Investigación‎ > ‎

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson (PD) fue descrita por primera vez por James Parkinson en 1817 (Parkinson, 1817). Se trata de un desorden neurodegenerativo, definido como un síndrome asociado a lesiones neuropatológicas muy específicas.

La PD idiopática está clínicamente definida por una sintomatología basada en la pérdida de la coordinación de movimientos, los individuos afectados pueden presentar bradikinesia, temblor rítmico en una mano o en un pie, particularmente cuando el miembro está en reposo. A medida que avanza la enfermedad, los pacientes se encuentran más agarrotados y se mueven con lentitud. Pueden tener dificultad para iniciar los movimientos, perder el equilibrio y la coordinación y quedarse paralizados repentinamente. Pueden aparecer síntomas no vinculados al movimiento, como sudoración excesiva u otras alteraciones del sistema nervioso involuntario, problemas psicológicos e incluso, en etapas tardías, demencia. Estos pacientes suelen responder bien a un tratamiento con L-dihidroxifenilalanina (L-DOPA). Siempre que es posible, una confirmación histopatológica postmorten, asegura el diagnóstico. (Fahn, 1989;
Calne y cols., 1992)


Ltal información para determinar cómo deben, en última instancia, comportarse los músculos. La pérdida de las células dopaminérgicas está asociada a la presencia de inclusiones eosinófilas intracelulares, denominadas cuerpos de Lewy (Tretiakoff, 1919), compuestoa incidencia de este desorden neurodegenerativo se incrementa con la edad y actualmente afecta a más de un 2% de la población mayor de 65 años. Los primeros síntomas de la enfermedad suelen presentarse, normalmente, sobre los 60 años, llegando a la discapacitación en el transcurso de 5 ó 15 años (Hughes y cols., 1993). Las alteraciones motoras provienen de la destrucción de ciertas células nerviosas que residen en el troncoencéfalo y comunican con una región situada por debajo de la corteza. Más específicamente las neuronas afectadas son las que presentan una pigmentación oscura, se encuentran en la sustancia negra del troncoencéfalo y envían proyecciones a un dominio superior denominado estriado en razón de su aspecto. Las neuronas afectadas son las que, en condiciones normales, colaboran con el control del movimiento mediante la liberación de un mensajero químico, el neurotransmisor dopamina, en el estriado. Las células del estriado reconducen a su vez el mensaje de la dopamina a través de los centros cerebrales controladores del movimiento hasta la corteza, que se sirve de s de neurofilamentos (Goldman y cols., 1983; Pappolla, 1986) y ubiquitina (Kuzuhara y cols., 1988; Mayer y cols., 1989). La presencia de cuerpos de Lewy no está restringida al sistema nervioso central, sino que también se han observado en el sistema nervioso periférico de pacientes con la enfermedad de Parkinson (Vanderhaeghen y cols., 1970). La pérdida de las neuronas de la sustancia negra conlleva a una severa depleción de dopamina en el estriado (Ehringer y Hornykiewiez, 1960), responsable de los síntomas motores, especialmente akinesia (Lee y cols., 1994). También se ha observado otras lesiones, como la degeneración del área dopaminérgica tegmental ventral (Agid y cols., 1990). Esta lesión no nigral, produce desequilibrios cognitivos y psicológicos, como la demencia, que aparece, principalmente en un 30% de los casos de la enfermedad (Aarsland y cols., 1996).

Aunque se conocen distintos genes implicados en casos de parkinsonismo familiar (genes PARK), la mayor parte de los casos son de etiología no concreta, aunque está aceptada la idea de su origen por factores medioambientales.

La hipótesis medioambiental se arranca con el descubrimiento de la toxina 1-metil-4-fenil-1,2,3,6-tetrahidropiridina (MPTP) (Langston y cols., 1983), la cual produce una muerte selectiva de las neuronas de la sustancia negra en humanos y en modelos experimentales (Gerlach y Riederer, 1996) e induce síntomas motores similares a los observados en la enfermedad de Parkinson (Langston y cols., 1983). Por todo esto es posible que algunos factores exógenos o endógenos induzcan la enfermedad cuando existe una cierta susceptibilidad. La gran similitud estructural entre algunos plaguicidas ampliamente utilizados como por ejemplo el paraquat con el MPP+ junto con estudios de carácter epidemiológico permiten apuntar al uso de ciertos plaguicidas como factor de riesgo de desencadenar la Enfermedad.





Algunas de las evidencias al respecto serían las siguientes:

  • Hasta hace 50 años la Enf. de Parkinson era extraña antes de los 50 años (coincidiendo con la extensión de su uso)

  • Mayor susceptibilidad en personas de entornos rurales o más expuestas a plaguicidas.

  • Estudio de gemelos

  • No evidencias genéticas en muchos enfermos que sin embargo si han presentado exposición a plaguicidas.

  • In vivo pueden producir en animales síndromes compatibles con Parkinson.

  • Anatomopatológicamente producen lesiones similares a las encontradas post-mortem en enfermos de Parkinson.

  • Su mecanismo molecular de neurodegeneración coincide en muchos aspectos con el del MPP+


Por otro lado, algunos estudios en familias que poseen una herencia dominante de la enfermedad y en gemelos, hacen pensar en un posible componente genético en la etiología de esta enfermedad. De un 5 a un 10 % de los casos de Parkinson son formas familiares. Existen algunos casos de transmisión autosómica dominante y actualmente se han detectado algunas mutaciones. En 1997 se identificó un gen responsable de parkinsonismo familiar que codificaba una proteína denominada alfa-sinucleína (Polymeropoulos y cols., 1996), mutaciones en esta proteína y un exceso de copias del gen normal está relacionado con la enfermedad. En 1998 se identificó otro gen, parkina, (Mizuno y cols., 1997) que aparece mutado en otra variante heredada de la enfermedad de Parkinson. Recientes estudios han identificado nuevas mutaciones como es el caso de una mutación del gen DJ-1 en familias holandesas e italianas (Vincenzo Bonifati y cols., 2002). Esta mutación es responsable de una variante autosómica recesiva de la enfermedad de Parkinson. Asimismo se han descrito más recientemente mutaciones en los genes PINK1 y LRRK2 que podría originar un fallo metabólico y la muerte neuronal en la sustancia negra.

Tabla. Loci identificados en la enfermedad de Parkinson familiar
Loci Cromosoma Proteína expresada Año identificación
PARK1 4q21-q23 -sinucleína 1997
PARK2 6q25-q27 Parkina 1998
PARK3 2p13 ¿? 1998
PARK4 4p15 ¿? 1999
PARK5 4p14 UCH-L1 1998
PARK6 1p35-36 PINK1 2001
PARK7 1p36 DJ-1 2003
PARK8 12p11-q13 LRRK2 2002
PARK9 1p36 ¿? 2001
PARK10 1p32 ¿? 2002
PARK11 2q36-q37 ¿? 2004

En cualquier caso el abordaje acerca de su origen molecular resulta complejo y resulta evidente que en algunos casos el factor genético será preponderante, en otros el factor medioambiental y finalmente en otro grupo de casos será una combinación de los anteriores u otros factores lo que determine el desarrollo del proceso.