7.0 Historia y participación de la mujer en la odontología

Expositores                :   Anselmpo Bañares, Daniela Hueicha, Daniel Pradines, Sebastian stevens.

Fecha exposición      :   27 de mayo de 2011

Tema tratado               :   La historia y la participacion de la mujer en la odontología.

Objetivos de la clase: 

Objetivo General

-          Conocer el transcurso de la mujer a lo largo de la historia en relación con la odontología.

Objetivo específico

-          Conocer las grandes diferencias entre las épocas pasadas y las actuales en relación a la participación de la odontología.

Introducción :

Al igual que la medicina y la cirugía, la odontología fue ejercida mayormente por  hombres, las razones recaían principalmente en la discriminación y en obstáculos sociales que se les imponía a estas. A pesar de ello lograron romper las barreras tradicionales para su sexo y establecer las normas para lo que seguiría en su camino como profesionales de la odontología.

DESARROLLO


Participación de la mujer odontóloga a lo largo de la historia

Debemos reconocer que en las antiguas culturas mesopotámicas, egipcia, hebrea, china o hindú, no hay mención alguna a la presencia femenina en dicha especialidad.

Como sabemos gracias a las disertaciones anteriores conocemos nombres de dentistas en Egipto como  Hesy-Re, o en Mesopotamia ( Arad- Nana) pero no hay dato de dentistas femeninos, lo mismo ocurre si nos centramos en la odontología de todas las culturas pasadas, la mujer no era de gran relevancia en el asunto odontológico lo que claramente cambiara en los próximos milenios.


Trótula de Salerno (siglo XI)

Debemos esperar nada menos que hasta el siglo XI para encontrar una mujer que se ocupe del arte dental en su obra escrita.

Esta mujer es Trótula de Salerno, también conocida como Trótula de Ruggiero, Trota o señora Trot, vivió en el siglo XI y, según parece, descendía de la familia Ruggiero, famosa por su contribución a la construcción del Duomo.

Estuvo casada con Giovanni Plateo, el Joven, al cual ayudó a recopilar material para su enciclopedia médica práctica brevis.


El historiador alemán del siglo XIX, Karl Sudhoff, negó su existencia. Sin embargo, actualmente se admite la realidad de esta “mulier sapientissima”, que fue muy famosa durante la Edad Media.

Su principal obra es De passionibus mulierum, primer libro sobre ginecología y obstetricia escrito por una mujer, donde además incluye gran número de recetas para cuidarse la piel, teñirse el pelo, pintarse los labios y cuidarse los dientes. (Sigo la edición incluida en el Medicii Antiqui  Omnes. Venetiis, 1527.

 

Santa Hildegarda de Bingen

Llamada también la sibila del Rin, vivió en Alemania entre 1098 y 1179.

Escribió numerosos libros sobre temas religiosos y algunos médicos: Physica, liber simplicimus medicinae Causae Et Curae , etc.

En el Causae et curae trata de la odontología. Por ejemplo, menciona la higiene oral aconsejando: “Aquel que quiera tener firmes los dientes y sanos debe introducir agua fría en su boca y retenerla un ratito, para reblandecer la malignidad que se encuentra entre los dientes. Así el agua que hay en la boca lava los dientes, y frecuentemente sucede que dicha malignidad no crece más alrededor de los dientes, que permanecen sanos.”


Además, en su obra cita tratamientos dentales a base de hierbas, destacando la necesidad de drenar los abscesos para facilitar la extracción de pus mediante el uso de hierbas y calor.

En cuanto a la etiología de la caries, creía en la existencia del “gusano dental” que la producía, contra el cual podían emplearse sahumerios de semillas de beleño.

 

La mujer odontóloga en el siglo XIV


En el siglo XIV, en un manuscrito de la Cirugía de Rolando de Parma puede verse a una mujer reduciendo una fractura de mandíbula, y a otra ejecutando una extracción dentaria.

Se dice que, por esa época, ejercían en Suecia el Arte Dental unas señoras llamadas “trollkonorna”, que además de atender a los problemas de la boca, no desdeñaban las prácticas hechiceriles.

Durante los siglos XIV y XV, en París, ciertas viudas de barberos pretendieron seguir el oficio de sus maridos manteniendo abiertas las tiendas donde se cortaba el pelo, se hacían sangrías y se extraían muelas, dientes y raigones.

Los Maestros Jurados de la Corte le negaron el permiso a una tal Jeanne, viuda de Alain Pocquelin, y le aconsejaron que pusiera a la cabeza del negocio a un “experto”, recibido y aceptado por le Comisario de la Corte. Sin embargo, es muy probable que hiciera caso omiso de semejante interdicción, por lo que, en 1484 el rey Carlos VIII firmó un decreto prohibiendo el ejercicio de la Medicina y de la cirugía a las mujeres.

