ROSWELL LO QUE PASO ...

UN MISTERIO,PROBADO POR SU REVELADO ENCUBRIMIENTO ...

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EL CASO ROSWELL :

O PORQUE EL TEMA OVNI,SE HIZO SECRETO ...

Pero no se puede negar que el medio normalmente utilizado por los ovnis es el aire, en el que en cierta manera tienen que competir con nuestros aviones. Los primeros ovnis que se vieron «oficialmente» y que adquirieron gran notoriedad por haber sido difundido su avista-miento en todos los medios de comunicación del mundo, fueron vistos desde un avión. Fue en junio de 1947 en el oeste de los Estados Unidos; volaban en escuadrilla a gran velocidad por encima del Mount Rainier y fueron avistados por Kenneth Arnold. 
A partir de entonces, se inició una relación no siempre amistosa entre nuestros aviones y los VEDs (Vehículos Espaciales Dirigidos) como algunos les llaman. 
Este fue el primer avistamiento «oficial», pero anteriormente ya había habido toda suerte de avistamientos, no sólo en nuestro tiempo sino a lo largo de toda la historia, tal como lo han demostrado autores como A. Faber Kaiser, Raymond Drake y muchos otros. 
Las autoridades norteamericanas tomaron muy buena nota de aquellos intrusos que habían violado su espacio aéreo sin pedir permiso y nuevamente volvieron a preocuparse en 1959 cuando otra escuadrilla de ovnis sobrevoló descaradamente la capital de la nación y el espacio prohibido encima de la mansión oficial de su presidente. 
Esto es lo que la gente cree, pero, de nuevo, esto es sólo la verdad «oficial». La verdad auténtica es que el Gobierno de los Estados Unidos se preocupó muy seriamente desde el primer momento y sobre todo a raíz del estrellamiento de uno de estos aparatos cerca de la base de la Fuerza Aérea de Roswell, en el Estado de Nuevo México. Bastante lejos de los restos del ovni se encontraron los cadáveres destrozados de cuatro tripulantes de muy baja estatura que ciertamente no eran de este planeta. Aparentemente salieron despedidos de la nave debido a una explosión o saltaron de ella cuando empezó a precipitarse a tierra. 
A partir de aquel momento, el Gobierno norteamericano desarrolló una frenética actividad en dos direcciones: En primer lugar, quería evitar a toda costa que la noticia de la llegada de estos visitantes de fuera de la Tierra llegase al conocimiento público, y en segundo lugar, para capturar alguno de ellos con el objeto de copiar su sistema de propulsión. La paranoia bélica siempre presente en la historia humana, no pudo faltar en este momento crucial. 
Para lograr estos fines, se usaron todos los medios lícitos e ilícitos. El más corriente era achacar los avistamientos a error de los testigos y desacreditar a los que se atrevían a iniciar investigaciones serias. Por un tiempo se valieron de ciertos modelos nuevos de avión, con forma de disco, para hacerle creer a la gente que los ovnis eran aquellos modelos en prueba. (Ver ilustración). Pero el remedio extraordinario era atemorizar a los testigos más peligrosos o incluso asesinarlos, haciendo creer que se trataba de un suicidio, tal como sucedió en bastantes ocasiones e incluso con personajes muy distinguidos. A los militares envueltos en algún caso de ovnis se les exigía un juramento de silencio que en caso de ser violado, conllevaba serias penas, tal como hemos visto en la carta de los militares de la JMP al presidente Reagan. 
Aunque es cierto que la CIA tuvo mucho que ver con todo esto y en particular con presentar como suicidios o accidentes fortuitos verdaderos crímenes, sin embargo, las agencias gubernamentales que más trabajaron en todo el asunto del encubrimiento fueron la NSA (National Security Agency) y la Fuerza Aérea, que es la que ha realizado más labor de investigación en todo el mundo y la que más conoce sobre él. En sus bases tiene encerrados los restos de unos cuantos ovnis y conserva los cadáveres de los extraterrestres que se han estrellado. Los tres EBEs capturados vivos de que se tienen noticia, también estuvieron custodiados, mientras vivieron, en bases de la Fuerza Aérea. De nuevo vemos relacionados a los ovnis con los aviones. 
La preocupación del Gobierno de USA era completamente natural desde que se convencieron de que sus más rápidos aviones, tal como pudieron comprobarlo en el incidente de Washington, hacían el ridículo cuando querían medir sus fuerzas y sus habilidades con aquellos misteriosos discos. Años más tarde, los técnicos de la NASA y no pocos astrónomos privados vieron con pasmo cómo aquellos «platillos» de los que tanto se reía la prensa y la ciencia «oficial», prácticamente jugaban con los cohetes que lanzábamos a la Luna, haciendo tirabuzones alrededor de ellos en pleno vuelo y poniéndoseles delante como jugando al «corre que te cojo». Y a veces, haciendo cosas no tan inofensivas. 
Antes del incidente de 1953 en Washington, ya las cosas se habían puesto serias en 1948, cuando el piloto de la Fuerza Aérea Thomas Mantell, al mando de un F-51, uno de los cazas más modernos de aquel tiempo, había sido derribado por un ovni cuando trató de acercarse a él. Los altos mandos de la FA aprendieron de una manera drástica que aquellos despreciados «platillos» que oficialmente no existían, no se andaban con bromas y que ni pedían permiso para volar ni permitían que nadie se lo impidiese. Parece que en esto tienen la misma mentalidad que los militares de nuestro planeta, que piensan que todo se puede solucionar por la fuerza. 
Tras el derribo del caza de Mantell ha habido otros, tanto en Estados Unidos como en otras naciones, debido mayormente al acosamiento a que sometieron a un ovni. Estos, de ordinario, se alejan a gran velocidad cuando son atacados, pero en ocasiones responden a la agresión, tal como le sucedió a un F-16 japonés, a un MIG cubano y a un caza ruso en el mar de Corea.

En cambio, los tripulantes militares de los tres casos siguientes no tuvieron tanta suerte. Probablemente el lector recuerda la película «Encuentros cercanos del tercer tipo». Comienza ésta abruptamente con una tormenta de arena en medio de gritos de militares que se mueven muy excitados entre unos cuantos aviones aparcados en medio del desierto. Como apenas si se da ninguna explicación, los espectadores no saben a qué viene toda aquella excitación ni cuál es la razón de traer a cuento aquellos aviones aparcados tan fuera de lugar. 
Para entender la escena habría que remontarse al año 1945, cuando cinco aviones «Avenger» torpederos de la base aérea de Fort Lauderdale (Florida), desaparecieron con sus 27 tripulantes cuando realizaban un vuelo de entrenamiento por el Atlántico a unos 200 Kms. de la costa. Se escucharon muchas conversaciones nerviosas entre los distintos pilotos como extrañados de lo que les estaba pasando. El día, sin embargo, estaba completamente claro. Tras casi 50 minutos de indecisiones, se oyó claramente la voz del jefe que decía: «No podemos saber dónde estamos ni dónde está el Este o el Oeste. Creemos que nos encontramos a 370 Kms. al NO de la base. Pero pensamos...», y no dijo más ni se volvió a saber más de ellos. Inmediatamente se envió a un gran hidroavión para investigar qué les pasaba, pero al hidroavión le sucedió lo mismo. Desapareció sin dejar rastro, y eso que en pocas horas había alrededor de 320 barcos buscándolos en un área bastante reducida. 
Pasado el tiempo, los cinco aviones desaparecidos fueron encontrados en perfectas condiciones posados en un desierto mexicano, sin que nadie pudiera explicarse cómo ni por qué llegaron hasta allí. Esta es Ia escena con la que comienza la película «Encuentros cercanos del tercer tipo». 
Los aviones aparecieron, pero ¿qué había sucedido con los 27 tripulantes? Eso sigue todavía en el misterio. 
Otro caso parecido fue el de un bombardero norteamericano en la guerra de Vietnam. Se dio por perdido y pasado bastante tiempo apareció posado en un pequeño claro de la jungla vietnamita, en perfectas condiciones para volar, pero en un sitio de donde ni era capaz de despegar ni hubiese sido posible el aterrizaje por estar completamente rodeado de árboles de gran altura y de maleza muy tupida. Las autoridades de la Fuerza Aérea, aun sin confesarlo públicamente, llegaron a la conclusión de que había sido «depositado» o «posado» allí y que él no había podido por sus propios medios haber llegado al lugar en que se encontraba.

Algo por el estilo le sucedió a un avión correo ruso en 1961. Un ovni lo hostigó en su trayectoria y cuando ya se le había dado por perdido, apareció en perfectas condiciones en medio de la inmensa estepa siberiana, en la región de Tobelak. Aunque el terreno era llano, al avión le hubiese sido muy difícil aterrizar sin haber sufrido algún desperfecto. Pero de sus cuatro tripulantes nunca se volvió a saber. 
Sin embargo, el colmo de estas «bromas» con aviones -aunque en este caso concreto dudo que lo sea- lo constituye lo que les sucedió a un grupo de cartógrafos rusos cuando se hallaban haciendo un mapa de ciertas zonas de la Luna que hasta entonces no habían sido cartografíadas. Dirigidos por el doctor Stanislav Makeyev, se valían para su trabajo de las fotos de gran precisión que había obtenido un satélite. Cuando con la ayuda de ordenadores ampliaban una sección en la que hay varios cráteres, no pudieron creer lo que estaban viendo en la pantalla. En el fondo plano de un cráter de poca altura estaba posado un viejo bombardero de la segunda guerra mundial perteneciente a la Fuerza Aérea de los EEUU. En su costado y en las alas se podían distinguir con toda claridad las insignias del escuadrón a que pertenecía. Conservaba su estructura en perfecto estado, salvo que daba la impresión de haber sido víctima de algunos impactos de meteoritos. Además, según del doctor Makeyev, tenía todo él un tono verdoso como si hubiese sido rescatado del fondo del mar, en donde las algas lo hubiesen cubierto por un tiempo. 
Por supuesto, las autoridades norteamericanas dijeron que no tenían idea de ello y, en este caso, por excepción, probablemente dijeron la verdad. Se especuló si sería un avión de los tantos que han desaparecido en el famoso Triángulo de las Bermudas y en muchas otras partes del mundo, pero nunca se llegó a esclarecer nada y todo el extraño asunto pasó a engrosar el folklore ovnístico. 
La conclusión que de todos estos hechos podemos sacar es la que apuntamos al comienzo del capítulo: la distinta procedencia de nuestros visitantes que origina a su vez comportamientos totalmente distintos. Lo cual no impide que los de una misma especie se comporten de maneras diversas, dependiendo de la actitud de los humanos hacia ellos y también de sus propias necesidades en el momento en que se produce el encuentro. 
Otro caso extraño, aunque mucho más reciente, es el sucedido el día 28 de diciembre de 1988 en el sudoeste de Puerto Rico. Su autenticidad está avalada por más de 60 testigos de varios pueblos que fueron cuidadosamente interrogados por el excelente investigador de lo paranormal y redactor-jefe de la revista «Enigma», Jorge Martín, que gentilmente me suministró todos los detalles. 
Tal como en otra parte de este libro indicamos, en esa área de la isla caribeña hace ya más de un año que están sucediendo hechos muy extraños. Da la impresión de que hay una guerra declarada entre alguna facción o grupo de extraterrestres y el ejército de los EEUU; o por el contrario, una acción común de éste y algún grupo de alienígenas contra otro grupo de extraterrestres que ya están establecidos en bases subterráneas en aquella zona o que intentan establecerse. 
El caso es que desde hace algo más de un año los temblores de tierra son constantes, lo mismo que las grandes explosiones subterráneas y profundas grietas que aparecen en el terreno causando en ocasiones cortes de carrete-ras y hendiduras o hundimientos de algunas casas. 
Junto a esto hay que señalar la constante presencia de barcos de guerra en la inmediata bahía de Boquerón incluido un portaaviones-; los vuelos rasantes de los más modernos aviones y helicópteros en un área que no es lugar para semejantes ejercicios; el acotamiento por parte del ejército de toda aquella zona; la presencia de extraños vehículos aparentemente de la NASA y el avistamiento diario de ovnis que, o se sumergen en la inmediata laguna Cartagena o dan la impresión de meterse dentro de la montaña. 
Con estos antecedentes, el lector está preparado para conocer el suceso que intento presentarle. El día 28 de diciembre, de 1988, a las siete y veinte de la tarde, un ovni enorme de forma triangular fue hostigado por dos cazas F-18 muy probablemente procedentes del portaaviones anclado a muy poca distancia. Daba la impresión de que querían obligarlo a cambiar de rumbo. El ovni, perfectamente descrito por numerosos testigos colocados en lugares bastante distantes entre sí, pareció no inmutarse, ya que mantuvo su rumbo a no mucha velocidad. Los aviones se le acercaron uno por cada lado, desde atrás. Entonces el ovni se detuvo. El avión que le pasaba en aquel momento por la derecha fue succionado por un costado del ovni y no se vio más. 
A continuación el ovni aceleró repentinamente y le cerró el paso al caza que lo había pasado por la izquierda e hizo con él lo mismo que había hecho con el otro. En unos segundos los dos aviones habían desaparecido engullidos por el ovni. 
Entonces sucedió algo increíble, pero en lo que están de acuerdo todos los testigos: el ovni se dividió por el medio, convirtiéndose en dos ovnis con forma de triángulos rectángulos que salieron disparados en direcciones opuestas, perdiéndose en unos segundos de la vista de los asombrados espectadores. 
En los grabados adjuntos podrá ver el lector como varios de los testigos, situados en lugares diversos, describieron cada uno por separado lo que habían visto. Por supuesto, tanto las autoridades civiles como militares negaron el suceso; y la prensa -aparte de reseñar los continuos temblores que se vienen registrando en la región- no dijo absolutamente nada de lo ocurrido. 
Pero la gente tiene ojos para ver; y las autoridades, tanto en este como en otros campos, gozan cada vez de menos credibilidad.



SOBRE ROSWELL,MAJESTIC Y HOMBRES DE NEGRO :

Comencemos con el 'CASO ROSWELL', germen de todo este lío conspiranóico que se ha levantado, primero en EEUU y luego en casi todo el mundo, en torno al Fenómeno OVNI. La verdad es que hay que admitir que algo se estrelló en Roswell y que fue recuperado por los militares. La cuestión es qué...

Bueno, la historia comienza un 2 de julio de 1947. Después de una gran tormenta sobre la zona de Roswell (Nuevo México), un granjero de nombre William Brazel descubre gran cantidad de restos en un rancho cercano (horas antes, un matrimonio observó un objeto luminoso discoidal surcando velozmente el cielo en dirección a la localidad de Corona).

Esos restos son descritos como láminas muy finas y ligeras junto a pequeñas barras metálicas cubiertas de caracteres jeroglíficos. Se informó al sheriff George Wilcox y éste informó, a su vez, al mando militar del aeródromo de Roswell, cuyo comandante, el coronel William Blanchard, ordenó al jefe del CIC (Cuerpo de Contraespionaje), mayor Jesse Marcel, que acudiera al lugar e iniciara las investigaciones pertinentes.

Se peinaron varios kilómetros a la redonda y se encontraron muchos pedazos de la supuesta 'aeronave' accidentada. Todos los restos fueron inmediatamente recogidos por la Fuerza Aérea, trasladándolos, en primer lugar, al hangar 84 de la base de Roswell, y luego, por orden del general Roger Ramey, el material fue enviado a la base militar de Wrigth Patterson (Ohio).

La noticia fue difundida en la prensa local ('Roswell Daily Record', 8/7/47) bajo el siguiente titular: "La RAAF captura un platillo volante en una finca de la región de Roswell".

Nada más salir a la luz la noticia, intervino el FBI, que mediante un télex (tengo una copia en mis archivos) enviado desde Dallas (Texas) y firmado por un tal Wyly, con copias a Edgar Hoover (director del FBI) y al SAC (Strategic Air Command), solicitaba la inmediata censura de la noticia, que ya estaba siendo aireada en las emisoras de radio. Dicho y hecho...

Horas más tarde, habría un desmentido oficial, atribuyendo los restos a un globo meteorológico. Y esto sería todo hasta más de 30 años después, que es cuando comienza a investigarse a fondo la historia y a aparecer libros como 'The Roswell Incident' (1980), de Charles Berlitz y William Moore, que despertaron el interés de la opinión pública hacia este insólito suceso.

Poco a poco han ido surgiendo testigos de todo aquello (alrededor de un centenar) que aseguran tener datos de primera mano sobre lo ocurrido. Personas que en la época estuvieron directa o indirectamente implicadas en los hechos y que con el paso de los años han podido hablar, a pesar del operativo de descrédito y desinformación montado por los Servicios de Inteligencia.

Algunos, como un grupo de arqueólogos de la Universidad de Pennsylvania, hablan de que entre los restos de la presunta 'aeronave' vieron a unos seres humanoides inertes, de constitución menuda, cabeza muy grande y cutis claro, totalmente desprovistos de pelo.

Otro testigo ocular es Robert Shirkey, antiguo piloto, quien ha declarado haber presenciado, en el interior de la base, las operaciones de carga de las cajas que contenían los cadáveres, bajo la dirección del comandante Blanchard, a quien pidió, aunque sin resultados, que le permitiera ver el interior de los contenedores.

Frank Kauffman, cuyo testimonio sigue estando sometido a estudio, declara haber sido uno de los agentes de inteligencia de la base y haber asistido a la recuperación de las criaturas humanoides.

Walter Haut, responsable del primer comunicado de prensa de la base, también confirma la recogida de restos y de cuerpos muertos...

Las últimas aportaciones a este controvertido asunto han sido tres informes oficiales, dos de la Fuerza Aérea (septiembre de 1994 y junio de 1997) y otro de la GAO (General Accounting Office, julio de 1995), manifestando que los restos recuperados en Roswell pertenecían a unos experimentos de alto secreto, con globos denominados 'Proyecto MOGUL' (cuyo propósito era espiar, desde el aire, el espacio aéreo de la URSS), negando cualquier informe sobre cadáveres extraterrestres.

Llama la atención que en el informe de la GAO se reconozca oficialmente que los documentos relativos al caso Roswell han sido destruidos por personal no autorizado. Una fácil manera de poner fin a un incómodo asunto para las autoridades. Para colmo, por esas mismas fechas de 1995, el realizador de documentales Ray Santilli, anuncia que acaba de comprar un lote de películas a un operador cinematográfico militar, estadounidense, (un tal Jack Barnett) que, según dijo, guardan relación con el incidente de Roswell.

Las imágenes, que luego fueron difundidas por las principales cadenas televisivas de todo el mundo (en España, por Antena 3), mostraban las autopsias practicadas a dos seres que dificilmente podrían ser descritos como humanos. Había, además, escenas rodadas directamente en el lugar del accidente, en las que podían verse los restos de la nave, así como al mismísimo presidente Truman. Al final, todo no fue más que un burdo montaje, tras analizarse a fondo las filmaciones.

¿Con qué fin se montó este fraude, en el que parecen estar implicados los Servicios de Inteligencia de los EE.UU.?...

Quizás para desacreditar lo máximo posible el incidente de Roswell, de cara a la opinión pública, y así, enterrarlo para siempre.

Y yo me pregunto: si existe esta clara intencionalidad de silenciar el caso Roswell, ¿no será porque habrá una poderosa razón detrás?.

 Dejemos, por ahora, esta pregunta en el aire. La responderé al final...

Ahora le toca el turno al 'ÁREA 51', de la que tanto se habla y de la que tan poco se conoce...

En principio, este nombre, es la denominación popular de una importante base secreta de la Fuerza Aérea de los EE.UU. situada junto al lago seco Groom, dentro del campo de pruebas de Nellis, en el desierto de Nevada.

Dicho complejo, que no figura en los mapas oficiales, fue localizado en 1983 por un satélite ruso. Las fotografías revelaron maniobras y proyectos que permanecían ocultos.

Este vasto complejo militar se puso de actualidad en marzo de 1989 cuando un tal "Dennis" apareció en la televisión americana con el rostro oculto y la voz deformada. Según relató, era un científico que desde diciembre de 1988 estaba trabajando en el "S-4" (cuarto sector), una instalación al sur del Área 51, examinando los sistemas de propulsión de nueve 'platillos volantes' que ahí se custodiaban. Por lo visto, había contemplado en cierta ocasión las pruebas de vuelo de uno de los aparatos.

Con posterioridad a su intervención televisiva, "Dennis" y tres amigos suyos, acudieron repetidamente hasta los límites de la "S-4" para observar y filmar algunos de esos vuelos de prueba, hasta que el personal de seguridad del Área 51 les detuvo y les obligó a abandonar el lugar.

Al día siguiente, "Dennis", fue despedido, y en noviembre de 1989 decidió volver al programa televisivo para dar a conocer su verdadera identidad y el resto de la historia. Su verdadero nombre es Robert Lazar y dice ser físico.

Por su parte, otro testigo conocido sólo como "Jarod-2", sostiene haber ayudado a diseñar los simuladores de vuelo de las naves construidas, por el gobierno norteamericano, con la tecnología extraterrestre procedente de los artefactos investigados en el Área 51.

A pesar de tales testimonios, que pueden parecernos poco fiables, lo cierto es que, alrededor de la base, existe un intenso dispositivo de seguridad, que disuade a los curiosos de permanecer en sus inmediaciones.

En ocasiones se congregan allí, grupos de periodistas y entusiastas de los OVNIs y siempre han sido expulsados o intimidados por vehículos y helicópteros sin ninguna marca identificativa.

Sin embargo, algunas personas que han llegado hasta allí, han podido fotografiar y filmar las fenomenales maniobras que realizan algunas aeronaves que sobrevuelan los alrededores de las instalaciones del Área 51.

Por cierto, aeronaves de forma discoidal. Yo tengo algunas de esas filmaciones...

Entonces ¿cuáles serían las razones de dicho celo militar? ¿Se oculta en las instalaciones secretas del Área 51 tecnología extraterrestre?.

También dejaré la respuesta para el final...

Turno ahora para los 'MEN IN BLACK' (Hombres de Negro)...  personajes que el cine se ha encargado de ridiculizar hasta la saciedad.

 Aunque en realidad, los MIB, son unos personajes siniestros que han dado vida y justificación a mucha de la paranoia y de las teorías conspirativas que rodean el mundillo de la ufología popular. También son conocidos como 'the silencers', literalmente, "quienes imponen el silencio"...

Fue Albert Bender, según confesión propia, el primer ufólogo visitado por estos personajes.

Bender era, en 1953, editor en EE.UU. del boletín ufológico 'Space Review' y creía haber encontrado la solución al misterio OVNI, pero tan pronto como empezó a comentarlo por ahí, dijo haber sido visitado en su casa por tres hombres vestidos de negro cuyas amenazas, lo llevaron a cerrar su revista y retirarse de la Ufología.

Pero en 1962, Bender, volvió a la carga con una obra titulada 'Flying Saucers and the Three Men', donde confesaba que los hombres de negro eran extraterrestres que le habían impedido divulgar sus verdaderas intenciones, al parecer nada amistosas.

Otra figura importante de la investigación ufológica, con la que se pusieron en contacto personas extrañas vestidas de negro, fue el astrónomo Morris Jessup, implicado en algunas importantes investigaciones OVNIs, y que oficialmente "se suicidó" en circunstancias nada claras.

Desde entonces, muchos otros investigadores y testigos aseguran haber sufrido encuentros similares con personas (vestidas siempre con ropas oscuras) de un comportamiento muy peculiar que, tras una especie de interrogatorio, profieren vagas amenazas y les ordenan silenciar lo que saben o lo que han visto. Según esos testigos, el aspecto de los MIB recuerda vagamente los rasgos orientales; sus ademanes resultan algo rígidos y torpes. Son fríos y siniestros. Sin signo alguno de calor o amistad.

Y digo yo una cosa... Ya que estos misteriosos seres hacen visitas a domicilio, conducen llamativos coches negros y realizan amenazas telefónicas, deberían ser más fáciles de verificar o capturar que un elusivo OVNI, pero han resultado ser tan insustanciales como los fantasmas. Ello junto con su ridículo comportamiento, como de gansters de película mala (amenazan de palabra, pero raramente inflingen daño material o físico, y resultan tan exitosos, eliminando evidencias, como los alienígenas en suprimir las memorias de los abducidos), apuntan, a mi juicio, a que se trata de simples elementos folklóricos, sin base real. Aunque no niego que en puntuales casos, los MIB han podido ser agentes del Gobierno vestidos con el clásico bussinet suit oscuro de los agentes de la CIA o del FBI.

En cuanto al 'INFORME MATRIX', os digo que se trata de una obra, dividida en varios volúmenes, atribuida a Valdemar Valerian, pseudónimo tras el que se ocultaría, al parecer, un capitán de AFOSI (Air Force Office of Special investigations) llamado John Grace.

El primer volumen, de 361 páginas, fue publicado en 1988 por Arcturus Book Service, y en él se recopilaban artículos de prensa, cartas privadas, entrevistas y fotografías, de diversas fuentes, destacando unas declaraciones del piloto John Lear, al Sun de Las Vegas, del 22/05/88 y el testimonio del informático Paul Bennewitz.

La tesis propuesta por 'The Matrix' era la existencia de un supuesto pacto entre el gobierno norteamericano y una civilización alienígena procedente de la estrella Zeta Reticuli, a 11 años-luz de la Tierra.

Las prestaciones serían tecnología extraterrestre a cambio de permitir a esos alienígenas -conocidos como 'grises'- realizar abducciones, mutilaciones de ganado y experimentos genéticos sobre suelo estadounidense.

El primer contacto habría tenido lugar en la Base de la Fuerza Aérea de Holloman en 1964, y desde entonces esa colaboración alieno-terrestre habría ido en aumento, hasta el punto de acondicionarse bases subterráneas, para la construcción de aeronaves inspiradas en diseños extraterrestres. Uno de esos lugares se hallaría ¡cómo no! en el 'Área 51'...

En resumen, lo que Bennewitz y Lear aseguraban era que a los abducidos se les implantaba una especie de microchip, en el cerebro, a través de las fosas nasales, con objeto de controlar su comportamiento y enviarles instrucciones, los aliens, desde sus naves (o bases terrestres) mediante ondas de baja frecuencia, como las que Bennewitz creyó interceptar mientras estudiaba un caso de abducción ocurrido en 1980 (Cimarrón, Nuevo México).

Otros objetivos que perseguirían los "grises", con las abducciones, serían los de crear una raza híbrida para dominar la Tierra, usando técnicas de fecundación artificial, con mujeres humanas, a las que extraerían los fetos antes de nacer.

Otra denominación que popularizó 'The Matrix', para referirse a los "grises", fueron las siglas EBE (Entidades Biológicas Extraterrestres)...

Dos años después, el ufólogo William Moore (al que antes cité como coautor del libro 'The Roswell Incident') confesó haber colaborado con elementos de AFOSI, destinados en Kirtland, AFB, base desde la que Bennewitz creía que se "monitoreaba" a distintos abducidos.

Moore reconoció que había participado en una campaña desinformativa contra Bennewitz que, entre otros apartados, incluyó todo lo relativo al acuerdo entre EE.UU. y los EBEs. De este modo la credibilidad de 'The Matrix', de por sí precaria, se vio todavía más mermada, ya que uno de sus pilares eran precisamente las declaraciones de Paul Bennewitz.

Pese a todo, en 1990, se publicó la segunda entrega, nuevamente firmada por Valdemar Valerian, constituido en torno a las ideas de John Lear.

Es aquí, donde rizando el rizo de lo absurdo, se menciona uno de los platos favoritos de los "grises": absorber con sus manos un caldo elaborado con sangre humana extraída a algunos abducidos, pobres despojos a los que conservarían vivos en enormes cápsulas e inmersos en un líquido ámbar...

Hasta aquí he expuesto los temas que me habéis preguntado. Pero quiero añadir otro asunto más que está entrelazado con todo lo anterior. Se trata del llamado 'MJ-12' o 'MAJESTIC-12', del que también habréis oído hablar...

'Majestic-12' es el nombre dado a un supuesto grupo de 12 personalidades norteamericanas (científicos, políticos y militares) que pertenecerían a un comité secreto, creado a partir de septiembre de 1947, en respuesta a los problemas originados, en las esferas gubernamentales, por el presunto incidente de Roswell.

En junio de 1987, durante el congreso del MUFON (Mutual UFO Network) se dierona conocer, públicamente, los documentos top secret que hacían referencia a la creación del comité Majestic-12 (los cuales obran también en mi poder).

Tres años antes, un tal Jaime Shandera, productor de TV, había recibido en su domicilio una serie de negativos fotográficos que contenían reproducciones de tales documentos, consistentes en ocho páginas mecanografiadas en las que aparecía el sello 'Top Secret/Majic/Eyes Only'.

En la segunda página se relacionaban los distintos miembros del MJ-12, creado el 24 de septiembre de 1947, por orden ejecutiva del Presidente Truman, siguiendo la recomendación del Dr. Vannevar Bush y del Secretario de Estado de Defensa, James Forrestal.

Los documentos recogen los elementos sustanciales, que preocupaban al Presidente de los EEUU y a sus colaboradores, centrados en los 'platillos volantes' de la época. Se menciona el caso Roswell y se afirma que el 7 de julio de 1947 se puso en marcha una operación militar, secreta, para recuperar esos restos y asegurar su estudio en condiciones adecuadas.

También se dice que se hallaron cuatro pequeños seres humanoides muertos a consecuencia del accidente y cuyos cuerpos fueron también recogidos. Los testigos, tanto militares como civiles, fueron conminados a guardar el secreto y se ofreció a la prensa la tranquilizadora explicación de que los restos recuperados pertenecían a un gran globo meteorológico.

El documento explica que el 19 de septiembre de 1947 se concluyó que el objeto discoidal era probablemente un artefacto de reconocimiento con un área de actuación reducida. El análisis de los cuerpos humanoides, comunicado el 30 de noviembre de 1947 por el Dr. Detlev Bronk, revela notables diferencias en los procesos de evolución biológica respecto a los seres humanos. Entre sus conclusiones existe también la sugerencia de que el origen de tales seres probablemente sea externo a nuestro propio sistema solar.

Finalmente, la documentación, explica que razones tecnológicas e internacionales, así como la necesidad de evitar a toda costa un pánico colectivo, obligaban a adoptar estrictas medidas de seguridad para cualquier administración norteamericana, consagrando el dispositivo secreto MJ-1949-04P/78 como medio para controlar públicamente este tipo de información.

Tras la publicidad proporcionada, al supuesto documento secreto, por William Moore, surgió una controversia centrada, principalmente, en la autenticidad del mismo, origen y consecuencias sociales.

Su compatriota, Barry Greenwood, conocido por sus continuas actividades en pro de la desclasificación de los documentos oficiales ufológicos, fue el primero en publicar una refutación muy puntual del MJ-12. Basándose en datos como fechas, estilo de las diversas fórmulas oficiales empleadas, tipo de máquina de escribir, relación de nombres que cita el documento, como integrantes del comité y otros muchos, afirmó con rotundidad que se trataba de un montaje.

Tiempo después, su conclusión se vio reforzada por el descubrimiento de Philip Klass, un escéptico estudioso de estos temas, referente a que la firma del Presidente Truman, estampada al final del memorándum, no era original, sino una reproducción extraída de una carta que el Presidente dirigió a su consejero científico, Vannevar Bush, conservada en la Biblioteca del Congreso.

Junto a esta polémica estalló el definitivo escándalo cuando William Moore confesó, en el citado congreso del MUFON, de 1989, que desde hacía ocho años colaboraba, con algunas agencias del gobierno, para difundir determinadas informaciones, manipuladas, entre la comunidad ufológica americana. Eso hizo que recayeran sobre él todas las sospechas de ser el autor, necesario, para la elaboración del informe.

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(NOTA DEL COPISTA : AQUI SE HABLA DE 1 O 2 MEMORANDUMS,PERO NO DE LA VEINTENA,QUE COMENTAMOS Y EXPLICAMOS EN NUESTRA PAGINA DE MAJESTIC,EL FACMISIL DE FIRMA SE USABA EN PROYECTOS SOLO PARA SUS OJOS DESDE LA DECADA DEL 50,EL TEMA DE LAS MAQUINAS SI ES UNA FALSIFICACION Y RESPECTO A COOPER,SABEMOS REALMENTE COMO MURIO ?,TODA LA CRISIS ACTUAL,EL FALSO ATENTADO 11-S,LA GUERRA A IRAK,AFGANISTAN,LA CAIDA DEL DOLAR Y LA ECONOMIA DE USA,LA TEATRAL PELEA MEDIATICA ENTRE HILLARY Y OBAMA...ELCAMBIO CLIMATICO,TODO ANTICIPADO POR ESTOS INFORMES...EL MEMO ES REAL,ES UNA COPIA A LA QUE SE LE COPIO LA SEGUNDA PARTE DE OTRO DOCUMENTO ANTERIOR Y ES UNA MANIOBRA PARA DESPISTAR POR MIEDO A QUE DESCUBRAN ALGUN RESTO DE DOCUMENTO,DE LOS QUE ANDAN CIRCULANDO POR AHI...UNA FORMA DE CUBRIRSE,SEGUN LAS TACTICAS GENIALES Y SIEMPRE FRACASADAS DE LA CIA...) 
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De todas formas, determinados sectores de la ufología americana, encabezados por Stanton Friedman y Bruce Maccabee (autores ambos de muchas páginas dedicadas al MJ-12), estiman que pudo existir manipulación por intereses políticos. No obstante, opinan que el memorándum, a pesar de tratarse de un documento falso, contiene informaciones auténticas sobre lo ocurrido en los años 40 y la línea política, adoptada por las sucesivas administraciones americanas, para ocultar la verdadera naturaleza de las observaciones OVNI...

Bueno, ya hemos visto que todas estas piezas del puzzle OVNI nos muestran extraños accidentes de 'aeronaves', ocultación de pruebas, suministración de datos falsificados a la opinión pública, instalaciones secretas donde se guardan posibles restos de OVNIs, ufólogos contratados por los Servicios de Inteligencia para intoxicar a la comunidad ufológica, testigos silenciados por extraños hombres vestidos de negro, historias sobre pactos con alienígenas, etc. etc.

 ¿Qué hay de verdad en todo ello? ¿Se están ocultando pruebas comprometidas sobre la presencia de extraterrestres en nuestro mundo? ¿Está el gobierno norteamericano interesado en hacerse con una posible tecnología alienígena?...



PRECISIONES SOBRE ROSWELL :

Roswell, 1947.

5 de Julio de 1947

Restos de la Nave de Roswell

A principios de julio, W.W. (Mac) Brazel, el capataz del rancho J.B. Foster, fue a ver cómo estaban sus ovejas después de una noche de tormenta. Mac Brazel descubrió una gran cantidad de restos esparcidos por uno de los pastos del rancho. 
Él tomó algunos pedazos de los restos y se los enseñó a algunos amigos y vecinos y eventualmente se contactó con el sheriff del condado de Chaves, George Wilcox. Sospechando que los materiales descritos por Mac Brazel podrían estar conectados con operaciones 
militares, el sheriff Wilcox notificó a las autoridades del Roswell Army Air Field (después renombrado Walker Air Force Base) para su ayuda en la materia.

Engaño de el Gobierno tratando de encubrir el accidente de Roswell Mostrando a la gente lo que segun ellos cayo en Roswell ,Un pedazo de Globo metereologico.

El rancho de Brazel, quedaba justo en dirección de la ciudad de la base aérea, la cual en 1947, era el único lugar del planeta con una unidad activa de bombas y armas atómicas aéreas.

Los militares llegaron poco tiempo después y expulsaron 
 a los civiles del lugar,   Un extraterrestre fue reportado aún con vida y caminando alrededor del disco volador observando el incidente.  El lugar del choque, era ahora seguro por los militares.   Los cuerpos de los extraterrestres fueron colocados dentro de bolsas para cuerpos y fueron llevadas por una ambulancia a la base del hospital de Roswell, para autopsias preliminares.  El extraterrestre sobreviviente fue llevado también.  Unicamente personas con tarjetas del más alto nivel de seguridad eran llevadas cerca del sitio.

La evaluacion tecnica Preliminar de este accidente    encontro lo siguiente:

1) El Fuselaje de la nave se encontro que podia soportar encima 150,000 Libras por pulgada cuadrada 2) El metal podía también  soportar calor extremo. 3) No había prueba visible de sujetadores, soldaduras, remaches, o rellenos que mantuvieran el fuselaje unido. 4) No Tenia Alas ,alerones o estabilizadores. 5) No Tenia entradas ni Escape de Aire. 6) Dentro del panel de control no había perillas, interruptores, botones, palancas, bolas, ni pedales del pie dentro del artefacto.

El grado de sofistificacion hallado en el Accidente de Roswell nunca ha sido visto en este pais. Toda la evidencia apuntaa que este es un producto de una cultura extremadamente avanzada de otro Planeta que es mucho mas antigua que la nuestra, y ha usado la ciencia y el intelecto para viajes interplanetariosy viajes en el espcaio.La fuente de alimentación para el sistema de la propulsión es algo parecido a un Motor de Neutrones  con una serie de bobinas y con imanes conectados a ella.

Los siguientes Elementos fueron encontrados dentro de la fuente de poder: gas fluorido-hidrogeno, agua, uranio tetra-fluorido, magnesio, potasio, aluminio, plutonio, plata, berilio,un compuesto similar pero conductor, y un material parecido al plastico. Su modo de operacion es desconocida, pero la navegacion se presume ocurre desde un disco metalico y es visto desde un monitor parecido a una TV. La ausencia de provisiones y suministros hace pensar que era un vehiculo de reconocimineto en un viaje corto. 
 

Supuesto Panel de Control de una Nave Extraterrestre Accidentada en Roswell , Nuevo Mexico.

Un oficial militar, mostrado del cuello para abajo, sostiene un panel plano que lleva el  moldeado de dos manos con seis dedos.  Los extranjeros ponen probablemente sus manos contra este panel para comunicarse con su hardware.  De hecho, El Oficial describió un panel de control similar al nuestro un mes o dos antes de que esta porción de la película se conociera . Él discutía las diferencias entre la aeroelectrónica extranjera, que eran inutilizables para nosotros, y las versiones humano-construidas, que más se asemejaron a la instrumentación en un avión convencional.  Los seres humanos no eran capaces de volar el artefacto extranjero original, que puede ser una de las razones por las que él tuvo que construir el suyo  propio.  El Oficial dice que él pregunto recientemente a su jefe acerca de la película de la autopsia de Roswell (puesto que El oficial todavía tiene un jefe a pesar de su retiro).  El jefe le dijo ahi que  eran tres las supuestas películas de la autopsia que habia por ahi , pero que él no haría ninguna observación respecto a  la actual. También preguntó por el "húngaro" o la otra escritura extraña que él veía en documentos técnicos con los cuales él trabajó.  Su jefe contestó, "si usted no recuerda, yo no puedo  decirle."

Los testigos iniciales

De acuerdo con los testimonios de las personas vecinas al pueblo de Roswell, desde el 25 de 
junio hasta el 2 de julio de 1947, noche en que sucedió el incidente de Roswell, extrañas 
luces y objetos se vieron a plena luz del día y también de noche, en el cielo oscuro del 
desierto sobre el pueblo y los alrededores de Roswell. Algunas veces parecían confundirse 
con los relámpagos de las tormentas de verano sobre el desierto de Nuevo México y otras 
simplemente aparecían a intervalos moviéndose a fantásticas velocidades entre 1000 y 3000 
millas/hora, lo cual era muy rápido para ese entonces. Los mejores testimonios visuales de 
aquellas luces provienen de un dentista, un médico, un electricista, un comandante del 
ejército norteamericano, un granjero, un capitán piloto de caza, otros militares, un ferroviario, 
una secretaria, un ejecutivo de la Cámara de Comercio de Albuquerque, dos granjeros con 
sus esposas y el farmaceuta del pueblo.

La fecha del accidente

No existe completa precisión en cuanto a la fecha del accidente se refiere. Unos testimonios 
hablan de una fecha tan temprana como el 2 de julio y otros del 3 e inclusive el 4 de julio. 
Esta última fecha fue aprovechada para la famosa película de Steven Spielberg 
Independence Day, por coincidir con ese día de la independencia americana. Sin embargo, la 
fecha más probable en que tuvo lugar el incidente fue hacia la medianoche, antes del día 3 de 
julio de 1947. Dicha fecha fue confirmada por el radar del campo de aterrizaje 509 localizado 
en las afueras de Roswell.

La noche del accidente

La noche del accidente es recordada por todos los testigos como una función especial de la 
naturaleza. Una noche extremadamente oscura y solamente iluminada por los rayos de una 
violenta tormenta eléctrica de verano, típica de esa época sobre el desierto de Nuevo México. 
Tormenta o cadenas de tormentas que se extendían por casi 1000 kilómetros. Los rayos 
iluminando las siluetas de los techos del pueblo de Roswell y los borrosos perfiles del 
horizonte. En Roswell no había televisión en aquel entonces y las diversiones eran muy 
escasas. Uno de los habitantes del pueblo se hallaba sentado en el porche de su casa, 
observando el espectáculo que le ofrecían las descargas eléctricas cuando sintió el zumbido 
de uno de los objetos al que vio pasar gracias a uno de los rayos que iluminaron el escenario 
en ese momento.

Al noroeste de Roswell, en dirección a Corona, en medio de la oscuridad de la noche, una 
explosión de luz fue presenciada por varias personas, entre ellos unos campistas que se 
hallaban vecinos al lugar y quienes enseguida se movilizaron a prestar ayuda a lo que ellos 
supusieron era el accidente de un avión militar. Por otra parte, el radar del pequeño 
aeropuerto 509 de Roswell había detectado dos naves y sus impactos sobre el suelo, 
distantes 240 km la una de la otra. Las naves se movilizaban a velocidades fantásticas para 
aquel entonces (3000 millas/hora).

El fantasma de la Segunda Guerra y el lugar del accidente

La segunda guerra mundial había terminado hacía sólo un par de años. El mundo entero aún 
tenía muy presente los horrores de la guerra y el espectro de la devastación atómica sobre 
Japón había comenzado a conformar una nueva visión de la historia. Con escasos seis años, 
aún recuerdo las primeras fotos publicadas de las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki y en 
mi mente de niño aún están frescas las imágenes de esos inmensos hongos radiactivos. Los 
desarrollos conseguidos con la aviación y las nuevas armas y tecnología armamentista 
habían obtenido notables logros y la industria y el Gobierno de los Estados Unidos estaban 
ávidos de nuevos descubrimientos a fin de mantener viva su poderosa maquinaria industrial.

El sueño americano se estaba preparando a fin de darle un radio, una nevera, un automóvil y 
posteriormente una televisión a cada familia. Los sueños de dominación universal por parte 
de las dos grandes potencias se comenzaban a perfilar en las amenazas mutuas de guerra 
nuclear. Estaba naciendo la guerra fría. El desarrollo industrial había dado campo a la 
desconfianza. La paranoia americana había dado inicio a un sistema de espionaje interno en 
donde todos eran sospechosos de ser comunistas o de estar espiando a su gobierno, 
vendiéndole secretos al enemigo. Los cohetes V2 y el indulto a grandes mentes brillantes 
como la de Wernher von Braun quien había trabajado para el gobierno nazi, dejaban entrever 
el desarrollo de una nueva fase bélica aún más peligrosa. La sociedad americana había dado 
un salto, de llamarse una sociedad eminentemente civil a una militar. El espectro de la guerra 
de independencia había sido llevado a la guerra de secesión y de allí a dos guerras 
mundiales. Con el desastre de la guerra de Vietnam se dio el primer paso para ver la horrible 
máscara de la nueva guerra y el poder y la fragilidad americana al mismo tiempo. Con el 
desatre ocasionado por el atentado a las Torres Gemelas se dio el segundo. En el camino 
histórico de su lucha por la dominación universal, bajo pretexto de organizar un “nuevo orden” 
mundial en donde reinaran la paz, la prosperidad y la justicia, quedaron devastados países, 
ciudades y pueblos enteros entre 1945 y hoy día. La conquista del espacio en 1947 era aún 
un sueño lejano.

Roswell se halla situado cerca a la base militar de White Sands donde se estaban realizando 
los experimentos con los cohetes V2, herencia de la guerra con los alemanes, y a la base de 
Alamogordo, desde donde se inició la misión militar que efectuó el bombardeo de Hiroshima. 
Estos hechos hicieron pensar a las autoridades que se encontraban frente a un clásico caso 
de espionaje de un avión militar ruso que había partido desde Suramérica o de la frontera con 
Canadá a fin de lograr fotografías aéreas de sus instalaciones militares ultra-secretas. El 
ejército entonces respondió con presteza y envió una misión de reconocimiento con la orden 
de mantener todo el asunto bajo estricta vigilancia y el más completo secreto. Nunca 
imaginaron lo que iban a encontrar y que el espionaje no estaba siendo realizado por los 
rusos sino por un grupo de pequeños tripulantes con sofisticada tecnología y origen 
desconocido.

Ese fantasma de la segunda guerra que había preparado soldados autómatas dispuestos a 
morir y a matar en lo que los americanos llaman “intereses de seguridad nacional”, fue el que 
llevó a un soldado a literalmente asesinar a uno de los testigos más importantes del siglo XX: 
uno de los tripulantes de la nave de Roswell. El soldado disparó su M-1 varias veces contra 
una pequeña figura humana o humanoide que más semejaba la de un niño, con 1,20 m de 
estatura. Obviamente la velocidad del “humanoide” al tratar de escapar del lugar del 
accidente no podía ser mayor que la de un soldado adulto. Con esa doctrina de “seguridad 
nacional” se cometieron las más grandes atrocidades en Vietnam, muchas de las cuales no 
fueron miradas por la justicia. Para citar unos pocos casos, con el mismo principio fue 
declarado libre O. J. Simpson, a fin de evitar disturbios entre la comunidad negra, y 
asesinadas impunemente más de 6000 personas en la República de Panamá cuando fue 
depuesto el dictador Noriega, o masacrados los habitantes de Irak con falsos pretextos a fin 
de apoderarse del petróleo de ese país. Del soldado que le disparó al tripulante de Roswell 
nunca más se supo nada y su nombre desapareció de los anales de la historia.

Los elementos recuperados

Cuando llegó el ejército al lugar del acciente, una de las versiones afirma que la nave había 
sido movida con la ayuda de un tractor por el granjero que la encontró, unos pocos metros del 
lugar de donde había caído y se hallaba bajo el techo de su granero. Tenía unos diez metros 
de diámetro y su interior unos siete metros. El elemento recuperado más importante de la 
nave de Roswell fue sin duda la misma nave, sin embargo fragmentos de varias clases y 
tamaños se encontraron diseminados en un área de cientos de metros vecinos al impacto. 
Los restos fueron cuidadosamente empacados en cajas de madera por el personal militar y 
llevados en casi una decena de camiones a la base del Área 51. Algunos civiles lograron 
eludir la vigilancia militar en el lugar del accidente, consiguiendo de esta manera sustraer 
algunos fragmentos de la nave. El bombero de Roswell fue una de estas personas, logrando 
camuflar una pieza parecida a una tela de color rosado y apariencia brillante. Al arrugarla 
podía hacer una pequeña bola que cabía en su puño y al soltarla, recuperaba su apariencia 
inicial sin mostrar ningún doblez o arruga. Su hija, 45 años después, dio testimonio de esto 
por televisión ante más de 1 millón de personas. Este material con memoria molecular, sin 
duda recuerda el “auricalco” descrito por Platón en el diálogo del Critias.

Cientos de pequeños fragmentos fueron recuperados y sometidos a un análisis de retroingeniería. 
Llama la atención uno en particular que se refiere a una especie de vigueta o 
varilla metálica de un material muy liviano, en la cual aparecen inscritos o fundidos como un 
sello o seriado de fábrica, algunos signos y caracteres, los cuales de acuerdo con el extraño 
testimonio de la persona que los estudió, creyó descifrar o ver la palabra Yahvé, refiriéndose 
a Dios.

La nave de Roswell está dibujada más adelante, basada en los informes de las personas que 
la presenciaron. El barón alemán Nicolás von Poppen tomó para el Gobierno americano más 
de 5000 fotografías y posteriormente dio una descripción detallada de la misma, la cual 
concuerda con el testimonio de otros testigos. La Associated Press y el New York Times 
recogieron y publicaron el suceso, antes de que se efectuara el encubrimiento por parte del 
Gobierno de los Estados Unidos.

R&D (Research & Development) (Unidad de Investigación y Desarrollo)

De acuerdo con los informes del teniente Corso, su superior el director de R&D, general 
Trudeau, le remitió una serie de elementos a fin de canalizarlos a la industria para su estudio 
y desarrollo inmediatos. Los elementos recibidos por el teniente Corso cabían en un 
archivador. Omito la descripción de los mismos, la cual es innecesaria, pues sólo corrobora lo 
que hoy día es de conocimiento público y describiría elementos que estamos acostumbrados 
a ver. Por esta razón prefiero concentrarme en los resultados. De acuerdo con el testimonio 
del teniente Corso, los siguientes inventos y patentes se derivaron de los hallazgos de 
Roswell:

• Láseres. 
• Redes de fibra óptica. 
• Elementos para producir rayos aceleradores de partículas con fines defensivos. 
• Aleaciones metálicas con alineamiento molecular. 
• Circuitos integrados y microprocesadores o miniaturización en paneles lógicos. 
• HAARP. Descrito en otra parte de este libro y conocido como el Proyecto de Investigación a 
Gran Altura (High Altitude Research Project). 
• Generadores atómicos portátiles. 
• Comida irradiada o radiactiva. 
• Sistema de guía conocido como “tercer cerebro” (EBE headbands). 
• Sistemas electromagnéticos de propulsión. 
• Proyectiles atómicos sin uranio. 
• Material conocido como kevlar, utilizado en la fabricación de chalecos antibalas (fibras con 
características conocidas como “supertenacidad”). 
• Sistemas electrónicos de detección de misiles dirigidos con cabezas nucleares. 
• Aviones equipados con muchas de las características del “Stealth”; innovaciones de forma, 
defensa e invisibilidad por parte de radares enemigos, así como sistemas defensivos y de 
ataque. 
• Sistemas identificadores de imagen, finalmente conocidos como “visión nocturna”.

Es apenas obvio que al interpolar estas tecnologías, muchas otras serán encontradas y 
desarrolladas. Es como si una mente superior hubiera planeado todo esto en el momento 
preciso de la historia, con una humanidad preparada, dispuesta y capaz de poner en práctica 
estos conocimientos, la mayoría de los cuales tienen un impacto directo y magnificador en los 
arsenales de la guerra.

La autopsia

No parece concordar la investigación de Berlitz con lo expuesto por el coronel Corso, pues 
mientras el primero afirma en su libro que la autopsia realizada a los alienígenas mostraba 
características de seres iguales a nosotros, el segundo afirma algo sorprendente, totalmente 
diferente a los seres humanos como lo veremos luego. El coronel Philip J. Corso relata lo 
leído en los documentos que tuvo en su poder por orden del general Trudeau. Por otra parte, 
él mismo cuenta cómo ingresó clandestinamente al hangar de la base donde se guardaron 
los cuerpos embalsamados en una especie de gelatina azul, los cuales se encontraban en 
unas pequeñas urnas de vidrio, contenidas a su vez en cajas de madera. 
Algunos testimonios de testigos oculares afirman que fueron nueve los cuerpos recuperados, 
cuatro de los cuales habían sido lanzados fuera de la nave y uno estaba vivo. Otros 
testimonios como el del ranchero donde cayó la nave, hablan de seis tripulantes dentro de la 
nave y cuatro arrojados fuera de ella. Había algunos de sexo femenino, siendo claramente 
visibles las diferencias orgánicas con características similares a las de los seres humanos.

El tamaño de los seres fluctuaba entre los 90 y los 120 cm de altura, siendo sus cabezas muy 
grandes para el tamaño del cuerpo. (Berlitz habla de los 60 a los 90 cm de altura). Sus ojos 
eran de un negro profundo y muy grandes y desprovistos de pestañas. Algunos dejaban ver 
sobre su cabeza algo parecido a una pelusilla. Sus brazos eran muy largos y sus piernas 
cortas y delgadas. En cuanto al número de dedos de sus manos hay también discrepancias. 
El teniente Corso afirma haber visto seis, mientras que otros testigos afirman que eran 
iguales a las nuestras pero más pequeñas con uñas bien cortadas. Otro más, afirma que sólo 
tenían cuatro dedos muy largos, unidos entre sí por una especie de tela digital, parecida a la 
de los peces que evolucionaron durante el período devónico, antes de que las aletas se 
convirtieran en las patas y las manos de los seres que lograron salir a la superficie. El color 
de sus pieles era gris, así como el de sus vestimentas, parecido al de algunos peces de piel 
lisa como el tiburón o la de algunos mamíferos como los delfines. Su ropa era recogida en las 
manos y en los pies y el mismo material de que estaba hecha parecía recubrirlos. Era muy 
ajustada al cuerpo y a su vez muy flexible y resistente.

El reporte de la autopsia es sorprendente y bastante incompleto debido a la velocidad con 
que se empezaron a descomponer los cuerpos, al igual que sucede con los organismos de 
los peces cuando mueren y son expuestos al aire de la superficie. Infortunadamente, la falta 
de instrumentos de resonancia magnética, que hubieran sido de gran utilidad en el estudio del 
cerebro de los humanoides, no existían en aquella época. El corazón y los pulmones eran de 
gran tamaño, especialmente si se comparan con relación al tamaño de sus cuerpos, lo cual 
hizo suponer a los médicos que se hallaban ante organismos preparados para largos viajes 
interestelares. Al decir de algún médico, así como el camello almacena agua, estos seres 
tenían un metabolismo muy bajo y almacenaban aire o un compuesto parecido en sus 
enormes pulmones que les permitían usarlo lentamente. Nunca pensaron los médicos que se 
hallaban ante organismos con sistemas similares de supervivencia acuática al de los delfines 
o al de las focas marinas.

Lo más insólito es que los seres tenían una estructura ósea descrita como huesos livianos y 
muy flexibles, más parecidos a un cartílago que a otra cosa. Entonces los médicos asumieron 
que se trataba de seres producto de una ingeniería genética con fines específicos. No 
estaban equivocados del todo. Aunque el fin primario no era el viajar interestelarmente por 
decenas, “miles” o “millones” de años como veremos luego. Las aves y los peces presentan 
estas características de liviandad y flexibilidad en su estructura ósea, capaz de resistir 
grandes impactos. ¿Por qué los médicos no pensaron en esto?

