Deseos de Éxito

en la

Graduación de mis ex Alumnos

 

Siempre he pensado que la relación profesor alumno no termina una vez que estos se gradúan, la convivencia de años juntos va dejando huellas de cariño, que con el tiempo se pueden transformar en amistad. De hecho, mantengo comunicación con varios ex alumnos de las diferentes promociones que me ha tocado ver; pero es, sin duda, la generación del 2005 con la que mantengo mayores contactos. Quizás por que los conocí cuando entraron y nos acompañamos largos cuatro años; pero también, por que en ese período se dio una extraña conjunción pedagógica, que permitió que esta generación la miráramos como la mejor que habíamos visto. En efecto, en ese periodo tomó la responsabilidad administrativa del colegio, personas a las que recuerdo por su alta calidad profesional y humana. Esta situación, generó en algunos un reencuentro con la vocación y en mi caso personal, el encontrarme con una profesión a la que no había valorado lo suficiente.

Por los periódicos contactos, me he enterado que muchos ya terminaron el primer año de estudios superiores, Universidades y Centros de Formación Técnica; otros, aprontan sus expectativas para entrar este año a estudiar; pero la gran mayoría, a pesar de estar estudiando carreras profesionales, decidieron sacar su título de la enseñanza técnico profesional, situación que refrendaran este 11 de enero en una ceremonia en el colegio.

Es en este sentido, que he recibido cariñosas invitaciones de mis ex alumnos, para que los acompañe en esta ceremonia y podamos compartir unos momentos juntos. En relación con esto, me gustaría transmitirles un cariñoso saludo, afecto y orgullo por los logros que cada uno y una ha alcanzado en el año que recién termina, muchos han trabajado y estudiado de noche, otros han trabajado para juntar dinero para sus estudios; en definitiva, han tomado el peso de asumir sus vidas con esfuerzo, responsabilidad y talento, que es lo mínimo que puede entregar un profesor.

Durante los interminables momentos en que nos tocó compartir juntos, siempre estuvo presente el respeto, la solidaridad y el derecho que tiene toda persona a ser tratada dignamente. Es por este motivo, que debo declinar vuestra cariñosa invitación… sí, son estos principios que juntos cultivamos, los que no me permiten hacer ingreso a esa institución educacional. En efecto, a la fecha, un año después, aún hay colegas a los que no se les cancela su indemnización legal por término de contrato; por el contrario, se los ha mantenido en juicios vergonzosos que dañan su dignidad y ponen en tela de juicio su calidad profesional.

No fue una decisión que tomara precipitadamente, pues tenía serios deseos de encontrarme con Uds.; pero, amparado en aquellas cosas que son fundamentales del acervo humano, me hacen solidarizar con mis colegas.

Creo que todavía me queda algo de vida, por los cual espero que podamos encontrarnos pronto, de hecho con muchos mantenemos contactos periódicos.

Desde ya un abrazo de amigo, esperando sepan entender mi decisión… cariños para los inquietos administradores del A y del E; para mis contadores B y D; para las secretarias del D; para los turistas del C; y los vendedores del D.

Aquí les dejo un recuerdo, de las imágenes que poseo…

Un Abrazo.

Guillermo Bastías. Stgo Centro, 10 de enero de 2007