La mente es MUY poderosa y estamos convencidos que cada persona puede mejorar su salud a través del AMOR, el cual puede reforzarse a través de los pensamientos y vivencias del perdón. Somos facilitadores y contamos con muchos testimonios de personas que han sanado, gracias a DIOS (llámese como quiera: energía, Jesús, Alá, Budha, "ser superior", etc), luego de permitir la vivencia con convicción, de "terapias" cortas que no podemos explicar 100% con la razón (no necesitamos saber la composición química de la aspirina para saber que alivia el dolor de cabeza a muchos, así que sea por sugestión, por realidad o ficción, lo importante que resaltamos son los resultados positivos obtenidos). A través de la hipnosis ética y la imposición de manos, hemos sido testigos de muchos casos exitosos, que nos motivan a compartirlos con más personas.

Nosotros no afirmamos ser sanadores, brujos, ni nada por el estilo; simplemente somos facilitadores que hemos estudiado la técnica de hipnosis de Aurelio Mejía y continuamos su labor, pues somos testigos de los resultados positivos obtenidos por miles de personas a través de este método de "sanación", la cual realmente es realizada por Dios, no por nosotros propiamente. Si logramos ser canales y testigos de cambios positivos en la vida de las personas, continuamos ofreciendo nuestra disposición a seguir siendo "canales" del "Creador", quien basándose en acciones que la Ciencia aún no puede explicar 100% científicamente, permite que usted mismo, a través de la ayuda en "reprogramación" de su consciente, inconsciente, sugestión, espiritualidad o amor, perdone, entienda la raíz de aquello que quería cambiar y lo haga. Recordemos que la mayoría de enfermedades o situaciones que afectan la salubridad o estado de ánimo de las personas, son psicosomáticas, así que mejorando el estado mental, puede mejorarse el estado físico.

La Hipnosis HAM es un método que combina hipnosis Ericksoniana con espiritualidad y dinámicas del perdón para lograr cambios de conducta y respuestas psicosomáticas de alivio en el paciente. Se puede usar para tratar fobias, miedos, tristezas, angustia, anorexia, bulimia, baja autoestima, inseguridad, complejos, migraña, obesidad, obsesiones, alergias y adicciones



¿QUÉ ES LA HIPNOSIS Y QUIÉN ES HIPNOTIZABLE?

La hipnosis es un estado de adormecimiento o ensoñación parecido al del sueño, en el que somos conscientes de lo que sucede alrededor, escuchamos los ruidos, podemos abrir los ojos, caminar o aumentar la atención hacia determinados pensamientos que nos interesan. En dicho estado podemos eliminar dolor, recordar eventos olvidados, reprogramar conductas, potenciar recursos y facultades del cuerpo. Es la herramienta más rápida y eficaz de la psicología para sanar alteraciones de la salud mental y emocional. 

Tal estado fue llamado hipnosis por el médico escocés James Braid en 1843. Utilizó la raíz griega hypnos, que significa sueño, porque consideró que los sujetos se comportaban como dormidos. Actualmente se le prefiere llamar estados alterados de conciencia, trance, sofrología o PNL.

En la hipnosis que vemos en los espectáculos de teatro y televisión, parece que el hipnotizado está privado y a merced de lo que el hipnotizador quiera hacer con él, pero eso es falso. La persona tiene a nivel inconsciente control sobre lo que hace y lo que dice. Mucho de lo que vemos allí está preparado. Por lo general, se ha hipnotizado previamente a la persona y se le deja en su mente órdenes post-hipnóticas para que parezca que el hipnotizador tiene poderes.

La hipnosis HAM tiene un fin sanador, y para ello se requiere dialogar con el paciente durante el proceso. Éste es consciente de lo que dice y hace, escucha los sonidos del entorno y puede decidir en qué momento salir del trance hipnótico, ya que no está dormido ni privado.

Nadie puede ser hipnotizado en contra de su voluntad, y durante la hipnosis el sujeto es dueño de sí mismo; sólo hace aquello que acepta hacer. Por lo general, a medida que el terapeuta le va solicitando que recuerde la causa de un determinado síntoma, percibe una sensación, imagen o pensamiento relacionado de alguna manera con el tema. Así, poco a poco, se le va llevando cada vez más profundo en el trance, procurando que no analice conscientemente lo que está diciendo.

