Morad Dahuc

Morad Dahuc

Su familia, la ciudad, los amigos y una gran pasión; los fierros

Por Atilio Burgos


Pueden pasar días, varias semanas y hasta mucho más, pero nunca podemos decir que es tarde para ocuparnos de las buenas personas, de los grandes vecinos, de los dirigentes consejeros, de aquellos que nos dejaron un ejemplo extraordinario, de quienes en cada momento nos brindaron lo mejor, sin egoísmos, sin interés, con la tranquilidad de los buenos.

El destinatario de estos primeros conceptos se llamó Morad Dahuc, recientemente fallecido y que el pasado 11 de junio hubiera cumplido 82 años, puesto que nació en su querido Gualeguaychú allá por 1930.

Cuanto que se puede decir de él. Muy humilde, de bajo perfil, grande de corazón, de alma y vida, logró formar una hermosa y respetada familia, tres hijos, ocho nietos, siete de ellas mujeres, de lo que estaba muy orgulloso, lo mimaron hasta último momento, era el abuelo que todo lo podía, que todo lo arreglaba.

Tenía un carácter muy especial. Gran compinche en reuniones familiares, supo sembrar amor, cariño y gran compañerismo entre los que lo rodeaban, personas de todas las edades de alguna u otra forma congeniaban, siempre había un lugar en la mesa familiar para quien quisiera compartirla.

Nacido en un hogar de inmigrantes, su mamá española de Ciudad Real Madrid y su papá de Serghagia, República de Siria, ambos llegaron a nuestro país con el sueño de trabajar y lograr formar una familia que felizmente concretaron, tuvieron cuatro hijos y uno de ellos el mayor se llamó Morad Antonio que desde muy chico pasó a ser la mano derecha de su padre Hamud. Desde chico se inicia en la compostura de relojes, fue aprendiendo distintos oficios, desde arreglar armas, máquinas de coser, bicicletas y más tarde llegaría su pasión: la Mecánica

La parte comercial también tiene su historia. Don Hamud funda en 1920 Casa Dahuc, en calle Andrade casi Rocamora y luego de muchos años, sus hijos Morad y Carlos se hacen cargo de dicho comercio ya en calle Bolívar y Montevideo y cada uno de ellos se dedica a distintos rubros, Carlos a las bicicletas y artículos del hogar y Morad a su pasión por los fierros (motos, autos y karting) venta de motos, repuestos y reparaciones.

Su vida social y el deporte

Desde muy joven se fue integrando a distintas actividades intermedias. Clubes, partidos políticos y entidades de distintos tipos, tales como Centro Sirio Libanés, Club Tiro Federal, fundador del Moto Karting Gualeguaychú, con Casa Dahuc socio Fundador del Centro Comercial Gualeguaychú, cancha de Los Vascos, Peña Tres Palenques, Comisión Amigos del Cura Gaucho Padre Jeannot, también podemos citar al Auto Club Gualeguaychú, clubes ciclista, la Peña José Alberto Baloni, el Partido Demócrata de Entre Ríos y el Partido Popular por la Reconstrucción.

El recordado Morad, allá por el año 1948, se inició junto a un grupo de amigos en las competencias de autos como preparador y ocasionalmente como piloto junto a grandes amigos y en 1958 Casa Dahuc empieza a comercializar motos y repuestos, además de las reparaciones de las mismas, convirtiéndose también en los primeros agentes de la marca Zanella en el interior del país. Así, entonces, a partir de este emprendimiento comienza a preparar motores de motos para ser usados en las carreras de motos y karting, este deporte nuevo en nuestro país.

Como muchos recordarán, en la década del 60 tuvo corredores a los cuales les preparaba los motores: José Alberto Baloni, José "Pirincho" Espino, José Manzanares, un tridente del motociclismo donde corrieran, dentro y fuera de la provincia daban miedo porque los tres podían ganar, logrando varios campeonatos entrerrianos.

Dentro de esta misma década su mayor logro deportivo vino de la mano de Karting, donde siendo preparador y corredor consiguió e el año 1962 ser el primer Campeón Entrerriano de esta actividad, participando también en distintas ciudades del país y principalmente en la provincia de Buenos Aires donde compitió junto a pilotos de la talla del famoso Polaco Hersek (luego preparador del equipo oficial Ford de Turismo Carretera, Armando D Arminio, Guillermo Kissling y tantos otros que años mas tarde fueron figuras del automovilismo nacional.

Pero esto no es poco, también le preparó la moto y el karting a su hermano Carlos y a partir del 70 junto a su gran amigo el "Gato" Lorenzo Arias, tienen la dicha de seguir preparando motores llevando a mas de 10 campeonatos entrerrianos de motos y kartings a Julio Gebhardt y a su hijo Patricio Dahuc, como también ser parte del equipo que preparaba el auto de Turismo Nacional de José Alberto Baloni.

Su etapa de preparador y colaborador termina en el año 1982 con la Peña "José A. Baloni" en la Fórmula 5 donde corrió Julio Gebhardt y su hijo Patricio.

Durante más de 60 años de su vida se dedicó a la actividad deportiva y social donde supo sembrar y cosechar muchos amigos, dejando una profunda huella en todas las actividades que desplegó, hasta en política, siendo gran amigo del padre Jeannot, por quien tenía un amor muy especial.

Sus hijos, sus nietos, sobrinos y la gran cantidad de amigos que los tenía y la ciudad que el mismo adoraba, son los directos beneficiarios de una enseñanza de vida. Se terminaron las charlas del taller, quedaron atrás miles de anécdotas. Alguien, con justa razón, dijo que cayó un roble dada su admirable fortaleza y su familia perdió a un gran compinche, a un hombre que encendía la llama del amor, de la esperanza, que inculcaba respeto y enseñaba con la tranquilidad y la sencillez de los grandes.

Gracias Morad, te vamos a extrañar.