Una de las grandes sorpresas fue descubrir que los seres no tenían un sistema o tracto 
digestivo como el nuestro. No se encontraron ni letrinas, ni sistemas de evacuación o 
almacenaje de residuos orgánicos en la nave. Tampoco se encontraron alimentos de ninguna 
índole. Al parecer los seres lograban su proceso de eliminación de desperdicios a través de la 
piel y la nave tenía un carácter de nave exploradora, la cual estaba adecuada para misiones 
“cortas” de espionaje y reconocimiento terrestre, debiendo regresar a una base no distante ya 
fuese la misma situada en una órbita geoestacionaria o en algún lugar bajo la superficie. Al 
examinar la piel se encontró una especie de capa de grasa fina y uniforme recubriendo el 
cuerpo, entonces los médicos asumieron que a esta se debía la supervivencia, sirviendo a su 
vez como regulador térmico. La piel y la vestimenta parecían tener algo en común, pues la 
vestimenta hecha de fibras elásticas parecida en su resistencia y flexibilidad a las de las 
telarañas, se ajustaba perfectamente al cuerpo, permitiendo a su vez una protección contra 
los impactos y al organismo eliminar a través de la piel las sustancias tóxicas a su cuerpo. 
La descripción del cerebro y otros órganos internos he decidido omitirla por ser incompleta y 
muy pobre en el análisis que ha llegado hasta nosotros. La composición del fluido que 
cumplía las funciones comparables a la sangre de los seres humanos era de un carácter 
distinto y de otro color más claro, más parecida al agua del mar que a la sangre. Esto es 
comprensible debido al cambio sufrido por el compuesto fluido al no requerir la cantidad de 
glóbulos rojos que nosotros necesitamos para llevar el oxígeno a los tejidos. El compuesto 
que los seres respiraban era de una composición distinta al aire que nosotros estamos 
acostumbrados. Los tripulantes que lograron escapar de la nave con vida, mostraron signos 
de asfixia. El oxígeno parecía envenenarlos u oxidarlos de alguna manera. Es posible que 
esos signos de fatiga y asfixia observados por los soldados que intervinieron en la 
recuperación de cuerpos y partes se hayan debido también a los impactos de bala sufridos 
por los humanoides.

Y hasta aquí lo que cabe decir de Roswell por el momento. Otras descripciones más 
detalladas han sido hechas, pero no añaden mayor información a lo ya expuesto. Queda 
esperar que el Gobierno norteamericano decida develar la verdad de lo que tiene y lo que 
conoce, y tal vez con esto cambie la perspectiva que tiene la humanidad de sí misma aunque 
esta expectativa es poco probable.

• Hemos analizado con detenimiento el relato de Roswell y el testimonio del teniente coronel 
retirado Philip J. Corso, el hombre de confianza del general Trudeau para el asunto ultrasecreto 
más importante y mejor guardado de los Estados Unidos y de su carrera: la 
investigación de todo lo concerniente a lo encontrado en el accidente de Roswell. Sabemos 
que la nave y los cuerpos recuperados son entes físicos, con características humanas. La 
nave está hecha de una aleación desconocida con indicaciones de una producción seriada, 
utilizando símbolos de alguna manera familiares a los encontrados en los alfabetos humanos 
y a los petroglifos de la isla del Hierro. Todos los testimonios coinciden en que el material de 
la nave de Roswell y algunos fragmentos recuperados por civiles, eran ultralivianos, 
indestructibles y con memoria molecular. Nada de lo relatado son simples impresiones 
holográficas o energéticas del “tercer tipo”.

• Algunas veces los tripulantes dejan extrañas marcas o códigos implantados en la piel, en las 
manos, en el cuello o en el cerebro. Hemos visto esas marcas y la cédula con el nombre y 
marca de Hummo (¿qué certifica a su portador como engendro de hombre y humanoide?), 
que se asemeja a la del símbolo Shu y también se encuentra en la parte inferior de una nave, 
en un avistamiento, dando una pista clara de la relación de la cultura atlante (o cultura de 
Orión) con los nefilim de hoy día.

• El físico Bob Lazar en un vídeo el “Testimonio de Roswell”, afirma haber formado parte de 
un equipo del Gobierno de los Estados Unidos que realizó una serie de experimentos de 
retro-ingeniería de una nave, según él, “interestelar”. Nótese aquí este último término 
utilizado, ya que cuando las personas no entienden el origen de las naves las llaman 
interestelares y no terrestres o intraterrestres con capacidad de vuelos interestelares. Hay 
una gran diferencia. El término interestelar supone tripulaciones foráneas a la Tierra, los otros 
no. Según el reporte de Lazar, había 9 tripulantes en el interior de la nave de Roswell, los 
cuales, junto con el objeto y los despojos dejados por el impacto, fueron trasladados a una 
instalación militar ultra-secreta de los Estados Unidos, conocida como S4, contigua a lo que 
se conoce como el Área 51 en la región de un lago, en el área central del estado de Nevada. 
En su libro El incidente, Charles Berlitz afirma que los restos de la nave y los cuerpos de los 
tripulantes fueron trasladados inicialmente al cuartel general de la CIA en Langley, Virginia.

El término retro-ingeniería es usado por los científicos para designar el proceso de desarmar 
y analizar una tecnología existente, para detectar cómo fue creada. De acuerdo con el 
informe, Lazar se centró en el estudio del reactor de la nave y descubrió que tenía “¡un 
sistema de propulsión de un elemento estable que se encuentra en la Tierra! El reactor 
genera ondas gravitatorias, las cuales modifican el Ôcontinuo espacio-tiempoÕ, permitiéndole 
a la nave atravesar grandes distancias en un corto lapso, utilizando o degradando una 
combinación de antimateria, la cual a medida que se descompone o transmuta permite una 
conversión de energía del 100%”. Para el lego en estos asuntos, bástele saber que el término 
“antimateria” no es otra cosa que “materia no visible”. Existe todo un zoológico, por llamarlo 
así, de estas partículas: gravitinos, fotinos, gluinos, neutrinos, protinos, etc. Lo más 
sorprendente es que la antimateria es bastante abundante y está diseminada ocupando un 
10% del espacio del universo. En otras palabras, el espacio no es tan vacío como parece.

• Hemos analizado los petroglifos de la isla del Hierro y visto cómo muchos de los símbolos 
que componían un lenguaje prebabélico han llegado hasta hoy como parte de la alquimia, los 
alfabetos u otras disciplinas. Algunos de esos símbolos y de ese alfabeto o lenguaje 
ideogramático fue descrito por las personas que lograron penetrar en el interior de la nave de 
Roswell y contaron cómo en las consolas de mando y en las paredes e impresos sobre un 
especie de “pergamino” hecho de algo que parecía un plástico muy delgado, había escritos 
unos caracteres rojizos que “parecían chinos, pero no era chino, parecían griegos pero no era 
griego, parecían rusos pero tampoco era ruso...”. Otra descripción los asemejaba a 
jeroglíficos egipcios sin animales” y otra más a caracteres japoneses. 
Estaban escritos en columnas verticales. ¡Estos relatos son simplemente extraordinarios! En 
otras palabras, había mucho de humano en aquel lenguaje escrito, infortunadamente se 
necesitaría una nueva piedra de la Rosetta para poder descifrarlos y esa piedra son ni más ni 
menos que los petroglifos de la isla del Hierro y su relación con el símbolo del Shu, en Japón, 
a miles de kilómetros de distancia, quizás uno de los símbolos más antiguos y con un 
carácter casi sagrado en esa cultura. A continuación podemos ver algunos caracteres en 
idiomas y épocas distintas, los cuales nos explican visualmente cómo se han conservado o 
apartado algunos símbolos, debido al tiempo y a muchos factores que los influyeron. En el 
análisis de las viguetas metálicas estructurales de la nave de Roswell, se hallaron extraños 
signos fundidos que se asimilaban a la escritura rúnica del norte de Europa.

• Hemos también visto cómo el hombre se adapta a cualquier hábitat, desde el Polo Norte y la 
Antártida hasta las candentes arenas y los desiertos del África. Desde las cumbres del 
Himalaya hasta aquellas de los Andes.

• Analizamos la teoría del laberinto que no es otra cosa que un sistema de esclusas, que nos 
explica cómo los atlantes o nefilim pudieron escapar de su encierro y salir a la superficie 
desde hace miles de años. Sin embargo, sus cuerpos y su sistema pulmonar y metabólico ya 
se habían adaptado a las profundidades del mar, habiendo encontrado un nicho biológico 
estable y seguro donde no eran molestados por las guerras o enfermedades sufridas por los 
humanos de la superficie. Es importante mencionar que en el fondo del mar existen enormes 
cantidades de minerales -platino, oro, titanio y manganeso- que bien han podido utilizarse en 
la construcción de naves y otros instrumentos. Esos minerales se encuentran en los 
conocidos “nódulos”, de tamaño similar al de una pelota de tenis y cubren enormes 
superficies del fondo marino.

• Hemos mencionado varios descubrimientos: microchips, cohetes, rayos láser, aviones como 
el “stealth”, chalecos antibalas, instrumentos de visión nocturna, etc., derivados de la 
tecnología de Roswell, y cómo el desarrollo tecnológico del siglo XX, basado en circuitos 
integrados, fue posible gracias a las piezas recobradas del accidente.

• Hemos leído algunas nociones sobre la estratosfera, la estegosfera y la capa de granito que 
envuelve la Tierra. El experimento HAARP, sus logros escudriñando el interior de la Tierra y 
algunas de sus terribles consecuencias. 
• Conocemos con certeza la existencia del “Área 51” y que allí se guardaron algunos de los 
cuerpos de los tripulantes, así como la nave y cientos de objetos y fragmentos que componen 
el secreto de Roswell o de los “Nefilims”. Hoy día esos cuerpos y fragmentos se hallan en 
diferentes bases y laboratorios norteamericanos; los estudios sobre los mismos continúan. Es 
posible que ni el mismo Gobierno de los Estados Unidos conozca a fondo el origen de los 
humanoides y si lo conoce lo haya mantenido como su secreto mejor guardado desde la 
segunda guerra mundial para evitar el pánico interno y del resto del mundo.

• Estudiamos a los Anunaki y a los Nibiru en la cultura sumeria, los encuentros del “tercero y 
cuarto tipo” en el siglo XX, la conferencia del MIT, así como varias encuestas y libros de 
médicos y científicos serios sobre el tema de los ovnis y sus tripulantes. 
• A continuación cito algunos apartes de personas con reconocidos méritos en diferentes 
ámbitos de la cultura y de la ciencia sobre el tema ovni:

- John Ankerberg, en su libro La realidad sobre los ovnis y otros fenómenos sobrenaturales, 
pág.10: “El fenómeno ovni, simplemente no se comporta como si fueran visitantes 
extraterrestres. Más bien se adapta para encajar en una determinada cultura”.

- Dr. Jacques Vallee, en su libro Mensajeros de la decepción, pág. 20: “Los seres humanos 
están bajo el control de una extraña fuerza que los doblega de manera absurda, obligándolos 
a participar en una insólita maniobra de decepción”.

- Brad Steiger, citado en “Archivos desclasificados del Libro Azul, reporte de ovnis en el 
Canadá”, vol. 4, No. 4, 1977, pág 20: “Estamos enfrentando un fenómeno parafísico 
multimensional, el cual es nativo del planeta Tierra”.

- Terence McKenna, tomado de una de sus conferencias: “Somos parte de una relación 
simbiótica con algo que se disfraza asimismo como una invasión extraterrestre para no 
alarmarnos”.

- Arthur C. Clarke, en el New York Times Book Review, 27/07/75: “Una teoría que no puede 
seguirse tomando en serio es que los ovnis son naves interestelares”.

- Gordon Creighton, Informe de Normas Oficiales, 1992, reporte sobre platillos voladores: “No 
existe aún ninguna prueba sobre que estas naves o seres provengan del espacio”.

- Lynn E. Catoe, en Ovnis y temas relacionados: USGPO, 1969, preparado bajo el auspicio 
de AFOSR, orden del proyecto 67-0002 y 68-0003: “Una gran parte de literatura sobre ovnis 
está vinculada con el misticismo y la metafísica. Maneja temas como telepatía mental, 
escritura automática y seres invisibles, así como fenómenos de manifestación fantasmal y 
ÔposesiónÕ. Muchos, no todos los informes de ovnis publicados por la prensa hoy en día, se 
asemejan más a una posesión demoníaca y a fenómenos psíquicos”.

- Even Whitley, en Grandes citas sobre el engaño ovni: “... Los alienígenas son demonios...”. 
En relación con este último comentario de Whitley conozco una extraña historia que abre otra 
puerta y conecta el interior de la Tierra a una dimensión paralela, vinculando de alguna forma 
el fenómeno de la vida subterránea con la vida después de la vida.



LOS OVNIS QUE SE ESTRELLARON :

por SALVADOR FREIXEDO

Los ovnis a veces tocaban tierra, pero NOS fijábamos en aquellos casos en que la tocaban voluntaria y suavemenle. En este capitulo NOS fijaremos en aquellos, muchos menos conocidos, en que la han tocado, pero de una manera violenta, produciéndose en la mayoría de los casos la total destruccion del aparato.

La censura a que el gobierno norteamericano y, bailando a su son, los  gobiernos de los demás países del mundo ha sido todo lo referente a ovnis estrellados ha sido feroz y raya en lo  histérico.

Y al decir feroz no estoy exagerando, ya que no ha tenido inconveniente en eliminar fisicamente a todos aquellos que han intentado desvelar el secreto.

De hecho, todo el personal militar que ha tenido algo que ver con estos accidentes está sometido a un juramento estricto que, cuando es violado, conlleva fortísimas consecuencias para los infractores.

El primer caso de colisión del que hay noticia oficial fue el de Roswell, en el estado Nuevo México, en 1947. Para entonces las autoridades todavía no habian organizado la censura, ni el telón de silencio que luego cayo sobre estos hechos, y por eSo los periódicos de la región y las mismas autoridades militares, ingenuamente, dificilmente se habrian dado cuenta del hecho y hasta convocaron ruedas de prensa para contar a los periodistas lo que había pasado. De hecho), tengo en mi poder una fotocopia del periódico de Roswell en el que, en titulares de primera plana, se cuenta exactamente lo sucedido. Pero las autoridades acallaron en seguida el rumor, logrando que no trascendiese a la prensa importante del país; amedrentaron a los campesinos y rancheros en cuyos terrenos habia caído el platillo, amonestaron y trasladaron a los oficiales de la vecina base aérea que habían (lacio la noticia y exigieron un juramento de silencio a todos los civiles y militares que intervinieron en la recuperación de los restos del aparato.

El incidente de Roswell permaneció durante 40 años como un bulo más, sin que los mismos investigadores del fenómeno ovni le dieran crédito. La autoridades armaron en torno a él tal cúmulo de mentiras, y tan bien urdidas, que todo el mundo creyó que lo que se dijo del accidente fue una invención de alguien. El mayor argumento que los jefes militares aportaron para probar que todo era un cuento fue la presentación de UnO de esos grandes balones que se lanzan al espacio para predecir el tiempo. De hecho, hicieron publicar sus fotos en todos los periódicos y revistas, acompañándolas con las aseveraciones de irnportantes científicos. Fue la primera traición que las autoridades norteamericanas hicieron a su pueblo y que, más tarde, sería seguida por muchas otras, en su empeño por mantener fuera del conocimiento del pueblo algo tan importante como la existencia de otros seres racionales en el Cosmos y en nuestro propio planeta. 
A los pocos meses del accidente de Roswell, se produjo, también en el estado de Nuevo México, otra colisión, esta vez cerca de un pueblo llamado Aztec.

En este caso, las autoridades y los militares, aleccionados por lo que había sucedido en Roswell, estuvieron muy atentos desde el primer momento para que no se filtrase nada al público, y las personas que llegaron a tener algún conocimiento fueron drásticarnente acalladas. De los cinco civiles que llegaron a tener un mayor conocimiento de lo que había sucedido y que representaban un peligro mayor para la difusión de la noticias, tres fueron asesinados (como siempre, de una manera misteriosa y anónima); los otros dos fueron acusados de falsos delitos y llevados a la cárcel; además, al periodista Frank SculIy, que escribió un libro en el que de pasada mencionaba el incidente, lo desprestigiaron (le tal manera que ya no pudo volver a escribir nada y se Vio sometido al ostracismo. Fue tal la saña que mostraron contra él y tal el empeño que pusieron en desprestigiarlo, que, cuando se busca en los libros clásicos de ovnis el de Frank Scully, como uno de los primeros autores del terna, con frecuencia se le encuentra, junto al de Aztec, bajo el título de “El fraude de Scully”.

que han ocurrido a lo largo de todos estos años. Por ejemplo, sabemos que sólo durante los tres primeros años de la presidencia del general Eisenhower cayeron a tierra 10 ovnis, pero no conocemos los detalles, porque la censura logró escamotearlos.

Aunque a primera vista pueda parecer extraño que la gran mayoría de los accidentes de ovni suceda en los Estados Unidos, es perfectamente explicable. En primer lugar, los investigadores que han reunido estos datos son de aquel país y, por tanto, no tienen tan fácil acceso a los sucesos de otros países. Es indudable que en Otras naciones también ha habido colisiones y nosotros mismos hemos sido testigos presenciales del accidente de Puebla, en Méjico, aunque luego las autoridades negaron el hecho o dijeron desconocerlo. Además, en otros países y continentes no hay tantos medios de comunicación y muchos de estos eventos permanecen desconocidos, bien sea por la escasez de periodistas y agencias de noticias o por la estúpida censura a que tan dados son los gobiernos incompetentes que, por desgracia, tanto abundan en el planeta.

Aparte de estas razones hay que considerar que los alienígenas procedentes de otras regiones del Cosmos, logicamente, tenderán a entrar en contacto oficial con las naciones más avanzadas, sobre todo con aquellas que tengan en mente alguna clase de dominio sobre el planeta entero. Vencidas las dificultades que les podrían presentar las naciones más poderosas, el resto les resultaría mucho más fácil. Y es curioso reseñar que muchos de estos accidentes de ovnis han sucedido en áreas cercanas a bases militares en las que hay actividad nuclear, bien sea de investigación o de almacenamiento). Esto nos indica que ciertos alienígenas tienen mucho interés en todo lo que se refiere a nuestro armamento nuclear. Según ellos mismos nos han dicho, lo temen, porque han padecido mucho en sus planetas de origen debido, precisamente, a estas mismas armas atómicas.

En este capítulo le ofreceremos al lector una lista ordenada, en cuanto cabe, de los estrellamientos conocidos de ovnis, con la seguridad de que nos quedamos muy lejos de reseñar todos los que han ocurrido a lo largo de los años. 
Nuestras fuentes son la «Nevada Aerial Research» y el doctor J, F. Gille, a cuyas listas hemos añadido alguno más, conocido directamente por nosotros y que no aparecía entre los de ellos. Es posible que en las fechas haya inexactitudes, al igual que en el número de cadáveres.

Núm. Fecha Lugar Cadáveres 
1. 1947(2-7) Roswell (N. México) 6 
2. 1947(2-7) Magdalena (N. México) 4 
3. 1947(?-10) Paradise Valley (Ariz.) 2 
4. 1947    ? Great Falls (Montana) 3 
5. 1948   ? Globe (Arizona) ? 
6. 1948 (25-3) Aztec. (N. México) 14 
7. 1948(7-7) Nuevo León (México) 1 
8. 1949(30-1) Roswell (Nuevo México) l vivo 
9. 1950(6-12) Indio Guerrero (Texas) ? 
10. 1952 (?-5) Spitzbergen (Noruega) ? 
11. ? Alemania (Mar del Norte) ? 
 1952(18-6) Incidente con el EBE-1 
12. 1952(14-8) Ely (Nevada) 16 
13. 1952(10-9) Alburquerque (N. México) 3 
14. 1953(18-4) S. O. de Arizona 4 
15. 1953(20-5) Kingman (Arizona) 1 
16. 1953(19-6) Laredo (Texas) 4 
17. 1953(10-7) Sudáfrica 5 
18. 1953(13-10) Dutton (Montana) 4 
19. 1955(5-5) Brighton (Inglaterra) 4 
20. 1957(18-7) Carlesbad (Nuevo México)  4 
21. 1962(12-6) Holloman (Nuevo México) 2 
22. 1964(10-11) Fort Riley (Kansas) 9 
23. 1966(27-10) N. E. de Arizona (el disco logró despegar) 1 
24. 1966-1968 5 estrellamientos en los estados de Indiana, Kentuky y Ohio. 
29. 1972(28-7) Sáhara (Marruecos) 3 
30. 1973(10-7) Arizona 5 
31. 1976(12-5) Desierto de Australia 4 
32. ¿1976-1977? Puebla (México) ? 
33. 1977 Arizona 5 
34. 1977(5-4) Ohio 11 
35. 1977(17-8) Región de Tobasco (N. Mex.) 2 
36. 1978(18-1) McGuire (N. Jersey) 1 
37. 1978(5-?) Bolivia 
38. ? Nepal

Aunque a primera vista pueda parecer extraño que la gran mayoría de los estrellamientos sucedan en los Esta-dos Unidos, es perfectamente explicable. 
En primer lugar, los investigadores que han reunido estos datos son de aquel país y, por tanto, no tienen tan fácil acceso a las noticias de otros países. Que también ha habido estrellamientos en otras naciones, no hay duda alguna. Lo que sucede es que en otros continentes y naciones más atrasadas no hay tantos medios de comunicación y muchos de estos eventos permanecen desconocidos, bien sea por la escasez de periodistas y agencias noticiosas, o por la estúpida censura a que tan dados son los gobernantes microcefálicos que por desgracia tanto abundan en el planeta.

En el estrellamiento de Puebla (México) a que hice referencia en uno de los capítulos iniciales y que yo pude contemplar personalmente (aunque de lejos, debido a las restricciones militares), excepto en un periódico sensacio-nalista no hubo información ni reacción alguna por parte de la prensa, considerada «seria». Y cuando indagamos con las autoridades oficiales acerca del suceso, se nos dijo con todo aplomo que no había habido absolutamente nada. 
Aparte de estas razones, hay que considerar que los alienígenas procedentes de otras regiones del Cosmos, lógicamente tenderán a entrar más en contacto oficial con aquellas naciones más avanzadas, sobre todo aquellos que tengan en mente alguna clase de dominio sobre el planeta entero. Vencidas las dificultades que les podrían presentar las naciones más poderosas, el resto les resultaría mucho más fácil.

No deja de ser sospechoso que la presencia de estos seres no humanos entre nosotros, si bien data desde siempre, se haya activado repentina y violentamente justo en el momento en que el hombre comenzó sus experiencias atómicas. Y esta sospecha se acrecienta cuando vemos que su presencia y, consecuentemente, sus estrellamientos, se hacen mucho más notorios en torno a los lugares donde los humanos comenzaron y continúan haciendo sus experiencias nucleares, que indudablemente pueden significar una amenaza para muchos de ellos. 
No hay duda alguna de que todo lo que se refiere a cohetería espacial y a energía atómica les interesa grandemente a nuestros visitantes. En los informes filtrados últimamente, los militares confiesan su pasmo cuando vieron a un enorme ovni tragarse a un cohete entero en plena marcha con sus motores encendidos. Y, en otro, reconocen con preocupación que los alienígenas han logrado distorsionar por completo todo el complejo sistema de disparo de algunas de las cabezas nucleares depositadas en silos, cambiando los blancos y hasta dejándolas completamente inactivas. 
Otra razón para que la mayor parte de los estrellamientos conocidos haya sucedido en los Estados Unidos es que los militares de este país hace tiempo que tienen una guerra declarada contra estos intrusos o, por lo menos, contra algunos de ellos. Algunos de los estrellamien-tos no han sido casuales sino que sencillamente el ovni fue derribado por las armas del Ejército norteamericano.

En la mayoría de los casos, los ovnis, con una gran superioridad tecnológica, rehuyen con toda facilidad el hostigamiento a que son sometidos y hasta derriban a sus perseguidores, tal como hemos visto en páginas anteriores. Pero en otros, debido a las malas condiciones en que se encuentra el ovni por averías sufridas previamente, o por pura casualidad -tal como sucedió en el caso de un ovni derribado por un potente radar que lo rastreaba-, los visitantes del espacio son fácil presa de nuestros ingenios bélicos.

Tal como ya hemos indicado, en algunos lugares del planeta hay una guerra manifiesta entre nuestros militares y los intrusos del espacio. En concreto en el Suroeste de Puerto Rico, se han estado desarrollando verdaderas batallas (con el increíble silencio de la prensa y de las autoridades) entre aviones y barcos de la cercana base naval «Roosevelt Roads» y ciertos extraterrestres que allí tie-nen una base subterránea.

Las tremendas explosiones subterráneas que, repetidamente, se escuchan y que han causado infinidad de temblores y de resquebrajamientos en la superficie, son una prueba de que el «Proyecto Excalibur> está funcionando a todo vapor. Este Proyecto fue organizado en 1988 para crear un arma que tenga la capacidad de destruir bases subterráneas alienígenas. El proyecto está en la actualidad en pleno desarrollo en la División WX LANL, Los Alamos (N. México) y parece que uno de los sitios de prueba contra un enemigo real es la isla de Puerto Rico. 
Por último, con referencia a estrellamientos de naves de otros mundos, tenemos que decir que ya en el siglo pasado hay en los propios Estados Unidos, y reseñados por la incipiente prensa de aquellos tiempos, relatos de incidentes similares a los que ahora investigamos. 
En concreto me refiero al de Dundy County (Nebras-ka) en 1884 y al de Aurora en Texas en el 1897. Aunque hay todavía hoy una seria controversia sobre su autenticidad no se puede negar que muchos de los datos que han llegado a nosotros, provenientes de los periódicos en los que fueron reseñados, nos mueven a creer que fueron auténticos, pues se parecen mucho a los que conocemos de nuestros días.

A esto tendríamos que añadir que el famoso «meteorito» que estalló sobre la Tungusca siberiana en 1908, no fue tal «meteorito». Tras largas investigaciones oficiales llevadas a cabo por un equipo de científicos de la URSS, llegaron no hace mucho tiempo al convencimiento de que el hecho se debió a la desintegración a baja altura de un ovni, del que pudieron describir la trayectoria, quebrada pero inteligente, que siguió en sus últimos mil kilo-metros antes de explosionar. 
Como dato final le diré al lector que tengo en mi poder un trozo de lo que quedó tras la vivísima implosión de un ovni a muy baja altura cuando se disponía a aterrizar. Me lo entregó el contactado que fue testigo del suceso (en la serranía de Puebla, en México) y que, como en otras ocasiones, esperaba al ovni en el mismo sitio para comunicarse con sus ocupantes. 
Cuando me lo contaba se le caían las lágrimas «por que había perdido a sus amigos» con los que ya le unía un gran afecto. 
Yo pude ver en su casa el bloque de material brillante y cristalino, de varios kilos de peso, en que se convirtió el ovni tras la vivísima llamarada que lo desintegró. 



ROSWELL,EL ENCUBRIMIENTO :

Hoy ya sabemos de sobra, que las altas esferas militares estadounidenses falsearon deliberadamente la información respecto al incidente de Roswell.

Los documentos desclasificados, gracias a la 'Freedom of Information Act' (Ley sobre Libertad de Información), puesta en marcha en 1978, demuestran perfectamente este punto. De hecho, tales documentos también demuestran la participación de los cuerpos militares y los Servicios de Inteligencia, de EE.UU., en las operaciones de recuperación de los materiales (restos del aparato y cadáveres de sus tripulantes), y de su traslado a varias bases aéreas, entre ellas la de Wright Patterson (Ohio) y el Área 51 (Nevada).

Así, en 1997, la USAF (Fuerza Aérea de Estados Unidos) publicó un informe oficial, de 230 páginas, titulado "The Roswell Report: Case Closed" ("El Informe Roswell: Caso Cerrado"), en el que se desmentía, por enésima vez, la teoría de que una presunta nave de origen extraterrestre se estrelló cerca de Roswell.

La nueva versión, con la que se pretendía poner punto y final a un asunto tremendamente incómodo para el gobierno norteamericano, señalaba, que los restos del OVNI estrellado pertenecían, realmente, a uno de los objetivos de radar fijados a globos-sonda de aire caliente, utilizados durante maniobras militares secretas.

Asimismo, dicho documento oficial, apuntaba que los cuatro supuestos cadáveres de alienígenas, observados por algunos testigos de la zona, junto a los fragmentos del objeto siniestrado, no eran sino maniquíes de aspecto humano -'dummies'- empleados en las citadas maniobras. Estos muñecos eran lanzados al vacío desde una altura de varios kilómetros, con el objeto de analizar los efectos que causaría un impacto, de esa magnitud, en los pilotos y estudiar las posibilidades de salvación.

De esta forma, la Fuerza Aérea norteamericana intentaba, medio siglo después de los hechos -tiempo máximo de plazo, en EE.UU., para mantener clasificado un asunto bajo secreto-, dar el "carpetazo" definitivo a uno de los episodios más intrigantes y polémicos de la Ufología mundial...

Pero no ha sido ésta la única explicación oficial...

El primer desmentido oficial sobre el caso Roswell hace acto de presencia una semana después del incidente, el 9 de julio de 1947, a través de una nota de prensa en la que se aseguraba, que el objeto estrellado en Roswell era un globo meteorológico del tipo 'Rawin'.

Otra versión fue ofrecida en julio de 1994, fecha en la que el coronel de la AFOSI, Richard Weaver, elabora un documento, en el que concluye, que los fragmentos del presunto OVNI, accidentado, son de un globo experimental lanzado desde la base militar de Alamogordo, perteneciente al vuelo nº 4 del llamado 'Proyecto Mogul', un programa ultrasecreto, cuyo fin era captar, mediante sensores situados en la atmósfera, las radiaciones emitidas durante los posibles ensayos nucleares llevados a cabo, por los rusos, en la región de Siberia.

No obstante, sabemos que el globo del vuelo nº 4 fue lanzado el 4 de junio de 1947, un mes antes de la fecha en que sucede el incidente de Roswell.

Y por otro lado ¿qué pasa con los cadáveres hallados en el lugar del accidente?...

Silencio absoluto. Aún así, la hipótesis 'Mogul', ha sido la 'versión oficial' durante mucho tiempo.

Otra explicación que se ha barajado es la de que eran restos de un arma secreta japonesa del tipo 'Fu-Go' -que consistía en globos provistos de potentes bombas-, empleada durante la II Guerra Mundial.

También se ha dicho, que se trataba de una sofisticada arma secreta estadounidense, conocida con el nombre de 'Matador', que, por aquellas fechas, se venía probando en la base aérea de White Sands, no muy lejos de Roswell.

¿Qué se pretende con tantas presuntas 'versiones oficiales'?

¿Que reine la confusión y desviar así la atención de lo que verdaderamente fue el incidente de Roswell?

¿Hacer que los periodistas e investigadores del tema OVNI se cansen del caso y no sigan realizando pesquisas?...

Creemos que ese es el objetivo de los Servicios de Inteligencia norteamericanos. Ello explicaría, que determinados agentes de inteligencia, suministraran falsos documentos -como el 'MJ-12'- a reconocidos ufólogos, como William Moore o Bruce Maccabee, con el objeto de que, al divulgarlos en congresos, y en artículos y libros, la atención se desviara hacia los mismos. Y, una vez se descubriera que todos esos documentos y datos eran falsos, que el caso Roswell quedara 'herido de muerte'.

Si a eso añadimos episodios surrealistas, como la burda filmación de la autopsia a los alienígenas de Roswell (que hizo que el caso quedara tremendamente desacreditado) o el informe elaborado por la Oficina General de Contaduría de EEUU (GAO), en julio de 1995, que señalaba que toda la documentación oficial, relativa al caso Roswell, fue "destruida" y entre los informes consultados, no se encontró información alguna sobre el estrellamiento y posterior recogida de un OVNI, cerca de Roswell, en julio del 47, pues ¿qué nos quedaría del incidente Roswell?... Nada. Por tanto, objetivo cumplido.

Eso es precisamente lo que interesa a los gobiernos: o que la sociedad crea que detrás de todas estas historias están los extraterrestres o, por el contrario, que crea que todo no es más que una gran mentira (como cree nuestro amigo Gollum_1981).

Ambas posturas les benefician, ya que están lejos de lo que realmente esconden...

Toda esa confusión, de desmentidos en torno a Roswell, no es más que una cortina de humo, con la que el gobierno estadounidense, busca tapar lo que realmente ocurrió.

Ese ha sido el juego de los Servicios de Inteligencia en esta materia: intoxicar a la opinión pública, con elementos falsos, para desacreditar el asunto OVNI. Negar no pueden porque los hechos y los testimonios están ahí. Así que lo mejor es provocar confusión, mezclando la base real con elementos ficticios lo suficientemente bien elaborados -como el 'MJ-12', por ejemplo- para que pasen como auténticos. Con el tiempo, siempre se descubre la falsedad de esos elementos añadidos. Pero habrán contaminado tanto la parte real de la historia, que ya quedará desprestigiada en su totalidad. Espero que vayáis entendiendo por dónde van los tiros...

Y esta política gubernamental -conocida en los ambientes ufológicos como la 'conjura del silencio' o la 'estrategia del descrédito'- se viene efectuando, de forma contundente, desde 1953, fecha en que el Pentágono albergó un comité de expertos, conocido más tarde como 'Comisión Robertson' (su presidente fue el físico H.P. Robertson).

Dicho organismo, contaba con la participación de militares y miembros de la Inteligencia gubernamental. La comisión afirmó que "el énfasis continuado que se ha venido dando al fenómeno, constituye una amenaza, para el funcionamiento ordenado de los órganos encargados de la tutela del Estado".

Por eso consideraron conveniente mantener, bajo control, a los grupos privados de investigación sobre OVNIs, ya que, en opinión del 'Panel Robertson', eran potencialmente capaces de ejercer gran influencia sobre la opinión pública, en caso de amplia manifestación del fenómeno. De ahí que se acordara 'infiltrar' a agentes secretos entre las agrupaciones ufológicas más reconocidas de EE.UU. La Comisión subrayaba, además, que "el descrédito debería resolverse en una disminución del interés público por los platillos volantes, que en estos momentos provoca una fuerte reacción psicológica".

Podría hablaros extensamente del papel jugado por los Servicios de Inteligencia en el asunto OVNI y las comisiones creadas para controlar y manipular el asunto de cara a la opinión pública. Ahí tenemos proyectos secretos como 'Sign', 'Grudge', 'Blue Book', etc. Pero creo que con lo comentado, ya os podéis hacer una idea del 'programa educativo', que ha empleado el Gobierno USA, con su política del 'cover up' en materia OVNI, y de cómo este fenómeno se ha utilizado como un instrumento de guerra psicológica...

Pero volviendo al asunto Roswell, supongo que a estas alturas me preguntaréis: entonces ¿qué hay detrás de dicho incidente? ¿cuál es la terrible verdad que se nos ha ocultado durante más de 50 años?...

Bien, es hora de llamar a las cosas por su nombre...

La localidad de Roswell tenía, en 1947, una importancia estratégica indiscutible: en sus proximidades se encontraba estacionado el 509 Grupo de Bombarderos, el único del mundo que disponía de armas nucleares, las mismas que dos años antes habían puesto fin a la II Guerra Mundial.

No es casual que los restos del 'OVNI' (y lo entrecomillo ya) fueran recogidos por miembros de dicho Grupo de Bombarderos... Lo que recogieron no fue una 'nave' de otro mundo, sino algo que les pertenecía. Algo muy delicado y que no debería ser conocido públicamente...

El 'OVNI' de Roswell no era sino un prototipo de 'ALA VOLANTE' de la serie 'Northrop' accidentado durante unas pruebas experimentales. Los cadáveres recuperados no eran alienígenas ni 'dummies' (luego hemos sabido que se empezaron a emplear en 1954, siete años después del caso Roswell). Esos cadáveres eran, a todas luces, NIÑOS UTILIZADOS COMO COBAYAS HUMANOS...

Esto es lo que realmente se ha venido ocultando, por razones obvias. Y no solo tenemos el caso Roswell. Ha habido otros estrellamientos en esa región concreta de Nuevo México, en fechas posteriores, como por ejemplo, en los Llanos de San Agustín (3 cadáveres) y en Aztec (16 cadáveres).

Otro caso del que tenemos constancia ocurrió en Laredo (Texas), encontrándose en el interior de la 'nave' un ser totalmente carbonizado.

En los tres casos, miembros de la USAF recuperaron los restos metálicos de las 'aeronaves' y los cuerpos yacentes...

¿Es casualidad que esos accidentes tengan lugar en un desierto utilizado como base de experimentación de prototipos militares secretos y donde se erigió el ultra secreto 'Proyecto Manhattan'?...

Los testigos siempre hablaron de que los cadáveres correspondían a "seres pequeños parecidos a nosotros"... Uno de los testigos, Von Poppen, fotógrafo al que se encargó que retratara los restos, comentó que "sus manos eran parecidas a las de los humanos, aunque más suaves, semejantes a las de los niños"... Los cadáveres aparecían deformados y calcinados tras su estrellamiento con el suelo, y es lógico que muy bien no se percataran que fuesen niños. ¿Cómo imaginar a niños tripulando aeronaves?...

Otro de los testigos, Frank Kaufmann, dibujó a esos seres, y claramente apreciamos que son niños. Niños que pudieron haber sido colocados en los prototipos, pero ya muertos. Tal vez, para comprobar los efectos de la aceleración, de la radiación o cualquier otra cosa que ya se sale de nuestros conocimientos. Puede que para aprovechar los espacios reducidos. Es una hipótesis arriesgada pero que cada vez está tomando más peso, en virtud del sepulcral secretismo existente en torno al caso Roswell.

El ejército estadounidense ha guardado celosamente este gran secreto. Posiblemente si se revelasen datos sobre el mismo, saliese a la luz la muerte de unos niños en circunstancias extrañas e ilícitas. Hay quien habla que el caso Roswell escondería ciertos experimentos genéticos con niños...

Por tanto, mi conclusión es que se ha utilizado la sigla OVNI como 'tapadera' para ocultar prototipos experimentales secretos y ciertos programas ultrasecretos (como el 'Proyecto MK-Ultra') destinados al control mental y a la utilización de personas como cobayas. Nos llevaría mucho tiempo desarrollar este asunto en el que tendríamos que incluir las 'mutilaciones de ganado' y los episodios de 'abducción'...

Pues sí, detrás del Fenómeno OVNI no hay 'naves extraterrestres'. Ni los gobiernos nos ocultan pruebas sobre una solapada presencia alienígena en nuestro planeta. Ocultan otras cosas que yo considero mucho más graves. Cosas que atentan contra la dignidad humana... y nada mejor que arroparlas bajo el manto de los supuestos OVNIs. Así, parte de la población se mofará de todo ello y 'pasará' olímpicamente del asunto, mientras que otra parte seguirá creyendo que todo obedece a 'visitas extraterrestres'. Pocos caerán en la cuenta de que muchos de estos casos son genuinos, pero que responden a experimentos secretos llevados a cabo por determinados gobiernos, sobre todo por el norteamericano. Cuando se profundiza en el tema, es la hipótesis que cobra más sentido. Y es la que hace que las piezas encajen perfectamente...

Efectivamente, las 'Alas Volantes' son las que están detrás de la mayoría de avistamientos OVNIs de la época. De hecho, la ala volante 'Horten Ho.IX' (Gotha Go.229) fue con toda seguridad la responsable del famoso avistamiento OVNI protagonizado por el piloto civil Kenneth Arnold, el 24 de junio de 1947, caso que dio nacimiento a la moderna Ufología.

Durante años se probó en secreto, hasta que se dio a conocer y se supo que fue el responsable de muchos avistamientos OVNIs de por aquel entonces. Tengamos en cuenta que desarrollos del tipo 'alas volantes' se produjeron desde comienzos del siglo XX, tanto en Alemania (los alemanes fueron los primeros en lograr desarrollar aeronaves similares a platillos volantes), como en Rusia, Inglaterra y, especialmente, EE.UU.

Centrándome en la serie 'Northrop' desarrollada en EE.UU., que es la que nos interesa, diré que el diseño de estos prototipos aeronáuticos se le debe a John K. Northrop, Presidente ingeniero jefe de la Northrop Aircraft Incorporated. Una de sus primera creaciones fue el aparato 'N-IM', una auténtica 'ala volante' con excelentes características de vuelo. Luego le siguieron los 'N-9M' , que se ensayaron en la base secreta del lago seco Muroc, en el desierto de California. Más tarde, los prototipos 'XB-35', 'YB-35'...

Pero estos aviones no fueron las únicas 'alas volantes' desarrolladas por Northrop en aquellos días. En septiembre de 1940, la Northrop recibió también una petición oficial para desarrollar un caza, éste fue el modelo 'NB-2', también denominado 'XP-56' "Black Bullets" (Bala Negra).

Todos estos proyectos se iniciaron entre 1940 y 1945. Los años posteriores fueron para experimentar con ellos. El dato que tengo es que fue el 25 de junio de 1946 cuando se llevó a cabo el primer vuelo de un 'ala volante' sobre el desierto de Nuevo México.

Y, obviamente, muchas terminaron estrellándose (posiblemente debido a fallos estructurales) en lugares fuera de su radio de acción, con el consiguiente revuelo tanto para los granjeros como para los militares responsables de tales experimentos...

Lo mejor, por tanto, era que la gente pensara en 'platillos volantes' y alienígenas, la tapadera idónea para un proyecto aeronáutico todavía en desarrollo, cuyo ocultamiento convenía mantener...

Por otra parte, la CIA comenzó a desarrollar en 1954, en colaboración con la compañía aeronáutica 'Lockeed', su primer avión de reconocimiento ultrasecreto, el U-2, que realizó el primer vuelo experimental en agosto de 1955, y que pronto fue seguido por el OXCART o SR-71.

Aparatos capaces de volar -respectivamente- a más de 18.000 y 24.000 metros de altura, mientras que los aviones comerciales, de aquella época, apenas superaban los 9.000. El fuselaje de los U-2 era inicialmente plateado y reflejaba intensamente la luz solar, habiendo sido diseñados para que pudiesen ser confundidos con un 'extraño fenómeno atmosférico'... Éstos luego fueron pintados de negro, como los SR-71, también conocidos como Blackbird (pájaro negro), que se convirtieron en una auténtica leyenda entre los pilotos civiles que habían asistido a alguna de sus espectaculares maniobras.

Según estimaciones de oficiales de la CIA que trabajaron en los proyectos U-2 y SR-71, en torno a la mitad de los informes OVNI, sobre territorio norteamericano, durante los siguientes años, correspondían, en realidad, a vuelos de estos aviones espías, que se guardaban en bases secretas situadas en Nevada y California.

Casos más recientes de avistamientos OVNIs, que luego resultaron ser prototipos aeronáuticos secretos, los tenemos en la década de los ochenta, en el desierto de California.

Supimos la verdad cuando se presentó al público en noviembre de 1988 el bombardero furtivo 'Northrop B-2', en Palmdale (California). Hasta 1992, Tonopah (a 225 kms. al noroeste de Las Vegas) fue el escenario elegido para realizar las pruebas del caza triangular 'Stealth' Lockheed F-117 que ya hoy todos conocemos, pero que en su día fue confundido con 'OVNIs triangulares' por los lugareños.

En 1994, se patentó un aparato de forma ovoidal que podía despegar y aterrizar en vertical, denominado VTOL (Vertical Takeoff and Landing, despegue y aterrizaje verticales). Era algo muy parecido a lo que comúnmente conocemos como 'platillo volante'. Y tenemos también la noticia del proyecto 'Aurora' -aún no ha sido reconocido oficialmente-, que está desarrollándose en estos momentos en el 'Área 51', y que origina multitud de supuestos avistamientos OVNIs por los alrededores.

Su apariencia es triangular, es invisible al radar y realiza maniobras asombrosas a enormes velocidades. Sus alas, cabina y fuselaje forman una sola pieza. Sería una especie de 'nave-nodriza', ya que algunos datos indican que cuenta con una especie de 'joroba-hangar', para alojar naves de menor tamaño, que se separarían en pleno vuelo. Igual ocurre con el proyecto de un nuevo caza del tipo 'ala volante', el 'Black Manta', desarrollado una vez más por la empresa Northrop, así como un aparato de forma ovoidal al que se denomina 'The Shadow' (la sombra). Y el más increible de todos: el Triley , un 'ala volante' que, de ser cierto lo que dicen, podría situarse en órbita terrestre y alcanzar velocidades match-25, ocho veces más rápido que un caza-bombardero F-18 A...

Por tanto, en la base 'Área 51' -sobre la que tantos rumores sensacionalistas se han desatado- lo que realmente se puede estar ocultando, no son extraterrestres conservados en probetas o naves interplanetarias, sino una serie de prácticas clandestinas auspiciadas, en secreto, por el gobierno norteamericano. Desde la fabricación de aeronaves circulares (sin alas) que nos recuerdan la forma de 'platillos volantes' (de ahí la confusión de los testigos), hasta el desarrollo de tecnología muy avanzada y siniestros experimentos con personas y animales.

Por eso, el 'Area 51' es uno de los lugares más secretos y vigilados de la Tierra...

Tenemos conocimiento, por ciertas informaciones que se han ido filtrando, de que en dicha base se viene probando y desarrollando clandestinamente una super-tecnología (bautizada como 'Proyecto Black'), que incluiría tecnología para el control de la mente, helicópteros silenciosos y otras armas ultra-secretas.

También sabemos que en 1984, la Fuerza Aérea se incautó ilegalmente de 89.000 acres de terreno público para restringir la presencia de civiles alrededor de la zona prohibida. Los oficiales de la Fuerza Aérea olvidaron que unas pocas colinas permanecían fuera del alcance de las torres de vigilancia y, en abril de 1995, un representante del Ministerio del Interior volvió a adquirir otros 4.000 acres de propiedad pública para ampliar el área militar.

Algunos testimonios de gente que trabajó allí (cada dos meses renuevan a los trabajadores externos) coinciden en señalar que en el 'Area 51' están experimentando con un nuevo tipo de material compuesto, una sustancia brillante de aspecto metálico que no puede curvarse y que estaría siendo utilizada para la construcción de aviones ultrasecretos. Al arder, este compuesto produce un humo tóxico que ha afectado a algunos trabajadores. Recientemente, algunos de los perjudicados han intentado demandar al Gobierno, pero se han encontrado con una dificultad añadida: los organismos gubernamentales no reconocen oficialmente la existencia del 'Área 51'... Hace gracia ¿verdad?.

Por la noche, los escasos testigos que logran burlar las medidas de seguridad y acercarse hasta escasos kilómetros de las instalaciones, han podido observar perfectamente -además de fotografiar y filmar- las evoluciones de extraños aviones, a veces en forma de platillo volante, otras veces triangulares, sobre las montañas que rodean Groom Lake.

Hay testigos que aseguran que dichas aeronaves son capaces de efectuar maniobras aerodinámicas que están mucho más allá de la tecnología que conocemos. Pueden trazar ángulos increibles, volar a velocidades supersónicas y maniobrar, tan brusca y rápidamente, que da la sensación de que se esfuman por arte de magia. Algunas maniobras se producen en medio de un silencio absoluto y otras provocan detonaciones brutales. La mayoría de las naves que sobrevuelan esa zona prohibida se asemejan a los OVNIs que conocemos a través de los testimonios clásicos. No son meros rumores.

La prestigiosa revista 'Newsweek', en un artículo publicado el 1 de noviembre de 1993, desveló que en Groom Lake se estaban realizando pruebas ultra-secretas con aeronaves dotadas de una extraordinaria maniobrabilidad.

Algunos curiosos que se han acercado hasta la zona prohibida tuvieron que escapar por las polvorientas carreteras, al ser perseguidos por un grupo de helicópteros completamente negros. Los aparatos eran prácticamente silenciosos. ¿Son esos helicópteros negros los mismos que han descrito algunos testigos en zonas donde han aparecido ganado mutilado?...

Quiero que sepáis, que desde hace décadas, se viene produciendo el extraño fenómeno de las mutilaciones de ganado, por lo general vacas que aparecían muertas y a las que se les habían extraido algunos órganos y toda la sangre a través de pequeños orificios. Una operación de tales características sólo puede realizarse utilizando técnicas quirúrgicas muy avanzadas. La única pista con que se cuenta son los testimonios de algunos que han visto helicópteros negros sobrevolando la zona donde luego aparecían los cadáveres mutilados. ¿Quién o qué está detrás de estos sucesos? Algunos argumentan que el gobierno no puede ser el responsable, pues no dispone de la tecnología adecuada ni de motivos para hacerlo. Es otra la explicación que parece satisfacer a la mayoría: "han sido los extraterrestres". De nuevo, se desvían de la verdad...

Un somero conocimiento de la tecnología del láser induce a pensar que para realizar esta clase de cortes y mutilaciones sería necesario utilizar un instrumento de grandes dimensiones.

Tal vez los misteriosos helicópteros negros, tantas veces avistados en EE.UU, pueden transportarlo y llevar a cabo tan macabras operaciones.

Existe la posibilidad, según ciertas fuentes, de que un grupo de investigación denominado 'Laboratorios Biológicos', que opera en 'Área 51', esté realizando experimentos que consisten en implantar microchips en el ganado para, posteriormente, aplicar estas técnicas en seres humanos (¿recuerdan lo que cuentan quienes dicen haber sido abducidos?...)

La sangre de las vacas y los seres humanos tienen características similares; de manera que este proceso, que podría parecer descabellado, tiene cierta lógica. No olvidemos que hoy día, la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), que ha permanecido en secreto durante años, financia 800 satélites que siguen la pista a los ciudadanos norteamericanos. Su tecnología es tan sofisticada que en un día despejado pueden fotografiar nuestras huellas dactilares, escuchar conversaciones, detener automóviles y seguir la pista a personas que tengan implantados microchips.

Este tipo de dispositivos pasa inadvertido incluso para personas a quienes les hayan sido implantados sin su conocimiento, pues su colocación es tan fácil como aplicar una simple inyección con una aguja hipodérmica (¡justo lo que cuentan los abducidos!...)

¿No será, pues, el escenario de la abducción, una recreación mental de algo que pasó realmente? ¿Puede ser 'inyectada' en el cerebro de la víctima, que ha servido como cobaya, la idea de que el implante se lo colocaron unos alienígenas?...

Hoy día continúan los experimentos secretos, de control mental, iniciados por la CIA en los años 50, y posiblemente, las abducciones, pueden ser un montaje urdido por agencias gubernamentales implicadas en experimentos de lavado de cerebro. Yo así lo creo. De esta forma, simulando secuestros extraterrestres, conseguirían tender una cortina de humo para ocultar actividades clandestinas con personas y animales...

Estamos ante actividades gubernamentales encubiertas.

Retomemos toda la tecnología que se supone puede estarse desarrollando en el 'Área 51', tanto la aérea como la aplicada al control de la mente: aeronaves discoidales; implantes de microchips; láser para la disección del ganado; técnicas hipnóticas para confundir, alterar emociones o crear falsos recuerdos que pueden provocar lagunas temporales; la manipulación de ondas cerebrales con un haz luminoso que puede causar parálisis temporal, severas migrañas, miedo e intimidación para distorsionar nuestros recuerdos... y el ridículo y la duda permanente a las que uno se enfrenta cuando se sufre semejante manipulación. ¿Os suena familiar?...

Ésta es la descripción exacta de la que muchos abducidos informan después de sus presuntas experiencias. Pero ellos no recuerdan que sus raptores fuesen oficiales del ejército. Sí recuerdan, en cambio, extraños rostros, supuestamente de extraterrestres... Una idea que pudo haber sido implantada en su cerebro bajo hipnosis o, sencillamente, quienes realizaban tales experimentos lo hacían disfrazados para escenificar una abducción alienígena y eliminar toda sospecha...

Los abducidos presentan marcas y cicatrices; a veces expulsan esos implantes por la epidermis; algunos de ellos, creen recordar sujetos de aspecto humano, dentro del 'OVNI', que vigilaban todo lo que hacían los 'alienígenas raptores'; y además aseguran que el interior de los OVNIs es muy parecido a una sala de quirófano... Resulta todo muy sospechoso para creer que los raptores son alienígenas ¿verdad?...

Todo apunta a que los OVNIS son naves de fabricación terrestre. La verdad solo tiene un camino. Los creyentes en la 'Hipótesis Extaterrestre', para explicar los avistamientos OVNIs, se sentirán decepcionados. Yo hace años también me encontraba entre ese grupo de personas, pero hoy tengo las ideas más claras...

No digo que el 100% de avistamientos sean prototipos experimentales secretos, pero sí un alto porcentaje. Los célebres avistamientos de OVNIs triangulares opacos, a baja altura, que se observaron en Bélgica a principios de la década de los 90 y en Inglaterra entre 1995 y 1997, podían corresponder perfectamente a prototipos ultrasecretos pertenecientes a la tecnología Stealth.

Incluso ya se habla de la existencia de un 'Área 51' europea. Posiblemente, sea la base de Rudloe Manor, en suelo británico, en la que existe un inmenso búnker, con capacidad para 55.000 personas y una serie de interminables túneles, que conectan esta instalación con otras bases de la Royal Air Force (RAF), la aviación militar británica.

Tengo en mis archivos decenas de casos de 'OVNIs triangulares' ocurridos en nuestro pais, concretamente en la zona del Mediterráneo y Andalucía. Y todos los testigos coinciden en describir esos aparatos como triángulos negros, con focos intensos en los vértices, que se desplazan silenciosamente y a baja altura.

Nuestros cielos también parece que se han convertido, en la última década, en un gran campo de pruebas experimentales. Los OVNIs observados esta pasada semana en Galicia y Extremadura podrían ser algunos de estos 'prototipos secretos'... En otra ocasión, hablaré de ciertos casos OVNIs ocurridos en España y que al final resultaron ser misiles lanzados, clandestinamente, por potencias extranjeras o aviones-espias.

Otro asunto delicado que el Ministerio de Defensa español ha querido que permanezca, obviamente, en el más absoluto silencio. Una vez más, la sigla OVNI ha servido como perfecta 'tapadera' para ocultar cuestiones tremendamente comprometidas...

Difiero, pues, de los detractores que niegan la existencia de los OVNIs y dicen que son alucinaciones. Las historias de OVNIs no son simples fantasías en la mente de unos cuantos testigos, sino que tal vez hayan sido planeadas como parte de un ocultamiento de tecnología terrestre que está desarrollándose en la actualidad...

Por eso cuando me preguntan "¿Crees en la existencia de los OVNIs?", respondo que sí, pero aclarando que no son de origen extraterrestre, sino terrestre. OVNI es un acrónimo que quiere decir 'Objeto Volante No Identificado', por tanto no es sinónimo de 'nave extraterrestre' como siempre se nos ha hecho creer...

