Libro de la Fé


ILas palabras del Profeta (B y P): «El Islam fue edificado sobre cinco»


8. Ibn ‘Umar relató que el Mensajero de Dios (B y P) dijo: «El Islam fue edificado sobre cinco cosas:

• Testificar que: No hay más Dios sino Dios y que Muhammad es el Mensajero de Dios (Ash Sh- aháda),

•La práctica de la oración prescrita (As Salât) ,


• El pago del zakat (Az Zakât) , • La peregrinación (Al-Haÿÿ), • La practica del ayuno del mes de Ramadán

(As Siyâm)». Sobre los aspectos de la fe


II 9. Abû Huraira relató que el Mensajero deDios (B y P) dijo: «La fe consiste en más de sesen- ta aspectos y al hayâ es uno de estos aspectos».


III Musulmán es quien evita dañar a los musulmanes con su lengua y sus manos


10. ‘Abdullah bin ‘Amrû relató que el Profeta (B y P) dijo. «El musulmán es aquel de cuya len- gua y manos están a salvo los musulmanes. Y el emigrante (muhâÿir) es quien se aleja de lo que Dios prohibió».

IV ¿Cuál Islam es mejor?


11. Abû Mûsâ relató que algunas personas preguntaron al Mensajero de Dios (B y P): ‘¿Cuál es el mejor Islam?’ El respondió: «El de quien evi- ta dañar a los musulmanes con su lengua y manos».


VAlimentar a otros es parte del Islam


12. ‘Abdullah bin ‘Amrû relató que un hombre preguntó al Mensajero de Dios (B y P) ‘¿Qué es lo mejor del Islam?’ El Profeta (B y P) dijo: «Ali- mentar a otros y saludar a los que conoces y a los que no conoces».


VI Querer para su hermano lo que uno quiere para sí mismo es parte del Islam


13. Anas relató que el Profeta (B y P) dijo: «Ninguno de vosotros tendrá fe hasta que desee para su hermano lo que desea para sí mismo».


VII Querer al Mensajero de Dios (B y P) es parte de la fe


14. Abû Huraira relató que el Mensajero de Dios (B y P) dijo: «¡Por Aquel que tiene mi vida en Sus manos! Ninguno de vosotros cree hasta que yo le sea más querido que su padre y sus hi- jos».

15. Anas relató que el Mensajero de Dios (B y P) dijo: «¡Por Aquel que tiene mi vida en Sus manos! Ninguno de vosotros cree hasta que yo le sea más querido que su padre, sus hijos y toda la humanidad».


VIII La dulzura del la fe


16. Anas relató que el Profeta (B y P) dijo: «Quien tiene las siguientes tres (cualidades) en- contrará la dulzura de la Fe: Que Dios y su Men- sajero le sean más queridos que todo lo demás, que quiera a alguien sólo por Dios y que odie vol- ver a la incredulidad como odiaría ser lanzado al fuego».


IX El amor a los ansâr es una señal de fe


17. Anas relató que el Profeta (B y P) dijo: «Querer a los ansâr es una señal de fe y odiar a los ansâr es señal de hipocresía».

18. ‘Ubâda Ibn As Sâmit relató que: ‘El Men- sajero de Dios (B y P) dijo, mientras lo rodeaba un grupo de sus sahabis, «Juradme fidelidad con las siguientes condiciones:

• No adjudicaréis ningún copartícipe a Dios, • No robaréis, • No fornicaréis, • No mataréis a vuestros hijos,

• No pronunciéis calumnias intencionales di- ciendo cosas falsas,

• No desobedezcáis cuando se os pide hacer el bien.

Quien de vosotros, cumpla estas condiciones, recibirá su recompensa de Dios. Quien no cum- pla algo y sea castigado en vida, pues, el castigo será su expiación. Quien no cumpla algo y sea en- cubierto por Dios, pues Él lo perdonará o lo cas- tigará en la otra Vida». Y con estas condiciones le juramos fidelidad’.


X Huir de las atribulaciones (al- fitan) es parte de la religión


19. Abû Sa‘îd Al-Judrî relató que el Mensa- jero de Dios dijo: «Vendrá un tiempo en que la mejor propiedad del musulmán serán las ovejas que llevará con él por las cimas de las montañas y los valles para salvar su religión huyendo de las atribulaciones».


