INICIATIVA PERUANA DE

SOLIDARIDAD CON PALESTINA.

 

LIBERAR A PALESTINA DE LA OCUPACIÓN

 
El ataque y asesinato de miembros de la flotilla que conducía ayuda humanitaria a la franja de Gaza, es un hecho más que evidencia sin atenuante la política de violencia indiscriminada que el Estado de Israel y su gobierno ejerce sobre Palestina.

 
Este último hecho, hace más clara la situación, ya que el Estado de Israel no sólo ataca a los palestinos sino que ha decidido aplicar la misma violencia contra ciudadanos y ciudadanas de otras nacionalidades que abogan por la causa palestina. Ello significa que el conflicto se expande y que todos los que apoyamos la causa palestina podríamos ser pasibles de algún ataque en aguas internacionales o al algún otro lugar.

 
Es necesario dejar en claro, hasta al cansancio, que las críticas, condenas y acciones contra el Estado de Israel y sus gobernantes, no tienen nada que ver con una actitud antisemita que tanto daño ha producido al pueblo judío; por ello es necesario establecer una clara distinción entre el Estado de Israel y sus gobernantes, y el propio pueblo judío, que como todos los pueblos tiene el derecho a vivir según sus convicciones. Por ello no aceptamos el chantaje que pretende colocar la condena a las acciones del Estado de Israel como un acto antisemita.

 
Asimismo es urgente recordar a la opinión pública nacional y global, que existe una causa básica que origina la violencia en este conflicto: La ocupación del Estado de Israel sobre Palestina desde 1967, y que ésta es ilegal según la propia ONU que en distintas resoluciones ha exigido su fin. Esa ocupación que con el paso de los años se ha convertido en despojo, confiscación, inviabilidad de comunicación, represión y violencia, siendo la fuente de la que se originan las acciones de resistencia palestina. Basta recordar que el movimiento Hamas, no existía antes de 1967 y que recién aparece en los años ochenta como producto directo de la ocupación y sus consecuencias.

 
El Estado de Israel y sus actuales gobernantes ha demostrado en los hechos que no tienen la mínima voluntad de lograr una salida negociada al conflicto; ello porque continúa con la política represiva, con la construcción de asentamientos sobre territorios confiscados a los palestinos en Cisjordania, habiendo encerrado en territorios inconexos a la mayoría de pueblos de esta zona. Además mantiene una política que impide la circulación de los palestinos en sus territorios obligándolos a someterse a vejaciones diarias en los puntos de chequeo. A ello se suma que en cárceles israelíes permanecen encerrados más de diez mil palestinos sin juicios justos, de los cuales casi la mitad son mujeres y menos de edad.

 
Por las razones expuestas este colectivo hace un llamado a:


-   Desactivar inmediatamente el bloqueo de la Franja de Gaza, permitiendo que toda nación que desee enviar ayuda pueda hacerlo directamente, sin pasar por aduanas israelíes.


-   Cesar inmediatamente la política de confiscación de territorios en Cisjordania, sobre los cuales se siguen construyendo asentamientos ilegales.


-   Liberar como hecho simbólico a Marwan Bargouti, líder de la OLP y uno de los pocos palestinos que podría retomar el liderazgo dejado por Yaser Arafat, y que ha sido condenado a cadena perpetua en un juicio injusto.


-   Proceder a aceptar una negociación internacional sobre la base de las resoluciones emitidas por la ONU en los últimos cuarenta años, que marcan una ruta hacia al conformación del Estado palestino.

 
Los peruanos firmantes creemos en la libertad de los pueblos y en el derecho a vivir de las naciones, por lo que apoyaremos la causa palestina hasta que ésta logre liberar a su pueblo de una injusta ocupación.


Lima. 04 de junio del 2010.

 

EL MITO DEL HOLOCAUSTO

http://www.youtube.com/watch?v=tlmsx19Wn7s&feature=player_embedded#!

 

PRONUNCIAMIENTO

EN TORNO AL ATAQUE A LA FLOTILLA DE LA LIBERTAD

                                                           

Estimado/a compañero/a:

 

Ante los dramáticos hechos de violencia perpetrados por el Estado Sionista de Israel en contra de la Flotilla de la Libertad, la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad propone la suscripción del presente pronunciamiento. Por favor enviar listas de firmas con nombre disciplina y país a la siguiente dirección de correo:

 endefensadelahumanidad@gmail.com.