 

Renacimiento

es en el renacimiento cuando comienzan a encontrarse representaciones gráficas de mujeres relacionadas con la odontología, cuatro son las más conocidas.

Primera: la xilografía sobre madera de boj conservada en el Gabinete de Estampas de París, datada hacia 1500, en la que se ve a una dama que acaba de sacar una muela a un viejo llamado Argán.

Segunda: el dibujo de Lucas Leyden, en el cual la mujer, aligera la bolsa del paciente mientras sufre los rigores de la extracción. Aquí no hay tarea más que sanitaria, auxiliar.

Tercera: la composición de Beham, Hans Sebold (1500-1550), grabada por Johan Theodor de Bry (1561-1623) en cobre, donde se incluye una escena de sacamuelas muy parecida a la de Lucas Leyden con los tres personajes centrales: dentista, paciente, desvalijadora.

Cuarta: a Nakaoka Tei, que fue sacerdotisa del templo budista de Wakayama hasta su muerte, en 1538. Se cree que la representación es su autorretrato. Se la llamaba también Hotokehime o “señora Buda”. Construyó una dentadura completa con madera de cerezo que se conserva en Tokio junto a otros recuerdos personales.

 



Siglo XVII

Durante este siglo el  papel de la mujer en la Odontología sigue siendo escaso. Los Barberos cirujanos se ocupaban del oficio, pues los médicos y cirujanos no querían Ejercerlo.

Durante la Ilustración, en 1699, los cirujanos de París lograron que se aprobara los estatutos de colegio de cirugía en cuyo artículo 102 se prohíbe el ejercicio, a aquellos que no hubieran revalidado sus conocimientos ante el Primer Cirujano del Rey y Cuatro prebostes del lugar.

En 1730, el ejemplo de París cundió y se extendió a toda Francia la obligatoriedad del examen a los “expertos en Dientes”.

En 1743 los Dentistas consiguieron del Rey Luis XV una declaración que los separó de los Barberos, por lo que pudieron  equiparse con los Cirujanos.

Para este tiempo, las Mujeres, ejercían ya el arte del Dentista, despertando celos de los Varones, los cuales consiguieron en 1755 una ley discriminatoria que prohíbe el acceso a las Mujeres a la carrera.


Siglo  XVIII

Siglo llamado también de la Ilustración o de las luces, supuso la aparición de las primeras mujeres dentistas de la historia con nombre conocido, en Francia e Inglaterra al menos.

En 1719 ejercía en París Madame Rezé, que escribió el primer libro sobre la materia de autoría femenina, titulado Disertación apologética, donde se anunciaba un “Bálsamo universal que calma cualquier absceso o mal de dientes” probado nada menos que por el mismísimo rey Luis XIV.
Este bálsamo servía para limpiar los dientes careados de su podredumbre y quitaba el mal olor. Además gracias a su cualidad detersiva y astrigente, consolida los dientes, cura las úlceras o pequeños chancros que afecta las encías y disipa el humor escorbútico.

En 1728 apareció también en París El cirujano dentista Pierre Fauchard.

Marie Madeleine Calais nació en 1714 y fue discípula del famoso dentista Claude Geraudly. Mademoiselle Calais obtuvo el título de “Experta para los dientes” en 1740, después de vencer grandes inconvenientes.

En 1758, El Mercurio, de París, incluía un anuncio de mademoiselle Gerauldy, sobrina del mismo Claude Gerauldy, en el cual se titulaba “Única privilegiada del Rey”, esto es, con patente real, y Cuyos precios estaban marcados en cada botella y sobre cada pote que ella ofrecía en ese lugar.

Atendía diariamente en su casa, donde ofrecía:

- un elixir que fortifica los dientes que se caen y hace crecer las encías.

       - Una piata que limpia y hace crecer los dientes.

- Una esencia que aplaca y cura sobre la mancha los dolores de dientes.

Inglaterra

En el siglo XVIII ejercían en este país  al menos 14 mujeres, una de las cuales, la señorita Raymon, practicaba el trasplante dentario en York, sacándoles los dientes a los pobres para ponerlos en la boca de los ricos.tambien estaba la señorita Lewis, cuyo marido era también dentista, anunciaba que realizaba sus trabajos en el domicilio de sus pacientes femeninos.

Suecia

En 1782, una tal María Briwalski anunciaba que obturaba los dientes con oro y plomo en un folleto y se presentaba como “Maestra del Arte de los Dientes”.

