16 de enero de 1957
ATLETICO BILBAO 5 - MANCHESTER UNITED 3

Athletic:
Carmelo, Orue, Garay, Canito, Etura, Mauri, Artetxe, Markaida, Merodio, Uribe, Gainza.
Manchester United: Wood, Foulkes, Byrne, Colman, Jones, Edwards, Berry, Whelan, Taylor, Viollet, Pegg.
MARCADOR: 1-0, min. 3, Uribe. 2-0, min. 28, Uribe. 3-0, min. 44, Markaida. 3-1, min. 48, Viollet. 3-2, min. 54, Viollet. 4-2, min. 71, Merodio. 5-2, min. 78, Artetxe. 5-3, min. 85, Whelan.
ÁRBITRO: Albert Dushe (Alemán).
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a los cuartos de final de la Copa de Europa de la temporada 1956/57.

“Estamos seguros que un recuerdo imborrable dejará en el ánimo de los miles de espectadores que esta tarde abarrotaban el campo de San Mamés y que impertérritos aguantaron en sus localidades hasta el último minuto el encuentro que, correspondiente a la Copa de Europa, nos han ofrecido los campeones de Liga de Inglaterra y de España”, así comenzaba la crónica de Mundo Deportivo, el día después de que el Athletic superará por 5-3 al Manchester y como bien dijo Emilio L. Jimeno, el recuerdo de ese partido es imborrable.

El 8 y el 15 de marzo de 2012 el Athletic culminó su clasificación en la Europa League ante el Manchester United. Dos eliminatorias que hicieron disfrutar a todo el continente y toda la prensa deportiva mundial se hizo eco del gran juego de los chicos dirigidos por Marcelo Bielsa, los leones se habían comido a los Diablos Rojos. Sin embargo, aunque pocos se acuerden de ello, no es la primera vez que los rojiblancos pasan por encima de los ingleses. El 16 de enero de 1957, el entonces Atlético de Bilbao dio una autentica exhibición al imponerse al equipo británico por 5-3. Un partido épico, bajo una copiosa nevada, que hizo que todo San Mamés se rindiera ante la proeza gestada por sus héroes.

Un San Mamés blanco

El enero de 1957 estaba siendo muy duro para los bilbainos. La nieve caía sin parar y las temperaturas apenas sobrepasan el par de grados. No obstante, el 16 de enero la cosa cambió y durante aproximadamente dos horas, un pequeño rincón de Bilbao se olvidó del mal tiempo y se convirtió en todo un volcán, ese lugar era San Mamés y el causante de ello, el Athletic. Los diablos rojos llegaron como favoritos, lideres de la Liga Inglesa y vigentes campeones, aun así, La Catedral fue demasiado para ellos y acabaron aplastados por el infierno rojiblanco.

Pocos apostaban por el Athletic. El Manchester, liderado por Taylor, Byrne y Edwards entre otros, llegaba a San Mamés con la etiqueta de 'The greatest team in the World' (El mejor equipo del mundo). Un conjunto que ocupaba el primer puesto en su campeonato doméstico y era uno de los grandes favoritos para levantar la Copa de Europa. Un gran equipo, pero como se demostró, para nada invencible.

Inicio arrollador y reacción inglesa

Los rojiblancos saltaron al blanco césped de San Mamés con una intensidad espectacular, jugando de tú a tú a su poderosísimo rival y respondiendo a los numerosos aficionados que habían acudido al campo para animar a los suyos a pesar del intenso frío. El Athletic realizó una primera parte para enmarcar, anulando completamente al Manchester. Dos goles de Uribe y uno de Markaida les dieron a los bilbainos una ventaja al descanso de 3-0.

Al igual que el Athletic de Bielsa, los rojiblancos de aquella época no especulaban con el marcador. Los bilbainos salieron al ataque, dispuesto a anotar más goles, algo muy criticado por los cronistas de la época. Sin embargo, al Manchester United de esos años no se le podía dar ninguna facilidad y cuando vio la ocasión no perdonó. En poco más de diez minutos, en dos veloces contraataques, Viollet, por partida doble, colocaba el marcador en un decepcionante 3-2.

Entonces, el Athletic tiró de orgullo, no querían que la Catedral fuera profana por los Diablos Rojos. Así, en un corner botado por Gainza, Markaida marcaba de nuevo. Los rojiblancos volvían a tener una bonita ventaja de dos goles, pero todavía quedaba mucho partido por jugarse.

Final agónico

El Manchester, sabedor de su condición de favorito, se volcó contra la portería rojiblanca. Los delanteros ingleses disparaban constantemente pero ahí estaba siempre la figura inmensa de Carmelo, que se defendió como gato panza arriba y gracias a sus movimientos felinos impidió que los Diablos Rojos marcaran. El Athletic sufría y veía como cada vez el gol en contra estaba más cerca. Pero cuando nadie se lo esperaba, Artetxe consiguió superar a Wood, otra vez los leones ganaban por tres. Sin embargo, la alegria de los locales duró poco, ya que a los diez minutos, Whelan ponía el definitivo 5-3 en el marcador.

No fue el partido más brillante de la historia, el nevado campo hizo que los jugadores no pudieran demostrar sus grandes cualidades técnicas. Aun así, San Mamés vivió una auténtica exhibición de coraje y garra por parte de ambos equipos. Además, el resultado no pudo ser mejor para la parroquia rojiblanca que vio como su equipo acababa con el gran Manchester United, un choque que aun perdura en la memoria. A la vuelta, los ingleses ganaron por 3-0 y eliminaron al Athletic, pero eso es otra historia, un lunar que no ensombrece para nada la hazaña de los 11 aldeanos que destrozaron a los todopoderosos Diablos Rojos.

Fuente: Jokin Victoria de Lecea (VAVEL.com)