Plantas medicinales

Almendro 

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Nombre científico: Prunus dulcis

 

Descripción: Árbol caducifolio de 4 a 10 metros de alto, con la corteza gris oscura, muy agrietada, y la copa irregular, muy ramificada. Hojas lanceoladas, con los márgenes aserrados y bellas flores blancas o rosadas, que aparecen antes que las hojas. Fruto en forma de drupa ovoide, aterciopelada, que recubre un endocarpo leñoso en cuyo interior se encuentra una única semilla comestible.

 

Suelo: es poco exigente en cuanto a tipo de terrenos, se adapta bien a los secos y pedregosos, prefiriendo los calizos.

 

Clima: cálido y seco. En los climas fríos, como los del interior de la Península, se desarrolla bien y se cultiva como ornamental o para delimitar campos, pero apenas producen almendras pues éstas son muy sensibles a los fríos tardíos.

 

Parte útil: las flores y los frutos (almendras)

 

Reproducción: por semilla (la almendra) y esqueje.

 

Recolección: Florece en enero o febrero y las almendras maduran a final del verano, que es cuando se cosecha.

 

Propiedades: Laxante, antiinflamatorio, emoliente y cicatrizante.

 

Las almendras constituyen un alimento muy nutritivo y altamente energético. Resultan muy adecuadas para restablecer las fuerzas en personas debilitadas por una convalecencia o una anemia.

Son muy digestivas y tienen un efecto laxante, además de contribuir a la reducción de las inflamaciones del intestino. Tradicionalmente han sido consideradas como un excelente remedio para atajar el catarro con tos, la bronquitis y los procesos febriles.

El aceite de almendras es muy eficaz como hidratante y protector de piel, y está especialmente indicado para pieles resecas y delicadas y para tratar dermatitis, eccemas, heridas superficiales, rasguños, rozaduras y quemaduras leves. Tonifica, repara y devuelve la tersura a la piel. Por esto forma parte de la fórmula de muchos cosméticos y cremas protectoras.

 

Las almendras de la variedad amara son altamente tóxicas, pues liberan ácido cianhídrico que al contacto con la saliva o con agua pueden acarrear una grave intoxicación.

 

Calendula

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Nombre científico: Calendula officinalis

 

Descripción: Planta herbácea anual, de entre 20 - 60 cm de alto, con el tallo erecto y hojas alternas, lanceoladas y semiabrazadoras. Flores en capítulos solitarios de color amarillo anaranjado. Frutos espinosos.

 

Suelo: es muy poco exigente, y aunque le gustan los terrenos calizos, arenosos e incluso pedregosos, se desarrolla muy bien siempre que esté en suelos fértiles, profundo, frescos y bien abonados.

 

Clima: todo tipo de clima, aunque prefiere los templados.

 

Parte útil: flores frescas y secas.

 

Reproducción: por semillas. Siembra directa o en semillero.

 

Recolección: las flores cuando están en plena floración, generalmente de junio a julio. Se secan rápidamente a la sombra en capas finas.

 

Propiedades: Antiinflamatoria, cicatrizante, vulneraria, antiséptica, antibiótica, colerética, antiparasitaria, funguicida, desintoxicante.

 

La caléndula ha probado ser muy eficaz para tratar irritaciones de la piel, rasguños, arañazos, rozaduras, cortes y picaduras de insectos y de medusas. También urticarias, picores, verrugas, callos, durezas en los pies hongos (el pie de atleta) y acné. Acelera la cicatrización de las heridas cutáneas, favorece la irrigación sanguínea en la zona afectada y combate la posible infección.

En uso tópico se aconseja para tratar las encías inflamadas y las inflamaciones vaginales. Ayuda a regular el ciclo menstrual, contribuye a suavizar los dolores de la regla y evita flujos menstruales excesivos o irregulares.

Por vía interna se usa par expulsar los parásitos intestinales y ayuda eliminar trastornos biliares leves en caso de gastritis, colitis y desajustes digestivos.

La planta fresca puede provocar irritación por contacto directo. Debe ser evitada durante el embarazo y la lactancia.

 

Espliego o Lavanda

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Nombre científico: Lavandula officinalis o Lavanda angustifolia.

