Técnicas

TÉCNICAS DE RELAJACIÓN

La propuesta de la relajación es separarse de ciertas actividades que someten al cuerpo a un excesivo estrés. La mayoría de las técnicas de relajación consisten en un entrenamiento de los músculos del cuerpo para evitar tensiones ocultas. Las técnicas de relajación también enseñan a los individuos a reconocer ligeras tensiones de la vida diaria lo que les permite afrontarlas. Cuando un individuo está estresado, se activa la llamada "respuesta de lucha o de arrebato", con la que la persona sufre un incremento en la frecuencia cardiaca, la tensión arterial y la frecuencia respiratoria. Uno de los instrumentos más utilizados por los terapeutas es la respiración profunda, puesto que la tensión produce por sí misma cambios en la respiración.

Las personas sometidas a estrés tienden hacer respiraciones cortas y superficiales. La meditación es la forma de relajación que utiliza la respiración y las posturas del cuerpo para mejorar la agilidad, tanto física como mental, y reducir la tensión lo que permite una relajación del cuerpo. La meditación postula la felicidad como un estado de tranquilidad y equilibrio internos, con paz interior y armonía como pilares de la terapia.

Sin embargo, desde finales de la década de 1950, reapareció el interés por el estudio de la consciencia, y de una manera concreta por los aspectos y técnicas relacionados con los estados alterados de consciencia: los sueños, la meditación, los mecanismos de realimentación (o bio-feed-back), la hipnosis y los estados inducidos por drogas. El impulso en la investigación del sueño y la actividad onírica estuvo influido por un hallazgo relacionado con la naturaleza de la consciencia, al descubrirse un indicador fisiológico del estado de ensoñación: a intervalos de unos 90 minutos, aparece una fase de movimientos oculares rápidos (Rapid Eye Movement: REM) que coinciden con unas ondas cerebrales encefalográficas similares a las que se observan en el estado de vigilia. Si se despierta al sujeto durante esta fase REM, casi siempre es capaz de recordar sueños, lo que no ocurre cuando es despertado en otras fases. Este, y otros descubrimientos, demostraban con claridad que el sueño debía considerarse como un estado activo, y no pasivo, de consciencia.

En la década de 1960, la búsqueda de un estado más elevado de consciencia a través de la meditación se tradujo en un interés creciente en la práctica del zen y el yoga procedentes de culturas orientales. En Estados Unidos se extendió la práctica de programas de entrenamiento auto-dirigidos, basados en la relajación física y la atención dirigida, como la meditación trascendental. Las técnicas de bio-feed-back también se popularizaron. En ellas, el sujeto trata de someter a un control voluntario ciertos sistemas orgánicos involucrados en el control de la presión arterial o la temperatura corporal para de este modo controlar ciertas respuestas. Por ejemplo, se descubrió que este entrenamiento permite controlar hasta cierto punto el patrón de las ondas cerebrales, sobre todo en los llamados ‘ritmos alfa”, relacionados con estados de relajación y meditación. Este hecho fue relevante para las personas interesadas en la meditación y el estudio de la consciencia, y promovió muchos programas de Meditación.