21 de agosto de 1913:
ATHLETIC CLUB 1 - RACING DE IRUN 1


Athletic Club: Ibarreche (POR), Solaun, Hurtado, Eguía, J.M. Belauste, Izeta, Pinillos, Cortadi, Zuazo, Pichichi y Acedo.
Racing de Irún: Echart (POR), Retegui, Patricio, Arocena, Adarraga, Boada, Eizaguirre, Castillejo, Arocena, Carrasco y Ayestarán.
MARCADOR: 1-0, Min. 5, Pichichi. 1-1, Min 15, Patricio.
INCIDENCIAS: Partido inaugural del estadio de San Mamés, correspondiente a un torneo de verano disputado entre Athletic, Racing de Irún y el Shepherd's Bush inglés. Lleno. 7.000 espectadores. 21 de agosto de 1913, 17:15 horas.
ALINEACION EN EL PARTIDO INAUGURAL DEL VIEJO SAN MAMES
Ibarreche, Solaun, Hurtado, Eguía, Belauste, Iceta, Pinillos, Cortadi, Zuazo, Pichichi
y Acedo. Entrenador: William Edwin Barnes (ING)

"El nuevo campo ¿estupendo? Estupendo es poco ¿Maravilloso? Maravilloso no me parece bastante ¿Colosalísimo? Puede que sea el juicio que ha merecido el campo de foot-ball que ayer inauguró el Athletic, a los millares y millares de personas que se extendieron por las graderías y paseos de aquel encantador jardín". Con estas mismas palabras, José María Mateos, uno de los primeros periodistas que cubría la actualidad del Athletic en sus inicios, describía, para el extinto diario "La Gaceta del Norte", la inauguración del campo de fútbol de San Mamés. El estadio, construido en apenas ocho meses, acababa de acoger su primer partido, un Athletic - Racing de Irún, que finalizó empate a uno y en el que 'Pichichi' marcó el primer gol.


21 de agosto de  1913: Partido inaugural de San Mamés

La historia antes de San Mamés

El Athletic Club de Bilbao nació en 1898 gracias a los marineros ingleses, que exportaron desde su tierra a los puertos vizcaínos un novedoso deporte llamado foot-ball.  Fue rival del Bilbao F.C, equipo creado poco después para jugar amistosos. En 1902, ambos conjuntos se agruparon bajo el nombre de Bizkaia con el objetivo de disputar la llamada 'Copa de la Coronación', un troféo que  sirvió para celebrar la mayoría de edad del Rey Alfonso XIII y que fue precursor de lo que más tarde se denominaría como 'Copa del Rey'. El Bizkaia ganó el título ante el Barcelona, un galardón que aún hoy sigue dando que hablar a la hora de cuantificar los campeonatos de Copa cosechados por los rojiblancos.

Ambos equipos jugaban sus partidos en un pequeño campo de Lamiako, pero con la desintegración del Bilbao F.C. y el paso de todos sus miembros al Athletic Club de Bilbao, unido al imparable ascenso de popularidad que estaba experimentando el balompié, los dirigentes vieron la necesidad de trasladar la sede de juego al barrio de Neguri, en Getxo, concretamente al campo de Jolaseta.


Campo de Jolaseta
Poco a poco, el club fue incrementando su popularidad, alzándose con más títulos y siendo claro dominador del panorama nacional. En 1910, el Athletic sufrió uno de sus mayores cambios, ya que por primera vez sus jugadores se enfundaron la zamarra de color rojo y blanco en un partido ante el Sporting de Irún. Para entonce,s el prestigio del equipo ya era considerable y comenzaban los grandes triunfos:  dos ediciones de Copa de manera consecutiva, ante el Vasconia de San Sebastián y al Espanyol de Barcelona.

Con la creación de la Federación Española de Fútbol, llegaron los primeros partidos internacionales. Se contrata también al primer entrenador, el inglés Shepherd, siendo sustituido por otro, William Barnes, mientras poco a poco se gesta un nuevo proyecto, que cambiaría para siempre la historia del Athletic: la creación de un campo, cerca de la nueva prolongación de la Gran Vía.

La construcción y el partido

Finalmente, tras varios proyectos, el Athletic Club de Bilbao alquiló los terrenos de San Mamés a los herederos del político bilbaíno Pedro Novia de Salcedo por 4.000 pesetas (24 €) durante cuatro años. El 20 de enero de 1913 se colocó la primera piedra para la construcción, con un presupuesto de 50.000 pesetas (300 €), que tuvo que ser ampliado a 90.000 (540€). El arquitecto Manuel María Smith fue el encargado de organizar las obras que únicamente consistieron en vallar el terreno y construir una pequeña tribuna de madera. En total, el estadio podía acoger 7.000 espectadores (3.000 sentados). Esta noticia fue recibida con júbilo por los amantes del fútbol, pues ya no tendrían que desplazarse fuera de la ciudad para ver jugar a su equipo.


Una de las primeras imágenes del viejo San Mamés

Con el estadio ya construido y bautizado como San Mamés por su situación (cerca del asilo y la iglesia del barrio con el mismo nombre), el club bilbaíno aprovechó la Semana Grande de la villa para organizar un pequeño torneo triangular de cara inaugurar la nueva sede del equipo, que disputarían, además del Athletic, el Racing de Irún y el Shepherd's Bush londinense. Así pues, el día 21 de agosto de 1913, se jugó el primer partido.

La ciudad, volcada con el acontecimiento, acudió en masa al estadio, llenando las calles que acercaban al público a los aledaños del nuevo San Mamés,  donde se citaron los 7.000 espectadores componían el aforo. La escuadra rojiblanca la formaban por entonces jugadores de gran nivel, como el guardameta Ibarreche, Belauste o Acedo. Pero sobre todos destacaba un espigado extremo izquierdo, muy veloz, con gran remate y capacidad goleadora llamado Rafaél Moreno. Quizás este nombre no les suene, pero si el de "Pichichi", su eterno apodo, con el que se ganó a toda una afición, recordado para siempre como el primer gran ídolo del club, inmortalizado con su busto en una de las posteriores gradas que se construirían.

El Racing de Irún, que por aquel entonces era uno de los equipos punteros en España, se presentaba como vigente campeón de la Copa del Rey. El partido comenzó puntual y fue Zuazo  el encargado de echar a rodar el balón por primera vez en e mítico césped. El marcador poco tardaría en inaugurarse, pues Belauste, ante la atenta mirada de los reyes Alfonso XII y Cristina, desplazados especialmente, mandó el balón desde terreno rojiblanco para Acedo, que cedió a Zuazo. Este terminó asistiendo a Pichichi, que no falló y cruzó el cuero ante la mirada de Echart. Era el primero de muchos.

Sin embargo, los irundarras, haciendo gala de su condición de equipo campeón, se sobrepusieron a brío local inicial y empataron poco después, gracias a Patricio. A partir de ahí el encuentro no dio para más. Ambos equipos disputaron la victoria final, pero ninguno pudo llevarse el gato al agua.

Aquel torneo lo ganó el Shepherd's Bush, que venció todos los partidos. En aquel momento nadie podría imaginarse las alegrías que iban a encerrar esas cuatro líneas blancas de cal. Y menos aún, durante cien años....

Fuente: Jon Alvaro Martín Alvarez (VAVEL.com)