Libro concentración

ILas palabras que son prohibidas durante el salat

624. Ibn Mas‘ûd dijo: ‘Solíamos saludar al Pro- feta (B y P) mientras rezaba y él respondía nuestro saludo. Cuando regresamos de donde Al-Naÿâshi (el Negus de Etiopía), lo saludamos y no nos res- pondió. Luego dijo: «En el salat uno está ocupado (con algo más importante)»’.

625. Un relato de Zayd bin Al-Arqam dice: ‘Solíamos hablar con nuestros compañeros du- rante el salat; hasta que descendió: Observad las oraciones, sobre todo la oración intermedia, y estad con devoción ante Dios (2:238), luego se nos ordenó guardar silencio en el salat’.

II Juntar piedritas en el salat

626. Mu‘ayqib relató que el Profeta (B y P) dijo, sobre un hombre que nivelaba el suelo al prosternarse: «Si debéis hacerlo, hacedlo una sola vez».

III Un animal se suelta y huye durante el salat

627. Abû Barza Al-Aslami relató que rezaba en una expedición y tenía las riendas de su mon- tura en su mano. El animal tiraba para zafarse y él tuvo que perseguirlo. Cuando se le mencionó el asunto dijo: ‘He participado en seis, siete u ocho expediciones militares con el Mensajero de Dios (B y P) y he sido testigo de su tolerancia. Sin duda que seguir a mi animal me parece mejor que de- jarlo que regrese a su comedero, pues eso me cau- saría dificultades’.

628. ‘Âisha relató el hadiz del eclipse (Nro. 562) y en esta versión añade que el Profeta dijo: «Y vi el Fuego Infernal consumiéndose a sí mismo y vi en él a ‘Amrû bin Luhayy, quien mandó que se suel- ten las camellas (en nombre de los ídolos)».

IV No se responde al saludo en el salat

629. Ÿâbir bin ‘Abdullah dijo: ‘El Mensajero de Dios (B y P) me envió con un encargo y salí. Cuando volví, después de cumplir con lo que se me pidió, fui ante el Profeta (B y P) y lo salu- dé pero no me respondió. Me sentí tan mal que sólo Dios lo sabe; me dije: ‘Tal vez el Mensajero de Dios (B y P) piensa que tardé mucho’. Lo sa- ludé nuevamente y tampoco me respondió; y me sentí peor que la primera vez. Luego lo saludé y respondió el saludo; y dijo: «Lo que me impedía responder a tu saludo era que estaba rezando». Y estaba sobre su montura, en otra dirección aparte de la qibla’.

VLas manos en la cintura durante el salat

630. Abû Huraira dijo: ‘El Profeta (B y P) pro- hibió que el hombre rece con las manos en su cin- tura’.

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