 

La Red de Intelectuales y Artistas en defensa de la Humanidad se dirige a la comunidad nacional e internacional para manifestar lo siguiente:


1. Condenamos rotundamente el vil ataque perpetrado el 31 de mayo de 2010 por el Estado Sionista de Israel contra la Flotilla de la Libertad que llevaba ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, en el cual fallecieron más de una decena de civiles y fueron privados de libertad todos los tripulantes y ocupantes de las embarcaciones. 

 

2. Rechazamos la mentira promovida por el Estado Sionista de Israel al afirmar que el ataque se produjo “en legítima defensa” de los miembros de su Ejército.

 

3.  Condenamos el bloqueo al cual ha sido sometida la zona de Gaza por el Estado Sionista de Israel desde el año 2007, el cual determina las condiciones de miseria en la que permanecen las personas que allí habitan.

 

4. Exigimos la creación de un tribunal internacional que investigue los hechos ocurridos con profundidad e imparcialidad. 

 

5.  Convocamos a los pueblos del mundo a participar en las movilizaciones que están teniendo lugar en repudio al ataque a la Flotilla de la Libertad y en apoyo al Pueblo Palestino que sufre las consecuencias del bloqueo y la violencia promovida en Gaza por el Estado Sionista de Israel.

 

6. Solicitamos a toda la comunidad internacional que se pronuncie de manera contundente y unánime en contra del ataque israelí a la Flotilla de la Libertad, que viola los más elementales principios de resguardo de la vida humana, irrespeta a su propio pueblo al invitarlo a la injusticia y atenta contra toda la humanidad al actuar con descarado desprecio a las normas del derecho internacional.

 

¡ISRAEL SE HA VUELTO FASCISTA,

DEBEMOS PARARLO YA!

 

 

¿Adonde se detendrá Israel? Solamente allí donde nosotros lo detengamos. Después de haber masacrado a las mujeres y los niños de Gaza, después de haber bombardeado escuelas y hospitales, después de haber disparado contra ambulancias y usado armas químicas, ahora masacra también a los humanistas europeos e internacionales.


Una vez más, la cobertura mediática está llena de mentiras. Esta mañana en la radio que estaba escuchando no se le daba la palabra a las víctimas sino tan solo al agresor que argumentaba sus excusas habituales.

 

1) La Flotilla de la Paz no habría obedecido los apercibimientos del ejército israelí. Pero ¿desde cuando deben obedecerse las órdenes ilegales de un Estado que bloquea ilegalmente territorios que no le pertenecen?

 

2) ¿No tendrían derecho las naves a acudir en ayuda de los habitantes de Gaza hambrientos y privados de medicamentos? Pero el bloqueo israelí ¡sí a violar absolutamente el derecho internacional! 

3) Los soldados israelíes habrían sido agredidos. ¡Cómo no lo habíamos pensado, ciertamente! Los crímenes israelíes son siempre en legítima defensa. 


Todas esas mentiras no hacen sino usar los “principios de la propaganda bélica” tal como manifesté en mi libro  ¡Hablemos Israel!  Estoy actualmente en Francia, esta tarde estaré en Montpellier para participar de un debate sobre este tema. Todas las noches en todas partes se plantea la misma lacerante pregunta: ¿Qué podemos hacer nosotros, simples ciudadanos para combatir la desinformación, abrirle los ojos a la gente y detener estas masacres? 


La respuesta es simple, en primer lugar ganar la batalla de la información hablando lo más posible con quienes están a nuestro alrededor (escuelas, empresas, barrios, amigos…) y lo mejor posible es decir contando con conocimientos concretos que permitan refutar los mitos y las mentiras de los medios y con métodos inteligentes y eficaces que permitan combatir los prejuicios, eliminar los tabúes e instalar un verdadero y democrático debate ciudadano. Esto es possible, muchas de las personas que concurren a nuestros debates y a nuestros talleres nos dicen luego que han logrado desbloquear las discusiones y abrir los ojos…
Los crímenes cometidos por Israel, ¿nos prueban que es todo poderoso? Por el contrario Israel se siente cada vez más débil, hasta sus partidarios se dividen. Y si todavía mantiene los beneficios de la impunidad es a causa del apoyo de los EEUU y de Europa. A nosotros, por lo tanto, ciudadanos europeos nos toca presionar a nuestros cómplices dirigentes políticos.


