ZAPOTECOS

Los zapotecas



   Desde épocas muy remotas, los zapotecas se establecieron en los valles centrales del estado de Oaxaca. Construyeron represas y canales de riego y desarrollaron una agricultura muy variada, que a principios del Clásico daba sustento a numerosas aldeas. El corazón de esta zona era el centro ceremonial de Monte Albán.


   Monte Albán fue construido en la parte de una serranía que domina los valles. Es un conjunto de pirámides y plataformas que circunda a una enorme explanada, en la que se encuentra un extraordinario observatorio astronómico. Monte Albán estaba dedicado al culto de misteriosos dioses y a la celebración de las victorias militares de este pueblo.


   Los zapotecas fueron, junto con los mayas, el único pueblo de la época que desarrolló un sistema completo de escritura, en el que se combinan la representación de ideas y la de sonidos. Esta escritura ha sido descifrada sólo parcialmente.

Hacia el año 800, el esplendor de Monte Albán terminó bruscamente, al igual que en otras ciudades del Clásico. La cultura zapoteca continuó en los valles de Oaxaca y siglos después los mixtecas, que vivían en las serranías al norte y al este de Monte Albán, invadieron los valles y sostuvieron una larga lucha con los zapotecas.


   Los mixtecas establecieron sus propios centros religiosos. Desarrollaron un estilo de cerámica con mucho colorido y elaboraron códices muy bellos, que narran historias de los grandes jefes de sus señoríos.

La presencia del hombre en Oaxaca se remonta a unos 11000 años, el ser humano ha dejado en Oaxaca muestra de su presencia en lugares como la cueva Guilá Naquitz, cerca de Mitla, donde se encontraron mazorcas de maíz prototípicas, datadas cerca de los 6 mil años de antigüedad. En Yagul, específicamente en la meseta Caballito Blanco se han hallado pinturas rupestres relacionadas a grupos nómadas ligados a los primeros pobladores del valle de Oaxaca. Numerosas aldeas con la capacidad de generar piezas avanzadas de alfarería ya existían en el año1200 a. C. especialmente en la región de la laguna Zope.

Oaxaca se ubica dentro de Mesoamérica, región americana cuyas civilizaciones comparten ciertas características en común se desarrollaron principalmente dos grandes civilizaciones, que si bien comparten muchas características, compitieron siempre por la dominación de Oaxaca, la primera de ellas, el Imperio Zapoteca, floreció en el área de Monte Albán a partir del año 900 a. C. hasta su derrota en el año 1300 a manos del Imperio Mixteco, el cual a su vez permanecería en el sitio hasta su posterior saqueo y destrucción por parte de los conquistadores españoles.

Artículo principal:
 Zapoteco

Ruinas de Monte Albán.

   Poco se sabe sobre el origen de los zapotecas. A diferencia de la mayoría de los indígenas de Mesoamérica, ellos no tenían ninguna tradición oleyenda sobre su migración, sino que creían que nacieron directamente de las rocas, árboles, y de los jaguares. Una de las posibles teorías acerca del origen de los zapotecas, es la relatada por el padre Francisco De Burgoa, y el padre José Antonio Gay autor de "Historia de Oaxaca" donde aseguran que los Zapotecos se establecieron primitivamente en Teotitlán del Valle, noticia que recibió de antiguas tradiciones y pinturas que apoyan con el respecto, del cual quizá hubo una movilización de una parte de la población a lo que seria el actual valle de Etla. Esos primitivos habitantes en Teotitlán del Valle pudieron haber sido grupos olmecas en busca de nuevos territorios.*

  

   Las primeras manifestaciones de los zapotecas es el centro ceremonial de San José Mogote, una aldea ubicada en el valle de Etla, uno de losValles Centrales de Oaxaca. La aldea de Mogote (cuyo nombre original es desconocido) fue la más importante de las que se establecieron en la región, y tuvo su mayor apogeo hacia el final del Período Preclásico Temprano. Mogote era una aldea zapoteca de agricultores, que controlaba la región central de Oaxaca y mantenía relaciones con el área olmeca. Su declinación está claramente asociada con la construcción de Monte Albán, ciudad que fue contemporánea a Teotihuacán y a las grandes ciudades mayas en el sureste.

