Los zapatos de Murano

  TÍTULO: Los zapatos de Murano

  AUTOR: Miguel Fernández Pacheco

  EDITORIAL: Siruela. Colección escolar de literatura

  LUGAR Y AÑO DE EDICIÓN: Madrid, 1999

  Nº DE PÁGINAS: 166

  GÉNERO: Novela histórica

  

2.- ARGUMENTO

En la Venecia del siglo XII un noble empobrecido, Rocco del Fiore, se casa pese a la oposición de su hermano gemelo, Niccoló, con una hermosa esclava indonesia. De esta relación nace una niña, Angélica, la protagonista de esta historia. Como Rocco carece de medios económicos para sacar adelante a su familia, deja a Angélica al cuidado de su fiel nodriza Sofonisba y se embarca con su esposa rumbo a Oriente en busca de riquezas. Angélica crece como una criada ignorada por su tío, quien para poner fin a su pobreza, se casa con una viuda rica que tiene dos hijas.  Un buen día, Angélica descubre en la cubierta de un barco a un joven del que se enamora. Es Hugo de Riscobello, noble que se ha quedado sin hacienda a causa de su generosidad, y que parte a luchar a las Cruzadas. Años más tarde, Angélica y Hugo se reencontrarán.

 

 

3.- EL AUTOR Y SU OBRA

Miguel Ángel Fernández Pacheco (Jaén, 1944) es doctor en Bellas Artes. Escribe, dibuja y diseña libros para niños y jóvenes. Ha colaborado en diferentes programas de televisión, entre los que destaca “La bola de cristal”, en donde fue director de arte y creó la imagen de los Electroduendes. Ha obtenido numerosos premios nacionales e internacionales, tanto como ilustrador como escritor. Así, en 1996 obtiene el premio Lazarillo de Literatura con Los zapatos de Murano, libro que, junto con  La casa que creció (1976) del mismo autor,  fue seleccionada en el VI Simposio (junio de 2000)  sobre Literatura Infantil y Lectura, organizado por la Fundación Germán Sánchez Ruipérez como una de las cien obras de la Literatura Infantil española del siglo XX.  Uno de los últimos libros publicados por Fernández Pacheco para un público juvenil es Siete historias para la infanta Margarita (Siruela, Las tres edades,  2001).

 

 

 

4.- NIVELES A LOS QUE VA DIRIGIDO EL LIBRO

El libro va dirigido a  4º de ESO, pero con una lectura dirigida por el docente podría leerse en 2º o 3º, ya que la historia posee, en la edición que manejamos, 106 páginas. Sin embargo, las referencias históricas, sobre todo, en la segunda parte, necesitan de una explicación. Por eso, este sería un buen libro para leer en voz alta en clase.

 

5.- MATERIAS EN LAS QUE PUEDE SER DE UTILIDAD

Además de Lengua Castellana y Literatura (especialmente, en Técnicas de Expresión Escrita), esta novelita puede leerse en Historia y en Ética. Es importante que la lectura sea guiada, pues hay en el libro muchos aspectos que pueden pasar desapercibidos para un lector adolescente. Los comentaremos a continuación.

 

6.- PROPUESTAS DE TRABAJO

Es una obra que resulta útil en varias materias porque, a pesar de su corta extensión y de su accesibilidad lingüística por parte del alumnado, resulta muy densa en su contenido y se pueden trabajar varios aspectos.

§      En Lengua Castellana y Literatura: la novela es una versión más, original y adaptada a un público juvenil, de conocido cuento La Cenicienta. De hecho, el título hace referencia a unos zapatos de cristal que un amigo de Rocco, maestro vidriero, le regala a su mujer para que luzca el día de su boda. Estos zapatos serán luego heredados por Angélica.

Sería interesantísimo relacionar y comparar la versión de Fernández Pacheco con las tradicionales de Perrault o los hermanos Grimm.  Estas conocidas versiones parten de otras mucho más antiguas. Pero puede resultar mucho más interesante leer  el cuento “la gata cenicienta” que el escritor italiano Giambattista Basile recogió en el siglo XVII en su Pentamerone y que es una versión, menos infantil, de La Cenicienta. Muchos de los cuentos que Basile recogió de la tradición oral fueron luego reelaborados por Perrault o los hermanos Grimm.  La editorial Siruela ha publicado los relatos de Giambattista Basile: Pentamerón.El cuento de los cuentos en su colección “Las tres edades”.

