencia en Montjuïc.

En la plantilla del Turia proliferaba el label vasco, con los donostiarras Eizagirre, Igoa, Iturraspe y Epi, el baracaldés Mundo, el exrojiblanco Ortuzar, así como Gorostiza y Lecue, exfutbolistas de Athletic y Real Madrid en la época previa a la Guerra Civil. Bajo un envidiable sol y una grada con un aforo de 62.000 espectadores, la formación en el ataque de los rojiblancos prometía un epílogo feliz: Zarra, Panizo, Iriondo y Gainza. Los entrenados por Cubells apenas aguantaron una media hora sin encajar un gol, hasta que Telmo cobró ventaja, mientras que Escudero firmó la sentencia antes del descanso. "Eso sí que es un lujo de fútbol", escribieron las crónicas. En la capital vizcaina hasta el alcalde Zuazagoitia ya sonreía en La Concordia exclamando aquello de que "yo, como bilbaino y bajo mi función siempre estoy esperando al Athletic con esta y todas las Copas". Oceja apareció en todas las fotografías alzando el trofeo.

En las discusiones de café comentaban el tremendo potencial de los rojiblancos en la delantera, pero a su vez se discutía sobre la flojera defensiva y sobre cómo fueron despreciando la Liga ese curso. Pese a todo, el resto de la formación también disponía de calidad, fuerza, casta e ingenio, y para ejemplo el de Bertol, Nando o Mieza. Los recibimientos eran ya la tónica y se trataba de que el retorno fuera lento para saborear mejor el éxito. Uno de los campeones lo reflejaba así: "Son momentos que nunca podremos olvidar porque veníamos como en una nube y la gente nos estrujaba, nosotros saluda que te saluda; y ellos, el público, a bailar y saltar. A todos nos caían las lágrimas más de una vez. No nos da vergüenza decir que emocionaba ver a la gente tan contenta".