XI Las palabras del Profeta (B y P): «Yo soy quien más conoce a Dios entre vosotros»


20. ‘Âisha relató: ‘El Mensajero de Dios solía ordenarles sólo lo que estaba en sus posibilida- des. Dijeron: ‘¡Mensajero de Dios! Ciertamente, no somos como tú. A ti Dios te ha perdonado tus pecados pasados y futuros!’ El Mensajero de Dios (B y P) solía enojarse hasta que el enojo se hacía evidente en su rostro; luego decía: «Ciertamente, yo soy quien más conoce a Dios y le teme de entre vosotros»’.


XII Los niveles de superioridad en- tre los creyentes serán segun sus buenas obras


21. Abû Sa‘îd Al-Judrî relató que el Profeta (B y P) dijo: «La Gente del Paraíso entrará en el Paraíso y la Gente del Fuego entrará en el Fue- go. Luego dice Dios el Altísimo: ‘Sacad del Fue- go a quien tenga una pizca, igual a la semilla de mostaza, de fe en su corazón’. Esta gente saldrá del Fuego totalmente carbonizada; serán puestos en el río de Hayâ o Hayât (vida) –aquí es Mâlik, uno de los narradores quien duda– y germinarán como germina la semilla al lado de la acequia ¿No veis como sale amarilla y retorcida?».

22. Y relató que el Mensajero de Dios dijo: «Mientras dormía vi que me presentaban perso- nas vistiendo camisas. Algunas sólo les llegaban a la tetillas, otras menos y se me mostró a Omar Ibn Al-Jattâb vistiendo una camisa que le arras- traba por el suelo» Dijeron: ‘¿Cómo lo interpre- taste Mensajero de Dios?’ Dijo: «Es la religión».


XIII Al-hayâ es parte de la fe


23. Ibn ‘Umar relató que el Mensajero de Dios (B y P) pasó cerca de un hombre de los ansâr que reprendía a su hermano por Al-Hayâ. El Mensaje- ro de Dios (B y P) le dijo, entonces: «Déjalo, pues Al-Hayâ es parte de la fe» (ver el hadiz Nro. 9 res- pecto del significado de Al-Hayâ).


XIV «Cuando hayan transcurrido los meses sagrados, matad a los asociadores donde quiera que les encontréis.


¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles embosca- das por todas partes! Pero si se arrepienten, hacen el salat y dan el zakat, entonces ¡dejadles en paz! Dios es Indulgente, Mise- ricordioso» (Corán 9:5)


24. Ibn ‘Umar relató que el Mensajero de Dios (B y P) dijo: «Se me ordenó combatir a la gente hasta que atestigüen que no hay más Dios sino Dios y que Muhammad es Mensajero de Dios, y que realicen la oración y den la limosna. Si hacen esto, habrán salvado de mí su vida y sus propie- dades, excepto por el Derecho Islámico; y su ren- dición de cuentas será ante Dios».


XV Sobre quien dice que: «la fe es acción»


25. Abû Huraira relató que el Mensajero de Dios (B y P) fue preguntado: ‘¿Cuál es la mejor obra?’ y respondió: «Creer en Dios y en su Men- sajero». Preguntaron: ‘¿Después qué?’ Dijo: «El Ÿihâd por la causa de Dios». Preguntaron: ‘¿Des- pués qué?’ Dijo: «El peregrinaje (ar. Al-Haÿÿ) aceptado por Dios».


XVI Si el Islam de la persona no es verdadero


26. Sa‘d Ibn Abi Waqqâs dijo: ‘El Mensaje- ro de Dios (B y P) distribuyó dádivas a un grupo de personas mientras yo estaba sentado allí. Sin embargo, el Mensajero de Dios (B y P) dejo de lado a un hombre que yo consideraba el mejor del grupo. Pregunté: ‘¡Mensajero de Dios! ¿Por qué dejaste de lado a esa persona? ¡Por Dios! Yo lo considero un creyente’. Me dijo: «¿O un mu- sulmán...?» Me callé un poco; pero luego me venció lo que yo sabía de esa persona y volví a preguntar: ‘¿Por qué dejas de lado a fulano? ¡Por Dios! Yo lo considero un creyente’. Me dijo: «¿O un musulmán...?» me calle un tiempo; pero luego me venció lo que yo sabía de esa persona y repetí mi pregunta. El mensajero de Dios (B y P) repi- tió su respuesta y añadió: «¡Oh Sa‘d! Yo le doy a una persona, aunque otros me sean más queri- dos, por temor a que Dios lo introduzca de cara en el fuego».


