Introducción

En los siglos XIX y XX millones de europeos vinieron a radicarse a la Argentina.

¿Cuántos de esos inmigrantes provenían de la noble tierra croata? ¿Cuántos traían en sus oídos los ecos melodiosos de las aguas del Danubio o el canto suave de las costas Dálmatas?¿Cuántos guardaban en la memoria y el pensamiento las imágenes imborrables de sus aldeas o ciudades, los contornos acariciadores de la Isla de KRK, el diálogo armonioso entre el Continente y las Islas, entre la Montaña y el Mar?

Como ejemplo: Grizane - Criveknica e isla K r k, a Gualeguaychú.

De los primeros que se tienen noticias son, tal vez el jesuita Nicolás Plantich, que habría llegado a Buenos Aires en 1754 y Mateo Knez, mi abuelo materno, en 1910 que luego se radicó en Gualeguaychú, y 10 años a posterior 1920 su esposa Catalina Crnic y su hija Ana. En el año 1927 llega a estas tierras, mi padre Estanislao Baretic.

Es muy difícil precisar cuántos hijos de la prodigiosa Croacia vinieron al Río de la Plata, como parte del torrencial proceso inmigratorio que refundó la Argentina. Alguien estimó en 400.000 en números total de croatas que se incorporaron a la sociedad Argentina. Ahora bien, si es difícil alcanzar una estimación cuantitativa confiable de lo que fue la inmigración croata al país, es perfectamente posible tratar de explorar la significación cualitativa de esta vasta legión humana que cruzó el océano para traer al extremo Sur de América los rumores y los aires del Adriático, o de la Dalmacia ondulada y marina.

Imagínese que está Ud. anudando su Corbata antes de salir para una reunión de negocios o para asistir al teatro, o que está escribiendo con su bolígrafo ¿Piensa en esos momentos en Croacia?

Suponemos que la respuesta es "No"; ¿Por qué tendría que Pensar en Croacia? Pero no se trata - ni mucho- menos dé una pregunta sin sentido. Probablemente Ud. no sabe que la palabra "Corbata" proviene de aquel ornamento que, cuenta la enciclopedia Francesa, comenzaron a anudar alrededor del cuello en el siglo XVII los soldados croatas (Croata-Kravata). Y el lápiz con el cual escribe fue inventado por el Sr. Penkala un ingeniero croata que en el año1906, construyó y patentó por primera vez el lápiz mecánico y la pluma "fuente". Y aparte la belleza de Croacia está recogida en varios libros, inmortalizadas en obras de artes plasmadas en un sin número de fotografías."Los dioses quisieron coronar su creación y el último día, de las lágrimas, las estrellas y los suspiros del mar, crearon la islas Kornati", escribió George Bernard Shaw, refiriéndose a la serie de islas mediterráneas más numerosas (1.180 islas, islotes y arrecifes).Tampoco es conocido que la comedia de Shakespeare "Sobre tres reyes o Como gustéis", tiene lugar en estas tierras. Y Agatha Christie, escritora de novelas policiacas y maestra de la intriga criminal, tuvo también motivos de recordar Dubronik y Split de forma especial. La razón, su segunda Luna de miel.