La Marcha de los Pingüinos II:

 


Una Asamblea Constituyente para la Educación chilena


    Una mala percepción política, logró colocar al gobierno en una situación profundamente incómoda al no percibir con antelación que el conflicto que encabezan los estudiantes de Enseñanza Media podría tener consecuencias imprevistas. En efecto, la manifestación ciudadana de los últimos días ha dejado en evidencia la profunda desigualdad que afecta a la sociedad chilena, y que tiene una de sus muestras más videntes en la mala calidad de la educación en general y en particular a los sectores más desposeídos. El gobierno, herró abiertamente al no percibir que en éstos actos había algo más que una pataleta de jóvenes con apetito de protagonismo, la manifestación fue un éxito no solo por que los medios de comunicación quisieran hacer uso mediático del tema, sino por que de tras de los estudiantes están los padres que en forma encubierta han apoyado a sus hijos; esto, aunado a un extenso debate sobre la mala calidad de la educación, crearon el clima para que la sociedad reaccionara imponiendo un tema nuevo en agenda legislativa.

            Sin lugar a dudas el gobierno, esta semana, quedó en un lugar incómodo, pero, si es capaz de conducir el tema en forma acertada, puede a la postre generar un éxito a largo plazo y enmendar las falencias  y precariedades que tiene la educación en nuestro país. En el peor momento para la presidenta Bachelet y en el mejor momento para el país se da esta crisis. En efecto, las ganancias del cobre permiten al país todo, reflexionar sobre el tipo y orientación que debe tener nuestra educación. El actual sistema es inoperante para enfrentar a nuestros ciudadanos a la sociedad del conocimiento, un mundo donde cada cinco años se duplica completamente el conocimiento, estimándose que hacía el año 2020 se duplicara cada 73 días, donde se habla de educación continua y de aprendizaje distributivo. En nuestro país la educación en su conjunto está en crisis, todas las mediciones internacionales muestran que los estudiantes de educación tanto pública, subvencionada y particular están por debajo de los estándares internacionales. La Moneda tiene una oportunidad única de convocar a un diálogo nacional sobre el tema, sería un error como pretende la derecha, circunscribir el tema al ámbito público, la discusión debe versar sobre todos los ámbitos donde el Fisco invierte en educación, ya que la educación particular subvencionada, que ocupa el 65% del presupuesto del ministerio del ramo no presenta evaluaciones significativas por encima de la pública. Restringirse a la educación municipalizada, es abrir una zanja para tapar otra. La presidenta tiene que mostrar el liderazgo y credibilidad que le dio el triunfo en las pasadas elecciones, conduciendo personalmente la crisis, comprometiéndose públicamente si es necesario con los apoderados y estudiantes en; primero, entregar el compromiso que ningún joven se va quedar sin estudios por falta de movilización y PSU, y segundo, generar la instancia abierta, participativa y creíble, que en lo que resta del año evacue sus resoluciones. Esta entidad debe trascender o complementar el órgano legislativo, debido a la poca confianza con que es mirado por la sociedad civil. Lo que el país necesita es una Asamblea Constituyente de la Educación en Chile, una instancia donde se pueda pensar el país a largo plazo, más allá de las contingencias de la coyuntura política.

            Tal vez el mismo fenómeno, que permitió a la academia no detectar que una mujer podría llegar a la primera magistratura, es el que se esté manifestando en una sociedad más demandante de derechos, a la cual debiéramos empezar a acostumbrarnos por que, el fenómeno Bachelet y los pingüinos pueden terminar siendo dos caras de una misma moneda.

 Santiago,  28 de mayo, 2006