Homenaje al Dr. Venzano

Nuestro Sentido Reconocimiento al Pionero Médico, Geógrafo y Naturalista Regional, el Doctor Rodolfo Venzano
 

 

Como en tantos rincones naturales de la tierra, la región de la Comarca Andina del Paralelo 42 ha tenido también la dicha de ser pisada por un verdadero pionero naturlista.
Nuestro pionero tiene nombre y apellido: El Dr. Rodolfo Venzano.

Jugado por un modelo de vida diferente, montañes entermante comprometido con el ambiente natural que nos rodea, este hombre de carácter y personalidad tan singular, dejó un legado de enseñanzas y trabajos acerca de nuestra región, su clima y naturaleza que hoy maravillan a los mas entendidos. Para brindar una descripción acabada de quién es el Dr. Venzano (y decimos “es”, porque vive y vivirá en el legado que nos ha dejado), y como nunca admitió la muerte, habremos de considerar su existencia como una presencia viviente de vocación y don, paradigma de una clase de hombres multifacéticos que siempre han caminado por nuestro planeta. Seguramente él transita gozoso todavía entre los salvajes montes de nuestra región, 

Quiera nuestro entendimiento aprender y encausar aquellas ideas que el Dr. Venzano interpretó en su tiempo como recomendables para poder contener y orientar el amenazante crecimiento que nos invade, permitiendo mantener y conservar con todas nuestras fuerzas el equilibrio ecológico del paraíso que él supo amar, descubrir y describir. 

A continuación se transcribe una reseña biográfica y una serie de artículos de publicaciones pasadas que expresan con gran claridad quién y cómo fue el Dr. Rodolfo Venzano: 

El Dr. Rodolfo Venzano nació el 11 de diciembre de 1904, en Almirante Brown, Pcia. de Buenos Aires. Fueron sus padres Carlos Alberto M. del C. de Jesus Venzano Diaz y Elvira Botet Bullrich que lo llevaron a Suiza en 1908 con sus hermanos. 

Allá cursaron sus estudios primarios y secundarios. 

A los 28 años se recibió de médico en la Universidad de Buenos Aires el 23 de Agost de 1933.

Ya estudiante viajaba a Bariloche en las vacaciones. El 17 de octubre de 1938 contrajo matrimonio con Alicia M. Baihiene Quintana. Tuvieron dos hijos, Luis Venzano que se recibió de psicólogo y ejerce su profesión en la ciudad de La Plata, y Alicia Venzano, quién siguió sus pasos de amor a la naturaleza y por desafiar los obstáculos que ella presenta.

Residió en San Carlos de Bariloche desde 1933 hasta 1935 donde además de integrar el primer Centro Asistencial recorrió la zona  relevándola topográficamente hasta elaborar el primer mapa turístico, publicado en 1935. 

En esa época llegaron a Bariloche unos pobladores de El Bolsón solicitando un médico para atender a las personas de su zona. El más dispuesto a radicarse  por estos pagos fue este médico investigador de la naturaleza. Desde aquellos días ejerció la profesión, recorriendo leguas a caballo donde no había caminos para llegar en vehículo. 

Fue naturalista y geógrafo por excelencia, contando con una formación multidisciplinaria sorprendente, y de notable una aptitud para los desafíos. 

Conocedor los hongos nativos, logró descubrir los secretos modos de incrementar la productividad de especies muy sensibles como las morillas.(hongo de ciprés) 

Dominaba las diversas propiedades curativas de las plantas regionales, aplicando con éxito los conocimientos de la medicina nativa. El uso del pañil, el palo piche, el ñanco lahuén, la salvia y otras variedades con propiedades medicinales. 

Sus precisas cartas geográficas, elaborados en el fino estilo de la dibujante local de la Sra. , demuestran el grado de conocimiento de cada uno de los recovecos más recónditos de la zona, de los que logró describir cartas planimétricas, y una equilibrada distribución geodésica que sorprende hasta a los más avezados, ayudado desde el aire con su experiencia de piloto aeronáutico. 