La participación de la mujer en la odontología en el siglo XIX (primera mitad)

Después de los destellos del siglo XVIII, el siglo XIX supuso para las mujeres dentistas su plena incorporación legal a la profesión, ya que fueron admitidas oficialmente en los colegios dentales y En las sociedades de dentistas

En España Precisamente a principios de este siglo, comienza a ejercer la primera mujer dentista española y madrileña  llamada doña María Rajoo, hija del médico don Juan Rajoo, especialista en enfermedades venéreas.

También se destaca Doña Josepha Tendilla Moreno quien había sido “aprobada en Cirugía por D. Pedro Castelló en el Colegio de San Carlos de esta Corte”por lo que comenzó ejerció en Madrid alrededor de 1834 y  se hacía llamar  la “Particular Sangradora y Dentista de Palacio y de S.M. la Reyna Dña. María Cristina”.

 Ya que ella atendía exclusivamente  a doña María Cristina quien era la reina gobernadora, lo que no era muy aceptado por otros dentistas hombres de la época.

Doña Josepha Tendilla recibió su título de cirugía menor del Colegio de San Carlos, lo que permitía legalmente practicar el Arte Dental. Por lo tanto sería la primera mujer con un título oficial y legal.

Posteriormente  aprendido el arte de poner dientes terrometálicos en Francia.

En 1837  doña Norberta Murga  informando que contaba con la licencia de la Junta Superior Gubernativa de Medicina y Cirugía y del Señor Jefe Político (gobernador) de Madrid, lo cual le concede el honor de ser la segunda dentista española con título oficial para ejercer.

Respecto a lo propiamente odontológico, ofrecía lo típico de la época, que era extraer muelas, dientes y raigones, curaba las encías, tenía un elixir contra el dolor de muelas y el mal aliento, e incluso hacía dentaduras de dientes terrometálicos.

Manuela Aniorte y Paredes de Sales nació en  Valencia, era viuda del dentista Francisco de Sales; al morir este, ejerció la profesión de su marido siendo autorizada con el  título de dentista expedido por la Universidad de Valencia.

Reporta en su libro titulado “Arte del Dentista”, publicado en Valencia en 1873, que operaba sarcomas, fungosidades y necrosis alveolares. Pero en realidad el libro que decía suyo resultó ser un plagio de la obra del francés de Maury, titulado “L. art du Dentiste”, sus prácticas carecen de credibilidad.

Por lo que es considerada la  Primera Mujer de Española, que edita un Libro de Odontología, y operar cánceres, fracturas de boca y maxilares.

Además  se le reconoce es la petición que hizo al Gobierno en 1871, para la instauración de la enseñanza oficial de la odontología. 

También estaba Doña Polonia Sanz Ferrer quien era nacida en  Zaragoza y se anunciaba como “Primera Dentista de Cámara y del Príncipe Muley-El Abbas”. Obtiene su certificación oficial de la academia de medicina  y cirugía de valencia en 1849. Se destaca principalmente por ser la única española en ejercer todas las áreas de la profesión dental.

Afirmó ser “La primera Mujer que en España a tenido la fortuna de poder ejercer una profesión a que se cree no estar llamada su sexo” y manifestaba saber “limpiar la dentadura, extraer dientes y muelas y practicar las demás operaciones” 

También destacó, en el campo de la prótesis, la higiene dental, la odontología infantil e Incluso fue la primera profesora de la especialidad.

El 11 de enero de 1874 Cayetano Triviño logro crear en la capital el "Colegio Español de Dentistas". En este centro se impartía la enseñanza de la odontología durante tres cursos de nueve meses conforme a un amplio programa, al término de los cuales quedaba Capacitado el alumno. Esta capacitación no era sino académica ya que debería presentarse, a partir del 8 de marzo de 1876, ante un tribunal. El o la aspirante tenía que superar tres pruebas sucesivas consistentes en "Construcción de piezas artificiales", "Ejercicio práctico sobre un cadáver", habiendo un tercer ejercicio "Teórico". Aprobadas las tres partes, el Ministerio de Fomento expedía el flamante título de "Cirujano-Dentista 

En los últimos años, y en este ambiente, lo habían conseguido algunas féminas. En 1896 lo hizo María Ferrer Calvet y dos después Matilde Cardoso y Perea, María de la Concepción Congedo y Suero y Adela Fernández Letellier.

Las últimas en obtener el título serían Natalia Costa, en 1899, Aurelia Cavazzuti un

Año después y Sergia Rufina Chamón en 1901. A partir de entonces las nuevas dentistas

Deberían estar en posesión del título de "Odontóloga." 

En 1867, ejercían en España 82 dentistas: 20 en Madrid.