XVII Sobre las malagradecidas con sus esposos y los distintos gra- dos de la incredulidad


27. Ibn ‘Abbâs relató que el Profeta (B y P) dijo: «Se me mostró el fuego del Infierno y vi que la mayoría de sus habitantes eran mujeres incré- dulas o malagradecidas» Se le preguntó: ‘¿Es que no creían en Dios?’ Dijo: «Son malagradecidas con sus esposos y reniegan del buen trato que se les da. Aunque seas benevolente con ellas siem- pre, cuando ve algo de ti (que le desagrada) dirá, ‘¡Nunca hiciste nada bueno por mí!’».

XVIII Los pecados son algo de la ig- norancia; un pecador no es un incredulo hasta que adora a otros junto con Dios

28. Abû Dharr relató: ‘Maltraté a un hombre al llamar a su madre con nombres ofensivos. El Profeta (B y P) me dijo: «¡Abû Dharr! ¿Maltratas- te a este hombre, llamando a su madre de mane- ra ofensiva? Aún tienes algunas características de la ignorancia. Tus esclavos son tus hermanos que Dios ha puesto bajo tu mando. Quien tenga a al- guien bajo su mando debe alimentarlo con lo que él mismo coma y debe vestirlo de lo mismo que él viste. No les pidáis que hagan cosas por encima de su capacidad; y si lo hacéis, ayudadles con ello»’.

XIX ‘Si dos grupos de creyentes combaten unos contra otros, ¡reconciliadles! Y, si uno de ellos oprime al otro, ¡combatid contra el opresor hasta redu- cirle a la obediencia de Dios! Y, cuándo sea reducido ¡reconci- liadles de acuerdo con la justi- cia y sed equitativos! Dios ama a los que observan la equidad.’ (Corán 49:9)

29. Abû Bakra relató: ‘Oí al Mensajero de Dios (B y P) decir: «Cuando dos musulmanes se enfrentan con sus espadas, el que mata y el que es muerto, ambos van al infierno». Dije: ‘¡Mensajero de Dios! Entiendo lo del que mata; pero ¿Porqué la víctima?’ El Mensajero de Dios (B y P) dijo: «Seguramente tenia toda la intención de matar a su oponente»’.

XX El mal puede ser de distintos niveles

30. ‘Abdullah Ibn Mas‘ûd relató que cuando se reveló: Quienes creen y no revisten su fe con injusticia... (6:82) los sahabas del Mensajero de Dios (B y P) dijeron: ‘¿Y quién de nosotros no ha cometido una injusticia?’ Entonces Dios reveló: Y cuando Luqmán amonestó a su hijo. Diciéndole: ‘¡Hijito! ¡No asocies a Dios otros dioses. Que la asociación es una injusticia (Dhulm) enorme!’ (31:13).

XXI Las señales del hipócrita

31. Abû Huraira relató que el Profeta (B y P) dijo: «Las señales de un hipócrita son tres:

• Cuando habla dice una mentira, • Cuando promete algo, falta a sus promesas, • Si se le confía algo, traiciona la confianza». 32. ‘Abdullah bin ‘Amrû relató que el Profeta

(B y P) dijo: «Quien posee estos atributos es un total hipócrita; y quien tiene uno solo de ellos tie- ne trazos de hipocresía hasta que lo deje:

• Si se le confía algo, traiciona la confianza • Cuando habla, miente. • Cuando hace un acuerdo, lo traiciona. • Cuando discute, lo hace de manera impru-

dente, mala y ofensiva».

XXII Practicar la oración durante la Noche del Destino es parte de la fe

33. Abû Huraira relató que el Mensajero de Dios (B y P) dijo: «Quien realiza la oración du- rante la Noche del Destino por fe verdadera, con devoción y deseo de obtener la recompensa de Dios, tendrá todos sus pecados pasados perdona- dos».

XXIII El ÿihâd (la lucha por la causa común) es parte de la fe

34. Abû Huraira relató que el Profeta (B y P) dijo: «Dios prometió a la persona que lucha por Su causa, solo por fe en El y Sus Mensajeros, re- compensarlo con bienes o botines o introducién- dolo en el Paraíso (si muere). Si no temiera por mi nación, saldría en todas las expediciones milita- res. Me gustaría ser muerto por la causa de Dios, luego resucitar para ser muerto y luego resucitar para ser muerto nuevamente».