Fué tal su capacidad visionaria, que logró generar la primer y más temprana imagen tridimensional en color de la región cordillerana rionegrina), situándose sobre un satélite imaginario a 400 km. sobre la ciudad de Esquel, mirando hacia el norte, con gran claridad de detalle que logró imprimir en el extrajero para su distribución.

Obsérvese la curiosa aclaración de “piloto de turismo”, para una época en que las aeronaves eran biplanos, lo que ratifica su faceta visionaria en torno al futuro recomendable al que tiende la región.
 

El coraje con el cual se aventuraba a conocer los rincones más perdidos debe comprenderse desde su vocación por los desafíos. En 1928 junto al piloto militar Mauro Colman Lerner, co-fundador de la Fuerza Aérea, cuerpo que en aquellos tiempos aún no existía y que era llamada Dirección de Aeronáutica Militar dependiente del Ministerio de Guerra.

Rindió satisfactoriamente las pruebas de Piloto Civil, categoría 2a. y 3a. , obteniendo el Brevet de Piloto Civil de Aeronaves Nro. 238 el 30 de marzo de 1931 para la 2a. Categoría (Hoy cat. B. Ver Certificado de aptitud para el pilotaje Nro. 1178 del 9 de septiembre de 1929. 

El  9 de julio de 1930 fue comandante Piloto de la primera escuadrilla de 18 aviones civiles que volaron sobre la Plaza de Mayo. En esa época se dedicó a la acrobacia aerea, con el record de siete loopings realizados en una avioneta Puss Moth, abierta, sin cabina, con un motor de 90 caballos de fuerza. 

Ya radicado en El Bolsón, en 1936 consiguió la “reserva para la  pista de aterrizaje” de 3000 m.  destinada al Ministerio de Aeronáutica y en Noviembre de 1955 fue co-fundador del Aero Club “El Bolsón”. Durante una entrevista con el Comodoro Julio Cesar Krause del Ministerio de Aeronáutica promovió el decreto de propiedad de la pista (hoy aeropuerto) en favor del mencionado ministerio. 

  

Durante su fructífera existencia ocupó los siguientes cargos:  

1943 - 1953  Director del Hospital de Area “El Bolsón”

1959 - 1962 Director de Asistencia Social de Río Negro 

1943-  Comisionado Municipal de El Bolsón en el Territorio Nacional de Río Negro Asesor de la Sociedad Agrícola y Forestal de El Manso.

Desde 1948 hasta su fallecimiento tuvo un campo de 1250 hectáreas en las costas del lago Epuyén (lotes 15 y 16 Sección III Colonia Cushamen, Chubut) donde se dedicó a la explotación ganadera y tambera experimental, para lo cual siguió un curso en la Escuela Nacional de Agricultura de Tandil. Allí junto ala Profesor Prelti demostró la excelencia y superioridad de la zona de El Bolsón para la industria tambera y quesera en dode la leche no necesitaba pasteurización a diferencia de Tandil(al menos así ocurría en esa época). 

El año de su muerte, la National Geographic Society de Washington, EEUU le otorgó un reconocimiento cuyo diploma se exhibe en la página anterior.

 

En 1966 compró una tierra fronteriza dentro del territorio chileno, en el lago Las Rocas, lo cual demustra el reconocimiento que la vecina república de chile tenía para con quién no justificaba descanso alguno como médico rural hasta las zonas más inaccesibles. 

A continuación se vierte el relato escrito en homenaje de su fallecimiento por el Nilo Silvestrone querido pionero fotógrafo y andinista de El Bolsón, desaparecido posteriormente. 