Espero haber aportado algo de luz al tema con todo lo que aquí he expuesto entre ayer y hoy. Y ojalá vuestra visión de la problemática OVNI haya tomado otra perspectiva, lejos de la que los medios de comunicación no especializados quieren vendernos.

Dejemos a un lado nuestras ideas apriorísticas. El asunto, como habéis visto, es bien serio. Y conocer su auténtico trasfondo es descubrir hasta qué punto pueden engañarnos quienes mueven los hilos de este mundo... Aunque no soy creyente, siempre tengo en mente aquella frase de Jesús: "La verdad os hará libre". Efectivamente así es...

TEXTO EXTRAIDO DE: 
http://vampirillo.com/ovni_ufo/roswell_area51/roswell_area51_2.htmO 



LAS PANTALLAS OFICIALES DE ENCUBRIMIENTO :

NOTA : OTRA VEZ PARA ENCUBRIR ALGO,LO HACEN DE MODO PARADOJAL,EL FALSO INFORME OVNI NO PODRIA TENER OTRO NOMBRE QUE INFORME CONDON (O CONDOM) Y ESTE DE ROSWELL ES MOGULL (O MOGOL? ) DE MAL GUSTO,LA EVIDENTE SUBESTIMACION DEL PUBLICO...

El Caso Roswell 1947

Cuando hablamos de Ovnis y sus antecedentes más relevantes, sin duda alguna 
debemos hacer referencia  del  caso que aconteció en Julio de 1947 en Nuevo 
México, Estados Unidos y que conmovió y conmueve al mundo esta hoy. 
Hablar de Roswell es hablar de Ovnis, y hablar de Ovnis es sinónimo de Roswell, 
porque  este caso en especial dadas las circunstancias en que se vio envuelto, se ha 
convertido en la punta de lanza de la uflogía mundial, y es uno de los que más pruebas 
y misterios arroja al campo de la investigación del fenómeno. Toda su  historia y los 
sucesos que la precedieron están cubiertos por el velo siniestro y suspicaz del 
gobierno estadounidense en una labor de encubrimiento, mentiras y amedrenta miento 
del suceso apoyado por su maquinaria de inteligencia militar, política y científica  que 
busca enterrar en el olvido el caso más emocionante y por que no, importante si fuese 
comprobado de la historia de la humanidad.

En Julio de 1947, se dieron todos los componentes necesarios para dar a luz la más 
emocionante e interesante historia de Ovnis y seres alienigenas de la historia de la 
ufólogia. Por una parte, hacia pocos meses atrás se daba el primer reporte oficial 
sobre "Platillos Voladores" , que había desatado una ola de avistamientos en los 
Estados Unidos y en el mundo, seguido una psicosis colectiva por parte de la 
población  mundial por explicar el fenómeno, de la cuál las autoridades oficiales no 
estaba ajena. Y Cada día eran más las voces que pedían un pronunciamiento oficial 
sobre el tema que los entes gubernamentales no  estaban en condiciones de expresar 
dada la ignorancia y confusión en que se encontraban.

Y entonces sucedió lo increíble.........

El Estado de Nuevo México, ha sido históricamente un   lugar enigmático y 
tristemente importante para la humanidad, en el se ubicaban en los años cuarenta, un 
sin número de bases militares estrategicamente destinadasa experimentar con nuevas 
tecnologías armamentistas, de las cuales la más famosa es la de Los Alamos, ahí se 
fabricó la bomba atómica que diezmó la  ciudad japonesa de Hiroshima el 6 de agosto 
de 1945. Al Este se detrás del pueblito de Roswell, encontraba en ese tiempola base 
del escuadrón de Bombarderos 509, de donde despegó el  B-29 Enola Gay que 
arrojó la primera bomba atómica.Hacia el Oeste, se encuentra una insondable planicie 
desértica de nombre de San Agustín. Dentro de esté desolador paraje -donde los días 
son ardientes y las noches he ladas-  hay una sucesión de lugares solitarios, enigmáticos 
y de siniestra memoria. Uno de ellos es Trinity, donde se ensayó en 1945 el primer 
artefacto nuclear hecho por el hombre; otro es un manto de  arenas calcinadas, White 
Sands, donde se probaron los primeros misiles norteamericanos de largo alcance, 
inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Finalmente, más allá de unos 
montes, se yergue el caserío rural de Corona, donde la noche del 2 de julio de 1947 
-en medio de una tormenta eléctrica- se habría estrellado un ovni contra la tierra. 
"El crash de Corona".

El 3 de julio de 1947 un pastor del lugar, llamado 
William Mac Brazel, salió a correr el campo en 
busca de los  posible  daños  producidos por la 
tormenta eléctrica de la noche anterior. Revisó 
las cercas y los molinos  de  viento  y  encontró 
que  todo  estaba  en  orden.  Cuando  ya casi 
regresaba a  la  casa, vio - detrás de una suave 
colina-una serie de extraños objetos esparcidos 
sobre una granextensión de terreno. Como estaba en compañía de un chico vecino 
-Dee Proctor-, entre los dos recogieron algunos de esos restos y los guardaron en el 
galpón de las herramientas. El día 6,  Brazel fue a Corona para  efectuar algunas 
compras y aprovechó el viaje para contarle al sheriff del condado George Wilcox, lo 
que había visto. El alguacil, como Mac le había dicho que quizá se tratara de los restos 
de un avión accidentado, dió aviso a la fuerza aérea.

Despúes de haber examinado algunos de los objetos que Brazel había llevado en su 
camioneta, el jefe de seguridad de la base, mayor Jesse Marcel, se dirigió en un jeep 
a la zona señalada en compañia de un oficial de inteligencia de apellido Cavitt. Como 
los caminos estaban casi intransitables ( en ese momento no habían sido pavimentados 
aún ) llegaron cuando ya anochecía. por la mañana, ya habian llenado la parte 
 trasera del vehículo con una gran cantidad de objetos encontrados por Brazel y que 
 Marcel no pudo identificar.

Mientras tanto, en el pueblo ya se había corrido la noticia del curioso hallazgo y 
comenzaron a tejerse las hipótesis más diversas. Hasta la radio local se hizo eco 
de los rumores. Luego de que Marcel llegará a la ciudad con los restos que habiá 
rescatado del lugar el oficial de relaciones públicas Walter Haut -por orden del 
coronel William Blanchard jefe de la fuerza en Roswell- difundia el siguiente mensaje 
textual que " La Fuerza Aérea había recuperado los restos de un plato volador". la 
noticia dio la vuelta al mundo y cincuenta años después aún sigue provocando 
polémicas.

Al día siguiente se realizó una conferencia de prensa donde 
el mismo Marcel mostró a los cronistas y fotógrafos los ya 
famosos restos, asegurando que eran partesde un globo 
meteorológicoque se había estrellado cerca del rancho de 
Brazel. De esa forma, los militares desmentían lo que habían 
afirmado pocas horas antes. ¿Por qué cambiaron su primera 
versión? ¿Qué había pasado? Algunos afirman que no ocurrió 
nada. Que simplemente los materiales desconocidos habían 
podido ser identificados y que no existía contradicción alguna 
entre  el comunicado  que  hablaba de un ovni ( un plato volador un objeto no 
identificado)  y lo que se dijo en la conferencia de prensa.

Muchos, en cambio, sostienen otras hipótesis.Los escépticos lo explicaron en aquella 
época,  de la siguiente manera. En esos años, al gobierno norteamericano le interesaba 
saber si los soviéticos habían desarrollado ya alguna bomba atómica. Con ese fin, el 
presidenteHarry Truman puso en marcha el proyecto "Mogul", que consistía en el 
lanzamiento de unos globos de nuevo tipo, capaces de remontarse a grandes alturas y 
que estaban provistos de un sofisticado radar capaz de detectar cualquier explosión 
nuclear que se produjera en la Unión Soviética. El Pentágono y el FBI  (la CIA todavía 
no ha bía sido fundada)  habían clasificado a la operación Mogul como 'top secret'. 
Por eso, cuando Mac Brazel encontró los restos de uno de esos globos (y que por ser 
de diseño y materiales secretos no pudo ser identificado por los militares que ignoraban 
su existencia ) el gobierno puso en marcha una maniobra de silencia, pués no se 
verían con buenos ojos que estuviesen espiando a la Unión Sovietica, que había sido su 
aliada en la Segunda Guerra Mundial.

La explicación satisface a lo que ven a los Ovnis como un curioso fenómeno de  masas 
una indescifrable alucinación colectiva.No es el caso de los ufólogos que han estudiado 
el incidente de Roswell. El físico Stanton Friedman da otra versión en su libro Crash at 
Corona. Según afirma él,  basándose en numerosos testimonios, esa noche del 2 de julio 
de 1947 se produjo otro crash además del de Corona. La segunda nave cayó en la 
planicie de San Agustín y es allí donde se encontraron los cuerpos de cuatro 
extraterrestres. 
San Agustín, en realidad, esuna meseta formada por el lecho de un enorme lago seco, 
muy cerca del cual está la Cueva de los Murciélagos. Este sitio es muy frecuentado 
por los arqueólogos, ya que en esa caverna se desenterraron los primeros vestigios, de 
hace 4.500 años, de la más primitiva agricultura en suelo norteamericano. 
Casi en el mismo momento enque se llevaba acabo la conferencia de prensa en la base 
de Roswell, un grupo de personas se desplazaba por San Agustín en busca de ágatas, 
en ese grupo iba el joven Gerald Anderson, su padre, su tio y su primo Victor. Fue este 
último quien vio un extraño cilindro de metal plateado, que estaba incrustada en el suelo.

Este es el apasionado relato que se recoge de Anderson 
en el libro Crash at Corona :

"Esa cosa esta en el suelo, yo quize acercarme 
pero mi padre me gritó que me detuviera. 
Durante largos minutos la miramos de lejos y 
en completo silencio. De pronto mí hermano 
dijo que era una nave espacial, una nave marcíana. 
En  ese momento sentí miedo y me acerqué a mí primo. Alrededor del cilindro la 
tierra estaba calcinada y aún se veía un pequeño fuego en uno de los lados más 
aguzados. Cerca de ahí vimos tres extrañas criaturas que yacían sobre el suelo.

Dos estaban completamente inmóviles y la tercera  respiraba con dificultad. 
Apoyado contra el cilindro, sentado en la tierra como si estuviese aturdido, 
había otro de estos pequeños seres. Estaba vivo, aunque herido en un hombro 
y nos miró con terror cuando nos acercamos. Los cuatro eran muy parecidos 
medían alrededor de un metro sesenta, tenían ojos hundidos, eran pelados y 
vestían una suerte de mameluco de una tela que parecía metal. Intentamos 
hablar con el sobreviviente pero no logramos que nos  entendiera. 
Estábamos en eso cuando vimos que se acercaba un grupo de cinco jóvenes 
acompañados de una persona mayor. Después supimos que era el doctor 
Buskirk, un antropólogoque exploraba la zona en compañía de algunos de sus 
alumnos de la universidad de Albuquerque. Intentó hablar con el pequeño 
hombre  en varios ídiomas, pero lo único que consiguió fue asustarlo aún más. 
En eso oímos que se acercaba una camioneta que llevaba una antena de radio. 
Era el ingeniero Bamey gamett, que estaba trabajando en ese lugar por cuenta 
de una compañía petrolera. En realidad ya no sabíamos qué hacer, sobre todo 
porque el herido que  respiraba con dificultad parecía haber muerto. Habría 
pasado algo más de una hora cuando llegaron dos camiones de la base de 
Roswell, al mando de un teniente de color. Un sargento nos hechó a todos de 
la zona después de anotar nuestros nombres y dirección y cercaron el sitio con 
una cinta amarilla que sujetaron a unas estacas de madera. Nunca más volví a 
saber de esa gente hasta que años después leí un artículo sobre este caso en un 
periódico de Santa Fe."

Gerald Anderson fue examinado por varios psiquiatras que certificaron que es una 
persona común y corriente, según dice Friedmán. 
 El funebrero  Glenn Dennis afirmó en 1990 que él había acondicionado los cavaderes 
de cuatro hombrecitos  en 1947, que depúes fueron llevados por avión a la base de la 
fuerza aérea de  Forth Whorth en Texas. También se afirma que se habria realizado 
una autopsia a los cuerpos inertes de loe aliens, sobre la cuál Dennis aporta gran 
cantidad de datos muy discutidos..Reconoce que él no estuvo presente en la ya célebre 
disección de Roswell. Pero dijoque la enfermera que ayudó a los médicos le contó con 
lujo de detalles todo lo que pasó esa noche en el precario quirófano de la base. Arriba

El Proyecto Mogul

Luego de una serie de pruebas fallidas efectuadas en Abril, durante los meses 
de Junio y Julio de 1947  la rama de la aviación de las fuerzas armadas de los 
Estados Unidos desarrolló un proyecto súper secreto en conjunto con eminentes 
científicos de la Universidad de Nueva York,  que consistía en el lanzamiento 
de una serie de globos sonda que alcanzarían gran altura y que dotados de 
micrófonos  acústicos de baja frecuencia y otros sistemas de sondeo detectarían 
y analizarían  posibles detonaciones nucleares por parte de Unión Soviética. Se 
lo llamó Proyecto Mogul. 
El 4 de Junio de 1947, fue soltado un tren formado por más de veinte globos 
de neopreno, equipados con sistemas de seguimiento de radar y sensores de 
cambios en la presión atmosférica. Su longitud  sobrepasaba los doscientos 
metros. La caravana de globos fue seguida por radar de tierra hasta unos 
30 kms. por sobre la propiedad de Mac Brazel, a 140 Km. del pueblo de 
Roswell. De ahí en adelante se les perdió la pista y nunca más se supo de ellos. 
Según los testimonios de Brazel los restos que había encontrado en su rancho 
correspondía a metales reflectantes, algún tipo de papel de estaño, goma gris 
material similar a las maderas de balsa, anillos de aluminio, cinta adhesiva y 
una caja negra. Al parecer todos elementos los antes descritos coincidirían con 
los materiales que se usaron para fabricar los globos del proyecto Mogul en 
aquella época; resaltando un poco en importancia la mencionada caja negra, en 
esos tiempos poco usada o simplemente desconocida, pero que hoy en día es 
norma obligatoria en los vuelos comerciales. Arriba

Los Informes  de la GAO y la USAF

En Febrero de 1994, el Tribunal de Cuentas del congreso de Los Estados Unidos 
( General Accounting Office ,GAO) presionado por el senador demócrata por 
Nuevo México y miembro de la cámara de representantes Steven Schiff, inicia 
una investigación exhaustiva buscando registros oficiales, militares y 
gubernamentales, sobre el incidente ocurrido en  Roswell en año 1947. 
Siendo su principal consecuencia inmediata, que la fuerza aérea cambiase la 
versión oficial de la historia que originalmente se dio, la del globo sonda. 
La nueva versión hablaba del proyecto súper secreto Mogul, desclasificandose 
abundante documentación sobre el presunto proyecto de espionaje ultra secreto 
sobre todo en lo que ha los elementos de su fabricación se refiere. 
"La verdad es que la fuerza aérea ha mentido mucho sobre el tema, y no fue 
sin no hasta que se sintió presionada que entrego esta nueva historia. ahora la 
pregunta es si esta nueva versión es lo que realmente ocurrió en Roswell en 
1947" 
Declaró el congresista Schiff en una entrevista realizada en 1996 para la televisión 
chilena. 
Luego de esté vuelco en la historia, que para algunos no es sino una historia bien 
urdida y preparada, la GAO solicita toda la información que pueda existir al 
Ministerio de Defensa. A raíz de esto la fuerza aérea promueve su propia 
investigación interna. 
Cinco mese después del inicio de las investigaciones en Julio de 1994 , la GAO 
hace público un informe de 300 páginas que resultó decepcionante y hasta sospechoso. 
La búsqueda hasta ese entonces, sólo encontró un documento de relativa importancia 
que hasta entonces estaba clasificado, titulado ":Historia combinada del Grupo de 
Bombarderos 509 y del Campo de Aviación del Ejército de  Roswell " 
con fecha de Julio de 1947. 
De ahí se transcribe el siguiente párrafo : " La oficina Pública estuvo muy ocupada 
durante este mes respondiendo a preguntas sobre el disco volante que informó 
estar en posesión del grupo de Bombarderos 509. El objeto trató de un globo 
para seguimiento de radar."

El equipo de investigación histórica desplegado por la Fuerza Aérea americana 
busco en multitud de archivos militares, aeroespaciales, científicos y gubernamentales 
del país. Encontrandose también con archivos traspapelados o perdidos, mal archivados 
o mal codificados, incluyendo la falta de archivos del grupo de Bombarderos 509 que 
habían sido destruidos y que cubrían los años 1945 a 1949.

La Fuerza aérea entrevistó al  Teniente Coronel Sheridan Cavitt, quien acompaño a 
Marcel en la recolección de los restos del rancho de Braze en 1947l; el que declaró que 
los materiales que tuvo en su poder consitian en metal reflectante tipo aluminio, varas de 
de maderas delgadas y una caja negra, que pensó que era un radio sonda. 
Otro testimonio importantes es el de Irwing Newton, quien confirmó que los materiales 
que analizo en Fort Worth, en compañía del General Ramey, se trataban de los partes 
de un globo para seguimiento de radar. 
La conclusión definitiva a la que llegaron los investigadores de la Fuerza Aérea, fue la 
siguiente : "  En la investigación no se encontró ninguna información de que el incidente 
de Roswell fuese un suceso OVNI. Toda la evidencia oficial indica que la fuente más 
probable de los despojos rescatados del rancho Brazel corresponde a uno de los 
trenes de globos del proyecto Mogul. "

Finalmente en Julio de 1995, después de un año de investigaciones, la GAO dio a 
conocer su informe de archivos oficiales relativos al incidente de 1947 cerca de 
Roswell, Nuevo México. No se encontró absolutamente nada que indicará que lo 
que cayo en el desierto fue una nave extraterrestre, y señala para evitar suspicacias 
que los archivos destruidos del Grupo de Bombarderos 509 que cubría un periodo 
de dos años correspondían a asuntos administrativos como finanzas, terrenos y edificios. 
La búsqueda de archivos por parte de la GAO desde Julio de 1947 hasta los años 
50, incluyó al FBI, La CIA y al consejo de seguridad Nacional. Como también se 
investigó a la  Oficina de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca, al Ministerio de 
Energía y al Ministerio de Defensa.

La Película de Santilli

 El caso Roswell, habría permanecido en la relativa oscuridad, de no ser por un 
acontecimiento increíble que desataría la polémica 
mundial. En la ciudad británica  de Sheffield durante 
un congreso de ufólogia que reunía a los más desta- 
cados  investigadores del tema periodistas y produc- 
tores de televisión. El productor de documentales 
musicales Ray Santilli presentaba una filmación que 
mostraba una  supuesta autopsia a una ser alienigena 
probablemente realizada por el ejército norteamericano 
en el año 1947,  y que se  trataría de uno de los cadáveres 
recuperados luego del estrellamiento del ovni en  Roswell. Según Santilli, la película 
la habría obtenido en un viaje que realizó a los  Estados Unidos, cuando reunía material 
para realizar un documental sobre Elvis Presley. Hay habría conocido al camarógrafo 
Jack Barnett un ex-oficial de USAF, quien le ofreció las  cintas que tenia en su poder 
por la suma de 150 mil dolares.  Cuando Santilli  consulto sobre el origen de la misma 
Barnett  habría afirmado que luego de la separación que sufrieron las fuerzas armadas 
( entre Julio y Septiembre de 1947 de una sola institución nacen tres; Fuerza Aérea, 
Naval y Terrestre )  bajo la confusión de dicho proceso nadie le habría exigido entregar 
las cintas que filmo y que habrían permanecido en su poder desde entonces, y no fue 
sino hasta 1994 que decidió hacerlas publicas, a pesar de temer por futuras acciones 
legales y represalias por parte del gobierno. El revuelo que causo la exhibición de la 
cinta  fue total,  las fotos de la misma se publicaron en miles de revistas y periódicos 
se realizaron especiales de prensa, reportajes y congresosa nivel mundial hablaron los 
especialistas los creyentes y los escépticos, nadie quería perderse detalle de noticia 
era el hecho científico más importante en la historia de la humanidad y nunca la 
prensa mundial y escrita le dio tanta tribuna a un suceso de esta naturaleza. La 
polémica no tardó en aparecer, se comenzó a  hablar de montaje, filmación trucada, 
que lo que se veía era un muñeco y hasta se llegó a pensar que era el cadaver de una 
mujer con malformaciones genéticas ( Síndrome de Turner ), el camarógrafo no 
aparecía por ningún lado, y la Kodak a la cual pertenecía la cinta publicaba en un 
informe oficial que  sin bien los códigos eran verdaderos no podían afirmar que la 
cinta fuese del año 1947 o 1967 ( Informe publicado el 15 de Julio de  1995 ) 
es más algunos sostiene aún, que bien se pudo conservar un rollo de película virgen 
del  año 1947 para filmar el fraude en 1994. El hecho en sí, se convirtió en un campo 
de batalla del  que casi nadie se pudo abstraer, a favor y en  contra de la cinta, ufologos 
y no ufo logos de todos lados se enfrascaron en una lucha descarnizada por tratar de 
comprobar la autenticad o la falsedad de la misma. Los argumentos fueron y son 
variados; los cirujanos que ha consenso de todos no eran especialistas sino médicos 
generales; El cable del teléfono que al decir de muchos no era el utilizado en la época 
el bolígrafo con que el ayudante toma las notas (1946) el micrófono ( 1946 ), el reloj 
de la pared del a General Electric se comprobó que era de 1942. También se especuló 
de que todo era un montaje del gobierno norteamericano para desprestigiar la 
investigación a la que se vio afectada luego de que el Congresista Demócrata Steven 
Shiff solicitara el levantamiento de la información clasificada como secreta desde el año 
1947.Arriba

El informe de un Patólogo

 El 2 de Junio de 1995 el doctor C.M. Milroy. jefe del depto. de Patología Forense 
de la Universidad de Sheffield, Inglaterra, firmó el siguiente informe : 
"A requerimiento de Merlin Groupe ( empresa que encabeza Santilli ) he 
revisado una película en la cúal se  pretende mostrar el examen  post mortem 
de un ser extraterrestre. El cuerpo que  se muestra era, en apariencia,  el de un 
ser humano  y parecía pertenecer a una  mujer, pero sin características 
sexuales secundarías: no tenía senos y no se dístiguía vello púbico. Tenía el 
abdomen distendido aunque  no se trataba de un  embarazo. Se veía una 
profunda y extensa herida en  el muslo derecho. El cuerpo fue abierto con una 
íncisión en Y pero no se mostró el corte del bisturí en la piel.  Se notaba una 
cantidad   inusual de sangre. El cuello parecía tener dos estructuras cilíndricas 
en  cada lado. Podrían haber sido músculos, pero eran extraños en  apariencia 
aunque no se mostraron de cerca. Se vieron el corazón y los pulmones. Se 
apreciaron seis dedos en cada mano, al igual que en los pies. El cerebro no se 
vio con claridad porque las tomas están fuera de foco pero igual no parecía 
humano. El examen fue hecho por  médicos, pero todo sugiere que no estuvo 
a cargo de patólgos con experiencia sino de cirujanos." Arriba 
 

A Favor y en Contra 
 

Desde que en Mayo de 1995 se presento la 
película sobre la supuesta autopsia  a un ser 
extraterrestre por parte del ejercito americano; 
esta ha sido cuestionada por importantes 
sectores de la ufología y el publico en general. 
Existen diversos motivos en contra de la veraci- 
dad de la cinta. Por una parte, expertos en 
efectos especiales sostienen  que se trata de un 
truco, aunque de calidad. Por otra parte Santilli no ha entregado los rollos 
para un análisis entregando solo algunos fotograbas que se comprobó que 
efectivamente eran de 1947, pero podrían  ser de cualquier otra película del 
mismo año, y rechazó un ofrecimiento de la  Kodak y de Asan Shah para el 
análisis de las cintas. Y aunque se demostrará  que las películas corresponden 
a 1947, hoy en día es posible volver a filmar en  ella usando un proceso 
químico determinado.

A Finales de Agosto de 1995 la Revista  Fortuna Times, de Chalen 4, y  la 
Unión Pictures, recibieron en sus redacciones tres curiosas fotografías que 
con un anónimo que decía “ Morgana Productions “muestran la cabeza de un 
muñeco con aspecto extraterrestre siendo maquillado para una filmación. Y 
aunque no se trata de un muñeco, la semejanza es notable. Otra controversia 
más hacia Santilli, al cuál se le acusa de no entregar todo el material para el 
análisis completo, sino que lo estaría dosificándolo y preparándolo según las 
nuevas dudas que tenga la opinión pública. Lo último que aportó fue las 
etiquetas que se encontraban en las fundas originales de los rollos con las 
anotaciones pertinentes y un sello militar.

 Pero como en todo hay dos caras de la moneda, el famoso investigador 
de Ovnis, el mexicano Jaime Maussán sale en defensa de la polémica 
grabación.

Con respecto al camarógrafo Maussán sale al paso; afirma que su verdadero 
nombre no es Jack Barnet, sino, Jack Snow. Asimismo, el investigador asegura 
que antes de esa autopsia hubo otra realizada dos días antes realizada el 1 de 
Julio. Según sus estudios de los cuatro seres que se encontraron vivos, a uno 
lo ejecutaron en la mañana del 2 de Junio. Tres fueron llevados a Forth Worth 
y ahí dos murieron en el transcurso de ese mes. Los médicos que participaron en 
la autopsia no eran cirujanos sino médicos generales, este último debido a que 
para el ejército y la inteligencia militar es mejor contar con personal confiable 
que con especialistas que puedan indagar más sobre el asunto y filtrar algún tipo 
de información. De esto se puede aludir al caso del Presidente Jhon F. Kennedy 
asesinado en Dallas, cuya autopsia fue realizada por médicos generales y no por 
patólogos.

"Aquí lo que se trataba no era de hacer una buena filmación, ni un buen trabajo: se 
trataba únicamente de documentarlo en un film que nunca sería exhibido."

Con respecto a los detractores de la película los que aseguran que es falsa por 
pequeños detalles como el reloj con que se toman las notas, o el cable enrollado 
del teléfono del muro en las sala de operaciones Maussán afirma que se trata de 
gente que no ha investigado el bien el caso, y que sólo se dedica a buscar detalles 
que corroboren la falsedad de la grabación, agregando que el  cable y el teléfono 
fueron desarrollados en 1946, y hay museos de comunicaciones que que lo confirman 
lo mismo que el bolígrafo que es de 1946, o sea un  año antes de la autopsia, el reloj 
de la General Electric es de 1942.

"Por Una razón tan subjetiva como un cable enrollado han  desacreditado a la evidencia 
más importante de toda la historia, Yo creo que es una gran irresponsabilidad de que todos 
aquellos que no han investigado hablen del tema: para hablar de cualquier cosa hay que 
investigar, esa es la única forma". 
 



 ROSWELL,QUE PASO REALMENTE : ?

El incidente Roswell

En 1947, Estados Unidos anunció el hallazgo de un platillo volador cerca de Roswell, Nuevo México. Horas después lo desmintió. ¿Qué hay detrás de esta historia?

En las cercanías de Roswell, en Corona, estado de Nuevo México, el 3 de julio de 1947 un objeto desconocido explota produciendo extraños escombros en una finca rural propiedad de Mac Brazel, el área es inspeccionada días después por militares de la Base Roswell y mas tarde bloqueada, el Coronel William Blanchard participa a la prensa del hallazgo de un platillo volante; pocas horas después cuando ya la noticia ha trascendido internacionalmente, un desmentido oficial es emitido desde la comandancia de Fort Worth exhibiendo otros restos e identificándolos como pertenecientes a un globo metereológico.

Entretanto nuevos hechos se suceden bajo secreto militar; horas mas tarde son descubiertos mas restos de la nave y su tripulación, un funcionario federal y varios civiles se convierten en incómodos testigos. Los nuevos escombros y los cadáveres son llevados finalmente al Hospital Militar de Roswell y de ahi mas tarde por avión a la Base de Forth Worth y luego a Dayton, Ohio para ser sometidos a exámenes que eventualmente incluirían sus autopsias. En Roswell durante el depósito transitorio y reconocimiento de los cadáveres otros civiles entre ellos un proveedor de servicios fúnebres y una enfermera de la base han sido involuntarios testigos de los hechos y se verán comprometidos por la inteligencia militar. 
Décadas mas tarde el oficial de inteligencia Jesse Marcel, subordinado de Blanchard, revelara la verdad de los hechos. Las noticias sobre el suceso son reproducidas por los principales diarios del mundo.

El día 3 de julio , pocas horas antes de los sucesos de Roswell un avión C-54 del Ejercito de los EE.UU. que ha partido en un vuelo nocturno desde las islas Bermudas con destino a Miami desaparece sobre el océano. La amplia búsqueda que inician horas más tarde unidades militares y guardacostas no arrojará resultados postivos y una semana mas tarde la nave y su tripulación serán dadas por perdidas.

Un mes antes otro avión C-54 militar se ha perdido misteriosamente en la zona de Mount Rainier y las autoridades han ofrecido una recompensa de 5,000 dólares a quienes puedan aportar información sobre la nave. Kenneth Arnold quien se ha dedicado a esa búsqueda además de no poder resolver el enigma ha abierto las puertas a otro aún más grande.

  La historia del platillo accidentado habría permanecido ignorada de no haber sido por una conversación casual entre el físico nuclear Stanton Friedman y el director de una televisión de Luisiana. Un día de 1978, mientras esperaba para ser entrevistado acerca de sus trabajos sobre ovnis, Friedman entabló conversación con el director de la emisora, quien le dijo que debía hablar con un hombre llamado Jesse Marcel (Foto de la Izquierda). "Cuando estuvo en el Ejército, Marcel llegó a tocar fragmentos de uno de esos platillos voladores. Ahora vive en Houma, Luisiana." 
Portada del Roswell Daily Record, con la primera información de captura de un ovni, ofrecida por el Coronel William Blanchard de la base RAAF. Posteriormente se cambió la versión por la de un globo metereológico. 
Los restos estaban en un círculo de casi tres Km. de diámetro. Las autoridades recuperaron todos los restos.

El ufólogo William Moore, que colaboraba con Friedman, obtuvo el relato de un testigo que daba un marco temporal a los acontecimientos. En el primer número de Flying Saucer Review, la presentadora de televisión Hughie Green declaraba que, cerca de Filadelfia, escuchó en la radio del coche que el Ejército había recuperado un ovni. Trató de averiguar algo más sobre el caso, pero no lo consiguió. Aunque no fuera mucho, tenía una fecha: finales de junio o principios de julio de 1947 . 
Haut, el oficial de prensa que había dado a conocer la historia, aún vivía en Roswell, y gracias a su anuario se pudo localizar a otros testigos y obtener detalles del suceso. En 1986, Friedman y Moore ya habían entrevistado a 92 personas y publicado seis artículos. Friedman convenció a los productores de Misterios Sin Resolver de la conveniencia de emitir un reportaje sobre Roswell en su programa en la NBC-TV. En agosto de 1989, mientras filmaban en Roswell, Friedman conoció a Glenn Dennis, antiguo trabajador de la Funeraria Ballard, que prestaba sus servicios a la base aérea. Por primera vez, Glenn mencionó las anomalías habidas en el hospital de la base en el verano de 1947. No sólo fue consultado sobre la manera de tratar "cuerpos pequeños", sino que fue expulsado por la fuerza del hospital en su siguiente visita.

Los titulares eran espectaculares: "La RAAF captura un platillo volador en un rancho de Roswell", "El Ejército declara que ha encontrado un disco volador", "El Ejército encuentra un platillo volador en un rancho de Nuevo México". El 8 de julio de 1947, el oficial de prensa de la base de las Fuerzas Aéreas estadounidenses en Roswell (Roswell Army Air Field, RAAF) había lanzado la noticia más importante del siglo.

La primicia se divulgó al mediodía, hora de Nuevo México, y debido a las diferencias horarias en EE UU llegó tarde a la mayoría de los periódicos de la mañana, pero apareció en algunos vespertinos. La nota de prensa inicial fue ampliada por la base aérea, y tanto la oficina del sheriff como los periódicos locales fueron asediados por una ansiosa opinión pública. De pronto, en medio de tanta expectación, el Ejército cambió su versión: no era un ovni, sino sólo un globo.

Los titulares del día siguiente daban por zanjada la historia: "La noticia sobre los platillos voladores pierde interés; el "disco" de Nuevo México es sólo un globo meteorológico". Durante algunos días, en muchos periódicos aparecieron imágenes de los supuestos restos, y luego cesó la información sobre el incidente durante treinta años.

La historia del platillo accidentado habría permanecido ignorada de no haber sido por una conversación casual entre el físico nuclear Stanton Friedman y el director de una televisión de Luisiana. Un día de 1978, mientras esperaba para ser entrevistado acerca de sus trabajos sobre ovnis, Friedman entabló conversación con el director de la emisora, quien le dijo que debía hablar con un hombre llamado Jesse Marcel. "Cuando estuvo en el Ejército, Marcel llegó a tocar fragmentos de uno de esos platillos voladores. Ahora vive en Houma, Luisiana."

Un Testigo Presencial

Al día siguiente, Friedman se puso en contacto con Jesse Marcel, oficial de información de la RAAF cuando ocurrió el presunto accidente, cerca de Corona, a 120 km de Roswell. Marcel dijo que se le ordenó recoger los restos y entregarlos en Wright Field (Ohio), donde el Ejército almacenaba material capturado al enemigo. No recordaba las fechas exactas.

Mientras esto sucedía, el oficial de prensa, Walter Haut, anunciaba oficialmente la noticia, que sería desmentida ese mismo día afirmando que se trataba de un globo meteorológico.

El ufólogo William Moore, que colaboraba con Friedman, obtuvo el relato de un testigo que daba un marco temporal a los acontecimientos. En el primer número de Flying Saucer Review, la presentadora de televisión Hughie Green declaraba que, cerca de Filadelfia, escuchó en la radio del coche que el Ejército había recuperado un ovni. Trató de averiguar algo más sobre el caso, pero no lo consiguió. Aunque no fuera mucho, tenía una fecha: finales de junio o principios de julio de 1947.

Investigación en Profundidad

Moore encontró los periódicos del 8 de julio de 1947 que cubrían el suceso de Corona-Roswell. En los artículos aparecían las fechas y los nombres del ranchero, el sheriff y el personal de la RAAF. Friedman y Moore entrevistaron a 62 personas relacionadas con el acontecimiento, entre ellas Bill Brazel (hijo del ranchero que halló los restos), algunos vecinos -como Loretta Proctor- que incluso habían recogido piezas, y el hijo de Jesse Marcel.

Haut, el oficial de prensa que había dado a conocer la historia, aún vivía en Roswell, y gracias a su anuario se pudo localizar a otros testigos y obtener detalles del suceso. En 1986, Friedman y Moore ya habían entrevistado a 92 personas y publicado seis artículos. Friedman convenció a los productores de Misterios Sin Resolver de la conveniencia de emitir un reportaje sobre Roswell en su programa en la NBC-TV. En agosto de 1989, mientras filmaban en Roswell, Friedman conoció a Glenn Dennis, antiguo trabajador de la Funeraria Ballard, que prestaba sus servicios a la base aérea.

Base RAAF del 509, grupo de bombardeo, que en 1945 probó la primera bomba atómica. Se dice que allí estuvieron los restos del ovni estrellado.

Por primera vez, Glenn mencionó las anomalías habidas en el hospital de la base en el verano de 1947. No sólo fue consultado sobre la manera de tratar "cuerpos pequeños", sino que fue expulsado por la fuerza del hospital en su siguiente visita.

¿Tenían cuerpos de extraterrestres hallados en el lugar del accidente? Dennis así lo cree. Según dice, conoció a una enfermera de la base que le comentó que dos doctores habían practicado la autopsia a unos cadáveres "muy malolientes". Según Dennis, esos cuerpos tenían la piel gris-marronosa, cabezas grandes, hendiduras u orificios como nariz, orejas y boca, cuatro finos dedos, sin pulgar, y carecían de pelo. Después de varios encuentros con Dennis, la enfermera desapareció, en apariencia trasladada a Gran Bretaña, pero cuando trató de ponerse en contacto con ella sus cartas le fueron devueltas con el sello "Difunta".

Esa emisión de Misterios sin resolver en septiembre de 1989, fue todo un éxito: fue vista por 28 millones de personas en EE UU. Le siguió una avalancha de libros, programas de TV y ataques de detractores. Por entonces, los investigadores se habían dividido en dos facciones: si bien ambas estaban de acuerdo en que se había estrellado un ovni en el rancho Foster, una, en la que figuraba el propio Friedman, creía que había ocurrido un segundo accidente, en San Agustín (Nuevo México).

¿Otro OVNI?

La teoría de un segundo accidente se basa sobre todo en los testimonios de dos testigos clave. El primero, Gerald Anderson, se puso en contacto con Friedman después de ver en 1990, la reposición del documental de Misterios sin resolver En aquella época, el otro testigo, Grady Barnett, había relatado su historia a dos amigos que posteriormente informaron a Friedman.

Ambos testigos contaron casi lo mismo: el descubrimiento de los cuerpos de extraterrestres en el lugar del platillo accidentado. Según Anderson, uno de los alienígenas había sobrevivido al aterrizaje forzoso. Entretanto, empero, Barnett había fallecido y la historia de Anderson no pudo ser contrastada. Muchos ufólogos no acaban de creer en el accidente de San Agustín.

Los hechos de Corona gozan de una mayor credibilidad. En la obra de Friedman Crash at Corona, escrita en colaboración con Don Berliner y publicada en 1992, se resuelven algunas de las incógnitas de la historia. Ahora sólo queda por ver qué puede dar de sí la desclasificación de la documentación oficial relativa al caso, ordenada en junio de 1997.

Roswell: La Historia Completa

La historia del accidente de Roswell empezó el 2 de julio de 1947, cuando Mac Brazel oyó una fuerte explosión en plena tormenta eléctrica.

A la mañana siguiente, Brazel, que era el administrador del rancho Foster, situado entre Roswell y la ciudad de Corona, salió a inspeccionar una bomba de agua. Por el camino descubrió una zona de un kilómetro de longitud sembrada de restos de un material que, cuando se doblaba, se volvía a enderezar espontáneamente.

También había trozos de lo que más tarde se vino a llamar las "viguetas en I", que tenían grabados unos extraños símbolos de color azul lavanda. Esas viguetas eran tan livianas como la madera de balsa y no podían romperse ni quemarse.

El 6 de junio, Brazel volvió al lugar, cargó los restos que pudo en su vieja camioneta y los entregó al sheriff de Roswell, quien a su vez los mostró al comandante Marcel. Éste los examinó y comentó que eran de un material muy extraño y totalmente diferente a lo que había visto.

Como oficial de información de la única unidad de bombardeo atómico del mundo, el parecer de Marcel merecía cierta credibilidad. El jefe de la base de Roswell, William Blanchard, ordenó a Marcel y a Sheridan W. Cavitt, un oficial de contraespionaje, que acompañasen al ranchero hasta el lugar y recogiesen los restos.

El Hallazgo

En su libro Crash at Corona, Friedman recoge el testimonio de Marcel: "Los restos estaban esparcidos por una superficie inmensa. No eran de algo que se hubiese estrellado o hubiese estallado al chocar con el suelo. Eran de algo que explotó mientras volaba a gran velocidad. Mi opinión como entendido en aviación es que aquello no era un globo meteorológico ni un avión ni un misil".

Los dos hombres cargaron en sus vehículos todos los trozos que pudieron, dejando una gran cantidad de ellos. En el viaje de regreso a Roswell, Marcel se detuvo en su casa para enseñar algunos de los restos a su esposa y a su hijo.

A la mañana siguiente, el coronel Blanchard ordenó que se aislase la zona. Envió un grupo de soldados y policías militares al rancho, y se procedió a una búsqueda minuciosa por toda la zona. De vuelta a Roswell, el teniente Haut, el oficial de prensa, anunció la captura de un plato volador. La noticia fue difundida por la radio local y apareció en las ediciones vespertinas de los periódicos de la zona. 
 

El famoso video de la Autopsia a un Extraterrestre tuvo mucha similitud con las descripciones que hicieron aquellos testigos que vieron los cuerpos en 1947.

Mientras tanto, el comandante Marcel recibió orden de embarcar los restos del presunto platillo volador en un B-29 y trasladarse con ellos a Wright Field (actual base de Wright-Patterson), en Ohio, haciendo escala en el cuartel general de la 8a. Fuerza Aérea, en Fort Worth (Texas).

Mientras, en Washington, el jefe del Mando Aéreo Estratégico había tenido noticia del caso y se había puesto en contacto con el jefe de Estado Mayor de Fort Worth, al que encargó que inventase una historia alternativa y que dejase la gestión del incidente en manos del general Roger Ramey, el jefe de esa base.

Cuando Marcel aterrizó en Fort Worth, Ramey le dijo que no comentase nada, que él se hacía cargo del asunto. Irving Newton, el meteorólogo de la base, llevó al lugar de los hechos unos trozos de un globo meteorológico y de un reflector de radar, hecho de hoja de aluminio y varillas de madera. Marcel posó con esos restos falsos y se dijo a la prensa que se había cometido un error, que no era un platillo volador, sino un reflector de radar.

La nueva versión de la historia fue emitida a las 17 horas, demasiado tarde para los periódicos, excepto para la última edición de Los Ángeles Herald Express. El subtítulo decía "El general cree que se trata de los fragmentos de un radar meteorológico".

Hallazgo de Cuerpos

La limpieza del rancho Foster y de sus alrededores duró una semana, durante la cual se prohibió a Marcel que hablase con nadie. La búsqueda de restos se amplió y, dos días más tarde, se encontró el elemento principal del platillo volador y, a sólo 1.600 m de éste, los cadáveres de unos extraterrestres.

En 1990, Stanton Friedman entrevistó a un fotógrafo militar -identificado sólo como FB- que declaró haber visto unos cuerpos en un campo cercano a Corona. FB estaba destinado en la base aeronaval de Anacostia (Washington DC), cuando él y otro fotógrafo recibieron la orden de ir a Roswell. Una vez allí, los dos hombres fueron conducidos a una tienda montada en un campo y se les dijo que fotografiasen su contenido. "Vi cuatro cuerpos", afirmó FB. Las cabezas le parecieron desproporcionadamente grandes.

Desde enero de 1995, en más de treinta países se han difundido fragmentos de la supuesta autopsia de un extraterrestre. El aspecto del presunto alienígena de la película concuerda con las descripciones de algunos testigos oculares, y el cámara afirma haber rodado el reportaje el 31 de mayo de 1947, cerca de Socorro (Nuevo México). ¿Pudo ocurrir un tercer accidente ovni?

según Ray Santilli, el productor musical que dice haber comprado la película al cámara, varios militares reconocen en ese extraterrestre al que se recuperó del platillo accidentado en Nuevo México. ¿Podrá esta película ayudar a esclarecer lo que sucedió realmente en julio de 1947? 
 

Caso Roswell

1ra Parte

En la noche del 2 de julio de 1947, una fuerte tormenta sacudió una zona situada a 120 km. al noroeste de Roswell, cerca del pueblo de Corona, en el estado de Nuevo México. Para Mac Brazel, capataz del Foster Ranch, los ruidos que oyó esa noche tenían mayores resonancias que los asociados con las tormentas usuales de la región. El día siguiente, Brazel y un vecino emprendieron viaje a caballo para verificar cuál de sus campos había recibido la lluvia, de modo que su ganado pudiera alimentarse en los nuevos y verdosos pastos.

EL HALLAZGO

De repente, Brazel llegó a un lugar lleno de escombros. Trozos de metales brillantes y opacos se encontraban esparcidos. Recogiendo algunas de las piezas, el hacendado comprendió que el metal mostraba extrañas características. Si bien era delgado y liviano como el papel, el material era tan fuerte que resultaba imposible doblarlo o romperlo. El domingo 6 de julio, con las muestras de los escombros en la mano, el hacendado se dirigió hacia Roswell para mostrar su hallazgo al aguacil y explicarle lo ocurrido. El aguacil George A. Wilcox llamó rápidamente al aeropuerto militar de Roswell y el personal de seguridad respondió inmediatamente.

LLEGAN LOS MILITARES

Apenas llegaron los militares examinaron las piezas que Brazel había traído y procedieron a entrevistarlo. El personal militar que se presento estaba compuesto por el Cnel. William Blanchard, el mayor Jesse Marcel y un agente de contraespionaje. Por orden de Blanchard, tanto Marcel como el agente escoltaron a Brazel de regreso a la hacienda. Entretanto el coronel Blanchard notificó al comando superior y envió las muestras al aeropuerto militar de Fort Worth para su examen.

El lunes 7 de julio, Brazel y sus acompañantes fueron al lugar del accidente. El campo de escombros, como lo describe el oficial de inteligencia aérea J. Marcel, tenía 1,2 km. de largo y entre 60 y 90 m de ancho. “Nosotros procedimos a recoger las piezas. Muchas de ellas tenían números y jeroglíficos, difíciles de leer. Nada del material estaba quemado. Trate de quemar el metal pero era imposible encenderlo. Se parecía al papel de estaño de un paquete de cigarrillos. Traté de hundirlo con un mazo de 16 libras y no lo logré. El general Ramey me advirtió que debía guardar silencio acerca del choque”. Los dos agentes de inteligencia pasaron el día recogiendo los escombros que podían encontrar; cargaron todo en la parte trasera del jeep de Marcel y se lo llevaron a Roswell. Temprano al día siguiente se envió guardias a toda la zona y mandó a bloquear el acceso a la misma.

COMUNICADO DE PRENSA

El oficial de Información Pública Walter Haut, emitió un comunicado de prensa acerca del choque que conmovió al mundo. “Como oficial de relaciones públicas, para la base del 509 Grupo de Bombarderos, recibí una llamada del comandante, Cnel. William Blanchard. Me dijo muy específicamente lo que deseaba que se dijera en el comunicado de prensa: el hecho que poseíamos restos de un platillo volador estrellado a unos 120 km. al noroeste de Roswell, y que las piezas habían sido traídas a la oficina del aguacil por un hacendado de la región. También me dijo que el mayor Marcel, máximo oficial de inteligencia de la base, llevaría el material al Campo Aéreo Fort Worth, del Ejército, y se lo entregaría al brigadier general Roger Ramey, nuestro comandante superior. Blanchard también dijo: Asegúrese de llevar la declaración en la mano. Entréguela a todos los medios de comunicación”.

EL ENCUBRIMIENTO

“A la mañana siguiente cuando recogí el periódico, ví que el gral. Ramey de Fort Worth había retractado todo el incidente. Decía que se trataba de un globo meteorológico. Luego averigüe que el capitán “Pappy” Henderson había trasladado algunos de los materiales a Fort Wort. En 1950, el mayor Marcel me dijo que el material había llegado a las oficinas de Ramey y desde allí había sido transferido. Un globo meteorológico fue puesto en su lugar, Marcel me dijo que el material que él había traído no era el que vieron los medios de comunicación.”

CADAVERES EXTRATERRESTRES

Desafortunadamente para los militares, Barney Barnett, ingeniero civil que trabajaba para el gobierno federal, llegó de casualidad al lugar del accidente antes que las tropas. No solo Barney penetró al lugar, sino también un grupo de estudiantes y arqueólogos. Lo que ellos encontraron fue descrito en detalle por un amigo cercano de la familia Barnett, Vern Maltais, a quien Barnett le había confiado la historia. Según el amigo de la familia Barnett encontró un objeto metálico con forma de disco, de 7 a 9 metros de largo. Cerca de ahí, el ingeniero civil advirtió algunos cadáveres. Los describió como pequeños, tipo humanoide, de 1,2 m de alto con cabezas grandes y cuerpos delgados.

Cuando el ejército finalmente llegó al lugar del choque, se asombraron de encontrar civiles en la escena. Un oficial militar les dijo que se habían entrometido en algo que tenía ramificaciones con la seguridad nacional. Los civiles fueron juramentados y conminados a guardar secreto; se les dijo que era su deber patriótico mantener silencio. Poco después, los militares descubrieron los cadáveres. Más tarde el coronel Blanchard llegó al sitio y ordenó que los cuerpos fueran puestos en la parte trasera de un camión, que fueran cubiertos con un impermeable alquitranado y transladados al hospital de la base de Roswell. Pero ahí no terminó la historia de las entidades humanoides con grandes cabezas. Un individuo que estaba cuidando la puerta de entrada del aeropuerto militar reportó que un camión cargado con hielo seco entró tarde en la noche. El propósito del hielo era, posiblemente, el de preservar los cuerpos hasta el momento de emprender nuevos análisis. Los extraterrestres quedaron encerrados en un gran recipiente en uno de los hangares del lugar. Subsecuentemente, los recipientes llenos de escombros fueron llevados en avión al Campo Aéreo Fort Worth, del Ejército, para su estudio. Luego de ser empacados con hielo, los restos de los extraterrestres fueron enviados inicialmente a Fort Worth, y luego a Wright Field en Dayton, Ohio, donde con toda probabilidad pasaron un intenso análisis biológico.

EL CALVARIO DE MAC BRAZEL

El ganadero Mac Brazel y su familia no eran empleados del gobierno ni necesitaban de su aprobación para trabajar. La técnica aplicada en el caso de Mac fue directa e ilegal: fue llevado en custodia durante aproximadamente una semana, lapso en el cual se lo persuadió de que cambiara su relato. Se puede suponer que una combinación de amenazas, sobornos y apelaciones a su patriotismo lograron el fin deseado. Fue visto en las calles de Roswell varias veces durante su período de detención militar y sorprendió a sus viejos amigos al no saludarlos siquiera cuando se los cruzaba.

El 10 de julio, Mac fue llevado a la oficina del Daily Record de Roswell por Walt Whitmore, el dueño de KGFL, donde concedió una entrevista cuyo contenido guardaba poca similitud con su historia original:

“Brazel afirmó que el 14 de junio, él y su hijo de ocho años, Vernon, estaban a once o doce kilómetros de la casa de la hacienda J.B. Foster, que él opera, cuando llegaron a una zona cubierta de brillantes fragmentos formados por tiras de goma, papel plateado, un papel grueso y varillas. En ese momento, Brazel estaba apurado por terminar su ronda y no le prestó demasiada atención. Pero comentó en familia lo que había visto, y el 4 de julio, su esposa, Vernon y su hija Betty, de 14 años, volvieron al lugar y recogieron buena parte de los fragmentos.

”Al día siguiente escuchó hablar por primera vez de los platos voladores y se preguntó si lo que había encontrado no podían ser restos de uno de ellos. El lunes fue al pueblo a vender un poco de lana y, estando allí, visitó al sheriff George Wilcox y le dijo en tono confidencial que tal vez había encontrado un ‘plato volador’. Wilcox se puso en contacto con el campo de aviación Roswell. Entonces, el mayor Jesse A. Marcel y un hombre vestido de civil lo acompañaron de vuelta a la hacienda, donde recogieron los restantes fragmentos del ‘plato volador’ y fueron a su casa para tratar de reconstruirlo.

”Según Brazel, no pudieron reconstruirlo en absoluto. Trataron de hacer un barrilete con los fragmentos, pero no lo lograron y tampoco encontraron la manera de juntar las piezas. Después el mayor Marcel se llevó los restos a Roswell y eso fue lo último que supo del asunto hasta que estalló la noticia de que él había encontrado un ‘plato volador’. Brazel explicó que no lo vio caer del cielo ni lo vio antes de que se hiciera trizas, de manera que no sabía el tamaño o la forma que tendría originalmente, pero pensaba que podría haber sido tan grande como la tabla de una mesa. El globo que lo sostenía, si era así cómo funcionaba, debió tener unos tres metros y medio de largo (le pareció), midiendo la distancia por el tamaño de la habitación en que estábamos. La goma era de un color gris humo y estaba desparramada por una zona de unos 200 metros de diámetro.

”Cuando los fragmentos fueron reunidos, las hojas de estaño, el papel, la cinta y las varillas formaron un atado de unos noventa centímetros de largo y unos veinte de espesor, mientras que la goma formó un atado de unos cincuenta centímetros de largo por unos veinte de espesor. En total, calculó, los materiales debieron pesar algo más de dos kilos. En la zona no había signos de un metal que pudiera haber sido usado para un motor ni rastros de propulsores de alguna clase, aunque por lo menos una aleta de papel había estado pegada a hojas de estaño. No había palabras escritas en ningún lado, aunque sí letras en ciertas partes. En la construcción se había usado una considerable cantidad de cinta scotch y otra cinta con flores impresas en su superficie. No se veían hilos o cables, pero sí algunas perforaciones en el papel que indicarían el uso de algún adminículo para atar.

”Brazel dijo haber encontrado anteriormente dos globos de observación meteorológica en la hacienda, pero que lo hallado esta vez no se parecía en nada a ellos. ‘Estoy seguro de que lo que encontré no era un globo de observación meteorológica’, dijo. ‘Pero si encuentro alguna otra cosa, a menos que sea una bomba, les va a costar bastante lograr que diga algo’.”

Testigos presenciales están de acuerdo en que Brazel “no parecía el mismo” en el diario o cuando por el pueblo lo acompañaba personal militar. Pero aunque no fuera así, sus palabras hubieran sorprendido bastante en Roswell, aunque no se publicaron en otra parte. Mac deja en claro que conocía los globos meteorológicos y que ése no lo era: él había visto los restos en la hacienda, mientras que el general Ramey y sus colegas no. ¿Quién estaba más calificado para describirlos e identificarlos? Brazel también dijo que no había palabras escritas en ellos, pero los globos meteorológicos están bien marcados con el nombre y dirección del dueño, de manera que al caer puedan ser devueltos a cambio de una recompensa. Lo que sí dijo es que había letras en algunas de las partes, las cuales, obviamente, no podían juntarse para formar ninguna palabra.

Contra la teoría de que los restos pertenecían a algún tipo de “globo”, está el hecho de que estuvieran desparramados sobre una zona de más de 200 metros de diámetro. Un globo lleno de helio no puede explotar y tampoco puede chocar contra el suelo, esparciendo un montón de fragmentos. Y aun cuando fuera así, no hubiera habido suficiente material como para atraer la atención una vez desparramado sobre un área del tamaño de dos canchas de fútbol.

