Transcripción gastos de estancia altamira en Morata


Primera página del documento cuyo original se encuentra en la Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional, BAENA, C.222, D.41-42

Razón de los gastos que se han hecho en esta villa para la estancia que habían de hacer a ella en el mes de mayo de este año de 1756 los Excelentísimos Señores condes de Oñate y Altamira, mis señores, cuya jornada no se pudo celebrar con el motivo de haber estado malo de peligro el señorito Don Buenaventura, en lo cual se ha gastado lo siguiente:

Lo primero a Miguel Martínez, albañil, por haber compuesto los encañados demás que se ofreció como parece de la memoria de manos y materiales 385 reales de vellón.

Por 598 arrobas de carbón a 28 cuartos y medio la arroba 200 reales de vellón y dos maravedíes.

Por 32 arrobas y media de nieve que se trajo de Pozuelo a 9 reales arroba e incluso el porte 292 reales y 17 maravedíes.

Por 6 arrobas y cuartilla de jabón que se compró para el gasto de la casa a 32 reales arroba, incluso 6 reales de porte 206 reales.

Por 20 libras de azúcar rosado que se trajo de Chinchón a 5 reales la libra, 100  reales.

Por fanega y media de sal a 29 reales la fanega 43 reales y 17 maravedíes.

Por 109 libras de queso que se ha llevado a Madrid hasta el día 12 de este mes a un real cada libra 109 reales.

Por 101 peones que se gastaron en componer el camino de Vaciamadrid, calle de la Huerta, Camino de la villa de Campo, en otros gastados en el palacio a 5 reales, 505 reales.

A los propios que se despacharon a Aranjuez,  la villa de Campo, Madrid y Chinchón 51 reales.

Al carretero que trajo el azúcar de Aranjuez se le dieron 20 reales.

Se gastó en seda y lo que se dio al sastre 13 reales.

De los portes para traer los  trastos de Madrid se gastaron 34 caballerías mayores a 17 reales cada una y dos galeras con 4 mulas cada una a 80 reales que todo importó 619 reales, que sirvieron para volver los trastos, inclusas en ambas partidas las caballerías de casa.

De 97 libras de vaca a 11 cuartos y 118 libras de carnero a 13 cuartos que se gastaron con la familia en el tiempo que se mantuvieron en esta villa 306 reales.

De  5 cabezas de carnero a 12 cuartos cada una 1 real y 12 maravedíes.

Al boticario por las recetas que despachó para uno de librea y para la mujer de Vicente el cocinero 30 reales.

Al barbero, que se le dio el año pasado y no se puso en la cuenta por las sangrías y asistencias a Andrés el de la repostería 24 reales.

Por nueve días que se trajo agua un peón con dos caballerías a 6 reales al día importó 54 reales.

Al cerrajero por diferentes llaves y otras cosas que hizo en Palacio se le pagaron 100 reales.

A Bernardo Cecilia y su hijo por cinco días  que el y su hijo  se ocuparon en recoger los colchones gastaron en comidas y camas  45 reales y 4 maravedíes a razón de un real al día 45 reales y 4 maravedíes.

Al panadero francés  por 14 días que comió y bebió, exclusa la cama que se le puso, se le consideraron cinco reales al día que importan 70 reales. Por cinco días que le ayudaron dos peones a amasar y cocer a 5 reales cada uno cincuenta reales.

Al vidriero que vino de Chinchón a poner y quitar las vidrieras se le pagaron 40 reales.

Importaron las esteras que se pusieron en todas las piezas que ocupan los señores en el Palacio que se trajeron nuevas del romeral, incluso el trabajo de cortarlas y coserlas 816 reales de vellón.

De una carga de vidriado que trajeron de Alcorcón, encargada desde Madrid se pagaron 122 reales y 17 maravedíes.

A Antonio Corpa por el cuarto que da en su casa  para hospedar a las lavanderas se le dieron 8 reales.

Por veinticinco días que se mantuvo en casa de Don Balthasar  se le consideran a 6 reales al día que importan 150 reales.

