Notas de Aurelio Mejía

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NO SE DEBE HACER LA REGRESIÓN POR CURIOSIDAD
Si nadie se hace una cirugía simplemente para ver qué encuentra, tampoco es conveniente que se haga una regresión por curiosidad de saber quién fue anteriormente. El estado mental (afectos, emociones, miedos y diversos sentimientos), se puede comparar con el agua más o menos cristalina en la superficie de un lago: Si alguien escarba en el fondo, se levanta lodo y enturbia por un tiempo el agua de la superficie.
En lo profundo de la mente tenemos huellas de vivencias pasadas que no es conveniente recordar. ¿Por qué efectuar la regresión de memoria para llorar el recuerdo de episodios infelices del pasado, o alimentar el ego con la grandeza ilusoria de creer que fuimos un personaje importante? Si al venir a la Tierra olvidamos nuestro supuesto pasado, valoremos el presente y preparemos un futuro mejor en nuestro beneficio, seamos sinceros con nosotros mismos y procuremos cambiar de manera racional y consciente las malas tendencias. De manera similar a una cirugía, que sólo se debe hacer para extraer tumores o corregir defectos físicos, la regresión de memoria se recomienda para buscar el origen de traumas, complejos, miedos, dolores y enfermedades a las que la medicina no encuentra el motivo. Y en lo posible, se procura reprogramar actitudes y dependencias asociadas con el hecho. Al enfrentar, aceptar y perdonar las causas, usualmente cesan los efectos perturbadores, aunque no se crea en vidas pasadas.
 
PODERES DE LA MENTE
En estado hipnótico es relativamente fácil producir fenómenos que se salen de lo que pudiéramos llamar normal, tal como telepatía, es decir, captar lo que está pensando una persona concreta, independientemente de que se encuentre cerca o a miles de kilómetros. También es fácil que el hipnotizado establezca el estado de salud o enfermedad de su propio organismo o el de otra persona, cual si tuviese el don de una visión interior (buscar "Edgar Cayce" en Google, http://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Cayce). Y también son inexplicables, desde la psicología tradicional, los casos de memoria extra cerebral, en los que el hipnotizado puede recordar supuestas vidas pasadas, e incluso hablar en idiomas que se supone no conoce; a este fenómeno se le denomina xenoglosia. ¿Por qué sucede esto? Probablemente porque en estado de hipnosis nuestra mente actúa bajo parámetros diferentes de los que comúnmente entendemos como espacio/tiempo.
El cambio de rol con otra persona ausente (pensar, responder y actuar como el otro) es sorprendente en hipnosis. Hemos recibido testimonios de algunos casos en los que se hizo terapia de perdón por este medio, y como resultado del supuesto diálogo entre el paciente y la persona ausente, hubo modificación positiva de conductas en los sujetos relacionados.
 
OBESIDAD, ANOREXIA, BULIMIA, CIGARRILLO, LICOR, DROGAS
En una adicción hay varios factores a tener en cuenta para la terapia: 1. Qué la motivó. 2. La repetición del consumo crea un hábito. 3. El hábito genera una dependencia orgánica, o respuesta biológica a los tóxicos que se ingieren. La hipnosis es una herramienta para tratar rápidamente los factores psicológicos, pero los orgánicos dependen de cada organismo y de lo profundo de la afectación.
Puede haber factores psicológicos, de herencia genética, de supuestas vidas pasadas (en un remoto ayer, por ejemplo, no tenía que comer) o de programaciones inconscientes desde cuando era bebé, cuando sus familiares le decían "como está de linda la gordita". "¿Qué quiere comer mi gorda?". Cuando el niño deja comida en el plato, porque su organismo ha generado las señales normales de saciedad, le dan a entender que no haga caso a eso, que siga comiendo, que no deje nada, porque "aquí no hay gallinas" o hay unos niños muriendo de hambre en África. Y para reforzar, le dicen: "Coma esta cucharada por la abuelita... y ésta por la mamá", como si el comer fuese manifestación de afecto. ¡Y después nos quejamos de su gordura! Por ello, el tratamiento para obesidad, cigarrillo, licor o drogas, puede requerir más de una sesión, aunque en muchos casos basta sólo con una.
Encontrada y sanada la causa de la obesidad, por ejemplo, se actúa sobre los efectos, para reducir el deseo de comer en exceso y, por ende, reducir el tamaño de las células adipocitos, almacenadoras de energía en forma de grasa. La anorexia (no querer comer) o la bulimia (comer pero luego vomitar para no engordar), lo más probable es que tengan origen psicológico y resultan relativamente fácil de tratar con una hipnosis regresiva y una reprogramación mental, que sane las causas y elabore el perdón y aceptación correspondientes. Se le sugiere en la hipnosis al sujeto algo así como lo siguiente: "A partir de ahora amas infinitamente tu cuerpo, y te alegra comer lo indispensable para que cada célula se nutra como debe ser.".
Dieta del chicle. Muchos obesos tragan en vez de comer. Mastican muy bien un chicle o goma de mascar, hasta sacarle la última sensación de sabor dulce o de menta, pero no hacen lo mismo con la comida. La buena digestión comienza en la boca, al masticar bien los alimentos y mezclarlos adecuadamente con las enzimas de la saliva. Os invito a practicar la dieta del chicle: masticar y saborear cada bocado hasta sentirle todos sus sabores, y luego llevarlo al estómago. Eso mejora la digestión y sana problemas del color.
 
EL COSTAL DE BASURA
Otro ejemplo que utilizo para motivar el cambio de actitud en la gente, es el de un hombre que duerme bajo el puente y en la mañana se levanta y coge un viejo costal para ir a recorrer las calles pidiendo limosna. Y todo cuanto objeto le causa daño o dolor, lo echa al costal y lo carga en su espalda. Y como esto lo hace cada día, ha ido juntando piedras, palos, espinas, cáscaras de plátano en las que resbaló, agua sucia que le lanzaron de un balcón, los restos de una comida que le causó indigestión, etc. Por la noche coloca el costal a modo de almohada, y como es lógico, le da dificultad dormir.
Y si ese hombre está loco, también lo estamos otros, pues pasamos la vida recogiendo tristezas, rencores, culpas, insultos, burlas, complejos, noviazgos rotos y relaciones que no fueron. Y  su costal se va tornando tan pesado, que empiezan a sentir dolor y cansancio en la espalda y las piernas. También hay quienes tienen dificultad para dormir, pues cada noche hacen inventario de los agravios, castigos y otras penas desde la niñez hasta ahora.
 