    

  La fundación de Monte Albán se sitúa alrededor de los años 500 a. C. al 100 a. C., adquiriendo una importancia política y económica importantísimas en la región. Durante el Período Clásico es cuando alcanza su mayor crecimiento. Monte Albán recibe influencias teotihuacanas y mayas. Aproximadamente durante los años 200 d. C. al 600 d. C. Monte Albán alcanza su máximo auge, siendo la ciudad -capital del imperio Zapoteca- más importante de la región, contando con cerca de 40 mil habitantes en los 20 km² cercanos al centro ceremonial.

A partir del año 800 d. C. y de forma gradual, Monte Albán pierde importancia hasta el año 1325 d. C. cuando los mixtecos, provenientes del norte, invaden el valle de Oaxaca y ocupan la antigua capital zapoteca, junto con Mitla.

   

  Los zapotecas capturaron Tehuantepec. Para la mitad de siglo XV, los zapotecas y mixtecas lucharon para evitar que los mexicas ganaran el control de las rutas comerciales haciaChiapasVeracruz y Guatemala. Bajo el mando de su gran rey, Cosijoeza, los zapotecas soportaron un largo sitio en la montaña rocosa de Giengola, manteniendo la vista sobre Tehuantepec, y manteniendo con éxito la autonomía política mediante una alianza con los mexicas hasta la llegada de los españoles.


Arte zapoteca


   Los Zapotecas trabajaban la piedra, especialmente realizaban diseños decorativos que abundan en su arquitectura. Losbajorrelieves y las pinturas murales constituyen algunos de los fragmentos más preciosos del arte prehispánico de México. Destacan especialmente los motivos de guerreros y cautivos, en los que pueden observarse la importancia de los conflictos bélicos en la sociedad. Cabe mencionar los diseños denominados ‘danzantes’, que presentan personajes en actitud de sacrificio y sometimiento. La arquitectura del período final de esta cultura se caracteriza por una profusa decoración tipo mosaico, tableros y grecas. Los zapotecas desarrollaron un calendario y un sistema logofonético de escritura que utilizaba un carácter individual para representar cada sílaba del lenguaje, el logro más importante de esta cultura. 


  Este sistema de escritura perduró durante más de mil años en Mesoamérica. Como en casi todas las culturas, la escritura sólo estaba al alcance de unos pocos, y se llevaba a cabo en los más diversos materiales, como hueso, concha, cerámica y piedra. Se piensa también que debieron haber escrito en materiales perecederos como madera, tejidos de algodón, papel o pieles. Esta escritura consistía en glifos que narran sucesos históricos y fechas. Probablemente fueron muy usados por las clases dominantes para llevar un registro vigente de sus hechos, así como para controlar los bienes y contar con una memoria de las guerras.


Lápida 55, uno de los relieves conocidos como ‘danzantes’, Monte Albán, Oaxaca  Dibujo de la lápida 55, uno de los relieves conocidos como ‘danzantes’, Monte Albán, Oaxaca  Mural de la Tumba 104 de Monte Albán, Oaxaca, México  Pintura mural de Mitla  Hombre juguar


   Con la disolución paulatina del sistema político de Monte Alban y el eventual abandono de la gran urbe, la escritura zapoteca cayo lentamente en desuso. Los señoríos que controlaban los territorios que antes habían estado bajo el dominio de Monte Alban, siguieron dejando registros escritos pero usando una forma de escritura jeroglífica diferente, cuyas convenciones estuvieron en boga en muchas regiones de Oaxaca, Puebla y Tlaxcala. Esa otra forma de escritura esta mejor representada en los códices prehispánicos y los lienzos coloniales que se pintaron en varios pueblos de la Mixteca alta, Mixteca baja, y en la cuenca alta del Papaloapan.


   Una vez iniciado el periodo de colonización, los zapotecas siguieron escribiendo subrepticiamente acerca de sus tradiciones y su lengua usando la escritura alfabética europea, una forma de reafirmar su identidad.

Tablillas con escritura zapoteca de Oaxaca, MéxicoDibujo de Javier Urcid de unas Tablillas con escritura zapoteca de Oaxaca,Galería del templo de los Danzantes, Monte Albán, Oaxaca, MéxicoDibujo de escritura zapoteca, México


El arte funerario de los zapotecas


Los zapotecas enterraban a sus familiares dentro del espacio doméstico, bajo el suelo de su casa o en un sitio cercano a ella. Estas tumbas eran sencillas y no están asociadas a ningún tipo de construcción. Más tarde los enterramientos fueron más complejos. Se edificaron con cubierta abovedada, poseían jambas y dinteles con bajorrelieves, vestíbulos, cámaras funerarias y murales. 


