Cañas de cabello de ángel

INGREDIENTES

  • Hojaldre
  • Cabello de ángel
  • Azúcar glas

PREPARACIÓN

Si el hojaldre es congelado, dejamos que se descongele bien a temperatura ambiente.

Precalentamos el horno a 200 grados (o la temperatura que recomiende las instrucciones de uso del hojaldre).

Espolvoreamos la superficie de trabajo con abundante azúcar glas y ponemos la lámina de hojaldre encima. Sobre él, añadimos más azúcar glas. Estiramos la masa con un rodillo. Esto hará que se pegue bien el azúcar y que luego no nos quede tan gordo.

Ahora cortamos el hojaldre en tres tiras, a lo largo. En el centro de cada una, vamos poniendo el cabello de ángel, con ayuda de dos cucharillas, dejando los bordes limpios, para poder cerrar las cañas. 

Doblar uno de los bordes, a lo largo, sobre el relleno. Doblar después el otro, para cerrarlo. Presionar un poco para que se pegue el hojaldre (no mucho, que si no se espachurra). Podemos humedecer el cierre con un poco de agua, para ayudar a que el hojaldre se pegue mejor. Darle la vuelta, para que siempre nos quede abajo el cierre del hojaldre (si no, se abren el el horno). Cortar a la longitud deseada.

Yo, en esta ocasión, quería obtener seis cañas larguitas, así que he cortado cada una de las tres tiras por la mitad.

Todo esto lo podéis ver mucho más claramente en las fotos que he puesto en el blog.

¿Veis? Es más largo de explicar que lo que es realmente...

Ahora ponemos nuestras cañas (con el cierre para abajo) sobre una bandeja de horno, preparada con papel de horno.

Horneamos hasta que el hojaldre esté doradito, unos 10 minutos, dependiendo del horno. Cuando estén a nuestro gusto, las dejaremos enfriar a temperatura ambiente.

Una vez frías, sólo nos queda espolvorear con azúcar glas, para que queden como nevaditas y... ¡listo!


Un consejo: ¡frías de la nevera están más ricas!

Más recetas en www.aminomegustacocinar.blogspot.com.es
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