LA VIDA VISTA COMO UN VIAJE
Cierto día quise hacer un viaje, y para ello fui a la terminal de transporte terrestre del sur de la ciudad. Me acerqué a una de las taquillas de venta de tiquetes y pregunté cuál era el autobús o autocar más pronto en salir. Y me respondieron: ¡El rojo! ¡Y apúrese que ya casi arranca! -Acepté, pagué el pasaje y me fui en el rojo.
A las dos horas de estar viajando, pregunté a uno de los pasajeros a qué lugar se dirigía este autocar, y me respondió: A Pasto, en la frontera de Colombia con Ecuador, tierra de gente buena, artesanos de la madera. -¡Qué Pasto ni qué madera! respondí.
Puesto que yo no quería nada de eso, me bajé en la siguiente parada y regresé a la Terminal del Sur en Medellín. Fui a la taquilla y pregunté por un vehículo más cómodo. ¡Claro que tenemos autobuses muy cómodos, de expreso Bolivariano o de Flota Brasilia! ¡Tienen asiento reclinable, con luz y aire acondicionado individual, y el próximo sale en una hora! -Compré el tiquete y me fui a la sala de espera hasta que llegó la hora de viajar.
A las cuatro horas, viendo que no llegábamos a ninguna parte, le pregunté al conductor cuál era su destino, y me respondió: ¡Vamos al Amazonas a ver los micos en los árboles, los cocodrilos en los ríos y los indígenas cazando con cerbatanas!
Ya se imaginarán la cara que puse. Me bajé allí mismo y tomé otro autocar de regreso a la Terminal. Fui nuevamente hasta la taquilla y pregunté por un autobús económico. Me recomendaron Expreso Sardina, pero a los 15 minutos de viaje no aguanté más los apretujones y el mal olor a sudor y sobaco de camello. Regresé mal humorado a donde ya sabemos, y le dije al dependiente que yo quería una playa de arena blanca, con un mar azul cristalino, en el que yo sintiera el arrullo del sonido de las olas, la brisa acariciando mi rostro, palmeras para colgar una hamaca, pelícanos pescando, mujeres lindas, etc.
¡Señor se equivocó de terminal! Lo que usted quiere lo encuentra en Cartagena o Santa Marta, y de aquí no salen autocares para allá. Puede ir en avión, y en ese caso deberá ir al aeropuerto José María Córdoba. Puede llegar caminando, pero compre unos zapatos finos y cómodos, pues hay 400 kilómetros de distancia. Puede ir en bicicleta, y en "el hueco" le alquilan una deportiva o una cicla para montaña. Puede tomar un taxi expreso o un autocar económico, pero, en ese caso, deberá comprar el pasaje en la Terminal del Norte.
¿Me hice entender? La vida es como un viaje, y soy yo quien debo decidir qué destino le quiero dar, a dónde quiero ir, qué norte le voy a fijar. Y definido eso, debo elegir a continuación las posibles opciones que tengo para llegar a esa meta que me propuse. No debo casarme con aquella mujer porque es la más bonita, ¡la de rojo", ni porque él tiene dinero, ni estudiar esa carrera profesional porque es la más fácil, ni comprar todas aquellas cosas inútiles simplemente porque están muy baratas. Si nada de eso te conduce a la felicidad, al éxito, a tus sueños, debes cambiar. Para quien no sabe a dónde quiere ir, cualquier autobús le sirve y cualquier camino lo lleva. Mucho análisis genera parálisis.
 
¿CON QUIÉN ME TOCA?
Imagina una escuela en la que la maestra tiene que dejar solos a sus alumnos por un corto tiempo. Y para mantenerlos ocupados, resolvió organizarlos por parejas, de modo que uno le enseñase al otro, o viceversa. Colocó a un buen estudiante junto a uno con dificultades de aprendizaje; a uno paciente con otro intolerante, a uno soberbio con otro humilde, y así sucesivamente. De este modo, en cada pareja había un alumno que haría las veces de maestro y otro actuaría como discípulo.
Ocasionalmente llegan grandes maestros a la Tierra u otros planetas habitados del cosmos, como Jesús (enseñó el perdón) y Gautama Siddharta (Buda, enseñó el desapego). También se reúnen personas en una misma familia, empresa o grupo de vecinos, de modo que uno le enseñe al otro la paciencia, tolerancia, justicia, comprensión, humildad, cariño, ternura, perdón, etc. ¿Y tú qué estás aprendiendo? ¿Quién es tu maestro? ¿Y qué enseñas tú?
 
EL ORGANISMO OPERA POR ESTÍMULO-RESPUESTA
Todo efecto tiene una causa. Nuestro organismo produce una respuesta específica para cada estímulo físico o psicológico que recibe. Por ejemplo, si un sujeto escucha por la radio que el número ganador de la lotería es el mismo del billete que tiene en su mano, desborda de alegría y salta como loco. Si ve que uno de los afectados en el accidente es su familiar cercano, lo acongoja la tristeza, llora y hasta puede desmayar. Y la respuesta se da aunque la causa del estímulo haya sucedido hace muchos años, porque el sujeto la puede visualizar y proyectar en su pantalla mental, a lo que el cerebro responde como si tal cosas fuese real, produciendo entonces estados emocionales de alegría o tristeza.
Podemos comparar el funcionamiento del organismo con un sistema informático, en el que el cerebro, el hipotálamo y la hipófisis conforman un computador neurobiológico que dispone de memoria o un disco para datos. Los ojos son la cámara de video, los oídos actúan como micrófono que capta los sonidos, el aparato bucal produce los sonidos, el corazón es la fuente de potencia, los brazos son la impresora que escribe o el plotter que dibuja.
Richard Bandler y John Grinder, norteamericanos que se basaron en las experiencias de hipnosis clínica de Milton Erickson, llamaron PNL (Programación Neuro Lingüística) a un modelo de comunicación interpersonal para generar cambios en la conducta mental y emocional, en el que se puede comparar el comportamiento humano con un computador. El software que programa lo que habremos de obtener, es la lingüística o manera de expresarnos. Habla y piensa positivamente. Si crees que puedes lograr algo, y lo proyectas en tu pantalla mental, lo lograrás tarde o temprano. Creemos que esa es la fe de que hablaba Jesús, al decir: "Tu fe te ha sanado, vete y no lo cuentes a nadie".
El hipotálamo, localizado en la base del cerebro, no constituye una estructura fija que se pueda definir anatómicamente, pero, junto con la glándula hipófisis, controla el funcionamiento de la mayor parte de los procesos fisiológicos, tal como la temperatura del cuerpo, el metabolismo del agua, regula el apetito, las funciones respiratorias y vasculares (vasodilatación o vasoconstricción, cardíaca, digestiva, etc.). También regula el sueño y es el centro donde se somatizan las manifestaciones emocionales. Para ello segrega hormonas que viajan por el torrente sanguíneo llevando órdenes químicas para efectuar cada función orgánica. Y puesto que las sugestiones son procesadas por el cerebro y el hipotálamo, se puede comprender la sanación de enfermedades físicas y mentales.
 