XXIV Las oraciones voluntarias du- rante las noches de Ramadán son parte de la fe

35. Y relató (Abû Huraira) que el Mensajero de Dios (B y P) dijo: «Quien practica las oracio- nes voluntarias durante las noches de Ramadán, por fe y deseando sólo la recompensa de Dios, tendrá sus pecados pasados perdonados».

XXV Ayunar en el mes de Ramadán con devoción y deseando solo la recompensa de Dios es parte de la fe

36. Relató también (Abû Huraira) que el Men- sajero de Dios (B y P) dijo: «Quien ayuna en el mes de Ramadán, por fe y deseando sólo la re- compensa de Dios, verá sus pecados pasados per- donados».

XXVI La religión es fácil

37. Y relató (Abû Huraira) que el Profeta (B y P) dijo «La religión es fácil. Quien se exige demasiado a sí mismo no la podrá soportar. No seáis extremistas y tratad de acercaros a la perfec- ción. Albriciáos con la recompensa que recibiréis y fortificáos con la oración por la mañana, por la tarde y con la oración nocturna».

XXVII La práctica de la oración (salat) es de la fe

38. Al-Barâ’ relató que, cuando el Profeta (B y P) llegó a Medina, se alojó con sus abuelos –o tíos– de entre los ansâr. Ofreció sus plegarias (Sa- lat) en dirección a Jerusalén (Bayt ul-Maqdis) por dieciséis o diecisiete meses; pero el deseaba poder orar en dirección de la Ka‘ba en Makka. La prime- ra oración que ofreció en dirección a Makka fue la del ‘asr (la media tarde) y rezó con él un grupo de personas. Una de estas personas pasó por una mezquita donde aún estaban realizando el Salat, inclinándose en dirección a Jerusalén. Este hom- bre les dijo, entonces: ‘Atestiguo por Dios que he rezado con el Mensajero de Dios (B y P) en direc- ción a Makka’. Al oírlo, la gente inclinada cambió su dirección hacia la Ka‘ba en Makka. Los judíos gustaban de ver al Profeta (B y P) orar en direc- ción a Jerusalén, la Gente de la Escritura también lo hacía; pero, cuando él cambió su dirección para orar en dirección de la Ka‘ba, ellos lo reprobaron.

XXVIII Sobre quien abraza el Islam con sinceridad

39. Abû Sa‘îd al Judrî relató que oyó al Mensa- jero de Dios (B y P) decir: «Si una persona abraza el Islam con sinceridad, Dios le perdonará cada pecado cometido en el pasado. Después, se inicia el conteo de su recompensa: Cada buena obra se contará por diez y hasta por setecientas; y cada mala obra se contara por una, excepto que Dios la perdone».

XXIX El mejor acto de adoración o buena obra, es el que se practi- ca regularmente

40. Âisha relató que en cierta ocasión, el Pro- feta llegó a su habitación mientras la visitaba una mujer. El dijo: «¿Quién es?» ‘Âisha le respondió: ‘Es fulana’ y le mencionó sus (excesivas) oracio- nes. El dijo, desaprobándolo: «¿Qué es esto? ¡Ha- ced lo que está dentro de vuestra capacidad! Pues Dios no se cansa de recompensaros; pero voso- tros con seguridad os cansáis. La buena obra (o acto de adoración), que más agrada a Dios es la que se practica regularmente».

XXX El aumento y la disminución de la fe

41. Anas relató que el Profeta (B y P) dijo: «Quien atestigua que no hay más Dios sino Dios y tiene en su corazón el equivalente a un grano de cebada de bien, será retirado del fuego infernal. Y saldrá también del Fuego quien atestiguó que no hay más Dios sino Dios y tiene en su corazón el peso de un grano de trigo de fe. Y saldrá del Fuego quien atestiguó que no hay más Dios sino Dios y tenga en su corazón el peso de un átomo de bien».

42. ‘Umar bin Al-Jattâb relató que un hombre judío le dijo: ‘¡Emir de los creyentes! Hay una ale- ya en vuestro libro sagrado, el que leéis vosotros los musulmanes, que, si se nos hubiese revelado a nosotros, habríamos tomado el día (de su re- velación) como día de fiesta’. ‘Umar bin Al-Jattâb preguntó: ‘¿Qué aleya es esa?’ El judío dijo: ‘Hoy os he perfeccionado vuestra religión y he comple- tado mi gracia en vosotros y me satisface que sea el Islam vuestra religión (5:3)’. ‘Umar dijo: ‘Sin duda, nosotros sabemos el momento y el lugar en que esta aleya fue revelada al Profeta (B y P). Fue un viernes y el Profeta (B y P) estaba de pie en ‘Arafat (durante el Peregrinaje)’.

