El hogar escenario de formación de lectores

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EL HOGAR:  ESCENARIO PRIVILEGIADO PARA FORMAR LECTORES Y ESCRITORES

 

German Chapeta

Docente Escuela Normal Superior de Bucaramanga

Presidente de Fundaleer


Los aprendizajes fundamentales que orientan  la vida de las personas se forman en la casa, bajo la responsabilidad de los padres o adultos que hacen sus veces. El ejemplo de los padres y el clima familiar enseñan a los niños a respetar a las otras personas, obedecerles, utilizar racionalmente los recursos, establecer  y acatar normas,  ser solidarios  y justos; pero también los padres enseñan a sus hijos el valor de la lectura y la escritura para sus vidas, para  la interacción social, la actividad laboral y  su relación con la fantasía, la creatividad, el aprendizaje, la investigación y el desarrollo de la ciencia. Por esta  la razón,  se puede afirmar que la formación de hijos  lectoescritores no es una función exclusiva de la escuela.

 ¿Cómo vivir un ambiente estimulante de la lectura y la escritura en el hogar?

Los padres deben iniciar esta labor desde antes que nazcan sus hijos. Es muy recomendable leerles cuentos o poesía infantil  desde que están en el vientre, así se establece un vínculo emocional  y cultural con el lenguaje y su representación.

Cuando nacen los niños se debe continuar esta actividad como un acto de placer, enriquecimiento  y expresividad. Los niños que escuchan leer incrementan su vocabulario y familiaridad con las estructuras del lenguaje escrito, que son muy diferentes y rigurosas en comparación con  las formas del  lenguaje oral. 

En todas las edades es recomendable que los padres de familia le lean a sus hijos. Así ellos aprenden cómo leer en voz alta, valoran la lectura como una forma  de comunicación e interacción social, desarrollan la capacidad  de interpretar e imaginar y descubren la magia que está oculta en las palabras. 

Si los padres compran, leen y  comentan   libros, revistas o periódicos sus hijos imitarán con el tiempo esta conducta, además aprenderán a cuidarlos y compartirlos.

 Los niños deben ver que para  sus padres el libro, la biblioteca y las librerías tienen un valor cultural integrado a la cotidianidad   de la vida. Es decir representan  la memoria de la humanidad, poseen información para vivir en comunidad, resolver problemas y expresar sentimientos.

 Se debe establecer un espacio y un tiempo dedicado exclusivamente a la lectura en el hogar. Esta es una estrategia que puede generar una conducta duradera en los hijos.

 ¿Qué comportamientos  se deben evitar?

 Utilizar la lectura como castigo  frente a otros pasatiempos que realiza el hijo, como mirar televisión,  jugar o escuchar música.

 Ordenar leer con el argumento de que leer es bueno y necesario. Un comportamiento   mejor es  que el hijo vea a sus padres leyendo o leer con ellos.

 Fotocopiar  o comprar  libros piratas porque desvaloriza la importancia del libro y atenta contra los derechos del autor.

 Preguntar y cantaletear  sobre los temas que el hijo haya leído. A ningún adulto le gusta que lo estén  interrogando a toda hora sobre lo que leyó.

 Asociar la lectura con una actividad  netamente escolar, como una tarea institucional. La lectura es una experiencia transformadora voluntaria, no una tarea impuesta por un profesor.

 Imponer un libro o un tema a los hijos. Esta es  la mejor manera de hacerlos odiar la lectura. Ofrezca opciones  o dialogue con sus hijos para que ellos expresen sus preferencias. No importa que al principio se equivoquen,  con el tiempo aprenderán a tener un gusto selectivo.

 Regañar por no saber leer oralmente. El niño o joven  que lee mal  en voz alta,  lo que le hace  falta es tener un buen modelo lector para aprender  bien.

 Regañar al niño que no entiende lo que lee. La compresión lectora se mejora cuando el lector ha vivido experiencias enriquecedoras y practicado numerosas  lecturas.

 Exigir alta velocidad lectora a sus hijos. La verdadera lectura es lenta para poder disfrutarla, comprenderla, recrearla, criticarla.

 ¿Qué libros son más apropiados para fomentar el amor por la lectura?

 Los libros para niños y jóvenes se pueden clasificar en dos grandes géneros: los literarios  y los informativos o documentales. Entre los literarios comparten un mismo lugar los cuentos clásicos originales, las leyendas y los mitos pertenecientes a la cultura universal y nacional y la lírica infantil integrada por las rimas, las nanas, los villancicos, las adivinanzas, los trabalenguas, las retahílas, los cuentos de nunca acabar, los poemas y las canciones. Posteriormente llega el momento de la novela corta, preferiblemente las protagonizadas por niños y jóvenes.

 

En relación con los libros documentales existen ediciones especialmente diseñadas para niños y jóvenes sobre dinosaurios, inventos, las plantas, los animales, la reproducción humana, las biografías entre otros temas de ciencia y tecnología.

 

Para los niños más pequeños existen los libros álbum, es decir aquellos  cuyo contenido predominante es la ilustración y el tamaño de las letras es grande. No se recomiendan los libros de movimiento porque se convierten en juguetes, tampoco las adaptaciones y las versiones en rústica y letra pequeña.

 Otra opción aceptada por el público infantil y juvenil es la tira cómica o historieta, hay muchas en el mercado,  una muy reconocida es las Aventuras de Tin Tin.

 Actualmente, para fortuna de los padres de familia, hay una variada oferta editorial con publicaciones de autores nacionales (editorial Panamericana) y autores de otros países (Alfaguara, Norma, Edilux). Un criterio para seleccionar un libro para niños o jóvenes es verificar que el libro,   el autor o el ilustrador hayan  recibido algún premio nacional o internacional, también que figure en las listas de libros recomendados por Fundalectura, entidad que tiene un comité interdisciplinario para la selección de los mejores libros para niños y jóvenes.

 Los libros que  no son recomendados para los niños y jóvenes,  por los  especialistas   son aquellos que presentan un lenguaje cargado de diminutivos, construcciones con un lenguaje aniñado, dulzón  o simple.  También los que manifiestan una tendencia de adoctrinamiento patriótico, religioso, moral, ecológico o ideológico. Otro grupo muy cuestionado son  las adaptaciones para niños y jóvenes de los grandes libros para adultos.

  Para ver algunas reseñas de libros recomendados por edades, entrevistas a autores e ilustradores y opciones de actividades de lectura y escritura se recomiendan las siguientes páginas web: www.cuatrogatos.org  www.imaginaria.com.ar  www.fundalectura.org  www.leerenfamilia  www.relalij.org (Revista Latinoamérica de literatura Infantil) http://www.leerenfamilia.org/