Por otra parte, el primer episodio se titula “La banasta de higos” por que en él Rocco del Fiore, prendado de la esclava indonesia pero sin dinero para comprarla, apuesta con el comerciante a que se comerá una banasta de higos entera. De ser así ganaría a la muchacha. El comerciante, confiado en que el joven no conseguirá su propósito acepta el reto, pero el astuto Rocco llevará a cabo su plan con ayuda de su hermano gemelo Niccoló, que en esta ocasión, aunque a regañadientes, reemplazará a su hermano cuando este no puede ya comer más.  Este episodio cómico está en la tradición del relato picaresco en el que un personaje debe usar su astucia para salir airoso de una situación difícil, tan como sucede en El asno de oro de Apuleyo, Las mil y una noches o Lazarillo de Tormes. De gran interés sería rastrear en estos libros historias similares y compararlas.

 

§      En Historia puede tomarse esta novela para comentar la rigidez de la sociedad estamental de la Edad Media: Niccoló y Rocco son nobles, pero aunque carecen de medios no deben trabajar y se ven obligados a administrar una escasa hacienda para aparentar una bonanza económica que no tienen. Rocco se enamora de una esclava, que debe convertirse al cristianismo para ser aceptada socialmente, y decide buscar un trabajo, hecho que escandaliza a su hermano y a parte de la sociedad en la que se mueven. El pertenecer a la nobleza le perjudicará  y tiene que embarcarse con la intención de probar fortuna en Oriente. Niccoló, sin embargo, opta por una solución menos arriesgada: se casa con una viuda rica que ambiciona poseer un título nobiliario.

 

§      En Ética pueden trabajarse dos aspectos que se presentan en la novela. En primer lugar, la trata de esclavos, presente desde la Antigüedad hasta nuestros días. Lucía es una esclava indonesia, hija del príncipe de Fansur, que es arrebatada de su lugar de origen para ser vendida en Occidente, adonde llega enferma y desnutrida. Solo el empeño de Rocco por salvarla la librará de una vida miserable y de una temprana muerte. Pero la realidad de la esclavitud no tenía nada de idílico y solo en la ficción se puede dar la situación de que un noble se enamore de una esclava. Pero la esclavitud no es un tema antiguo y, hoy en día, vemos continuamente casos de personas que, huyendo de su país en busca de un futuro mejor, ven sometida su voluntad y su vida a la ambición de personas sin escrúpulos.

En segundo lugar, en el capítulo IV se relatan las andanzas de Hugo de Riscobello, quien parte a luchar a las Cruzadas creyendo que a todos sus compañeros les une el afán cristiano de recuperar Jerusalén. Sin embargo, en el fragor de la lucha descubre que la ambición  y el deseo desmesurado de riquezas es lo que mueve a los hombres y él, aunque a disgusto, acaba aprovechándose de la situación y gracias a ello regresa enriquecido a sus posesiones. La lectura de este capítulo puede servir para juzgar la moral de aquellos personajes que, como el príncipe negro, justifican los saqueos y  los asesinatos si el fin es el enriquecimiento personal.

 

 

7.- EL LIBRO POR DENTRO

   “- Escúchame bien. Si soy capaz de comerme delante de ti esta banasta de higos me entregarás a la muchacha.

   El sarraceno se quedó mirando los higos. Había para saciar a tres hombres más corpulentos que aquel.

   -¿Y si pierdes?

   - Si pierdo podrás disponer de mí como quieras, seré entonces tu esclavo.

   Se habían reunido en torno a ellos unos cuantos curiosos que jalearon la apuesta y animaron al traficante a aceptarla. Este sabía que a la joven la consumía la fiebre; quizás se le pasara al día siguiente y quizás no. En cuanto a los frutos secos, ya los había perdido y su valor no era grande; en cambio, si aquel loco, quien por otra parte debía de estar sin blanca, no era capaz de comérselos…

   -¡De acuerdo! Empieza con los higos; estas gentes son testigos de tu apuesta.

   Y Rocco empezó con los higos. Al principio resultó fácil, no había robado bocado en todo el día y estaba frente a un manjar que apetecía siempre. Pero, según iba engullendo, el placer se iba transformando en suplicio sin que viera menguar la banasta todo lo rápido que deseaba.”

 

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