Y si esto no es suficiente para que resulte obvio que lo encontrado por Brazel no estaba relacionado con el globo que describió, recordemos que mencionó “una gran zona de brillantes fragmentos formados por tiras de goma, hojas de estaño, un papel grueso y varillas”. Y si pudo juntar todo en un par de atados relativamente chicos, ¿por qué los dos vehículos de Marcel y Cavitt sólo pudieron cargar una pequeña porción del total de fragmentos encontrados? Gran parte del resto de la historia contada por Mac Brazel el 10 de julio está en total contradicción con lo que se había dicho antes y con lo que más tarde pudo demostrarse bien: fechas, lugares y, por supuesto, la descripción de los diversos tipos de fragmentos.

Si bien no se encontraron pruebas de que el gobierno hubiera sobornado a Brazel para que cambiara su relato y luego se callara, alguna evidencia señala en tal dirección. En palabras de Loretta Proctor, su vecina más cercana: “Creo que ese mismo año se fue de la hacienda, mudándose a Alamogordo o Tidarosa, donde puso un depósito. Eso era antes de que la gente tuviera freezers en sus casas. El depósito era un gran edificio refrigerado... Uno compraba la carne, la cortaba y la ponía en unos armarios de los que tenía la llave; después la sacaba cuando quería. Creo que debió salirle bastante caro, y nos preguntamos cómo pudo instalarlo con sus usuales ganancias por la cría de ovinos”.

¿Vio Mac Brazel cuerpos de extraterrestres? Por cierto, él nunca afirmó haber visto cuerpos, pero cierta evidencia circunstancial sugiere que probablemente vio por lo menos uno, así como un montón de fragmentos. Si Mac no hubiera visto otra cosa que el tipo de material recuperado en la hacienda por Marcel y Cavitt, prácticamente los militares no hubieran tenido necesidad de tomar medidas tan extremas contra él. ¿Por qué tenerlo con custodia por una semana y luego posiblemente sobornarlo para que no dijera nada sobre asuntos aparentemente no tan graves? Ya había quedado registrado que él había visto una gran cantidad de fragmentos y, mientras lo escoltaban los soldados, concedió una entrevista periodística en la que afirmó claramente que los restos no pertenecían a un globo meteorológico. ¿Por qué los militares le dieron un tratamiento tan especial si todo lo que él sabía era ya de conocimiento público? Esa olla ya se había destapado, de modo que no había una razón obvia para que Mac fuera presionado hasta tal punto a fin de que cambiara su comportamiento.

Parece muy posible que lo hubieran llevado a sobrevolar la hacienda, que se extendía muchos kilómetros, en una misión de reconocimiento, ya que conocía esa tierra mucho mejor que los militares. De tal modo, pudo haber participado del descubrimiento de la parte principal del aparato, que según rumores habría aterrizado a unos cuatro kilómetros del campo donde estaban los fragmentos. Habría estado en un avión chico, como el aparato militar de enlace, de cuatro plazas, Stinson L-5, capaz de operar por encima de un terreno escabroso, y podría haber visto el plato volador en el suelo.

Si es correcta la información dada al civil Glenn Dennis, empleado de una empresa fúnebre, por el funcionario de la morgue de Roswell (que los cuerpos fueron encontrados a una distancia de uno a tres kilómetros del aparato accidentado), tiene sentido que hayan sido descubiertos desde el aire. Además, si es verdad lo que la enfermera le contó a Dennis (que los cuerpos fueron encontrados en pequeñas “cápsulas de escape” como las que él había visto en la parte trasera de unas ambulancias militares), probablemente no pudieron ser reconocidos como lo que eran desde el aire. Esto sólo pudo hacerse examinándolos de cerca, después de que un avión de observación los ubicara y aterrizara a corta distancia.

Brazel, un rudo cowboy a la antigua, murió en 1965 antes de que el mundo tuviera una pista de que había poseído el secreto más emocionante de todos los tiempos. Según su hijo, Bill Jr., Mac nunca sintió que hubiera hecho algo especial. Tropezó con el lugar, vio un montón de material extraño y eventualmente se lo contó al gobierno. Con las palabras de su hijo: “Mi padre encontró eso y me contó algunas cosas. No demasiado, porque la Fuerza Aérea le pidió que jurara que no le daría los detalles a nadie. Se fue a la tumba sin contárselo a nadie. Era un vaquero del Far West, y ellos no hablaban mucho. Mi hermano y yo acabábamos de luchar en la Segunda Guerra Mundial, él en el ejército, yo en la marina, y no es necesario decirlo: mi padre estaba orgulloso. Como me dijo él: ‘Cuando ustedes entraron en servicio hicieron un juramento, y yo hice un juramento de no hablar de este asunto’. La única cosa que nos dijo fue: ‘Bueno, hay un montón de material, en parte hojas de estaño, en parte madera, y algunas de las maderas tienen figuras japonesas o chinas’.”

Si eso fuera todo lo que Mac vio, ciertamente no hubiera sido necesario que el ejército le hiciera jurar que no hablaría. ¿No debía hablar de cosas que ya eran de conocimiento público?

Evidentemente, había algo más: tal vez... los cuerpos.

UN CAPITÁN Y UN SARGENTO

Bill Jr. estaba viviendo y trabajando en Albuquerque, más de 120 kilómetros al noroeste del Foster Ranch, pero regresó al enterarse de que su padre había sido llevado en custodia por el ejército y que no había nadie para cuidar de la hacienda:

“Yo cabalgaba hasta allí (el campo donde se encontraron los restos) una o dos veces por semana. Y cuando andaba por la zona, miraba. Así fue como encontré esos pedacitos. No más de doce fragmentos, tal vez ocho pedazos diferentes, pero sólo de tres clases: algo parecido a la madera balsa, algo al estilo del sedal de pesca de monofilamento, y un pedacito de... No era una hoja de estaño, no era papel plateado; un fragmento del tamaño de mi dedo. Una parte era como madera balsa: realmente liviana, de un color neutro tirando a castaño. Por lo que recuerdo, no tenía veta alguna. No se podía romper, aunque se doblaba un poco. No pude cortarla con mi cortaplumas. Tampoco pude romper el ‘hilo’. Me llamó la atención la, digamos, ‘hoja de estaño’; la recogí y la puse en el bolsillo de mi chaqueta. Pasados unos días, la puse en una cajita de cigarrillos. Cuando la metí ahí, la bendita cosa empezó a desplegarse y... ¡se aplanó! Después se me dio por jugar con ella. La doblaba, la arrugaba y, al soltarla, se desplegaba sola. Es muy extraño. No la podía romper.

”Yo estaba en Corona, en el bar, en la sala de pool: se juega al dominó, ahí es donde todo el mundo se junta. Y todos me hacían preguntas. Habían leído los diarios (esto fue como un mes después del accidente), y yo les dije: ‘Recogí algunos pedacitos’. ‘¿Y qué eran?’. ‘No sé’. Después, he aquí que se aparecen los militares (en la hacienda, uno o dos días después). El oficial a cargo, que se llamaba Armstrong, era un tipo realmente simpático. Trajo con él a un sargento (negro), también agradable. Creo que había otros dos hombres de uniforme. Me dijeron: ‘Tenemos entendido que su padre encontró ese globo meteorológico’. Les contesté que sí. ‘Y tenemos entendido que usted encontró algunos pedacitos, ¿no?’. Les dije: ‘Sí, tengo una cajita de cigarrillos con algunos, en el cobertizo de las monturas’. Y él (creo que era un capitán) me dijo: ‘Bueno, nos gustaría llevárnoslos’. Contesté: ‘Está bien’, y él sonrió y dijo: ‘Su padre nos entregó el resto del material y usted sabe... juró no hablar del asunto’. Luego me preguntó: ‘Bueno, ¿los examinó?’. Yo respondí: ‘Sí, lo suficiente como para saber que... ¡no sé que diablos son!’. Y él dijo: ‘Preferimos que no se hable más de esto’.”

Una vez más, el comportamiento de los militares contradijo las afirmaciones de que en la hacienda de ovinos no había ocurrido nada de importancia. Una vez más, la preocupación militar por la seguridad logró atraer la atención sobre algo que de otro modo hubiera pasado inadvertido. Los recuerdos que tiene Bill Brazel Jr. de su limitada participación en el incidente de Corona son claros y precisos. Aunque sentado tranquilamente en su sencillo hogar parece un hombre poco interesado en lo que pase más allá de su pintoresca tierra de origen, sus servicios en la marina y luego su empleo en una firma de exploración geofísica lo llevaron dos veces alrededor del mundo. Sus días de viajes y aventuras pueden haber quedado atrás, pero lo aprendido en esos años no ha sido olvidado. Tampoco olvida la sorpresa que le causó el comportamiento de los militares en aquel momento. Sólo alcanzó a ver unos pedacitos de los restos de lo que cayó en la hacienda Foster, pero la actitud de los militares al intentar recuperarlos lo convencieron de que lo que allí había caído no era un globo meteorológico.

Una ex vecina de Brazel, Manan Strickland, recordó en 1990 una visita que le hizo Mac a ella y a su familia una o dos semanas después de que los militares lo liberaran de su confinamiento. Mac, su esposo ya fallecido, Lyman, y varios de sus hijos estaban sentados a la mesa mientras ella preparaba el café. “Y escuché parte de la conversación: cuan desagradables eran los oficiales de la base aérea. Todo el vecindario estaba escandalizado de que los militares trataran así a la gente, a personas que tenían buenas intenciones. Aclaró que no podía referirse al material (que encontró en la hacienda). Él era un hombre íntegro y se sintió insultado y manipulado sin respeto alguno. ¡Estaba más que disgustado! Se encontraba muy tenso. Lo habían amenazado con que, si abría la boca, lo iban a meter en la cárcel”.

¿Y todo esto porque un capataz vio algunos fragmentos informes de un material de desecho? Según todas las probabilidades, había algo más. Aunque no haya un testimonio directo de que Mac vio cuerpos, el comportamiento de los militares apunta a ello.

EL MISTERIOSO SEGUNDO OVNI

Al mismo tiempo que se producían estos extraños sucesos en la hacienda al sudeste de Corona, algo todavía más raro ocurrió 220 kilómetros al oeste. De los diez o doce civiles que supuestamente vieron el segundo ovni accidentado antes de que los militares llegaran, sólo dos se mostraron dispuestos a hablar (uno de ellos murió desde entonces) y los restantes todavía están siendo buscados. La evidencia de este hecho se basa tan sólo en recuerdos de que algo muy poco usual ocurrió allí. Muchas reminiscencias, pero pocos datos específicos.

La primera clave de que algo había ocurrido en la parte occidental de Nuevo México fue proporcionada por Vern Maltais, a quien su amigo Grady Barney Barnett le describió la sorprendente escena. Fue Maltais y su esposa Jean quienes primero mencionaron este incidente a Stanton Friedman, después de una conferencia en Bemidji, Minnesota, en 1978. Según Maltais, Barnett estaba trabajando en el oeste de Nuevo México como ingeniero de campo del U.S. Soil Conservation Service cuando descubrió “un gran objeto metálico” clavado en el suelo, que era observado por un grupo de arqueólogos reunidos a su alrededor.

Como recuerda Vern Maltais, Barnett “notó que miraban unos cadáveres que habían caído al suelo, y que había otros en la máquina, que era una especie de instrumento metálico de alguna clase, como un disco que parecía estar hecho de acero inoxidable y se había abierto por una explosión o un impacto. Tenían un aspecto humano, pero no eran humanos. Las cabezas eran redondas y los ojos muy pequeños, y no tenían pelo. Los ojos estaban singularmente separados. Eran bastante chicos comparados con nosotros y sus cabezas eran mayores, en proporción con sus cuerpos, que las nuestras. Su ropa parecía ser de una pieza, de color gris. No se veían cierres, ni cinturones ni botones. Parecían ser todos hombres, y había una buena cantidad”.

Esto es, por supuesto, sólo lo que recuerda Vern Maltais de lo que Barnett le contó varios años antes. No son las palabras precisas que usó Barnett, porque éste murió en 1969, antes de que ninguno de los que entonces investigaban privadamente a los ovnis se enterara de su participación en el hecho, antes de que nadie supiera que una astronave se había accidentado en el oeste de Nuevo México, y antes de que nadie tomara seriamente las historias de tales accidentes.

En el libro The Roswell Incident, y luego en UFO Crash at Roswell, se sugiere que lo encontrado por Barnett era la parte principal del aparato cuyos fragmentos cayeron en la hacienda Foster cerca de Corona, y no otro aparato accidentado bastante más al oeste. En ausencia de un testimonio directo de Barnett, contamos únicamente con información de segunda mano, pero todo parece indicar que el incidente de Corona no está relacionado con éste.

James Fleck Danley, jefe de Barney, aclaró que el territorio de éste se extendía hacia el oeste de su oficina en Socorro, no hacia el norte o el este. Un diario que guardó la mujer de Barney, y que fue suministrado por su sobrina Alice Knight, demuestra que sus trabajos de campo se realizaban al oeste, en las “tierras altas”, en pueblos como Datil y Magdalena, y en haciendas de la zona de las Planicies de San Agustín. Todo esto queda al oeste, lejos de Corona.

Un ex vecino, Harold Baca, respondiendo a una carta que hizo publicar Stanton Friedman en el diario de Socorro, buscando gente que hubiera conocido a Barney, dijo que éste le contó sobre el plato volador accidentado “allá en las Planicies”. Y un viejo hacendado de la zona, el ya fallecido Marvin Ake, le dijo a Friedman que había oído hablar de “un plato volador accidentado allá afuera, en las Planicies”. Una administradora de correos retirada, residente en Datil, le habló a Friedman de un plato volador accidentado “allá lejos, en las Planicies”, que había sido trasladado de noche a través de Magdalena.

La afirmación de que Barnett encontró realmente un plato volador accidentado y cuerpos de extraterrestres es apoyada también por el testimonio de William Leed, un oficial de carrera. En una conversación reciente, Leed le dijo a Friedman que a comienzos de 1960, un coronel que conocía su interés por los ovnis le aconsejó que hablara con un hombre que había tocado uno: Barney Barnett. Mientras se encontraba en el sudoeste, Leed hizo un viaje especial para ver a Barnett. Si bien Leed estaba allí como ciudadano privado, Barnett le pidió sus credenciales militares. Después le contó lo que había visto y le dijo que por lo menos en tres ocasiones había sido interrogado por personal militar, quienes le habían recomendado enfáticamente que no hablara de su experiencia. Leed dijo que no tenía razón alguna para pensar que Barnett estaba mintiendo.

ANDERSON VUELVE A SAN AGUSTÍN

A pesar de los heroicos esfuerzos por encontrar otros testigos, durante una década prácticamente no se supo nada más sobre el accidente de San Agustín. Luego, en respuesta a la inmensamente popular emisión de tevé Unsolved Mysteries, en 1990, sobre el accidente de Corona, un hombre llamado Gerald Jerry Anderson llamó al productor para anunciarle que tenía más información que podía ser de su interés. El mensaje les llegó también a Kevin Randle y Stanton Friedman, que habían trabajado para la emisión y continuaban buscando otras pistas sobre el tema. Una discusión entre Anderson y Randle puso fin a esta relación, pero el nuevo testigo se entendió mejor con Friedman, que grabó una prolongada entrevista telefónica y comenzó una larga y compleja serie de maniobras dirigidas a obtener una copia del diario íntimo que supuestamente llevaba un tío de Anderson ya fallecido: Ted. A fines de 1990, Anderson y los autores viajaron a Planicies de San Agustín para ver si Jerry podía revivir sus experiencias de cuarenta y tres años atrás.

Llevado a la zona en helicóptero, Jerry saltó a tierra tan pronto como el aparato aterrizó, corriendo de inmediato a lo que él pensaba que era el lugar donde había visto el ovni accidentado y su tripulación de pequeños humanoides. La emoción, que no trató de disimular, creó una atmósfera de autenticidad: guió a los otros a puntos significativos del terreno, señalando, gesticulando y exclamando a medida que avanzaban. Todo sugería que finalmente había retomado al lugar donde algo traumático le había ocurrido a un chico de menos de seis años que ahora tenía una estatura de casi dos metros y 113 kilos de masa muscular, huesos, entrañas y cerebro en perfecto funcionamiento.

Las Planicies de San Agustín son una vasta zona llana en Nuevo México occidental, y alguna vez fue un gran lago que suministraba agua a tribus prehistóricas, cuyos antiguos artefactos son hoy estudiados por los arqueólogos. En el lado sudeste está Bat Cave, famoso sitio donde se descubrieron granos de maíz cuya antigüedad se calculó en 4.500 años, y los restos de la más primitiva agricultura conocida en América del Norte. Las Planicies están a unos 2.100 metros sobre el nivel del mar, rodeadas por los picos de Tularosa, Black y Datil Mountains, que llegan a 2.900 metros de altura. El aire es seco y claro.

En el extremo norte de las Planicies (en el lugar que los lugareños denominan “la playa”) se erige un grupo de veintisiete grandes radiotelescopios orientables, de veinticinco metros de diámetro, llamados Very Large Array. Se extienden veinte kilómetros a lo largo de cada brazo de una Y griega, por lo que es el mayor complejo radiotelescópico del mundo. Pero en 1947 no había radiotelescopios. Solamente montañas, caminos mal trazados, la ocasional casa rústica de una hacienda, la chatura de las Planicies y los picos rocosos. El Continental Divide, la espina dorsal de las Montañas Rocallosas, corre hacia el oeste. Y menos de 160 kilómetros al este está Trinity Site, donde se probó la primera bomba atómica del mundo en 1945. Las Planicies tienen noventa y seis kilómetros de largo y entre dieciséis y veinticinco kilómetros de ancho, y abundan las tradiciones, tanto antiguas como modernas.

Fue en este preciso lugar, y con la intención de buscar un tipo de roca llamada ágata musgosa, adonde llegó el pequeño Gerald Jerry Anderson con su hermano mayor Glenn, su tío Ted, su padre y su primo Victor, una calurosa mañana a comienzos de julio de 1947. Jerry y su familia acababan de mudarse a Albuquerque. A media mañana, después de avanzar por una angosta ruta todo lo que el terreno les permitió, detuvieron el auto. Caminaron entonces por el lecho seco de un arroyo. Los chicos corrían y saltaban ansiosos de aventura, a pesar del opresivo calor. Llegaron al final de una corta hilera de árboles que les habían bloqueado la vista hacia el oeste, y su mundo cambió para siempre, como lo describió Jerry más de cuarenta años después.

También hubo unos recién llegados: cinco estudiantes universitarios y su profesor, el doctor Buskirk. Habían estado trabajando en la excavación arqueológica de antiguos asentamientos indios en las rocas, a unos pocos kilómetros de allí, y habían decidido caminar hasta el lugar donde creían haber visto caer un enorme meteoro la noche anterior. Cuando llegaron, sus reacciones fueron muy semejantes a las de Jerry y sus parientes, primero con: “¡No puedo creer lo que estoy viendo!” y luego con perplejidad al darse cuenta de que no veían muñecos, sino seres vivos, aunque nadie supiera lo que eran. Y ahí estaba también ese extraño aparato, mientras Glenn y el resto seguían hablando de hombres de Marte y cosas por el estilo.

Esto es lo que cuenta Gerald Jerry Anderson sobre aquella tórrida mañana del ’47 en que jugaba a descubrir toda una mina de ágatas musgosas para volverse rico e irse a vivir a un pueblo más fresco que ese odioso Albuquerque:

“Estábamos como a unos cien metros de un extraño objeto circular y plateado que parecía haberse clavado en la tierra en ángulo, y a su alrededor ardían varios arbustos y dos o tres árboles se veían como cortados en dos, con los troncos quemados en la parte de arriba. ‘No sé si será un dirigible o qué, pero acá se estrelló alguna cosa’, dijo papá, olvidándose del posible aerolito. Y ya estábamos a menos de veinte metros cuando mi hermano Glenn gritó: ‘¡Es una nave espacial! ¡Son los marcianos!’. En ese mismo instante, todos empezamos a correr y a dar vueltas alrededor del disco plateado, hablando entre nosotros como si estuviéramos medio locos. Y de pronto yo sentí mucho miedo, porque vi a tres criaturas tiradas en el suelo, justo al pie del plato volador. Otra estaba al lado, como sentada, y al vernos se asustó. Dos de las que estaban tiradas, directamente no se movían. Había vendas, y una criatura tenía el brazo vendado. Me arrimé a otra de ellas y vi que tenía una venda en la cintura y otra más en el hombro. La que estaba sentada se puso de pie y me pareció que estaba ayudando a las demás con esas vendas. Una de las que estaba tirada justo al lado suyo respiraba con gran dificultad, y era evidente que sentía mucho dolor. Las otras dos, como dije, estaban inmóviles. En realidad, la única que se movía bien era la que al principio estaba sentada y que ahora retrocedía como si ante nosotros sintiera pánico. Claro, mi familia y yo emitíamos exclamaciones de sorpresa, y mi primo Victor era el más ruidoso: excitado, temeroso y confundido, saltaba de un lado a otro y se metía en todas partes. Mi hermano Glenn intentó sacarlo a los tirones de una rajadura que el disco tenía al medio, donde Victor ya había introducido la cabeza y luego, dispuesto a entrar, metió una pierna adentro mientras la otra colgaba afuera, quedando finalmente a caballito de la abertura. Entonces Glenn le pidió que no entrara porque la nave podía explotar, pero al final imitó a Victor, trepando a la rajadura y sentándose junto a él, con una pierna adentro y otra afuera del increíble objeto. Y yo me quedé ahí, mirándolo todo sin saber qué hacer.

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”Entretanto, papá y mi tío Ted se habían arrodillado junto a la única criatura que se veía físicamente sana (Nota del Editor: el relato no aclara por qué estaba ahí el tal Ted, aunque seguramente se tratara del padre de Victor, anfitrión de los Anderson, ni dónde estaba la madre de Gerald, presumiblemente en casa de Ted con la esposa de éste, preparando el almuerzo mientras los varones salían a pasear por el campo). Mi tío le hablaba en castellano, pero la criatura no respondía y, cuando alguno de nosotros se movía, parecía espantarse, porque retrocedía y levantaba sus manos al unísono, como protegiéndose de cualquier daño que pudieran hacerle. Aunque su uniforme tenía un par de roturas, se veía bien. Sus compañeras, en cambio, estaban muy malheridas y sus uniformes completamente destrozados, como si fueran soldados que volvieran de una terrible guerra. Y sin embargo no noté nada que se asemejara a la sangre. Lo que sí vi fue una caja como de metal cerca de la criatura viva. Pienso que sería un botiquín de emergencia, porque contenía las mismas vendas que cubrían los dos cuerpos inertes, que no mostraban deformidades ni nada parecido.

”No sé cómo me dejaron, pero toqué uno de esos cuerpos: no se movió, estaba muy frío. Y por la manera en que tenía los ojos, como mirando el vacío, me dio la impresión de que estaba muerto. A su lado, la única criatura caída que aún respiraba, aunque muy entrecortadamente, parecía tener mal una pierna, porque se le veía una fractura o algo así. Me pregunté por qué la criatura que estaba sana no tapaba los cuerpos de sus compañeras muertas, como en las películas. Hoy yo creo que nosotros tapamos a nuestros muertos porque nos da miedo mirarlos, pero en aquel entonces pensé que esa costumbre tenía sentido acá en la Tierra, pero quizá no en otro planeta. Y por un momento pensé que eran muñecos, no extraterrestres. Había algo irreal en esas criaturas, y no sólo en las muertas, sino también en la que caminaba asustada, reaccionando mal ante nuestra presencia.

”También recuerdo haber apoyado una mano contra el disco volador: estaba muy frío, como si fuera un refrigerador. Como estábamos en medio de un desierto y bajo un sol ardiente, todo hacía suponer que el objeto debería estar caliente, pero no: estaba helado, como si fuera invierno y uno tocara una superficie de metal. Otro raro detalle que retengo es que las áreas del terreno circundante donde puse la mano también estaban frías, mientras que más allá y a todo nuestro alrededor hacía muchísimo calor. Lo que digo, en realidad, es que cerca del disco la temperatura era sensiblemente inferior.

”Pero yo no estaba lejos de la criatura viva, tal vez a un metro apenas, y nunca me acerqué tanto como papá y mi tío, que seguían agachados frente a ella. De pronto, Ted estiró un brazo y le palpó el hombro, como si tratara de consolarla, y esa ves la criatura no retrocedió con temor, con las manos en alto, como antes. Miraba para todos lados y también a cada uno de nosotros, simultáneamente, como tratando de observar y entender a fondo la situación. Y quizá porque la comprendía es que estaba tan asustada. Se comportaba y movía como si fuera un gato rodeado de chicos traviesos, y aun cuando permanecía en calma era notorio que se sentía muy incómoda. A mí esa criatura me miró varias veces.

”Después volví al otro lado del disco porque Glenn y mi primo seguían allí. En realidad, quería saber qué hacía mi hermano, que ahora tenía las dos piernas adentro y estiraba la cabeza para ver qué contenía ese vehículo. Metió tanto la cabeza adentro que se lastimó la cara. Yo también pude ver las cosas que había adentro: parecían componentes electrónicos, como de propulsión, qué sé yo. Estaban todos conectados entre sí por unos cables que colgaban hacia afuera de la rajadura. Algunos de esos cables eran tan finos que volaban al viento como si fueran crines de la cola de un caballo. Tenían luces por todas partes, que titilaban y oscilaban, y cuando la brisa las movía parecían volverse de fuego. Algunas eran rojas y muy luminosas, y otras blancuzcas pero de intensidad fluctuante: por momentos difusas y por momentos brillantes. Adentro, en el centro de la nave y como impresos contra un fondo marrón, había algo así como jeroglíficos de color rosado. También había luces, unas de color verde y otras ámbar, que se apagaban y encendían.

”Claro que yo nunca llegué a meter la cabeza a través de la abertura tanto como mi hermano Glenn, porque él me dijo que adentro hacía mucho frío y que me bajara de ahí. Pero recuerdo que la rajadura sería como de unos tres metros de largo, que iba desde la parte más baja del disco hasta una especie de bóveda en la cima, y que tendría más o menos de un metro de ancho. Su forma era elípticamente vertical, como un doble paréntesis gigante, con la zona más amplía hacia el centro. Se veía como si algo hubiera reventado en el interior, abriendo y doblando el metal exterior, y dejándole bordes muy filosos. También sentí un olor muy fuerte, quizá similar al alcohol puro o algo así, lo que motivó que mi padre le insistiera a mi hermano que dejara de fumar porque corría el riesgo de provocar una explosión.

”En ese preciso instante apareció un grupo de cinco estudiantes universitarios con su profesor, el doctor Buskirk. Su nombre lo he olvidado, pero no por qué estaban ellos ahí: la noche anterior, a unos pocos kilómetros de allí, realizaban una excavación arqueológica y de pronto vieron caer lo que creyeron un meteorito. Entonces se largaron a inspeccionar la región y, al llegar, vieron exactamente lo mismo que mis familiares y yo. Sus reacciones fueron muy similares: primero se sorprendieron y después entraron en un estado de shock. Recuerdo que Buskirk le comentó a papá que él dominaba varios idiomas y que trató de comunicarse con el extraterrestre hablándole en todos ellos, aunque sin ningún éxito. Luego, el profesor intentó hacerse entender por gestos, pero ese esfuerzo también resultó inútil.

”Y entonces otro tipo apareció súbitamente. Yo había remontado la loma y estaba parado junto a los árboles y el plato volador, sobre una roca. Y apareció ese tipo en una camioneta, un modelo viejo con una antena flexible como las de la policía. Caminó hacia nosotros y yo lo encontré parecido a Harry Truman: tenía un aspecto realmente rudo, usaba anteojos, ropa de trabajo caqui y un sombrero de paja. En esos días, hasta los chicos sabían quién era Harry Truman: ¡había derrotado a los alemanes y a los japoneses! Este tipo se parecía a Truman, y se acercó y se puso a hablar con el doctor Buskirk y Ted y mi hermano y mi papá, y dijo haber visto a la cosa desde ‘la playa’. Había estado trabajando allí, y comentó que hacía mapas o algo así.”

En fin, todo hace suponer que este hombre era Barney Barnett.

LA LLEGADA DEL EJERCITO

“Entonces llegó el ejército. Quiero decir: llegó el ejército y empezó el terror. El que daba las órdenes era un pelirrojo autoritario y de malos modales, acompañado por un soldado negro que ejecutaba todo lo que su omnipotente superior le pedía. En cuestión de minutos, aquello se convirtió en una auténtica invasión. Rodearon toda el área y nos apartaron con las culatas de sus fusiles, ordenándonos a los gritos que no abriéramos la boca. A papá le dijeron que si llegábamos a hablar sobre el disco o las criaturas nos iban a buscar y enterrar vivos en el desierto. Y como papá tenía posibilidades de ingresar en la Sandia Corporation, nos dijo que no quería malograr sus antecedentes y nos pidió que les hiciéramos caso a los militares. Yo lo único que dije era que me moría de sed, pero me negaron agua y me gritaron que me fuera de allí. Desde el auto, mientras nos alejábamos, vimos a cientos de soldados a pie o en camiones, y también unos aviones que habían aterrizado en la ruta, que ya estaba cerrada al tránsito.”

La mayoría de los detalles sobre el aterrizaje violento de un aparato desconocido en San Agustín provienen de un hombre que sólo era un chico en el momento del incidente. Y se ha acusado a Gerald Anderson de inventar la historia del accidente y los cuerpos. En 1991, el Fund for UFO Research pagó un examen poligráfico (el famoso “detector de mentiras”) de Anderson. La American Polygraph Association recomendó a un experto residente en la zona, un hombre llamado Robert Riggs, reputado profesional y ex policía dedicado a los exámenes poligráficos durante más de diez años.

Primero, Riggs se reunió a solas con Anderson durante más de una hora para revisar la historia y una enorme cantidad de datos. Una nueva reunión de más de dos horas se dedicó al control de todos los aspectos del relato. Finalmente, conectó a Gerald al detector de mentiras e hizo sus preguntas clave. Al finalizar esta sesión, Riggs informó a Friedman no haber encontrado evidencia de engaño o psicopatología destacable, y que Anderson tenía una memoria sobresaliente.

EL CASO DEL FUNEBRERO

En el verano de 1947, Glenn Dennis era un joven empleado de una casa funeraria de Roswell, Ballard Funeral Home, y contaba con la preparación técnica necesaria para desempeñar sus funciones. Esta empresa tenía un contrato con el Roswell Army Air Field (Campo Militar de Aviación Roswell) para suministrarle servicios mortuorios. Dennis manejaba el coche fúnebre y la ambulancia, tanto en entierros civiles como militares. En muchas ocasiones lo habían llamado para que ayudara a la recuperación de los cuerpos en aviones militares accidentados y para preparar luego su embarque a la base. Dennis estaba familiarizado con la base aérea y “podía ir donde quería”. Fue esta facilidad de acceso a instalaciones de alta seguridad lo que le permitió ver y escuchar más de lo que debía.

En agosto de 1989, Dennis fue entrevistado por Stanton Friedman en Lincoln, Nuevo México, donde era gerente de un hotel turístico. Aunque la entrevista debió realizarse en medio de la tumultuosa celebración del día de Billy the Kid, Dennis pudo de todos modos transmitir la emoción que todavía le causaba su involuntaria participación en el incidente de Corona. Más tarde, en otras entrevistas, agregó mayores detalles.

La fecha era 9 o 10 de julio de 1947. Glenn Dennis todavía no estaba enterado del descubrimiento de extraños restos en la hacienda Foster y no había escuchado nada sobre cuerpos de extraterrestres. Sí había recibido varios llamados telefónicos un poco desconcertantes del oficial encargado de la morgue en Roswell, que era más un administrador que un especialista técnico familiarizado con la manipulación de cadáveres (humanos o no). El oficial quería saber sobre “ataúdes herméticamente cerrados: ¿cuál es el más pequeño que se puede conseguir?”, según Dennis.

“Después quiso saber cuáles eran las soluciones químicas que estábamos usando para las tinas y todo eso. Me preguntó sobre la composición química de la sangre, la descomposición de los tejidos, y qué les pasaba a los tejidos cuando los cuerpos quedaban al sol varios días. Esto es lo que resulta tan interesante. Vea, es por eso que siento que había algo raro, porque no querían hacer nada que pudiera producir... un desequilibrio. Todo el tiempo decían: ‘Muy bien, ¿qué es lo que esto puede hacerle al sistema sanguíneo, a los tejidos?’. Después, cuando me informaron que los cuerpos habían estado en el medio del campo, a mediados de julio, quiero decir que iban a estar tan oscuros como su blazer azul, además de descompuestos, yo les sugerí que [usaran] hielo seco... yo he hecho eso un par de veces.

”Hablé con ellos cuatro o cinco veces en la tarde. Volvían a llamarme haciéndome diferentes preguntas con respecto al cuerpo. Lo que realmente querían saber era cómo mover esos cuerpos. No me dieron ninguna pista de que tenían los cuerpos o dónde estaban. Pero seguían hablando del tema, hasta que al fin les pregunté: ‘¿Qué aspecto tienen los cadáveres?’. Me contestaron: ‘No sé, pero le digo algo: esto pasó hace un tiempo’. Lo único que mencionaron es que habían estado expuestos a los elementos durante varios días.

”Entiendo que esos cuerpos no estaban en el mismo lugar en que encontraron algunos de los otros. Dijeron que los cuerpos no estaban en el vehículo mismo; los cuerpos estaban separados de él por tres o cuatro kilómetros. Hablaron de tres cuerpos diferentes: dos de ellos mutilados y el tercero en condiciones bastante buenas.”

Más tarde ese mismo día (alrededor de las 18 o 19 horas), Dennis llevó a un soldado levemente herido en un accidente a la enfermería de la base, que estaba en el mismo edificio que el hospital y la morgue. Acompañó al hombre al interior del hospital y luego volvió a subir a la ambulancia y rodeó el edificio para ver a una linda enfermera de la Fuerza Aérea que había conocido recientemente. Como de costumbre, estacionó junto a la rampa, al lado de varias antiguas ambulancias militares cuadradas, reliquias de la Segunda Guerra Mundial. Ahí fue cuando las cosas empezaron a ponerse espesas.

“Había dos policías militares parados allí, y yo me bajé y me dirigí a la entrada. No hubiera llegado tan lejos como llegué sí no hubiera estacionado en la zona de emergencia. Probablemente pensaron que venía a buscar a alguien. Las puertas de las ambulancias militares estaban abiertas y adentro había escombros. Un policía militar estaba a cada lado. Yo vi todos esos restos. No sé qué era, pero me di cuenta de que algo pasaba, ésa fue mi primera pista. Lo curioso es que en dos de esas ambulancias había unas piezas que parecían la mitad del fondo de una canoa. No parecía aluminio. ¿Vio cuando se calienta el acero inoxidable? ¿Cómo se pone medio púrpura y después de un tono azulado? (Glenn dijo más tarde que vio una fila de signos irreconocibles, de varios centímetros de altura, en los dispositivos metálicos). Sólo eché una ojeada y seguí mi camino.

”Cuando entré al edificio, noté una actividad inusual. En la sala había ‘pájaros grandes’ (oficiales de alto rango que no reconoció, aunque estaba familiarizado con todo el personal médico local) por todos lados. Estaban todos alterados. Empecé a caminar por el corredor como lo hago habitualmente y había dado unos pocos pasos cuando me paró un policía militar: quería saber quién diablos era yo, de dónde venía, qué estaba haciendo ahí. Le expliqué quién era. Evidentemente, él tuvo la impresión de que me habían llamado para algo. Como sea, me dejó pasar y yo seguí avanzando y fue entonces cuando me encontré con la enfermera: ella participaba de la cosa, estaba de guardia. Me dijo: ‘¿Cómo diablos entraste?’. Le contesté: ‘Como siempre’. Ella exclamó: ‘¡Dios mío, te van a matar!’, y yo: ‘¡No me pararon!’.

”Me acerqué a la máquina de gaseosas para buscar unas bebidas y ahí fue cuando ese coronel grandote, pelirrojo, aulló: ‘¡¿Pero qué está haciendo este hijo de puta aquí?!’. Les hizo una seña a los PM y ¡ahí se armó! Los dos policías me agarraron de los brazos y me llevaron derechito afuera, hasta la ambulancia. Yo no caminé, ¡me cargaron! ¡Y me dijeron que me esfumara enseguida! (No sólo eso, sino que además, según Dennis, lo siguieron hasta la funeraria). Unas dos o tres horas más tarde, me llamaron y me dijeron: ‘Oiga, si abre la boca, ¡no cuenta el cuento!’. Yo simplemente me reí y les contesté que se fueran al infierno!”

Eso fue lo último que escuchó Glenn Dennis de alguien en una posición oficial. No vio a la enfermera hasta el día siguiente; ella parecía muy perturbada. “Me llamó por teléfono y me dijo: ‘Si tenes tiempo, salí. Tengo que hablarte’.” Arreglaron para encontrarse en el club de oficiales para almorzar y, al verla, Dennis pensó que ella estaba al borde de una crisis nerviosa: ¡parecía tan cambiada! “Dios mío, no sé cómo entraste allí”, le dijo la enfermera. “Es espantoso lo que está pasando. ¡No me creerías!” Y Dennis explicó: “Ahí fue cuando ella me dijo que tenían unos cuerpos. Dijo que eran tres cuerpos pequeños; dos estaban muy mutilados, pero había uno en condiciones bastante buenas”.

LA VERSIÓN DE LA ENFERMERA

“Déjame mostrarte la diferencia entre nuestra anatomía y la de ellos. Realmente, parecían antiguos chinos: pequeños, frágiles, sin pelos, dijo ella. Y también que sus narices no sobresalían, que los ojos estaban muy hundidos y las orejas sólo pequeñas indentaciones. Dijo que la anatomía de los brazos era diferente: el brazo era más largo que el antebrazo. Y no tenían pulgares, sino cuatro diferentes... ella los llamó ‘tentáculos’, creo. No tenían uñas, entonces me describió esas cositas como ventosas en las puntas de los dedos.

”Le pregunté si eran hombres o mujeres, si sus órganos sexuales eran como los nuestros. Ella me dijo: ‘No, algunos no los tenían’. Lo primero que se descompone en un cadáver es el cerebro, y después los órganos sexuales, especialmente en las mujeres. Pero pensó que probablemente había sido algo... como que algunos animales... Porque algunos cuerpos estaban muy mutilados.

”Ella dijo que habían sacado los cuerpos de esas cápsulas (las que él había visto en la parte trasera de las ambulancias militares). No estaban en el sitio del accidente, sino a dos o tres kilómetros de éste. Dijo que parecía como si tuvieran sus pequeñas cabinas propias y que la porción inferior de los cuerpos, el abdomen y las piernas, estaba aplastada, pero que la parte superior no estaba tan mal. Me dijo que la cabeza era más grande, y que los ojos eran... diferentes.”

La enfermera tomó entonces un block de recetas y dibujó unos esquemas de lo que le había descripto a Glenn Dennis. Le dio los dibujos, advirtiéndole que los mantuviera en secreto, y él los guardó cuidadosamente. En 1990, Dennis y Stanton Friedman revisaron los viejos archivos de la empresa funeraria, comprobando que todo el material del ex empleado había sido destruido varios años antes. Pero Glenn hizo un bosquejo de lo que podía recordar: “Hasta que congelaron esos cuerpos, el olor era tan insoportable que uno no podía acercarse a treinta metros de ellos sin sentir náuseas”. La enfermera había salido unos minutos de la habitación donde había estado asistiendo a dos médicos, para tomar un poco de aire, y ahí fue cuando se encontró con Dennis. Le explicó que incluso los médicos estaban mareados, y que el olor era tan fuerte que tuvieron que apagar el aire acondicionado para impedir que se propagara por todo el hospital. Pronto desistieron de continuar trabajando en tales condiciones y completaron la preparación de los cuerpos en un hangar.

Después de describir los extraños acontecimientos a Dennis, la enfermera parecía estar al borde de un colapso, de manera que él la llevó en coche hasta las barracas. Nunca la volvió a ver. Sus intentos en ese sentido tropezaron con toda clase de escollos. Primero le dijeron que estaba en otra ciudad, asistiendo a un seminario. Luego, que había sido transferida a Inglaterra. A Glenn le sorprendió que hubiera viajado sin llamarlo para despedirse. Su primera carta fue contestada por ella con la misteriosa promesa de explicarle todo más tarde, pero la segunda volvió con un sello inquietante: “Fallecida”.

LA PELÍCULA: ¿FICCIÓN O REALIDAD?

Se llama Stanton Friedman y es un afamado físico nuclear, pero todo el mundo lo llama Mister Ovni. Su investigación sobre el film de la autopsia ET en una entrevista exclusiva.

Friedman no sólo trabajó para General Electric, Westing-house, General Motors y otras fábricas de sistemas de propulsión espacial, sino que dedicó más de veinte años al estudio de los ovnis. Dio conferencias en más de seiscientas universidades, aparece en congresos y programas de tevé especializados, es consultor gubernamental, autor de cinco libros y productor de una docena de videos sobre el tema, y lanzó un CD-ROM interactivo titulado Ovnis: la historia real.

Su título, Crash at Corona, ya vendió más de 120.000 ejemplares en los Estados Unidos, éxito explicable por ser lo que los expertos denominan “el libro definitivo sobre Roswell”. Friedman estudió el caso durante más de diez años y pasó largos períodos en Nuevo México, rescató una docena de expedientes ultrasecretos públicos y privados, entrevistó a más de cien testigos y familares, y llegó a una conclusión revolucionaria: “La nave extraterrestre y sus ocupantes existieron, y el gobierno norteamericano ocultó la verdad durante casi medio siglo”.

Apenas la empresa británica Merlin Group y su presidente, Ray Santilli, divulgaron secuencias del filme de la supuesta autopsia de los cuatro extraterrestres rescatados de dos discos voladores en Corona, Friedman contactó a Santilli, indagó fuentes serias y habló con el anónimo camarógrafo que habría tomado la película original. Y luego compartió esa investigación y realizó el análisis del filme documental ante un corresponsal de la revista Conozca Más en los Estados Unidos, quien viajó a Fredericton, Canadá, para realizar esta entrevista:

— Friedman, ¿estamos ante un documento increíble o una maniobra comercial?

— Es prematuro dar una opinión categórica, pero sospecho que aquí hay gato encerrado. Por lo pronto, ni yo ni nadie ha visto aún la película entera, que supuestamente dura 91 minutos. La Merlin organizó una premiére en Londres, donde se mostraron partes del filme, del que algunas revistas levantaron las fotos que hoy circulan por el mundo. Curiosamente, a esa función privada fueron invitadas unas sesenta personas, pero ningún experto o estudioso del caso Roswell. Ésas y otras secuencias, generalmente separadas, desfilan ya internamente por algunas cadenas televisivas europeas y americanas, que las están analizando. Además, quienes vieron unos fragmentos no se les mostraron los otros y viceversa. Hay muchas cosas raras aquí...

— ¿Qué está insinuando, Friedman?

— Si la brújula de Santilli estuviera orientada hacia la verdad científica antes que a embolsar millones, hubiera procedido de otra manera y no hubiera abierto tantos paraguas para protegerse de posibles juicios.

— ¿Qué paraguas? 
— En el formulario que la empresa distribuyó por fax para comprar el video, por ejemplo, aparecen tres advertencias. Una dice que aunque está comprobado que el celuloide original fue fabricado en 1947, “hoy no podemos garantizar que el contenido fue filmado el mismo año”. Otra establece que aunque los informes médicos sugieren que “la criatura mostrada no es humana, esto no puede ser verificado”. La tercera está dirigida a las estaciones televisivas, alertándolas de que el celuloide no tiene calidad de transmisión. Además, la información que me proveyó Santilli sobre el cameraman y el film es muy contradictoria...

—¿Por qué?

— Primero habló de quince rollos de diez minutos cada uno, luego de catorce rollos de siete minutos, y al final de dieciséis rollos de tres minutos. Además, cuando le pregunté el nombre del camarógrafo, se negó a dármelo alegando razones de seguridad: como el cameraman filmó eso para el ejército y se guardó una copia sin autorización, no sabe si tiene el derecho legal de vender o no el material. Y el tema de copia también me suena a fantasía.

— Explíquese, Friedman.

— Mire, así hablemos de catorce, quince o dieciséis rollos de película, ni yo ni ninguno de los expertos de Roswell podemos imaginar cómo hizo el camarógrafo para esconderlos de los agentes de seguridad que custodiaban la base en aquel momento. Y luego sacarlos de allí sin ser visto... Hay que tener en cuenta que esa cantidad de rollos es un bulto muy grande. ¿Cómo no lo vieron?

EL CAMARÓGRAFO FANTASMA 
— ¿Qué sabe del camarógrafo?

— Según Santilli, sus iniciales son J.C., tiene más de 80 años y no está bien de salud. Primero me dijo que vivía en Cleveland, Ohio, y luego en Orlando, Florida. Y últimamente leí en un medio británico que lo “mudaron” a Cincinatti, Ohio. Le insistí a Santilli que me diera el nombre completo para chequear su presencia en el libro Crossroads del ejército, donde figuran todos los funcionarios bajo control de seguridad del Escuadrón 509, donde habría estado trabajando el camarógrafo, pero me dijo que era imposible revelarlo.

— Pero de todos modos usted habló con el camarógrafo, ¿no?

— Hablar con alguien, hablé. Pero no sé si era él, porque él me llamó a mí. Bien pudo haber sido alguien que se hizo pasar por el camarógrafo, ¿no?

— ¿Qué destacaría de ese diálogo telefónico?

— El hombre tenía voz de viejo. Interrumpía su dicción a cada rato con fuertes ataques de tos y reconoció haber recibido 100.000 dólares de anticipo de la Merlin por los derechos del filme. Insistió en que los había aceptado porque quería hacerle un regalo de casamiento a su nieta, y se negó a recibirme en persona alegando motivos de salud y de seguridad, ya que su abogado aún estaba estudiando los vericuetos legales sobre si podían o no vender esa película.

— ¿Cómo interpreta usted todo esto?

— La verdad es que el tipo no me sonó creíble. Entre otras cosas muy dudosas, me dijo que el superior que le había ordenado en Washington viajar a Dallas para filmar la autopsia del extraterrestre era un tal general McMullan. Le pregunté el nombre de pila y respondió que no se acordaba, le exigí la ortografía del apellido y no la sabía...

— ¿Y no dijo cómo el Merlin Group lo encontró a él y la película?

— Sí. Fue por casualidad. La Merlin rastreaba en los Estados Unidos filmes de viejos rockeros como Bill Haley y Elvis Presley, y alguien les recomendó ese camarógrafo, que en los años 50 había trabajado para la Universal News. Se entrevistaron con él y le compraron parte de su stock rockero. Y en esa misma oportunidad, hace unos tres años, el camarógrafo les preguntó si no estarían interesados en un filme de la autopsia de un ET. Lo vieron y se entusiasmaron, claro. Luego Santilli se asoció con el sello discográfico Polygram, que mandó al ejecutivo Gary Schöefield a entrevistar al camarógrafo y a ver el filme. Schöefield salió convencido de que era genunio y recomendó a Polygram que lo comprara. Después la Polygram se retiró del proyecto porque no había pruebas científicas de autenticidad, y Santilli siguió adelante con otros inversores.

— ¿Se hicieron pruebas de emulsión del celuloide?

— Según Santilli, sí. Alega que llamó a la Kodak y que le pidieron que les leyera los códigos marcados en el original, tras lo que dedujeron que el celuloide podía ser de los años 1927, 47 o 67. Santilli me dijo también que había sacado pedacitos del comienzo y el final del celuloide original, y que análisis posteriores en Gran Bretaña concordaron con la estimación de Kodak. Pero yo tomo con pinzas toda la información provista por Santilli, ya que al menos lo pesqué en una gran mentira...

— ¿Cuál?

— Santilli me dijo que la mejor prueba de autenticidad del material era la presencia del presidente americano Harry Truman en la autopsia, quien en ese momento estaba en Dallas. Me pareció raro, pero preferí investigar el dato por mi cuenta. Me pasé dos días en la Biblioteca Truman de Washington, donde me dieron el itinerario de todos sus traslados afuera de la ciudad durante su presidencia, y no encontré ningún rastro de su estadía en Dallas entre julio y septiembre del ‘47.

— ¿Le dijo esto a Santilli?

— ¡Claro! Y entonces él me dijo que en realidad la autopsia se había hecho en junio del ‘47, y que por eso yo no lo había encontrado en los registros de julio. Volví a chequearlo y tampoco hallé nada sobre Truman, Dallas y junio... Cansado ya de tanta falsedad, le exigí a Santilli presentar pruebas de todo lo que decía. Hasta llegué a repartir una hoja a la entrada de la proyección del filme de la autopsia en Londres, donde lo desafiaba a un debate público. Jamás me contestó y no supe más de él. Mis amigos me dicen que está muy enojado conmigo por dudar de su seriedad. No es problema mío. Los científicos tenemos la obligación de poner la verdad por encima de la autoridad y la comercialización.

— ¿Cuáles son las pruebas que usted pedía para elucidar la autenticidad de la película?

— Marca y modelo de la cámara empleada. Tipo de película utilizada y fechas reales de filmación. Informe por escrito de Kodak determinando la antigüedad del celuloide. Copia del recibo de los 100.000 dólares por derechos del filme, nombre completo y documentación de retiro del camarógrafo militar. Papeles que en el ejército norteamericano figuran con las siglas DD 214. Copia de las órdenes militares recibidas por el camarógrafo y nombre de los superiores que le ordenaron filmar la supuesta autopsia del ET.

— ¿Santilli o alguien de la Merlin ofreció alguna de esas pruebas?

— Jamás.

EL CUERPO DEL FILME ES HUMANO

— Pasemos ahora a las imágenes de la película en sí. ¿En qué coinciden o difieren de lo expresado por los testigos oculares?

— Según el testimonio de Gerald Anderson y otros testigos, los ET tenían cuatro dedos, pero en la película aparecen con seis. Y las criaturas eran flacas, pequeñas y con cabeza desproporcionadamente grande, mientras que las del filme lucen gordas y de cabeza chica. Según la enfermera militar que asistió a la autopsia real y le contó los detalles al funebrero Glenn Dennis, los antebrazos de las criaturas eran más largos que los brazos, lo que difiere completamente del ser humano. En cambio, la película revela un antebrazo en proporción con el brazo, como en los humanos. Además, la boca del filme parece más grande que la que recordaron los testigos, y los ojos reales eran mucho más grandes que los que vimos en escena. El ET del filme tiene nariz, mientras que los testigos dicen que los reales apenas tenían dos orificios para respirar. Ah, y los símbolos también son diferentes...

— ¿Qué símbolos?

— En la película aparecen unos símbolos que, según Santilli, pertenecen a un abecedario extraterrestre. Le pedí que me los enviara para analizarlos y... me los mandó. Los sometí al juicio de varios antropólogos, lingüistas y caligrafistas, y la conclusión fue que los jeroglíficos del film son muy similares a los de civilizaciones de la Tierra, especialmente la griega, mientras que los reales son muy diferentes y nadie pudo asociarlos con alfabetos humanos.

— Pero, ¿y cuáles son los símbolos “reales”?

— Nadie los vio, pero surgen de los dibujos del teniente coronel Jesse Marcel en estado de hipnosis. Marcel fue el primer militar enviado por Washington en llegar a Corona, donde días antes se había estrellado la nave extraterrestre. Marcel encontró allí unas varas flexibles y livianas como la madera balsa, a las que trató infructuosamente de doblar, quebrar y quemar, junto a una suerte de papel de aluminio que tampoco pudo quemar, agujerear ni doblar aunque era extremadamente liviano y flexible. Ya retirado del ejército y bajo hipnosis, Marcel dibujó los símbolos que vio en esas varas, que describió de colores púrpura y azul. En base a esos dibujos, mandé fabricar réplicas de las varas y las repartí entre lingüistas de todo el mundo, que llegaron separadamente a la misma conclusión: ninguno de esos símbolos son de civilizaciones humanas antiguas o modernas. 
Esta es la conclusión central de Stanton Friedman tras ver un fragmento de 25 minutos de la película que muestra la autopsia de un supuesto extraterrestre:

— Vi el filme en una proyección privada de la red televisiva Fox de Washington, junto a varios expertos del caso Roswell, el físico óptico Bruce McCabbee, del Laboratorio de Investigación Naval, y un médico militar. Y coincidimos en que la criatura que se ve en el filme no es extraterrestre, sino el cadáver de una mujer que habría padecido el síndrome de Turner, una enfermedad que afecta a una de cada 2.500 mujeres. 
Esta anomalía surge cuando falta un cromosoma X en la cadena genética, generando efectos laterales como pérdida de senos, acortamiento de estatura, retención de líquidos e hinchazón exagerada del vientre, al punto que parece que las mujeres están embarazadas. Otra característica de esta enfermedad es que las orejas, la nariz y los ojos se van hundiendo paulatinamente hasta casi ser absorbidos hacia adentro. 
— Resumiendo, doctor Friedman, ¿cuál es su opinión final sobre esta película?

— Creo que la autopsia es real, pero no de un extraterrestre, sino de un ser humano de sexo femenino que murió por síndrome de Turner. Desde ese punto de vista, la película no es falsa. Lo que sí es falso es vincularla con los cuerpos extraterrestres hallados en Nuevo México.

UN WATERGATE CÓSMICO

Así llama Friedman al encubrimiento gubernamental de los dos discos voladores caídos en julio de 1947, y del hallazgo, traslado, autopsia y conservación en un lugar secreto de los cuatro cuerpos ET recuperados.

— El gobierno posee un mínimo de 400 documentos sobre ovnis que se niega a entregar alegando motivos de seguridad nacional. Lo curioso es que, forzado a mostrar algunos de ellos por el Freedom of Information, que lo obliga a publicar documentos confidenciales a los treinta años, éstos han sido entregados con tantas tachaduras que es imposible leerlos. Y Roswell ya es el acabóse. Después que la base militar local emitió un comunicado de prensa anunciando que el ejército había encontrado un plato volador y navegantes ET, Washington hizo desaparecer las pruebas y anunció que era sólo “un globo meteorológico”.

— Pero, ¿por qué el gobierno norteamericano quiere ocultar los ovnis y la vida extraterrestre?

— Para “proteger” a los ciudadanos del pánico y el suicidio masivo, dicen. Pero ojo, que cuando surja la verdad el pueblo dejará de confiar en sus gobernantes y ellos sufrirán un efecto boomerang. No veo por qué los terrestres debamos enloquecer al enterarnos de que existen los ET. La verdad siempre es mejor que la mentira para enfrentar cualquier situación, por más extraña y compleja que ella sea.