Nos cuenta Nilo Silvestrone:

“Llegó a pié desde San Carlos de Bariloche, en 1934. Hizo su ingreso a este valle pasando por el Mallín “Aguado”, -según él decía-, descendió hasta el río Azul atravezándolo a la altura de las chacras que actualmente son de Agustín Criado, Hermosilla y otros vecinos. Encontró este valle con unos pocos pobladores y a todos los que lo necesitaron, les brindó su atención profesional. Era médico y frisaba los cuarenta años.

Habiía nacido en Adrogué, Provincia de Buenos Aires, pero cursó sus estudios primarios y secundarios en Suiza, más precisamente en Ginebra. 

Allá residió durante diez años. En San Carlos de Bariloche, junto a otros médicos fundó el primer Centro Asistencial , que sería  luego el Hospital Regional y funcionó en el actual emplazamiento de la Capilla de la Inmaculada Concepción.  

Estudió medicina “en principio, más que por vocación, por ser aldo de aplicación universal y de utilidad”- según manifestó en al aguna oportunidad - y paralelamente a sus estudios fundó el Centro de Estudios Universitarios de Aviación, obteniendo uno de los primeros brevets de piloto. Esta entidad cumplió recientemente 50 años. 

Aquellos pobladores que en 1934 supieron de la importancia de gozar de una atención profesional para sus enfermedades, viajaron a Bariloche y le solicitaron, no yá que los visitara nuevamente, sino que se radicara entre ellos. Venzano, que había quedado prendado de este lugar, no titubeó y así lo hizo. Vivió en principio en la  casa de Don Miguel Andén, donse también estableció su consultorio. Sus servicios eran pagados por los pacientes en la medida de sus posibilidades. De allí en más fue Director del Hospital de El Bolsón. El 10 de abril de 1946, junto con otras personas fundó el Club Andino Piltriquitrón. 

Dió ideas al Ingeniero Venturini sobre el trazado de El Bolsón. Todas sus obras perduran. El primer cerro que ascendió fue el Piltriquitrón. Infatigable andinista, recorrió dándoles nombre a las elevaciones más importantes de la zona. 

Sus mapas, reconocidos y aceptados por el Instituto Geográfico Militar, sirvieron de guía a cientos de personas, que como él,  sabían gozar de la ríspida naturaleza que brindan esta cordillera, bosques, lagos y torrentosos ríos que bajan de los glaciares. Descubrió los secretos de las plantas, los animales y el tiempo.  

Tal vez porque siempre supo acercarse a todo con mesura y con respeto. De ahí, que era habitual ver cómo, con una mochila casi vacía y muy poco alimento, se internara en estas montañas para volver luego de tiempos prolongados, caminando con sus pasos largos y cansados, las manos atrás y mirando hacia arriba, como buscando algo,  o tal vez agradeciendo... 

El fragor del derrumbe, en la pared de la torre Tuma, del cerro Tres Picos, seguía como un eco sordo en mis oídos. Había costado la vida a dos de mis compañeros y yo yacía malherido en una carpa, en los naciemientos del arroyo El Turco, en el gran circo que forman los glaciares en ese lugar. Esperaba ansioso la patrulla de rescate. Ya no sentía dolor. 

Hacía tres días que esperaba y de pronto resonaron voces y gritos a lo lejos. Nevaba. Los médicos dijeron: -”lo mas grave no son las fracturas, sino la congestión pulmonar, no podemos subirlo hasta el filo del cerro Cubridor, “hay que perder altura” - otro replicó: “El mapa de Venzano marca una picada que nace en el lago Cholila y llega a más de la mitad del camino de este punto”. Por allí comenzaron a bajarme y esa jornada, al anochecer, bajo una llovizna sostenida, instalaron una carpa en un bosquecito de ñires y me acomodaron, dejando abierta la entrada para que pudiese ver hacia afuera. Frente a mi, un cañaveral tupido mostraba sus tallos emplumados. De pronto, se abrieron como un cortinado y apareció. Saludo con ese “Bueeenas”que era tan usual en él. Su mochila flaca, una piqueta, botines colgados al cuello y medias de lana atadas con varias vueltas de hilo sisal. “La lana con una buena atadura para que quede como un cochón, se afirma muy bién en el hielo” - dijo. Así, había cruzado el glaciar. Se acercó, me hizo algunas preguntas y se alejó. Volvió al rato con un palito que me obligó a sorber. “Hágalo sin miedo, lo introduje en un hormiguero y las hormigas segregan un líquido que es muy refrescante. “Pasaron dos días, y la picada no aparecía. Cada vez que, impacientes, le preguntaban, cuándo iba a aparecer, él respondía: “Es que yo, las picadas siempre las marco un poco más largas para que la gente se anime”.  