Tras muy diversas titulaciones que facultan para el desempeño de la odontología, tales Como "Sangrador", "Ministrante", "Practicante", etc., en que la categoría científica y académica era bajísima, la profesión dental experimenta a finales del siglo XIX un importante avance gracias a los desvelos del insigne Cayetano Triviño, quien consigue del Gobierno la creación del título de "Cirujano-Dentista" en 4 de junio de 1875. 

Pero, aunque el texto del Real Decreto no hacía distinción por sexo, al parecer existía de Hecho, ya que fue precisa la Real Orden emitida por Alfonso XII a instancias de Doña Dolores González, que pide al Gobierno una ley positiva que equipare a Hombres y Mujeres .Por lo que tras la petición de Doña Dolores González, que solicitó una autorización al Consejo de Instrucción Pública para examinarse y obtener el título de Cirujano Dentista.

En 1877-78 acude Doña Francisca García al Colegio Español de Dentistas de Madrid, donde Triviño preparaba a los futuros cirujanos dentistas. En 1878 obtuvo el titulo, siendo la primera mujer legalmente capacitada para ejercer.

En España el 14 Julio de 1883 es una fecha muy importante para la Historia de la Mujer Odontóloga.

En la primera mitad también se destacan en Madrid varias mujeres dentista doña Teresa Martínez, doña Carolina San José, , doña Antonia Infantes (Granada).

En Francia pesar de los buenos deseos de Pierre Fauchard y de sus colegas Bunon, Bourdet, Gerauldy, Jourdain, Lecluse, etc.,  Este país seguía siendo considerado el líder en el área de la  odontología  durante el siglo XIX, pero aun así no logró un estatus académico y social como merecía .Incluso la revolución de 1789 empeoró las cosas, cuando en 1791 declaró el libre ejercicio de la medicina, la cirugía y el Arte Dental .Por otra parte Napoleón, en 1803, reglamentó de nuevo las dos primeras, pero nada hizo por los dentistas, que quedaron al arbitrio de cada cual,

sin legislación alguna.

Esto produjo que las mujeres siguieran incapacitadas desde 1755, lo cual no impidió que hicieran lo que podían. Así, en 1814, ejercía en París madame Anna, que se decía dentista de S.A.R. la duquesa de Angulema, la cual se desplazó a Romans, donde se anunció con el siguiente reclamo:

“Madame Anna Romans,
Madame Anna, de París, dentista de S.A.R. la duquesa de Angulema, habiendo sido reclamada en esta ciudad para algunas operaciones de su arte, se dedica al público que ella extrae los dientes, las raíces, cura la caries, las úlceras y otras enfermedades de la boca. Además pone dientes artificiales con perno (pivot) y sin perno, piezas compuestas de muchos dientes y dientes completos. Limpia los dientes, los emploma, los cauteriza, los separa, los iguala, les devuelve su blancura y brillo.
 

A continuación presentaba los siguientes avales:

 “Nosotros, los abajo firmantes, doctores en Medicina y cirujanos dentistas de esta villa de París, certificamos a quien corresponda que madame Anna, de París, dentista de S.A.R. la duquesa de Angulema, ha hecho un gran número de operaciones de su arte en nuestra presencia, con una destreza a toda prueba. Certificamos, además, haber visto muchas piezas compuestas de varios dientes y de dentaduras completas de su composición que justifican la confianza honorable de la Cual ella goza.

Sulfurados ante semejante osadía, los dentistas de la ciudad la denunciaron a la justicia, la cual la absolvió, pues “los dentistas no tenían obligación de obtener diploma alguno, como los médicos y cirujanos, según la ley del 19 ventoso del año XI”.(1083)

En vista de ello, a la señora Delpenche se vistió de hombre, gastó peluca y, en los días apacibles, se ponía en la ventana envuelta en una elegante bata, cubierta con un bonete griego y fumando de Una gran pipa con guarnición de plata.

En  París, durante  1824 mademoiselle Ellen de Saint-Hilaire, que se proclamaba “dentista de señoras”: Titulada en varios cursos en Francia, reemplaza la pérdida de dientes en parte y en su totalidad, de un natural sin engaño, sin molestar la lengua ni herir la encías. Su ingenioso sistema le ha valido la aprobación de los médicos. Ella es la única que esmalta los dientes gastados, sin dejar rastro, y hace, con una perfección incontestable, todo lo relativo a su arte. Se la puede consultar todos los días, excepto el domingo (precios moderados y discreción). 32 Rue de Rivoli —polvo y electuarios para el cuidado de la boca, 1 franco.

Madame Anna tenía un elixir odontálgico muy bueno para calmar los dolores de dientes y cauterizarlos metiendo en los dientes agujereados, por las tardes, un poco de algodón, con lo cual la pieza acaba por volverse insensible. El elixir reafirma las encías e impide el mal olor de boca conserva la blancura y quita las manchas.