FREUD Y LA HIPNOSIS
Freud, médico nacido el 6 de mayo de 1856 en una pequeña localidad de Moravia (hoy Príbor, Checoslovaquia) y creador del psicoanálisis, abandonó el empleo de la hipnosis porque observó que dicha técnica no garantizaba el resultado a largo plazo.
Por ejemplo, escribió y publicó el caso de curación de una madre que se sentía imposibilitada de amamantar a su segundo hijo recién nacido, y que no tenía ningún antecedente psiquiátrico. Con el primer hijo, esta madre tampoco había podido lograrlo, a pesar de sus deseos, pero para ese entonces Freud no había tenido la oportunidad de intervenir. Además de no tener éxito con la lactancia, esta paciente vomitaba todo alimento, no podía dormir y, además, se sentía deprimida por su incapacidad para amamantar. Tanto su familia como ella no confiaban demasiado en métodos no tradicionales, pero aceptaron la intervención de Freud aconsejados por sus médicos. Freud concurrió a su domicilio y procedió a hipnotizarla mirándola fijamente a los ojos e induciéndola al sueño.
Mediante la sugestión procedió a aliviar los temores de su paciente y las sensaciones que sentía físicamente, pronunciando palabras estimulantes y positivas que trataban de transmitirle la idea de estar ya curada y en perfectas condiciones para amamantar a su bebé. Al día siguiente, la joven mujer experimentó una gran mejoría general que sólo duró hasta la hora del almuerzo, en que se reanudaron sus trastornos gástricos. Por lo tanto, en la segunda visita del médico mostró los mismos signos del día anterior, ante lo cual, Freud decidió recurrir nuevamente a la hipnosis, pero esta vez en forma más enérgica.En la tercera, la paciente no necesitó continuar con este tratamiento, porque había recuperado la salud y pudo reanudar la crianza de su bebé, continuando normalmente dándole de mamar durante ocho meses.
Para el tercer hijo volvió a presentar el mismo problema digestivo y las dificultades para amamantarlo, por lo que solicitó a Freud el mismo tratamiento. La primera sesión de hipnosis, como anteriormente había pasado con el segundo hijo, no dio ningún resultado; pero luego de la segunda entrevista desaparecieron todos los síntomas. Freud calificó a esta paciente como un caso de histeria de ocasión (trastorno psicológico), porque se manifestó debido a un motivo ocasional, el nacimiento de un bebé, que fue el que le produjo todos los síntomas.
En otro caso, en 1889, Freud viajó a la escuela de Nancy en Francia, en donde se encontró con el médico Bernheim. Fue allí con el propósito de perfeccionar su técnica hipnótica. Lo acompañó una de sus pacientes, Cäcilie M., cuyo verdadero nombre es Anna Von Lieben, que padecía de histeria. Freud practicaba la hipnosis con ella, en parte con buenos resultados, porque los síntomas mejoraban, y en parte con desilusión, porque al cabo de un tiempo volvían a aparecer. Él atribuyó este inconveniente a su poca experiencia hipnótica. Por ello se contactó con Bernheim y le solicitó que se ocupara él de esta paciente. Éste accede y trata de curarla por medio de la sugestión. Igual que con Freud, los síntomas desaparecen pero posteriormente emergen nuevamente. Bernheim, le confiesa, entonces, que sus éxitos terapéuticos sólo los obtiene en el hospital y con sus propios pacientes.
No pienso que Freud haya ido realmente a buscar el origen de cada síntoma para sanarlo de raíz, motivando el perdón o la aceptación del hecho traumatizante o disparador de las emociones negativas, y menos si a éste lo ubica el paciente en una imaginaria o real vida pasada, pues Freud se consideraba ateo y no creyente en lo espiritual. Además, la hipnosis por ese entonces se manejaba a manera de órdenes que el sujeto debía obedecer, y en mi opinión, esa manera de abordarlo se debe evitar, pues a nivel inconsciente habrá pacientes a los que no les agrada recibir mandatos.
Si el que da las instrucciones, las plantea en forma de reto (“ahora no podrá abrir los ojos, aunque quiera”) o afirma cosas que realmente no se pueden asegurar (“cuando se despierte ya no volverá a fumar”) está actuando a la ligera. Si los sujetos hipnotizados son muy sugestionables, o están muy convencidos del poder del hipnotizador (como en la hipnosis de escenario), pueden responder ciegamente a este tipo de órdenes. Pero, si se trata de personas muy racionales, pueden responder en forma muy crítica a estas sugerencias, más propias del hipnotizador de feria que del profesional que emplea la hipnosis como medio para hacer el bien.
 
