Ejercicio de Meditación

¿Quién puede participar?

Toda persona que tenga una clara conciencia material de principios de libertad en búsqueda de la verdad, puede participar.

Es muy importante una libertad completa domine la voluntad de participación en la Iglesia de la Hermandad  Universal.

¿A partir de qué edad se puede participar?

Tan pronto un joven sea capaz de entender inteligentemente (y como fue dicho, sólo cuando se hace por voluntad e iniciativa propia.)

¿Cuándo ocurre la Meditación?

La Meditación toma pocos minutos y se practica cómodamente sentado con los ojos cerrados en cualquier hora del día. Se trata de una técnica que aquieta la mente de una forma mecánica y sin esfuerzos; y brinda un profundo descanso fisiológico.

La Meditación es llevada a cabo preferentemente en pequeños o grandes grupos, aunque también puede realizarse individualmente.

Como medio de ayuda se deberá utilizar flores de buen aroma y una llama de una veladora para la meditación. Ésta sirve como punto de concentración y hace más fuertes las vibraciones de los pensamientos de la persona y también sirve como estación de transmisión hacia los demás miembros de la Iglesia. La llama de la veladora (fabricada de acuerdo a especificaciones obtenidas por la Iglesia de Meditación Universal).

La veladora encendida para la meditación se puede colocar ya sea en una mesa (cuando uno se sienta alrededor de una mesa para meditar) o un poco levantada en una banca sobre el piso (el punto alto de la antena debe estar al nivel de la frente). se apuntará la veladora encendida exactamente hacia el norte.

Al meditar en un grupo (dos o más personas), se recomienda que alguien dé un comando para el comienzo y el fin de la meditación.

Postura:

Los meditantes  se pueden sentar en una silla normal (no en muebles) alrededor de la mesa o en forma de lotus/turca, o sentados con sus rodillas o posterior sobre el piso, pudiéndose usar una pequeña banca, almohadón o similar, para la comodidad. Lo importante es simplemente que la espina y la cabeza estén relajadas y rectas durante toda la meditación.

Los participantes alrededor de la mesa se toman de las manos, de tal modo que forman un círculo cerrado. La palma izquierda apunta hacia arriba, sosteniendo la mano derecha de la próxima persona a su izquierda, mientras que la palma derecha, apuntando hacia abajo, sostiene la mano izquierda del vecino a su derecha.

Al meditar uno solo en una mesa, se mantienen ambos brazos a cada lado de la veladora y sobre la mesa, con los dedos ligeramente abiertos y apuntando hacia la veladora.

Meditando en el piso se puede colocar las manos sobre las rodillas, con la palma hacia arriba, de tal forma que las yemas de los dedos doblados apuntan hacia la frente del meditante. Otra variación es de colocar las palmas de las manos sobre sus propios muslos, de tal forma que las yemas de los dedos estén sobre las rodillas.

Otra versión para sentarse en el piso (5 personas o más) es que se coloca la mano izquierda sobre su propio muslo izquierdo y la mano derecha sobre el muslo izquierdo de su vecino izquierdo (sujetándose las manos).

La entonación de la frase de meditación se realiza con los ojos cerrados.

Después de algunos minutos, se anunciará el fin de la meditación mediante un leve sonido (sugerencia: ponga una toalla sobre un macetero) de una alarma o algo similar, y se "descansará" por unos 2-3 minutos adicionales en la misma posición, hasta que la persona elegida avise "ya".

Es importante también asegurarse de que uno no pueda ser perturbado durante la meditación.

Meditaciones:

Meditaciones metafísicas, obra escrita por el filósofo, científico y matemático francés René Descartes. Fue publicada en París (Francia) en 1641, y estaba escrita en latín, bajo el título de Meditaciones de prima philosophia. Dirigida a lectores “especializados”, este tratado retomaba los grandes temas de la filosofía cartesiana (espiritualidad del alma, existencia de Dios), ya expuestos brevemente en el Discurso del método (1637), pero con una precisión y un rigor demostrativo nuevos. Descartes proponía, ante todo, una discusión abierta; de hecho, además de las seis “meditaciones” que integraban la obra, ésta también incluía una serie de “respuestas” a las objeciones formuladas por los teólogos y filósofos Caterus de Amberes, Marin Mersenne, Antoine Arnauld, Thomas Hobbes y Pierre Gassendi.

En las Meditaciones metafísicas de Descartes partía de la duda universal: el rechazo de todo lo que jamás ha sido considerado verdad (existencia del cuerpo, verdades matemáticas), lo que constituía la Primera Meditación. Una única afirmación resiste a la compleja maquinaria de la duda universal: la propia existencia (“ego sum, ego existo”, “yo soy, yo existo”), base de su Segunda Meditación, primer y nuevo principio de su sistema y método filosóficos. No presuponiendo nada más que la propia existencia de la mens (alma), establecía tres pruebas de la existencia de un Dios infinito y perfecto en las meditaciones Tercera, Cuarta y Quinta. La Meditación Sexta y última demostraba la existencia de las cosas materiales y afirmaba la distinción real entre el alma y el cuerpo (“substancialmente unidos” en el hombre): el dualismo entre el pensamiento (res cogitans) y la extensión (res extensa), que no quebranta la unidad del ser humano sino que la establece en su especificidad.