Presenta resistencia a la hipnosis quien es muy racional, está esperando "conectarse", tiene ansiedad por saber en qué momento lo hipnotizan, o quiere que lo toquen mágicamente y quede profundamente dormido, y que cuando despierte esté como nuevo: sin miedos, sin resentimientos y sano de todas sus dolencias y adicciones. También presenta dificultad quien llega a la terapia acompañado de alguien en quien no confía sus secretos (piensa que le pueden hacer decir algo que oculta), tiene afán para viajar o asistir a un compromiso.

Son casi imposibles de hipnotizar los niños muy inquietos y los adultos de avanzada edad, porque presentan mucha dispersión mental y el hipnoterapeuta no logra que se concentren en un determinado tema. También los son quienes están bajo efecto de licor o droga, los muy sumisos o aquellos que sufren de retardo mental.



¿QUÉ SE SIENTE EN EL TRANCE HIPNÓTICO? 

Algunas personas explican qué se siente durante la hipnosis, afirmando que en ningún momento el sujeto se duerme ni pierde la conciencia. Las vivencias pueden ser auditivas (como si escuchara), visuales (como si viera) o cinestésicas (se sienten sensaciones).

Nadie hace cosas en contra de sus principios morales. La persona hipnotizada tiene control sobre lo que tiene que ver con su código de ética y principios morales; si hace algo inmoral bajo hipnosis es porque también había la posibilidad de que lo hiciera en estado consciente. Lógicamente, el riesgo de algo indebido es menor cuando la persona está acompañada por algún amigo o familiar durante el proceso.

Al despertar se puede recordar todo, parcialmente o nada. Ello depende de varios factores, como las órdenes del hipnotizador y lo traumático de las vivencias.

Nadie se queda hipnotizado. Si es dejado en ese estado, el sueño hipnótico se convierte en natural y la persona despierta un tiempo después normalmente. La hipnosis como tal no tiene peligro. Lo que puede ocurrir es que al tratar de "despertar" rápidamente a un sujeto que está en un estado muy profundo, presente dificultad para hacerlo, tal y como le puede ocurrir a cualquiera en sueño fisiológico, cuando siente que quiere despertar y su cuerpo no le obedece. En algunos espectáculos se ha dado ese caso, y llaman a un médico, a los periodistas, al cura del pueblo, lo llevan a la clínica y después dicen que la hipnosis es peligrosa (y si el espectáculo fue en un colegio con niños, se puede presentar una histeria colectiva). En realidad, bastaba con esperar a que el trance pasase por sí mismo a sueño natural, o darle la orden de que en 10 minutos, por ejemplo, "despertarás plácidamente".

El psiquiatra Brian Weiss dice: “La mayoría tiene un concepto equivocado de la hipnosis a causa de la manera en que la han representado la televisión, las películas y los espectáculos teatrales. Estar hipnotizado no es estar dormido. La conciencia sabe siempre lo que uno experimenta mientras está hipnotizado (...) Durante la hipnosis, su mente está siempre despierta, observando y haciendo comentarios. Siempre puede comparar detalles y hechos con los de su vida actual. Es el observador de su película, su crítico y habitualmente también su estrella”.

El psiquiatra Milton Erickson empleaba metáforas (similitudes, comparaciones con otras cosas de fácil comprensión) para inducir a sus pacientes reacciones psico-emocionales que les curasen de trastornos mentales mediante hipnosis sin pérdida de conciencia. El cirujano español Ángel Escudero opera a sus pacientes sin anestesia, con hipnosis consciente, y a su técnica la llamó Noesiología. Algo similar hace el neuro-psiquiatra colombiano Alfonso Caycedo Lozano con la técnica que llamó Sofrología, y que también es hipnosis.