TESTIMONIOS
La famosa Clínica Mayo de Estados Unidos publicó una revisión de 144 artículos sobre la aplicación exitosa de la hipnosis en el tratamiento de numerosas enfermedades, como disfunciones sexuales, fobias, alergias, jaquecas, asma, reuma, obesidad, hipertensión, así como en dermatología, gastroenterología, hematología, obstetricia y urología. Se consigue por Internet en http://www.galenicom.com/medline/article/15819289/jo:0025-6196. También se puede descargar con el programa DreaMule, que puedes bajar de www.dreamule.org/Espanhol/. Busca “Hipnosis en Medicina” o “Mayo Clinic Proceedings, April 2005”.
Temor a dormir con la luz apagada. Mercedes tenía que dormir desde niña con la luz de su cuarto encendida. Bajo hipnosis se fue a una vida pasada en la que, siendo una bebé, por causa de unos remedios que le dio su padre, quedó como muerta, y en consecuencia, la enterraron viva. Despertó angustiada en la tumba y murió. También se fue a otras vidas en las que habló en inglés y alemán. Sanó sus miedos y el temor a tomar una decisión, y a partir de ese momento nunca más volvió a dormir con la luz encendida.
Sanó de cáncer. Mireya vino de otra ciudad muy acongojada, porque unos exámenes que le hicieron en Bogotá dieron cáncer positivo. En hipnosis encontró que estaba relacionado directamente con odios hacia su esposo y cuñados. Perdonó y sanó. Pasados unos meses repitió los exámenes y no se encontró ni huella del cáncer.
Varios años sin poder caminar. Una joven de unos 22 años fue llevada a una de mis conferencias porque no podía caminar. Al decirle en hipnosis que se ubicara en el origen de su discapacidad, manifestó lo siguiente: "Estoy en el techo de mi casa... las tejas son grandes y de asbesto-cemento... estoy muy enojada con mi papá... se rompió la teja y caigo al piso... me fracturé, me duele, no puedo caminar... culpo de ello a mi papá... ¡no lo perdono! Luego de un largo proceso de convencimiento para que perdone, lo hace. También se perdonó ella misma. Al despertarla se levantó de la silla y caminó... Tanto ella como sus familiares presentes me abrazaban y daban las gracias, pero yo les decía que todo ello fue efecto del perdón, que la discapacidad era una somatización del rencor acumulado.
Lina olvidó todo por causa de un medicamento. Para sanar una fuerte gripe le dieron medicamentos que hicieron que perdiera la memoria por completo. No recordaba su nombre ni reconocía a familiares ni al amigo que la trajo. En hipnosis regresó a una vida en Venezuela, en la época de Bolívar. Narró experiencias muy interesantes. Al despertarla le fue permitido reconectar nuevamente su memoria presente y conversó con su amigo como si nada hubiese ocurrido.
Fibromialgia. Uno de mis hijos me pidió el favor de que le atendiese una paciente que sufría de dolores por todo el cuerpo y no la podían ni tocar. Al pedirle bajo hipnosis que ubicara el origen de la fibromialgia, se fue a una vida pasada en la que era la esposa de un rico terrateniente con el que tenía discusiones permanentes. Un día éste la hizo bajar del carruaje en un camino en medio del campo, y luego fustigó a los caballos para que el carruaje le pasase por encima. Sintió las pisadas de los caballos y el peso de las ruedas por todo su cuerpo, a consecuencia de lo cual murió. Y el odio en su espíritu hacia ese esposo la acompañaba y somatizaba en la vida actual, a manera de la fibromialgia. Luego de un proceso de perdón a todos (incluyendo ella misma) despertó sorprendida, y emocionada le decía a su mamá: "me toco y no me duele... no siento nada... qué alegría". A los años me encontré con ella en un almacén, y me dijo: "Don Aurelio, ¿me recuerda? Yo soy la que sanó ese día de la fibromialgia... nunca más la volví a sentir".
Migraña, fibromialgia y discapacidad para caminar. Había en Aranjuez (un barrio de Medellín), una señora que hacía varios años estaba en silla de ruedas y su familia la colocaba a la puerta de la casa para que viese pasar gente. Y para ella era un tormento cuando alguien la tocaba al saludarla, pues sufría también de fibromialgia que le causaba dolores en todo el cuerpo. En hipnosis le pedí que se ubicase en el origen de los dolores de cabeza (migraña o jaqueca), y dijo ser un joven campesino de unos 15 años que vivía con sus abuelos. Estaba en el borde de un abismo dispuesto a suicidarse porque sus padres no estaban de acuerdo con la joven de la que él estaba enamorado... ¡y se lanzó! Al preguntarle en qué parte del cuerpo recibió el primer golpe mortal, dijo que en la cabeza (de allí venía la migraña y la fibromialgia).
La discapacidad para caminar la localizó en otra vida, en la que vivió y murió en una silla de ruedas. Toda su vida transcurrió mirando pasar gente por una ventana de la casa. Elaborados todos los perdones del caso, su maestro espiritual permitió la sanación total. Su hijo, un taxista que la llevaba y cargaba a todas partes, no podía creer cuando su mamá se levantó de la silla y subía y bajaba sola y muy emocionada las escalas de mi oficina. A los 4 ó 5 días regresaron para mostrarme cómo estaba caminando ya en zapatos con tacón.
En su casa espantaban. Ricardo estaba muy asustado porque vivía solo en su apartamento y sentía que sucedían cosas raras: ruidos en la biblioteca y movían objetos de lugar. En hipnosis comienza un largo diálogo muy interesante con un espíritu que le dice que se vaya con él. Yo no escucho al tal espíritu que Ricardo llama Trévor, pero por las preguntas que hace y las respuestas que da a otras que el ser invisible le hace, entiendo el diálogo completo, como quien está al lado de una cabina telefónica pública esperando que un enamorado se despida de su amor. Luego de un rato se despidieron y prometieron volver a encontrar en una vida futura.
Puesto que yo tenía curiosidad por saber quién era Trévor, le pedí a Ricardo que se ubicara en algún momento en que hubiese comenzado dicha relación, y se fue a una vida en España en la que Ricardo era mujer campesina con varios hijos y muy pobre. Allí tenía un hijo llamado Oscar que recogía la leña, ordeñaba la vaca y le calentaba los pies en los días muy fríos. Incluso le cantó a Oscar una canción que nunca antes había yo escuchado. Trévor fue un amigo inglés que Ricardo conoció durante un viaje de paseo a la isla de San Andrés, y por cual sintió empatía inmediata (lo mismo sucedió con Trévor hacia Ricardo). Cuando cada uno regresó a su ciudad, se continuaron escribiendo y llamando por teléfono, y ocasionalmente se enviaban algún pequeño regalo por correo aéreo. Un día Trévor enfermó y murió en Inglaterra. Sí, habéis supuesto bien: Oscar, el hijo en la vida pasada, resultó ser Trévor el amigo en la vida actual. Y las cosas raras dejaron de suceder a partir de ese día en el apartamento de Ricardo; cesaron los ruidos y movimientos de cosas en la biblioteca, que casualmente eran los regalos que Trévor le había enviado.
Laura tenía enfermedad "incurable" en la piel desde los 7 años. No podía salir al sol y todo lo que comía le hacía daño. Su madre la había llevado a todo tipo de tratamientos médicos, pero ninguno le sirvió. Cuando llegó a una de mis conferencias, tenía en el rostro unos granos de los que en ocasiones le salía sangre. Al hipnotizarla, relacionó todo ello con somatización de odios y rabias, perdonado todo lo cual le fue permitido la sanación. Un día cualquiera regresó con su madre a dar su testimonio: Se me presentó y preguntó que si reconocía a su hija, una bonita joven de unos 13 años, con una piel envidiable, sin ninguna cicatriz en la cara. Y me dijo: "ella es la que usted atendió aquí mismo hace año y medio. Hoy come de todo y puede salir al sol".
Recuperó el olfato. Cierto día se me arrimó un joven de unos 24 años y me manifestó que había perdido completamente el olfato a raíz de un accidente de motocicleta. Bajo hipnosis le pedí que volviese a ese momento y me narrara todos los detalles. Dice que luego del choque quedó inconsciente y que lo llevaron en ambulancia al hospital. Luego de una cirugía, y todavía con efectos de la anestesia le manifiesta al médico que no huele nada. Y éste le respondió que se acostumbrara a ello, pues eso pudo haber sido consecuencia de las heridas. Y esas palabras, dichas desprevenidamente y sin ninguna intención por el médico, calaron muy hondo en el inconsciente del sujeto: a partir de ese momento perdió el olfato. Procedí entonces a una motivación de perdón hacia las palabras del médico y a "desprogramar" esa somatización, hecho lo cual, recuperó el olfato al terminar la sesión hipnótica.
Rechazaba a su hijo anormal. Una señora me manifestó antes de la hipnosis que tenía un hijo anormal, con discapacidad física y mental, y que no lo quería. Al hipnotizarla, se regresó a una vida pasada en la que era un joven ciego y con discapacidad, y dijo que su padre lo amaba mucho y lo llevaba a todas partes, que siempre estaba pendiente de él, y que le daba mucho amor. Cuando le dije que mirase a los ojos de su padre, que los ojos son el reflejo del alma, y que viera si él ha estado con ella en otra vida, se puso a llorar copiosamente, mientras decía: ¡Es mi hijo actual! ¡Es el hijo que yo estaba rechazando! ¡Despiérteme ya, que lo quiero ir a abrazar y pedirle que me perdone!
 