El ‘Juego de Pelota’ era una escena muy representada, ya que poseía una especial relevancia en materia ritual y simbólica. Las representaciones en bajorrelieve de piedra de los jugadores eran sumamente detalladas y compartían el espacio con representaciones de sacerdotes, ofrendas y jaguares, animal que tuvo enorme significación en todas las religiones mesoamericanas. Los sacrificios también tenían gran relevancia en la vida religiosa, dada la cuantiosa cantidad de bajorrelieves encontrados, que representan personajes agonizantes o sacrificados, tal como la conocida galería de ‘Los Danzantes’, en Monte Albán. Por último se llegó a la tumba con escalinatas con fachada con tablero doble, un nicho central para la colocación de una divinidad, una antecámara y una cámara funeraria con un nicho en el fondo y otro a los lados. 


Tumba del Cerro de la Campana en Suchilquitongo, a unos 29 km. de la ciudad de Oaxaca hacia el Valle de Etla   Tumba del Cerro de la Campana en Suchilquitongo, a unos 29 km. de la ciudad de Oaxaca hacia el Valle de Etla   Fresco de la tumba del Cerro de la Campana en Suchilquitongo, a unos 29 km. de la ciudad de Oaxaca hacia el Valle de Etla


En cuanto a los enterramientos podían ser secundarios, cuando los muertos eran depositados en un sarcófago común, e individuales, reservados a los altos cargos, estos iban acompañados de ofrendas para la otra vida, especialmente colocaban urnas de barro con representaciones de las divinidades. Han sido tantas las halladas, que gracias a ellas han podido identificarse a gran cantidad de dioses como Cocijo o dios de la lluvia, la principal divinidad zapoteca.


Urna del dios Cocijo, Museo Friselli  Brasero efigie cubierto con cinabrio, conocido como ‘el diablo enchilado’, Museo Comunitario de San José Mogote, Oaxaca Urna Funeraria de la Diosa 13 Serpientes, Cerámica, 2.5 cm Urna funeraria zapoteca Vaso tripode de alabastro


Monte Albán, el gran centro zapoteca


Los primeros zapotecas se establecieron en pequeñas aldeas a orillas de los ríos, las cuales pronto se convirtieron en asentamientos urbanos que conformaron una gran ciudad en el Monte Albán.


Cronológicamente, la historia de la cuidad se ha dividido en cinco amplias etapas: 

Monte Albán I (500 a.C. a 350 a.C.) 

Monte Albán I-B (350 a.C. a 200 a.C.) 

Monte Albán II ( 200 a.C. a 300 d.C.) 

Monte Albán III-A (300 a 500 d.C.) 

Monte Albán III-B (500 a 750 d.C.) 

Monte Albán IV (750 a 1000 d.C.) 

Monte Albán V (1000 a 1520 d.C.)


   Durante la primera etapa es palpable la influencia de Teotihuacan, la cual se pone de manifiesto tanto en cerámica como en monumentos arquitectónicos y escultóricos; sin embargo, las relaciones entre los dos mayores centros mesoamericanos durante esa época parecen que fueron bastante pacíficas y basadas en el respeto mutuo. Seguramente, este fenómeno se debe a que la capital zapoteca aparece en este momento como un centro aislado, introvertido, muy tradicional e incapaz de competir política y económicamente con Teotihuacan. 

   Como consecuencia de este periodo tranquilo, sin enfrentamientos bélicos, hay una reorganización profunda del valle mediante la cual surgen cinco tipos de asentamientos jerarquizados. Uno de ellos, Jaleza se desarrolla como un centro de segunda categoría situado a 20 kilómetros de Monte Alban. Varios asentamientos más llegan a tener responsabilidades administrativas, aunque no ceremoniales ni de elite, lo cual se demuestra por los pocos y pequeños montículos piramidales encontrados. No obstante en todos ellos se tallan monumentos con el mismo estilo que los existentes en Monte Alban.


