Operación Impala (1962)


 
 
20.000 kms. en motocicleta a través de África
 
El Viaje.
    La Operación Impala se planteó desde el inicio como un reto, una aventura en la cual se debían de enlazar las dos ciudades africanas más apartadas entre sí, Ciudad del Cabo y Túnez (ambas ostentan respectivamente los récords de latitud Sur y Norte del continente africano) en un viaje de 20.000 km. a bordo de unos prototipos de Montesa inicialmente poco fiables para tal empresa.
 
   Para tal fin fueron elegidos cuidadosamente los integrantes de la expedición: Tei Elizalde, campeón de España de motocross y uno de los mejores velocistas del momento, Enrique Vernis, Rafa Marsans y Oriol Regás, pilotos punteros y habituales de las carreras y rallys, además de empedernidos aventureros, y Manuel Maristany, alejado del mundo del motor pero con una tarea clave: inmortalizar en papel y en negativo las peripecias de la Operación Impala.
 
   Empezó por fin el viaje y tras atravesar Sudáfrica se internaron por Rhodesia, hoy Zimbabue, y lo hicieron en la época menos propicia, la época de lluvias. Los caminos embarrados acabaron con la mayoría de los integrantes por los suelos en numerosas ocasiones, llevándose la peor parte Maristany, que a base de trompazos iba asumiendo y aprendiendo el oficio de piloto todo-terreno. Más tarde y ya en territorio de Tanzania descubren el Kilimanjaro. Visitan la tribu de los Tonga, donde reparten banderitas de Montesa a los nativos y convierten el poblado en un sarao propio de Bienvenido Mr. Marshall. Intentan entrar en Sudán por Uganda, pero el puesto fronterizo sudanés les impide el paso, por lo que tienen que volver a Nairobi e intentarlo por Etiopía.

   Llegan a Isiolo, en la frontera de Kenya con Etiopia, sin mayor contratiempo a pesar de haber cruzado el Distrito de la Frontera Norte, una de las zonas más peligrosas de Africa. De hecho hacía pocas fechas una expedición suiza había sido diezmada por una banda de somalís.

   Y esta se puso en marcha a principios de enero de 1962 en Ciudad del Cabo. Aparte de los tres prototipos Montesa de 175 c.c. ensamblados en su fábrica de Esplugas de Llobregat se les unió un Land Rover como vehículo de apoyo adquirido en Ciudad del Cabo. Montesa sufragaba la mitad de los gastos de expedición y la firma Wynn's se hacía cargo del resto. Montesa por su parte se curó en salud y les hizo firmar a los integrantes de la expedición un documento por el que Montesa se desligaba de toda responsabilidad por los riesgos y percances que pudieran sufrir en el transcurso de la travesía.
 
   Las Montesas calzaban neumáticos de calle y las duras pistas de este agreste territorio hicieron mella en ellos, con continuos pinchazos provocados por los espinos. Cruzan Etiopía, pasan sin problemas la frontera con Sudán y alcanzan, atravesando el desierto Nubio, su capital, Jartum. Continúan la estela del Nilo y amanecen un buen día a los pies de las pirámides, a las que un agotado miembro de la expedición confunde con extrañas montañas. Del Cairo a Alejandría, y de ahí bordeando el Mediterráneo hasta Túnez, el fin de la aventura. Pero todavía les quedaba la última prueba, pasar una terrorífica noche de tempestad en cuarta clase, los fondos los tenían prácticamente agotados, del barco que le llevaba a Marsella.
 
La moto.
   Culminada con éxito la Operación Impala el prototipo pasó del anonimato a ser bautizado con el nombre de la expedición que lo puso a prueba y desde entonces la Montesa Impala se ha convertido en un clásico más que polivalente. De hecho es uno de los pocos modelos en el mundo de la moto que ha visto más transformaciones. Del uso cotidiano para el que se concibió, ha visto también como se utilizaba como moto de trial, de motocross y de velocidad. Diferentes y radicalmente opuestas actividades que prueban una vez más la versatilidad de esta moto de leyenda que obtuvo el premio Delta de Oro en 1962 al mejor diseño.
   El padre de la montesa Impala fue Leopoldo Milá, que empezó a trabajar de operario en la empresa Permanyer-Montesa y acabó como socio y creador de sus modelos. Corría el año 1961, la fábrica Montesa de Espulgas de LLobregat apenas tenía un año de vida y se reclamaban nuevos modelos para la cadena de montaje. Leopoldo tenía un prototipo en mente de 175 c.c. un novedoso diseño de motocicleta de dos tiempos, cómoda, robusta y económica que contaba con un depósito elevado y un singular asiento en forma de guitarra. La fiabilidad debía de ser su punto fuerte y el banco de pruebas que eligió no podía ser más exigente. Un recorrido exhaustivo de tres meses y 20.000 kms. por las peores carretera y pistas posibles, las de África.
 
El viaje en la hemeroteca:
 
 
 
 
El libro.
"Operación Impala" es un libro ameno e instructivo que se lee como una novela de aventuras y / o como un relato iniciático. Las citas de Homero no le vienen grandes en absoluto. Los riesgos que corren los protagonistas son muy reales: los accidentes, el agua contaminada, los gérmenes patógenos, los parásitos externos e internos que causan esas tremendas enfermedades africanas, los ataques de los bandidos, las actividades de las Administraciones públicas... Hoy no se podría repetir este viaje. En su día transcurrió mayormente por territorios gobernados por el Imperio Británico. El nivel de seguridad pública era justo el suficiente como para plantearse la expedición.
 
 
El autor.
Manuel Maristany Sabater nació en Barcelona en 1930 y estudió la carrera de Derecho en la Universidad pero de profesión es ante todo un viajero, fotógrafo y escritor. Participó en la Operación Impala no por sus afición hacia el motociclismo, el se decantaba más bien por deportes menos contaminantes como el esquí o el alpinismo, pero sus maneras con la cámara de fotos y su amena e interesante prosa le convirtieron en una pieza fundamental de la expedición. Día a día recogía en su diario todas las aventuras y anécdotas del viaje e inmortalizó con su cámara todas las peripecias, paisajes y gente con las que el y el equipo se toparon en los más de 20.000 km que duró el viaje. A su pasión por los viajes le acompaña también su pasión por los trenes de vapor, habiéndoles dedicado ya varios libros. Con La enfermera de Brunete (2006), su último libro, Maristany se desvincula radicalmente de lo anteriormente publicado y se adentra con una novela en la cual retrata a la burguesía de la Guerra Civil española.
 
Algunas imágenes:
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El documental.
 
Hace casi 49 años, en diciembre de 1962, se proyectó un documental (en color) sobre la Operación Impala, en el cine Savoy de Molins de Rey.

29 de noviembre de 1962:
 


1 de diciembre de 1962: 
 

8 de diciembre de 1962:
 
 
 
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