1. La importancia de la Educación Temprana del niño.


Distrito Antillas-México Sur

Misión Educativa  Lasallista

Secretariado

 

 

5’

 

Bienvenida-Oración

 

 

10’

 

Importancia del Tema.

 

 

30’

 

Lectura y exposición del Tema.

 

 

30’

 

Actividades por equipo o mesas de trabajo

 

 

15’

 

Conclusión grupal

 

 

1. La importancia de la

Educación Temprana del niño

 

1.1 Educación Temprana

en las diferencias de mis hijos.

 

   La mejor forma de atender la Educación Temprana de nuestros hijos, es conocerlos desde su más tierna infancia a través de la observación (fortaleza corporal, capacidad intelectual, expresión afectiva, energía moral de sus decisiones, apertura hacia los demás, reacciones, preferencias, procesos de cambio, problemas, inquietudes, deseos, cualidades, lenguaje, etc.). Trabajo generoso que requiere una elemental metodología, pero que está al alcance de nuestras posibilidades, ya que los padres gozamos del don natural para caminar con ellos y proyectarlos a su futuro con valores y alegría.

    Sin duda, los padres tenemos una excelente herramienta en el buen ejemplo, porque la Educación no sólo necesita de buenos consejos a través de palabras claras. Sobre todo se requiere de una conexión entre lo que les decimos y lo que hacemos. Nuestros  hijos nos observan para aprender.

    Por lo tanto, conocer las diferencias, las fortalezas y las debilidades de nuestros hijos para forjar una personalidad de bondad para él y los demás, es una de las tareas que reclama la Educación Temprana.

 

1.2 Educación Temprana

en el Temperamento y el Carácter.

 

   Todo temperamento, es fruto de causas múltiples.  Nuestro hijo es así. Pero la persona se forja con el carácter desde una sana y temprana Educación.

   Los padres nos podemos fornar impacientes, perfeccionistas e incapaces de apreciar las virtudes de nuestros hijos, porque requerimos de mucha paciencia  y tiempo para conocerlos  y tratarlos.

   Existen muchas corrientes y escuelas psicológicas que han estudiado el temperamento y el carácter.  Como estrategia concreta para formar a los hijos desde la Temprana Educación en este aspecto, se recomienda a los padres la formación de un buen carácter a través de  un gran esfuerzo y dedicación. No se puede cosechar el fruto que no se ha sembrado y cuidado con gran generosidad… La formación del buen carácter también requiere del aliento positivo y amoroso. De un corazón que ame y forme en lo positivo, lo bueno y lo bello. 

 

1.3 Educación Temprana

en los Afectos e Intereses

  

   Todas las personas expresamos diferentes gustos e intereses. En muchas de las corrientes pedagógicas de antaño, se valoraba a la inteligencia y a la voluntad como puntos clave de una sana formación.  Hoy en día, además de estos aspectos trascendentales, se mira a la afectividad como la gran fuerza formativa de las personas y como un torrente de gran valor para la formación de los hijos.

   Desde la Educación Temprana, los padres debemos profundizar  en las reacciones y situaciones afectivas de nuestros hijos: sus temores y alegrías, sus agrados y antipatías, sus emociones e impulsos, sus afecciones e indiferencias, etc.

   Todo proyecto de formación que responda a las necesidades educativas de los hijos, debe valorar los afectos y la educación de los mismos desde la Educación Temprana. Nada más sano para los pequeños que la armonía  afectiva positiva como fuerza interior que abre el mundo de esperanzas y posibilidades futuras.

   Se puede plantear la formación de la afectividad, desde los intereses como su motor. Porque la afectividad puede verse orientada por intereses éticos, sociales, religiosos, culturales, estéticos, etc. Conocer los intereses desde una Educación Temprana, es conocer los gustos de nuestros hijos por un trabajo paciente y ecuánime, porque el corazón humano se expresa por estas dos grandes vías de intereses y afectos.

 

1.4 Educación Temprana

en la Inteligencia

 

   Desde la más tierna infancia, las personas son distintas porque piensan y actúan de manera diferente y original.  La inteligencia, es la facultad más humana y la que ha merecido la mayor atención de los hombres y mujeres en la historia de la educación.

   Los padres podemos formar en la inteligencia a los hijos de forma muy sencilla pero eficaz con dos estrategias: que siempre hagan bien las cosas y que sepan plantear bien sus dificultades para encontrar respuestas satisfactorias.

   La inteligencia es una facultad humana que puede desarrollarse con ejercicios y procedimientos escolares. Así,  toda Educación Temprana en este rubro, buscará que los hijos el día de mañana resuelvan creativamente sus necesidades.

   Es claro que los hijos son diferentes en sus modos de pensar. Pero los padres podemos apoyar la inteligencia  de nuestros hijos, apoyando la capacidad de idear, la facilidad de relacionar, encadenar sus raciocinios, encaminarlos hacia la abstracción y o generalización,  regresarlos al análisis, concluir con ellos en síntesis, de la inducción ascenderlos a la deducción, volver con ellos sobre los propios pensamientos en la reflexión  hasta  madurarlos con la intuición.

   Como padres, no siempre podemos establecer la realidad intelectual de nuestros hijos.  De ahí la necesidad de la escuela para realizar un análisis personal más profesional  con exploraciones psicológicas y observaciones  de sus maestros al respecto de su verdadera capacidad intelectual.