Pregonemos en todas partes que Europa acaba de acoger en los hechos a su miembro número 28. Repitamos en todas partes que Sarkozy que se ha vanagloriado de haber ido a rescatar a todos los prisioneros franceses en el extranjero, ¡no ha movido ni el dedo meñique para defender a Salah Hamouri, un joven franco-palestino prisionero político de Israel! Pregonemos en todas partes que Europa ayuda a Israel a importar productos ilegales y que es legítimo boicotearlo contrariamente a lo que pretende Alliot Marie, Ministra del Interior que eso viola el derecho internacional! Repitamos en todas partes que rechazando el reconocimiento y la negociación con el Gobierno elegido por los palestinos, Europa ha colocado el semáforo en verde para que Israel bombardee Gaza. Difundamos en todas partes que son los fabricantes europeos quienes proveen de armas a Israel con la ayuda de Sarkozy, Merkel y Cía ¡De modo que cuando Israel bombardea y masacra son también Sarkozy, Merkel y Cía quienes bombardean y masacran!


Si explicamos todo eso de manera simple y concreta, ateniéndonos a los hechos, la gente comprenderá y presionará para terminar con esos crímenes. Es responsabilidad de todos. Yo les hablaré esta tarde en Montpellier y luego en Mlhouse, Belfort, Besançon y seguiré luego en Bruselas… 

Hagan circular esta información. Interpelen a sus dirigentes políticos y a los medios. Pero sobre todo convoquen a sus vecinos a movilizarse desde ahora para denunciar estos crímenes, divulgar explicaciones sobre la verdadera historia del colonialismo israelí, por las escandalosas razones económicas por las que EEUU y Europa lo apoyan, para refutar los mitos y las mentiras de los medios que Israel difunde a través de los medios. 

 

Con suficiente presión podremos imponer el respeto al derecho y poner fin a los crímenes. 

1)     Los países europeos deben rechazar al embajador israelí y suspender todos los acuerdos económicos, políticos y militares con Israel 

2)     Hay que boicotear todos los productos israelíes mientras no se respete el derecho. 

3)     Los medios deben ofrecer la palabra a las víctimas y plantear un debate público sobre las mentiras de los medios de propaganda israelíes. 


Fuente: 
michelcolon.info

 

19 MUERTOS Y 60 HERIDOS:

LA IMPUNIDAD DE ISRAEL ES UNA AMENAZA

PARA TODOS

                                                   http://brusselstribunal.org


Incluso para ojos que están dolidos de ser testigos del sufrimiento humano hay algo chocante, algo imposible, en el hecho de ver a soldados israelíes, armados y con máscaras antigas descolgándose con cuerdas sobre la cubierta de un barco de ayuda repleto de civiles —periodistas, parlamentarios, activistas de derechos humanos, madres, médicos— navegando hacia Gaza para romper el inhumano bloqueo que mantiene a un millón y medio de personas entre la vida y la muerte. 


En el Mavi Marmara, que transportaba 10.000 toneladas de ayuda humanitaria, ondeaban una bandera blanca: un símbolo universal de no violencia. También ondeaba una bandera turca, en aguas internacionales, que le otorgaba un estatuto como extensión soberana de Turquía. A pesar de todo, Israel atacó. ¿Para qué lucha Israel? ¿Por su existencia o por la continuación de un régimen de castigo colectivo calculado para destruir a los palestinos? ¿O bien son ambas cosas lo mismo? 19 muertos y 60 heridos. ¿Quién dio la orden? ¿Reaccionará la OTAN ante el ataque a uno de sus miembros? 

 

Un simple asesino público 

No se puede reivindicar el derecho a existir por medio del asesinato. El mismo hecho de que Israel fuera aceptado en el sistema de las Naciones Unidas —en 1948— estuvo condicionado a que Israel reconociera derechos iguales a los árabes, en particular el derecho al retorno de los palestinos. Israel no sólo impidió el retorno de los refugiados sino que en 1967 tomó por la fuerza y ocupó el resto de la Palestina histórica. Desde el momento de su fundación hasta el día de hoy hemos sido testigos de un catálogo interminable de atrocidades israelíes. Debido a sus infinitas atrocidades Israel ha perdido el derecho a cualquier afirmación de legalidad —además es un Estado que se niega a firmar el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares o a plantearse abandonar sus armas nucleares-. 


