libro del los eclipses

IEl salat durante un eclipse solar (salât al-kusûf)

561. Abû Bakra dijo: ‘Estabamos con el Men- sajero de Dios (B y P) y sobrevino un eclipse de sol. El Profeta (B y P) se arropó bien hasta que entró en la mezquita y entramos nosotros. Rezó dirigiéndonos dos rak‘ât hasta que terminó el eclipse. Y dijo: «El sol y la luna no eclipsan por la muerte de nadie. Si veis un eclipse rezad y rogad, hasta que se aclare el eclipse»’.

En otra versión dice: «Dios atemoriza a Sus siervos con los eclipses».

Este hadiz sobre el eclipse se repite mucho; en una versión del relato de Al-Mugîra bin Shu‘ba dice: ‘Hubo un eclipse de sol en la época del Men- sajero de Dios (B y P), el día que murió Ibrahîm (su hijo). La gente dijo: ‘El eclipse es por la muer- te de Ibrahîm’. El Mensajero de Dios (B y P) dijo: «El sol y la luna no se eclipsan por la muerte de nadie ni por su vida. Si los veis en eclipse rezad y rogad a Dios»’.

II La limosna (al-sadaqa) durante el eclipse

562. ‘Âisha dijo: ‘Hubo un eclipse solar en la época del Mensajero de Dios (B y P). El Mensa- jero de Dios (B y P) dirigió a la gente en el salat. Estuvo de pie por largo tiempo; luego se inclinó y alargó el rukû‘. Luego se irguió y estuvo ergui- do por largo tiempo, pero menor que el primer tiempo erguido. Luego se inclinó y alargó el rukû‘, pero menos que el primero. Luego se prosternó y alargó el suÿûd. Luego, en la segunda rak‘a hizo lo mismo que en la primera. Luego terminó el salat, y el eclipse ya había terminado. Luego se levan- tó y se dirigió a la gente, alabó y glorificó a Dios y dijo: «El sol y la luna son señales de las señales de Dios. No se eclipsan por la muerte ni la vida de nadie. Si veis los eclipses rogad a Dios; pro- nunciad el takbîr y rezad, y dad limosnas». Luego dijo: «¡Gente de Muhammad! ¡Por Dios! No hay nadie más digno que Dios, por eso prohibió que Sus siervos o siervas forniquen. ¡Gente de Muha- mmad! Si supierais lo que yo se reiríais poco y llo- raríais mucho»’.

III El llamado a la oración en con- gregación en un eclipse

563. ‘Abdullah bin ‘Amrû dijo: ‘Cuando hubo un eclipse en la época del Mensajero de Dios (B y P) se hizo un llamado: As salâtu ÿâmi‘a ([Ve- nid] A la oración en congregación)’.

IV Pedir refugio en Dios del cas- tigo en la tumba durante el eclipse

564. ‘Âisha relató que una judía vino a pedirle algo y le dijo: ‘Que Dios te proteja del castigo en la tumba’. ‘Âisha preguntó al Mensajero de Dios (B y P): ‘¿Dios castigará a la gente en sus tumbas?’ El Mensajero de Dios (B y P) le respondió pidien- do refugio a Dios del castigo de la tumba. Lue- go A‘isha mencionó el hadiz anterior del eclipse (Nro. 562) y añadió: ‘El Profeta (B y P) les ordenó que pidan refugio en Dios del castigo de la tum- ba’.

VEl salat del eclipse en congre- gación

565. Ibn ‘Abbâs relató todo el hadiz del eclipse luego agregó que dijo al Profeta (B y P): ‘¡Mensa- jero de Dios! Te vimos tomar algo mientras reza- bas y luego te vimos retroceder’. El Profeta (B y P) dijo: «Yo ví el Paraíso y quise tomar un racimo de frutas, tal que si lo hubiese tomado habríais co- mido hasta el fin de este mundo. Y vi el Infierno. Nunca había visto algo tan espeluznante. Y vi que la mayoría de sus habitantes eran mujeres». Dije- ron: ‘¿Por qué Mensajero de Dios?’ Dijo: «Porque reniegan». Dijeron: ‘¿Reniegan de Dios?’ Dijo: «Reniegan de sus esposos y reniegan las buenas obras que se les hicieron. Si trataste bien a una de ellas toda la vida y luego ve en ti algo que le des- agrada, dirá: ‘Nunca vi nada bueno de ti’».

VI Quien gusta liberar esclavos durante un eclipse

566. Asmâ’ bin Abû Bakr dijo: ‘El Profeta (B y P) prescribió manumitir a los esclavos du- rante los eclipses’.

VII Recordar y mencionar a Dios durante los eclipses

567. Abû Mûsâ dijo: ‘Hubo un eclipse de sol; el Profeta (B y P) se dirigió a la mezquita, con te- mor a que hubiera llegado la Hora (Final). Rezó parándose, inclinándose y prosternándose por un tiempo tan largo como nunca le había visto ha- cerlo; y dijo: «Estos signos que Dios envía no son por la muerte ni por la vida de alguien, sino que Dios los envía para atemorizar a Sus siervos. Si veis algo de éstos, proceded a recordar a Dios, a rogarle y pedirle perdón»’.

VIII Recitar el Corán en voz alta durante los eclipses

568. ‘Âisha dijo: ‘El Profeta (B y P) recitó el Corán en voz alta durante (el salat de) el eclipse. Cuando terminaba la recitación pronunciaba el takbîr y se inclinaba. Cuando se erguía del rukû‘ decía: «Sami‘ Allâhu liman hamidah, Rabbana wa lak al hamd». Luego retomaba la recitación del Corán en el salat. Hizo cuatro inclinaciones en cuatro rak‘ât y cuatro prosternaciones’.

Comments