 

Descripción: Planta leñosa perenne y muy aromática, de altura aprox. 40 - 100 cm., muy ramificada. Las hojas son numerosas, alargadas, casi lineales, de color verde azulado, recubiertas de una fina capa pilosa. Tallos cuadrangulares, sobre los que brota una espiga densa de flores azuladas.

 

Suelo: tiene preferencia a terrenos áridos y calizos, pobres en materia orgánica.

 

Clima: cálido y seco. Resiste las heladas y no le perjudica la humedad esporádica.

 

Parte útil: las flores en seco, las espigas floridas para esencia.

 

Reproducción: por semillas, esquejes o división de pies. Las semillas, preferiblemente de menos de un año, se siembran en otoño o febrero en un semillero protegido o maceta. Dado que la siembra es difícil, es mejor recurrir a plantar esquejes o dividir los pies, procurando en este caso proporcionar riego regular hasta su enraizamiento completo. Los esquejes conviene cortarlos de ramas jóvenes de plantas adultas (de 6 a 8 años) con una longitud de 12 a 15 cm. Los esquejes se cortan  y se plantan en primavera, enterrando sus dos terceras partes. La división de pies se puede hacer desde noviembre hasta marzo.

 

Recolección: la recolección se hace en tiempo seco, aprox. a finales de agosto cuando las flores de la mitad superior de la espiga están bien abiertas y las de tercio inferior de aquélla algo pasadas. Se cortan las partes florales por encima de las hojas terminales de los tallos y lo más temprano posible, después de que se haya secado el rocío matinal. Conviene hacer un corte anual para que rebrote con más fuerza.

Las flores se secan a la sombra sin que la temperatura exceda los 35º C.

 

Propiedades: Sedante, antidepresiva, digestiva, carminativa, antiséptica, antibacteriana, diurética, antiespasmódica, cicatrizante.

 

La lavanda, además de ser una planta indispensable en perfumería y cosmética, es uno de los mejores remedios naturales para combatir el exceso de nervios. Es a la vez sedante y digestiva. La infusión reduce la irritabilidad nerviosa, la ansiedad, el pánico y el insomnio. Alivia el dolor de cabeza.

 

Es eficaz en casos de indigestiones provocadas por estados nerviosos, calma los espasmos gastrointestinales y el cólico y evita la aparición de gases y flatulencias. El aceite esencial de lavanda se utiliza como antiséptico y cicatrizante para lavar y desinfectar heridas en la piel, llagas, úlceras y quemaduras. Produce alivio en dolores musculares y se ha indicado para tratar el acné, eccemas crónicos, las infecciones bucales y de garganta.

Evita la presencia de polillas y piojos.

No ingerir el aceite esencial y evitarlo en cualquier caso durante el embarazo y la lactancia.

 

Limonero

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Nombre científico: Citrus limon

 

Descripción: Árbol de porte modesto, que apenas alcanza una altura máxima de 5 metros. El tronco es grueso con la corteza gris pardusca y la copa es redondeada. Hojas elípticas, duras, don los márgenes ligeramente ondulados.

Las flores son blancas, muy aromáticas, que aparecen agrupadas en ramilletes en las axilas de las hojas. El fruto es el limón, que se compone de una corteza fina, de color amarillo y un interior esponjoso, dividido en gajos.

 

Suelo: Se adapta a casi todo tipo de suelos, aunque prefieren los de composición media (ni sueltos, ni pesados), frescos, profundos y fértiles (ricos en humus).

 

Clima: Árbol de clima cálido, que no soporta ni los fríos intensos con heladas, ni las temperaturas superiores a los 40º C.

 

Parte útil: las flores, hojas y los frutos. De la corteza del fruto se obtiene la esencia de limón.

 

Reproducción: Aunque se pueden reproducir por estaca o acodo, lo más habitual es la siembra de semillas de naranjas amargas, que a los dos o tres años se injertan (entre junio y agosto) con una estaca de limonero. Las semillas para siembra deben permanecer en el fruto hasta poco antes de ser sembradas, pues fuera de él se secan y pierden su poder germinativo a las pocas semanas.

 

Recolección: Si el clima es benigno florece casi todo el año. Los frutos se cosechan cuando están maduros.

 

Propiedades: Vitamínico, remineralizante, antibacteriano, antiséptico, antioxidante, diurético, depurativo, antianémico, hemostático local, digestivo, carminativo, antidiarreico, antiemético, vermífugo, febrífugo, analgésico, antirreumático, cicatrizante, demulcente, hidratante.