Gaza es tanto la prisión al aire libre más grande del mundo como el campo de concentración no declarado del siglo XXI. Todo el mundo lo sabe. Las Naciones Unidas lo saben. El presidente de Estado Unidos lo sabe. Decenas de miles de funcionarios de países de todo el mundo lo saben. El bloqueo es una forma de cerrar las salidas y de asesinato lento. Es una atrocidad que está al mismo nivel que el genocidio. En esto cada hombre y cada mujer tiene el mismo deber: la inacción es complicidad y una traición a la humanidad. Todos los derechos legales están con aquellas personas que tratan de acabar con esta situación por cualquier medio. 
La Flotilla de la Libertad es uno de estos intentos: es un rechazo del sufrimiento humano. Su simbolismo es más poderoso que cualquier armada. En este sentido sigue siendo lo que era cuando emprendió este viaje: una señal de colapso del bloqueo. Donde los anteriores barcos solitarios trataban de llegar a Gaza, ahora van en grupos. Seguirán más. Cuando zarpen miles de barcos, ¿qué hará Israel? 


Proceso a Israel 

Israel perdió la batalla por [ganarse a] la opinión publica internacional hace mucho tiempo. Nadie puede olvidar el implacable bombardeo de una población civil prisionera durante la última guerra de Israel contra Gaza. ¿A quién puede esperar persuadir Israel ahora? 
•    Condenamos el ilegal, inmoral e inhumano bloqueo a Gaza y a todas aquellas personas que lo mantienen 

•    Condenamos a Israel 

•    Condenamos el brutal ataque de Israel contra activistas pacifistas en aguas internacionales.

 Declaramos que 700 almas valientes, procedentes de 50 naciones, representan algo real que la propaganda israelí no puede borrar 

•    Lloramos a las 19 personas asesinadas y expresamos nuestra esperanza y solidaridad con las 60 personas heridas. Exigimos a Israel la liberación de todos los activistas detenidos 

•    Apelamos a todas las instituciones internacionales —incluyendo las Naciones Unidas, la Unión Europea y las agencias y organizaciones de derechos humanos— para que se manifiesten claramente acerca de esta ultima atrocidad israelí y que trabajen para acabar con la impunidad israelí 

•    Exigimos un tribunal internacional para juzgar todos los crímenes israelíes, presentes y pasados. Apelamos a la Asamblea General de las Naciones Unidas para que solicite a la Corte Internacional de Justicia una opinión consultiva sobre la legalidad de Israel dentro del sistema de las Naciones Unidas dada su sistemática y flagrante falta de respeto por el derecho internacional y la autoridad moral 

•    Apoyamos todos los esfuerzos por todos los medios para liberar al pueblo de Gaza de su prisión y de su sufrimiento, incluyendo las sanciones y la desinversión contra Israel, un boicot general y el boicot —por parte de las federaciones de trabajadores— de todos los barcos que se dirigen a Israel o vienen de ahí 

•    Apelamos a todas las personas de todas partes del mundo para que expresen su solidaridad con los muertos y heridos, y con los palestinos que están bajo la ocupación, en expresiones locales de indignación ahí donde se considere necesario.

Apelamos a todas las asociaciones, sindicatos, parlamentarios, profesionales y otras personas a que se adhieran a este llamamiento y a sus demandas. Rogamos que se distribuya y se actúe en consecuencia. 



ISRAEL Y EL CRIMEN QUE NO CESA

                                                          Por: Freddy J. Melo

                                                                     

            La nueva acción genocida que acaba de cometer el gobierno sionista ante la estupefacción, el horror y la condena del planeta, y la monstruosa arrogancia con que, sabiéndose impune, la justifica y se declara dispuesto a repetirla, torna inútiles las palabras, pues no hay adjetivos para calificarla. Me limitaré ahora a reproducir algunos párrafos de artículos que he dedicado al tema, presentando debidas excusas a quienes los hayan leído. Suenan como si hubiesen sido escritos hoy. 