VIDAS PASADAS
El continuar viviendo es una de las creencias más viejas de la humanidad. Los hombres de las cavernas, por ejemplo, enterraban a los muertos en posición fetal para que pudieran nacer de nuevo. Los griegos, los celtas y los egipcios creían en la transmigración de las almas (pasar de un cuerpo a otro). Y a muchos de nosotros en ocasiones se nos hace conocido alguien que vemos por primera vez, o hemos tenido la sensación de haber estado antes en un lugar que apenas ahora estamos visitando (Déjà vu - Ya lo viví).
"Pienso, luego existo", afirmó el filósofo francés René Descartes. Si existo, fui creado, diría yo. Y si fui creado, ¿quién fue mi creador? Si usted ha pensado lo mismo, posiblemente también ha cuestionado ¿Qué sentido tiene esta vida? ¿Para dónde iré después de la muerte? ¿Por qué unos sufren más que otros? ¿Por qué unos tienen determinada aptitud? ¿Por qué algunos nacen ricos, inteligentes y saludables, mientras otros nacen pobres, ciegos, marginados o débiles mentales? ¿Por qué le va mal a los que creemos buenos, y todo parece salirle bien a los que consideramos malos? Las respuestas han sido y serán tema de especulación, y han dado origen a todo tipo de grupos filosóficos y religiosos. Como estudiantes en distintos niveles, cada uno encontrará más acorde con sus pensamientos unas u otras teorías. En nuestro caso, las enseñanzas de Jesús, El libro de Urantia, las explicaciones del francés Allan Kardec (1804-1869) en sus libros sobre Espiritismo, y las regresiones de memoria mediante hipnosis, nos ha permitido entender muchas vicisitudes de la vida con fe razonada.
Si fueses un átomo, una minúscula partícula de materia alrededor de la cual giran electrones cual si fuesen lunas alrededor de la Tierra, el átomo vecino estaría a una distancia considerable, como de la Tierra a Marte. Si fueses una célula, tu pequeño cuerpo estaría formado por millones de átomos, y te moverías de un lugar a otro en busca de alimento, compitiendo con infinidad de otras células como tú. Si fueses un microbio, tendrías tu cuerpo formado por millones de células, y te moverías en un mundo de células y microbios como tú. Como ser humano, tienes un cuerpo formado por trillones de microbios, células y átomos, todavía no comprendes cuándo y cómo la materia inerte comenzó a moverse y a pensar, y tampoco alcanzas a imaginar que puedes estar formando parte de otro cuerpo vivo mucho más gigante, tal como un cosmos.
¿Ahora comprendes cuán difícil es formarnos una idea acerca de cuál es la Causa Primera de todo cuanto existe? Algunos chinos de la antigüedad llamaron Tao, o fluir de la naturaleza, al Principio de todo. Otros le dicen Dios, Señor, Padre, Madre, Buda, Krishna, Shiva, Alá, Gran Arquitecto del Universo, Prana o Energía Universal, pero en el fondo la idea es la misma, aunque el nombre sea diferente. Si hay un efecto, hay una causa que lo produce, y si éste es inteligente, la causa es de naturaleza inteligente. Creer que un vegetal, animal o ser humano es sólo un conjunto de células resultado del azar, es como suponer que una obra maestra de la literatura se pudo haber creado accidentalmente al derramarse una sopa de letras. Por la armonía de un conjunto organizado se evidencia la existencia de una inteligencia creadora, aunque no podamos imaginarla.
Probar que algo existe sin haberlo definido previamente, es tan imposible como buscar algo sin tener una idea de qué se trata. Para comprobar que un líquido es agua, por ejemplo, tenemos que apoyarnos en la definición previa de que es un líquido incoloro, sin olor, formado por dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno, que hierve a cien grados y se congela a cero. Así, para probar que Dios y los Espíritus existen, primero debemos ponernos de acuerdo en cuál es la idea que cada uno tiene de Dios, cuál es su concepto de existencia, y qué vamos a llamar Espíritu.
En las religiones monoteístas se define a Dios como Ser supremo hacedor del Universo. Algunos le atribuyen todo cuanto sucede: "Dios quiera que me salga ese negocio", "Dios mío, ayúdame", "Que Dios lo perdone", "Líbranos de todo peligro", "Gracias a Dios se sanó", "Mi Dios lo salvó de ese accidente". Por la misma lógica, también se podría deducir que "Dios quiso que se muriese", "Dios no evitó el secuestro", "Dios mató al resto en el incendio", "Dios permitió la violación", "Dios está causando un tsunami en Japón y un terremoto en Chile", "Dios está quemando muchas de sus creaturas en un infierno, como si fuesen pollos en un asadero".
Esta concepción de un Dios actuando como humano, que es vengativo, que concede deseos a quien se le postra, le alaba y le hace sacrificios, es una visión muy limitada del Principio Creador de todo cuanto existe. Pienso que lo creado se rige por leyes Naturales y Universales de causa y efecto.
Espíritu significa soplo en latín, y se traduce como principio de vida en el cual residen el pensamiento, la voluntad y el sentido moral. Se supone de naturaleza inmaterial, porque no presenta ninguna analogía con lo que llamamos materia. Es sinónimo de alma o ánima, que quiere decir movimiento, actividad, vitalidad o ánimo. En este sentido, por ejemplo, animar una fiesta es "ponerle el alma" para darle actividad. Cuando un guante se mueve es porque tiene una mano que lo anima, que hace las veces del Espíritu en un cuerpo.
En lo que a la esencia del ser se refiere, hay básicamente dos doctrinas o corrientes filosóficas: el Materialismo y el Espiritualismo. El primero reduce a la materia todo cuanto existe, incluso el alma humana, y el segundo admite la existencia del Espíritu como realidad sustancial. Puesto que Espiritualismo es un término muy general, Allan Kardec propuso en 1857 el término Espiritismo para referirse a la doctrina que cree en la existencia de los Espíritus y en las comunicaciones con ellos.
Prácticamente todas las religiones son espiritualistas, pues admiten que tenemos un principio invisible e imponderable. Algunas tienen, además, un carácter espiritista, pues predican que los muertos se pueden seguir comunicando en apariciones o revelaciones, y que les podemos pedir ayuda. La Iglesia católica, por ejemplo, ofrece un amplio listado de Espíritus para cada necesidad, tal como Lucía para sanar los ojos, Antonio para conseguir novio, Bárbara para aplacar las tempestades, José para dar trabajo, Ana para conseguir casa, Cipriano para recuperar la salud, Ignacio de Loyola para tener prosperidad, Ramón Nonato para un buen parto, Rafael para ayudar a los caminantes, etc. Y la lista aumenta cada año: Marianito, Bertilda, Nepomuceno, Margarita, etc.
 