 

Las virtudes curativas y reparadoras del limón son numerosas y variadas. Es una fuente privilegiada de vitamina C, de la que aporta hasta 53 mg por cada 100 gramos de limón consumido, lo que hace del limón una magnífica arma preventiva contra la acción de virus y bacterias, al aumentar las defensas del organismo con la activación de glóbulos blancos. Recomendable para estados de debilidad y anemia.

 

En forma de zumo es excelente para combatir infecciones respiratorias como la gripe, pero también los trastornos digestivos y hepáticos.

Estimula las secreciones gástricas y ejerce una acción reparadora sobre el aparato digestivo en su conjunto. Alivia la acidez estomacal, la gastritis y es eficaz para evitar o frenar el vómito y para expulsar los parásitos intestinales. También es útil para tratar infecciones urinarias, gota y dolores reumáticos gracias a sus poderosas virtudes diuréticas y depurativas. Tonifica los vasos sanguíneos y el corazón y resulta eficaz para bajar la tensión arterial. Ha quedado demostrada su utilidad en estados de fragilidad vascular, pues actúa sobre varices, hemorroides, flebitis y sabañones.

 

Favorece la cicatrización de las heridas y presenta un efecto protector e hidratante en la piel. Se ha indicado, en aplicación externa, para curar irritaciones, llagas, úlceras, el acné, y acabar con los herpes (herpes labial) y, en forma de gargarismos para las anginas y la faringitis.

 

Romero

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Nombre científico: Rosmarinus officinalis

 

Descripción: Planta leñosa aromática, perenne, muy densa y ramosa. Altura hasta 200 cm. Hojas abundantes, casi lineales, duras, de color verde oscuro por el haz y blanquecinas por el envés. Flores de color azul pálido o liláceo, sentadas, bilabiadas, agrupadas en las axilas de las hojas.

 

Suelo: se adapta bien a la mayoría de suelos, pero prefiere el suelo calcáreo, ligero, arenoso y bastante seco.

 

Clima: templado y templado-cálido.

 

Parte útil: las hojas secas y las plantas florecidas para esencia.

 

Reproducción: por semillas o esquejes. Las semillas se siembran en primavera en semillero. Pero el medio más rápido y seguro es la reproducción por esquejes. En marzo se cortan ramitas de unos 15 cm de una planta de por lo menos dos años, que estén bien desarrolladas y se entierran a media altura. El enraizamiento tarda unos dos meses y se pueden trasplantar en otoño o en la primavera siguiente.

 

Recolección: se cortan ramas a una altura mínima del suelo de 30 cm después de la floración para secarlo, o en plena floración y en tiempo seco y soleado para su destilación.

 

Propiedades: Tónico estimulante, antiinflamatorio, antiespasmódico, aperitivo, digestivo, carminativo, hepatoprotector, colerético, antiséptico astringente, expectorante.

 

El romero, tan característico del paisaje mediterráneo, destaca por la intensidad de su fragancia. Tiene un altísimo potencial curativo muy desarrollado en la medicina popular. Es un excelente estimulante circulatorio que favorece la irrigación sanguínea del cerebro. Al aumentar la oxigenación del cerebro, facilita la concentración y la retención de conocimientos. Contribuye a eliminar la jaqueca, sea de origen nervioso o digestivo, y tiene un efecto reparador que reequilibra las funciones de los órganos afectados después de una larga enfermedad o en situaciones de debilidad crónica. También es un tónico digestivo que facilita la secreción de fluidos gástricos y la salivación. Ayuda a recuperar el apetito tras una indisposición estomacal. Produce un efecto restaurador en hígado y vesícula, arreglando los daños causados por trastornos digestivos, alimentos en mal estado e intoxicaciones.

Favorece la expulsión de los cálculos biliares y evita la aparición de gases y flatulencias. Ayuda a regular el flujo menstrual y atenúa los dolores asociados a la menstruación (jaquecas, calambres musculares y dolor de espalda). En uso externo se ha empleado como remedio para los dolores reflejos provocados por inflamaciones en las articulaciones. Con este fin se suele utilizar alcohol de romero.

 

Evitar tomar aceite esencial por vía oral, incluso en uso tópico, en personas alérgicas o sobre pieles delicadas o alteradas.

 

 

 

 

 

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