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Pida a cualquier persona que hable sobre los niños de 10 a

14 años de edad. Seguramente solo mencionará cosas negativas.

Es fácil concentrarse en lo negativo. Los jóvenes adolescentes no son tan receptivos a nosotros como antes. Son más cerrados y críticos. Es típico para nosotros ver sus talones de Aquiles (cómo ponen los ojos en blanco, gritan a sus hermanos y hermanas, cambian de estado de ánimo), pero no su lado positivo.

Los padres necesitan reenmarcar a sus jóvenes adolescentes. Una fotografía puede verse terrible en un marco pero maravillosa en otro. Si los padres comienzan a ver a sus hijos positivamente, en lugar de negativamente, encontrarán algunas sorpresas agradables. Qué clase de sorpresas? Los expertos identifican varias características positivas de los adolescentes jóvenes: Idealismo y optimismo. Los jóvenes adolescentes son extremadamente sensibles a los problemas que afectan a la sociedad.

Es seguro que harán preguntas y estarán dispuestos a dedicar su tiempo a diversas causas, desde el medio ambiente y el deporte hasta el trabajo comunitario. Pueden ser apasionados y activistas. Esta energía no se replica necesariamente cuando llega la hora de limpiar sus habitaciones o hacer sus tareas, pero es sincera y útil cuando se involucran en su causa favorita. Capitalice el idealismo y optimismo de su adolescente alentándole a participar en proyectos de servicio auspiciados por su colegio o comunidad.

Pídale que se ofrezca como voluntario para alguna causa comunitaria. Es importante fortalecer la propia agenda de su adolescente, no la suya. Alentar el trabajo de voluntariado beneficiará a su hijo adolescente tanto como a la sociedad. Promoverá un sentido de logro en una edad en que la autoestima tiende a ser baja.

También puede evitar que su adolescente se meta en problemas. Las investigaciones muestran que los jóvenes que participan semanalmente en actividades de voluntariado tienen menos posibilidades de tener experiencias con abuso de sustancias, promiscuidad sexual, ausentismo de la escuela, depresión, desordenes alimenticios y problemas con la Policía, que quienes no lo hacen.

Capacidad para pensar con madurez. Los jóvenes adolescentes tienen profundos pensamientos de la gente y de la música. Tienen ideas que son mucho más profundas de lo que creemos. Piensan en un nivel totalmente distinto que a los 8 ó 9 años.

Los jóvenes adolescentes tienen mucho que enseñarnos, si sólo nos tomáramos tiempo para escucharlos. Alentar las discusiones intelectuales ayudará a su hijo adolescente a desarrollar también sus habilidades de pensamiento al máximo, según dicen los expertos.

Pídale sus opiniones y las razones tras de ellas, sin enjuiciarlo. La adolescencia también es una época ideal para enseñar estrategias de negociación y de resolución de problemas, que con frecuencia requieren la habilidad de pensar de manera sofisticada.

Curiosidad. Aunque algunas veces actúan con timidez, a los jóvenes adolescentes les gusta explorar lo desconocido. Se interesan por todo. Puede capitalizar la curiosidad de ellos alentándoles a probar una amplia variedad de empresas extra académicas, desde el teatro hasta el aeromodelismo. No son sólo una forma de mantenerlos ocupados también les ayuda a definir sus intereses y sus habilidades, algo que necesitan saber para el trabajo que realizarán más tarde en su vida.

Expresividad. A los jóvenes adolescentes les encanta decir lo que piensan. A veces, hacen enloquecer a los padres porque hablan en voz alta y tienen una opinión sobre todo, que ofrecen con una honestidad brutal.

Trate de considerar esta expresividad positivamente y alíentela. Puede ayudarle a mantener el contacto con lo que ocurre dentro de la vida de su hijo y participar de lo que está pensando y sintiendo. Permitir la expresividad ahora pudiera también mejorar la creatividad de su adolescente en el futuro, especialmente si se involucra en las artes.

Energía. Debido al cambio hormonal, los adolescentes con frecuencia tienen dificultades para estarse quietos. Esto puede ser molesto a la hora de la cena, pero también puede ser un vehículo para promover el bienestar físico.

Los expertos dicen que los adolescentes están en una buena edad para establecer hábitos vitalicios de ejercicio porque tienen una inclinación natural para el movimiento. La próxima vez, en lugar de regañar a su hijo porque se niega a realizar su tarea y quiere hacer otra actividad, alíentele a utilizar su energía productivamente saliendo a correr. A él le beneficiará a largo y corto plazo.

*The Los Angeles Times Syndicate

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-366582