Tiene también un dentífrico en polvo para conservar la blancura de los dientes.
Madame Anna recibia a las personas que depositen en ella su confianza o las visitará en su casa .

En 1880, Mademoiselle Héléne Purkis, dentista queejercía en elegante gabinete en París, se nombraba “dentista para damas” y anunciaba “reemplazar dientes sin dolor, cauterizarlos, orificarlos. Daba consultas gratuitas, también anunciaba el uso de su elíxir Diaphénix ”.

La mujer y la odontología en Europa en el siglo XlX

 

Bélgica
A mediados del siglo XIX, como en el resto de Europa, en Bélgica no había enseñanza oficial del Arte Dental.

En 1847, una tal señora H., de Bruselas, obtuvo un diploma para la práctica de la dentistería de la Comisión Médica. Sin embargo, le fue denegado el derecho a ejercer.

Como no hiciera caso, fue procesada por “ilegalidad en el arte de curar”.

No obstante, el tribunal la absolvió, alegando que disponía de los requisitos exigidos por la ley.

Italia
Hasta 1890 no hubo enseñanza oficial en Italia de la Estomatología.

Por eso resulta revelador el juicio seguido contra la señora Celestina, esposa del peluquero Luis Casotti, de Parma, juzgado el 2 de febrero de 1857 en Turín.

Cierto día, estando Casotti fuera de casa, aporreó la puerta una tal Teresa Valdati, la cual llegó quejándose ruidosamente de las muelas.

Celestina le echó un líquido en la oreja para calmarla.

Al sentir la humedad en el pabellón, la Valdati comenzó a estremecerse, como si hubiera sufrido una descarga eléctrica, y se desvaneció.

Cuando despertó (¡qué le habrían dado!) tenía paralizado medio cuerpo y hundido el globo ocular del mismo lado.

Rápidamente les denunció y los esposos la acusaron de chantajista: “Nos pidió primero 7 liras, luego 50 y por fin 100 para callarse”.

Celestina se bebió un frasco entero del líquido delante del tribunal para demostrar que era inofensivo.
“Yo hice lo que he aprendido de mi marido —declaró— y así he curado a mucha gente, pues nosotros no sacamos los dientes, no tenemos hierros.”
Cassoti fue más allá, dijo que no tenía el título de cirujano porque no le dejaban presentarse a examen, pero que sólo había dos seres capaces de curar el mal de dientes: Dios y él.

Ante semejantes argumentos, el tribunal quedó anonadado y procedió a absolverlos, dejando a la Valdati chasqueada y sin un centavo de indemnización.

Inglaterra
En 1821, el dentista americano Levy S. Parmly publicó en Londres su libro Lectures on the natural history and management of the teeth, y en él ofrecía “una educación liberal a hombres y mujeres” de la práctica dental.

Hacia 1858 se crea la licenciatura en Cirugía Dental (Licence in Dental Surgery), y en 1879, el primer “Dentis Register”. Pero hay que esperar a 1895 para encontrar a la primera mujer titulada en Gran Bretaña.

Esta fue la señora Lilian Murray, luego Lilian Lindsay, apellido que tomó de su esposo, el también dentista Robert Lindsay.

Escribió una Breve historia de la profesión (A short History of dentistry, Bale and Danielson, London, 1933).
 En 1931 fue nombrada subdirectora del British Dental Journal.
 En 1946 alcanzó la presidencia de la British Dental Association.
 En 1946 también, llevado por su afición a la historia, vertió al inglés el Chirurgien Dentiste, de Pierre Fauchard.

Murió en 1960, a los 89 años de edad.


Alemania
En Alemania, hasta 1883 no hubo enseñanza oficial de Odontología.

Por eso, en 1867, Henriette Hirschfield decidió ir a estudiar a la Escuela Dental de Filadelfia, graduándose el 27 de febrero de 1869. Tenía entonces 33 años, pues había nacido en 1836 en la isla de Sylt, hija de un pastor protestante. Se casó a los 19 años y se divorció a los 30. Poco después marchó a América.
 Una vez obtenido el título, volvió a Berlín; era guapa y elegante.

En 1872 casó con el doctor Tiburtius, doctor en Medicina. Murió el 24 de agosto de 1911 a los 77 años de edad.

Otra compatriota, Fran Marie Grubert, de Berlín, se graduó también en América, en el Ohio Dental College, en 1872, después de que lo hiciera Lucy Beamon Taylor. Ejerció en Estados Unidos y fue elegida vicepresidenta del Mississippi Valley Association of Dental Surgeon.

Emilie Foecking logró el título en 1879, precisamente en la escuela más antigua de Estados Unidos, en Baltimore, gracias al apoyo del decano, J. S. Gorgas (había sido rechazada en Pensilvania).