ENSEÑANZA OBTENIDA DE LAS REGRESIONES
1- Somos Espíritu con cuerpo. El Espíritu no tiene sexo. El cuerpo es un medio de expresión y de adquisición de experiencias. El perfeccionamiento del Espíritu es fruto de su propio esfuerzo. No pudiendo en una sola existencia adquirir todas las cualidades morales e intelectuales que deben conducirlo al objetivo, lo alcanza por una sucesión de existencias, y en cada una avanza un poco en el camino del progreso. Cada existencia es con un cuerpo distinto: de hombre, de mujer o de extraterrestre.
2- La Tierra no es el centro del Universo, ni es el planeta más grande. En todos los planetas que haya condiciones físico-químicas similares a las de la Tierra, hay la misma probabilidad de que se haya formado vida como la nuestra. Hay mundos más atrasados que la Tierra, y también los hay muy superiores, apropiados a los diferentes grados de adelanto de los Espíritus y donde las formas corporales pueden ser muy diversas, tal como ocurre en la Tierra con los microbios, plantas, aves, peces, etc. Ya lo decía Jesús: "En la casa de mi Padre, muchas moradas hay". En las regresiones hipnóticas hemos encontrado que también hemos vivido en otros planetas (hemos sido extraterrestres)
3- La muerte es el final de un cuerpo y el retorno del Espíritu a la Luz, una dimensión en la que se siente, pero que no se tiene cuerpo de materia que conozcamos. El tiempo en ese bardo o dimensión entre una vida material y la siguiente, es variable. Cuando un paciente en regresión se refiere a este estado intermedio, puede decir que todavía está cerca de sus seres queridos (cuando hay apegos), que está en la luz y que todo es paz, o que siente que está en la oscuridad y vacío (este estado se manifiesta después de un suicidio).
4- El cielo y el infierno no existen. No son lugares físicos a los que vayan los Espíritus a gozar o sufrir infinitamente. Son simples metáforas para representar estados psicológicos de éxtasis o depresión profunda, que se pueden tomar como celestiales o infernales, tal como lo afirmó el Papa Juan Pablo II a nombre de la Iglesia Católica.
Y ahora resulta que su sucesor, Benedicto XVI, está diciendo que sí existen tales lugares, lo cual demuestra que los Papas se equivocan también en cosas de fe, que no son infalibles y que no tienen esa supuesta conexión directa con Dios.
5- En cada existencia corporal, el Espíritu debe llevar a cabo una labor en proporción con su grado de desarrollo. Cuanto más ruda y trabajosa sea, tanto mayor será el mérito que obtenga al cumplirla. De esta manera, cada existencia es una prueba que lo acerca al objetivo. El número de esas existencias es indeterminado.
6- El olvido de las existencias anteriores es algo que nos beneficia. Si recordásemos lo acontecido en cada uno de los días que hemos vivido, probablemente pasaríamos el día de hoy amargados o resentidos. Por las regresiones y las comunicaciones mediúmnicas, sabemos que el Espíritu renace relacionado de alguna manera con las mismas personas del medio social o familiar de una existencia pasada, para, entre otras cosas, reconciliarse o reparar males que se hayan causado. Si se reconociese a los que se ha odiado u ofendido, se podrían despertar resentimientos o sentimientos de culpa.
7- Los males que afligen a los hombres, tienen por causa el orgullo, egoísmo y malas pasiones. Por causa de sus vicios, los hombres se hacen recíprocamente desdichados y se castigan unos a los otros. El Espíritu que fue vano y orgulloso en una vida anterior, ahora puede tener una existencia de humillaciones; el tirano, una de servidumbre; el mal rico, una de miseria; quien usó sus miembros o sentidos para hacer daño, una de ciego, mudo, manco o deforme.
8- Los Espíritus al encarnarse traen consigo lo que adquirieron en sus existencias anteriores. Esta es la razón por la cual los hombres muestran instintivamente ciertas aptitudes o inclinaciones buenas o malas que parecen innatas en ellos. Las malas tendencias son restos de imperfecciones e indicios de las faltas cometidas.
9- Si el Espíritu del niño ha vivido antes, ¿por qué desde el nacimiento no se manifiesta tal cual es? El niño necesita cuidados delicados que sólo la ternura de una madre puede prodigarle, y esa ternura aumenta con la debilidad y la ingenuidad del niño. Para una madre sería muy difícil entregarse al cariño de su hijo, si en vez de la gracia ingenua de ese angelito hubiese encontrado bajo las facciones infantiles un carácter viril y las ideas de un adulto, y menos aún si hubiese conocido su pasado y posiblemente recordado que fueron enemigos o se causaron daño.
10- Si el alma (nombre dado a un Espíritu en un cuerpo) no hubiera vivido antes, habría sido creada simultáneamente con el cuerpo. Admitiendo esta suposición, ella no pudo tener ninguna relación con aquellas almas que la precedieron. Entonces, se preguntará, ¿cómo Dios, que suponemos soberanamente justo y bueno, puede haberla hecho responsable de un pecado original que no cometió? Si afirmamos, en cambio, que el alma al nacer trae consigo el germen de las imperfecciones de sus existencias anteriores, y que sufre en la existencia actual las consecuencias de sus faltas pasadas, se da al pecado original una explicación lógica que cada uno puede comprender y admitir, porque el alma es responsable sólo por sus obras.
11- Si la existencia actual fuese la única y ella sola debiera decidir el futuro del alma para el infinito, ¿cuál sería la suerte de los niños que mueren a tierna edad? Decid que podrán cumplir en otras existencias lo que no hicieron en aquella que fue abreviada, y no habrá más excepciones. Por el mismo motivo, ¿cuál sería la suerte de los retrasados mentales y de los que carecen de toda instrucción? Al no tener ninguna conciencia del bien y del mal, no tienen ninguna responsabilidad de sus actos. ¿Si Dios crease almas para someterlas a una existencia miserable y sin compensación, sería bueno y justo? Si admites que el loco, el retrasado mental o el idiota es un Espíritu cumpliendo una tarea, expiación o misión en un cuerpo incapacitado para expresar su pensamiento, puedes comprender que todo está conforme a la justicia de Dios.
12- La diversidad de las aptitudes, morales e intelectuales, es la prueba de que el alma ya vivió. Si hubiese sido creada al mismo tiempo que el cuerpo actual, no estaría de acuerdo con la bondad de Dios hacer a unas más avanzadas que a las otras. ¿Por qué, entonces, los salvajes y los hombres civilizados, los buenos y los malos, los tontos y las personas ingeniosas? Diciendo que unos han vivido y han adquirido más que los otros, todo se explica.
13- Es natural la desesperación en aquel que cree que todo acaba con la vida del cuerpo, pero carece de sentido en quien tiene fe en el porvenir. En vuestras aflicciones mirad a los que están por debajo y no por encima. Pensad en aquellos cuyo sufrimiento es todavía mayor que el vuestro. Por lo general, el hombre es el artífice de su propia infelicidad. Si se remonta a la fuente de sus infortunios, verá que son, para la mayoría, el resultado de su imprevisión, orgullo y avidez. Y por consiguiente, de su infracción a las leyes de la naturaleza.
14- La oración es recomendada por los buenos Espíritus y es pedida por Espíritus imperfectos como un medio de aliviar sus sufrimientos. No puede cambiar su karma, pero cuando los Espíritus perciben que nos interesamos por ellos, se sienten menos desamparados y se mitiga su infelicidad. La oración aumenta su coraje, les excita el deseo de elevarse por el arrepentimiento y la reparación, y puede apartarlos de la idea del mal. En este sentido, puede, no sólo aliviar, sino abreviar sus sufrimientos.
15- Orar es manifestar con nuestras palabras o pensamientos lo que estamos sintiendo en ese momento, así sea rabia, desesperación, impotencia, alegría, agradecimiento. Rezar, en cambio, es repetir como loras las frases escritas por otros y muchas veces sin sentirlas. Ore cada cual según sus creencias y de la manera que crea más conveniente. Aquel que ora con fe (con convicción) es más fuerte contra las tentaciones del mal y Dios (el Universo, la Luz, etc.) le envía los buenos Espíritus para ayudarlo.
Lo esencial no es orar mucho, sino orar bien. Algunas personas creen que todo el mérito está en el tamaño de la oración o en la cantidad de veces que se repite la misma, en tanto cierran los ojos ante sus propios defectos. La plegaria es para ellas una ocupación, una costumbre, un empleo del tiempo, pero no un examen de conciencia. Aquel que pide perdón de sus faltas, lo obtiene más fácilmente si cambia de conducta. Las buenas acciones son la mejor de las plegarias, porque los actos valen más que las palabras.
16- Debemos evitar dejarnos dominar por la autosugestión, el miedo o el fanatismo, al punto de ver la manifestación de un Espíritu en el crujido repentino de un mueble, una aparición en una sombra cualquiera, o una comunicación de ultratumba en una simple asociación inconsciente de ideas. El miedo no distingue entre lo imaginario y lo real.
 
