03. Bases del Concurso: Introducción

BASES DEL CONCURSO

INTRODUCCIÓN


San José de Gualeguaychú, la ciudad cuyo nombre deriva de un vocablo de raíz guaraní e invoca además a su santo patrono, fue planificada a la vera de la vía fluvial que la distingue. El Yaguarí Guazú, tal como denominaban al actual río Gualeguaychú, medio de navegación y de satisfacción de necesidades básicas de los primeros habitantes aborígenes del lugar, sirvió de referente geográfico a don Tomás de Rocamora, comisionado del Virrey, cuando plantificó la villa el 18 de octubre de 1783.

Blancos, criollos, mestizos, aborígenes y un escaso componente de etnia negra dieron inicio a una política poblacional estable en los tiempos coloniales de la segunda mitad del siglo XVIII.

El esquema de damero que caracteriza al trazado fundacional, distante de la antigua capilla poco más de legua[1], según palabras de su fundador, permite la visión de una isla que hace más graciosa la vista.

Cuando José Gervasio Artigas constituyó la Liga de los Pueblos Libres, hombres y mujeres de San José de Gualeguaychú vieron flamear la bandera azul-celeste y blanca con la banda roja en diagonal, distintiva del emblema federal. Al culminar la saga de guerras contra el Directorio, luego contra el jefe oriental y en el marco de la República de Entre Ríos[2], los habitantes de la localidad, reunidos en la plaza mayor, fueron informados sobre la adopción del pabellón tricolor para la república entrerriana dispuesto por Francisco Ramírez. Soldados de la localidad, comprendidos entre los 14 y los 40 años de edad, juraron perecer por esta bandera de la Federación de los Pueblos antes de verla abatida por ningún tirano[3]. La insignia compuesta de dos fajas azules del mismo ancho y largo, dispuestas a ambos costados de otra central blanca y una cuarta de color rojo ubicada diagonalmente en el extremo izquierdo superior y atravesando íntegramente el paño[4], formaba parte de los símbolos adoptados por el Supremo Entrerriano.

Desintegrada la República de Entre Ríos como consecuencia de la muerte de Ramírez en 1821, el nuevo gobernador Lucio N. Mansilla, quien se manifestó disconforme con la diversidad de banderas, sellos y distintivos con los que cada jefe se creía autorizado para señalar su partido, dispuso que solo el pabellón nacional compuesto de dos fajas azules horizontales a los cantos y una blanca al medio en la misma forma, según lo establecido por la Asamblea General del año XIII, debía colocarse en todas las plazas y puertos del territorio general de las provincias[5]. El Estatuto Provisorio Constitucional de la Provincia establecía en el apéndice cuarto que la bandera enarbolada debía llevar el escudo provincial en el centro de la misma. Las nuevas disposiciones fueron tenidas en cuenta por las autoridades de la Capitanía del Puerto o Comandancia del Resguardo y por el Comandante Militar de la villa de Gualeguaychú.

Como habitantes de la patria chica, de la ciudad o pueblo que les daba identidad, con sentimientos de pertenencia, vivieron situaciones de inestabilidad política mientras se intentaba un encuadre republicano en las iniciativas encaminadas a ordenar el país con una visión de organización nacional. Tal situación de confusión impidió la unanimidad de criterios respecto de la bandera entrerriana oficial[6].

En 1833, durante el gobierno de Pascual Echagüe, la principal actividad mercantil de la villa del sur entrerriano se hallaba centrada en el puerto. Los barcos arribaban a la boca del río y luego trasladaban lo transportado en embarcaciones menores a la zona de la ribera. Para el Gobernador de la Provincia, algunos buques entrerrianos se veían perjudicados por la confusión que ocasionaba el uso de la bandera celeste y blanca, particularmente en los mercantes que no llevaban escudo de armas; para Echagüe era un deber serio el remediarlo, salvando todos los reparos y consideraciones que podría tener el variar bandera que hasta ese tiempo fuera el distintivo de la provincia. Por esta razón, en función de las facultades ordinarias y extraordinarias que poseía, hasta tanto el Congreso resolviera al respecto, dispuso que la insignia celeste y blanca, utilizada hasta esos momentos, debía ser reemplazada por un pabellón tricolor, con tres fajas horizontales, debiendo ser blanca la del centro, azul y colorada la de los lados, poniéndose en la parte superior la azul hasta la mitad de la bandera y el mismo escudo en el centro[7].

La Caja del Estado abonó a Bautista Aguilar, comerciante de Gualeguaychú, veintisiete reales por nueve varas de lanilla para la bandera que debía ser colocada en la Comandancia de la Villa. Se reformaba así el Estatuto Provisorio Constitucional de la Provincia de la época del gobernador Lucio Mansilla.

