1921: Fiesta y luto


FECHA
CAMPO CIUDAD
8 de mayo de 1921
San Mames
(15.000 esp.)
Bilbo

ARBITRO: José Angel Berraondo
(Colegio Guipuzcoano)

EQUIPOS GOLES ALINEACIONES
ATHLETIC CLUB

(William Edwin Barnes)
4

Laca (29')
Acedo (p) (41')
Acedo (68')
Laca (73')
Hurtado, Pichichi, Laca, Acedo, Rivero, Bilbao, R.Belauste, Villabaso, Allende, Beguiristain y J.M.Belauste.
ATHLETIC CLUB MADRID

(Vincent Hayes)
1

Triana (38')


Durán, Olalquiaga, Pololo, Escalera, Fajardo, Olarreaga, Amann, Tuduri, Triana, Del Río, Luis Olaso

ATHLETIC CLUB (1921)

  ATHLETIC CLUB MADRID (1921)
San Mamés acogió con júbilo la final en la que el Athletic apabulló al Atlético de Madrid antes de la posterior retirada del fútbol y del fallecimiento de Pichichi, una de las rutilantes figuras del club.

Regresó Mr. Barnes de Inglaterra y se topó con la metamorfosis en un equipo al que se habían sumado, entre otros, los Laca, Sabino y Allende, y al que le costó doblegar al Arenas de Getxo (2-1) en el Campeonato Regional para acceder a los cuartos de la Copa, donde esperaba el Sporting de Gijón. Los asturianos cayeron en los dos partidos (2-1 y 0-1), lo que dio paso a una semifinal más accesible de los previsto, puesto que el Sevilla fue descalificado por alineación indebida. El rival en la final, el Atlético de Madrid, accedió a dirimir el título en San Mamés dada la excelente relación entre las dos entidades, prácticamente de hermandad, posibilitando una recaudación de 40.000 pesetas de la época.

Más de 10.000 espectadores, mejor entrada conocida hasta esa fecha en el campo bilbaino, crearon un excelso ambiente, y mientras los leones echaban en falta a su capitán Germán, por culpa de una distensión, el conjunto madrileño arrastraba la baja de Mieg. El juego veloz de los vizcainos, complementado con una sobresaliente profundidad, propició la neta superioridad del Athletic, que se adelantó en el minuto 31 por mediación de Laca tras asistencia de Acedo. Triana igualó provocando el nerviosismo en los locales, que tuvieron que sobreponerse asimismo a un fuerte golpe sufrido por José Mari Belauste y a un remate de Olaso que Begiristain, de la forma que pudo, sacó bajo la raya. Antes del descanso, Acedo puso las cosas en su sitio desde el punto de penalti, lo que originó un segundo tiempo sosegado. El propio Acedo, desde fuera del área, y Laca redondearon el festín, enarbolado por las crónicas periodísticas. "¡Cuántas veces sorprendimos en el transcurso de la tarde al Athletic hablando solo o entablando diálogos con los largueros!. Otras veces contaba los agujeros que tenía la red y anotaba sus observaciones en el puño de la camisa. De pronto adoptaba una fiera actitud mientras el portero extendía unos brazos tremendos, probablemente postizos para batirse con un enemigo imaginario. Ser portero del Atlético de Madrid debe ser una cosa emocionante. Serlo del Bilbao (sic) es desde luego algo desolador", narraban.

La temporada finalizó con la despedida anunciada del gran Pichichi en pleno éxito de su carrera. Sintomático que la campaña 1921-1922 no pasara a los anales como una de las más felices de la historia del club, ya que no se clasificó para disputar la Copa y retener el cetro y, para colmo, lloró la muerte de Rafael Moreno, al parecer por tifus. Su esquela, aparecida, el 2 de marzo de 1922, conmocionó a toda la familia rojiblanca. San Mamés acogió un partido de homenaje en su memoria entre Athletic y Arenas (2-1), con goles de un Belauste que lloró como un niño evocando aquellos tantos marcados en colaboración con su compañero fallecido. En tiempos venideros llegarían mejores y otros futbolistas de leyenda.

Fuente: Igor Santamaría (DEIA