                                                                                                         

            Los sionistas de Israel, que en acto, sin igual en la historia, de entrega psicológica al enemigo asumieron el nazismo, descargan su odio, vesania y letalidad contra el acosado pueblo de Palestina casi las veinticuatro horas de casi cada día de casi todos los años de un conflicto creado por imposición y abuso de fuerza, basados en el apoyo imperialista, la complicidad vergonzosa de los subimperios y el miedo de buena parte del mundo, que no se atreve a la protesta. Europa recela porque hace sesenta y tantos años los nazis asesinaron a millones de judíos –y  también de rusos y de muchos otros pueblos, creencias y religiones que no se “victimizaron” a sí mismos– y  tiene complejo de culpa. Los demás temen que se les acuse de antisemitas. Y el imperio yanqui utiliza a esa especie de minirréplica superarmada como su perro de presa en el Medio Oriente, y es a su vez utilizado por el sionismo, ligado a la quintaesencia del poder imperial, para su propósito de fondo. Los sionistas quieren para sí el territorio palestino completo –casi todos sus líderes lo han proclamado– y  desencadenan su transfiguración nazi con ese fin. Por un soldado capturado en acción de guerra, tras reiteradas provocaciones mortales, lanzan su descomunal maquinaria destructiva contra el pueblo de Gaza y quieren que ese pueblo no se defienda y acepte la muerte pasivamente, como los judíos de hace más de seis décadas frente a los nazis. No se perdonan a sí mismos esa debilidad o impotencia histórica y se la pretenden endosar al pueblo al que desean destruir y despojar, usando su inmensa superioridad material alimentada por los yanquis, y su cieno espiritual de odio, racismo e inhumanidad.

 

            El sionismo es en realidad expresión de la extrema derecha judía ultrarreaccionaria y proimperialista, pero aprovechando aquella actitud cómplice y temerosa ha conseguido imponer una visión unívoca, la de que une en sí religión, nacionalidad, política y Estado de Israel. Algo como eso ha sido desiderátum de todos los fascismos y es lo que explica el grado abrumador de intolerancia, insensibilidad ante la muerte masiva, rechazo a todo derecho ajeno y colocación del interés propio sobre cualquier consideración moral o ética. Esa mistificación debe ser despejada: una cosa es el pueblo, en este caso el judío, y otra el poder dominante erigido en su seno, tal como ocurre en todas las demás sociedades de clases.

 

            Lanzados contra el Líbano como respuesta a la captura de unos soldados por Hizbolá, la desproporción inhumana de la violencia empleada, la indiferencia absoluta ante la muerte de inocentes civiles, el inaudito nivel de racismo, la declaración del primer ministro de que “no habrá piedad”, las niñas inscribiendo “mensajes” sobre cabezas de misiles, son manifestaciones capaces de pasmar y suscitar asombro, aun cuando seamos contemporáneos de George Bush (el señor Obama sólo se ha diferenciado hasta hoy por la sonrisa, que ya está empezando a desaparecer) y contemplemos el atroz renacer de hechos como los que simbolizaron las esvásticas.

 

            La indignación con que los pueblos del mundo y los gobiernos decentes están reaccionando frente a la nueva escalada genocida del Estado israelí, indica una ascendente toma de conciencia en torno a uno de los problemas de nuestro tiempo que comprometen más la condición humana. La vesania asesina, impertérrita ante el clamor generalizado, prosigue día a día atacando a una población inerme o forzosamente mal armada. Pero la condena será crecientemente universal y la entente sionista-imperialista tendrá cada vez mayores dificultades, pese a la impotencia cobarde y en buena medida celestinesca de la ONU (frente al crimen actual, que añade a todos los demás atributos perversos el de la piratería, no sabe qué diablos ha pasado y adopta la disposición de “investigar”, batiendo cualquier récord de caradurismo) y la consiguiente inefectividad del derecho internacional ante los poderosos (Washington, que lo viola todo, tal vez confronta una situación de hecho cumplido, pero está dispuesto a no pasar de “lamentarla”, y seguirá cabroneando a su perro de presa).