EVOLUCIÓN
Un edificio no se hace de súbito, ni es resultado de un apilamiento desordenado de arena, cemento, hierro, madera, tuberías e instalaciones eléctricas. Se construye ladrillo por ladrillo, siguiendo unos planos elaborados por el arquitecto que ideó por anticipado todos los detalles de la obra. De igual manera, suponemos que la evolución de las especies no es algo desordenado ni producto del azar. Éstas comienzan de forma elemental muy primitiva para formar moléculas cada vez más complejas, siguiendo un ordenamiento que especulativamente podemos atribuir a fuerzas del átomo, energía del universo, un plan cósmico de Dios, Gran Arquitecto, o como quieras llamar al Principio de todo.
Aunque algunas doctrinas predican la metempsicosis, según la cual las almas transmigran después de la muerte a otros cuerpos de animales (más o menos perfectos, según ellos), conforme a los merecimientos alcanzados en la existencia anterior, en las regresiones sólo recordamos experiencias con cuerpos humanos.
 
PREDESTINACIÓN
Cuando estamos presentando unas pruebas o examen, recibimos un cuestionario con cierta cantidad de preguntas para responder sí o no, ejecutar el procedimiento para resolver un problema planteado, o elegir una opción. Es evidente que el profesor no ha escrito allí lo que cada uno deberá contestar, pues esto será acorde con lo que cada uno haya estudiado y aprendido. Durante estas pruebas, de misión, oportunidad de aprendizaje o castigo, podemos decidir nuestro destino, corregir errores y hasta imitar lo que otros hicieron. Incluso, hay quienes abandonan el aula sin terminar el examen, haciendo uso de su libre albedrío (tales alumnos se pueden comparar con los suicidas en las pruebas de la vida).
 
FALSOS PROFETAS
Abundan adivinos y falsos espiritistas que engañan ingenuos y se aprovechan de su ignorancia para cobrar por rezos o supuestos poderes, así como curas y pastores que devoran casas de viudas, y como pretexto hacen largas oraciones, olvidando que se debe dar gratuitamente lo que gratuitamente se recibe, pero debemos evitar emitir juicios diciendo que todos son así. Aunque hay quienes venden vino disuelto con agua, no se ha de concluir que el vino puro no existe. De las palabras de Jesús: "Por los frutos se conoce el árbol", podemos reconocer falsos profetas. Observa si predica lo que vive, o vive de lo que predica. Si gasta los diezmos de los fieles para ostentar finos trajes y joyas, o si es humilde y sencillo, tal como Jesús y Gautama Siddharta (Buda) nos dieron ejemplo.
 
EL GATO NEGRO Y LA MEDITACIÓN
El superior del monasterio tenía por costumbre hacer una meditación diaria con sus discípulos. Un día le regalaron un gato, pero cuando todos estaban en la meditación, comenzó a pasearse por el oratorio runruneando y sobando las piernas de los discípulos, perturbando el recogimiento de la ocasión. Por ello, antes de comenzar la meditación del día siguiente, el superior ordenó que amarrasen el gato a un árbol para evitar que volviese a perturbar. Y al terminar la oración pidió que alguien fuese a desatar el gato. Y lo mismo hizo cada día.
Y con esta misma rutina siguió quien sucedió en el cargo al anciano superior: antes de la meditación ordenaba amarrar el gato, y al finalizar enviaba a liberarlo. Y así pasaron los años hasta que el gato envejeció y murió. Y como los nuevos discípulos no conocían la historia del gato en el monasterio, suspendieron la meditación diaria hasta que lograron conseguir otro gato parecido, para poder cumplir con el rito.
¿Habéis pensado cuántos gatos hay en vuestras creencias? Velas, aceites, supersticiones, ornamentos específicos para tal o cual ceremonia, arrodillarse o ponerse de pie en cierto momento, hacer la señal de la cruz (elemento de tortura romano que hizo sufrir mucho a Jesús y que, por lo tanto, no tiene nada de sagrado). No deis más importancia a la forma de los ritos que al sentido real de la oración a tu Dios. Si enciendes tu fe para orar a tu Dios, no será necesario encender velas de cera ni hablar a muñecos de yeso y de madera. Argumentar que algo es cierto porque viene por tradición, es tan absurdo como suponer que una mentira se convierte con el tiempo en verdad, o cuando son muchas las personas que la repiten y la creen.
 
