FICHA TÉCNICA DEL VIAJE A IRÁN
OCTUBRE 2008

VISADO: Se consigue en la embajada de Irán en Madrid previa petición por fax de la solicitud y su entrega en la misma rellenada, acompañada de dos fotos de carnet (ya no es necesario para las mujeres hacérsela con el cabello cubierto) y 50 € de impuesto revolucionario. Puede tramitarse mediante empresas de mensajería sin ningún problema. Tardan en concederlo 3 semanas.

 

RECORRIDO: Teherán – Kashan (Abyaneh) – Yazd – Shiraz (Persépolis) – Isfahan – Teherán.

 

DURACIÓN: Un mes.

 

GUÍAS: Lonely Planet, edición julio 2008 (en inglés), la mejor para cuestiones prácticas (hoteles, restaurantes, autobuses, etc.) La guía de Toni Vives, Rumbo a Irán (2004) en español la supera en cuanto a información sobre el país, sobre sus monumentos y sobre su vida en general. Con el complemento de las informaciones de la Lonely es más que suficiente.

 

IDIOMA:  A pesar del esfuerzo que hacen a contracorriente muchos jóvenes, las lenguas extranjeras no son el fuerte de los habitantes de Irán. En los hoteles de las ciudades más turísticas chapurrean la lengua del imperio y siempre se encontrará a algún joven que se esmera por comunicarse en ella, pero la inmensa mayoría de la gente la desconoce. Unas pequeñas nociones de persa son, como mínimo, aconsejables. Los conocedores del árabe encontrarán que la mayoría de las palabras de referencia de tiempo y espacio son comunes en ambas lenguas, fruto de la brutal aculturación que sufrió la cultura persa a partir del siglo VII.

 

El curso Pimsleur de persa en inglés en 20 lecciones de una hora, fácilmente downloable con el emule y metido en un reproductor de MP3, puede ser de inestimable ayuda. Así mismo es indispensable el FARSI (PERSIAN) PHRASEBOOK editado por Lonely Planet. Para los estrictos hispanohablantes podría ser bastante útil el  PERSA PARA ESPAÑOLES (Centro de Lingüística Aplicada) del profesor Saeid Hooshangi, obviando los nefastos planteamientos metodológicos que presenta.

 

Un handicap importante es la grafía para los desconocedores del alfabeto árabe, dado que muchas de las indicaciones que se encuentran en Irán sólo constan en ella. Aunque las calles principales, las indicaciones de las carreteras y las cartas de los restaurantes más importantes de las ciudades principales vienen en inglés.

 

Los problemas de comunicación, de todas formas, siempre se resolverán más o menos fácilmente por obra y gracia de la paciencia, la amabilidad y la voluntad de agradar de la mayoría de los iraníes.

 

SEGURIDAD: Absoluta, salvo en lo referente a las contingencias debidas al tráfico rodado. Y tampoco hay que asustarse. La mayoría de los vehículo del país llevan algún tipo de talismán religioso (el más común es el referente a la voluntad de Allah que considera siempre justo lo que ocurra) que de una manera u otra acaba protegiéndolos de su propia irresponsabilidad. Las  mujeres solas, por unidades o por parejas, tampoco tienen nada que temer, aparte del mosconeo machorrón propio de todos los países de la órbita musulmana y que suelen resolverse mediante la aplicación de pequeñas, pero contundentes, dosis de energía o de humor. Eso sí, lo recomendable dadas las circunstancias es no sobrepasarse demasiado en el atrevimiento vestimentario impuesto desde arriba.

 

LIBROS: Los de la mayor experta española en cultura iraní, Ana María Briongos Negro sobre negro (1996), que no he llegado a leer y La cueva de Alí Baba (2002), la más reciente, en la que habla de su visión del país desde una tienda de alfombras de Isfahan. Esa tienda, Nomad, se ha convertido en una especie de improvisada Casa de España, donde los españoles son recibidos con un cariño especial. Una buena fuente de información a todos los niveles. 

 

Viaje a los confines de la tierra de Robert Kaplan, escrito en 1996, en cuya parte dedicada a Irán se puede encontrar un análisis muy lúcido del entramado social y político de la revolución islámica.

 

Irán: memorias del paraíso de Higinio Polo. Un libro magnífico que relata un viaje a Irán en busca de lo que puediera encontrar de los tres míticos amigos de los que habla Borges en un célebre cuento y que recoge también Amin Maaluf en su Samarcanda: Omar Khayyam, Nizam al Mulk y Hassan Sabah, el Viejo de la Montaña, el fundador de la Secta de los Hashishin. En la búsqueda nos vamos enterando de muchas cosas sobre el país actual y el pasado. Un precioso libro para acompañar el viaje. Sólo tengo que reprocharle el que no coronara su misión visitando Alamut, las ruinas de la fortaleza de los Asesinos, alegando la complicación del viaje. Yo no tenía demasiado interés en hacerlo, pero desde luego alguien que viaja a un lugar para hacer una investigación sobre unos oscuros y trágicos hechos históricos para escribir un libro no puede alegar que no fue al lugar del crimen porque no había taxi en el pueblo. Aparte de eso recomiendo vivamente la lectura de sus artículos políticos, de una gran lucidez y agudeza analítica.

 

MÚSICA: La música culta, clásica, iraní es muy difícil de apreciar por los oídos no versados. Tanto como el flamenco canónico. Difícil, pero no imposible. Y merece la pena intentarlo. En España no es difícil encontrar algo de Mohammad Reza Shadjarian. Yo conseguí el último concierto (2008) de Homayoun Shajarían con el Dastan Ensemble en una tienda de Teheran. De la moderna no sé nada y el riesgo a toparme con alguna espantosa poperada medioriental me ha disuadido de investigar.