Cuando alguien mencionó la necesidad de encontrar algún animal para carnear, porque las provisiones se habían acabado, él presuroso partió al frente. Lo hacía, no para colaborar en la búsqueda, sino para espantarlos. 

Pero llegamos. Ya en El Bolsón y antes de mi traslado a Bariloche, me hizo el honor de visitarme. Vestido con saco y corbata!, en companía de su hijo, de vacaciones en ese mes de enero de 1964. 

Así lo conocí... 

Un hombre de Criterio

 Ya hacia los comienzos del desarrollo y planificación de la planta urbana de El Bolsón, el Dr. Venzano, teniendo en cuenta las características torrenciales del río Quemquemtreu y de las planicies inundables a sus márgenes, realizó un Plano de la Localidad de El Bolsón donde incluyó el sector central del pueblo demarcando claramente lo que entendía debía ser reserva para la Avenida Costanera, destacando las primeras edificaciones asentadas en la vía pública, sobre el área donde se construiría la costanera, por entonces sólo entre las calles Azcuénaga y Maipú. Desafortunadamente, desoyendo su consejo, hoy toda la superficie que tomaría esa avenida está colmada de asentamientos completamente amenazados por el río. 

Y su capacidad de visualizar el espacio también le permitió mirar hacia el futuro, conociendo desde todos los ámbitos posibles, y con todas las herramientas accesibles, dotado de una sorprendente intuición, supo advertir el modelado recomendable para el futuro desarrollo, en base a los limitantes espaciales con que cuentan estos valles trasmontanos. 

A continuación se presenta el plano de la localidad de El Bolsón, una de sus cartas geográficas más difundidas en la región 

El Doctor Venzano fue indudablemente un geógrafo visionario maravilloso, conocedor de la región como pocos, pero no sería justo dejar de mencionar aquí a quién en su momento aportó la delicadeza de trazo, el buen gusto estético y la fluída mano para concebir esos bellísimos mapas que hoy como región, nos enorgullecen,  y que disfrutamos de estudiar. Ciertamente compilados en base a la valiosísima información recabada por el Dr. Venzano,  la cual la Sra.  Teresa Gottardo de Mendez supo fielmente interpretar.

 

 Hacia mediados de 1995, Alicia Venzano, hija de nuestro admirado Maestro, tuvo la gentileza de facilitarnos los clichés del mapa más conocido que no hemos situado en esta página y que pronto exhibiremos por medio de un enlace. Por circunstancias muy propias del carácter de este Doctor de costumbres muy curiosas y simpáticas, por alguna razón reenvió a Suiza una copia de los tres fotocromos que componen dicho mapa: el del relieve, el de la red hidrográfica y los lagos y el de los caminos, referencias, nombre de lugares, de cerros y lagos menores,  y cantidad de datos de lotes y pobladores históricos. 

