Un hornito a leña de trinchera

                                                                                                                                                                          Por    Dante Darío Alberro. 


Hace varios años ya, en unas vacaciones de verano les propuse a mis sobrinos hacer cerámica. Para ello tendrían que conseguir algo de pasta para cerámica; de mi parte llevaría unos engobes ya preparados para darle terminación a los trabajos.

La pregunta lógica fue: “¿dónde se hornearían las piezas?”. La respuesta: hacer un hornito dentro de una trinchera cavada en el suelo en pendiente, que existía detrás de su casa. Con algunos materiales sobrantes de una construcción y el barro superficial que teníamos a mano se tendría que resolver todo.

Primero me tocó hacer de profesor de mis sobrinos y mis dos hermanas, que también se animaron a modelar algo... terminadas las piezas y ya en proceso de secado, encaramos la construcción del horno,

Con unos pocos ladrillones huecos (de los que se usan para losas de techo), algunos ladrillos rojos comunes y unas varillas de hierro, sacamos de la “galera del mago” el horno que veremos acá.

No sólo funcionó bien, gracias al tiro natural que se produce debido a la pendiente, sino que solamente se rompió una pieza en esa horneada.

El esquema del horno es el siguiente. 

1) Vista en corte (imagen Nº 1).

(Hacer click sobre las imágenes para agrandar)


2) Cavamos una trinchera, dentro de la cual armamos con ladrillos comunes un hogar para la leña, y más arriba con los ladrillones huecos, la cámara de cocción ( Foto Nº 1).

Foto Nº 1.


3) El techo del horno se cruzó con varillas de hierro para reforzar la estabilidad de la estructura de ladrillos. Si se tratara de crear una estructura permanente no es una solución demasiado aconsejable, pero para el caso sirvió igual. (Foto Nº 2)


Foto Nº 2


4) Usando la misma tierra sacada de la trinchera, revestimos el horno por fuera para aislarlo mejor. (Foto Nº 3)


 Foto Nº 3


5) Vista de la chimenea; por el hueco de ésta se cargaron las piezas (imagen Nº 2).




6) Comenzamos el fuego con poca leña, puesta cerca de la boca del hogar, para ir  calentando espacio durante una hora. (Foto Nº 4)


Foto Nº 4


 7) De a poco se va metiendo la leña dentro del hogar, para elevar despacio la temperatura. (Foto Nº 5)


 Foto Nº 5


8) Con una baldosa cerámica de piso hicimos un registro que nos permitía regular el tiraje. (Foto Nº 6)


 Foto Nº 6


9) A las cuatro horas de empezada la quema, las llamas aparecen por el hueco al final del horno que hace las veces de chimenea. (Foto Nº 7)


Foto Nº 7


10) Terminamos la quema en 5 horas aproximadamente. La temperatura final estimada fue de unos 900º/950 C. Cerramos el horno bloqueando el hogar y la chimenea, y al otro día pudimos ver los resultados (foto Nº 8).


Foto Nº 8


En la última foto se pueden ver los resultados: una sola pieza (el angelito que se ve atrás de todo) tuvo una rotura, y todas salieron bien en cuanto a grado de cocción y colores de los engobes.                                                                                                                                             Fueron unas vacaciones diferentes, y una experiencia que demostró con qué poco se puede hacer un hornito a leña para quemar cerámica de baja.


......................................................................................