REGRESIÓN HIPNÓTICA

La regresión consiste en "regresar" al sujeto en el tiempo para que reviva o recuerde cosas, tal como estar en el vientre de su madre. Pero si se le sugiere que vaya aún más allá, es posible que “recuerde” otras identidades o supuestas vidas pasadas. En este caso, es común que la persona sienta la certeza de estar aquí y ahora, consciente (no está dormido), mientras al mismo tiempo tiene la sensación de estar en el pasado con otra personalidad, lo cual le permite comparar y entender el posible origen de sus traumas o enfermedades. Algunas vivencias pueden ser históricas, pero otras son meras alucinaciones en las que se combinan experiencias con anhelos de la inconciencia.
Ello se puede atribuir a herencia genética, registros akásicos, inconsciente colectivo, anoosfera, telepatía, imaginarios o impresiones de lecturas o películas, pero se han dado casos en los que la información no corresponde a ninguno de los patrones anteriores, tal como hablar un idioma o dialecto de esa época (este fenómeno se llama xenoglosia), o decir que toda la familia murió en un accidente, hecho que rompe la cadena de descendencia genética y permite suponer que existe una memoria extra-cerebral. ¿Dónde se localiza dicha memoria? ¿Somos un espíritu con cuerpo y no un cuerpo con espíritu? Por los efectos se puede suponer una causa que los produce.
 


¿QUÉ ES UNA TERAPIA POR REGRESIÓN?

Conocer el origen de un problema, ayuda a resolverlo. La terapia por regresión es un tratamiento en el que se utiliza la hipnosis para que el paciente recuerde el momento en el que se originó la depresión, complejo, culpa, fobia, migraña, cáncer u otras dolencias a las que no se les encuentra causa por los métodos médicos convencionales, para luego motivarlo a que comprenda el motivo, perdone, acepte y reprograme su mente para generar el efecto contrario. Una técnica de abordaje que da muy buen resultado en este caso, es el cambio de rol: el actuar y pensar como el otro.

Imaginación y recuerdo son dos respuestas mentales del cerebro, y la única manera de saber si es lo uno o lo otro, es cuando la información se puede corroborar históricamente. Y eso estaría muy bien hacerlo cuando se trata de escribir un libro de historia, y no del desarrollo una terapia, pues sería equivalente a decir que hay que tirar a la basura todos los placebos que tienen en los hospitales para sanar enfermos altamente sugestionables. Si el paciente está enfermo por un imaginario, entonces un imaginario también lo puede sanar.

La regresión se puede analizar como si fuera una intervención quirúrgica. El paciente viene a nosotros con un síntoma y nosotros usamos el bisturí de la hipnosis y le extirpamos o le limpiamos lo que podamos. ¿El paciente ya está sano? Si se tratara de una operación quirúrgica de verdad, jamás pensaríamos en eso. Sería necesario acompañarlo, esperar su cicatrización, su recuperación, etc. ¿Operarlo nuevamente? Quizás sí, pero luego de permitir que se consoliden las mejoras obtenidas.
Volquemos estas metáforas a lo nuestro. Luego de una regresión, el paciente recién entiende qué le pasa y porqué. Incluso, puede opinar que todo lo ha imaginado, que lo ha creado su mente. Pero a nivel de su mente no consciente, le hemos dado un recurso que puede ser muy importante en su sanación: el ayudarle a pensar diferente con respecto a sus problemas o dolencias, o el ayudarle a recordar el origen de cada cosa (o imaginar una causa. Al fin y al cabo, para el resultado poco importa el camino).
 


RESULTADOS Y GARANTÍA

No hay manera de saber si alguien es hipnotizable, y el resultado no se puede predecir ni ser usado como diagnóstico o sustitución de exámenes clínicos. Si un albañil no puede garantizar la calidad de una construcción cuando es el dueño del proyecto quien le ha suministrado la arena, el cemento, el hierro y demás materiales, un terapeuta tampoco, pues es el paciente quien aporta todo para el procedimiento, tal como las fobias, complejos, rencores, la dispersión mental y la resistencia analítica.

No cobramos por dormir ni sanar enfermedades o limitaciones físicas. La hipnoterapia es una técnica psicológica de introspección asistida, en la que se escucha al paciente y se emplean técnicas de hipnosis para ayudarle a reprogramar hábitos, miedos, culpas y actitudes que le afectan. Hay pacientes que llegan a un trance profundo en pocos minutos, y los hay que sólo logran algo superficial, pero suficiente para ayudarles a sanar. La experiencia con miles de terapias desde 1995 ha demostrado que usualmente basta una sesión para lograr buenos resultados en la mayoría de los casos.