Plano de Monte Albán, Oaxaca, México  Vista general de Monte Albán, Oaxaca, México


   Monte Albán es el centro urbano más importante de este pueblo, establecido estratégicamente sobre el plano aterrazado de una montaña. Nunca llegó a convertirse en una metrópoli importante desde el punto de vista económico. La ciudad surge como una capital política, como un centro destinado preferentemente a coordinar las actividades de otros asentamientos, a organizarlos militarmente y para controlar el comercio y los contactos diplomáticos. Es por ello que el área de abastecimiento se halla bastante alejada y fuera del casco urbano y a que las áreas de trabajo en la ciudad sean muy escasas. 


Su crecimiento fue rápido y monumental, alcanzando hasta cuatro kilómetros de extensión alrededor de la plaza central. Poseía grandes templos, palacios y dos canchas de ‘Juego de Pelota’, además de otras imponentes construcciones. Las casas del pueblo se distribuían en las laderas, fuera del conjunto central. Estas instalaciones contaban con la vivienda, una pequeña huerta, un pozo y espacios para talleres de artesanos.


Una de las construcciones más afamadas de este lugar es el llamado templo de los Danzantes construido en la fase Monte Albán I. Posee muros elevados, revestidos de grandes losas y con figuras en actitud dinámica, unas grandes y verticales y otras pequeñas y horizontales.


   Edificio J, Monte Albán, Oaxaca, México


   En la fase Monte Albán II se observa una continuación y un cambio. Se construye el Montículo J, una estructura pentagonal compuesta por dos cuerpos, con revestimiento en algunas partes con lápidas olmecoides provenientes, posiblemente, del templo de los Danzantes. Aparecen en dicho montículo jeroglíficos, y su fachada, en forma de punta de flecha, se supone guarda alguna relación con los equinoccios y con un lugar que servía de observatorio. A este mismo periodo corresponde una cancha para el ‘Juego de la pelota’ con dos tribunas inclinadas, un muro de fondo vertical y planta en forma de T. Más tarde fue modificado y se acondicionó la gran plaza para ampliar el centro ceremonial.


Recinto donde se jugaba el Juego de pelota, Monte Albán  Recinto donde se jugaba el Juego de pelota, Monte Albán


   Los periodos Monte Albán III-A y Monte Albán III-B corresponden a la fase más álgida de los zapotecas. La inmensa mayoría de los edificios que actualmente hay en Monte Albán son de la época III-B, que se caracteriza por el fin de la influencia de Teotihuacan. En el valle está identificada por la presencia de un estado regional mucho más centralizado y enfocado sobre Monte Albán. En el sur se observa un descenso de la población, e incluye el abandono de Jalieza; sin embargo el norte continúa aún siendo próspero.


   El estilo arquitectónico de los edificios públicos de Monte Albán es el que se ha dado en denominar de ‘doble escapulario’, es decir, que las fachadas se cubren con dos tableros que dejan en medio un nicho o un espacio que queda rehundido. Se trata de una característica muy generalizada, pero que además se exporta a otros sitios del valle de Oaxaca, llegando a convertirse en un rasgo regional. Esta integración regional la adquiere las escalinatas de los edificios, que nunca llegaron a ser concebidas como elementos adicionales, sino como parte de estos.


Vista de la Plaza Central de Monte Albán  Un edificio de Monte Albán

   

  Muchos elementos decorativos de la Plaza Central de Monte Albán tienen claras influencias de la cultura Teotihuacan como hemos señalado. Además, en ciertos edificios se han encontrado piezas y ofrendas Mixtecas, sugiriendo un posible vínculo entre ambas culturas.



   La cerámica hallada en Monte Albán es de la más numerosa de Centroamérica, se han encontrado dos hornos de cerámica muy cerca de la ciudad. La manufactura cerámica es de tipo utilitario y también decorativa y ritual, con una enorme variedad de objetos especializados. Casi todos de estilo teotihuacano. Asimismo se han descubierto otro tipo de cerámica, Naranja Delgada, obtenida por comercio. Durante la segunda parte del tercer periodo y, coincidiendo con el final de la influencia teotihuacana, el tipo de cerámica influyente de esa ciudad es desplazada por una confección de urnas zapotecas.


Pectoral preclásico tardío, Monte Albán, Oaxaca. MNA Urna funeraria zapoteca (Fase Monte Albán III).  Diosa zapoteca  Urna funeraria de Monte Albán


Hacia 800 d.C. Monte Albán comenzó a decaer, momento en que se aprecian ciertos contactos con los Maya. Hacia 1500 d.C. se produjo el colapso de esta cultura.




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