Leyó una tesis titulada Las mujeres adaptadas a la profesión dental, publicada en abril de 1873 en el American Journal of Dental Science.

Otras alemanas que se formaron en Estados Unidos fueron Emilie Wiede-Foekin, Valeska Wilcke y Louise Jacobi.
Desde 1869 a 1909 fueron 45 mujeres DDS.

La primera que se graduó en Alemania fue Ida Frenderheim, en Breslav, en 1901. Más tarde se graduaron otras en Berlín, Leipzig, Rostock, etc.

En 1910 aún se graduó en Washington Sophie Marie Wachsmuth, de Munich, y otra compatriota, Olga S’Renco, en 1911.


Rusia

Digna de mención es la condesa Helena Vongl de Swiderska, nacida en San Petersburgo en 1849.

Casada a los 16 años y movida por dificultades económicas, decide trabajar, rompiendo los convencionalismos sociales de la época.

Pensó en la Odontología por considerar que esta profesión estaba muy retrasada en su patria y ofrecía excelentes posibilidades.

Recordemos, a este respecto, cómo la familia imperial rusa se hacía tratar por profesionales extranjeros, franceses como Geraudly o italianos, como el mismísimo Giuseppangelo Fonzi.

Comenzó estudiando en San Petersburgo y en Berlín, pero pronto se dio cuenta de que la enseñanza dental más completa se ofrecía en Estados Unidos y se embarcó rumbo a Nueva York, donde llegó en 1873 y en cuya escuela dental fue admitida, no sin grandes esfuerzos.

Allí permaneció ese año y parte del siguiente, destacando por su laboriosidad e inteligencia, hasta el punto de ser presentada al presidente de la nación, 
Ulysses S. Grant.

Recibió también ofertas para ejercer en Estados Unidos, pero en 1874 decidió regresar a San Petersburgo. Tenía entonces 25 años.

Según la revista francesa L’Odontologie, en 1903 representó, en el XIV Congreso Internacional de Medicina (sección de Odontología), celebrado en Madrid, a la Sociedad Odontológica de San Petersburgo, rodeándose con las figuras mundiales de la Odontología (Miller, Brophy, Godon, Aguilar, Guerini, Forberg...).

Allí informó de que dirigía una escuela dental en San Petersburgo y que hasta el momento había concedido el título de médico-dentista a 380 mujeres.

Al terminar los discursos en el Hotel Alhambra, Florestán Aguilar le entregó un espléndido “carbeille de fleur” que adornaba la mesa de honor ( L’Odontologie, año 23, 2.ª serie, vol. XIV, 15-V-03, p. 423).

 

Suiza

En Suiza, como en el resto de Europa, a principios del siglo XIX, los dentistas empíricos campaban por sus respetos en los distintos cantones.

Poco a poco se van sucediendo leyes en las que se diferencia al dentista del mecánico dentista.

En 1881 abre sus puertas la Escuela Dental de Ginebra. Sin embargo, la situación seguía siendo muy confusa en la federación helvética.

En el cantón de Zurich, en 1880, aparece una ley que ampliaba el campo de acción de los ”técnicos dentales” (zahntechniker) permitiéndoles tratar las enfermedades de los dientes y practicar la “ort hodentitian” (ortodoncia).

El certificado les capacitaba, incluso, para extraer los dientes.

Para obtener dicho certificado debían examinarse ante un miembro del Consejo Sanitario y dos expertos en dentistería.

Se dice que esta ley regresiva se promulgó para favorecer a una tal Fran Huber, “técnica dentaria”, de la cual estaba enamorado un miembro del consejo de gobierno y quería elevarla de posición.

Lo pintoresco del asunto es que la buena señora fue incapaz de pasar el examen y no pudo hacerse con el título diseñado especialmente para ella.

No obstante, este enredo nos permite conocer a la primera mujer “dentista” suiza, Fran Huber (Zurich, 1880).

La profesión tardaría otros diez años en asentarse.

 

Dentistas hispanoamericanas

En el siglo XIX, hubo un alza en el desarrollo de la odontología femenina en países hispanoamericanos. Dándose a conocer profesionales en Cuba, México y brasil antes que en la potencia de Estados Unidos.

 
  1. Cuba

- En 1837 aparecen Concepción Page y Juana Osborn, ambas odontólogas reconocidas durante este periodo..

- En 1912 se graduaron las dos primeras mujeres en la escuela de cirugía dental creada en La Habana, llamadas Ana Cristina y Ana Altagracia Vega Tomás, de 19 y 20 años de edad respectivamente. 

  1. México

- La primera dentista fue Ana María Page, que al igual que las anteriores anunciaba sus servicios a través de avisos comerciales, ella fue anunciada por primera vez en junio de 1833. 