Cuando la villa adquirió categoría de ciudad a través de un decreto emitido por Justo José de Urquiza el 4 de noviembre de 1851, en mérito a su extensión, población y comercio, seguía vigente la ley que adoptaba para la provincia y sus localidades el pabellón tricolor de 1833. Por ser la bandera del ejército entrerriano, los soldados gualeguaychuenses que participaron de la batalla de Caseros[8], acompañaron a los portaestandartes de esta insignia en el enfrentamiento contra Rosas. En diferentes acontecimientos de la localidad, como en el de la inauguración del cementerio oeste, se utilizaron banderas nacionales, interpoladas con otras de las Provincias Confederadas y de la República Oriental[9]. Idénticas disposiciones fueron tomadas en el estado de la banda oriental del río Uruguay; allí su pabellón era enarbolado los días domingos y de fiesta en la casa oficial de la Prefectura, en los negocios públicos y en casas particulares, junto a los estandartes de Entre Ríos y de Corrientes[10].

Constituida la Confederación Argentina dejó de usarse la bandera entrerriana al federalizarse la provincia, que comenzó a formar parte de la Nación por ley del 22 de marzo de 1854 [11]. Desfederalizada Entre Ríos, volvió a enarbolarse el pabellón nacional en los acontecimientos locales. Los pobladores de la ciudad podían observar en los festejos de las glorias de la patria, numerosos niños en edad escolar rodeando la bandera azul y blanca y entonando las estrofas del Himno Nacional.

El 6 de enero de 1873, día designado para la solemne instalación de la Municipalidad de Gualeguaychú, la población se mostró regocijada por tan plausible acontecimiento, embanderando los frentes de las viviendas. Era el inicio de la autonomía política municipal señalada en la Constitución Provincial de Entre Ríos.

Desde mediados del siglo XIX, San José de Gualeguaychú creció bajo un constante flujo migratorio identificado con la realidad local en todas sus dimensiones, mancomunando esfuerzos que lograron superar disyuntivas presentadas por latopografía del lugar ante el avance de cuestiones culturales, demográficas, económicas, políticas y sociales que requerían de una fluida integración al territorio nacional.

Con el correr de los años, en el siglo XX, el gobernador Sergio Montiel, mediante decreto Nº 879 del 5 de marzo de 1987, declaró Bandera Oficial de esta provincia a la insignia que había sido utilizada por Francisco Ramírez, el Supremo Entrerriano; y en el siglo XXI, en el año 2013, la legislatura provincial sancionó la ley Nº 10.220 que estableció el 19 de junio como Día de la Bandera de la Provincia de Entre Ríos, fecha en que se recuerda el nacimiento de José Gervasio Artigas. Las fachadas de los edificios públicos de la ciudad y las ceremonias protocolares volvieron a lucir esta insignia junto a la Bandera Nacional que permanecía ubicada en el lugar de honor.

Desde entonces, al ser dos las insignias usadas en las ceremonias, la bandera argentina ocupa la diestra del centro geométrico señalado para los estandartes; a la izquierda, se ubica la insignia de la provincia de Entre Ríos según el orden de precedencia y de proximidad.

Este año, el municipio de San José de Gualeguaychú promueve el diseño de una bandera local que constituya un importante signo de identificación colectiva y que contribuya a la integración de su población tras una insignia que recoja los elementos esenciales representativos de la ciudad.


[1] AGN. Informe de Tomás de Rocamora. División Colonia. Sala IX, legajo 1,1784.
[2] Razzetto de Broggi, Silvia. Historia de San José de Gualeguaychú, cap. 3, p. 302, Delta Editora, Paraná, 2012.
[3] Vásquez, Aníbal. Caudillos Entrerrianos. Proclama, octubre de 1820. tomo I, Pedrassi Editores, 1937.
[4] Murature de Badaracco, María del Carmen. Historia de Entre Ríos. Los símbolos. Talleres Gráficos Nueva Impresora, Paraná, Argentina, 1963.
[5] Instituto Magnasco. Recopilación de Leyes, Decretos y Acuerdos de la Provincia de Entre Ríos. Tomo III, pág.170/171 Imprenta la Voz del Pueblo, 1875.
[6] Rivas, Gustavo. La Bandera Entrerriana. Diario El Día, domingo 4 de diciembre de 2005.
[7] Instituto Magnasco. Recopilación de Leyes, Decretos y Acuerdos de la Provincia de Entre Ríos. Tomo IV, pág.61. Imprenta la Voz del Pueblo, 1875.
[8] Boletín de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y lugares históricos, Volumen 6, Número 6, pág. 200, 1944.
[9] Instituto Magnasco. Sección hemeroteca. El Progreso de Entre Ríos, noviembre 18 de 1850.
[10] AGER. El Federal Entrerriano, año 1, Nº 17, agosto 27 de 1851.
[11] Registro Nacional, t. III, Nº 3103, p.101. Leyes, decretos y acuerdos, t VI, p.398.
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