Lo curioso de aquel reenvío que realizara a Suiza donde creo mandaba a procesar las imágenes, viajó pero con el leve detalle que de cada juego, fueron dos de uno y la tercera del otro. Es decir que de las piezas, dos hermanaron y una no, para ambos casos suponemos. 
Se perdió el contacto de a quién fueron remitidas por lo que nos vimos obligados a reimprimir con ciertas tolerancias aceptando que nombres y calles podían quedar algo desplazados de posición, ya que el zolapamiento en la imprenta se veía impedido por la diferencia de medida de ajuste de los fotocromos. Creo que algo así..
El caso es que reimprimimos el mapa. Si hubiera existido el Dr. probablemente no le hubieran gustado mucho los resultados y menos el papel empleado, pero con muy pocos pesos juntados y un papel reciclado barato de textura mediocre, logramos reimprimir el mapa durante dos años, de los cuales muchos salieron extremadamoente corridos y tuvimos que sacarlos de la venta. El asunto fue que el Dr. Venzano tuvo su reedición. 
El mapa Blanco, más antiguo y realizado en un enorme cliché resultó imposible reimprimir desde ese sello, ya que actualmente no existen imprentas tipográficas en servico capaces de abrazar semejante sello de 65 x 45 cm. 
Quedaría quizá la oportunidad de reimprimirlo desde los escaneos de muy buena resolución que tenemos obtenido de un mapa impreso en buen estado que conseguimos para tal fin hace años. Sin embargo lo creo un esfuerzo medio en vano ya que hoy contamos con mapas realmente admirables realizados por conocidos y estimados vecinos de San Carlos de Bariloche, que a nuestro juicio son tan de avanzada hoy para lo que existe en geografía de otros lugares significativos como lo fueron los mapas de Venzano para los niveles de precisión geodésica alcanzable de los años 50, 60 y 70., tanto antes de las computadoras personales y los GIS.
 
Y el Dr. Venzano deja detrás de sí una tradición de geógrafos vocacionales. El primero en adoptar su geograf´ía fue Carlos Katuchin, Guardaparque del Parque Nacional Lago Puelo hacia 1995, quién a partir del mapa Blanco exhibido arriba, generó la bella maqueta cuya imágen se proyecta a continuación y que actualmente se exhibe en las instalaciones del mencionado Parque Nacional.
 

Y se proyecta más allá. Hacia 2005 Sebastián Cordi, querido compañero de puesto, lago y cordillera, amigo crítico en las buenas y en las malas, a partir de las curvas de nivel iniciales provistas por Carlos Katuchin de su digitalización manual del mapa Blanco de Venzano, Seba logró ampliarlas, mejorarlas y desarrollar una maqueta extraordinaria.

Esta nueva maqueta, mucho más grande - 1.40 x 1.20 m - que la realizada por Carlos Katuchin - aprox 0.80 x 0.60 m - , terminó en mis manos para que le realizara retoques de terminación que Seba no pudo continuar debido a un viaje que le surgió, entonces me hice cargo de esa belleza.

Hacia fines de 2005 la maqueta fue adquirida por el establecimiento Lago Escondido para exhibirla en la sala de entrada de ¨All About Kids¨ junto a la maqueta que abarca el área de la Cuenca del Lago Escondido, espacio geográfico que nos tocó el gozo de estudiar entre el 11 de septiembre de 2001 hasta marzo de 2003, tiempo en que concluímos la etapa de Evaluación Integral Estimativa del Sistema Geográfico de la Cuenca del Lago Escondido,  incluyendo la entrega de la maqueta más chica que se observa en la foto a continuación.

La maqueta más grande es la que realizó Sebastián Cordi y que me tocó la suerte de terminar.

Nótense las bellas ¨Suplicadoras¨ que sostienen la Maqueta de la comarca mirando a los cielos Suroeste, Noroeste, Noreste y Sudeste respectivamente girando en el sentido de las agujas del reloj desde la que nos enfrenta. Las suplicadoras fueron talladas con motosierra por nuestro querido amigo           Carlitos ¨Pampa¨

 Gracias Dr. Rodolfo Venzano por tu sabio y profundo aporte.

Todos a quienes mencioné arriba y seguramente muchos otros hemos aprendido algo bueno de vos

 Los restos del Dr. Venzano descansan merecidamente en las laderas de su Amado Piltriquitrón

 

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