XXXI Pagar el zakat es parte del Islam

43. Talha bin ‘Ubaidullah dijo: ‘Un hombre de Naÿd con el cabello revuelto vino al Mensajero de Dios (B y P). Oímos su fuerte voz y no enten- dimos que decía, hasta que se acercó y resultó que preguntaba por el Islam. El Mensajero de Dios (B y P) dijo: «Cinco oraciones durante el día y la noche». El hombre dijo: ‘¿Hay alguna otra ora- ción obligatoria para mi?’. El Mensajero de Dios (B y P) dijo: «No, pero si deseas realizar alguna oración supererogatoria (nawâfil) puedes hacer- lo». Luego añadió: «Y el ayuno de Ramadán». El hombre preguntó: ‘¿Hay algún ayuno más?’ El Profeta (B y P) le respondió: «No, excepto que quieras añadir algún ayuno voluntario» y le men- cionó el zakat también. El hombre preguntó: ‘¿Y debo dar alguna limosna más?’ el Mensajero de Dios respondió: «No, excepto que quieras aña- dir algo voluntariamente». El hombre dio vuel- ta y se marchó diciendo: ‘¡Por Dios! No añadiré nada a esto ni le disminuiré’. El Mensajero de Dios (B y P) dijo: «Si lo que dice es cierto, alcanzará el Exito (el Paraíso)».

XXXII Acompañar las procesiones fú- nebres es parte de la fe

44. Abû Huraira relató que el Mensajero de Dios (B y P) dijo: «Un creyente que acompaña la procesión fúnebre de un musulmán con fe sincera y deseando sólo la recompensa de Dios, y se que- da hasta que se termina la oración fúnebre y la ce- remonia del entierro, regresará (del cementerio) con dos kilates de recompensa. Cada kilate es del tamaño de la montaña de Uhud. Aquel que regre- sa antes del entierro, lo hará con la recompensa de un solo kilate».

XXXIII El temor del creyente a que sus obras se pierdan sin que él lo sepa

45. ‘Abdullah bin Mas‘ûd relató que el Profe- ta (B y P) dijo: «Insultar a un musulmán es fusûq (corrupción) y combatirlo es kufr (increduli- dad)».

46. ‘Ubâda Ibn Al-Sâmit relató que el Men- sajero de Dios (B y P) salió a informar a la gente sobre la fecha de la Noche del Destino (laylat ul- qadr) cuando se suscitó una pelea entre dos mu- sulmanes. El Profeta (B y P) dijo entonces: «Vine a informaros sobre la fecha de la noche del Desti- no; pero, como Fulano y Fulano pelaron entre sí, se me retiró su conocimiento y tal vez sea mejor para vosotros. Así pues, procuradla en la séptima, la novena y la quinta (de las diez últimas noches de Ramadán)».

XXXIV Ÿibrîl (p) pregunta al Profeta sobre la fe, el Islam y al Ihsân

47. Abû Huraira relató que un día, cuando el Profeta (B y P) estaba sentado atendiendo a la gente, llegó un hombre y preguntó: ‘¿Qué es la fe?’ El Mensajero de Dios (B y P) respondió: «La fe consiste en Creer en Dios, en Sus ángeles, en Su encuentro, en sus mensajeros y en la Resu- rrección» . El hombre dijo: ‘¿Qué es el Islam?’ El Profeta (B y P) respondió: «Adorar sólo a Dios, la práctica de la oración, pagar el zakat y que ayunes en Ramadán ». El hombre preguntó: ‘¿Y que es el Ihsân?’ El Profeta (B y P) respondió: «Consis- te en que adores a Dios como si lo vieses; pues, aunque tú no lo veas, Él te está viendo». El hom- bre preguntó: ‘¿Cuándo será la Hora?’ El Profeta (B y P) respondió: «El preguntado no sabe de ella más que quien pregunta. Te informaré sobre sus signos:

• Cuando la sierva de a luz a su amo,

• Cuando los pastores de negros camellos com- pitan entre sí, en construir los edificios más altos. Y la Hora es una de las cinco cosas que no co- noce nadie excepto Dios»; luego recitó: Dios tie- ne conocimiento de la Hora. Envía abajo lluvia. Sabe lo que encierran las entrañas de la madre, mientras que nadie sabe lo que el día siguiente le deparará. Nadie sabe en qué tierra morirá. Dios es omnisciente, está bien informado (Corán 31:34) y aquel hombre se fue. Entonces el Profeta (B y P) ordenó a sus sahabis que lo llamasen de vuelta; sin embargo, ellos no pudieron verlo más. El Profeta (B y P) dijo: «Aquel era Ÿibrîl (P) que vino a enseñar la religión a la gente»’.