 

1.5 Educación Temprana

en la Energía Moral

 

   Para educar a nuestros hijos con una personalidad firme, es necesario no dejar pasar los tiempos importantes de la infancia. Una Educación Temprana en la formación de los valores y los motivos, es el tiempo oportuno para forjar su personalidad. Son tiempos que ya no se recuperan, porque el descubrimiento de los primeros deberes por parte de los niños, debe estar  apoyado por reflexiones oportunas de sus padres para hacerlos conscientes de lo que resulta positivo y negativo para ellos.

   Si queremos forjar una personalidad de energía moral,  un verdadero mapa de rasgos morales que configuren la personalidad original de nuestros hijos,  conviene tener claridad en que la voluntad se halla gobernada por motivos.

   Si los padres deseamos formar la voluntad de nuestros hijos, necesitamos ofrecerles motivos sólidos y estables. Tres pasos sencillos que los padres tenemos para orientar su facultad volitiva y acompañar el desarrollo de nuestros hijos son: búsqueda y deliberación de motivos; opción y decisión de determinados motivos; estabilidad o perseverancia en los motivos elegidos a través de la práctica de hábitos buenos, conocidos por virtudes.

   Una verdadera educación en las virtudes humanas, es un verdadero tesoro para la vida futura de nuestros hijos. Formación en virtudes como la Generosidad, la Fortaleza, el Optimismo, la Perseverancia, el Orden, la Responsabilidad, el Respeto, la Sinceridad, el Pudor, la Sobriedad, la Flexibilidad, la Lealtad, la Laboriosidad, la Paciencia, la Justicia, la Obediencia, la Prudencia, la Audacia, la Humildad, la Sencillez, la Sociabilidad, la Amistad, la Comprensión,  el Patriotismo, etc.

 

1.6 Educación Temprana

en la Actividad y el Trabajo

 

   En la educación de nuestros hijos, conviene que descubran el esfuerzo y el valor del trabajo, pero siempre adaptado a su edad y situación. No se les debe ocultar la realidad de la vida, pero no se puede cargar sobre sus hombros, ningún exceso superior a su madurez.  Por eso, lo más importante es entender y aprovechar el trabajo de los hijos, pasándolo por la adaptación, comprensión y reflexión.

   El trabajo no debe ser confundido con la actividad.  El trabajo es lo que se hace con una finalidad rentable y exige resistir al cansancio hasta que se consiguen los objetivos propuestos. Actividad es todo lo que hace la persona.

   Desde su más tierna infancia, los niños aprenden a distinguir entre el juego y el trabajo.  Aunque existen trabajos agradables y gratificantes, lo mismo que juegos que requieren energía y constancia.

   El niño tiene un deber preferente que cumplir: su trabajo escolar. Pero cumpliendo este deber, debe quedar tiempo para jugar y descansar.  Porque el juego en la vida de nuestros hijos es un alimento insustituible y trascendental en su desarrollo.

 

1.7 Educación Temprana

en las relaciones humanas positivas.

 

   Las relaciones que se establecen con las personas, son el principal medio para situarse ante el mundo.  La felicidad de las personas está muy ligada al grado de integración que realiza en el ámbito en que se desenvuelve: familiar, escolar, vecinal, amistoso y social-cívico.

   El estilo de las relaciones infantiles se halla vinculado al ámbito familiar, el cual satisface de forma básica lo que la personalidad necesita. Después aparecen las relaciones escolares, multiplicando las experiencias de relación. Por último, el sujeto decide preferencialmente relacionarse con aquellos con quienes encuentra su mejor realización.

   Una Educación Temprana nos deja ver claro que la convivencia de los padres y el clima del hogar son la mejor escuela para aprender el arte de las relaciones humanas positivas. Una convivencia positiva  se asegura por testimonios constructivos, es decir, por ejemplos. En los niños, pesan más los hechos que las consideraciones.

   Los padres debemos estar atentos a ciertas actitudes que reclaman especial atención para el sano crecimiento en las relaciones humanas positivas de nuestros hijos en la infancia: la desconfianza y reserva; la agresividad y violencia; la indolencia; la inconstancia y la ingenuidad.

 

ACTIVIDADES

 

1. Escenifiquen un comercial que promueva la Educación Temprana en alguno de los aspectos estudiados. El comercial va dirigido a los Padres de Familia de la escuela de nuestros hijos. Que al final, el comercial termine con un slogan o mensaje sintético concreto.

2. Con caras y gestos, actuación muda y sin diseñar letras con las manos,  adivinen el nombre de una película en la que se fomente la educación en alguno de los aspectos mencionados. Para hacerlo, dividan primero al grupo en dos equipos. Cada equipo seleccione la persona que escenificará la película. Midan el tiempo para adivinar. Alternen las intervenciones de cada equipo. Gana el equipo que adivine más películas.

3. Elaboren un programa de radio al respecto de “La importancia de la Educación Temprana del niño”. Imaginen que están hablando a todos los padres de familia de la ciudad donde viven. Escojan al conductor del programa,  prevean el tiempo de cada una de las intervenciones y abarquen los siente puntos propuestos del tema.


 

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