EL PODER DE LOS AMULETOS
Ningún objeto influye sobre la suerte o los espíritus. El poder está en la sugestión, en lo que uno crea que pueden hacer. No te dejes manipular por miedos ni supersticiones. El cielo y el infierno no existen: son metáforas para representar estados del alma.

SENTIDO DE VIDA
Si estáis plenamente seguros de que con la muerte termina todo, entonces haced eso que estáis pensando. Pero si miras la perfección de una simple mariposa, tal como lo delicado de sus alas y lo simétrico de sus dibujos, o la cantidad de roca que flota en el cosmos, y tú eres de lo muy poco que en esa inmensidad tiene vida, es porque debes ser algo importante en el universo. Espera un poco más, hasta que pase la tormenta de tus emociones.
Si no encuentras alguien que le dé sentido a tu vida, por lo menos piensa en ese alguien para quien tú eres su sentido de vida. Descubrirás que tu vida sí tiene sentido. No sufras tanto por el 10 que te falta. Alégrate por los 90 que tienes. No hagas como la persona que se quejaba del pequeño imperfecto que el tapete tenía casi imperceptible, en vez de disfrutarlo en el resto de su diáfana extensión. Alégrate por lo que no te duele, alégrate por lo que no te hace falta. Rico no es quien tiene mucho; rico es quien necesita poco.
Si piensas que todo está perdido, puedes estar equivocado. Cuando un incendio arrasa el bosque, sólo quedan cenizas y chamizos, pero a los días vemos aparecer nuevamente los verdes retoños, como demostrando que es posible levantarse de la mayor calamidad. Si estáis pasando por un revés económico, habéis sufrido un accidente que te limitó físicamente, o te han diagnosticado una enfermedad incurable, despréndete del pasado y afronta el presente como una nueva etapa de tu vida. Por mucho que caigas, del suelo no pasas.
Hellen Keller nació sordomuda y quedó ciega a los 19 meses de edad, pero se superó y destacó como escritora y conferencista, lo que la llevó a estar entre las 50 personas más famosas en los Estados Unidos. Blas de Lezo defendió a Cartagena de los ataques piratas aunque le faltaba una pierna, un brazo y un ojo. Stephen Hawkins, aunque no puede hablar ni caminar, es el mayor genio actual en astronomía.
Patricia Restrepo murió el 29 de junio de 1997 a los 19 años de edad por causa de un tumor en la columna. Tenía 16 años cuando le detectaron esa enfermedad que le causaba fuertes dolores, la fue dejando ciega poco a poco y sin movimiento en las piernas y brazos, reducida por completo a una cama. La simple flema de una gripe fue para ella un tormento, pues no tenía fuerzas ni para toser. Además, faltándole unos cuatro meses para morir, mataron a su padre, con quien hacía 8 días antes había estado yo hablándole de aceptar con resignación la enfermedad de su hija como un medio de superación espiritual para todos.
En sus diálogos radiaba alegría y optimismo. Sus últimas palabras pueden ayudarte a entender que tú tienes valores, y que puedes alcanzar la meta de tus ideales, si te lo propones. Ella dijo: "No lloren por mí; lloren por la gente mala, que yo he sido buena; lloren con alegría, que yo me voy a descansar. No sufran, luchen, que la vida es muy bonita. Sufrí durante estos tres años, pero había sufrido desde que nací. Y así sufren todos desde que nacen, pero Dios nos hace llevar una vida de acuerdo como la hemos vivido.
Yo sé que Dios me dio el don del dolor, y me lo merezco; aprendí de él y lo supe llevar. Sé que sufría, que lloraba y me desesperaba, pero siempre estaba Dios ahí; siempre él me hacía superar todo lo que tenía, y yo tenía fe y nunca renegué de Dios. Yo caminaba, cantaba, movía mis manos, veía, hablaba, podía bailar, reír, gozar, llorar, soñar. Perdí muchas cosas de esas, pero nunca el espíritu. Con él podía caminar, ver, mover mis manos, cantar y hacer todo lo que no podía hacer físicamente. Gracias a Dios. Gracias por todo lo bueno, porque nunca fue nada malo. Te agradezco de todo corazón, y solamente les digo en mi despedida: La vida es una sola palabra: ¡Dios!"
 
CONTROLA TUS PENSAMIENTOS
Ten cuidado con tus pensamientos, porque se transmiten telepáticamente y también se transforman en emociones. Tus emociones te llevan a decir palabras, y éstas se convierten en acciones. Tus acciones se vuelven hábitos, y estos moldean tu carácter. Tus emociones también hacen que el hipotálamo en el cerebro genere hormonas que pueden hacer que los órganos de tu cuerpo funcionen de una o de otra manera, causando que te enfermes o te sanes. Tú decides lo uno o lo otro.
La mente puede crear pesadillas tan reales que nos hagan creer que estamos despiertos, y puede hacer que estando despiertos actuemos como dormidos. Por ello, a quienes preguntan, cuándo son reales o imaginarios placebos las vidas pasadas, las comunicaciones con extraterrestres o personas fallecidas, nuestra respuesta es: ¡No lo sé! En realidad, cuando de sanar se trata, no es necesario conocer la fórmula química del medicamento. Si el agua calmó vuestra sed o salvó tu vida en el desierto, ¿en qué cambia las cosas el averiguar si fue tomada de un río, de un estanque de aguas subterráneas o de una botella de gaseosa?
Las cosas hay que buscarlas donde se perdieron. Algunas personas no experimentan la regresión a vidas pasadas, puesto que sus problemas tienen origen en casos de la vida actual, y no tiene sentido buscar las cosas donde no se han perdido.


Si el problema tiene solución, ¿para qué te preocupas?
Y si el problema no tiene solución, ¿qué solucionas con tu preocupación?

No ensucies el agua que has de beber
Y el agua que no has de beber, déjala correr

El odio es como un veneno que uno ingiere con la intención de que otro se sienta mal, 
pero se engaña, porque realmente enferma sólo a quien lo bebe.
Subpáginas (1): Colombia Aurelio Mejía