XXXV La superioridad de quien se ale- ja de las cosas dudosas por su religión

48. Al-Nu‘mân Ibn Bashîr dijo: ‘Oí al Men- sajero de Dios (B y P) decir: «Lo lícito es eviden- te y lo ilícito es también evidente. Entre ambos hay cosas dudosas que mucha gente no conoce. Quien se aleja de estas cosas salva su religión y su honor. Quien cae en ellas es como un pastor que lleva su ganado cerca de los campos privados de alguien más. Es muy probable que (su rebaño) termine entrando en ellos en cualquier momento. ¡Cuidado! Pues cada rey tiene campos reservados y los de Dios en la tierra son sus prohibiciones. Ciertamente en cada cuerpo hay un órgano que si es bueno, todo el cuerpo se hace bueno; y si se hace malo todo el cuerpo es malo; Ese órgano es el corazón»’.

XXXVI Pagar al-jumus es parte de la fe

49. Ibn ‘Abbâs relató: ‘Cuando la delegación de ‘Abdul Qays llegó ante el Profeta (B y P), él les dijo: «¿Quién es esta gente?» o «¿Quiénes son los delegados? !Bienvenidos sean! No temáis desgra- cia alguna ni arrepentiros de visitarnos!» Le dije- ron: ‘¡Mensajero de Dios! Nosotros sólo podemos venir ante ti en el mes sagrado. La tribu incrédula de Mudar se interpone entre vosotros y nosotros. Encomiéndanos algo definitivo (Sobre las buenas obras de la religión) para que podamos informar- lo a nuestra gente que dejamos atrás y podamos, por estas obras, entrar en el Paraíso’. Luego le pre- guntaron sobre las bebidas. El Profeta (B y P) les ordenó cuatro cosas y les prohibió cuatro. Les or- denó creer en Dios solamente; les dijo: «¿Sabéis lo que es la fe sólo en Dios?» Dijeron: ‘Dios y Su Enviado saben más’. Les dijo: «Consiste en atesti- guar que no hay más Dios sino Dios, Único y sin iguales, y que Muhammad es Mensajero de Dios, practicar la oración (salat), dar el zakat, ayunar en Ramadán y dar de los botines el jumus». Y les prohibió cuatro cosas: Al-Hautam, Al-Dubbâ, Al- Naqîr y Al-Muzaffat (que son recipientes donde solían preparar sus bebidas alcohólicas; el Profeta (B y P) les mencionaba el recipiente y se refería al embriagante en sí), y tal vez dijo: «Al-Muqayyar» y les dijo: «Aprended esto e informadlo a vuestra gente»’.

XXXVII Lo que se dice de que las obras son segun las intenciones

50. ‘Umar bin Al-Jattâb relató que el Mensa- jero de Dios (B y P) dijo «Ciertamente, las obras dependen de las intenciones; y cada hombre ten- drá (su recompensa) según su intención: Así, aquel cuya emigración fue por Dios y su Mensaje- ro; y aquel cuya emigración fue por conseguir un beneficio mundanal o tomar una mujer en ma- trimonio, su emigración será para aquello por lo que emigró».

51. Abû Mas‘ûd relató que el Profeta (B y P) dijo: «Quien gasta en su familia sinceramente con la intención de obtener la recompensa de Dios, entonces, Él se lo contará como una limosna (en la recompensa)».

XXXVIII Las palabras del Profeta: la re- ligion es el consejo (al-nasîha)

52. Ÿarîr bin ‘Abdullah dijo: ‘Yo juré fidelidad (bay‘a) al Mensajero de Dios (B y P) sobre lo siguiente:

• Practicar la oración correctamente y • Dar el zakat. 53. (Ÿarîr) También dijo: ‘Me presente ante el

Profeta (B y P) y le dije: ‘Te juro fidelidad en el Is- lam. El agregó una condición: Dar el sincero con- sejo a todo musulmán y yo le juré fidelidad con esa condición.’



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