 ROSWELL,ULTIMAS NOTICIAS,MAS EVIDENCIAS :

El 3 de julio de 1947 se produjo en el estado de Nuevo México (Estados Unidos) uno de los hechos más misteriosos del siglo XX. En las inmediaciones de Roswell, en Corona, un objeto no identificado se estrelló entre los árboles ante la mirada de cientos de testigos.

 Militares de la base de Roswell rodearon el área y la aislaron. El Coronel William Blanchard confirmaría la existencia de un platillo volador, iniciando así la polémica entre los testigos y el ejército que posteriormente desestimó el primer reporte, dando a entender que se trataba de un globo aerostático.

Los habitantes de Roswell no creyeron este informe y lo hicieron público. Incluso surgieron testimonios de personas que no sólo vieron a la nave caer, sino también de camiones que remolcaba dicho aparato hacia un lugar desconocido. Estas afirmaciones confirmaron los avistamientos reportados días antes del incidente en Roswell, cuando el piloto civil Kenneth Arnold y parte de la tripulación de un vuelo de United Airlines avistaron también platillos voladores. El primero lo hizo en las cercanías del Monte Rainier, en la misma capital de Estados Unidos.

En las cercanías de Roswell, en Corona, estado de Nuevo México, el 3 de julio de 1947 un objeto desconocido explota produciendo extraños escombros en una finca rural propiedad de Mac Brazel, el área es inspeccionada días después por militares de la Base Roswell y mas tarde bloqueada, el Coronel William Blanchard participa a la prensa del hallazgo de un platillo volante; pocas horas después cuando ya la noticia ha trascendido internacionalmente, un desmentido oficial es emitido desde la comandancia de Fort Worth exhibiendo otros restos e identificándolos como pertenecientes a un globo metereológico.

Entretanto nuevos hechos se suceden bajo secreto militar; horas mas tarde son descubiertos mas restos de la nave y su tripulación, un funcionario federal y varios civiles se convierten en incómodos testigos. Los nuevos escombros y los cadáveres son llevados finalmente al Hospital Militar de Roswell y de ahi mas tarde por avión a la Base de Forth Worth y luego a Dayton, Ohio para ser sometidos a exámenes que eventualmente incluirían sus autopsias. En Roswell durante el depósito transitorio y reconocimiento de los cadáveres otros civiles entre ellos un proveedor de servicios fúnebres y una enfermera de la base han sido involuntarios testigos de los hechos y se verán comprometidos por la inteligencia militar. 
Décadas mas tarde el oficial de inteligencia Jesse Marcel, subordinado de Blanchard, revelara la verdad de los hechos. Las noticias sobre el suceso son reproducidas por los principales diarios del mundo.

El día 3 de julio , pocas horas antes de los sucesos de Roswell un avión C-54 del Ejercito de los EE.UU. que ha partido en un vuelo nocturno desde las islas Bermudas con destino a Miami desaparece sobre el océano. La amplia búsqueda que inician horas más tarde unidades militares y guardacostas no arrojará resultados postivos y una semana mas tarde la nave y su tripulación serán dadas por perdidas.

Un mes antes otro avión C-54 militar se ha perdido misteriosamente en la zona de Mount Rainier y las autoridades han ofrecido una recompensa de 5,000 dólares a quienes puedan aportar información sobre la nave. Kenneth Arnold quien se ha dedicado a esa búsqueda además de no poder resolver el enigma ha abierto las puertas a otro aún más grande.

  La historia del platillo accidentado habría permanecido ignorada de no haber sido por una conversación casual entre el físico nuclear Stanton Friedman y el director de una televisión de Luisiana. Un día de 1978, mientras esperaba para ser entrevistado acerca de sus trabajos sobre ovnis, Friedman entabló conversación con el director de la emisora, quien le dijo que debía hablar con un hombre llamado Jesse Marcel (Foto de la Izquierda). "Cuando estuvo en el Ejército, Marcel llegó a tocar fragmentos de uno de esos platillos voladores. Ahora vive en Houma, Luisiana." 
Portada del Roswell Daily Record, con la primera información de captura de un ovni, ofrecida por el Coronel William Blanchard de la base RAAF. Posteriormente se cambió la versión por la de un globo metereológico. 
Los restos estaban en un círculo de casi tres Km. de diámetro. Las autoridades recuperaron todos los restos.

El ufólogo William Moore, que colaboraba con Friedman, obtuvo el relato de un testigo que daba un marco temporal a los acontecimientos. En el primer número de Flying Saucer Review, la presentadora de televisión Hughie Green declaraba que, cerca de Filadelfia, escuchó en la radio del coche que el Ejército había recuperado un ovni. Trató de averiguar algo más sobre el caso, pero no lo consiguió. Aunque no fuera mucho, tenía una fecha: finales de junio o principios de julio de 1947 . 
Haut, el oficial de prensa que había dado a conocer la historia, aún vivía en Roswell, y gracias a su anuario se pudo localizar a otros testigos y obtener detalles del suceso. En 1986, Friedman y Moore ya habían entrevistado a 92 personas y publicado seis artículos. Friedman convenció a los productores de Misterios Sin Resolver de la conveniencia de emitir un reportaje sobre Roswell en su programa en la NBC-TV. En agosto de 1989, mientras filmaban en Roswell, Friedman conoció a Glenn Dennis, antiguo trabajador de la Funeraria Ballard, que prestaba sus servicios a la base aérea. Por primera vez, Glenn mencionó las anomalías habidas en el hospital de la base en el verano de 1947. No sólo fue consultado sobre la manera de tratar "cuerpos pequeños", sino que fue expulsado por la fuerza del hospital en su siguiente visita.

Últimas noticias del caso Roswell

Había pasado más de medio siglo desde la última vez que vio aquellos símbolos tan especiales. El Doctor Jesse A. Marcel, Jr. Era entonces un niño de once años. Una noche de julio de 1947 su padre, el mayor Jesse A. Marcel, le despertó para mostrarle las piezas de una extraña nave que se había estrellado cerca de Roswell. 
Fue entonces cuando el pequeño Jesse descubrió entre las piezas aquellos símbolos que se asemejaban a los jeroglíficos de los antiguos egipcios.

Ahora, 51 años más tarde, sentado frente a la pantalla de su ordenador en su casa de Helena, Montana, donde trabaja como médico en el Hospital de Veteranos, contempla de nuevo aquellos misteriosos símbolos con extraordinaria claridad.

El trabajo de dos oficiales retirados de la Fuerza Aérea había posibilitado el milagro (ver KARMA 7 nº295). George Filer (Mayor retirado de la USAF) y Ronald S.Regehr, director asociado de la MUFON (Mutual UFO Network) e ingeniero espacial, habían efectuado una ampliación digital de las fotografías efectuadas por James Bond Johnson, el fotógrafo del Fort Worth Star-Telegram, en 1947.

Hace años que se rumoreaba que los restos repartidos por el suelo de la oficina del General Ramey eran los restos reales del objeto y no de los de un globo sonda. Así lo creía J.Antonio Huneeus, coordinador internacional de la MUFON al contárnoslo en diciembre en 1991 a Javier Sierra y a mí en el transcurso de un viaje.

Igualmente, el general Dubose lo tenía muy claro cuando fue entrevistado por el investigador norteamericano Jaime Shandera. Cuando le pidió que describiera los detalles de la sesión fotográfica en la oficina de Ramey, Dubose realizó las siguientes afirmaciones:

SHANDERA: J. Bond Hohnson, reportero del Fort Worth-Star Telegram, ha declarado que cuando él preguntó al general Ramey qué eran aquellos restos, Ramey le dijo que no lo sabía. Usted estaba presente en aquella habitación en aquella hora. Además, la Asociación de prensa (Associated Press) ha presentado una historia indicando que el general Ramey no sabía qué eran los restos cuando habló a (jefe de personal del cuerpo de aire) general (Hoyt) Vandenberg en Washington".

DUBOSE: "Bien, esto es cierto. Ninguno de nosotros sabía lo que era."

SHANDERA: "Hay dos investigadores (Don Schmitt y Kevin Randle) que están diciendo que los restos de la oficina de Ramey habían sido cambiados y que sus hombres (de usted) tenían allí un globo meteorológico."

DUBOSE: ¡Oh, macho! El material nunca fue cambiado.

SHANDERA: "Así que usted está diciendo que el material de la oficina del general Ramey era de hecho los restos traidos de Roswell?"

DUBOSE: "Absolutamente correcto."

SHANDERA: "Así que usted ni nadie más cambió el material para encubrir la historia. "

DUBOSE: "Nunca cambiamos nada. Estábamos bajo las órdenes de Washington para examinar aquel material. No hubiéramos cambiado nada. Nosotros éramos West Pointers... nunca hubiéramos hecho eso."

SHANDERA: "Pero el general Ramey sacó un historia encubierta acerca de que era un mecanismo meteorológico."

DUBOSE: "Sí. Teníamos órdenes de quitarnos a la prensa de encima – cosas que estaban fuera de nuestra mano."

Las memorias de los testigos pueden débilmente abarcar algo más de medio siglo. Pero ahora parece que el general de West Pointer Dubose recordaba con mucha precisión aquel día de julio de 1947. Sin embargo, realzadas digitalmente, las ampliaciones de las fotos tomadas por el reportero gráfico de 21 años aportan información incluso más convincente. Los resto del accidente de Roswell fotografiados en la oficina de Ramey son de hecho genuinos.

La confirmación sin embargo, llegaría mucho más tarde. James Bond Johnson declaró el pasado mes de junio que mientras esperaba la llegada del general Ramey en su oficina, el 8 de julio de 1947, advirtió la presencia de los restos que habían sido transportados desde Roswell; "estaban todavía envueltos". ¿Fueron, por tanto, los verdaderos restos? Todo indica que sí. "Justo uno de los paquetes –añade- estaba abierto parcialmente. Algunos, todavía cerrados, estaban repartidos alrededor de la oficina.

Mientras el Coronel Dubose fue a buscar al general, me dejaron solo. Esto me dio la oportunidad de desenvolver más y fotografiar alguna de las piezas de los restos.

Cuándo el general entró en la habitación yo le enseñé el impreso telegrafiado. Lo leyó con interés. Entonces le tomé un par de instantáneas con su sombrero en la oficina, examinando los restos. Entonces le pedí al Coronel Dubose que se acercara a él para tomar un par de fotografías. Estaba desesperado por tomar un buen disparo".

Johnson también describió un fuerte olor a quemado que, al parecer, procedía de aquellos restos.

Cuando fue interrogado Marcel, en 1979, describió las inusuales marcas en las viguetas (en forma de I) como una especie de "escritura china... nada a lo que pudieras encontrar un sentido". En su entrevista Marcel declaró que "ellos me tomaron una foto apoyado en el suelo con algunos de los restos menos interesantes... piezas del material que verdaderamente nosotros habíamos encontrado". Marcel dijo que los restos estaban desparramados sobre una milla cuadrada de un rancho cercano a Roswell. "Era algo que debió de haber explotado sobre la tierra y caído... se desparramó todo."

Ahora las superampliaciones obtenidas sobre los negativos originales de las fotografías muestran claramente los extraños escombros metálicos tal y como fueron descritos por los testigos. Las instantáneas estaban depositadas en la librería central de la Universidad de Texas, en Arlington, en la sección de colecciones especiales. 
  
 

RECUADRO 1:

ROSWELL: EL ENCUBRIMIENTO.

1 La versión mantenida hasta hoy dice que el Coronel William Blanckard anunció la captura del objeto a través del Daily Roswell Record.

2 El general Ramey, tras conocer la noticia, urde una dramática trampa. Envía los restos reales del OVNI a Wright Field para su estudio y ordena quemar un globo meteorológico.

3 Los restos del globo son enviados al cuartel general de la 8ªFuerza Aérea en Fort Worth y dispuesto en el despacho de Ramey para ser fotografiado.

4 Johnson fue seleccionado y enviado para tomar las instantáneas sin saber qué eran aquellos restos.

5 Más tarde, aquel día, Ramey citó a un meteorólogo, el oficial Warrant Irving Newton y le dio instrucciones para acordar que aquellos restos formaban parte de un globo.

RECUADRO 2:

NUEVOS DATOS SOBRE EL FRAUDE DE LA AUTOPSIA

Philip Mantle

El 30 de marzo de 1998 yo recibí un e-mail titulado simplemente ‘Blowing The Whistle-Roswell’ (soplando el silbato-Roswell) procedente de alguien llamado K---G---. El mensaje simplemente decía: "OK. Yo sé algo sobre la película de Santilli, yo puedo identificarla sin una duda... Llámame. K--- G------.

Pasó un tiempo antes de que consiguiera el teléfono de KG y él siguió explicándome una fascinante historia, pero sin confirmación. De nuevo entrevisté a KG el 11/6/98, esta vez grabé la conversación.

PM: ¿Tiene usted alguna objeción a que se grabe esta conversación Keith?

KG: Yo no Philip, por supuesto. 
PM: ¿Le importa si la publico?

KG: No me importanta si la publica.

PM: De acuerdo. Bien, su primer e-mail fue el 30 de marzo de 1998.

KG: Ciertamente, así fue.

PM: Y, usted decía que tenía información sobre la película de Roswell.

KG: Ciertamente.

PM: Primero usted puede darnos un poco de información de sus conocimientos y entonces le preguntaré alguna cuestión.

KG: OK, mi conocimiento es ante todo, bien ciertamente por lo ocurrido hasta hace unos 5 años, era un programador de videojuegos, entonces empecé a trabajar para una compañía en Milton Keynes, donde ahora vivo. Ellos eran una compañía de diseño de hardware. Yo hasta fui eventualmente parte del equipo de dirección, y fue durante el periode de trabajo allí que , con un contacto de negocios que yo empecé a conocer a la gente de la que nosotros vamos a hablar.

PM: OK. Ahora como yo dije en su primer e-mail usted me pidió que le diera a usted un todo, lo cual yo hice, al tiempo que usted me contó que tenía información sobre la película de Santilli. ¿Podría usted contarnos qué información tiene, por favor K?

KG: OK. Básicamente, yo tenía una asociación, yo tenía un colega, que tenía una compañía audovisual, haciendo, al tiempo que ellos estaban haciendo muchos vídeo karaoke par la tercera fiesta de los editores, y bandas sonoras para películas de niños y esa clase de cosas. Yo realmente primero di con la compañía como programador de juegos y de hecho los contraté para que me proveyeran de música para algunos vídeojuegos en los que yo estaba trabajando.

Yo justo intentaba pensar en la historia, acontecimientos citados. Yo los había conocido muy bien, gasté mucho tiempo trabajando en sus estudios con ellos mientras nosotros trabajábamos con diferentes ideas para el tema de las sintonías para los juegos y los efectos de sonido y así sucesivamente. Así yo diría, la mayoría del personal que yo conocí y tuve una muy buena amistad con los propietarios de la compañía. Durante algún tiempo, más o menos hace un año y medio, yo fui a visitar esta compañía, yo no los había visto hacía un tiempo, esto fue todo, era sólo una visita social, justo entrar un momento para ver como estaban todos, y, mientras yo estaba allí sonó el teléfono y la secretaria pasó la llamada al tipo con el que yo estaba, el propietario de la empresa, quien tuvo una conversación telefónica con Ray Santilli. Cuando la conversación telefónica terminó, le dije a mi colega "the Ray Santilli". Él dijo, bien, ¿qué quieres decir con "the Ray Santilli"?. Yo le expliqué lo de la película de Roswell. Con lo que mi colega de hecho casi se moría de la risa, quiero decir que él casi se había caído de su silla, pienso, había dado una oportunidad, y él dijo tú no te das cuenta de lo que nosotros hicimos. Y yo dije bien, espera, no, no, no. Él dijo, no, nosotros lo hicimos, ¿no reconoces a Elliot? Y yo dije bien, no, francamente yo no reconocía a nadie. Y entonces él dijo, tú sabes, nosotros lo hicimos, era Elliot. Amblings siguió, prosiguió, y finalmente me llevó a un estudio y me mostró una cinta de vídeo que yo no reconocí como siendo la cinta de Roswell, y me mostró alguna película, pero era bastante claro que yo podría ver que el principal protagonista era Elliot, quien era uno de los ingenieros de sonido de allí, pero esto no es lo que yo reconocí en la película de Roswell. Y entonces yo no estaba, en ese tiempo, particularmente impresionado, yo justo pensaba bien quizá él pensaba que había hecho algo, pero que no era la Santilli, ciertamente no era la película de Santilli. Y él me dio una copio del vídeo casssette que ellos habían hecho pero por alguna razón nunca habían publicado, y yo me sentí bastante feliz. Una noche yo estaba sentado aquí, cuando tuvo e primer contacto con usted, Phil.

PM: Fue el 30 de marzo. 
KG: El 30 de marzo.

PM: Sí.

KG: Yo estaba sentado en mi ofician en casa, navegando en Internet, y sin tener una real o planeada razón, tecleé Roswell in Yahoo para realizar una búsqueda, justo para ver, tú sabes, lo último, lo que la gente piensa sobre la película de Roswell. Y encontré una página que era una página web, donde ellos estaban analizando el "tent footage". Ahora yo me había dado cuenta que había, yo nunca había seguido de cerca la historia lo suficiente para saber que había diferentes fragmentos de la película y diferentes piezas de la llamada película de Roswell, y ellos tenían una especie de página web analizando la película de Roswell y la secuencia de la tienda de campaña, y yo claramente identifiqué ésta con el vídeo que había visto.

En unos 10 minutos yo estaba escaleras abajo hacia mi videoteca intentando encontrar el vídeocassette que me habían dado, y comparar frame a frame con la copia que yo tenía la cual mostraba claramente a Elliot el ingeniero de sonido con las páginas de Internet y seguro suficiente la "tent footage" era la misma película que pretendía haber sido hecho por mis colegas, y era indisputable que, aquel era Elliot. Yo vi la película paso a paso de nuevo y sin una sombra de duda era definitivamente Elliot y definitivamete comparado con la páginas de internet resultaba ser el ¿¿¿¿¿tent footage.

PM: Sí.

KG: En ese punto, yo pensé que debía informar a alguien sobre aquello, y justo encontré unas cuantas claves envueltas en la investigación Roswell provenient4es del Reino Unido y les envié e-mail.

PM: OK, el nombre de la compañía es ---

KG: ---

PM: O es --- 
KG: No, -

PM: ---

KG: -, de hecho significa A--- y K--- que son los nombres de los dos propietarios.

PM: Correcto. 
KG: Y ellos cesaron la actividad comercial a principios de este año.

PM: Y es uno de los propietarios un tipo que responde al nombre de K--- B---.

KG: K--- B---, sí, eso es B---.

PM: OK, cómo sabe usted sobre la película Roswell en sí misma y hace la conexión con Santilli.

KG: Solamente desde el original de Channel 4 y las películas de las televisiones Fox, las cuales yo vi, yo suelo viajar mucho a América y vi el programa de la Fox y la del Channel 4. Y justo continué pero sin demasiado interés, yo no era lo que se podría decir un ufólogo. Pero usted sabe, era algo que justo estaba allí y puedes comprobarlo ahora y de nuevo y ver lo que seguía, pero obviamente en aquellos programas ellos entrevistan a Santilli, era justo uno de aquellos nombres que cuando yo lo escuchaba, cuando yo estaba en ---, era justo una de aquellas cosas que retorcía los timbres de las alarmas, ¿¿¿¿¿¿hang on, Ray’s in touch, Santilli, there’s a name I know.

PM: Hicieron sus colegas en ---- cuando usted estaba en su oficina y Santilli telefoneó, le dieron a usted alguna información sobre sus tratos con Santilli y la venta de la película a él o algo de esa naturaleza?

KG: Creo que la película fue hecha básicametne por otra compañía. Ellos estaban haciendo un video llamado,..., algo a hacer con la web, "Beyond the Web"?

PM: ¿"Penetrating the Web" (Introduciéndose en la Web)?

KG: Penetrating the Web. Fue la parte segunda o algo, y ellos estaban poniendo este vídeo junto para ellos. Ellos, ahora esto es como yo lo entendí, ellos habían mostrado el ¿¿¿footage??? que habían hecho a Ray Santilli al cual propósito Ray Santilli (tried to but it, acquire it, whatever). El resultado de esto fue ese "Penetrating the Web" que nunca fue publicado en el Reino Unido, al tiempo fue hecho, y de hecho en la copia que yo tenúia, adelantaba todo por un año o así, Ray Santilli había entonces usado esto como parte de su colección Roswell y haía tenido sumas de dinero pasando por sus manos para hacer que esto no fuera de hecho publicado como Penetrating The Web, en su original horario de publicación.

PM: Correcto, bien Penetrating The Web fue publicado.

KG: Yo no tenía ni idea de que había sido publicada aquí, yo sabía que lo había sido en Italia.

PM: Ha sido publicada en el Reino Unido, porque yo tengo una copia.

KG: correcto, OK. 
PM: El caballero que lo hizo...

KG: B--- B---.

PM: B--- B---, ¿usted conoce a B---?

KG: No tengo ni idea, yo no sabría de él por Adam.

PM: Él nos explicó que lo había comprado de una tercera fiesta???, pero no sabría quien. Así usted está diciendo que --- lo hizo especialmete para B---B--- company.

KG: Sin embargo sucedió, pero creo que fue originalmente hecho por B--- B---, yo no podría confirmarlo, pero esto es lo que yo creo.

PM: OK, muy interesante. ¿Quiere añadir alguna información?

KG: No puedo pensar en nada más que yo quisiera añadir, no puedo pensar en nada más realmente.

PM: ¿Tiene todavía una copia del vídeo que le dieron?

KG: No, desafortunadamente. Estoy intentando recuperarlo, se la di a Bob Kravitz, Bob bo...

PM: ¿Kiviat?

KG: Kiviat, sí, él tiene mi copia en este momento. Básicamente así él tuvo una copia de primera generaci-ón y probarçia y conseguiría una clara imagen, ohj, yo digo una priemra generación, una copia original y él puede intentar una película decente que claramente muestre a Elliot.

PM: Sí. Sólo por la grabación, ¿se da cuenta usted de cómo Bob Kiviat se puso en contacto con usted?

KG: Por mediación de usted mismo creo.

PM: Es correcto, sí.

KG: Sí, sí.

PM: Es para el programa de Kiviat de más tarde en este año.

KG: Sí.

PM: Así una vez más usted entiende que esta conversación ha sido grabada.

KG: Sí.

PM: Y usted no tiene objección a que sea publicada por escrito o en Internet u otra forma.

KG: No, no particularmente Phil.

PM: Hay algún detalle de los que me ha explicado que desea que no se ha público, p. e. el nombre de la compañía.

KG: No, yo no tengo ningún problema en absoluto.

PM: Bien, muchas gracias.

KG: Muy bien Phil.

PM: No se vaya, yo voy a apagar la máquina.

ENTREVISTA A GERALD ANDERSON :

El único testigo vivo del caso Roswell se llama Gerald Anderson . Cuando se le realizó la entrevista tenía 53 años. Vive en Springfield, Missouri, Estados UnidosDurante cuarenta años se mantuvo en silencio por “miedo a las represalias” hasta que en 1989 decidió contar la increíble experiencia que había vivido junto a sus padres, su hermano, su tío y su primo.

En 1947 Anderson vivía en Nuevo México , tenía apenas cinco años y medio , y lo que protagonizó le provocó sorpresa y excitación.

Su relato fue sometido a un detector de mentiras y a prueba regresiva bajo hipnosis. Nunca se contradijo . Hoy, después del video donde se mostró la autopista a un supuesto ET, su testimonio arroja nueva luz sobre el sonado caso. A pesar de un bloqueo coronario , y más allá de miedos , silencios y presiones, el recuerdo de Anderson prevalece sobre el olvido. Esta es su verdad... 
  
  
  
 

“Ví un OVNI y cuatro extraterrestres” 
 

El sol es un manto de fuego. El chico siente que el aire caliente le perfora la nariz y lo sofoca. Detesta este clima, aunque sus padres le habían dicho que ya pronto se acostumbraría. Hacía apenas un mes que su familia se había mudado a Alburquerque, Nuevo México. El clima y el entorno social eran mejores en el norte, donde había nacido y crecido, pero su papá era operador de maquinarias de precisión y soñaba con trabajar en Sandia Corporation, la prestigiosa instalación militar y nuclear de Nuevo México. Los ojos del chico ahora buscan sombra en algún lugar de la planicie, pero no la encuentra. 
  
  
  
 

Escucha decir a su padre que apenas son las once de la mañana, pero que el calor debe andar ya por encima de los 45°. De pronto siente una sed irreprimible, pero decide callar. Sabe que no habrá nada que tomar hasta llegar al rancho de unos conocidos de su familia, que viven a treinta minutos en auto de allí. Primero intenta entrenerse tirándoles piedritas a Glenn, su hermano mayor, o cruzando sonrisas de complicidad con su primo Víctor, también mayor y más travieso que él. Después, se dedicó a lo que realmente habían venido a hacer a ese remoto lugar llamado Planicies de San Agustín: buscar  atractivas piedras de colores que su hermano luego cambiaría por cigarrillos, asegurándole una propina y a veces unas pitadas a él. De pronto, sus ojos quedaron atrapados en un objeto que emitía reflejos de luz, como a unos 100 metros de donde estaban.

Su papá y su hermano mayor también lo vieron, pero pensaron que provenía de alguna botella rota de vidrio en la que se reflejaba el Sol. A medida que se acercaban al lugar, la intensidad de la luz era mayor y ahora toda la familia se preguntaba qué era lo que estaban viendo. Cuarenta metros mas adelante, Gerald (Jerry) Anderson, que entonces tenia cinco años y medio, vió algo que alguna vez imaginó de forma similar en alguna revista de historietas o de ciencia ficción: “Nunca supe si mi sorpresa fue mayor que mi excitación (confiesa ahora sentado en el living de su casa en Springfield, estado de Missouri). Lo único que sé es que esa experiencia cambió para siempre mi vida y mis creencias”.

Hoy, a los 60 años, el recuerdo de Anderson de ese incidente está tan vivido como cuando era chico. Por su vida ya pasaron muchas cosas, buenas y malas: vivió 18 años contra su voluntad en Alburquerque, se mudó al norte, se casó y se divorció, fue sheriff en un pequeño pueblo de Missouri, se volvió a casar. Ahora es director de seguridad en la Universidad de Missouri, es un devoto de la iglesia Episcopal, y después de superar un terrible bloqueo coronario que casi le produce un infarto, siente que “nació de nuevo”. Solo que lo que vio en Planicies aquel día lo marcó para toda la vida. “Lo peor es que no podía contarle a nadie mi experiencia ni tampoco olvidarla. La llevé toda la vida simultáneamente como una cruz y un orgullo”, sigue.

Tiene sonrisa franca y mirada transparente. Cuando habla, su voz ronca, emitida desde casi dos metros de estatura, infunde respeto y seguridad. Siempre tuvo claro que su historia es única. Hoy, con su familiares de entonces y otos protagonistas del incidente, ya fallecidos, Gerald Anderson se levanta como el único testigo vivo del caso Roswell. Curiosamente, fue un accidente lo que motivó que su testimonio sea hoy conocido en todo el mundo: en 1989, tras ver en televisión el programa "Misterios de lo desconocido", dedicado al incidente Roswell, Anderson decidió llamar al número que aparecía en pantalla, explicando quién era. Habían pasado poco menos de 45 años de aquel episodio. “Me dí cuenta de que los protagonistas originales ya habían fallecido y los otros testimonios eran de segunda o tercera mano (comenta). Supuse que mi aporte podía ser muy útil para esclarecer la verdad”.

Anderson creyó que ya había llegado la hora de salir de la oscuridad y del silencio, de desafiar las amenazas gubernamentales, de contar la experiencia tal cual la había vivido, sin miedos, presiones ni tapujos. Su testimonio, que se trancribe a continuación, es único y revelador. Un documento histórico. 
  
 

“El primero que dijo algo fue mi primo Víctor. ‘Allí hay algo raro’. Estábamos como a unos cien metros de un objeto plateado y circular que estaba como clavado en ángulo en la tierra. Alrededor del objeto había vegetación quemada, algunos arbustos que todavía ardían, dos o tres árboles que habían sido como cortados en dos, con el tronco aparentemente quemado en la parte superior. ‘Aquí se estrelló algo -dijo papá- No sé si es un dirigible o algo asi’. En esos momentos, ya estábamos como a unos veinte metros del artefacto y allí fue cuando mi hermano gritó: ‘esto es una nave espacial... son marcianos’, entonces empezábamos a enloquecer, caminando, hablando entre nosotros y dando vueltas alrededor del disco. De pronto, sentí mucho miedo. Sobre todo cuando a ví tres criaturas tendidas en el suelo, junto al disco volador. Otra estaba sentada. Dos de los que estaban tirados, directamente no se movían. Tenían como una especie de vendajes por todos lados y uno llevaba incluso su brazo cubierto con esas tiras que parecían de tela. Me acerqué a uno de ellos, que tenía una venda a la altura de la cintura y otra en el hombro.

El que estaba sentado se puso de pie y aparentemente estaba ayudando a los demás con estas vendas que digo. Uno de los que estaba justo al lado suyo respiraba entrecortadamente, de manera inusual. Era obvio que tenía mucho dolor. Los otros dos permanecían inmóviles. El único que se movía, como dije antes, era el que al principio estaba sentado, y al vernos se asustó. Comenzó a retroceder, presa del pánico. Al principio mis familiares y yo solo emitíamos exclamaciones de sorpresa.

El más excitado era mi primo Víctor, que saltaba de un lado al otro, metiéndose por todas partes, entre confundido y temeroso. Mi hermano Glenn estaba mirando el disco y sacó del paso a Víctor, quien estaba metiendo la cabeza por la rajadura que la nave tenía al medio, para sentarse sobre la misma, con una pierna adentro y otra afuera del plato volador. Glenn le pidió que no se acercara tanto, no fuera cosa que el disco explotara.

Luego Glenn lo imitó a Víctor, subiéndose a la rajadura y sentándose al medio, con una pierna afuera y otra dentro del objeto. Yo estaba allí, mirándolos.

Mientras tanto mi papá y Ted estaban arrodillados al lado de la criatura que estaba viva, y Ted trataba de hablarle. La criatura no le respondía.  Cuando alguien se movía, la criatura se espantaba, retrocedía y levantaba sus manos al unísono, como temerosa de que le hicieran daño. Parecía estar bien, aunque había un par de roturas en su uniforme. En cambio, sus compañeros estaban visiblemente heridos, y sus uniformes estaban destrozados. ¡Parecía que venían de una terrible guerra! Sin embargo, no ví nada que se pareciera a sangre. Pero sí observé una caja de metal cerca de la criatura que  estaba con vida.  Dentro de la misma, había ese tipo de tela para vendas, como la que cubría parte de los cuerpos. Creo que era un botiquín de emergencias.

El que respiraba entrecortadamente parecía tener una pierna fracturada o algo así. Los demás no mostraban deformidades o algo parecido. Toqué a una de las criaturas y no se movió. Por la manera en que tenía los ojos, como mirando al vacío, me pareció que estaba muerto. Recuerdo que cuando lo toqué estaba muy frío. Me pregunté por qué no había tapado los cuerpos de sus compañeros. Yo creo que cubrimos a nuestros muertos porque nos da miedo mirarlos. Pensé que esa costumbre tiene sentido aquí, en la Tierra, pero quizás para ellos no.

En un momento pensé que eran muñecos. Había algo que no parecía real en ellos, aunque uno se movía y reaccionaba. Recuerdo haber puesto mi mano contra el disco y noté que su superficie estaba fría, como si adentro estuviera refrigerado. Como estábamos bajo el Sol ardiente, en medio de un desierto, lo normal hubiese sido que el aparato caído tuviese altas temperaturas, pero no.

El área adyacente adonde puse mi mano también estaba muy fría, comparada con otras cercanas. En realidad, alrededor nuestro hacía mucho calor, pero cerca del disco estaba muy frío”. 
  
 

-¿Cuan cerca estaba usted del extraterrestre vivo? 
  
 

-Yo diría que poco menos de un metro. No me acerqué tanto como papá y mi tío. Ellos estaban agachados a su lado. En un momento, mi tío Ted tocó al que estaba vivo en el hombro, como tratando de consolarlo. A esa altura, la criatura ya no retrocedía con temor, con las manos en alto, como antes. 
  
 

-¿Por qué fue usted detrás del disco? 
  
 

-Porque mi hermano Glenn ya estaba allí, En realidad, quería saber que hacía mi hermano, quien estaba metiendo la cabeza tan adentro que hasta se lastimó la cara. También alcancé a ver lo que había adentro. Parecían como componentes electrónicos, de propulsión o algo así . Estaban todos conectados entre si por cables muy delgados que colgaban hacia afuera de la rajadura. Algunos de ellos volaban al viento como si fueran colas de caballo, y tenían luces por todos lados, que también oscilaban y titilaban. Cuando la brisa las movía, parecían ser de fuego.

En el centro de la nave había algo así como jeroglíficos de color rojo, aunque como sellados sobre un fondo marrón. Algunas luces se apagaban y prendían, unas de color verde y otras de ámbar. 
  
 

-¿Eran del mismo color de las luces que colgaban fuera de la rajadura? 
  
 

-Algunas eran de color rojo luminoso, otras brillantes pero más blancuzcas. Algunas, sobre todo las rojas, eran muy brillantes y con intensidad fluctuante, a veces realmente brillosas y otras difusas. Yo nunca llegué a meter tanto la cabeza dentro de la rajadura como mi hermano Glenn, quien me dijo que hacía mucho frío allí. 
  
 

-¿Cuán grande era la rajadura? 
  
 

-Yo diría que de unos tres metros. Comenzaba casi desde la parte más baja del disco e iba casi hasta la cima de la bóveda superior. Estimo que debía tener alrededor de un metro de ancho. La rajadura era elípticamente vertical, como un paréntesis gigantesco. La parte más ancha parecía ser hacia el centro. Lucía como si algo adentro hubiera explotado, abriéndola y doblando su material exterior, dejándole bordes muy filosos. También había un olor muy fuerte, parecido quizás al  alcohol o algo así. Esto fue lo que motivó que mi padre le repitiera a mi hermano mayor que no fumara a riesgo de que explotara todo.

Fue en ese momento que un grupo de cinco estudiantes universitarios y su profesor, el doctor Buskirk (no recuerdo su primer nombre), se acercaron al lugar del hecho. Estaban realizando una excavación arqueológica a pocos kilómetros de allí, pero después de ver la noche anterior lo que creyeron era un meteorito que se había estrellado, se largaron a inspeccionar el área. Al llegar y ver lo mismo que mis familiares y yo, sus reacciones fueron muy similares.

Primero se sorprendieron y luego entraron en shock. Recuerdo que Buskirk le dijo a papá que él hablaba varios idiomas y trató de comunicarse con el extraterrestre, pero sin éxito. Luego, Buskirk intentó entenderse mediante signos, pero también fue en vano. 
  
 

-¿Qué pasó después? 
  
 

-Llegó el ejército y empezó el terror. El que daba las órdenes era un pelirrojo de malos modales, soberbio y omnipotente. Lo acompañaba un soldado negro que ejecutaba todo lo que su superior le pedía. Rodearon todo, apartándonos con la culata de sus fusiles y ordenando que no abriéramos la boca. En pocos minutos aquello parecía una invasión. A papá le dijeron que si hablábamos ese episodio con alguien nos enterrarían vivos en el desierto. Como papá estaba por entrar a trabajar en Sandia corporation, pidió que hiciéramos caso: no quería ensuciar sus antecedentes. Yo dije que me moría de sed y me negaron agua. Nunca lo voy a olvidar. 
  
 

-¿Los echaron del lugar? 
  
 

-Nos ordenaron: -“¡váyanse por allí, no miren para atrás y no abran la boca!”.- Mientras nos íbamos en el auto, vimos cientos de soldados en camiones y a pie, y aviones que habían aterrizado en la ruta. 
  
 

-¿Nunca habló de ésto con nadie? 
  
 

-Únicamente con mi hermano y cuando estábamos solos. A veces, mientras jugaba con mis amigos, también se me escapaba algo. Papá y tío Ted siempre mantuvieron silencio, aunque me consta que cuando se retiró de Sandia, muchos años después del incidente, mi padre se lo contó a un amigo. 
  
 

-¿Alguna vez tuvo sueños o pesadillas con respecto a los ET? 
  
 

-Nunca 
  
 

-¿Por qué dejó pasar tantos años para hablar? 
  
 

-Por temor a las amenazas y a que si contaba algo me tomaran por loco. Pero cuando ví en TV que otros testigos también habían salido al frente, opté por el mismo camino.

No busco fama ni dinero con todo esto. De hecho, después de mi problema coronario, me mudé y solo unos pocos conocidos pueden ubicarme. A esta entrevista accedí porque me lo pidió Staton Friedman, un investigador serio que respeto y admiro porque busca la verdad. 
  
 

-¿Hay alguna corroboración científica de que usted dice la verdad? 
  
 

 -Ya me sometieron dos veces a un detector de mentiras. Además, el psicólogo norteamericano John Carpenter también me hipnotizó varias veces. El resultado fue invariablemente el mismo: mi experiencia existió y es auténtica.  Mi relato no tiene contradicciones. 
  
 

-Obviamente, usted cree que hay vida extraterrestre... 
  
 

-¡Por supuesto! Hay que mirar detenidamente el cielo de noche para darse cuenta de que a la luz del Cosmos todo lo que parece crucial e importante en la Tierra, tiene menos significado y dimensión que la que le damos los terrestres.

Curiosamente, Anderson jamás volvió al lugar de los hechos hasta 1990, o sea 43 años después. Lo hizo como parte de una comitiva de investigación, financiada por el empresario americano Robert Bigelow, junto al especialista Staton Friedman y el psicólogo John Carpenter, quien había realizado ya varias sesiones de hipnosis regresivas con Anderson.

Llegaron a las Planicies de San Agustín en helicóptero. “Anderson saltó tan pronto como tocamos tierra y corrió hacia el lugar donde recordó haber visto el plato volador incrustado y su tripulación de 4 ET (explica Friedman). Su excitación era inocultable y creaba una atmósfera de autenticidad, mientras nos llevaba de un lado al otro, señalando, gesticulando y repitiendo frases textuales de él y sus familiares aquel dia”.

Anderson recordó que en aquella época, en ese lugar solo había planicies, caminos de barro, alguno que otro rancho rústico y un molino de viento. En 1990 todo estaba igual, salvo el agregado, un tanto más al norte, de un grupo de 27 radiotelescopios llamados The Very Large Array, que se extiende a lo largo de unos 20 kilómetros, configurándose conjuntamente en un suerte de letra “Y”, seguramente el radiotelescopio más grande del mundo. Después de observar las reacciones de Anderson en el lugar del hecho, el psicólogo resumió: “No hay fundamentos para dudar de su honestidad ni de sus motivaciones. Además, tanto en el relato que hizo in situ como en los previos que realizó bajo hipnosis durante un año, no hay contradicciones. Estoy convencido de que dice la verdad tal cual la vió y la vivió”.

Caso Roswell & Area 51 
Guardado en Para pensar, Tecnología, Ciencia el April 1, 2007 on 11:06 am ... 
Posteado por admin ... 
Aquí contaremos (otra vez) el ya conocido caso Roswell. Por si alguien no lo conoce , o no sabe mucho acerca de él , aquí vienen unos cuantos paragrafos con cierta información que anda divagada por la red. En vuestro juicio está creer lo que querais ^^;

Ante todo aquí os dejo un enlace con la explicación de la llamada Area 51 , centro de mucho quebraderos de cabeza y “posible” cuna de la tecnología secreta de nuestro mundo . Ya que es nombrada en el caso Roswell , tambien merece su propio conocimiento debido a la cantidad de hisotorias que meran en ella.

Famosa Area 51

Y aquí empezamos con el caso Roswell.

A comienzos julio del año 1947, un granjero de Nuevo México, Mack Brazel, mencionó haber descubierto unos extraños restos dispersos por su rancho cerca de Corona, Nuevo México. 
Se dice que después de que el granjero informara al ayuntamiento, llegaron al lugar algunos militares y recuperaron los restos llevandose estos a la base aérea del ejército en Roswell; se dice que luego los restos fueron enviados a la base aérea de Wright, en Dayton, Ohio, a los laboratorios de investigación aeronáuticos de la USAF.

Algunos comunicados de prensa que inicialmente difundió la USAF sobre Roswell aseguraban que “un disco volador” o “platillo volador” había sido encontrado en un rancho. Aunque luego dijeron que no a esa versión, indicando que el choque era en realidad de “un globo meteorológico de forma hexagonal”. Algunos creyentes de la teoría de la conspiración dicen que la nueva versión de los hechos respondía a la intención del gobierno de los Estados Unidos de desmenti la información de los medios.El incidente o caso Roswell recibió gran atención a nivel nacional en el año 1947, pero cuando la primera versión oficial fue sustituida por lo del globo meteorológico, la noticia cayó en el desinterés de la gente. 
Hasta 1978, el caso Roswell recibió muy poca atención, hasta que los investigadores Ufólogos Stanton T. Friedman y William L. Moore compararon los resultados de una serie de entrevistas que cada uno había llevado a cabo por separado 
Aunque no fue un testigo directo, Edgar Mitchell, afirmó en muchas ocasiones que Roswell fue un verdadero incidente relacionado con extraterrestres, basado en sus contactos de alto nivel dentro del gobierno. “No hay ninguna duda, Roswell es real. He visto los archivos secretos que muestran que el gobierno lo conocía, aunque decidió no mencionarlo”. (Esta información puede ser consultada en Diario Clarín Cinco clásicos de la intriga organizada.)

Un incidente similar que implicó a mucho personal de la USAF en el Reino Unido en 1980, conocido como el incidente Rendlesham, aumentó el interés por el caso Roswell.

Para muchos ufólogos, el caso Roswell es considerado uno de los acontecimientos ufológicos más importantes y con más evidencias y el inicio de los encubrimientos, mientras para los escépticos es solamente el caso más popular. La posición oficial del gobierno de los Estados Unidos, desde 2005, es que nada de naturaleza paranormal o extraterrestre había ocurrido. El informe definitivo de la USAF en cuanto al caso Roswell está disponible, así como la respuesta a dicho informe por parte de ufólogos, que insisten en que el informe es totalmente falso.

Hipótesis de creyentes del caso Roswell

Ufólogos han argumentado que una nave alienígena se estrelló cerca de Roswell y que se recuperaron varios cadáveres de origen extraterrestre. 
  
 

-El gobierno estadounidense está actualmente en posesión de tecnología alienígena. Estos son los motivos del gobierno para ocultar información son evidentes gracias a esta teoría.

La información de las entrevistas de Moore y Friedman

Moore y Friedman entrevistaron a Lydia Sleppy, que trabajó en una emisora de radio de Albuquerque, Nuevo México, en 1947, y al comandante de la USAF Jesse A. Marcel, el principal responsable de la fuerza aérea en Roswell en 1947. Sleppy denunció que el FBI había censurado su noticia del “disco volador estrellado con unos cadáveres” después de que un reportero de una radio de Roswell la hubiese llamado contando la historia.

Le ordenaron enviar los restos recuperados a la base de Wright, haciendo escala en Fort Worth, Texas, para ver al general de brigada Roger Ramey, el jefe de la 8º Fuerza Aérea del ejército. Marcel añadió que la explicación del globo meteorológico fue inventada luego por el general Ramey, y que era una tapadera.

Uno de los relatos más creíbles en cuanto al incidente Roswell provino del General retirado la USAF Arthur Exon, tal como relató a los ufólogos Kevin Randle y Donald Schmitt. En el año 1947, Exon fue trasladado a la base aérea de Wright-Patterson. Un poco después de que salieran a la luz los datos sobre el incidente, Exon mencionó que el material hallado había sido transportado a Wright-Patterson. Aunque era muy fino y ligero, Exon mencionó que el metal no podía ser doblado, abollado o quemado. Exon declaró rotundamente que “Roswell era la recuperación de un artefacto espacial”. 
  
 

Para tener el acceso a información secreta del gobierno estadounidense, hay que tener tanto la categoría apropiada para acceder a los documentos secretos como una necesidad justificada de conocer la información.

Otro general retirado de la USAF que habló sobre Roswell era Thomas J. Dubose. En 1947 era coronel y jefe de personal del general Ramey. Tal acontecimiento implicó el envío de los restos de Roswell a Washington D.C., haciendo escala en Fort Worth. Dubose también confirmó las palabras del comandante Marcel de que la explicación del globo meteorológico inventada por el general Ramey era una tapadera para esquivar a la prensa.

Hay otros testimonios importantes en el caso Roswell. Como el del capitán Oliver Henderson, un piloto de Roswell, habló a su familia y amigos del envío de los restos de un platillo volador a la base de Wright y de los pequeños cuerpos hallados. Lewis Rickett, miembro de la Inteligencia del ejército en la base de Roswell, confirmó que los restos metálicos eran sumamente anómalos y que los militares participaron en una operación secreta de recuperación en el rancho Brazel. Bill Brazel junior, el hijo de Mack Brazel, afirmó la información del comandante por separado corroborando además las explicaciones de Marcel sobre los restos extraños. Rickett y Brazel hijo describieron un surco en el terreno debido a un impacto aéreo. Brazel hijo también mencionó que los militares retuvieron a su padre en la base, afirmación corroborada por el comandante Edwin Easley antes de que muriera. Cuando fue le preguntaron por los detalles del caso, Easley mencionó que había jurado no hablar sobre lo que había pasado. 
  
 

Inconsistencias sobre la hipótesis de los Maniquíes

En el año 1997 investigadores de la Fuerza Aérea añadieron que los “supuestos” cuerpos extraterrestres eran en realidad maniquíes utilizados en pruebas durante los años 50 y 60.

¿Por qué decidió la USAF añadir la ridiculizada “teoría de los maniquies” al primer informe de Roswell? El informe inicial ignoró deliberadamente la cuestión de los cuerpos, y hay especulaciones que la USAF trató entonces de volver con la explicación de los cuerpos bajo la presión de Clinton. Se sabe que el presidente Bill Clinton tuvo un gran interés por Roswell. 
  
 

El video de la supuesta autopsia extraterrestre

Artículo principal: video de la supuesta autopsia extraterrestre 
  
 

Video de la autopsia a un extraterrestre, Area 51, 1955.

Otro episodio del caso Roswell ocurrió en 1995 cuando Ray Santilli, un productor británico, hizo un vídeo que muestra la autopsia de uno de los “supuestos” alienígenas hallados tras el incidente. Los escépticos argumentan que estas imágenes mostraban procedimientos quirúrgicos poco convencionales por parte de los presuntos cirujanos, y por esta razón -y muchas otras- la filmación se considera un fraude dentro y fuera de la comunidad ufológica. Sin embargo, según los partidarios de la veracidad del video, no habría pruebas para demostrar que estas imágenes sean totalmente falsas. La grabación de la autopsia también tiene ciertos elementos que hacen posible que de verdad fuera filmada en 1947. Generalmente, la película se considera o bien un fraude de Santilli, o una verdadera filmación de 1947 que, por cualquier motivo, muestra la autopsia de un maniquí de goma o quizá un pequeño cuerpo humano. En 2006 Santilli reconoció que dicha filmación fue un fraude, por lo que fue llevado a juicio.

Inconsistencias sobre el Globo espía y el proyecto Mogul

Con la presión de una investigación del Congreso sobre contabilidad, iniciada por el miembro del Congreso de Nuevo México Steven Schiff, la Fuerza Aérea declaró en 1994 que el choque fue en realidad el de un globo espía perdido lanzado desde cerca de Alamogordo, NM, y así el “caso Roswell” fue oficialmente cerrado. 
  
 

El día siguiente al comunicado de prensa en la base de Roswell, se organizó un falso lanzamiento de un globo Mogul para la prensa en Alamogordo, con el objetivo de intentar explicar tanto los acontecimientos de Roswell como la reciente oleada a escala nacional de platillos voladores. 
  
 

Hipótesis escépticas

Pero si esto no era un platillo volante, ¿a qué se deben los informes iniciales hablando de ovnis y el secretismo del gobierno? Aquí están algunas explicaciones propuestas por el escéptico Karl T. Pflock en su libro Roswell: Inconvenient Facts and the Will to Believe. 
  
 

-El informe inicial del incidente fue en realidad un fraude creado por un oficial que sufrió un ataque de orgullo y quiso crear a su manera una gran historia, que explicaría el número creciente de avistamientos ovni.

-Que lo que se estrelló en el desierto era un globo con un sofisticado equipo, y este globo era un proyecto secreto, concretamente el Proyecto Mogul.

-Varios años más tarde, un avión de abastecimiento se estrelló cerca de Roswell y los cuerpos de la tripulación fueron recuperados. Pflock sugiere que este accidente se mezcló con las informaciones posteriores en la imaginación de algunos testigos, de modo que sirvió como base para las conspiraciones. 
  
 

Teoría del Proyecto Mogul. Artículo principal: Proyecto Mogul

Casi todos los que niegan cualquier explicación ufológica creen en la segunda teoría, según la cual los restos eran los de un globo de observación usado en el Proyecto Mogul, una iniciativa de alto secreto para examinar la actividad nuclear de la Unión Soviética. Algunos defensores de esta teoría dicen que los globos utilizados en el Proyecto Mogul eran poco convencionales y podrían no haber vuelto a aparecer. Sin embargo, eran globos normales a ojos de los observadores, y el proyecto en sí mismo era tan secreto que era prácticamente desconocido fuera de las altas esferas de gobierno de los EEUU. 
  
 

La causa en contra, es el hecho de que sólo el objetivo del Proyecto Mogul estaba clasificado, pero los componentes principales no lo estaban, eran en apariencia globos meteorológicos normales y corrientes, con unos componentes que no hubiesen parecido raros a nadie. Todo esto no coincide con las informaciones de restos extraños, muy fuertes y además resistentes al calor relatadas por muchos testigos, como Marcel, Rickett, Brazel jr. y Exon. 
  
 

La información del Proyecto Mogul también afirman que los militares desconocían si había más gente que pudiera haber tropezado con otros globos que se hubieran caído, ya que los componentes no eran secretos y nada podría hacer pensar en un objetivo secreto adicional de estos globos. 
  
 

Informes desclasificados

Pese a que muchos ufólogos continúan afirmando hipótesis que conducen a que el incidente Roswell implicaba a seres de otro mundo, recientes investigaciones coinciden con una denuncia por parte de prisioneros de guerra japoneses, una historia macabra que se ocultó por años. 
  
 

Gracias a la publicación de material secreto sobre el uso que se daba a los prisioneros de guerra, se añadió una nueva hipótesis para explicar el suceso, que de ser cierta revelaría verdaderos horrores del incidente Roswell.

El gobierno de los Estados Unidos había hecho experimentos con globos metereológicos como instrumento para infiltrar líneas enemigas e intentar la posibilidad de arrojar bombas atómicas desde la estratosfera (Proyecto Mogul). Estos experimentos se llevaron a cabo durante el fin de la segunda guerra mundial, y se utilizaban prisioneros de guerra para dichos experimentos.

En el caso de los globos metereológicos del Proyecto Mogul, se trataba de prisioneros de guerra japoneses, y fueron seleccionados los más pequeños para que pudieran entrar en la canasta especialmente diseñada para este propósito.

El incidente de Roswell no sería el único en este proyecto, pero fue el único que alcanzó repercusión pública debido a la cantidad de testigos civiles.

El encubrimiento del incidente se llevó a cabo para no revelar los horrores de la post-guerra al usar prisioneros de guerra para dichos experimentos, y al mismo tiempo la necesidad de ocultar una nueva tecnología que permitía burlar radares convencionales (Tecnología Stealth).

Cabe recordar el interés del caso por parte del entonces presidente Einsenhower, el cual se presenta en la base aérea de Roswell poco después del incidente y al cual no se le brinda ninguna información. Este hecho alimenta la teoría de la conspiración por parte de militares para ocultar la verdad a los civiles. 
  
 

Posible misíl nuclear

Hay también especulaciones que afirman que el incidente Roswell fue la consecuencia de un misil nuclear extraviado. En una versión de esta teoría, Marcel, un funcionario de la inteligencia, era responsable del comunicado de prensa inicial que hablaba de que “un platillo volante” había realizado un aterrizaje forzoso. Algunos han propuesto que Marcel inventó la tapadera del accidente ovni, antes que admitir que el ejército había perdido un arma nuclear.

Los hechos no apoyan esta teoría. No hay ningún accidente nuclear conocido a partir de este período, a pesar de que unas cuantas docenas de este tipo de incidentes fueran desclasificadas. Tampoco tiene ningún sentido que los militares fuesen completamente inconscientes de perder un arma nuclear hasta que un granjero les avisara. Por otra parte, en aquel entonces EEUU aún no tenía armas nucleares en su arsenal. debido a ello muchos escépticos igualmente descartan esta teoría.

Más ocultamientos

Igualmente existen escépticos que han indicado que aunque no presentan una validez real las supuestas pruebas directas sobre un ovni; sin embargo, tampoco se presentarían muy sólidas las pruebas sobre el Proyecto Mogul y su relación con el incidente Roswell.

 Acontecimientos recientes del caso Roswell

-Hace poco se intentó leer el texto de un trozo de papel que sostenía el general Ramey en una foto tomada con el coronel Dubose y los restos de globo. Un investigador llamado David Rudiak, así como algunos otros que examinaron el mensaje, han dicho haber leído varias frases importantes, incluyendo algunas como “las víctimas de los restos”, una referencia al objeto de choque como “el disco” (Rudiak cree que pone “tripulantes del disco”). Este supuesto descubrimiento se cita como prueba de que el incidente Roswell fue en realidad el aterrizaje de una nave espacial alienígena y que unos cuerpos extraterrestres fueron recuperados. Rudiak también reclama haber refutado las especulaciones hechas por algunos partidarios de la hipótesis del globo Mogul que el viento habría hecho estrellarse exactamente en el rancho Brazel. Aunque también hay que tener en consideración que otras personas no han mencionado haber podido leer este texto.

-En 2002, el canal Sci-Fi financió una excavación en el rancho de Brazel con la esperanza de encontrar cualquier resto oculto que los militares no recogieran. Aunque estos resultados hasta ahora hayan sido infructuosos, el equipo arqueológico de la Universidad de Nuevo México verificó una alteración del terreno reciente en el lugar exacto donde algunos testigos afirmaron ver un surco largo debido a un impacto.