 

            Los descendientes del martirio de los campos de concentración y las cámaras de gas, transfigurados en su versión sionista como neonazis, se proponen, como he dicho, hacer totalmente suyo el territorio que la ONU, contra todo derecho pues no era su propiedad, les concedió en 1948 y el sionismo asumió como “una tierra sin pueblo para un pueblo sin tierra”: el colmo del racismo, los palestinos no son pueblo, no existen. Los gobiernos israelíes, alternativamente manejados por “extremistas” o “moderados” que cocinan sobre el mismo fogón, han conseguido llevar adelante su política, arrancando tajos territoriales –entre ellos el que contiene a Belén, población tenida como lugar natal de Jesús–; acosando a unos enemigos que nada les hicieron; ganando, mediante el control casi absoluto de los medios de difusión internos, a la  gran mayoría de sus propios ciudadanos; contando con el apoyo material, político y comunicacional del imperialismo yanqui; aprovechando el complejo de culpa de los europeos por los pogromos históricos y la pasividad ante el genocidio hitleriano, lo cual infunde a éstos el temor de ser tildados de antisemitas (sin parar mientes en que los árabes también son semitas y muchos sionistas no lo son), y, basados en esos antecedentes, sintiéndose autorizados, en calidad de víctimas de siempre, para toda clase de crímenes y fechorías. Es lo que Norman G. Finkelstein, hijo de sobrevivientes de Auschwitz y Majdanek, profesor universitario en Chicago, caracteriza así en su obra La industria del Holocausto: “El Holocausto ha demostrado ser un arma ideológica indispensable. Su despliegue ha permitido que una de las potencias militares más temibles del mundo, con un espantoso historial en el campo de los derechos humanos, se haya convertido a sí misma en Estado ‘víctima’, y que el grupo étnico más poderoso de los EE.UU. también haya adquirido el estatus de víctima. Esta engañosa victimización produce considerables dividendos; en concreto, la inmunidad a la crítica, aun cuando esté más que justificada”.

 

            La única salida a este drama desgarrador es la aceptación de la existencia y convivencia pacífica de ambos pueblos en un Estado binacional, solución de máxima profundidad histórica, o en dos Estados respetuosos del derecho internacional. Pero cada vez que hay algún acercamiento en esa dirección, el sionismo se las arregla para torpedearlo. No admite ninguna forma de autodeterminación palestina y por eso niega a Hamas el derecho a gobernar obtenido en elecciones. Lo provoca hasta conseguir de éste una respuesta desesperada. Entonces agrede con toda su capacidad de terrorismo estatal, pero lo hace en condición de víctima, pues el terrorista es el otro. Como dijo el escritor y filósofo Yeshayahu Leibowith, “Israel ha dejado de ser un Estado del pueblo judío y se ha convertido en un aparato de gobierno coercitivo de los judíos sobre otro pueblo (…) No es actualmente una democracia ni un Estado que respete la ley”. Y Yitzhak Laor, poeta y novelista: “Los niños palestinos viven en el miedo y la desesperación (…) La sociedad palestina está desintegrándose, y la opinión pública en Occidente culpa a las víctimas, siempre la manera más fácil de enfrentar el horror. Lo sé: mi padre era un judío alemán”.

 

            He citado tres personalidades judías, lo que indica que en el fondo de ese pueblo hay una reserva moral en lucha por la racionalidad y la decencia. Muchos otros, incluyendo ex militares que han reaccionado con dignidad, están en esa brecha. Y ahora mismo es probable la presencia, como en ocasiones anteriores, de manifestantes protestando en las calles de Tel Aviv, ocultos bajo la hermética censura. Todos ellos claman por “una sociedad libre del militarismo, la opresión y la explotación de otros pueblos”. Junto a la irreductible combatividad de los palestinos, esas voces componen la materia prima de la esperanza y de la paz, cuyo camino único es el de la justicia, como según la escritura bíblica dejó dicho para todos los tiempos el presumiblemente nacido en Belén.

 

 

PALESTINA SE DESANGRA

Y EL MUNDO NO DEBE CALLAR

 

PRONUNCIAMIENTO

 

El mundo entero no debe mirar de forma pasiva y cómplice, como el Estado terrorista de Israel está desarrollando una nueva masacre en Gaza, violando el derecho internacional y humanitario; y desarrollando una nueva faceta de su histórica y permanente política de exterminio físico y político del pueblo palestino, los Peruanos y latinoamericanos, indignados por tanta injusticia y cansados de tanta hipocresía mundial, venimos a declarar públicamente lo siguiente:

 

1. Condenamos el holocausto, los crímenes de lesa humanidad contra el Pueblo Palestino y expresamos nuestro pleno compromiso con los derechos nacionales del pueblo palestino y sus aspiraciones. El logro de una paz justa y duradera en Oriente Medio solo podrá alcanzarse a través de la aplicación de la legalidad y el derecho internacionales, que, tal y como contemplan las resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (NNUU), exigen a Israel su retirada incondicional de los territorios árabes y, en particular, palestinos ocupados en 1967 y garantizan al pueblo palestino su derecho a la autodeterminación y a la creación de un Estado soberano e independiente con capital en Jerusalén.

