Gabriel Celaya (Hernani, Guipúzcoa, 18 de marzo de 1911 – †Madrid, 18 de abril de 1991) fue un poeta español de la generación literaria de posguerra. Es uno de los más destacados representantes de la que se denominó «poesía comprometida». Fue Premio Nacional de las Letras Españolas en 1986.

  

Se trata de uno de nuestro poetas más imprescindibles.

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Obras

Poesía

  • Marea del silencio, Zarautz, Itxaropena, 1935.
  • La soledad cerrada, San Sebastián, Norte, 1947.
  • Movimientos elementales, San Sebastián, Norte, 1947.
  • Tranquilamente hablando, San Sebastián, Norte, 1947.
  • Objetos poéticos, Valladolid, Halcón, 1948.
  • El principio sin fín, Córdoba, Cántico, 1949.
  • Se parece al amor, Las Palmas, El Arca Cerrada, 1949.
  • Las cosas como son, Santander, La Isla de los Ratones, 1949.
  • Deriva, Alicante, Ifach, 1950.
  • Las cartas boca arriba, Madrid, Adonais, 1951.
  • Lo demás es silencio, Barcelona, El Cucuyo, 1952.
  • Paz y concierto, Madrid, El Pájaro de Paja, 1953.
  • Vía muerta, Barcelona, Alcor, 1954.
  • Cantos iberos, Alicante, Verbo, 1955.
  • De claro en claro, Madrid, Adonais, 1956.
  • Entreacto, Madrid, Agora, 1957.
  • Las resistencias del diamante, México, Luciérnaga, 1957.
  • Cantata en Aleixandre, Palma de Mallorca, Papeles de Son Armadans, 1959.
  • El corazón en su sitio, Caracas, Lírica Hispánica, 1959.
  • Para vosotros dos, Bilbao, Alrededor de la Mesa, 1960.
  • Poesía urgente, Buenos Aires, Losada, 1960.
  • La buena vida, Santander, La Isla de los Ratones, 1961.
  • Los poemas de Juan de Leceta, Barcelona, Colliure, 1961.
  • Rapsodia eúskara, San Sebastián, Biblioteca Vascongada de Amigos del País, 1961.
  • Episodios nacionales, París, Ruedo Ibérico, 1962.
  • Mazorcas, Palencia, Rocamor, 1962.
  • Versos de otoño, Jerez de la Frontera, La Venencia, 1963.
  • Dos cantatas, Madrid, Revista de Occidente, 1963.
  • La linterna sorda, Barcelona , El Bardo, 1964.
  • Baladas y decires vascos, Barcelona, El Bardo, 1965.
  • Lo que faltaba, Barcelona, El Bardo, 1967.
  • Poemas de Rafael Múgica,Bilbao, Círculo Literario de Autores, 1967.
  • Los espejos transparentes, Barcelona, El Bardo, 1968.
  • Canto en lo mío, Barcelona, El Bardo, 1968.
  • Poesías completas, Madrid, Aguilar, 1969.
  • Operaciones poéticas, Madrid, Visor, 1971.
  • Campos semánticos, Zaragoza, Fuendetodos, 1971.
  • Dirección prohibida, Buenos, Aires, Losada, 1973.
  • Función de Uno, Equis, Ene, Zaragoza, Fuendetodos, 1973.
  • El derecho y el revés, Barcelona, Ocnos, 1973.
  • La higa de Arbigorriya, Madrid, Visor, 1975.
  • Buenos días, buenas noches, Madrid, Ayuso, 1978.
  • Parte de guerra, Barcelona, Laia, 1977.
  • Poesías completas (1932-1939. Tomo I), Barcelona, Laia, 1977.
  • Poesías completas (1940-1948. Tomo II), Barcelona, Laia 1977.
  • Iberia sumergida, Madrid, Hisperión, 1978.
  • Poesías completas. Tomo III, Barcelona, Laia, 1978.
  • Poesías completas. Tomo IV, Barcelona, Laia, 1978.
  • Poesías completas. Tomo V, Barcelona, Laia, 1980.
  • Poesías completas. Tomo VI, Barcelona, Laia, 1980.
  • Poemas órficos, en Poesía, hoy (1968-1979) (1981.
  • Penúltimos poemas, Barcelona, Seix Barral, 1982.
  • Cantos y mitos, Madrid, Visor, 1984.
  • Trilogía vasca, San Sebastián, Diputación Foral de Gipuzkoa, 1984.
  • El mundo abierto, Madrid, Hiperión, 1986.
  • Orígenes / Hastapenak, San Sebastián, Universidad del País Vasco, 1990.

En colaboración con Amparo Gastón:

  • Ciento volando, Madrid, Neblí, 1953.
  • Coser y cantar, Guadalajara, Doña Endrina, 1955.
  • Música celestial, Cartagena, Balandre, 1958.

La poesía es un arma cargada de futuro

 

 

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades:

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quienes somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: Poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

  GABRIEL CELAYA 

("Poesía urgente" Buenos Aires, Ed. Losada, 1960.)