-El gobernador Bill Richardson de Nuevo México, que asumió el departamento de energía bajo la presidencia de Clinton, al parecer se interesó por el asunto. En 2004 escribió en The Roswell Dig Diaries que “el misterio que rodea este impacto nunca ha sido suficientemente explicado - ni por investigadores independientes, ni por el gobierno estadounidense”.

-En octubre de 2002 antes de la emisión de su documental sobre Roswell, el canal Sci-Fi dio una rueda de prensa sobre ovnis en Washington. John Podesta, jefe de personal de Clinton, se dio a conocer como miembro de la firma de relaciones públicas contratada por Sci-Fi para intentar conseguir documentos sobre el asunto. Podesta indicó que “ya es hora de que el gobierno desclasifique los documentos oficiales que tienen más de 25 años y así suministrar a los científicos los datos para determinar la verdadera naturaleza de los fenómenos”.

-En febrero de 2005, el canal de televisión ABC emitió un especial ovni presentado por Peter Jennings. Jennings habló del caso Roswell como “un mito sin una sola prueba”. ABC usó la típica explicación de un globo Mogul accidentado. Sin embargo para los partidarios de la hipótesis de la nave extraterrestre, el programa no consideró otras muchas pruebas, como los testimonios de los generales Exon y Dubose o el astronauta Edgar Mitchell. 



 ROSWELL,TESTIMONIO ORAL RECONSTRUIDO :

El incidente Roswell.

En 2007 se cumplieron 60 años desde que comenzara la llamada moderna era OVNI. A pesar del tiempo transcurrido desde entonces, el incidente Roswell, uno de los primeros casos, sigue estando a la cabeza de los de mayor polémica. En este artículo se hace una revisión del mismo, narrando desde sus orígenes hasta su estado en la actualidad.

Los sucesos (basados en la descripción de los testigos).

1947

2 de julio.

Sobre las 21:50 horas, el Sr. y la Sra. Wilmot, que se hallan en ese momento en el porche de su casa en la localidad de Roswell, observan un objeto luminoso de aspecto oval que cruza el cielo a gran velocidad con dirección sureste-noroeste.

2 o 4 de julio.

A la mañana siguiente de haberse producido una gran tormenta eléctrica, en una fecha sin determinar de primeros de julio, William "Mac" Brazel, el capataz del Rancho Foster, situado cerca de Corona, encuentra numerosos restos metálicos esparcidos muy cerca del rancho. Las piezas encontradas se pueden deformar, pero vuelven inmediatamente a su posición inicial.

El dato inexacto de la fecha en la que Brazel halló los restos es debido a las contradicciones de las informaciones que se dieron por aquel entonces, pues según el comunicado emitido el día 8 de julio desde la Base de Roswell, "el objeto volador aterrizó en una hacienda cerca de Roswell en algún momento de la semana pasada". Pero por otro lado, unas informaciones del 9 de julio procedentes del diario Roswell Daily Record apuntan al 14 de junio como la fecha en que Brazel encontró los restos. En este punto, la gran mayoría de los investigadores se decantan por la primera opción.

5 de julio.

Un equipo de arqueólogos dirigido por el Dr. W. Curry Holden observa un extraño aparato estrellado en medio del desierto, a unos 55 Km. al norte de la localidad de Roswell. Después, más personas se personan en el lugar y consiguen ver los cadáveres de unos extraños seres de baja estatura con cuatro dedos en cada mano, y ojos más grandes de lo normal. En ese momento, según las informaciones, un compañero del Dr. Holden telefonea al sheriff para informar del accidente.

Por otra parte, un empleado de las Funerarias Ballard de Roswell, Glen Dennis, recibe dos llamadas desde la Base de Roswell solicitando información sobre la disponibilidad de ataúdes pequeños y los métodos a seguir para la conservación de cuerpos con alto grado de quemaduras.

6 de julio.

William "Mac" Brazel acude a Roswell para informar de lo encontrado al sheriff George Wilcox, quien avisa a la Base de Roswell, desde donde envían un oficial de inteligencia llamado Jesse Marcel, que se persona en la comisaría para examinar los extraños restos. Después, se une a ellos el oficial de contrainteligencia Sheridan Cavitt. Los dos oficiales se dirigen junto a Brazel al Rancho Foster para recoger y examinar los restos que han quedado esparcidos por el terreno. Debido a que empieza a anochecer, se alojan en casa de Brazel y esperan a la mañana siguiente. 
 

A la izquierda, William "Mac" Brazel (fotografía: Mrs. Lorraine Brazel Ferguson) y a la derecha, el sheriff George Wilcox (fotografía: "Roswell Daily Record").

7 de julio.

Durante el rastreo por el rancho, los oficiales encuentran muchas más piezas. Algunas de ellas tienen grabadas unos extraños símbolos. Recogen todos los restos y se retiran cuando cae la noche. Jesse Marcel, de regreso a la Base de Roswell con los restos, decide primero parar por su casa y enseña los restos a su mujer y a su hijo, quienes observan también los extraños símbolos grabados. Debido a esto, el hijo de Jesse Marcel se convertiría posteriormente en uno de los testigos más entrevistados por los investigadores.

Esa misma tarde, comienza una aparente censura a los medios de comunicación en relación al suceso. Así, la emisora KGFL graba una entrevista con Brazel, pero la Comisión Federal de Comunicaciones amenaza a la emisora para que no emita la entrevista. A la emisora KOAT le ocurre algo parecido cuando están transmitiendo el télex que informa de las labores de recuperación de un platillo volante por parte del ejército. En ese momento cesa la transmisión y se recibe en la emisora una impresión que ordena que la noticia no sea transmitida.

8 de julio: primera y segunda explicaciones.

Por la mañana, el diario Roswell Daily Record publica en su portada la información de un comunicado emitido por Walter Haut, el oficial de relaciones públicas de la Base de Roswell, que anuncia la recuperación de un platillo volante a manos de los militares. Esa misma mañana parten de la base dos aviones con los restos; uno hacia la base de Forth Worth (Texas) y otro hacia la base Wright Field (hoy Wright Patterson, en Ohio). 
 

Portada del "Roswell Daily Record" del 8 de julio de 1947.

Pocas horas después, la noticia de la caída de un platillo volante es desmentida desde la base de Forth Worth, donde el General Roger Ramey, el Coronel Thomas Dubose, y Jesse Marcel, posan con los restos de lo que el Mayor Irving Newton identifica sin lugar a dudas como un globo meteorológico con un blanco Rawin. 
 

Jesse Marcel posa con los restos del globo meteorológico en la base de Forth Worth (Texas). (Fotografía: "Fort Worth Star Telegram")

9 de julio.

William "Mac" Brazel es llevado a la Base de Roswell para un interrogatorio. Luego, en las oficinas del Daily Record le hacen detractarse de la primera versión. Así, el diario publica el desmentido de la caída del platillo volante en sus portadas y explica que lo que realmente cayó fue un globo meteorológico. Los militares retienen a Brazel hasta el día 15. 
 

Portada del "Roswell Daily Record" del 9 de julio de 1947.

1978.

Los investigadores conocen el caso y comienzan a investigarlo. Lamentablemente, muchos de los testigos principales han fallecido ya, incluyendo William "Mac" Brazel, quien murió en 1963.

1994.

Febrero

Un congresista por Nuevo México, Steven Schiff, elabora un informe que cuenta con grandes apoyos, además de con las firmas de una treintena de testigos, y logra que la Oficina General de Contaduría inicie una auditoría para buscar en los archivos del Departamento de Defensa cualquier nota relacionada con el caso Roswell y los posibles accidentes de globos, aviones u otros artefactos por aquellas fechas de 1947.

Julio: tercera explicación

El coronel Richard L. Weaver elabora un informe de 23 páginas en el que da una posible explicación para el caso Roswell. Según esta conclusión, lo que se recuperó en 1947 y se silenció, correspondía muy probablemente al tren de globos y sus reflectores radar del vuelo número 4 de un proyecto secreto llamado Mogul, que había sido utilizado para espiar las actividades nucleares de los soviéticos. El informe sería editado en 1995 en una versión ampliada a casi 1.000 páginas, bajo el título de The Roswell Report: Fact versus fiction in the New Mexico Desert.

1995.

Julio

La Oficina General de Contaduría, tras su búsqueda por los archivos, declara que todos los documentos de la Base de Roswell datados entre 1945 y 1949 habían sido destruidos.

1997.

24 de junio: cuarta explicación (y última)

La USAF (Fuerza Aérea de los Estados Unidos), por medio de una rueda de prensa del Coronel John Haynes en el Pentágono, da a conocer la conclusión definitiva respecto al caso Roswell en un informe de 231 páginas elaborado por el Capitán James McAndrew, y titulado The Roswell Report: case closed. En él, se explica que los globos del proyecto Mogul fueron confundidos con una nave por los testigos y que los seres que mucha gente dijo haber visto en 1947 eran producto de una confusión de memoria, pues realmente correspondían a recuerdos de unos maniquíes de prueba que la USAF utilizó para unas pruebas aéreas realizadas entre los años 1953 y 1959. Dichos maniquíes o dummies eran lanzados desde globos para probar los saltos con paracaídas a grandes alturas. Esto, sumado al recuerdo de las víctimas y heridos de unos accidentes aéreos ocurridos en Roswell en 1956 y 1959, era, según la USAF, lo que había ocasionado esa mezcla de falsos recuerdos a los testigos.

2001.

Salen a la luz los análisis realizados por el investigador David Rudiak de una serie de fotografías tomadas el 8 de julio de 1947 en Forth Worth (Texas), en las que aparece el General Roger Ramey junto al Coronel Thomas Dubose mostrando los restos del globo meteorológico. En las fotografías, el General sostiene un papel que ha podido ser ampliado gracias a las modernas técnicas informáticas pudiéndose leer frases como "víctimas del accidente enviadas a Forth Worth", y "en el disco que pilotaban". 
 

Roger Ramey sostiene el polémico papel (señalado con la flecha). Junto a él aparece el Coronel Thomas Dubose. (Fotografía: James Bond Johnson para "Fort Worth Star Telegram")

Los testigos presenciales.

El testimonio del Sr. y la Sra. Wilmot, quienes observaron desde Roswell un objeto luminoso cruzar el cielo el 2 de julio, y que fue relacionado por el Roswell Daily Record con el accidente del aparato y sus supuestos ocupantes, realmente no puede asociarse con seguridad con dicho accidente, ante la falta de más testigos que hubieran observado cómo el aparato se estrellaba, algo que no vieron los Sres. Wilmot, quienes sólo dijeron que el objeto desapareció hacia el noroeste.

Sheridan Cavitt, el oficial de contrainteligencia que acompañó a Marcel en la recogida de los restos en el Rancho Foster, describió el material como "de tipo reflectivo como un papel de estaño, y ciertas varillas finas, como de bambú", apoyando la hipótesis de que lo caído en Roswell era un simple globo meteorológico, tal como mantienen otros como el Mayor Irving Newton. Por otro lado, Jesse Marcel, en sus declaraciones posteriores a los investigadores, sostiene que lo estrellado en Roswell fue realmente una nave extraterrestre. Así, él describió los restos recogidos como "varillas" que "parecían hechas de algo parecido a la madera balsa", además de "una gran cantidad de una sustancia rara parecida al pergamino, de color pardo y extremadamente sólida", y  "pequeñas piezas de un metal parecido a papel de estaño". Respecto a los jeroglíficos que había en las piezas, dijo que "los signos eran de color rosado y púrpura". Es de destacar que en este color rosado de los símbolos coinciden también en sus declaraciones su propio hijo, y la vecina de William "Mac" Brazel, Loretta Proctor.

Sin embargo, muchos aseguran que Jesse Marcel no tiene credibilidad, en base a las investigaciones de Robert Todd, quien tras su búsqueda por los archivos concluyó que Marcel mintió en ciertos aspectos sobre sus logros profesionales, como sus horas de vuelo, o las Medalla Aéreas, datos que exageró y falsificó, lo que indicaría la tendencia a la mentira y exageración del oficial. Algo similar ocurre con Glen Dennis, el empleado de las Funerarias Ballard. Éste afirmó que una amiga suya, enfermera en aquella época en la Base de Roswell, vio los cadáveres de los supuestos extraterrestres. Tras la búsqueda por parte de los investigadores de informaciones sobre dicha enfermera, ésta parece no haber existido nunca.

En cuanto a los testimonios sobre el hallazgo de cadáveres, se cuentan por docenas, aunque existen numerosas versiones en cuanto al número de cadáveres, pues hay quienes dicen que observaron tres cadáveres, otros manifiestan que cuatro, y por último los hay quienes dijeron ver cinco.

El testimonio de Grady Barnett.

Algunos investigadores, como Stanton Friedman y Don Berliner, creen que los OVNIs estrellados en julio de 1947 pudieron ser en realidad dos; uno cerca de Roswell y otro en los Llanos de San Agustín, a 240 kilómetros al oeste del Rancho Foster. Para plantear esta posibilidad, se basan en las informaciones aportadas por el matrimonio Maltais, quienes aseguran que su amigo Grady "Barney" Barnett, un ingeniero de caminos ya fallecido, observó a comienzos de julio de 1947 un disco estrellado y varios cadáveres pertenecientes a extraños seres en los Llanos de San Agustín, cerca de Socorro. Seguidamente, según les narró Barnett a los Maltais, llegó el personal del ejército, que les ordenó abandonar la zona a los presentes y guardar silencio. En la historia de Barnett también aparece el equipo de arqueólogos, a pesar de tratarse de otro lugar situado a varias decenas de kilómetros al oeste del que señalan el grueso de los testigos. Debido a esta aparente contradicción, las versiones publicadas respecto al caso Roswell son diferentes, siendo mayoría las que exponen que el objeto, tras dejar los fragmentos menores en el Rancho Foster, se estrelló a unos 55 Km. al norte de Roswell. Por contra, otras publicaciones escogen el lugar señalado por Barnett como punto del accidente principal, a pesar de la gran cantidad de testigos que lo sitúan más cerca de Roswell. Por su parte, el periodista español Javier Sierra apunta la posibilidad de que Barnett pudiera haber escuchado la historia del accidente de Roswell y haberla contado como una vivencia propia cambiando el lugar de los hechos.

Investigaciones.

Muchos ufólogos han estudiado el incidente Roswell, destacando las investigaciones de Stanton Friedman y Don Berliner, quienes recogieron la historia de Gardy Barnett; Charles Berlitz y William Moore, que recabaron las declaraciones de Jesse Marcel, entre otros; y Kevin Randle y Don Schmitt, que lograron reunir el grueso de los testimonios de las personas que aseguraron ver los cadáveres junto al aparato. En cuanto a ufólogos españoles, es de destacar la aportación de Javier Sierra, quien viajó a Roswell para entrevistar a los testigos.

Hipótesis y conclusión.

La versión de los globos del proyecto Mogul y los maniquíes parece no sostenerse ante varios hechos. Por un lado, resulta muy poco creíble que nadie de la Base de Roswell reconociera a primera vista el material de unos globos. En cuanto a los maniquíes y cadáveres, los análisis de las mencionadas fotografías en las que Ramey sostiene el papel que ha sido ampliado también desechan en gran medida la hipótesis. Y es que, el descubrimiento acerca de dicho papel en el que se habla de "víctimas del accidente" demuestra que algo se ocultó realmente en julio de 1947 por parte de la USAF, ya que según ésta, las víctimas aéreas de la zona que contribuyeron a ocasionar los falsos recuerdos en los testigos eran de la década de los cincuenta, mientras que está fuera de toda duda que las fotografías que han sido analizadas datan del 8 de julio de 1947. Además, es sorprendente que ninguno de los testigos hubiera conservado correctamente esos recuerdos sobre maniquíes y heridos ocurridos en los años cincuenta, en vez de hablar de cadáveres extraños de 1947. En conclusión, y tal como han señalado algunos testigos de Roswell, el año 1947, por lo que significó en la localidad por todo este tema, hubiera sido imposible de confundir con sucesos ocurridos varios años después. 
 

Varios maniquíes o dummies. 
 

Un dummie junto a los oficiales Eugene M. Schwartz (izquierda) y Raymond A. Madson (derecha). (Fotografías: "The Roswell Report: case closed", U.S. Air Force, Washington, D.C., 1997)

Existe una interesante hipótesis, difundida por el investigador español Francisco Máñez, que alude a la posibilidad de que aquellos cadáveres fueran en realidad niños usados en experimentos secretos. Esta versión resulta verdaderamente escalofriante, aunque ignora, entre otras muchas cosas, que los testigos afirmaron que los seres tenían cuatro dedos, y que en la llamada realizada a Glen Dennis (si se ha de creer a éste) desde la Base de Roswell, se le solicitaba información sobre procedimientos para conservar cuerpos con altos grados de quemaduras, algo que pone de manifiesto la importancia de aquellos cadáveres, pues si hubiesen sido cobayas humanos, lo lógico es que se hubiesen desecho de ellos sin necesidad de conservarlos. Además, y en referencia al objeto accidentado en sí, Máñez también propone la posibilidad de que hubiera sido un Fugo japonés, explicando así que los símbolos vistos por los testigos en los fragmentos hallados serían japoneses. Esta última hipótesis explicaría la ocultación llevada a cabo por el ejército norteamericano, pues detrás del secreto se hallarían las experimentaciones llevadas a cabo por la Unidad 731, un grupo japonés que realizó experimentos utilizando a humanos como cobayas durante la II Guerra Mundial, y que habrían sido perdonados y ocultados en los Estados Unidos a cambio de sus conocimientos. Así, ésta sería la terrible verdad que se habría tratado de ocultar. Otros ufólogos como Milton W. Hourcade también apoyan la presencia japonesa en el caso Roswell, alegando que los cadáveres vistos por los testigos podían pertenecer a japoneses inmersos de alguna manera en los posibles experimentos.

Lo que parece claro ante las distintas informaciones procedentes de los testigos, es que el cuerpo mayor del aparato cayó a unos 55 Km. al norte de Roswell (o en los Llanos de San Agustín según algunos investigadores), y que la piezas halladas en el Rancho Foster podían ser restos desprendidos por el aparato mucho antes del accidente. Además, a pesar de que la reconstrucción cronológica de los hechos es muy confusa, todos los indicios parecen indicar que el ejército halló el objeto mayor antes de que Brazel acudiera con los restos a la oficina del sheriff. Ante este dato, la primera explicación oficial que hablaba de la recuperación de un platillo volante, según numerosos ufólogos, podría haber sido emitida con órdenes de centrar la atención en los restos del rancho, para así poder llevar con secreto las maniobras de recuperación que se estarían ejecutando en torno al objeto. Aunque esto no deja de ser una elucubración más para tratar de explicar la incomprensible reacción del personal de la Base de Roswell.

Como conclusión, y a la vista de todos los testigos que los investigadores han podido entrevistar, de los cuales muchos vieron los cadáveres, y después de que al gobierno estadounidense se le haya ido la mano con tanta explicación (no hay que olvidar que los primeros en aceptar la versión del "platillo volante" fueron los propios militares), sólo dos posibilidades parecen ser las correctas ante los indicios de que realmente existieron víctimas en 1947: que lo caído en julio de 1947 fue un auténtico OVNI, o que la causa fue debida a otro gran secreto militar todavía no revelado, como apuntan investigadores como Hourcade o Máñez.

Bibliografía.

Berlitz, Charles & Moore, William L. El incidente. Plaza & Janés, Barcelona, 1981. 
Friedman, Stanton & Berliner, Don. Crash at Corona. Paragon House, Nueva York, 1992. 
Hourcade, Milton W. OVNIs: la agenda secreta. Fundación Anomalía, Santander, 2006. 
Máñez, Francisco. El informe Northrop. Aeronaves terrestres tomadas por extraterrestres. Telegrama, Valencia, 1997. 
McAndrew, James. The Roswell Report: case closed. U.S. Air Force, Washington, D.C., 1997. 
Randle, Kevin & Schmitt, Don. UFO crash at Roswell. Avon Books, Nueva York, 1991. 
Randle, Kevin & Schmitt, Don. The truth about the UFO crash at Roswell. M. Evans & Company, 1994. 
Rudiak, David. Roswell Proof. Wath really happened. http://www.roswellproof.com/ 
Sierra, Javier. Roswell, secreto de estado. Edaf, Madrid, 1995. 
Weaver, Richard L. & McAndrew, James. The Roswell Report: Fact versus fiction in the New Mexico Desert. U.S. Air Force, Washington, D.C., 1995.



 ROSWELL,ENCUBRIMIENTO Y CONSPIRACION :

 ¿CONSPIRACIÓN? 
 

 ¿Qué ocurriría si el próximo presidente estadounidense iniciase su mandato explicando que hace más de medio siglo se decidió que la humanidad no estaba preparada para conocer la presencia de entidades extraterrestres?

 El INICIO DE LA "ERA" DE LOS "PLATILLOS VOLADORES"

Todo comenzó cuando el piloto de la Fuerza Aérea Norteamericana Kennet Arnold volaba su avioneta y divisó una formación de objetos circulares, con un pequeño domo en su parte superior, y se desplazaban a saltos como lo hace un plato arrojado tangencialmente al agua. Era una formación de nueve objetos. A partir de ese incidente se los empezó a llamar "platillos voladores".

 Pero sin duda, lo que más llamó la atención en el mundo fue el famoso caso de Roswell, en Nuevo México. En la primera semana de julio de 1947, un hecho relevante cambió la forma de ser y de pensar de mucha gente. Los restos aparentemente metálicos de un objeto volador habían sido hallados en un campo. Todo hacía pensar en un OVNI estrellado. Los restos habían sido descubiertos por el granjero W. W. Brazel, quien afirmó haber visto un gran resplandor seguido del sonido como el de una explosión, detrás de una colina. Y un hecho inusual que le llamó poderosamente la atención era que su ganado se resistía a cruzar por esa zona. 
 

El mayor del ejército Jess Marcel había sido designado por jefes de la base aérea de Roswell para ir al lugar del incidente y verificar los comentarios. Marcel se encuentra con un campo literalmente sembrado de restos de material como si fueran trozos de papel metalizado. Una vez hecho el relevamiento se retira llevando consigo algunas muestras, las que son presentadas ante las autoridades militares. El material tiene la particularidad de volver a su estado original después de haberlo doblado en varias secciones, comentan, no pudiéndose aseverar la procedencia ni composición química del mismo. Además de los restos, fue encontrado, según oficiales del ejército que sobrevolaban la zona, un objeto metálico en forma de disco, el cual se había estrellado en una colina cercana al campo de Brezel. Según los testimonios, a un lado se encontraban cinco pequeños cuerpos, como si se tratase de niños.

De acuerdo a los relatos, el gobierno tomó conocimiento y ordenó que se transportara al platillo y los cuerpos a los hangares de la base para su posterior estudio. Oficialmente no se informó nada al respecto. La opinión pública nunca supo oficialmente sobre de la existencia del hallazgo, sin embargo estaba el relato de los oficiales, que hasta aseguraron se les habrían practicado autopsias a los cuerpos. Pero los testigos misteriosamente fueron desapareciendo, y no hay pruebas contundentes sobre lo ocurrido.

Después de hacerce público el hecho, el gobierno intentó por todos los medios posibles de desmentir todo, asegurando que los restos no eran de una OVNI sino de un globo meteorológico. Marcel fue obligado a posar ante las cámaras fotográficas de los periodistas y a declarar que los restos eran de un globo. Hasta el mismo granjero desmintió los hechos, posiblemente tras haber recibido una suma de dinero por parte del Gobierno.

Jess Marcel, en total secreto continuó tratando de esclarecer este hecho, aunque su vida corriera peligro, pues bien sabía que no eran de un globo los restos, sino de una "nave espacial extraterrestre".

Jess Marcel murió en 1986 tras una larga enfermedad, pero su tarea no fue en vano; gracias a él muchas personas luchan por desentrañar este hecho que marcó un antes y un después en la era de los platillos voladores. Porque decir que no existen sería egoísta de nuestra parte, y las pruebas que día a día se nos presentan son cada vez más contundentes. Sería aterrador pensar que somos la única especie viviente en el Universo. 
  
 

Existen dos escenarios posibles para el accidente de Roswell. Según el primero, tras desprenderse parte del ovni sobre el rancho Foster, éste fue a caer muy cerca de Roswell. Según el segundo, el objeto cayó en los llanos de San Agustín. El escenario de "Barnett" no concuerda con ninguno de ellos. 
  
 

LA POLÉMICA FOTO DEL ET DE ROSWELL

Un grupo de investigadores ingleses descubrió un viejo film documental en el cual se ve la autopsia de una extraña criatura, presumiblemente un ser extraterrestre. Según afirman sus descubridores, se trata del cadáver de un alienígena rescatado de una nave no identificada que se estrelló en 1947 en Roswell, Estados Unidos. La película estaba en poder de un viejo camarógrafo militar que la filmó a pedido de la fuerza aérea de ese país y fue encontrada por casualidad.

El Pentágono y el FBI siempre rodearon a este episodio de un absoluto silencio. Ahora el increíble film fue difundido por la televisión francesa y por un semanario que se edita en el país. 
  
 

Es uno de los casos más extraños del siglo. También uno de los más perturbados. Si se confirma que una película documental filmada hace cincuenta años en una base militar de los Estados Unidos es auténtica, muchas cosas cambiarán sobre la Tierra. Si lo que se ve allí es cierto, el hombre habrá dejado de ser la máxima criatura de Dios. El pánico que causa esta simple idea es inevitable. Si no estamos solos en el Universo, ¿cuál es nuestro rol en el perfecto orden celestial en que vivimos? Desde hace un tiempo nadie se anima a contestar esa pregunta.

La filmación fue dada a conocer en el mes de mayo de 1995, en una sala de proyección de Londres. Allí tuvo lugar un hecho sorprendente.

Con la presencia de un grupo de sesenta expertos de todo el mundo y un puñado de periodistas - entre los cuales se encontraba una corresponsal de la revista Conozca Más- se exhibió un viejo film militar donde se puede ver con toda claridad la autopsia de una extraña criatura de aspecto humanoide, presumiblemente un ser extraterrestre, rescatado sin vida de una nave desconocida que se habría estrellado el sábado 5 de julio de 1947, a pocos kilómetros de la aislada localidad de Roswell, en los Estados Unidos.

Tres semanas después de la proyección londinense, el 21 de junio por la noche, el canal 1 de la televisión francesa difundió una síntesis de ese film en el programa Odisea de lo extraño, presentado por el periodista Jacques Pradel. Al día siguiente, la revista VSD, que se edita en París, realizó una amplia cobertura del acontecimiento, publicando en la tapa lo que podría ser - como tituló el semanario- "la primera fotografía de un extraterrestre", extraída de un fotograma del programa grabado y difundido por el Canal 1. Las fotos que ilustran esta nota muestran, a modo de ejemplo, el tratamiento que se dio al tema en algunas de la páginas interiores de VSD, que divulgó el acontecimiento en dos ediciones sucesivas.

Debido a este relato exhibido por la televisión francesa, en algunos ámbitos ufológicos de Estados Unidos se comenzó a hablar nuevamente del antiguo episodio llamado "el incidente de Roswell". Según relatos de la época, en el estado de Nuevo México, varios radares civiles y militares, registraron la presencia de un objeto volador no identificado en la noche del martes 1 de julio de 1947. El sábado 5, un pastor de ovejas llamado Mac Brazel, oyó una fuerte explosión cerca de su casa, en la pequeña localidad de Corona, al noroeste de Roswell. Salió a investigar el hecho y pronto localizó los restos de un extraño artefacto. Algunos de los trozos eran de colon metalizado brillante y otros tenían el aspecto de lo que hoy conocemos con el nombre de composite y fibra óptica. El sheriff del condado, George Wilcox, avisó a las autoridades de la base local de la Fuerza Aérea y rápidamente cinco camiones militares cercaron la zona e impidieron todo acceso al lugar, bloqueando las rutas 285 y 42. A la mañana siguiente, el soldado Malvin E. Brown, interrogado por el periodista John McBoyle, de la emisora radial KSWS, declaró que había visto los cadáveres de cinco personas de baja estatura, cabeza abultada y piel amarilla ocultos en un camión militar tapadas por una lona. El mayor de inteligencia Jesse Marcel, por orden del coronel Thomas J. Dubose, jefe de la base aérea, afirmó en rueda de prensa que los restos habían pertenecido a un globo de observación meteorológica que se había estrellado al norte de Roswell y que no era cierto que se hubiese encontrado allí persona alguna. Poco después el Pentágono y Edgard J. Hoover, director del FBI, ordenaron que se guardara absoluto silencio sobre este episodio, que se convirtió - con los años- en un clásico.

Según el film se muestra el cuerpo de un ser parecido a un humano, pero con rasgos que lo diferencian. Tiene dos brazos, dos piernas, cabeza prominente y grandes ojos cubiertos por una membrana oscura. Y presenta una clara rigidez cadavérica en la parte inferior del cuerpo, cosa muy difícil de imitar. Las manos y pies presentan seis dedos y las orejas están situadas un poco más abajo de la cara, justo donde empieza el maxilar inferior. Al efectuar la disección del cuerpo aparece una masa encefálica, protuberancias y órganos que en los humanos no existen. Aunque el film es en blanco y negro, el cerebro tiene un color gris muy oscuro casi negro, y algo que dejó atónitos a los médicos que presenciaron la película, era la ausencia de pulmones y de genitales externos.

Muchos expresan desconfianza sobre la veracidad del documento expuesto, ya que en los 80's se había trucado sin problemas el hallazgo de una momia inca en los Andes peruanos, filmando un falso esqueleto en un estudio acondicionado especialmente. Otros en cambio, no pudieron encontrar causas que hicieran del hecho un fraude.

El incidente de Roswell tuvo varios testigos. Desde los pilotos que divisaron el platillo estrellado con los supuestos cadáveres a su lado, hasta el personal que trabajaba en el área militar. Todo ello fue rotundamente negado a la opinión pública, incluso muchos de los testigos desaparecieron en extrañas circunstancias. 
 

Pero si el film es auténtico, si en realidad la fuerza aérea norteamericana rescató de los escombros de una nave no identificada el cuerpo sin vida de un ser inteligente, llegado de otro mundo, la humanidad tiene ante sí un camino que se abre hacia un futuro incierto, plagado de peligros y esperanzas.

Además, parece lícito formularse algunas preguntas. ¿Por qué se ocultó todo esto en 1947?

¿Por qué se respondió siempre con un rotundo "sin comentarios" las preguntas formuladas a las autoridades civiles y militares de los Estados Unidos? ¿Cómo puede ser que un fotógrafo norteamericano de 82 años tenga en su poder este documento secreto? ¿Por qué aparece ahora? ¿Estaremos frente a una increíble conspiración de silencio o somos víctimas de una colosal patraña? De todas maneras, quienes han visto el film sólo pueden expresar un sentimiento de ternura por esa improbable extraña criatura que cayó del cielo. Un cielo que a partir de ahora parece más desconocido que nunca.

En los últimos años han salido a la luz estas y otras fotografías y filmaciones, y han sido presentadas como las imágenes reales de formas de vida alienígenas. Tanto las películas como las fotografías fueron analizadas por los investigadores, pero ninguna ha sido certificada como genuina.

El incidente en Roswell podría explicarse con una de tres posibilidades: la caída de un globo sonda; el choque de una nave alienígena o un proyecto militar ultrasecreto fuera de control.

Cada investigador que ha estudiado el caso dice que no fue un proyecto militar ultrasecreto, así que nos quedan dos opciones: un globo o una nave alienígena. Si fue un globo, por qué los testigos describen los restos como algo no manufacturado en la Tierra y por qué los militares trataron al material como algo más importante que los restos de un globo. Y si fue el choque de un ovni, por qué el Gobierno no lo admite.

Resumen del artículo "La primera foto de un ET". Revista Conozca Más - 1995 
  
 

¿Por qué silencian los militares la evidencia extraterrestre?

ROSWELL: Un Watergate cósmico

Por Javier Sierra (AÑO CERO)

El expediente secreto del caso Roswell no aparece. Aunque nadie cree tan absurda razón, la Fuerza Aérea norteamericana asegura que destruyó los documentos. ¿Por qué justo ahora, cuando intentamos acabar con más de medio siglo de silencio? Las investigaciones militares tuvieron siempre un objetivo clave: saber cómo funciona un OVNI para desarrollar armamento. El precio de los secretos de una posible tecnología extraterrestre debe ser incalculable. La razón de más peso.

Casi no podía dar crédito a mis ojos. Cuando hace escasas semanas cayó en mis manos el último informe oficial sobre el caso Roswell elaborado por la Oficina General de Contaduría (GAO) - el brazo investigador del Congreso de los Estados Unidos -, una extraña sensación de impotencia se apoderó de mí. Este departamento, a petición del congresista por Nuevo México Steven Schiff, llevaba más de un año tratando de averiguar qué sucedió cerca de Roswell en 1947 y obtener toda la documentación secreta que la Fuerza Aérea custodiaba sobre este incidente desde hacía (a 1995) 48 años. Su búsqueda, nadie puede negarlo, ha sido asistemática. Durante meses ha barrido toda clase de archivos militares en busca de referencias al caso hasta que, finalmente, los responsables de documentación histórica de la USAF afirmaron que "muchos de los archivos organizativos de la Fuerza Aérea que cubría ese período han sido destruidos, sin señalar ninguna autoridad que así lo dispusiera". En otra parte de su informe, el GAO indica claramente que no existe ningún documento que indique "qué organización o persona destruyó los archivos y cuándo o bajo qué autoridad estos fueron eliminados".

De esta absurda manera se desvanecía, hace poco más de dos meses, la última esperanza de averiguar por canales oficiales qué clase de aeronave se estrelló en Roswell en julio de 1947. "Lo que asegura el GAO - me comenta Don Schmitt, coautor del libro The Truth About The UFO crash at Roswell- es que no existen archivos que se refieran a un 'caso Roswell' o un 'informe Roswell'. Particularmente - añade Schmitt -, creo que esa información existe y que está clasificada bajo un nombre que desconocemos; sencillamente, no puedo creer que alguien no autorizado, como dice el GAO, destruyera unos archivos así hace cuatro años, cuando cosas menos importantes y más antiguas se conservan todavía en dependencias militares. 
  
 

OPERACIÓN YUNQUE

Quizá Schmitt no se encuentre muy lejos de la verdad. Uno de los datos más relevantes que han surgido al hilo de la confesión de "Jack Barnett" es que la operación de recuperación del OVNI y sus ocupantes en Roswell recibió el nombre clave de Anvil (yunque, en inglés). Nunca antes habíamos oído hablar de una operación que recibiera ese nombre aunque, como me reconoce el físico nuclear e investigador OVNI Stanton Friedman, "existen miles de documentos de los años 50 en los Archivos Nacionales que todavía están clasificados como alto secreto. ¿Cómo podemos conducir una investigación en condiciones si todo está clasificado bajo nombres y claves que ninguno conocemos?" 
  
 

AVANCES TECNOLÓGICOS

La desesperación de los investigadores está más que justificada. Si, como sospechan algunos, la principal razón para guardar el secreto sobre esta clase de incidentes es por el interés que tiene para la técnica estadounidense poder duplicar una tecnología mucho más avanzada, ¿en qué se ha notado ese avance? "Hay un ejemplo que suelo usar a menudo - me explica Friedman -; si tu entregas un submarino atómico a Cristóbal Colón en 1493, con seguridad no podría construir otro igual porque no tendría la clave para diseñarlo. Sin embargo , sí podría duplicar pequeñas piezas o instrumentos sencillos e irlos adaptando a medida que se familiarizara con el ingenio que le has entregado..."

-¿Y crees que con Roswell está sucediendo algo así? – le preguntó.

- Sin duda, uno de los mejores ejemplos que conozco es el de la unión de los elementos samario y cobalto (SmCo5). Cuando los pones juntos obtienes un buen imán, de propiedades permanentes, y de hecho, durante muchos años los mejores imanes se han fabricado así. Pues bien, imaginemos por un momento que el doctor Vannevar Bush entregó piezas del OVNI de Roswell a algunos científicos para que las investigasen, y que descubriesen samario y cobalto fusionados, que antes a nadie se le había ocurrido unir. Se investigan sus propiedades eléctricas y mecánicas y alguien descubre que es un buen imán.

-¿Y por eso se mantiene celosamente el secreto?

- Claro. Otro de los avances post-Roswell más significativos fue la invención del transistor – sigue refiriéndose Friedman con seguridad aplastante -. El nacimiento oficial del transistor se produce el 23 de diciembre de 1947, aunque fue anunciado en 1948. Sabemos que los laboratorios BELL tenían contratos para trabajar en asuntos clasificados del gobierno, y sabemos asimismo que había estrechos contactos entre ellos y los laboratorios militares de Sandia, en Nuevo México; lo extraño es que los transistores fueron desarrollados gracias al trabajo de tres científicos de alto nivel que estaban destacados en el proyecto. Eso es muy raro, ya que lo habitual era que hubiese un científico mayor dirigiendo un equipo de científicos menores... Pero aquí son tres los que trabajan en ese "pequeño proyecto", y la única buena explicación que tengo para eso es que alguien les proporcionase un material para que extrajesen de él ideas.

Los comentarios de Friedman me desconcertaron. Tras una serie de rápidas comprobaciones confirmé que, efectivamente, en 1948 John Bardeen, Walter H. Brattain y William B. Shockley desarrollaron el primer transistor, recibiendo por ello el Premio Novel en 1956. Lo curioso del asunto es que los tres hombres tuvieron conexiones políticas y con los servicios de inteligencia al más alto nivel. Bardeen, por ejemplo, fue asesor científico del presidente Einsenhower, mientras que Brattain fue contratado durante la II Guerra Mundial para el servicio de investigaciones de armas secretas. Shockley, el mayor de los tres y responsable último del proyecto, estuvo siempre muy próximo a los servicios de inteligencia de la Marina y su posición lo convertía en el científico idóneo para recibir piezas de Roswell para su eventual manufacturación. "Tener piezas de algo fue el principio del interés del gobierno norteamericano, no el fin. Piezas de un material que podía ser examinado, y de cuyos resultados podían extraerse avances concretos, me aseguraba Friedman.

OBJETIVO: RECUPERAR OVNIS

Independientemente de que los avances en el campo de la electrónica y la tecnología de vanguardia se deben a imitaciones puntuales de tecnología extraterrestre como sugiere Friedman, lo cierto es que el crecimiento de este sector desde 1947 ha sido exponencial. Quizá por ello, y tal y como insinuaba en otro artículo, la Fuerza Aérea diseño un programa de recuperación de objetos volantes, conocido bajo la clave MONNDUST (Basura lunar, en inglés) con el objetivo de recuperar nuevos diseños aeronáuticos que investigar. "La designación MONNDUST - asegura uno de los documentos recuperados a través de la "ley de libertar de información" en EE.UU.- se usa en casos que impliquen la recuperación de vehículos espaciales no norteamericanos y objetos de origen desconocido".

¿A qué se refiere el documento con "objetos de origen desconocido"? Si bien no se especifica ese punto, sí en cambio se dan una serie de directrices a la hora de investigar un accidente de esa naturaleza. Estudiar la trayectoria del objeto, las características del lugar del impacto, evaluar los daños causados por el aparato siniestrado, atender a cualquier marca o escritura en las piezas y obtener cuanta información técnica sea posible dan una idea del objetivo del programa Moondust: estudiar y copiar la tecnología que se encuentre en esos restos.

Es evidente que el proyecto alberga propósitos casi infantiles pues, si realmente nos estamos enfrentando a una tecnología superior, nada nos debería hacer pensar que semejantes accidentes requieren de una normativa establecida , como si de algo habitual se tratase. Aunque reconozco que sólo la protección de un secreto de este tipo explicaría, por ejemplo, las diversas "campañas" de intoxicación lanzadas después del caso Roswell por los servicios de inteligencia de la Fuerza Aérea con objeto de desviar por completo la atención del público de tan espinoso tema.

Y de esas campañas hay numerosas pruebas. En agosto de 1949, sin ir más lejos, comenzaron a circular rumores en Hollywood sobre el estreno de una película de ciencia ficción titulada El Platillo Volante y que se decía contendría imágenes reales de la captura de uno de los objetos en Alaska por parte del gobierno de los Estados Unidos. Por razones que no son difíciles de imaginar, si aceptamos que en esa fecha ya se consideraba secreto todo lo relativo a OVNIs estrellados, la oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea (AFOSI) se alarmó y condujo una rápida investigación para confirmar la veracidad de la historia. Sus indagaciones desembocaron pronto en la confesión de Mike Conrad - productor del largometraje- de que había inventado ese rumor para promocionar su película. Fue un paso sin retorno, pues tras él, la popularidad que recibieron en círculos de "chiflados por los platillos voladores" las historias de accidentes de OVNIs terminaron desembocando en el descrédito total de esta clase de relatos.

Pero para la Fuerza Aérea no bastó. En enero de 1953 se convocó una reunión en Washington, auspiciada por la CIA, en la que científicos de vanguardia y militares de alto nivel estudiaron cómo debían hacer frente al inusitado interés del público por el tema OVNI y, sobre todo, ante la creciente oleada de observaciones en territorio norteamericano.

Aquella Reunión recibió el nombre genérico de Panel Robertson gracias a H.P. Robertson, director de la convocatoria, asesor científico de la CIA y jefe del Grupo de Evaluación de Sistemas Armamentistas del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Y en ella lo que se determinó fue emprender una campaña de desprestigio del tema "que redunde en la reducción del interés público por los platillos voladores. "Este proceso educativo 0sostienen las conclusiones del Panel- puede ser cumplido a través de medios de comunicación como la televisión, las películas y los artículos populares". Nunca se explicaron claramente las razones de esa actitud, pero se abdujo el miedo a una histeria colectiva y una vagas "cuestiones de seguridad nacional" para emprender esa acción.

ESTADOS UNIDOS - 1947

EL ESCUADRÓN SECRETO

         Como resultado, los OVNIs fueron perdiendo su respetabilidad y convirtiéndose en caldo de cultivo para charlatanes, mitómanos y gente sin escrúpulos..., al tiempo que la Fuerza Aérea conducía en secreto nuevas investigaciones con total impunidad a través del escuadrón secreto conocido como 4602d AISS, hacia el que se canalizaban los mejores informes de OVNIs, al margen incluso del famoso Proyecto Libro Azul de la USAF. Y es que, como asegura Jenny Randles en su última obra, "el precio de los secretos de la tecnología extraterrestre debe ser enorme", Randles sostiene que una figura destacada del Ministerio de Defensa británico - cuyo nombre no revela- le confesaba recientemente que saber cómo funciona un OVNI es el propósito número uno detrás de cualquier estudio militar sobre el enemigo. "Deberíamos aprender a usar esa tecnología para construir otras armas, antes de que el enemigo lo haga", aseguró a Randles este oficial.

         Y esa puede ser, desde luego, una buena razón - si no LA RAZÓN- para mantener todo este asunto bien guardado.



ROSWELL,LUGAR AL AZAR O NO : ?

Un suceso inquietante que cobrará vigencia décadas mas tarde.Y nada es al azar...

En las cercanías de Roswell, en Corona, estado de Nuevo México, el 3 de julio de 1947 un objeto desconocido explota produciendo extraños escombros en una finca rural propiedad de Mac Brazel, el área es inspeccionada días después por militares de la Base Roswell y mas tarde bloqueada, el Coronel William Blanchard participa a la prensa del hallazgo de un platillo volante; pocas horas después cuando ya la noticia ha trascendido internacionalmente, un desmentido oficial es emitido desde la comandancia de Fort Worth exhibiendo otros restos e identificándolos como los de un globo metereológico. Décadas mas tarde el oficial de inteligencia Jesse Marcel, subordinado de Blanchard, revela la verdad de los hechos. Las noticias sobre el suceso son recogidas el Roswell Daily Record y reproducidas por muchos diarios en el mundo. Entretanto nuevos hechos se suceden bajo secreto militar; horas mas tarde son descubiertos mas restos de la nave y su tripulación, un funcionario federal y varios civiles se convierten en incómodos testigos. Los nuevos escombros y los cadáveres son llevados finalmente al Hospital Militar de Roswell y de ahi mas tarde por avión a la Base de Forth Worth y luego a Dayton, Ohio para ser examinados incluyendo eventualmente sus autopsias. En Roswell durante el depósito transitorio y reconocimiento de los cadáveres otros civiles entre ellos un proveedor de servicios fúnebres y una enfermera de la base han sido involuntarios testigos de los hechos y se verán comprometidos por la inteligencia militar, sus testimonios ganarán estado público nuevamente en 1991.

La reconstrucción y divulgación de estos hechos es extraoficialmente impedida bajo distintos tipos de presiones, no obstante trascenderán décadas mas tarde por medio del testimonio de testigos directos y obtendrán una difusión limitada a través de medios de prensa alternativos. 
El enigma para la mayoría continuará, los que han visto y saben, callan.

 RAAF Captures Flying Saucer On Ranch in Roswell Region

Ampliaciones:   - Los sucesos en Roswell, Nuevo Mexico, a comienzos de julio; en detalle. - Crónica del Daily Roswell Recorddel 8 y 9 de julio de 1947. - La RAAF y el grupo 509 de bombarderos con asiento en Roswell. -

Sucesos relacionados y contexto

Desaparece avión sobre Bermudas

El día 3 de julio , pocas horas antes de los sucesos de Roswell un avión C-54 del Ejercito de los EE.UU. que ha partido en un vuelo nocturno desde las islas Bermudas con destino a Miami desaparece sobre el océano. La amplia búsqueda que inician horas más tarde unidades militares y guardacostas no arrojará resultados postivos y una semana mas tarde la nave y su tripulación serán dadas por perdidas

En Monte Rainier un enigma mayor

Un mes antes otro avión C-46 militar se ha perdido misteriosamente en la zona de Mount Rainier y las autoridades han ofrecido una recompensa de 5,000 dólares a quienes puedan aportar información sobre la nave. El piloto civil Kenneth Arnold quien se ha dedicado a esa búsqueda además de no poder resolver el enigma ha abierto las puertas a otro aún más grande. el 24 de junio reporta el avistaje en vuelo de varios objetos voladores no identificados con forma de "platos" en las cercanías del Monte Rainier en el estado de Washington, su testimonio sera corroborado por el avistaje de un fenómeno similar en la misma zona por parte de la tripulación del vuelo 105 de United Airlines el mismo dia que se precipitaban los sucesos en Roswell.   ampliaciones

Incredulidad y trivialización del fenómeno

La denominación de 'platillos volantes' reportada por Kenneth Arnold y el desconocimiento del público sobre sus aparentes características favorecen la trivialización del suceso a través de los medios de prensa y despiertan incredulidad. El fenómeno moviliza al público estadounidense y parece extenderse a otras partes del mundo. Se ofrecen recompensas de entre 1.000 y 5.000 dólares a quienes aporten pruebas o capturen un platillo, presentándose distintos ejemplares algunos de ellos de unos pocos centímetros de diámetro y de los mas variados materiales.

En Hollywood es reportado ante las autoridades el 'hallazgo' de un pequeño disco con componentes electrónicos encontrado en el jardín de una residencia, el intruso que es investigado por el FBI, ha chocado, afirman, con el techo de la casa a pesar de carecer de aptitudes para volar. La tripulación de un avión cuatrimotor volando al servicio de la Oficina Gubernamental de Conservación de Suelos se jacta de haber triturado con las hélices a un platillo de pequeñas dimensiones y con componentes de plástico que lo perseguía, ensayándose una nueva denominación para describir el fenómeno, la de yo-yo volante, que por supuesto no prosperará.

Enigma ajeno a la Guerra Fria

Pocos meses atras las diferencias políticas entre los aliados y los rusos han propiciado un nuevo y tenso escenario en el mundo que se conocerá con el nombre de Guerra Fría. 
La carrera armamentista ha incrementado el espionaje, en este contexto la prevención de que las apariciones de platos voladores pudiesen ser una nueva arma secreta se reflejan en opiniones tan respetables como la del mismo Orville Wright uno de los pioneros de la aviación.

Rusia desmiente toda vinculación con el episodio a traves de su embajador en Washington. Harry Truman, presidente de los EE.UU. ha preferido atribuirle connotaciones sensacionalistas al suceso.

La sistematización de observaciones de objetos voladores de origen desconocido (ovnis) durante las próximas décadas en base a sus velocidades y trayectorias aparentes descartará definitivamente la posibilidad de atribuirles un origen militar. El incidente de Roswell seguirá siendo investigado por las máximas autoridades militares quienes a pesar de contar con información de avistajes de ovnis desde años atras parecen haberse visto inicialmente sorprendidas por la magnitud actual de estos sucesos.

SUCESOS EN LA GRANJA DE MAC BRAZEL Y SUS DERIVACIONES

La secuencia de los hechos se inicia a partir del 1 o 2 de julio de 1947 con la aparicion furtiva de un objeto volador no identificado en las inmediaciones de Roswell y segun algunos en la cercanía de su base aérea. En la noche del viernes 4 se escucha una fuerte explosión y en la mañana el granjero Mac Brazel comenzará a enfrentarse a inquietantes sorpresas a partir del descubrimiento de extraños restos de apariencia metálica a pocos kilómetros de su propiedad.

Este es el punto de partida del hallazgo de los restos de lo que se sospecha es una nave de origen extrarrestre y de su tripulación. Una descripción extendida de los mismos basada en el material histórico y extraoficialmente aceptado como veraz sobre los sucesos habilita a destacar el desarrollo cronológico de los acontecimientos en mérito a algunas contradicciones que perdurarán durante décadas sobre este controvertido hallazgo.

 Jesse Marcel

LOS PRIMEROS HALLAZGOS Y SU CONFIRMACION OFICIAL DESDE LA BASE ROSWELL

El domingo 6 Mc Brazel reporta su descubrimiento al sheriff George Wilcox del condado de Chaves el cual junto a sus hombres y un vecino de Mac Brazel que ha participado del hallazgo junto con su hijo serán los primeros comprometidos en el suceso. Wilcox da aviso a la base militar exhibiendo algunas muestras del material encontrado al mayor de inteligencia militar Jesse Marcel quien trasmite la novedad a su superior el Coronel William Blanchard comandante de la base aérea local quien remite rápidamente las muestras a Forth Worth desde donde son enviadas a Washington.

Al dia siguiente Marcel y un subordinado, Sheridan Cavitt ocupan casi todo el día en la inspección del lugar, la recolección y translado de los restos a la base de Roswell. No han pasado desapercibidas para el oficial Marcel y su superior las particulares características de muchos de los fragmentos de apariencia metálica encontrados que resiten cualquier intento de torsión y aplastamiento recuperando su forma original, son ligeros de peso e incombustibles además algunos de ellos presentan extrañas inscripciones semejantes a las de los jeroglíficos. Mientras tanto en Washington la evaluación de la situación y sus derivaciones potenciales en base a la inspección preliminar del material recibido llevan a decidir rápidamente a los altos mandos el curso de los acontecimientos. Durante la tarde la emisora local KSWS intenta transmitir una anticipo extraoficial de los sucesos a las agencias de noticias mediante la red de teletipos pero la transmisión es bloqueada presuntamente por el FBI.

El martes 8 el resto del material recuperado es enviado por orden del Coronel Blanchard con Marcel a la base de Foth Worth a instancias de su comandante, la zona del hallazgo queda bajo control militar. Entretanto Blanchard ordena cerca del mediodía emitir un comunicado de prensa a través de la oficina de Relaciones Públicas de la Base anunciando el hallazgo de restos de 'un platillo volador', la noticia trasciende a través del operador Frank Joyce de la radio local KGFL llegando al servicio de noticias de United Press y atrayendo así la inmediata atención de la prensa nacional e internacional sobre el suceso durante el resto del día. El anuncio ocupará la primera plana de los titulares del día siguiente del Daily Roswell Record y será reproducido por los principales diarios de la costa oeste. Una apreciación de los hechos sugiere que quizas el comportamiento del coronel Blanchard no ha sido del todo desprevenido y que tal vez entendió que el comunicado iba a resultar la mejor y probablemente la única forma de hacer público el hallazgo. 
 

DESDE FORTH WORTH EL EJERCITO RECONDUCE RAPIDAMENTE LOS HECHOS

Desde Washington el General Clemence McMullen ordena telefónicamente al Coronel Thomas DuBose en Fort Worth los pasos a seguir; los materiales originalmente hallados son suplantados por otros, así el comandante de la 8va.Fuerza Aerea, Gral.Roger M.Ramey reconduce los sucesos identificando el hallazgo de Roswell como el de un globo metereológico del cual se exhiben evidencias a la prensa. El oficial de inteligencia Jesse Marcel debe asumir su parte en la exposición pública de los elementos. Los titulares de la mayoría de los demás diarios reflejaran el dia 9 el cambio de situación.

Entretanto el mismo dia 8 continúa el relevamiento del lugar en las cercanías de Roswell, ahora con apoyo aéreo. Un segundo sitio de escombros es localizado en la granja de Mac Brazel y será el que deparará el mayor de los descubrimientos. La curiosidad parece haber movido simultaneamente a un grupo de civiles entre los que se cuentan arqueólogos y el ingeniero civil Barney Barnett a llegar al lugar antes que los efectivos militares que estan siendo orientados desde el aire. 
 

UN HALLAZGO INQUIETANTE COMPROMETE CADA VEZ A MAS TESTIGOS

Los restos metálicos de un objeto con forma de disco de cerca de 7 metros de largo es descubierto y en sus proximidades la presencia de varios cadáveres con apariencia humanoide y de baja estatura. La llegada de los militares a quienes acompaña Mac Brazel pone en incómoda posición a los circunstanciales testigos los cuales son claramente advertidos sobre la necesidad de mantener reserva sobre un hecho que compete a la seguridad nacional. Las característisticas e implicancias del hallazgo dificultarán por décadas un conocimiento detallado de los hechos debido a las naturales reservas de sus participantes no obstante lo cual llegará a trascender la posibilidad de que uno de los humanoides hubiese sido encontrado con vida.

Los cadáveres y los escombros del objeto serán transladados cubiertos a bordo de un camión a la base de Roswell donde las circunstancias obligan a las autoridades militares a involucrar a otros civiles en el conocimiento de las hechos. El contratista de servicios fúnebres de la base, Glenn Dennis es requirido telefónicamente para la provisión de urgencia de féretros de medidas inusulamente pequeñas y más tarde para asesorar sobre el tratamiento químico de cadáveres en estado de descomposición. No son los únicos hechos extraños que vivirá ese día, horas mas tarde en la misma base a la que acude en ambulancia para atender una emergencia medica menor se involucrará impensadamente en problemas con las autoridades militares en primer lugar al interesarse en forma accidental por el origen de extrañas piezas metálicas que observa en dos de las tres ambulancias que están estacionadas en la playa del campo aéreo y finalmente al ingresar a dependencias internas del edificio de la base, habitualmente accesibles, desde donde es retirado bajo amenazas.