Al escribiente del secretario que asistió a escribir lo que se ofreció en dichos veinticinco días se le dieron de gratificación 20 reales.

Por los ataderos de las mulas de alquiler, calesas y otros en las posadas se pagaron a Joseph Berenjeno y Joseph Carrascosa 24 reales.

Se gastaron 15 fanegas y 9 celemines de trigo en la familia, grano de gallinas y el pan que se tenía prevenido y cocido para la limosna luego que llegasen sus excelencias,  el que se repartió porque no tuvo efecto la jornada.

Asimismo se gastaron 14 fanegas de cebada para las mulas de los caleseros que vinieron, mulas de alquiler, carros y manos [sillas de] y la mula a la lavandera.

También se gastaron 15 arrobas de vino en la familia caleseros, alquiladores y con los de los carromatos

Seis arrobas de aceite  que se entraron en la veeduría y de ello quedó lo que consta del inventario.

A los que trajeron los dos coches de la villa de Campo con la familia, mandaron los señores se les gratificase y se les dieron de propina dos pesos gordos*.

*quince reales de vellón

De una mesa grande con barrotes de hierro que se trajo de Madrid incluso el porte 52 reales.

De seis mesas de pino nuevas las dos con cajón y cerraduras que se hicieron en Madrid y se condujeron a esta villa, costaron las mesas 18 reales, las cerraduras y llaves 22 y porte al que las trajo 10 reales, que todo hace 212 reales.

De otra mesa embutida con barrotes de hierro para el gabinete que también se compró en Madrid 25 reales.

De 6 escarpias, clavos de chilla y grandes y tachuelas 24 reales y 26 maravedíes.

De 14 días que se dio de comer al mozo que vino de Madrid para cuidar las aves a 4 reales al día 56 reales.

Cuyas partidas importan siete mil doscientos veinte y tres reales y diez y siete maravedíes de vellón cuyos gastos se han hecho no obstante [no]haber efectuado sus excelencias el viaje y jornada que intentaban a estar en esta villa de donde se devolvieron todos los géneros comestibles que se enviaron desde Madrid a ella para el consumo de los señores y familias. En todo lo cual se ha hallado presente Don Balthasar de Rivera como administrador de la Casa y Estado del Excelentísimo Señor conde de Altamira mi señor, y para que conste lo firmo en Morata a trece de mayo de mil setecientos cincuenta y seis.

Diego de Almazán

 

 

 

 

Razón individual de los gastos que se han hecho en esta villa en la estancia en ella de los excelentísimos señores condes de Oñate y de Altamira, mis señores, así como la manutención de sus excelentísimas familias, como en dar verde al ganado de sus caballerizas desde el 19 de abril de este presente año hasta el 31 de mayo de él. Que con distinción son a saber.

Por 75 cargas mayores y menores en que han venido los trastos para componer la casa y dos galeras con dos pares de mulas cada una se pagaron 18 reales de vellón cada mayor y cada una de las menores a 12 reales y cada galera 86 reales, inclusos los mozos que han ido con el ganado que todo importó mil trescientos treinta y dos reales de vellón. Advirtiendo que en tres calesas que vinieron trajeron tres arcas grandes de cocina y repostería.

Al pollero de Madrid cuando trajo las primeras aves se le dieron en cuenta del importe de ellas ochocientos reales de que dio recibo.

De una carga de vidriado* de Alcorcón, incluso el gasto de la caballería ochenta reales y vino ajustada en 75. *vajilla

Por 512 arrobas de carbón que se tomaron a precio cada una de tres reales y doce maravedíes mil seiscientos y diez y seis reales y veinte y cuatro maravedíes.

Por dos fanegas de sal a 30 reales cada una, sesenta reales.

Por 20 arrobas de jabón inclusas cuatro arrobas y media que se llevaron a Madrid, a 33 reales cada arroba seiscientos y sesenta reales.

Por el gasto que hicieron el repostero de Aranjuez y el cocinero de Alcalá cincuenta y seis reales.