- Ese mismo año hace su aparición Mademoiselle Duvual, que estudio en Paris y realizaba empastes, orificaciones, dientes, extracciones, enseñanza gratuita y vendía polvos dentífricos y líquidos antiálgicos; atendía solo a mujeres. 

- En 1896 se gradúa de dentista Margarita Chorné y Salazar, atendió a personajes importantes como al presidente Fernando Madero. Siguieron su camino otras mujeres como Clotilde Leonila Castañeda (1890) y Mónica Correa (1896). 

- En el consultorio nacional de enseñanza dental creado a principios de siglo XX, la primera mujer titulada fue Clara Rosas en el año 1908.

  1. Brasil 

- En 1808 se creó la primera escuela de cirugía brasileña.

- En 1813 aparece Doña Januaria Teresa Ferreira, que a pesar de la prohibición de la mujer al ejercicio de la odontología, ella pudo ejercerlo gracias a un certificado firmado por un cirujano mayor de la corte. 

- En 1850 encontramos otras odontólogas importantes en este periodo como, María Arthot o la viuda Beiral quien “extraía y obturaba dientes con oro”.

- En 1877 se permite a las mujeres ingresar a la universidad, la primera mujer legalmente titulada fue Doña Elisa Elvira Bernard

- En 1884 se crea la escuela de odontología y 15 años después se gradúa la primera cirujano dentista Isabella Vond Sidow. 

Países Latinoamericanos:

1.       Chile 

- En 1884 se gradúa la primera mujer, llamada Paulina Starr.

2.       Colombia 

- la primera mujer dentista seria Hortensia Lince.

3.       Guatemala 

- Según el doctor Lerman , la mujer pionera seria la doctora Luella Coal.

4.       Venezuela 

- En 1908 se legaliza los estudios de odontología y la primera mujer que obtuvo el título fue Rosario Cotton (1909).

5.       Ecuador 

- En 1916 la primera mujer dentista fue Delfina Luis de Rodríguez.

6.       Uruguay 

- En 1901, varias mujeres terminaron sus estudios de odontología entre ellas esta, Eloísa Porta Calveirá y otra apellidada Polh, junto con Inde Casullo de Peluffo.


El mito de las dentistas americanas                                                                 

-Muchas veces se le considera a Estados Unidos como uno de los países que esta encabezando todo, pero primero es necesario conocer la historia de otros países.

-Emeline Robert Jones (1836 – 1916) fue la primera mujer que ejerció la dentistería en Estados Unidos. En ese entonces la profesión no era para “dedos frágiles y torpes” como les decían los dentistas varones a las mujeres, a pesar de ello Emeline convenció a su marido para trabajar a la par en el año 1859. Ya en el año 1983 ingreso en la Conectitud State Dental Asociation y en 1914 fue nombrada miembro honorífico de la National Dental Asociation.

-Otro icono es Lucy beaman Hobbs Taylor que se dice ser la primera mujer del mundo con título oficial, lo cual no es cierto ya que la primera mujer con título oficial fueron las francesas Mademoiselle Calais y Mademoiselle. Luego de estas le siguieron otras como, Norberta Murga, Polonia Sanz, entre otras. 

-Lucy Beaman, fue la primera en graduarse en un colegio dental Ohio College y obtuvo el titulo luego de muchos inconvenientes en el año 1896.

-La segunda americana graduada fue Annie Ramburger en 1874, en el Pennsylvania College of Dentist Surgery. Se le limito el permiso solo al tratamiento en mujeres y niños. 

-En 1890 se graduó la primera dentista negra, Ida Gray Rollings en la Michigan Dental School.

-Aparece la doctora Vida Annette Latham una de las importantes médicos dentistas americanas. Hizo importantes estudios en patología, histología y bacteriología.

Era partidaria de que los dentistas fueran médicos y de que tuvieran los mismos conocimientos básicos. 

 

Sociedades 

-En 1893 se fundó la primera sociedad de mujeres en Estados Unidos, la presidenta era la doctora Mary Stylwell Kutsel.

-Se afiliaron 32 dentistas sobre 100 ya existentes. 

-Woman Dental Asociation deja de funcionar en 1898 y renace en 1924 en Milwaukee como Federation of American Woman Dentist

 

Consideraciones Finales 

Hasta finales del siglo XIX, el  papel de la mujer fue heroico porque se tenían que oponer a sus propios familiares, y de igual manera se oponían los centros de enseñanza que no las admitían y organismos sanitarios que las llenaban de obstáculos para ejercer.