Las tareas de acondicionamiento de los cadáveres en la morgue del hospital de la base adonde han sido trasladados compromete entre otras personas a un enfermera conocida de Dennis al tomar contacto directo con los cadáveres asistiendo a los responsables médicos. Es a través de ella que Dennis finalmente comienza a conocer horas mas tarde por primera vez lo ocurrido incluyendo una descripción de los misteriosos cadáveres.

La operacion militar secreta iniciada en Roswell continuará con el posterior translado de los cuerpos, conservados bajo frío y de los restos del objeto recuperado con destino final probable hacia la base aerea de Wright-Field en Dayton, Ohio. 
 

LOS TESTIMONIOS DECADAS MAS TARDE

El conocimiento de la mayoría de estos hechos trascenderan paulatinamente a través de algunos medios de prensa recién décadas más tarde cuando algunos de los principales testigos entre los que se incluyen el oficial de inteligencia Jesse Marcel, el oficial de informaciones Walter Haut a cargo en 1947 de la oficina militar de prensa en Roswell, una de las operadoras de la radio local y el propio Glenn Dennis den cuenta públicamente de los sucesos. Algunos testimonios no llegarán nunca en forma directa, entre ellos el de la enfermera mencionada por Dennis, muerta en Inglaterra pocas semanas después del incidente a donde habria sido transladada por el Ejército.

Uno de los hechos significativos al momento de realizar un balance retrospectivo del episodio sera que la Base Roswell en 1947 albergaba la única unidad de bombarderos atómicos de los EE.UU. y era el sitio de testeo de este tipo de bombas. 
  
 

Nota:   Mas allá de lo misterioso del suceso y de lo explícito de los testimonios de quienes se vieron involucrados impensadamente en el mismo no ha podido probarse en forma fehaciente que la procedencia del objeto y los materiales recogidos en el lugar fueran de origen extraterrestre. En cuanto a los cadáveres de acuerdo a sus presuntas características no serían humanos.

EL GRUPO 509 DE BOMBARDEROS CON ASIENTO EN ROSWELL 
 

Este grupo, al igual que las demás unidades aéreas de los EE.UU. en julio de 1947 dependía del Ejército, muy pocos meses después del incidente de Roswell fueron asignadas a la naciente Fuerza Aérea, hoy conocida como U.S.A.F. El grupo, identificado como 509th Composite Group, era una de sus mas importantes unidades de combate en su tipo y se distinguía por ser el único con capacidad de realizar misiones de ataque aéreo con armas atómicas, más aun había sido creado con ese particular propósito.

Dos años antes, a mediados de 1945 y sobre el final de la 2da. Guerra Mundial, a la unidad le correspondió el discutible honor de lanzar las dos misiones de bombardeo atómico sobre Japón las que produjeron inicialmente un total de cerca de 100.000 muertos, en su mayoria civiles. El Cnel. Paul W. Tibbets Jr. al comando de un bombardero B-29 adaptado para la ocasión y que ha renombrado como Enola Gay es quien lidera el primer ataque sobre la ciudad de Hiroshima. Tres días más tarde será desvasatada la ciudad de Nagasaki en otro ataque aéreo arrojando otra bomba atómica, esta vez armada con un núcleo de plutonio.

Actualmente esta unidad aerea, que cuenta en su historial una significativa participación en la guerra de Vietnam, luego de haber sufrido diversas transformaciones operativas hasta nuestros días permanece asignada a la base Whiteman de la Fuerza Aerea desde donde opera los poderosos bombarderos B-2.

Visto en perspectiva algo mas de 50 años mas tarde es difícil no reparar en la proximidad en el tiempo y plantearse la eventual relación de dos sucesos de trascendencia histórica. Por un lado hasta 1945 nunca en la historia se habían llevado a cabo detonaciones explosivas de esa envergadura, posibles merced a un nuevo tipo de armas atómicas hasta ese entonces desconocidas y por el otro, hacia abril de 1947 se inicia en EE.UU. la masiva aparición de un desconcertante fenómeno aéreo que será conocido como ovni, el cual parece seriamente relacionado con los sucesos de Roswell ocurridos justamente en las proximidades de la base del mismo grupo de bombaderos asignado al ensayo, depósito y eventual lanzamiento de estas armas nucleares.

Durante ese lapso la unidad, ahora conocida como el 509th Bombardment Group no ha estado inactiva, durante 1946 la puesta al día de la nueva tecnología nuclear militar la lleva a participar activamente en la Operación Crossroads en el Pacífico, cerca del Atolón de Bikini, el blanco seleccionado durante estas pruebas es una formación de buques capturados por la armada durante la guerra y radiados de servicio; su finalidad continuar evaluando los efectos de este tipo de ataques. Este operativo ha sido uno de los dos únicos ensayos que ha realizado EE.UU. durante ese año.

Otro singular suceso relacionado también con las fuerzas armadas de EE.UU. hacia el fin de la guerra estara relacionado con el inicio de la utilizacion de las armas atómicas . El crucero de la marina U.S.S. Indianápolis cuya participación en el misión ha sido el transporte a la base naval de la isla de Tinian en el Pacifico, de los componentes del dispositivo atómico que el 6 de agosto de 1945 se lanzaría sobre Japón será torpedeado por fuerzas enemigas en su viaje de regreso. El delenlace del suceso no pudo haber sido mas trágico, cerca de 850 marinos, únicos supervivientes de una dotación de 1.196 hombres luchan penosamente durante casi 5 días en alta mar contra el asedio de los tiburones que dan cuenta de la mayoría de ellos. Tan solo 316 náufragos podrán ser finalmente rescatados. Inexplicablemente la demora en el arribo de la nave a Leyte no ha llamado la atención del comando naval durante esas horas cruciales. El hundimiento del U.S.S. Indianápolis ha pasado desapercibido y la tragedia se ha consumado. 



EL FRAUDE ROSWELL POR ELRON :

CITAMOS ESTA HIPOTESIS DEL GRUPO ELRON (GENERALMENTE ERRADO) PARA CUMPLIR CON TODAS LAS FUENTES Y NO CERRARNOS A NINGUNA... 
 

por HORACIO VELMONT

" En la Casa de mi Padre hay muchas moradas " 
 

Ningún suceso hizo derramar tantos ríos de tinta a los ufólogos como el llamado "Incidente Roswell" y la "presunta" captura de cuatro extraterrestres a manos de la Fuerza Aérea estadounidense.

Después de más de medio de siglo de incesantes pesquisas, los esforzados investigadores del fenómeno OVNI siguen tan confundidos como al principio y no han podido llegar a ninguna conclusión válida.

El 2 de julio de 1947, apenas una semana después de que el mundo oyera por primera vea la palabra "plato volador", de boca del piloto civil norteamericano Kennet Arnold, un extraño objeto se estrellaba en al desierto de Nuevo México, al sudoeste de los Estados Unidos.

A pesar de que la versión oficial señalaba que se trataba de un simple globo meteorológico, los ufólogos sospecharon que con ella sólo se procuraba ocultar la caída de un Ovni y la captura de cuatro pequeños seres, a los que más tarde habrían practicado autopsias.

El propio Fabio Zerpa, sin duda uno de los más conspicuos investigadores del fenómeno Ovni en la Argentina, y reconocido mundialmente, en uno de sus últimos libros, Los Ovnis existen y son extraterrestres, refiriéndose al Incidente Roswell, confiesa honestamente:

"Si a uno le preguntan si en verdad existen pruebas irrefutables de que la Fuera Aérea norteamericana tiene en su poder restos de varios Ovnis estrellados en la Tierra con los cadáveres de sus tripulantes extraterrestres, la respuesta tendría que ser no. No existen pruebas irrefutables, pero, en cambio, sí hay lo que se conoce en círculos legales como 'pruebas circunstanciales' de que, por lo menos algunos, de estos incidentes ocurrieron. Pruebas como relatos de numerosos testigos que participaron en las operaciones de recuperar, custodiar o archivar los restos de muchos Ovnis; unos pocos documentos oficiales que aluden a estos casos entre miles de documentos o revelados por el gobierno norteamericano a través de la Ley de Libertad de Información en años recientes; y finalmente el secreto absoluto que todavía envuelve ciertas actividades gubernamentales relacionadas con los Ovnis".

Zerpa concluye declarándose abiertamente escéptico respecto a que los ufólogos puedan averiguar alguna vez la verdad sobre lo sucedido en Roswell, máxime después de casi medio siglo de infructuosas investigaciones:

"La palabra final sobre la veracidad de estos hechos podrá ser aclarada solamente por el propio gobierno norteamericano" .

Crónica de los hechos.

El espacio aéreo militar de Roswell no era un espacio cualquiera. No era sólo un pequeño lugar en las afueras de Nuevo México. En realidad, era la sede del Escuadrón 509, que en 1947 constituía el único grupo aéreo equipado con armas atómicas del mundo.

El Escuadrón 509 había sido el responsable de lanzar las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki, que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial.

El avistaje de platillos volantes se produjo el 24 de junio de 1947. Un piloto civil que sobrevolaba una zona montañosa del Estado de Washington, observó una formación de objetos extraños y lo informó a un periodista.

El llamado choque de platillos voladores en Roswell se produjo semanas más tarde, cuando los periódicos ya habían estado publicando historias de OVNIS en todo el mundo.

Cuando la noticia llegó a la primera plana del periódico local de Roswell (Roswell Daily Record), los militares se vieron obligados a anunciar que los rumores sobre los platos voladores eran ciertos, pues se había encontrado uno en los alrededores de la región.

El coronel William Blanchard, comandante en jefe de la Base ordenó al jefe de prensa Walter Haut dar un comunicado, luego de comentarle los hechos esenciales de la historia, particularmente que se habían recogido fragmentos de material perteneciente a un platillo volador.

Al día siguiente de dar a conocer este comunicado, las autoridades de la Base dan marcha atrás y declaran que habían cometido un gran error, ya que el objeto caído no era un platillo volador sino un globo meteorológico.

Cuarenta años más tarde, el físico nuclear Stanton Friedman tomó contacto con el coronel retirado Jesse Marcel, quien había sido oficial de inteligencia en la Base en 1947, y que había tenido mucho que ver con la caída del disco volante en Roswell.

Marcel le informó a Friedman que sus superiores le pidieron que no dijera nada sobre el OVNI caído ni sobre sus tripulantes, y por este motivo guardó silencio.

Pero cuando la noticia tomó estado público, consideró que había llegado el momento de decir la verdad, declarando que el objeto caído no había sido un globo meteorológico.

Los restos del OVNI fueron encontrados en el rancho de Mac Brazel. La noche del incidente, el ranchero estaba en su casa. Afuera había una fuerte tormenta. La historia comenzó cuando escuchó una tremenda explosión y, al día siguiente, recorriendo el lugar encontró restos metálicos esparcidos por doquier.

Mac Brazel llamó al sheriff local y éste se comunicó con la Base aérea, quienes enviaron al mayor Marcel a investigar.

Jesse Marcel, luego de pasar una semana en el rancho examinando detenidamente el material encontrado, concluyó diciendo que no provenía de la Tierra, ya que hasta ese momento no existía la tecnología adecuada para fabricarlo.

Algunos de los restos fueron enviados a varias agencias nacionales para reunir informes técnicos y de inteligencia, así como también a laboratorios con diversa tecnología, como el de los Alamos, en Nuevo México, y a unidades criptográficas.

Los fragmentos encontrados tenían la particularidad de que no pesaban casi nada, aunque se trataba de un material muy resistente, tan delgado como el papel metalizado de los paquetes de cigarrillos. Incluso, cuando se trató de hacerles una marca resultó imposible.

Uno de los que lo intentaron infructuosamente declaró: "Hay algo raro aquí.. Traté de hacerle una marca y no pude. No se puede marcar ni con un hacha... Lo puse en el suelo, lo golpeé y me quedé con el mango del hacha en la mano".

Algunos de los fragmentos tenían inscripciones color púrpura que nunca se pudieron identificar. Otros eran como vigas "doble T", pequeñas, con marcas grabadas a sus lados, cuyos jeroglíficos eran también indescifrables.

Sobre este suceso se publicaron varios libros, siendo unos de los primeros el de Charles Berlitz y William Moore titulado El Incidente Roswell.

El caso resurgió una y otra vez, y cuanto mayor era la cobertura radial, televisada o por escrito, más testigos militares o civiles aparecían.

Según el relato de un empleado de la morgue de la Base 509, Glenn Dennis, en el estacionamiento había tres ambulancias custodiadas por la policía militar. Una de ellas tenía la puerta abierta, pudiéndose ver un montón de restos metálicos similares a los de un avión.

Cuando Dennis le comentó a un capitán, "señor, parece que tuvimos un accidente aéreo, vamos a tener que prepararnos para ello", dicho capitán se mostró muy nervioso y le dijo a su subordinado con voz de trueno: "Mire, señor, no vuelva a entrar aquí. Roswell no va a dar explicaciones sobre ningún accidente aéreo porque aquí nada ha sucedido".

Staton Friedman, por su parte, señaló que una de las cosas sugestivas que cabe destacar es que hubo intimidación a los testigos para que no hablaran de lo que habían visto.

El sheriff, por ejemplo, según lo relato su nieta muchos años después del incidente, fue separado de su puesto porque los militares temieron que hablara.

Esto lo supo por boca de su abuela, quien, un día que estaban viendo un programa televisivo sobre platos voladores, se animó a decírselo (a la sazón, el sheriff había muerto): "Nunca te conté esto, pero ¿sabes por qué tu abuelo jamás volvió a ocupar su puesto? Cuando aquel platillo se estrelló aquí, él vio muchas cosas extrañas. Y cuando renació la calma, los militares vinieron y le dijeron que no volvería a trabajar allí, advirtiéndole que si alguna vez hablaba de lo que había visto, lo matarían a él y a su familia".

El 2 de julio de 1947, el cameraman J. Barret recibió una llamada de su superior para que fuera a reportarse con el general Mc Mullan para una misión especial. Se le informó que había ocurrido un accidente aéreo al Sur de la población de Socorro.

Barret recibió la orden de filmar todo lo que viera y de no abandonar los restos hasta que hubiesen sido removidos. Iba a tener libre acceso a todas las áreas. Si el comandante en jefe le impedía trabajar libremente, debía informar de inmediato a Mc Mullan.

¿Quién era J. Barret, como para que se le confiara tal misión? Su historia en las Fuerzas Armadas estadounidenses comienza en 1942, cuando se unió a ellas, para abandonarlas en 1952.

Según él mismo lo señalara, los diez años que pasó sirviendo a su país fueron algunos de sus mejores años.

Su padre estaba en el negocio del cine, de modo que siempre tuvo buen conocimiento del manejo de las cámaras y la fotografía.

Después de enrolarse comenzó a demostrar sus habilidades, convirtiéndose en uno de los pocos cameraman de la Fuerza.

Filmó cientos de lugares y pronto se capacitó para realizar filmaciones de alto riesgo. En la primavera de 1944 fue asignado a la División de Inteligencia, participando en un gran número de películas, incluyendo las pruebas del Proyecto Manhattan, Trinity, en Arenas Blancas.

Cuando Barret llegó a Roswell, la zona había sido cercada. Allí advirtió que no se trataba de un avión espía soviético como se le había dicho, sino de un platillo volador cuya parte posterior irradiaba calor.

Se decidió no removerlo hasta que el calor desapareciera, pues se conjeturó que había peligro de fuego.

El ánimo ya agitado de los presentes empeoró cuando se oyeron los gritos lastimeros de unas extrañas criaturas que yacían cerca del aparato.

Nadie podía decir qué eran. Parecían monstruos de circo. Cada una de ellas sostenía muy fuerte una especie de caja con ambos brazos sobre su pecho. Yacían ahí, sin poder moverse, gimiendo, aferradas a esas cajas o lo que fueren.

Barret comenzó a filmar, primero el vehículo, luego el lugar y después los escombros.

Una y otra vez esas criaturas tan extrañas gemían y gritaban. Al parecer, gritaban y gemían más fuerte cuando alguien se les acercaba.

Uno de los oficiales le dio a uno de esos seres un culatazo en la cabeza, logrando así arrancarle la caja.

Cuando estuvieron instaladas en el lugar del accidente las tiendas de campaña, las criaturas fueron retiradas y atadas con cuerdas, salvo una que estaba visiblemente muerta.

El equipo médico al principio rehusó acercarse a ellas. Pero como algunas tenían horribles heridas y o quemaduras, primó en ellos su espíritu humanitario y las atendieron.

Barret se abocó primero a filmar los restos metálicos más fáciles de remover. Parecían pertenecer al exterior de la nave. Era una especie de columnas que habían soportado un pequeño disco en la parte inferior del aparato, que se debió haber desprendido cuando la máquina chocó contra el suelo.

Tres días más tarde llegó un equipo especial de Washington y decidieron mover el aparato. Dentro del mismo la atmósfera era muy pesada, a tal punto que resultaba imposible permanecer en su interior más de algunos segundos.

El OVNI, finalmente, fue llevado a la Base Aérea de Wright-Paterson en Dayton, Ohio, para ser analizado con más detenimiento.

Barret permaneció en Roswell tres semanas, al cabo de las cuales le ordenaron que se reportara al comandante de la Octava Fuerza Aérea, con Base en Fort Worth, Dallas, para una filmación especial.

Al llegar a la Base se enteró de que se les iba a practicar autopsias a las extrañas criaturas rescatadas en Roswell, y se le había comisionado para que las filmara.

Las dos primeras autopsias se llevaron a cabo a fines de julio de 1947. Después de la filmación, Barret se encontró con que tenía en su poder cientos de rollos. Separó aquellos a los que debía prestárseles más atención al procesar y los envió a las autoridades de Washington. Los restantes los procesó días después.

Al concluir su trabajo, se contactó con sus superiores para arreglar la entrega de la última tanda del material, pero nadie pasó a recogerlo ni tampoco recibió instrucciones al respecto.

En mayo le solicitaron que filmara la tercera autopsia. De ésta sí se llevaron todos los rollos. 
  
 

Algunas conclusiones.

La cuestión Ovni plantea numerosos interrogantes, que sólo pueden ser develados cuando se tienen los datos suficientes como para responderlos. Primariamente, las personas pueden clasificarse en aquellas que creen en la existencia de los Ovnis y en las que no creen.

Sin embargo, no se trata de una cuestión de creencia o de fe sino de saber. Si no se sabe con certeza, toda especulación conduce a más confusión y a conclusiones erradas.

Lo primero que hay que saber es que el hombre, contrariamente a lo que sostienen los despistados psiquiatras, no se compone solamente de cuerpo y mente. La mente, aunque más sutil que el cerebro, no deja de ser un órgano físico.

Afirmar que la mente piensa equivale a decir que una máquina puede pensar.

El cerebro y la mente son instrumentos del ser espiritual para poder manejarse y sobrevivir en los mundos manifestados o planos materiales, de la misma forma que todos los elementos que constituyen la computadora son instrumentos de la persona que la utiliza.

El hombre proviene de niveles vibratorios más sutiles que el físico, que son su verdadera morada y a la que regresará cuando "muera" o "desencarne".

La mejor manera de comprender esta peculiaridad del hombre es imaginar una varilla atravesando el ojo de la cerradura, quedando de un lado un 10 % y del otro un 90 %.

La varilla, en su totalidad, es el ser que en verdad es el hombre, pero al nacer sólo impregna al ser físico con un 10 % de su esencia o espíritu.

Si con la imaginación se saca la varilla de la cerradura tomándola con los dedos de su 90 %, puede comprenderse fácilmente lo que significa "morir" o "desencarnar".

De la misma forma que la varilla sigue entera, sin ningún deterioro, incluso más libre, también el ser espiritual -que es lo que es en realidad el hombre- sigue vivo, incluso más vivo que antes.

Esto es así porque el hombre, en definitiva, es un ser inmortal que sólo desciende, en una pequeña parte, a los mundos físicos para evolucionar y regresar una vez cumplido el tiempo fijado (haya o no tenido éxito en la misión).

El planeta Tierra es solamente un mundo físico de alternativa donde lo seres espirituales pueden evolucionar. Hay incontables orbes donde lo pueden hacer y, obviamente, siempre elegirán aquél que más se adecue a lo que quieran experimentar.

Dentro de sus vivencias está la de conocer otros mundos. Y de la misma forma que Colón se vio impulsado por algo más fuerte que él a explorar los confines de la Tierra, así también los seres que habitan en cada planeta, llegado el tiempo en que puedan construir naves espaciales se verán impulsados por su inherente afán de aventura a explorar el universo.

Los seres que han podido venir hasta aquí es obvio que han llegado a esta etapa. Y cuando estemos listos también lo haremos nosotros y los habitantes de esos mundos se harán las mismas preguntas que ahora nos hacemos nosotros respecto de los "platillos volantes".

¿Cómo es posible que aún no hayamos comprendido la verdad detrás de las palabras del Iluminado Maestro Jesús, actual Logos Solar, que lo resumió con toda claridad al decir que "en la casa de mi Padre hay muchas moradas"? 
  
  
  
  
  
 

ENCUENTRO BÉLICO DE DOS OVNIS 
 

La verdad sobre el "Incidente Roswell".

Estimado profesor Velmont: Formamos parte de un grupo que investiga a los Ovnis, y muchas veces tenemos discusiones respecto a lo que en verdad sucedió en Roswell sin que finalmente lleguemos a ninguna conclusión que podamos considerar definitiva. Por favor, no nos interesa ningún tipo de teoría, sino la verdad ¾ si es que la saben ¾ de lo que sucedió.

Mario D. y Raúl J. M. 
 

Respuesta

Apreciados Mario y Raúl: Los ufólogos que sostienen la teoría de que fueron dos los Ovnis los involucrados en Roswell están en lo cierto. Pero no fue un mero choque entre dos naves espaciales que colisionaron por accidente, sino que se trató de un verdadero enfrentamiento belicoso.

Una de ellas provenía de Orión III y la otra de Anthea IV. La nave de Orión perseguía a la de Anthea y la alcanzó al llegar a nuestro planeta, produciéndose el enfrentamiento fatal en la zona de Roswell.

Los cuerpos (eran cuatro) recogidos por los militares estadounidenses eran antheanos, de los cuales uno de ellos estaba vivo.

La autopsia del extraterrestre que se pasó por televisión fue real y no se trató de ningún muñeco como sostuvieron ligeramente algunos "expertos".

Bienvenidos al Club. Un fuerte abrazo.

Horacio Velmont 
 

Nota: A continuación te transcribo algunas sesiones, en su parte pertinente, donde se trató el tema. 
 

SESIÓN DEL 7/8/96

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Interlocutor: ¿Quién se va a comunicar ahora?

Asdoel: A veces no se entienden los mensajes que se dan, sea por interferencias del receptáculo que los transmite o por la mediana capacidad de comprensión de algunas personas que escuchan dichos mensajes.

Soy de Anthea IV y he venido para evacuar algunas dudas. Mi nombre es muy difícil de traducir en el idioma de ustedes, pero se podría decir que pronunciándolo sería algo así como Asdoel.

Nuestro planeta está dividido en dos hemisferios, en uno de los cuales habitan seres más pequeños en estatura, pero más desarrollados en conocimientos técnicos.

Ellos han desarrollado la manera de viajar por el espacio, mientras nosotros nos dedicamos más a la filosofía y a cultivar el espíritu.

Una de las naves que cayó en Roswell, hace 50 años terrestres, era una nave de Anthea 4, donde viajaban lo que nosotros llamamos "los pequeños".

A pesar de cultivar la parte espiritual, también desarrollamos una mediana tecnología y podemos viajar a los distintos mundos, no con ánimo de conquista, sino simplemente para transmitir, a aquellos que nos quieran escuchar, nuestro conocimiento filosófico.

Le damos poca importancia a la parte material en todos los aspectos, incluso en la parte alimentaria. Le damos más importancia a la parte energética, a punto tal que nuestro cuerpo se nutre energéticamente en un 80 %. Por eso no damos tanta importancia a la parte alimenticia.

Lo mismo sucede con el apareamiento. Tenemos dos sexos, pero el apareamiento es áurico. Mezclamos nuestra energías y llegamos a un orgasmo total en todo el cuerpo energético.

Tenemos puntos avanzados en filosofía espiritual. Hemos vencido a lo que ustedes llaman el ego. Nosotros lo llamamos el undo , que vendría a ser una traducción parecida a vuestro "Yo Inferior".

No tenemos ningún inconveniente en transportarnos a nivel astral a todos los confines de nuestra galaxia.

Próximamente, si el Absoluto lo quiere o lo permite, vamos a hacer un contacto del Tercer Tipo con alguno de ustedes.

El secreto es que estéis preparados y que no tengáis miedo de ver una figura distinta a la vuestra.

Lamentablemente no tenemos, como sí lo tienen otros extraterrestres, el poder de inducir en vuestra mente una visión telepática como si fuéramos humanos, para no causaros una impresión desagradable a vuestra vista.

Me despido de ustedes con todo el amor y con la esperanza de que sí nos vamos a ver en una próxima realidad.

Hasta pronto.

Interlocutor: Hasta pronto y muchas gracias por el mensaje. 
 

Sesión del 19/7/97

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Interlocutor: ¿Quién se va a comunicar en primer término?

Asdoel: Soy Asdoel. Ya estuve con ustedes y vengo nuevamente desde mi planeta, Anthea IV a transmitir mi espiritualidad a todos los seres que en este momento están aquí.

Interlocutor: Si no recuerdo mal, usted es de la misma raza que los tripulantes del OVNI que se estrelló en Roswell.

Asdoel: Soy del mismo planeta, pero de diferente raza.

Interlocutor: ¿Cuál sería la diferencia más marcada?

Asdoel: Nuestra raza da más prioridad a los temas espirituales.

Interlocutor: ¿Podríamos conversar con usted sobre el Incidente Roswell?

Asdoel: Algunas dudas voy a evacuarles, pero quiero aclarar antes que hay en este lugar muchas entidades espirituales que buscan perturbar los mensajes, para que éstos no sean bien trasmitidos. Recuerden que algunos de ustedes tienen una gran misión, otros están dando los primeros pasos en el mundo espiritual y los demás todavía tienen lecciones kármicas para revertir.

Interlocutor: ¿Cómo lo sabe con tanta certeza?

Asdoel: Lo sé porque en este momento me comunico con la parte espiritual de cada uno de ustedes, lo que llaman Thetán o Yo Superior.

Hay Thetanes de ustedes que están muy elevados y hay Thetanes que tienen dudas atroces, algunas causadas precisamente por las dudas que tiene la parte encarnada de cada uno.

En nuestro planeta, Anthea IV, hay una tremenda armonía, y nosotros hacemos lo mismo que en otros mundos donde hay más de una raza: compartimos el planeta en paz. La otra raza es muy tecnológica y varios de sus seres han estado en muchísimas ocasiones en este planeta.

Interlocutor: ¿Es precisamente la raza a la que pertenecen los que cayeron en Roswell?

Asdoel: Exactamente. Esta raza habita en lo que para ustedes sería el hemisferio Sur, y nosotros habitamos el hemisferio Norte.

Interlocutor: ¿Confirman que viven en paz?

Asdoel: Vivimos en paz. Yo no diría que ellos nos tienen miedo, porque nosotros los servimos en Amor y jamás pueden tener miedo de nosotros. Pero lo cierto es que tenemos un poder telepático tan grande que podemos neutralizarlos para que no usen sus armas en nuestra contra.

Interlocutor: ¿Nunca tuvieron, entonces, que usar ese poder telepático para defenderse?

Asdoel: Lo hemos hecho solamente en los albores de nuestra civilización, pero luego nunca más hemos necesitado de ese poder. Nosotros no pretendemos nada material, sólo nos interesa crecer espiritualmente.

Interlocutor: ¿Usted en este momento está encarnado en su planeta y se comunica telepáticamente desde allí? Lo pregunto para saber si esta transmisión se está haciendo desde algún OVNI orbitando la Tierra.

Asdoel: Estoy encarnado en Anthea y me traslado astralmente para esta comunicación telepática.

Interlocutor: ¿Usted, como Thetán, en qué nivel espiritual se encuentra?

Asdoel: Estoy en el mismo plano espiritual en que se encuentra el actual Logos Solar de ustedes, el Maestro Jesús, es decir, el plano 5º.

Interlocutor: ¿Usted se ha comunicado con nuestro Logos Solar?

Asdoel: Sí, he hablado con el Maestro Jesús... Fíjate que no digo "vuestro" Maestro, porque lo hemos tomado telepáticamente en muchísimas ocasiones y nos ha transmitido la enseñanza del Amor Universal, y lo hemos asimilado muy bien.

Tratamos de transmitírselo a su vez a estos "niños" del hemisferio Sur de nuestro planeta Anthea, pero no les interesa el mensaje. Sólo quieren crecer en lo tecnológico y en lo científico.

Incluso la mayoría de ellos descree del mundo espiritual. Piensan que cuando el ser muere, ahí se acaba todo.

Interlocutor: ¿Qué expectativa de vida hay en Anthea?

Asdoel: Para los del hemisferio Sur es de aproximadamente 100 de vuestros años. La nuestra oscila entre 300 y 400 años de los vuestros. Pero tal vez haya asombro en muchos de ustedes, porque dirán: ¡qué longevos! Pero... ¿qué pensaría un insecto de vuestro planeta que vive horas o días, de vuestros 70 ú 80 años...?

Entonces, todo este tipo de cuestiones es algo relativo. Hay seres que viven 40 años, como en Astrix, que es un planeta lejano, pero son muy espirituales. Son seres como cascarudos, similares a los insectos de ustedes.

Y ustedes dirán: ¡Deben ser totalmente salvajes!, y quizás instintivamente le apuntarían con un arma y les dispararían. Error, porque son seres sumamente elevados, a nuestra misma altura de elevación.

Interlocutor: Ustedes, los seres espirituales de Anthea, ¿qué doctrina practican o siguen?

Asdoel: La Doctrina del Amor. La misión es transmitir por sobre todas las cosas el Amor. Tenemos, al igual que en otro sistemas estelares, como en Antares IV, comunidades enormes donde unos servimos a los otros, donde nadie pasa hambre, porque si una familia pierde una cosecha, otra familia la socorre.

Nuestras comunidades no son tan grandes como en Antares IV, somos familias más pequeñas, pero tenemos grandes núcleos de amor, y nos reunimos periódicamente a hacer visualizaciones telepáticas.

Nos reunimos en un templo gigantesco -digo templo para que me entiendan, porque en nuestro planeta no lo llamamos así- 500, 600, hasta 1000 seres, en círculos pequeños, concéntricos, cada vez más grandes, hasta cubrir toda la edificación.

Y hacemos una comunicación telepática con entidades espirituales de los niveles 4º y 5º , y se llega a visualizar, como en una imagen holográfica de vuestro mundo, a la entidad que está en ese momento en ese plano espiritual.

El ser que en ese momento es el receptáculo se conecta con la entidad de Luz e "intenciona" para que se visualice.

Todos mentalmente hacemos fuerza con amor, y no solamente llegamos a visualizarlo, como aquí sería la mediumnidad vidente -estoy leyendo en este momento algunas de vuestras mentes-, sino que la entidad aparece...

Interlocutor: ¿Se hace material?

Asdoel: No, no se hace material, no se hace de la vibración física 1, sino que se llega a visualizar por un dispositivo especial parecido a vuestra técnica holográfica. Sería muy extenso explicar el funcionamiento de ese dispositivo en este momento...

Interlocutor: ¿Sería posible que aquí yo lo pudiera ver a usted través de la videncia?

Asdoel: El que está preparado me puede ver perfectamente.

Interlocutor: ¿Qué veríamos?

Asdoel: Verían a un ser de facciones muy similares a este receptáculo, de boca la mitad de pequeña, prácticamente sin el apéndice nasal, con dos huecos, ojos cuatro veces más grandes, prácticamente la pupila totalmente dilatada, en color casi negro...

Interlocutor: Hay una película norteamericana llamada "Cocoon", donde aparece un ser extraterrestre como el que usted describe...

Asdoel: No es exacta la figura pero es bastante parecida. Difiere un poquito porque nosotros tenemos el cráneo algo más voluminoso, y los órganos visuales mucho más grandes que en esa película que mencionas. Esto me lo están transmitiendo telepáticamente las entidades espirituales que están alrededor mío.

Interlocutor: ¿Y la vestimenta?

Asdoel: Es una vestimenta muy ajustada al cuerpo, como lo que ustedes llamarían un plástico, pero difiere en que es un plástico poroso que deja transpirar a nuestra piel.

Interlocutor: ¿De qué color?

Asdoel: Verde, celeste, grisado...

Interlocutor: ¿Siempre colores claros?

Asdoel: No necesariamente; hay algunas entidades que meditan con colores oscuros, negro, marrón, refiriéndome a los colores que ustedes ven, porque nosotros podemos ver más colores que los terrestres y nuestros oídos captan más diferencias tonales.

Interlocutor: ¿Viajan de un planeta a otro como rutina?

Asdoel: Hacemos lo mismo que hacen en otros sistemas estelares. Nosotros les damos alguna sabiduría a los seres del hemisferio Sur de nuestro planeta, y ellos nos dan naves.

Interlocutor: ¿Ustedes no tienen la tecnología para fabricar naves espaciales?

Asdoel: Si, la tenemos, pero no nos interesa la parte tecnológica. Podríamos haber desarrollado naves espaciales mucho antes que ellos...

Interlocutor: ¿Se contactan o comunican con los habitantes de los planetas que visitan?

Asdoel: Nosotros sí, pero no nos damos a conocer en presencia física sino telepáticamente, y para que ellos no se alucinen y piensen que están perdiendo la razón, lo hacemos con personas que estén preparadas en este sentido.

Interlocutor: ¿Tratan de ayudar?

Asdoel: En todos los casos. Nuestra misión es de amor, que es la más difícil, porque en la mayoría de los planetas que nos contactamos nos piden fórmulas...

Interlocutor: ¿Fórmulas? ¿Sobre qué?

Asdoel: Generalmente para fabricar armamentos.

Interlocutor: Yo pensaba que pedían fórmulas, por ejemplo para mejorar la agricultura...

Asdoel: No, para armamentos...

Interlocutor: Es algo sorprendente, pudiendo pedir fórmulas para curar piden fórmulas para matar... Pasando a otro tema, ¿Cómo son las plantas de Anthea?

Asdoel: Los árboles tienen hojas verdes muy intensas y son tan grandes que a veces doblan a los propios árboles que las sustentan.

Interlocutor: ¿Y los minerales?

Asdoel: En nuestro planeta hay minerales más duros que los que aquí ustedes llaman "diamante", la purificación del carbono.

Interlocutor: ¿Para qué los usan?

Asdoel: Para labrar las rocas, para las construcciones.

Interlocutor: ¿Cómo son las construcciones en Anthea?

Asdoel: Son muy hermosas. Son construcciones habitacionales pequeñas, individuales, prácticamente no se envenena la atmósfera. Ahora los técnicos del hemisferio Sur están experimentando con la antigravedad, pero aún siguen con la materia-antimateria.

Interlocutor: ¿Con qué se alimentan?

Asdoel: Verduras, granos, cereales...

Interlocutor: ¿Y animales?

Asdoel: No nos alimentamos de animales.

Interlocutor: ¿Tendríamos nosotros también que prescindir de comer animales?

Asdoel: No se puede cambiar una cultura de un momento para otro y no quisiera que le den tanta importancia a eso, sino a la parte espiritual.

No lo digo solamente yo, lo dicen distintas entidades espirituales aun de vuestro mismo planeta. Lo importante no es lo que se come, lo que entra en la boca, sino lo que sale de ella. Esto lo dijo el Maestro que tenemos en común, Jesús, que ha encarnado en este bendito planeta de ustedes.

Interlocutor: ¿Con respecto al Incidente Roswell, que nos puede decir?

Asdoel: Voy a dejar en claro que el incidente que ustedes llaman así fue el resultado de una escaramuza entre planetas... Había una nave de Orión 3, que perseguía a estos "chicos traviesos", antheanos del hemisferio Sur de nuestro planeta, que los habían provocado con total irresponsabilidad...

Los tripulantes de la nave de Orión 3 los persiguieron durante varios años luz y los alcanzaron prácticamente en este sistema estelar... Un rayo de energía que les enviaron provocó una falla en la propulsión de la nave antheana y ésta cayó a Tierra.

Interlocutor: ¿El rayo de energía era tipo láser?

Asdoel: Algo similar, pero no lo llamamos así, sino energía "Brezer".

Interlocutor: ¿Eran cuatro los tripulantes?

Asdoel: Sí, eran cuatro.

Interlocutor: ¿Alguno de ellos estaban vivos cuando los capturaron los militares norteamericanos?

Asdoel: Así es, dos de ellos estaban vivos.

Interlocutor: ¿Es cierto, como se comenta, que a uno de ellos lo mataron de un culatazo?

Asdoel: No lo han matado de un culatazo... pero por lo menos lo han golpeado 5 ó 6 veces, según me comentó en una oportunidad su Yo Superior o Thetán, como llaman también ustedes a la parte espiritual de los seres encarnados, lo que le provocó heridas graves. Luego le han dado inyecciones para reanimarlo y el organismo de este ser no resistió y allí fue cuando se produjo la desencarnación.

Interlocutor: ¿Los captores llegaron a comunicarse con alguno de estos dos antheanos?

Asdoel: Sí, con uno de ellos, y ha divulgado algunos secretos, y estos secretos están en archivos ocultos en el país que ustedes llaman Estados Unidos.

Interlocutor: No hace mucho se pasó por nuestra televisión una filmación de lo que se presentó como la autopsia de un extraterrestre capturado en Roswell. Pero los "expertos" que vieron la filmación dijeron que era un muñeco. ¿Cuál es la verdad?

Asdoel: No era un muñeco. Era uno de los antheanos capturados en Roswell. La filmación es real. Incluso si ustedes vuelven a verla -eso yo lo puedo ver en el Registro Akáshico- observarán que hubo reacciones de este ser...

Interlocutor: Sí, yo vi la filmación y observé, como todos, porque fue muy evidente, un parpadeo...

Asdoel: Además del parpadeo hubo otra reacción más. Es importante que vuelvan a ver la filmación. Mi receptáculo, que es la encarnación de una alta entidad, tiene la película. Sepan que Johnakan Ur-el, el Thetán de este receptáculo, es un compañero mío de estudios.

Ahora me retiraré para dar paso a otra entidad que está muy interesada en comunicarse con ustedes. Es un habitante de un planeta muy cercano a ustedes que aún no es detectable por telescopio, pero pronto ustedes lo harán...

Interlocutor: Muchas gracias por dialogar con nosotros y hasta luego... ¿Quién se va a comunicar ahora?

Adomel: Mi nombre es Adomel, tenemos una morfología similar al ser terrestre...

Interlocutor: ¿De qué planeta proviene?

Adomel: Vengo del planeta Lemarén. Es un planeta donde predominan los bosques, los ríos, pero por sobre todo hay grandes océanos. Hay ocho partes de agua y dos partes de sólido, lo que ustedes llamarían "Tierra firme".

Somos una civilización muy similar a la de ustedes. Dominamos el espacio. Llegamos lo que serían 30 años terrestres a nuestro satélite. Y hace 5 años terrestres llegamos a nuestro cuarto planeta, que es un planeta también habitable. Respiramos oxígeno y nitrógeno, como ustedes.

Tenemos una civilización bastante armónica. No tenemos guerras.

Interlocutor: ¿Qué cantidad de habitantes tienen en Lemarén?

Adomel: Somos aproximadamente 1000 millones de seres. Somos muchos para la pequeña superficie planetaria que tenemos.

Interlocutor: ¿Cómo sobreviven, entonces, en un lugar tan pequeño?

Adomel: Es pequeño, pero nos alcanza. Es un planeta -voy a hablar en medidas de ustedes- que tiene 60.000 km de circunferencia, es una vez y media el tamaño de la Tierra, y de todas maneras nos abastecemos muy bien. Respetamos la ecología.

Interlocutor: ¿Hay civilización interna, es decir dentro del planeta?

Adomel: Sí, con la cual nos llevamos muy bien. Y también hay una civilización submarina, con la que también nos llevamos bien. Pero nosotros somos los que dominamos la tecnología espacial.

Interlocutor: ¿Su cuerpo en este momento está en una nave espacial o en su planeta?

Adomel: Mi cuerpo físico en este momento está en Lemarén.

Interlocutor: ¿Pero hay seres de Lemarén encarnados en la Tierra?

Adomel: No, no hay.

Interlocutor: ¿En este momento hay naves espaciales de Lemarén en nuestro planeta?

Adomel: No estamos permanentemente. Nuestras naves vienen y se van. Pero no son naves nuestras, en realidad, sino de Antares y de Sirio que nos han venido a visitar.

Interlocutor: ¿Ustedes no tienen tecnología espacial?

Adomel: Sí, pero no es tan elevada como para construir naves capaces de llegar a otros sistemas solares. En realidad, hace muy poco tiempo que salimos al espacio exterior.

Pero hemos tenido la fortuna de que nos hemos contactado con otras razas de este sistema vecino y ellos nos trasladan sin ningún inconveniente e incluso nos dan tecnología como para que nosotros podamos desarrollar en lo que serían 20 años terrestres como 100 o más de los nuestros.

Interlocutor: ¿Nos puede brindar alguna información sobre la civilización de Venus y de Marte?

Adomel: De Venus tengo poco conocimiento. Sé que es un mundo inhóspito, incapaz de albergar vida tal cual la conocemos. Quiero aclararles que yo, en la parte encarnada, soy un piloto de pruebas y mi conocimiento es superficial con respecto a otros temas. Si a mí me preguntaran cómo funciona el motor de mi nave, no podría responder porque no lo conozco. Yo soy un piloto que me manejo con el computador de mi nave y siempre tengo un acompañante del sistema de Sirio que me resuelve los inconvenientes durante las travesías -quiero aclarar que en Sirio hay 4 civilizaciones distintas-, y así siempre llego felizmente a destino. También viajo con nativos de Antares, que supervisan que la nave esté en perfectas condiciones para que no nos estrellemos contra ningún planeta, como ha sucedido con nuestros vecinos de Anthea, que se precipitaron en Roswell.

Lo que quiero decir es que no conocemos todo. Sabemos que en el 4º planeta de ustedes -Sol IV- que ustedes llaman Marte, hay vida interna.

De Venus, le reitero que conozco muy poco. Sé que es un planeta de altísimas temperaturas y de gran presión atmosférica. No creo que haya ningún tipo de vida. No me atrevo a opinar del tema.

Simplemente quise contactarme con ustedes porque me simpatizan. Nosotros somos de una constitución más robusta que la de ustedes y de cabeza prácticamente cuadrada. Casi no tenemos cuello. Nuestros brazos son muy amplios y muy musculosos. Tenemos el cabello muy corto y si nos quieren comparar, háganlo con respecto a los antiguos gladiadores griegos o romanos de vuestra antigüedad.

Interlocutor: ¿Han hecho contacto físico con terrestres?

Adomel: Muy pocas veces, porque para confrontarnos físicamente, sin tener problemas psicológicos después, el contactado tiene que estar muy bien instruido.

La mayoría de los contactos han sido como ahora, es decir, por la vía telepática.

Me encanta dialogar, pero hay más entidades que quieren comunicarse con ustedes... Los dejo...

Interlocutor: Gracias, Adomel, y hasta luego... 
 

SESIÓN DEL 30/8/97

Tar: Soy Tar, de Orión IV. Estoy nuevamente con ustedes, gozoso de transmitirles mi amor y también vengo para aclararles algunas dudas. Puedes preguntar.

Interlocutor: Mi primera pregunta está relacionada con la Fuerza Aérea norteamericana, que sale ahora a decir que el llamado"Incidente Roswell" no tenía ninguna relación con extraterrestres y que los cuerpos encontrados eran muñecos, fruto de un experimento militar.

Tar: Es una noticia totalmente infantil. Los cuerpos encontrados no eran muñecos, sino extraterrestres. Entre los restos del aparato estrellado, había aleaciones metálicas desconocidas en la Tierra. Ésa es una prueba irrefutable.

Incluso vuestro país del norte ha tenido más contactos. Ellos tienen más naves que se estrellaron e incluso más cuerpos de lo que ustedes llaman alienígenas. Por lo menos de cuatro razas distintas.

Interlocutor: ¿Algunas naves fueron capturadas por aviones?

Tar: No, ustedes carecen de la tecnología necesaria y tampoco tienen el armamento adecuado para capturar a un aparato de otro sistema planetario. Siempre se trató de naves accidentadas.

Interlocutor: ¿Pero por qué salen ahora con esa noticia que, por otra parte sólo pueden creer quienes no están en el tema? ¿Se trata de una cuestión de poder?

Tar: Lo hacen sólo para confundir a la gente, algo que es muy fácil de hacer, debido al gran descreimiento que existe en los habitantes de vuestro mundo.

Interlocutor: ¿Por qué ocultan ese conocimiento, que podría traer un gran adelanto a la humanidad?

Tar: Ése es el tema. Ellos piensan de otra manera: "¿Por qué compartir esa tecnología de avanzada, cuando la podemos utilizar para su propio beneficio?".

Interlocutor: Entiendo. ¡egoísmo puro!

Tar: Una de las naves guarda un secreto que sus científicos están intentando esclarecer desde hace cuarenta años: el blindaje energético. Los dos tripulantes de ese aparato murieron al estrellarse y sus cuerpos siguen siendo estudiados. Causa asombro por la diferencia anatómica con el ser humano, pues son seres muy similares a vuestros insectos llamados langostas. No tienen esqueleto interno, sino una especie de caparazón. Poseen dos ojos y también dos antenas, que captan la irradiación de otro ser a una distancia considerable.

Interlocutor: ¿De dónde proviene esa raza tipo langosta?

Tar: Provienen de la Constelación de Arturo y son seres depredadores, que tienen un total desprecio por la vida ajena.

Interlocutor: Este punto está aclarado. Ahora querría saber si es posible lo siguiente. Imaginemos que un médium "toma" al espíritu de un gran matemático... ¿Podría transmitir una fórmula determinada, para demostrar que la comunicación no es un fraude?

Tar: Sí, eso es factible, pero no sucede lo mismo con el idioma. El Thetán no transmite en una lengua determinada, pues en los planos espirituales la comunicación se efectúa mediante la transmisión de ideas o de intenciones. Por lo tanto, el médium va a hablar en el idioma que sabe, aunque se comunique con el espíritu de una persona de otra región o de un ser de otro mundo. 



REVELAMOS QUE QUERIAN ENCUBRIR ...

Hoy ya no caben dudas: si los restos extraterrestre de Roswell no hubiera sido encontrados por civiles el fenómeno habría sido enterrado por las fuerzas de seguridad.

Y bien, ¿Cómo ocurrió? ¿Cómo reaccionaron la prensa, él público y los militares en 1947?.

Todo comenzó en la mañana del jueves 3 de julio de 1947, cuando dos personas desprevenidas tropezaron con los restos de un "plato volador" accidentado en una hacienda. William Mac Brazel capataz del Foster Ranch, y su pequeño vecino de siete años Dee Proctor, estaban examinando los daños causados por una violenta tormenta la noche anterior.

En cierto momento, durante las primeras horas de la noche anterior habían escuchado un estallido en medio de los truenos. No encontrar cercas o molinos dañados pero algo bastante extraño llamó su atención: un campo lleno de pequeño fragmentos de un material brillante.

Según las noticias periodísticas del momento, Mac juntó parte del material y lo escondido bajo un arbusto o cobertizo. Pero se guardó unos pocos fragmentos uno de los cuales tenía encima cuando subió a su auto para llevar a Dee de vuelta a casa de sus pares, Floyd v Loretta Proctor, sus vecinos más cercanos. El chico había estado con Mac porque le encantaba cabalgar, que era lo que el capataz hacía la mayor parte del tiempo.

En julio de 1990, Loretta Proctor fue entrevistada durante una conferencia especial sobre ovnis que organizó el Fund for Ufo Research (Fondo para la Investigación de Ovnis) en Washington. Y como tanto Mac como su marido habían muerto bastante tiempo antes de que empezara a dilucidarse el misterio del aparato accidentado, ella era el vínculo más directo con el comienzo de la historia. Loretta es una típica dama del oeste norteamericano: hospitalaria y para nada interesada en hacerse publicidad, ya que ésta podría comprometer la solitaria vida que lleva en su vieja casa de campo al final de un escabroso camino de tierra.

“Mac tenía ese pedazo de material que había recogido. Quería mostrárnoslo y quería que fuéramos con él para ver lo que había quedado en el lugar de los restos o lo que fuera, pero no fuimos porque no había un medio de transporte y llegar allí se hacía difícil. No consiguió que nadie lo acompañara. El fragmento que trajo tenía el aspecto de un plástico de color marrón claro... era muy liviano, como la madera balsa. No era un pedazo grande, tal vez tenía unos 10 cm de largo, sólo un poco mayor que un lápiz. Tratamos de cortarlo con un cuchillo y también le acercamos la llama de un fósforo, pero no se quemó. Sabíamos que no era madera. Era suave como el plástico y no tenía bordes agudos, como una clavija de color tostado oscuro. No tenía ninguna veta... simplemente liso. Nunca había visto algo así."

En una serie de artículos publicados en la década de 1980, Stanton Friedman y Bill Moore reprodujeron entrevistas con otras personas que habían visto y manipulado fragmentos de los restos de Corona antes de que intervinieran los militares:

La señora Bessie Brazel Schreiber, hija de Mac Brazel, dijo que el material parecía "una especie de papel de aluminio. Algunos fragmentos tenían una especie de cinta pegada, pero ésta no podía despegarse o sacarse de ninguna forma. Algunos pedazos tenían números o letras, pero no eran palabras que pudiéramos leer. Los caracteres estaban escritos como números, en columnas, pero no se parecían para nada a los números que nosotros usamos. Y un pedazo de algo hecho del mismo papel plateado parecía una manga de unos 10 cm de ancho e igualmente largo, con un reborde en un extremo. Y también lo que parecían ser pedazos de un papel fuertemente encerado".

William Brazel, hijo de Mac, agregó: "Algo parecido al papel de estaño, sólo que no se rompía. Uno podía arrugarlo y doblarlo e inmediatamente recuperaba su forma original. Era flexible, pero no se podía plegar o doblar como el metal común. Casi como un plástico, pero definitivamente metálico. Mi padre dijo una vez que los militares le dijeron que no era algo hecho por nosotros.

Había también un material filiforme: parecía seda, pero no lo era. Era un material muy fuerte sin hebras o fibras, como tendría la seda. Era más como un alambre, una sustancia de una sola pieza. Y había unas partículas semejantes a la madera, como la madera balsa por su peso, pero de color un poco más oscuro y mucho más dura. No pesaba nada y no se podía rayar con la uña. Todo lo que yo tenía era unos pedacitos. 
  
 

No había escrituras o marcas en los fragmentos que yo tenía, pero mi padre dijo que había figuras en algunos de los fragmentos que él encontró. Muchas veces se refería también a los petroglifos que los antiguos indios dibujaron en las rocas de esta región”.

Walt Whitmore Jr., hijo del dueño de la estación de radio Roswell KGFL, declaró: "Era muy parecido al papel plateado de aspecto, pero no se podía romper o cortar de ninguna forma. Extremadamente liviano de peso. Algunas vigas pequeñas, que parecían de madera o de un material semejante, tenían una especie de escritura en ellas que semejaban números que habían sido ya sea sumados o multiplicados, en columnas".

Hasta el momento, las únicas personas que sabían que algo extraño se había estrellado en Foster Ranch eran civiles. La vida de Mac Brazel estaba centrada en la hacienda, y como no conocía la oleada de noticias sobre platos voladores que barría al país, no los relacionó con los fragmentos que encontró desparramados en su campo. Sólo después de que sus amigos le aconsejaron que avisara a los militares sobre lo ocurrido, viajó en su auto hasta Roswell, un trayecto formidable en esos días y que aún hoy significa hacer unos cuantos kilómetros por caminos de tierra.

El domingo 6 de julio, Mac se apareció en la oficina del sheriff del condado de Chaves, George Wilcox, con unas pocas muestras de los restos que había recogido en la hacienda. El sheriff se dio cuenta enseguida de que se trataba de algo poco usual, llamó al campo de aviación militar Roswell y habló con el Mayor Jesse Marcel, el oficial de inteligencia. Entonces, Marcel y Sheridan Cavitt, del cuerpo de contrainteligencia, fueron en auto hasta la hacienda con Mac, iniciando así la participación militar en el asunto.

Cuando Marcel volvió de la hacienda con el coche cargado de restos, pasó por su casa e hizo levantar de la cama a su mujer y a su hijo Jesse para que vieran lo que había encontrado. Como el descubrimiento del extraño material todavía no había sido clasificado como secreto por los militares, Marcel no estaba violando ninguna regla al hacerlo. Jesse Jr., entonces de once años y en la actualidad un exitoso médico, piloto militar de la reserva que sirvió en Vietnam y calificado investigador de accidentes aéreos, recuerda claramente la experiencia: "El accidente y los restos del dispositivo que yo vi dejaron una huella imborrable en mi memoria. El aparato no era convencional en ningún sentido de la palabra; los restos pertenecían probablemente a lo que entonces se llamaba plato volador. Al parecer, éste había sido exigido más allá de su capacidad. Para decirlo me baso en el hecho de que muchos de los restos, incluidos pedazos de vigas de doble T, tenían extraños jeroglíficos en su parte interna, rosados y púrpuras, salvo que no creo que hubiera figuras animales como en los ,jeroglíficos egipcios. Los restos del accidente fueron simplemente descriptos como fragmentos metálicos no identificables, pero había una buena cantidad de vigas de doble T intactas. Yo sólo vi una pequeña parte de la totalidad de los restos." 
 

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LAS AMENAZAS Y LOS CADÁVERES

Un tiempo antes de que el sitio del accidente fuera clausurado, el sheriff Wilcox visitó el lugar y aparentemente vio muchas cosas. A comienzos de 1991, Kevin Randle entrevistó a Barbara Dugger, nieta de George e Inés Wilcox. El sheriff había muerto cuando Barbara aún era chica, pero ella vivió con su abuela mientras iba a la facultad, llegando a establecer una relación bastante estrecha con Inés Wilcox. Según Barbara, su abuela le dijo: No se lo cuentes a nadie. Cuando ocurrió el incidente, la policía militar vino a la oficina y nos dijo a George y a mí que si alguna vez decíamos algo del asunto no sólo nos matarían a nosotros, ¡sino también a toda nuestra familia! 'Alguien llamó a mi abuelo y le contó el incidente, el fue hasta el sitio y vio los restos; había una gran zona quemada. Era el atardecer. Había cuatro seres allí. Sus cabezas eran grandes. Usaban trajes como de seda. ¡Y uno de los `hombrecitos' estaba vivo! Si ella dijo que ocurrió, ocurrió".