Por seis arrobas y cinco cuartillos de aguardiente,  para las mulas? 3 arrobas y 5 cuartillos y las tres restantes para refinar a 33 reales cada una con diez reales del trabajo del que lo refinó, doscientos y diez y siete reales.

Por doce arrobas y media de pescado la mitad que se gastó en esta villa y la otra mitad que se llevó a Madrid a 37 reales la arroba importa 462 reales.

De la obra que se hizo en encañados, retejo, tejas y otros reparillos que se hicieron antes de venir sus excelencias, cuatrocientos y cuatro reales y cuatro maravedíes.

Al sastre por los días que se ocupó en encoger las cortinas y repasarlas se le dieron treinta y seis reales.

Al carretero por hacer unos palos para las ventanas y clavarlos y hacer una ventana en la cuadra que se buscó prestada treinta y seis.

Al herrero por algunas llaves, clavos y escarpias que hizo, noventa reales.

Por los peones para segar el verde, traerle y caballerías, el tiempo que le tocó el ganado ochocientos y treinta y cuatro reales.

Por los peones que se ocuparon de hacer el camino del bosque, el de la cuesta para la villa de Campo y Camino de Aranjuez, importaron todos ellos novecientos diez reales.

Por 175 arrobas de nieve que se trajeron de  Chinchón a tres reales cada una importaron quinientos y veinticinco.

Por 81 libras de azúcar rosado que también vinieron de Chinchón a 5 reales cada libra 405 reales.

Al mozo y caballerías que trajo dicho azúcar y la nieve, por los días que duró la estancia 140 reales.

De seiscientas sesenta y dos libras de vaca que se trajeron de la villa de Arganda a 50 maravedíes cada libra importaron novecientos setenta y tres reales y diez y ocho maravedíes.

De cuatro terneras que se compraron en Ciempozuelos, Perales y Valdilecha se pagaron 484 reales.

De tres corderos merinos que se compraron al paso de los ganados sesenta y tres reales.

De la pesca, requesones y otras cosas que vinieron y se compraron en Perales ciento veinte reales.

Por dos personas que pidió el panadero para ayudar a cerner, a hacer el pan, cocerle y amasar treinta y seis días a cinco reales cada sujeto importó trescientos sesenta reales.

Por la manutención del referido panadero en comida y vino se pagaron por los treinta y seis días que se ocupó a cuatro reales cada uno ciento cuarenta y cuatro reales.

Importaron las recetas que se pagaron al boticario por las medicinas que gastaron los criados de la casa veinte reales.

Por 382 libras de queso que se gastaron con sus excelencias, regalos que de su orden se hicieron y lo que se llevó a Madrid para los señores a 2 reales libra, setecientos sesenta y cuatro reales.

A Antonio Corpa se le dio treinta reales de vellón por haber aposentado en su casa en este año y el pasado a las lavanderas.

Del regalo que se hizo a los señores duques de Medinaceli cuando pasaron por Perales para Madrid se gastaron ciento diez reales según memoria del teniente.

De los propios que en toda la estancia se despacharon a Arganda, Aranjuez, Perales, la villa del Campo y otros setenta y ocho reales y seis maravedíes.

De las caballerías que se alquilaron para ir a Campo Real, Alcalá y Loeches se pagaron por su alquiler setenta y dos reales.

A Joseph Ruiz y Eugenio Carrascosa que fueron y vinieron de Madrid treinta y cuatro días para traer los correos y otros géneros comestibles se les pagaron cuatrocientos sesenta y ocho reales, a razón cada día de doce reales y tres celemines de cebada.

De 36 arrobas de vinagre para el gasto de la casa, y para cargas y demás que se ofreció en las caballerizas las treinta y tres arrobas y media a 7 reales y las dos arrobas y media a 8 reales todo doscientos cincuente y cuatro reales y veinticuatro maravedíes.