-Los argumentos en su contra eran de 3 tipos: 

a)      Sociales. La mujer se debía desenvolver en la casa al cuidado del marido e hijos, y ponerle atención a la economía doméstica.

b)      Estudios. El estudio de la anatomía se consideraba vergonzoso para ser asumidos por las mujeres. 

c)       Ejercicio profesional. La dentistería exigía fuerza física lo cual se pensaba que la mujer no tenía y se les consideraba frágiles y sin vigor.

-Se les negaba la habilidad técnica y obtener conocimientos mecánicos para la prótesis dental. 

-Esta mentalidad siguió en el siglo XX ya que muy pocas mujeres llegaban a la educación primaria, secundaria y sobre todo a la educación superior. Y a pesar que afínales del siglo XX hubo un alza de mujeres universitarias ninguna ejercía su carrera después de licenciarse.

Dentro de los obstáculos estaba: El difícil ingreso a las aulas universitarias, las trabas para obtener un título y un difícil acceso a un buen campo laborar “servicio y cuidado”.

La perseverancia de las mujeres pudo más, un ejemplo de esto es España donde 77 mujeres después de la aparición del título lograron 3 de cada 4 de estas culminar sus estudios. Después de esto, muchas mujeres siguieron los pasos de estas, siendo Clara Rosas la primera odontóloga titulada.

-Actualmente la incorporación de la mujer en la odontología es masiva, se necesitó un replanteamiento del sistema al ingresar las mujeres a la odontología y que no sea solo masculinizado. 

-La igualdad entre hombres y mujeres se ha ido aminorando por el cambio de pensamiento de las personas y por la influencia de las mismas mujeres para progresar, vemos un ejemplo claro en las diversas asociaciones de las mujeres dentistas a lo largo de todo el mundo, como es AMUDENES (española). 

 

5. Conclusión:

A lo largo de la Historia las Mujeres han demostrado sus facultades en el campo de la

Odontología, ya sea voluntariamente ejerciendo como ayudantes de sus maridos y posteriormente como dentistas viudas sin título (la señorita Lewis, Manuela Aniorte y Paredes de Sales, entre otras) o de manera involuntaria ya que desde siempre ha existido Mujeres que emplearon los fórceps dentales; madres que quitaban los dientes de leche de sus hijos atándolos con un hilo, monjas que hurgaban en las bocas de los pobres.

Es precisamente de estas formas que las mujeres a través de la historia han ido demostrando sus facultades y habilidades en el campo del arte de los dientes como se le llamo a la odontología durante muchos siglos.

Gracias a los grandes esfuerzos hechos por mujeres como: Manuela Aniorte y Paredes de Sales y Doña Dolores González lograron ganar su lugar dentro de los dentistas hombres pese a la gran cantidad de obstáculos que le prohibían ejercer legalmente, como la ley discriminatoria impuesta en 1755 la que les prohíbo durante un tiempo el acceso a las mujeres a esta carrera.

Lo cual demostraba los patrones culturales en donde se privilegia rescatar más los aportes de los hombres antes que de las mujeres.

 

 

6. Bibliografía

1.       Ring, M.1989; Historia ilustrada de la odontología; Mosby-Doyma Libros S.A. Barcelona

2.       http://www.infomed.es/amudenes/conferenciapilar.pdf 

3.    http://www.gacetadental.com/noticia/6497/LA-MIRADA-/mujeres-pioneras-odontolog%EDa:-nuevas-aportaciones%28cap%EDtulo-i%29.html

Reflexiones

Sin duda la mujer a representado desde tiempos muy remotos un pilar fundamental para la odontología, poco a poco la mujer fue adquiriendo respeto entre las sociedades que se caracterizaban por discriminarla solo por su sexo, pensamientos egoístas y machistas impedían que la mujer pueda desarrollarse como una persona de ciencia y cultura, transformándose de este modo solo en un ama de casa a cargo de los hijos y al cuidado del marido. Claro está que muchas de estas mujeres sometidas se superpusieron ante esta situación adquiriendo fuerzas para ir contra la discriminación y poder adquirir conocimientos para poder ser un profesional.  

Comenzando como simples ayudantes, diversas mujeres adquirieron diversos conocimientos básicos de la odontología los cuales aumentaban el entusiasmo de conocer y aprender nuevas ciencias, es así  como pudieron adquirir la fuerza necesaria para luchar contra la discriminación y enfrentar aquella sociedad que tarde y temprano tuvo que aceptarlas como profesionales capacitadas para ejercer como dentistas.




La Historia se escribe hombre a hombre, mujer a mujer, enlazados por el eterno equilibrio
entre las energías masculinas y femeninas que mueven e impulsan nuestro Mundo. Tenemos
que conseguir el consenso y equilibrar la balanza, para beneficio de todos. La Profesión
saldrá ganando y eso es todo un reto.
Pilar Martín Santiago.

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