Así mismo, exigimos una solución justa, digna y definitiva del problema de los más de cuatro millones de refugiados palestinos en los términos de las resoluciones de NNUU, que establecen su derecho al retorno y a recibir indemnizaciones, solución que ha de incluir además el reconocimiento por parte de Israel de su responsabilidad en la tragedia histórica del pueblo palestino.

 

2. Nuestro más firme respaldo a la opción de vida LA RESITENCIA del pueblo palestino contra la nueva escalada terrorista de Israel que ha cobrado mas de 600 muertos y 3500 heridos víctimas indefensas e inocentes en la franja de Gaza, expresión renovada de su determinación de alcanzar su independencia nacional y de construcción de una sociedad plenamente democrática. Con nuestro apoyo y solidaridad contra la guerra queremos además resaltar nuestra defensa del inalienable derecho del pueblo palestino a la libre autodeterminación, la soberanía y la defensa de su territorio frente a la ocupación militar israelí, tal y como reconoce la legislación internacional.

Al tiempo, expresamos nuestro reconocimiento a cuantos ciudadanos israelíes trabajan en defensa de los derechos nacionales del pueblo palestino, y por la paz y la convivencia entre ambos pueblos.

 

3. Nuestra más categórica condena de la permanente actividad terrorista y las humillaciones perpetrados por las fuerzas de ocupaciones israelíes y los colonos contra la población civil palestina. Acciones criminales avaladas por los instigadores y financistas sionistas e imperialistas internacionales.

 

La comunidad internacional no puede seguir asistiendo, impasible, a la destrucción sistemática del pueblo y la cultura palestinos, mientras otorga un trato de favor al Estado Terrorista de Israel. Por todo ello:

 

a)     Reclamamos de NNUU, la Union Europea, la OEA y demás organismo internacionales que garanticen la protección efectiva y el respeto de los DD.HH de la población palestina de Gaza frente a la escalada militar israelí mediante el envío el envío de misiones de paz, ayuda humanitaria y que actúen de manera inmediata y comprometida para forzar al gobierno de Israel a que cumpla con las exigencias de la legalidad internacional poniendo fin a su guerra y su ocupación.

b)    Exigimos al gobierno Peruano y demás países Latinoamericanos rompan todo tipo de relación diplomática y comercial con un Estado Terrorista como el de Israel, promueva la aplicación de sanciones económicas y penales a los criminales de guerra Israelies y  promuevan el logro de una solución justa, digna  y definitiva del conflicto. El terrorismo de Estado que conducen Alan García y Alvaro Uribe en  Perú y en Colombia es financiado y entrenado por mercenarios israelíes y la C.I.A.

c)     Finalmente, llamamos al pueblo Peruano, a los partidos políticos, a la sociedad  latinoamericana y mundial para que incremente sus iniciativas de apoyo efectivo a la población palestina y se movilice para que juntos paremos la ilegal e injusta guerra y la defensa de los derechos nacionales palestinos.

 

El fin de la Guerra, la represión y de la ocupación israelíes junto con el reconocimiento y ejercicio de los derechos nacionales palestinos es la condición ineludible para el establecimiento de una paz justa y duradera en Oriente Medio sobre la base de la convivencia, la cooperación y el reconocimiento mutuo entre sus pueblos.

 

De nosotros depende

…que detengamos la impunidad del estado terrorista de Israel

…que detengamos los crímenes de lesa humanidad

…que se respeten los derechos humanos en palestina

…que se respete la voluntad del pueblo palestino de elegir su gobierno

…detener el avance del sionismo e imperialismo en todas sus formas

Paz con Justicia y Dignidad para Palestina

 

MDP: DIGNIDAD NACIONAL

DIRECCION POLITCA NACIONAL

 

 

 
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