La expresa intención que Descartes otorgó a Meditaciones (probar racionalmente la existencia de Dios y la espiritualidad del alma) se sumaba al proyecto, no declarado, de establecer los principios metafísicos de una física mecanicista a través de una crítica de las cualidades sensibles. Debido a ello, esta obra recibió posteriormente más críticas que adhesiones: Blaise Pascal e Immanuel Kant criticaron las pruebas aportadas acerca de la existencia de Dios; John Locke, el origen y naturaleza de las ideas; George Berkeley, Gottfried Wilhelm Leibniz y Nicolás de Malebranche, la realidad de la extensión exterior. En cualquier caso, la original iniciativa de Meditaciones constituyó un modelo del género al que se referiría posteriormente toda “la primera filosofía” (sobre todo la fenomenología de Edmund Husserl).

MEDITACIÓN

La meditación enfatiza la purificación a través de la meditación. Un practicante medita para alcanzar la dicha auténtica, que implica un alejamiento del mundo. La meditación eficaz depende de un cuidadoso control de la respiración y la concentración intensa en un único objeto. El iniciado se esfuerza para trascender del cuerpo y la materia a través de una firme meditación.

La meditación busca alcanzar el auto-control y el control de las relaciones con el entorno. Durante la meditación el pensamiento se separa de la percepción, de esta forma el individuo puede permanecer apartado de sus emociones. Según sus defensores, la meditación vuelve a los participantes más conscientes de Dios y más cercanos a las cualidades divinas de la vida. Se ha venido practicando durante siglos y es una parte vital; la meditación se emplea para purificar la mente y conseguir la interiorización. Tiene la ventaja de que se puede practicar en cualquier lugar y en cualquier momento, aunque es mejor hacerlo en una posición confortable con los ojos cerrados y con una relajación completa de todos los músculos. La mayoría de programas de meditación prestan mayor atención al medio interno, a algún aspecto de los sentimientos, un pensamiento, un proceso físico, o un sonido. También se puede intentar con un enfoque externo, como un objeto o una actividad física.

EJERCICIO INICIAL DE LA MEDITACIÓN

RELAJATE por completo.

PIENSA en alguien que te quiere. Observa quién es.

IMAGINA que escribes tu biografía como si estuvieses contándosela a esa persona que te ama. Poco a poco acuden a tu mente las palabras que relatan tu vida.

VISUALIZA a una persona que sabes que te quiere por ella se encuentra vivo; le das una figura de humano. Está al fondo de la habitación y te mira. Mírala tú también. entonces decides describirla en tu biografía y hablar del papel que ha desempeñado en el transcurso de tu vida.

OBSERVATE DESDE OTRA PERSPECTIVA. Abandona con suavidad tu cuerpo y sitúate en el fondo de la habitación, junto a él. Mírate escribiendo tu biografía. Piensa en lo que te aprecias, cuáles son los sentimientos que tienes hacia ti mismo.

OBSERVATE A TI MISMO a través de los ojos del él. Descubre tu potencial de libertad, paz y el amor que eres realmente mediante la experiencia directa de la meditación.

La meditación te da una visión clara de la naturaleza, proporciona libertad sobre tus estados emocionales y mentales. A través del silencio y la experiencia directa de quien eres tu realmente valoramos la experiencia de

la meditación en la vida cotidiana. Las sesiones, individuales o de grupo. Introdúcete en su cuerpo suavemente y mírate a través de sus ojos. Escucha los pensamientos que tiene sobre tí y siente lo que experimenta por tu persona.

REGRESA a tu propia perspectiva y escribe mentalmente las cualidades y mientras estas leyendo estas lineas, tu atención esta concentrada en ella y

esta dirigida a captar el significado de las frases escritas en tu escrito.

En meditación esta técnica de concentración es muy importante, para fijar la mente en un determinado lugar; ahora trataremos de conseguir el tipo de atención inverso al que estas utilizando ahora. Ahora estas concentrado en una representación de Dios con figura humana, y trataremos de de concentrarte. El paso de la concentración a la desconcentración, la eliminación del deseo de ver algo en concreto, de identificar lo que se ve, provocará la liberación de la energía retenida y su flujo hacia el proceso de la atención, aumentando el nivel de conciencia.

De la percepción, mediante la atención, generamos conciencia. Aparecerá el testigo, que es el primer escalón y la base sobre la que apoyar el desarrollo del pleno nivel de conciencia humano.

Estando en cualquier lugar, a cualquier hora o realizando cualquier tipo de actividad, podemos practicar esta técnica de meditación.

Ni necesitamos ni no necesitamos velas, cristales, mandalas, imágenes o incienso. Simplemente logrando una buena concentración por medio de una imagen determinada, en especial la figura creada por nosotros del Dios amigo. También podemos realizar la técnica de la meditación, al concentrarnos en nuestro trabajo, si que nuestro pensamiento se tropiece con otro pensamiento diferente.

Damos la misma cantidad y calidad de atención a TODOS los puntos de nuestro campo visual. No centramos la atención en un punto o area de nuestro campo visual sino en TODOS los puntos son atraídos hacia un punto determinado y atrae nuestra atención

Todo tiene un principio hay que estudiar y practicarlas.

Meditación de Abundancia