A Pedro de Corpa por haber andado 34 y días con dos caballerías trayendo agua para el gasto de los señores, de sus familias y de la casa, a razón de 6 reales cada día se le pagaron 204 reales.,

Importaron tres vestidos que su excelencia mandó dar de limosna a tres muchachos que fueron Titi, Chapuzaina y Palomito trescientos ochenta y tres reales.

A Gerónimo de San Andrés, espartero, por cuatro esportones , espuertas y valeos y coser la estera del salón algunos días se le pagaron treinta y nueve reales.

Importó el gasto de camas, así del panadero como de otros huéspedes que de orden de su excelencia fueron a los dos mesones, noventa y ocho reales y veinte maravedíes.

Por cuatro arrobas de vinagre que últimamente se llevaron a Madrid a la calle Mayor, a ocho reales la arroba, treinta y dos reales.

Doce reales de vellón que se gastó en seda e hilo para coser las cortinas y en hiladillo para las ventanas 12 reales.

Importaron las limosnas que por memoriales se impartieron en virtud de orden de su excelencia como consta por menor memoria firmada del contador trescientos cuarenta y cinco reales.

El cuaderno del gasto de cocina y parte de repostería liquidado por el contador de su excelencia importó en todo el tiempo que se mantuvieron en esta villa los señores cuatro mil novecientos sesenta y cinco reales y ocho maravedíes.

A las personas que volvieron a Madrid con los trastos y adornos de toda la casa en esta villa en dos galeras, cuarenta y dos caballerías mayores y nueve menores, las dos galeras con cuatro mulas cada una ciento y cincuenta y dos reales, cada caballería mayor 18 reales y cada menor 12, que a este precio importaron un mil y diez y seis reales de vellón.

A Francisco Villalba mandó su excelencia se le dieran ciento y ochenta reales en atención a la asistencia que tuvo en la casa y haber dado algunas legumbres para el gasto.

A Pedro de Corpa guardarropa en el Palacio mandó dar su excelencia por la misma razón la propia cantidad de 180 reales.

A Cristóbal Martín, alguacil mayor, por haber asistido a comprar lo que se ofreció en la cocina y repostería en el mismo tiempo ciento veinte reales.

Ciento y sesenta y siete fanegas y media de trigo que en especie se gastaron. Las ciento y veinte y siete y media para el mantenimiento de las familias y las cuarenta restantes que se remitieron a Madrid para traerlas en harina de la tahona para el pan que gastaron los señores.

Doscientas y noventa y seis fanegas, dos celemines y tres cuartillos de cebada que se gastaron. Los ciento y veinte y cinco y seis celemines en seco para el gasto de las mulas, caballos, caleseros, mulas de alquiler y otras que se que se mantuvieron de orden de los señores, y las cientos y setenta fanegas ocho celemines y tres cuartillos que importó la cebada verde que se dio a todo el ganado de los señores además del que produjeron las tierras que se sembraron de cuenta de su excelencia.

Asimismo se gastaron en la manutención de la familia y lo que se llevó a las caballerizas cien arrobas de vino tinto además del que se trajo de Valdepeñas para los señores en todo el tiempo que sus excelencias se mantuvieron en esta villa.

Mas se gastaron en el gasto de la casa, cocina, repostería, luces y lo que se llevó a las caballerizas en todo el referido tiempo 26 arrobas de aceite claro.

Mas una arroba de aguardiente  que después de pagada lo que va puesta escribió Cadenas se le debía del aguardentero por haberla llevado con las demás a la caballeriza treinta y tres reales.

 

Importan los gastos ejecutados en el tiempo que se han mantenido en esta villa sus excelencias así en dinero como en las demás especies que van expresadas en esta memoria veinte mil trescientos treinta y tres reales y 32 maravedíes de vellón, trescientas y cuatro fanegas ocho celemines y tres cuartillos de cebada, ciento y sesenta y siete fanegas y seis celemines de trigo, cien arrobas de vino y veinte y …*

[*El texto del manuscrito, que ocupa16 folios, está incompleto en el archivo y finaliza aquí]

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