Educación y Suerte:

Las Claves del Éxito en la India


 

    Si Ud. al igual que yo quedó perplejo cuando una delegación empresarial acompañó al ex presidente Lagos –febrero del 2005- a la ciudad de Bangalore, India, para explorar las posibilidades de hacer negocios con uno de los mayores exportadores de software a nivel mundial; pero, además, si a partir de esa fecha, Ud. se sigue preguntando cómo un país al cual se acostumbra a asociar con pobreza, conflictos religiosos y étnicos… lugar donde las vacas se pasean impúdicas delante del hambre, logró llegar a ese nivel de desarrollo. Bueno, entonces Ud. debería leer este post. 

 La Educación.

    Tras un largo camino de luchas no violentas y de las otras, la India logra su independencia de Inglaterra el año 1947. En plena guerra fría, el pueblo indio encabezado por el Primer Ministro Jawaharlar Nehru, optaron por un sistema de organización social centralmente planificado, cercano a la ex Unión Soviética; en éste, el Estado tomó la primacía del control económico de un país donde la pobreza y analfabetismo sobrepasaban el 85%, con una economía fundamentalmente agrícola, sin mayores riquezas naturales relevantes. La apuesta de las autoridades de la época para lograr el crecimiento y mejorar las condiciones de vida de uno de los países más poblado del orbe –cerca de 100 millones de habitantes- no era fácil; sin embargo, en forma premonitoria, decidieron poner énfasis selectivo en la educación de alta calidad. Nehru sabía que la naciente república no estaba en condiciones de dotar a toda la población de educación, debido a la falta de infraestructura humana y material; por eso, optó por crear centros de estudio y capacitación de excelencia. En efecto, el año 1951 se fundaron los 7 primeros Institutos Indios de Tecnología (IIT) en la ciudad de Kharagpur, bajo el sistema de selección por competencias. He aquí el primer acierto indio, optar por la educación en el área de las ciencias y la tecnología y, lo más importante, impulsar la meritocracia (sí UD. no sabe qué significa este concepto, no se preocupe, es lo contrario a la pitutucracia, de amplio conocimiento nacional). Estos institutos, a los que después se agregaron centros privados con las mismas características, se rigen bajo una estricta normativa, la que se puede resumir de la siguiente forma: Sólo entran los mejores. En más de 40 años, esta política generó más de una crítica, ¿Por qué un país en el que hay una increíble cantidad de analfabetas necesita centros científicos de alto nivel, especialmente cuando la mayoría de los egresados emigran a Estados Unidos? Pero en los años noventa se comprobó que esas personas no tenían la razón. Los egresados de los IIT, trabajando tanto en Estados Unidos como en la India y, especialmente, en sociedad entre los dos países, estuvieron al frente de una verdadera revolución informática.

 Dos Hechos Fortuitos.

    El dicho popular reza que la fortuna toca la puerta del que está preparado, en este caso la India demostró que apuntar a un proyecto educativo de calidad a largo plazo, sería una herramienta fundamental para mejorar su condición en vías de disminuir el subdesarrollo. Dos hechos, ocurridos a miles de kilómetros, fueron el trampolín para impulsar el proyecto tecnológico indio.

La Explosión de las “puntocom”

    En 1995, se inicia la venta de acciones de Nescape, dando origen a la “burbuja de las punto com”. Este hecho, entre otros, genera una verdadera revolución digital, mediante el nuevo navegador, que se descargaba gratuitamente de Internet, se abre la posibilidad de digitalizar datos, fotos, música, etc., para ser enviado por Internet.

    Para esto, las empresas de telecomunicaciones, principalmente norteamericanas, optaron como soporte trasmisor la fibra óptica. De esta forma se implementó el tendido de redes de fibra óptica, tanto terrestre como submarinas por casi todo el orbe. Del año 1997 en adelante, las empresas realizaron ingentes inversiones en estas tecnologías que reemplazaban en rapidez y eficiencia al cable de cobre. Se estimó que en 5 años, las empresas invirtieron cerca 1 billón de dólares en cablear el mundo. Claro, eso sí, nadie se preguntó si existía la suficiente demanda para respaldar dicha inversión.

    De qué sirvió a la India la debacle económica del país del norte, simple, en forma progresiva empezó a utilizar la supercarretera de fibra óptica que lo comunicaba con Estados Unidos y, aprovechando las ventajas del “uso horario” se transformó en el principal proveedor de servicios a distancias. En efecto, la calificada mano de obra india ha asumido con éxito las tareas de venta de servicios, declaraciones de impuestos e incluso análisis médicos y financieros de empresas norteamericanas. Mientras los gringos duermen, existe un ejército de eficientes indios que trabajan en las más diversas tareas, así, por ejemplo, un médico de Seattle antes de salir de su consulta envía las radiografías a la India, para así en la mañana, cuando abra su correo electrónico encontrar el análisis de éstas.

 La Crisis del “Y2K”

    El segundo hecho fortuito también tuvo su origen en una catástrofe, pero esta no estuvo circunscrita a un país, sino que esta –como toda gran catástrofe- fue definida a nivel mundial. Se trató de la gran debacle de fin de siglo.

    A fines de los años 90s, empieza a perfilarse la crisis del “Y2K” (efecto milenio del año 2000). El “efecto 2000”, fue el resultado de la presencia del reloj interno que se instaló en el computador al momento de su fabricación. Con el fin de ahorrar espacio en la memoria, ese reloj mostraba la fecha en 6 dígitos (2 para el día, 2 para el mes y 2 para el año). Eso indicaba que la fecha podía llegar hasta el año 1999 (31/12/99), cuando el calendario llegaba al 01/01/2000, muchos PCs antiguos mostrarían la fecha de la siguiente forma: 01/01/00, esto hacía suponer que los computadores podían “pensar” que estaban en el año 1900. Esta situación requería ajustar los relojes internos y los sistemas vinculados a él, en los PCs antiguos. De lo contrario se pensaba que estos no funcionarían, creando una crisis a escala mundial. Este trabajo requería de una fuerza laboral altamente calificada y en cantidades enormes; aquí, una vez más, apareció la India con su ingente cantidad de ingenieros altamente preparados para realizar esta tarea.

    De lo expresado, podemos colegir una interminable cantidad de aristas para enfocar a la India hoy, el desigual crecimiento económico de su sistema, la cantidad agobiante de pobreza que aún arrastra, el enfoque moral que subyace en torno a la subcontratación, etc. Lo que me parece importante destacar son dos cosas. Primero, la India goza actualmente de niveles de crecimiento económico superiores a la taza mundial, lo que proyecta un sostenido mejoramiento del nivel de vida de su población; segundo, la importancia de implementar componentes de calidad en la educación, en una sociedad que reconoce el esfuerzo y el mérito como un valor central en el accionar de una sociedad.

Guillermo Bastías
Stgo.Centro