En cuanto a la amenaza de muerte, la abuela de Barbara lo aclaró a fondo: "Hablaban en serio Barbara, ¡no estaban bromeando!”. Ella dijo que el incidente perturbó mucho a mi abuelo. Nunca más quiso ser sheriff. Ella era una ciudadana muy leal y pensó que para el bien de la nación no debía hablar del tema". Inés Wilcox murió poco después, a la edad de 93 años.

Hay una pauta muy clara en lo que se refiere a las amenazas a los testigos que vieron solamente restos del aparato no padecieron demasiadas presiones, mientras que los que vieron cuerpos fueron tratados mucho más severamente. Como el contacto con los fragmentos no demostraba la naturaleza extraterrestre del accidente, es comprensible que los testigos cuya experiencia se limitara a ese aspecto no fueran considerados como un riesgo por los militares. Perobastaría un breve vistazo a un cuerpo para que resultara obvio que se trataba de un acontecimiento no humano. Por lo tanto, también se entiende que el gobierno decidiera aplicar una presión más drástica sobre quienes habían visto los cuerpos.

Miembros de la prensa local fueron también participantes involuntarios del drama, no meros observadores. Una tarde, Frank Joyce, de la estación de radio KGFL, recibió un llamado telefónico mientras trabajaba en la estación. El hombre que estaba del otro lado de la línea (presumiblemente Mac Brazel) le informó que había restos de un aparato en su hacienda. "Me preguntó que podía hacer al respecto. yo le recomendé que fuera a la base aérea militar Roswell. Poco después, el Teniente Walter Haut vino a la estación, me entregó un informe de prensa escrito en papel cebolla y se fue de inmediato. Yo lo llamé a la base y le dije: `Le sugiero que no publiquen este tipo de informe que dice que ustedes tienen un plato volador; y él me contestó: No, está bien. Tengo autorización de C.O.' (el Coronel Blanchard). Envié el informe por el sistema telegráfico de la Western Union a la oficina de United Press Cuando volví a la estación encontré un despacho telegráfico que decía: `El Cuerpo del Aire (sic) dice que tiene un plato volador'. Tipiaron un párrafo o dos y entonces otras personas entraron en la línea y pidieron más información. Luego empezaron a llegar los llamados telefónicos y yo los derivé (al campo de aviación). "De pronto el sistema telegráfico se detuvo y empezó a zumbar A continuación entró una llamada telefónica; la persona que llamaba se identificó como un oficial del Pentágono.

Este hombre me dijo algunas cosas bastante feas sobre lo que me pasaría. Realmente estuvo muy agresivo. Por último, pude decirle: `¡Usted está hablando de un informe del Cuerpo de Ejército del Aire de Estados Unidos!'el teléfono estaba muerto; el hombre simplemente se esfumó Después (el dueño de la estación) Walt Whitmore me llamó y me dijo, Frank, ¿qué está pasando allí ?. Estaba muy perturbado Me preguntó:"De dónde sacaste esa historia? Mientras tanto, yo tome el informe de prensa (de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos) y lo escondí para tener una prueba y que nadie pudiera acusarme de inventarlo. Whitmore vino a la estación .Y yo le di el informe él se lo llevó.

"El siguiente hecho significativo ocurrió a la noche. Recibí un llamado de Brazel. Me dijo: No hemos contado bien esta historia'. Yo lo invité a que viniera a la estación; Llegó poco después de que oscureciera. Estaba solo, pero yo tenía la sensación de que nos observaban. Me dijo algo de un globo meteorológico. Le contesté: `Mire, Mac, esto es completamente diferente de lo que usted me dijo por teléfono el otro día sobre hombrecitos verdes'. Y ahí fue cuando me dijo: `No, no eran verdes'. Tuve la impresión de que estaba muy presionado. Me dijo: `Nuestras vidas ya nunca serán lo mismo'. ".

La otra estación de radio de Roswell, KSWS, también se metió en la aventura. En algún momento del lunes 7 de julio, un miembro del staff, Johnny McBoyle, habría visitado la hacienda de ovinos y habría visto los restos y tal vez también cuerpos. Si bien se niega a discutir el asunto aun después de casi medio siglo, el testimonio lo brindó su colega, Lydia Sleppy, la operadora de teletipo cuyo mensaje fue interrumpido tan misteriosamente. Durante mucho tiempo se creyó que ya había muerto, pero fue localizada y entrevistada por Stanton Friedman en octubre de 1990.

"Nosotros éramos Mutual Broadcasting y ABC y si teníamos alguna noticia que valiera la pena, la poníamos en el teletipo, y yo era la que tipiaba. Estaba en mi oficina. (El dueño de la estación) Merle Túcker estaba en Washington, tratando de que aprobaran su solicitud para instalar una estación en El Paso, cuando llegó una llamada de John McBoyle. Me dijo que tenía una noticia sumamente interesante para la red. Le dije: `Dame un minuto, que llamo al subgerente', porque si se trataba de eso quería que uno de ellos estuviera presente mientras yo lo tomaba. Busqué a Karl Lambertz (que venía de la gran estación de Dallas) y le pedí que me acompañara y observara. John dictaba y Karl estaba a mi derecha. Avanzarnos lo suficiente como para que me diera cuenta de que la historia era bastante importante, cuando sonó el timbre (señal de una interrupción), y apareció en el teletipo la frase: `Éste es el FBI paren la transmisión'.

"Yo tenía mi cuadernillo de taquigráfía y me volví para decirle (a Karl) que había sido interrumpida, pero que podía tomarlo en taquigrafía y después lo pasaríamos a la red. John continuó con la historia y yo escribí en mi cuadernillo: él había visto cómo se llevaban `la cosa'. Había estado allí (supuestamente en la hacienda Foster) cuando se la llevaron.. Y en ese momento, me acuerdo exactamente, John dijo que la cargaban paro llevarla a Texas. Pero cuando llegaron los aviones, eran del campo de aviación Wright. 
No se sabe si esto ocurrió antes de que el teniente Haut difundiera su explosiva noticia sobre la recuperación por parte de los militares de los restos de un plato volador o al mismo tiempo. Pero una vez que la noticia voló, la reacción de la prensa nacional v mundial fue rápida. Durante las dos últimas semanas habían circulado relatos de vuelos "de rutina de discos brillantes o esferas plateadas vagamente descriptos. De manera que la prensa quiso sacar todo el partido posible de esta rara historia sobre recuperación de fragmentos de "una de esas cosas". 
De pronto, Roswell, Nuevo México apareció en el mapa. La vida del soñoliento pueblito del oeste, cuyo principal mérito era ser la sede del Grupo Bombardero 509 que transportó la bomba atómica, se había visto sofocada durante mucho tiempo por la seguridad militar. Pero ahora el lugar se había transformado, de la noche a la mañana, en el centro mundial de... algo raro. En la oficina del sheriff, las estaciones de radio, los diarios y, por supuesto, el campo de aviación Roswell, se recibían innumerables llamados telefónicos desde lugares tan lejanos como Londres. Los pobladores estaban encantados con toda esta atención, pero los militares se estremecían. 
Todo el mundo quería saber mas sobre este estruendoso acontecimiento: ¿Qué se había encontrado exactamente en la hacienda' ¿Cuál era su aspecto' Qué se había hecho con eso? Se podía ver? Y en especial, ¿eran realmente restos de uno de esos misteriosos platos voladores? 
 

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LOS MILITARES OCULTAN LAS PRUEBAS

Los militares se hicieron cargo del territorio del accidente ovni expulsando a los civiles y exigiéndoles el más completo silencio acerca del incidente. 
Jesse Marcel y el capitán Cavitt, del organismo de contrainteligencia CIC, llegaron al Foster Ranch la noche del domingo, después de recorrer caminos en pésimo estado y algunos trechos a campo traviesa. Pasaron la noche en bolsas de dormir en una pequeña construcción y a la mañana siguiente fueron llevados por Brazel al lugar donde éste había encontrado el material. En 1979, Marcel describió su experiencia:

"Cuando llegamos al lugar del accidente, me sorprendió la vastedad de la zona dañada. No era una cosa que hubiera dado contra el suelo o explotado en tierra. Era algo que debió de explotar en el aire, viajando quizás a una alta velocidad. No sabemos. Pero los fragmentos estaban desparramados en una zona de 1.200 metros de largo, y bastante ancha, de decenas de metros de ancho. Así que procedimos a recoger todos los fragmentos que pudimos encontrar y los cargarnos en nuestro jeep. Me resultaba bastante obvio, por mi actividad, que izo se trataba de. un globo meteorológico, ni de un avión ni de un misil. Pero lo que era, no lo sabíamos. Simplemente recogimos los fragmentos. Era algo que nunca había visto antes, y yo estaba bastante familiarizado con todas las actividades aéreas. Cargamos completamente el jeep, pero no me sentí satisfecho. Le dije a Cavitt: “Lleve este vehículo de vuelta a la base, que yo voy a volver allí y recoger todo lo que entre en mi auto”, cosa que hice. Pero en total sólo recogimos una pequeña parte del material que estaba allí desparramado.

"Una cosa que me impresionó de los escombros era que buena parte parecía pergamino. Otra gran cantidad eran fragmentos, vigas doble T con símbolos que debimos llamar jeroglíficos porque no los pude interpretar, no podían leerse; eran simplemente símbolos, algo que quería decir algo, y no eran todos iguales. Las piezas en las que estaban pintados (de paso, aclaro que esos símbolos eran rosados y púrpuras) eran en realidad lavanda. Yesos fragmentos no podían romperse ni quemarse. Yo traté de encenderlos, pero no hubo caso. Lo mismo pasó con el pergamino que teníamos.

"Pero algo más sorprendente fue que los pedazos de metal eran tan finitos como el papel plateado de un paquete de cigarrillos. No presté demasiada atención a eso al principio, hasta que uno de los soldados vino y me dijo: '¿Sabe?, el metal que estaba allá... traté de doblarlo y no se dobla. Hasta lo intenté con una maza, pero no es posible hacerle una abolladura'. Yo no volví para mirar los restos porque estábamos ocupados en la oficina, tenía bastante trabajo. Estoy seguro de que ese muchacho no mentía, porque era un tipo muy sincero, muy honesto, así que acepté su palabra. Yo no lo vi golpeando ese material con un mazo, pero él me dijo: `Definitivamente, no puede doblarse y es tan liviano que parece pluma'. Y así era todo el material que se trajo: tan liviano que no pesaba prácticamente nada.

Una vez que los militares de alto rango (es decir, influyentes) se dieron cuenta de que se trataba de materiales muy inusuales, con los que no tenían experiencia, organizaron rápidamente una misión para recuperar lo que había quedado en el campo, a fin de averiguar lo más posible sobre ellos e impedir que cayeran en las manos equivocadas (o sea, las del público). Sea lo que fuera, debía mantenerse en secreto al menos hasta que la plana mayor de Fort Worth o Washington decidiera qué hacer con él.

Un amplio grupo de soldados fue enviado al "campo de escombros" (sic) de la hacienda ovina cercana a Corona, incluida una buena cantidad de policías militares cuya tarea era limitar el acceso al lugar. Al parecer, los fragmentos que estaban en ese campo no componían la totalidad del dispositivo al que habían pertenecido, así que se inició una amplia búsqueda para encontrar el resto. Sin duda, esto se hizo por tierra (usando jeeps v camiones) y desde el aire, en pequeños aviones de enlace, que en caso necesario pueden aterrizar en terreno abrupto. 
 

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LOS SERES EXTRATERRESTRES 
 

Después de un par de días, la búsqueda dio resultado. A pocos kilómetros del "campo de escombros" se encontró la parte principal del aparato, y a uno o dos kilómetros de ésta los cuerpos de pequeños humanoides.

La sorprendente noticia (que posiblemente incluía el hecho de que uno de los humanoides todavía estaba vivo) fue enviada al cuartel general, y la naturaleza de la operación cambió. 
 

Cualquier sospecha de que los fragmentos pertenecieran a algún avanzado misil o avión soviético se desvaneció al percibirse que la tripulación y, por lo tanto, también el aparato... Una operación importante se convirtió de inmediato en una misión absolutamente vital. Nunca había ocurrido algo semejante el hombre se había encontrado cara a cara con seres de otro mundo. Nos visitaba una civilización avanzada, cuyos motivos eran totalmente desconocidos.

Eran exploradores científicos amistosos o la vanguardia que preparaba una invasión? Si sus motivos eran bélicos, ¿teníamos alguna probabilidad de resistir a seres capaces de construir aparatos que los trasladaban a millones de millones de kilómetros de su lugar de origen? ¿Qué pasaría, digamos, si sus amigos vinieran a buscarlos?

Aunque el entonces mayor y luego teniente coronel Marcel habló a fines de los años 70 sobre su experiencia, Sheridan Cavitt se negó incluso a reconocer que estuvo en la hacienda con Marcel. Sin embargo, otro hombre del cuerpo contrainteligencia de Roswell, Bill Ricket, relató recientemente su participación en estos hechos a poco de iniciarse la intervención militar: "El material era muy duro y liviano. Se podía curvar, pero no doblar. Por lo que yo sé, nunca descubrió de qué estaba hecho".

Rickett acompañó al doctor Lincoln LaPaz, famoso experto en meteoritos del New Mexico Institute of Meteoritics, que realizó una gira por el lugar de la caída y zonas aledañas, y contó que "LaPaz quería tratar de descubrir cuál había sido la velocidad y trayectoria de `la cosa' Era un experto de renombre mundial en trayectorias de objetos que se desplazan por el cielo, especialmente meteoros, y a mí me habían dicho que le brindara toda la ayuda que pudiera. LaPaz entrevistó al ganadero Brazel. Recuerdo que durante la conversación este hombre mencionó que algunos de sus animales habían actuado en forma extraña después del incidente. Por alguna razón, el, doctor LaPaz pareció muy interesado en este dato. El experto quiso sobrevolar la zona, e hicimos los arreglos necesarios. Durante el vuelo pudo descubrir otro punto donde, según le pareció, la cosa había aterrizado y luego despegado nuevamente. En ese sitio, la arena se había transformado en una sustancia vidriosa. Recogimos una caja de muestras de este material y, si no recuerdo mal, también aquí había muestras de metal, como el papel plateado descubierto primeramente. LaPaz envió la caja a alguna parte para su estudio, no sé o no recuerdo dónde, pero nunca más lo vi. Este sitio estaba a algunos kilómetros del primero.

"LaPaz era muy hábil para hablar con la gente, en especial con algunos de los peones, que casi no sabían inglés. EL científico dominaba el español. Recuerdo que encontró un par de personas que habían visto... no sé cómo llamarlos, ovnis, supongo. De todos modos, habían visto a dos de esas cosas' volar lentamente a muy baja altura, al atardecer, en una fecha que, según pudo establecer LaPaz, fue uno o dos días después de que estallara el otro aparato. Esta gente también habló de animales afectados por el incidente.

"Antes de volver a Albuquerque, me dijo estar seguro de que esa cosa había estado en dificultades, que se había posado en tierra para reparaciones, despegado nuevamente y luego explotado. También estaba seguro de que había más de uno de esos dispositivos y que los otros habían estado buscándolo; al menos eso fue lo que dijo. Estaba absolutamente seguro de que la cosa había tenido un desperfecto. La explicación de la Fuerza Aérea (que era un globo) era totalmente falsa. No era un globo. Nunca supe con seguridad cuál era su propósito, pero no era el vuestro. Recuerdo haber especulado con LaPaz sobre que podría tratarse de alguna civilización más avanzada que nos estaba controlando. LaPaz no estaba en contra de la idea, pero dijo que las especulaciones no entrarían en su informe."

Lamentablemente, el doctor LaPaz, que en 1950 había tenido una participación activa en un estudio de "bolas de fuego verdes" que tenían algunas características de ovnis, murió antes de que nadie se enterara de su actuación en el episodio de Nuevo México. Su informe es uno de los muchos documentos que el gobierno ha logrado esconder del público durante más de cuarenta años.

En general, el gobierno logró plenamente su objetivo de mantener en secreto los detalles de los aparatos accidentados. 
 

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FOTOS SECRETAS

Se conocen pocos nombres de militares y otras personas que visitaron los sitios, y los que sí se conocen, en la mayoría de los casos no se han mostrado dispuestos a hablar. Con una fascinante excepción. En noviembre de 1990, Stanton Friedman pudo coronar meses de negociaciones entrevistando a cierta persona: un hombre que dice, en una forma muy creíble, que estuvo allí. F.B. era un fotógrafo de la Fuerza Aérea que cumplía funciones en la estación naval aeronáutica de Anacostia, en la ciudad de Washington. Un día de comienzos de julio de 1947, él y otro fotógrafo, A.K. fueron embarcados en un bombardero B?25 y llevados al campo aéreo de Roswell. F.B. le contó a Friedrnan: "Una mañana nos dijeron: `Hagan sus valijas. Tendremos cámaras allá, listas para ustedes'. No sabíamos adónde íbamos. Mi cámara Speed Graphic 4x5 estaba en el avión, y después de unas pocas horas de vuelo, llegamos a Roswell. Subimos a un auto del personal, y parte del equipo que trajimos fue cargado en camiones, viajamos alrededor de una hora y media hacia el norte.

"Llegamos a uno de los tres sitios de aterrizajes violentos en la zona de Corona, y había una cantidad increíble de gente, en una tienda de campaña cerrada. Prácticamente no se podía ver nada dentro de la carpa. Me dijeron: `Prepare la cámara para tomar una fotografía a cinco metros'. A.K. se subió a un camión que se dirigía al lugar donde estaban recogiendo fragmentos. Había toda clase de metal por ahí. Y nos gritaban lo que debíamos hacer: `¡Tome esto, tome lo otro!'

"Pude ver cuatro cuerpos cuando el flash hizo explosión, pero estaba casi enceguecido porque era un día tan lindo, tan soleado... Uno entraba en esa tienda de campaña, que estaba terriblemente oscura, y todo lo que se fotografiaba eran cuerpos. Cuerpos que estaban debajo de una lona que ellos levantaban, y uno tomaba la foto; quitábamos el bulbo del flash, poníamos otro, tomábamos otra foto y le dábamos a un oficial el carrete de película (cada carrete tenía sólo dos hojas de filme cortado de 10 x 12 centímetros), y entonces pasábamos a la toma siguiente.

"Calculo que habría entre diez y doce oficiales y, cuando yo me preparé para entrar, salieron todos. La tienda de campaña medía alrededor de 6 x 9 metros. Los cuerpos parecían estar colocados sobre un lienzo encerado. El tipo que daba todas las instrucciones agarraba una lámpara de flash y se ponía en un lugar: `¿Ven esta lámpara', decía. Respuesta: `¡Sí, señor!'. `¿Están enfoco con ella`¡Sí, señor' `Tomen una foto de esto'. Entonces sacaba la lámpara. Nos , movíamos en círculo, tomando fotos. Me parecía que los cuerpos eran idénticos: oscuros, delgados, con una cabeza demasiado grande. Yo torné unas treinta fotos. Creo que tenía unos quince carretes. Había un olor raro allí.

"A.K. volvió en un camión que estaba cargado de escombros. Un lote de fragmentos que antes no estaban ahí sobresalían de la caja. En el camino de vuelta al aeropuerto (Roswell), nos dijeron que olvidáramos todo lo que habíamos visto. A eso de las cuatro de la mañana siguiente, nos despertaron, desayunamos y subimos al B?52. Una vez en Anacostia, un capitán de corbeta terminó de `lavarnos el cerebro' (tanto a F.B. como a su amigo A.K. se les dijo claramente que lo que fuera que creyeran haber visto en Nuevo México, no lo habían visto jamás)."

Habría cantidades de hombres involucrados de una forma u otra en la recuperación de los cuerpos y los restos de los aparatos accidentados en tres sitios de la zona de Corona: el campo de escombros descubierto primeramente por Brazel, el lugar donde aterrizó el aparato y el punto donde fueron encontrados los cuerpos en sus "cápsulas de escape" y donde suponemos que

F.B. tomó sus fotos. Pocos de estos hombres han podido ubicarse, y la mayoría habría muerto mucho antes de que alguien pensara en acercarse a ellos para entrevistarlos.

En cuanto al aterrizaje violento en las Planicies de San Agustín, 240 kilómetros al oeste, la llegada de los militares fue observada por alrededor de doce civiles: Gerald Anderson y su familia, un grupo de estudiantes de arqueología o geología con su profesor, y el ingeniero gubernamental Barnett. De éstos, Barnett les contó a varios amigos algo de esta experiencia, y Anderson entró en grandes detalles sobre lo ocurrido cuando aparecieron los militares mientras él y los otros trataban de darle algún sentido a esta traumatizarte experiencia.

Según un amigo cercano de Barnett, Vern Maltais, aquél habría dicho: "Mientras mirábamos los cuerpos, un oficial militar llegó en un camión con el chofer y tomó el control. Le dijo a todo el mundo que el ejército se haría cargo de la situación y que abandonaran el lugar. Otros militares llegaron y acordonaron la nona. Nos dijeron que nos fuéramos y que no habláramos con nadie sobre lo que habíamos visto, que era nuestro `deber patriótico' permanecer en silencio".

Gerald Anderson, en su entrevista de setiembre de 1990, describió estos hechos con énfasis:

"Los soldados nos indicaban por dónde ir retrocediendo y caminaban al lado del auto. Cuando llegamos a la ruta, vimos que hormigueaba de soldados. Había barricadas y de todo. Y la última vez que vimos al profesor Buskirk y sus estudiantes, estaban parados allí hablando con otro soldado (Glenn dijo que parecía un oficial) y Buskirk señalaba hacia el sitio del aterrizaje. A nosotros nos hicieron tomar hacia el este por la ruta a Datil. Y nos gritaron: `¡No paren, no vuelvan!'. Cuando miré para atrás y vi el plato volador clavado en el suelo, justo cuando dimos la vuelta a los árboles, había un montón de soldados y estaban todos alrededor del aparato, pero ya no pude ver a la tripulación (del plato volador) que antes estaba en el suelo. Estaban llegando más vehículos y maquinaria y parando allí. Como el camión que había llegado primero.

"Los soldados se movían alrededor. Estaban haciendo muchas tareas raras y tirando una especie de cables. También parecía que ponían algo en el suelo, y sacaban cosas de los camiones. Un montón de ellos simplemente estaba parado ahí. Pero la actividad era frenética. Cuando entramos en la ruta principal, ya habían puesto una barrera y estaban trayendo cosas, y me acuerdo que había un jeep que arrastraba un trailer con un motor, como un generador. Cuando estábamos en la ruta, Ted preguntó a un soldado: `¿Podemos volver hasta el almacén y comprar algo para tomar?'. `¡No! ¡Váyanse para allá! ; el soldado apuntó hacia el este. Fue activo y directo."

Una vez que los Anderson fueron ahuyentados del sitio del accidente y ya estaban camino a casa, los militares pudieron proceder como querían sin nadie que los observara. Los materiales que retiraron fueron llevados con rumbo desconocido, si bien se ha sugerido como posible destino White Sands/Alamogordo, y también Los Álamos y la Base Sandia. Estos lugares tienen instalaciones científicas que permitirían analizar los restos del accidente y hasta los cuerpos, y todos tienen altas condiciones de seguridad. Pero las claves no son lo que uno esperaría... hasta ahora.

En algún lugar hay una gran cantidad de material y probablemente piezas bastante grandes de dos o más ovnis que vinieron a terminar sus días dentro de las fronteras estadounidenses, y tal vez en el territorio de una o más naciones amigas. Donde exactamente, es un misterio. Incluso los fragmentos que fueron a parar a Wright Field desde Roswell y Fort Worth pueden no estar allí hoy. Tal vez fueron trasladados varias veces por razones de seguridad y para la investigación científica top secret.

Abundan rumores de que Estados Unidos estuvo involucrado en un intento de hacer volar un ovni capturado, desde una de sus bases secretas en Nevada. Algunos individuos afirman incluso que hemos trabajado en estrecha colaboración con extraterrestres para adaptar su tecnología a nuestros usos. Y que algunos de nuestros primeros aviones furtivos (en particular el caza Lockhed F-117 y el bombardero Northrop B-2) se beneficiaron del asesoramiento "externo". Pero no hay absolutamente ningún fundamento para tales afirmaciones; por lo tanto, deben considerarse tan sólo rumores. Los autores creen que puede tratarse incluso de desinformación aportada por representantes gubernamentales anónimos, para confundir aún más la escena del fenómeno ovni.

En un nivel mucho más razonable, se ha sugerido que el primer material extraterrestre recuperado era tan técnicamente avanzado que no podía ser entendido ni siquiera por los más brillantes y experimentados científicos. Se ha hecho una analogía con el hipotético regalo de un moderno reloj digital electrónico a Leonardo da Vinci, uno de los verdaderos genios en la historia de la Humanidad. Da Vinci no sólo hubiera sido incapaz de imaginar cómo funcionaba, sino que además no hubiera tenido ninguna clave para averiguarlo. El chip del tamaño de una estampilla no hubiera significado nada para él, y tampoco el registro de cristal líquido. No hubiera tenido más remedio que guardarlo con la esperanza de que, en el futuro, alguien averiguara algo que permitiera descifrar el extraño dispositivo.

Lo mismo podría decirse de los ovnis que se estrellaron en Nuevo México en 1947: tal vez estaban tan avanzados en comparación con nuestra ciencia y tecnología, que los esfuerzos para entender incluso pequeñas partes de ellos resultaron totalmente inútiles. Entonces se habrían almacenado, controlándose periódicamente para comprobar si los últimos conocimientos arrojaban alguna luz sobre su exótica composición.

Podríamos estar esperando todavía que nuestros conocimientos científicos los alcancen. O tal vez sí descubrimos cómo funcionaba el ovni modelo 1947 y estamos empleando ese conocimiento. O quizás aprendimos realmente cómo está construido un aparato extraterrestre, cómo se opera y cómo vuela. 
 

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RUMBO A LO DESCONOCIDO

Los detalles sobre la recuperación y embarque de los restos y los cuerpos de los aparatos siniestrados en Corona y las Planicies de San Agustín son escasos. Como esto fue hecho por los militares en zonas remotas donde los pocos residentes eran conscientemente patrióticos, era mucho más fácil mantener en secreto los detalles que los despojos observados por civiles. Quiénes estuvieron involucrados y dónde se llevó el material son temas para la investigación.

Como se sabe, todo empezó cuando Mac Brazel llevó algunas muestras de escombros encontrados en la hacienda Foster a la oficina del sheriff George Wilcox en Roswell, el 6 de julio. Después que el mayor Marcel y el oficial de contrainteligencia Cavitt dejaron Roswell para dirigirse al Foster Ranch, las muestras aparentemente quedaron abandonadas en la oficina del sheriff, ya que no tenía sentido llevarlas de vuelta a la hacienda. Según las hijas del sheriff Wilcox, entrevistadas en 1990, el ejército llegó hasta ahí, hizo bastante ruido y se llevó los extraños fragmentos. Casi con seguridad, éstos fueron a parar directamente a la oficina del coronel William Blanchard, comandante del campo de aterrizaje Roswell.

Qué hizo exactamente Blanchard con las muestras sólo puede suponerse, pero parece muy probable que las enviara por aire al cuartel general de la Octava Fuerza Aérea en Fort Worth, Texas, donde el comandante de esta unidad, el general Roger Ramey, se hizo cargo de ellas. Según el brigadier general retirado Thomas Jefferson DuBose, entrevistado en 1990 por Stanton Friedman, el material del accidente de Corona estaba en Fort Worth dos o tres días antes de la conferencia de prensa del 8 de julio, el, la que el general Ramey expuso la falsa historia del globo meteorológico.

Esas muestras pudieron haber llegado a Fort Worth mientras Marcel y Cavitt todavía estaban camino a la hacienda Foster, cuando .prácticamente nadie en el mundo había tomado conciencia de que algo inusual había ocurrido cerca de Corona. Esto era probablemente la pequeña cantidad de material que el entonces coronel DuBose vio envuelto en plástico y atado a la muñeca del Coronel Al Clarke, comandante de la base de Fort Worth Con su preciosa carga llevada a la categoría de correspondencia diplomática secreta, Clarke fue trasladado en avión a la ciudad de Washington, por orden directa del general Clemente McMullen comandante interino del Comando Estratégico del Aire en la base Andrews de la Fuerza Aérea. Fue McMullen quien dio la orden telefónica a DuBose de llevar los fragmentos por esa vía e inventar una historia de encubrimiento para engañar a la prensa. No se sabe qué ocurrió con el material cuando llegó a Washington, pero pudo muy bien haber jugado un papel importante en la tarea de convencer a quienes estaban a 3.200 kilómetros de Nuevo México sobre que "algo de significación cósmica" había ocurrido.

Cuando Marcel y Cavitt volvieron al campo de aviación Roswell a primera hora de la mañana el 8 de julio, traían consigo dos coches llenos de escombros. Fueron éstos, o por lo menos gran parte de ellos, los que Marcel acompañó en un vuelo a Fort Worth v que describió como ocupando "la mitad de un B?29". Si bien el B?29 era un avión grande, fue diseñado para llevar elementos pesados (bombas) antes que una cantidad considerable de objetos más livianos que podrían llevarse en un mero avión de carga. Por lo tanto habría sido posible llenar hasta la mitad el espacio de almacenaje de un B?29 (su compartimiento para bombas) con tan sólo los escombros cargados por una estanciero y un jeep.

No se sabe cuántos aviones despegaron del aeropuerto de Roswell cargando despojos del sitio de Corona, o si todos ellos fueron trasladados. Wright Field (luego Base de la Fuerza Aérea Wright?Patterson), en Dayton, Ohio, es a menudo citado como el destino de uno o más de estos vuelos. Wright parece un destino lógico, ya que albergaba buena parte de los laboratorios científicos de la Fuerza Aérea y allí trabajaban algunos de los técnicos más brillantes del arma. Pero los detalles simplemente no han sido desenterrados.

Hay razones para creer, sin embargo, que por lo menos un avión fue enviado desde Wright Field ya sea a Roswell o a Fort Worth, para recoger material y devolverlo a Wright Field. El hijo de un hombre que supuestamente estaba en ese vuelo le dijo a Stanton Friedman que la tripulación incluso jugó con parte de los fragmentos en el vuelo de regreso.

Se sabe que no mucho tiempo después que Marcel y Cavitt volvieran de la hacienda Foster con su carga de fascinantes fragmentos, una fuerza militar mucho más amplia fue enviada al lugar para recoger hasta la última partícula. Los residentes testificaron que la policía militar levantó barricadas alrededor de la hacienda, manteniendo al público lejos de la escena. También mantuvieron alejada a la prensa, como afirmó Jud Roberts, entonces gerente de la estación de radio KGFL, en una entrevista de 1990: "Yo quería ir al sitio del, accidente. El dueño de la estación W.C.Whitmore había estado allí, pero al igual que yo no pudo llegar cerca. Pensé que podríamos hacerlo por caminos laterales, que hay muchos en la zona, pero tampoco lo logramos". Los dos hombres tropezaron con policías militares que les advirtieron: "Lo lamentamos, pero el camino está cerrado. Están en un área restringida, ¿entendido?". Y agrega Roberts: "No era algo raro. Ya habíamos tenido experiencias semejantes antes, cuando se produjeron accidentes de aviación. Habían bloqueado toda la zona y era perfectamente razonable, me parece. Creo que no llegué ni a 25 kilómetros (del sitio del accidente en la hacienda Foster) ".

Aunque limitada, la evidencia de la zona de Corona sugiere que hubo tres sitios separados vinculados con el siniestro: el llamado campo de escombros en la hacienda Foster, donde tantos fragmentos fueron encontrados por Brazel y luego recogidos por Marcel y Cavitt; un sitio a varios kilómetros de allí donde estaba el cuerpo principal del aparato; y un lugar, a dos o tres kilómetros de este último, donde fueron encontrados los cuerpos dentro o cerca de lo que Glenn Dermis describió como "cápsulas de Escape". 
 

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¿CUATRO U OCHO EXTRATERRESTRES?

Las descripciones de los cuerpos no sólo son altamente coherentes, sino también concuerdan en la mayoría de los aspectos con las que han dado personas supuestamente "secuestradas" por presuntos extraterrestres.

Además, las mismas descripciones generales de extraterrestres pueden encontrarse en los relatos de personas que afirman haberlos visto cerca de sus naves cuando acababan de aterrizar, en lo que ha dado en llamarse encuentros cercanos del tercer tipo. 
  
 

El total de extraterrestres recuperados puede ser hasta ocho: tres muertos y tal vez uno vivo del siniestro en la hacienda Foster, y tres muertos y uno vivo del ocurrido en las Planicies de San Agustín. Pero independientemente del total, deben de haberse reunido suficientes partes corporales como para mantener ocupado durante largo tiempo a un equipo médico de primera categoría, disecando, analizando v elaborando teorías, y luego escribiendo sobre el acontecimiento más espectacular en la historia de las ciencias biológicas.

Mantener tal información oculta e impedir su acceso a la comunidad científica puede considerarse un desmesurado

Publicado domingo, 27 de abril de 2008 21:09 por apocalipsis2012 



ROSWELL,LAS CHARADAS OFICIALES :

POR JAVIER SIERRA DE SU LIBRO LOS ENIGMAS DE ROSWELL :

Entre julio de 1947 y julio de 1994 la Fuerza Aérea de los Estados Unidos mantuvo un mutismo absoluto alrededor del "caso Roswell", uno de los incidentes OVNI más complejos que se recuerdan. De esta manera, las autoridades evitaron pronunciarse sobre la eventual recuperación de los restos de un platillo volante siniestrado en uno de los abundantes parajes desérticos de Nuevo México. En 1994 esa actitud cambió, y la USAF optó por tratar de explicar el caso como la caída de un globo experimental de alto secreto. Javier Sierra dedicó su primer libro a este misterio, encuestando testigos, revisando material gubernamental y sacando sus propias conclusiones. Este artículo suyo resume parcialmente la cuestión.

   El llamado "caso Roswell" es, sin duda, el incidente OVNI más trascendente de la historia de este enigma. Tuvo lugar a primeros de julio de 1947, cuando en un rancho próximo a Corona y distante unos 70 kilómetros de Roswell, en Nuevo México (EE.UU.), William MacBrazel encuentra unos restos extraños esparcidos por su finca. Se trataba de una caótica colección de fragmentos metálicos que cubrían más de un kilómetro cuadrado de terreno, de aspecto bizarro, metalizados y algunos cubiertos de una especie de indescifrables "jeroglíficos". ¿A qué clase de ingenio pertenecían aquellos restos? ¿A un avión experimental que había sufrido un accidente en el desierto? ¿A un globo? ¿...O a otra cosa?

   Pocos días más tarde, oficiales de inteligencia de la base aérea de Roswell inspeccionaron el lugar y tomaron abundantes muestras de aquellos fragmentos. McBrazel no recibió ninguna explicación al misterio, y se le ordenó guardar silencio. Finalmente, el 8 de julio de 1947, en la edición de tarde del Roswell Daily Record, se publicó una nota de la oficina de prensa de la base militar de la ciudad en la que se afirmaba que la Fuerza Aérea "captura un platillo volante en un rancho de la región". Aquel titular sensacionalista fue, sin embargo, desmentido horas después siguiendo órdenes de Washington, y pronto se enterró oficialmente todo el asunto. Esto, no obstante, no impidió que surgieran rumores sobre un segundo lugar de impacto donde otros testigos aseguraron que los militares recogieron fragmentos mayores de una nave espacial así como los pequeños cuerpos de sus tripulantes. Había nacido uno de los rumores más intensos, contradictorios y extraños del siglo XX... 
   Pero déjeme el lector que le sitúe mejor.

    Federal Building, Nueva York. 
   30 de Enero de 1996.

   Nunca es tarde para estas cosas.

   Con cierto despiste, el investigador neoyorquino Manuel Fernández, el periodista Enrique de Vicente y yo deambulamos unos minutos por el hall de la sede del FBI en Nueva York en busca de una de las 23 "librerías oficiales" que el Gobierno de los Estados Unidos tiene distribuidas por todo el país. Cuando finalmente dimos con ella, el trámite fue fácil: a cambio de 52 dólares, el dependiente puso en nuestras manos un libro de aproximadamente 1.000 páginas, recién publicado por la Fuerza Aérea norteamericana, y titulado El informe Roswell: realidad contra ficción en el desierto de Nuevo México. Se trataba –al menos en esa fecha– de la última palabra de los militares sobre el caso Roswell y la eventual recogida de restos pertenecientes al accidente de un platillo volante relativamente cerca de la frontera mexicana.

   Una vez examinado, aquella especie de enorme listín telefónico nos condujo a una equívoca conclusión: que probablemente fue la caída de un globo experimental secreto lo que desató la noticia de que los militares de la base aérea de Roswell habían recuperado los restos de un OVNI en el verano de 1947. Sus argumentos, aunque abundantemente respaldados por un buen número de cartas, croquis, mapas, gráficos y fotos de época, no eran nuevos. De hecho, recalcaban las conclusiones que ya en julio de 1994 había elaborado Richard Weaver, un coronel de la Air Force Office of Special Investigations (AFOSI), en un escueto informe de apenas 32 páginas, fruto de una repentina e inexplicable prisa en la Fuerza Aérea por esclarecer de una vez por todas un episodio que entonces estaba a punto de cumplir medio siglo de vida. 
 

Nueve hombres clave 
 

Dr. Edward Teller

Físico norteamericano de origen húngaro, ha sido uno de los científicos que más ha contribuido a la moderna física cuántica, además de ser uno de los pilares básicos en el desarrollo de la bomba atómica. Oficialmente se vio involucrado en el tema OVNI cuando la Fuerza Aérea pidió su consejo en el verano de 1948 para que investigase las misteriosas apariciones de «bolas de fuego verdes» en el suroeste de los EE UU (región que incluye Roswell) y trabajase para un proyecto secreto conocido como Twinkle. Esta comisión estaba, curiosamente, bajo las órdenes del general Vandenberg y en ella participaron otros científicos como el Dr. Lincoln La Paz, claramente implicados un año antes en el estudio de los restos recogidos en Roswell. 
 

General 
Nathan Twining

El 23 de septiembre de 1947, casi tres meses después del accidente de Roswell, el general Twining, jefe del Air Materiel Command requirió que se condujera una amplia investigación sobre el tema OVNI, ya que «el fenómeno del que se informa es algo real y no visionario o ficticio». A raíz de su petición, el general Schulgen elabora un curioso documento, fechado el 28 de octubre de 1947, en el que se especifica que los materiales de los que están hechos los OVNIs utilizan «varias combinaciones de metales, hojas metálicas, plásticos y quizás madera de balsa» en una clara alusión a la descripción de los restos encontrados en el rancho Foster de Roswell. No es extraño, pues, que el general Twining solicitara una clasificación de alto secreto para el tema y asignara un nombre clave para todas las investigaciones: Proyecto Signo.

Lo que tanto el texto de Weaver como el nuevo Informe Roswell argumentaban era que los restos de aquel "OVNI" eran, en realidad, fragmentos del vuelo nº 4 del Proyecto Mogul. Fue este, al parecer, un programa ultrasecreto auspiciado por la Universidad de Nueva York bajo la coordinación del doctor Charles Moore, que pretendía situar micrófonos de alta sensibilidad en las capas altas de la atmósfera gracias a sencillos globos de sondeo meteorológico. ¿Su intención?: comprobar si era posible detectar ondas procedentes de eventuales pruebas nucleares soviéticas en Siberia. Es decir, lo secreto nunca fue el material utilizado en aquellas pruebas, sino el propósito último de los lanzamientos de los globos. A fin de cuentas, la razón de la cautela militar era más que evidente: en 1947 se suponía que sólo Estados Unidos –y más concretamente la base de Roswell– poseía armas atómicas; la sola posibilidad de que los rusos pudieran haber desarrollado esa misma tecnología amenazaba con transformar el equilibrio político del momento creado tras el final de la II Guerra Mundial. Como así sucedería poco más tarde.

   Dos globos perdidos... y un OVNI

   Según la Fuerza Aérea, el Proyecto Mogul realizó once lanzamientos de globos entre Mayo y Julio de 1947 en Nuevo México. Se trataba de globos sonda convencionales a los que se les unía una larga "cola" de reflectores de radar parecidos a cometas, hechos de papel de aluminio y madera de balsa fijada con cinta adhesiva. Pues bien, de acuerdo con la información suministrada por la USAF, sólo dos de aquellos once vuelos cayeron en paradero desconocido y nunca fueron recuperados. Se trataba de los globos números 3 y 4, lanzados los días 29 de mayo y 4 de junio de 1947 respectivamente.

   ¿Podría corresponder uno de aquellos aerostatos a los restos que encontrara en el rancho Foster el granjero William MacBrazel? Sobre esta suposición orbita hoy toda la autodefensa de la Fuerza Aérea. Una suposición frágil si tenemos en cuenta que entre la fecha del último vuelo citado y el inicio del caso Roswell media casi exactamente un mes y que –según confesara el propio doctor Moore a la USAF– difícilmente los restos de aquellos globos podían resistir durante mucho tiempo bajo el sol del desierto sin que aparecieran escamas en el neopreno primero, y quedaran reducidos a un montón de cenizas pocos días después.

   Y eso no es todo: el hombre que recogió los primeros restos del OVNI de Roswell, el granjero MacBrazel, no encontró la etiqueta adhesiva que siempre acompañaba esta clase de artilugios y que ofrecía una sustanciosa recompensa a aquel que devolviera los restos del globo a las autoridades. MacBrazel no sólo no cobró nunca esa recompensa, sino que incluso permaneció detenido por militares de la base de Roswell entre el 9 y el 15 de julio de aquel lejano 1947. Éstos no sólo le mantuvieron alejado de sus tierras (y del OVNI) durante seis días, sino que incluso le obligaron a cambiar sus primeras declaraciones con la intención de echar tierra al asunto.

   El papel de la prensa

   El "secuestro" de MacBrazel tenía una poderosa razón de ser. Su hallazgo fue prematuramente divulgado por el oficial de relaciones públicas de la base, el teniente Walter Haut, en un comunicado de prensa en el que se aseguraba que los militares habían tomado por fin posesión de un platillo volante. En 1991 entrevisté a Haut en su casa de Roswell, y él mismo me aclaró la película de los hechos. Según este teniente, una oportuna llamada desde Washington, del general Clemens MacMullen al general de brigada Roger Ramey en Dallas (y superior jerárquico de la base de Roswell), ordenó silenciar el asunto y construir la tapadera informativa que explicara que todo había sido una lamentable confusión. Que lo recuperado en Roswell eran, en realidad, los restos de un sencillo globo sonda.

   De hecho, el propio general de brigada Ramey, para disipar cualquier sombra de duda entre los periodistas, ordenó que un B-29 llevara hasta su Cuartel General fragmentos del "OVNI" que poder mostrar en una rueda de prensa y que demostraban su tesis. Asombrosamente nadie le formuló entonces la pregunta clave: ¿cómo había sido posible que los restos de un evidente globo sonda como el que mostró Ramey en Dallas hubieran podido confundir de semejante forma a los bien entrenados hombres del Servicio de Inteligencia militar de la base de Roswell?

   El asunto, desde luego, no terminó ahí. Minutos después, oficiales bajo las órdenes de Ramey telefoneaban al FBI para aclarar esta situación, dando pie, poco después, a un télex federal en el que se explicaba que lo recuperado en Nuevo México había sido "un globo meteorológico con un reflector de radar", y en el que se informaba de que éste estaba siendo transportado "por un avión especial a la base de Wright Field para su examen".

Harry S. Truman

Era el presidente de los Estados Unidos en 1947. Su nombre aparece escrito sobre una de las etiquetas de los rollos de película que filmó «Barnett» en el lugar del accidente del OVNI, pese a que, oficialmente, Truman no visitó Nuevo México ni en junio ni en julio de aquel año. Aun así, su implicación en el entramado OVNI de aquellas fechas es evidente. El 30 de octubre Truman redacta una nota con una relación de temas a discutir con su secretario de Estado, James Forrestal, en la que se refiere a «las implicaciones militares de un ataque de satélite». Si en 1947 no se habían lanzado aún los primeros satélites al espacio, ¿qué clase de ofensiva temía el presidente? También a él se atribuye la orden ejecutiva que creó, en septiembre de ese año, un comité para investigar el caso Roswell.

 Primeros de Julio de 1947 
Roswell, Nuevo México (EE.UU.)

   Un "globo" muy especial

  ¿Qué tenía de especial aquel "globo" para recibir todas esas atenciones y ser trasladado a la base de Wright Field (más tarde Wright Patterson)? ¿Por qué no sucedió esto mismo con ninguno otro de los vuelos del Proyecto Mogul? ¿Por qué en ninguno de los otros descensos de globos de este proyecto secreto no se acordonó la zona, ni se amenazó o retuvo a testigos en contra de su voluntad?

   Todo esto, en cambio, sucedió en Roswell. El sheriff George Wilcox, por ejemplo, fue el primer civil que entró en contacto con William MacBrazel y quien le recomendó que se dirigiera a los militares para ponerles al corriente de su hallazgo. Pues bien, este agente del orden fue severamente amenazado por los propios militares para que guardara un escrupuloso silencio sobre los hechos. Las amenazas causaron tan honda impresión en él, que poco después rechazaba la candidatura a su reelección como sheriff de la localidad. También fue amenazado el dueño de la emisora KGFL que divulgó la primera noticia elaborada por el teniente Haut, así como otra radio mayor, la KOAT de Albuquerque, y algunos otros testigos civiles cuyos relatos han ido recuperándose con el correr de los años.

   ¿Cómo entonces –se preguntará con justicia el lector– se venció el miedo a las amenazas y hoy puede saberse más de lo que sucedió cerca de Roswell en 1947? Muy sencillo: en 1978 el físico nuclear canadiense Stanton Friedman localizó al Mayor retirado Jesse Marcel, el oficial de la inteligencia militar que recuperó del rancho de MacBrazel los restos del "OVNI" y que, ya entrado en años y alejado de las obediencias militares, no dudó en reconocer que lo que él recogió del rancho Foster no fueron piezas de ningún globo sonda. Tras él confesaron el ex-teniente Walter Haut, el hijo de MacBrazel (Bill), los vecinos del rancho Foster y otros muchos militares directa o indirectamente implicados en el asunto. Todos coincidían en un punto: fuera lo que fuese lo que cayó en el rancho de MacBrazel, aquello no se parecía en nada a un globo sonda. Es más, la descripción de los restos que dio Marcel tampoco coincidía en absoluto con las características de uno de estos globos: allí había hojas de aspecto metálico, muy ligeras, que no pudieron ser dañadas ni con martillos, tijeras o punzones y resistentes al fuego y al calor; también encontró una especie de pequeñas vigas metálicas muy ligeras y fuertes, con ciertos signos grabados en uno de sus lados, así como una especie de piedras negras como de plástico negro.

   Reacciones militares

   Paradójicamente, lo que mejor "certifica" la extrañeza del caso Roswell es la propia reacción de los militares a partir de decretarse el secreto en torno a este asunto. Antes del accidente de Roswell, ni la Fuerza Aérea ni ningún otro organismo militar habían adoptado ninguna normativa explícita de censura hacia la información OVNI. No obstante, esta actitud pareció dar un giro de 180 grados desde el mismo momento en que el general MacMullen ordena la ocultación de la información relativa al accidente de Nuevo México.

   La misma mañana del accidente, la del 4 de julio de 1947 (y fiesta nacional), el comandante en jefe nacional de los veteranos de guerra norteamericanos, Louis E. Starr, anunciaba en su discurso que a las 15 horas de ese día esperaba recibir un telegrama del Pentágono en el que se aclararía por fin quién o qué se escondía tras el entonces novedoso enigma de los platillos volantes. Las horas pasaron sin que el telegrama llegara, hasta que el propio Starr decidiera pasar página sin cumplir su promesa y declarara, días después, que esperaba despejar todos los malentendidos después de que el general Carl Spaatz –entonces comandante de las Fuerzas Aéreas– regresara de "cazar un platillo". ¿Se refería Starr al objeto de Roswell? ¿Desde cuando estaban los militares tras su pista?

   A finales de aquel mes otro general, George Schulgen, recibía un completo informe basado en 18 observaciones de OVNIs seleccionadas de entre las mejores del periodo precedente, y en el que se establecía sin género de dudas que los OVNIs eran aeronaves discoidales, capaces de volar en perfecta formación, y que poseían una parte inferior abultada y una pequeña cúpula en su parte superior. Más tarde, el 23 de septiembre de 1947, el general Nathan Twining –que el 8 de julio de 1947 se encontraba, casualmente, en Nuevo México– redactó otro documento en donde se leía que "el fenómeno es real y no algo visionario o ficticio" y que había que "pensar en la posibilidad de que algunos objetos son controlados tanto de forma manual, automática o por control remoto". Con estos y otros datos, el general Schulgen se descolgaba el 28 de Octubre de aquel mismo año afirmando en otro documento, destinado a los servicios de información de la USAF en todo el mundo, que los OVNIs estaban construidos "utilizando varias combinaciones de metales, hojas metálicas, plásticos y quizás madera de balsa o material similar". ¿Cómo podía saberlo si no era basándose en los restos de Roswell, que se ajustan como un guante a esta descripción?

   47 años después...

   El silencio militar ha durado casi cinco décadas. Fue a partir de 1992, cuando dos investigadores civiles –Kevin Randle y Don Schmitt– reavivaron el caso Roswell entrevistándose con nuevos testigos, que el asunto del OVNI estrellado volvió a preocupar a los militares. Estos dos ufólogos convencieron al representante republicano por Nuevo México, Steven Schiff, de la gravedad de los hechos y éste decidió poner en un aprieto a la USAF encargando la reinvestigación del caso a la Oficina General de Contaduría (GAO) del Congreso. Se trata de un organismo público que sirve para controlar, entre otras cosas, los más de 30 billones de dólares anuales destinados a "fondos reservados" y que dispone de "carta blanca" para investigar en el seno de organismos gubernamentales.

   Pues bien, antes que la GAO finalizara su informe, la USAF hizo público el suyo en Julio de 1994. No sólo era la primera vez que la Fuerza Aérea se pronunciaba sobre el caso Roswell desde el desmentido del general Ramey cuarenta y siete años antes, sino que era el primer comunicado oficial sobre OVNIs de la USAF desde el cierre del Proyecto Libro Azul en 1969. En él ya señalaba al vuelo nº 4 del Proyecto Mogul como el responsable del caso.

   Un año más tarde, en Julio de 1995, la GAO emitía su propio informe, respaldando tácitamente el elaborado previamente por el coronel Weaver, pero asegurando que le ha sido imposible acceder a la información del caso porque alguien no identificado, contraviniendo la normativa vigente, había destruido la información administrativa básica de la base de Roswell correspondiente, entre otros, al periodo del accidente del OVNI. Además, su informe descartaba por completo que hubiera sido un accidente aéreo, un misil o un fallo nuclear el responsable del OVNI.

   Finalmente, dos meses más tarde, la USAF remataba su faena con su monumental compendio El informe Roswell. Justo cuando en todo el mundo no se hablaba de otra cosa que de cierta película que presuntamente recogía las autopsias practicadas a unas extraterrestres barrigonas... y que en 1995 se emitían por las televisiones de medio mundo.

   Autopsias dudosas

   A primeros de 1995 –justo cuando todos los investigadores del caso Roswell esperábamos el pronunciamiento de la GAO sobre lo que sucedió en Nuevo México en el verano de 1947– surgió la noticia: un productor de televisión británico llamado Ray Santilli, se había hecho con 90 minutos de película "top secret" filmada por un tal Jack Barnett durante las autopsias practicadas a los tripulantes del OVNI de Roswell. La filmación, comercializada espectacularmente en los meses siguientes, nos desvió de nuestra espera de reacciones oficiales en Estados Unidos y nos obligaba a replantearnos el caso Roswell casi en su totalidad.

   A fin de cuentas, si la película era verdadera debía aceptarse también la versión de Jack Barnett de que el OVNI de Roswell se estrelló a primeros de Junio (y no de Julio) de 1947, y que los tripulantes eran sensiblemente diferentes a lo que habían descrito otros testigos.

   La "versión Barnett", sin embargo, no prosperó. La filmación presentaba –y presenta aún– muchos aspectos oscuros que obligaban a recelar de su autenticidad. Los últimos han sido apuntados por el investigador norteamericano Kal Korff quien, tras adquirir por 100.000 dólares una copia en video de "primera generación" de la filmación de las autopsias, ha descubierto numerosas irregularidades. Falta, por ejemplo, una cuarta pared en el quirófano –tal y como sucede en los escenarios de televisión–; ha encontrado el reflejo de una lámpara de set cinematográfico en algunos fotogramas y hasta ha localizado trazas de manipulación digital.

   Lo sospechoso de este asunto, aún por encima de quién se esconde tras la autoría de este más que probable fraude, es el objetivo del mismo. ¿Qué se pretendía al hacernos creer que el OVNI de Roswell cayó a primeros de junio de 1947? ¿Acaso igualar la fecha a la del vuelo nº 4 del Proyecto Mogul? Y es más: ¿por qué la película de las autopsias se divulga justo a finales de Agosto de 1995, días antes de la emisión de El informe Roswell de la USAF? Mi impresión particular es que estos dos últimos hitos en la historia reciente del caso Roswell fueron coordinados para añadir confusión a este incidente y dificultar una pronta liberación de toda la información reservada al respecto. Y esa tesis es la que defiendo en mi libro Roswell, secreto de Estado.



FRIEDMAN,BIOGRAFIA SEGUN WIKIPEDIA :

UNO DE LOS MAS VALIENTES,TENACES Y SINCEROS INVESTIGADORES OVNI,EL FISICO STANTON FRIEDMAN,DENOSTADO,RIDICULIZADO,AUN AMENAZADO,HA ARRANCADO JIRONES AL OCULTAMIENTO GUBERNAMENTALY SE HA SALIDO CON LA SUYA,ESTE ES NUESTRO RECONOCIMIENTO...POR SU INVESTIGACION EN MJ-12,ROSWELL,HOMBRES DE NEGRO Y OTRAS INVESTIGACIONES...

Stanton T. Friedman

De Wikipedia, la enciclopedia libre

Stanton Terry Friedman (* 29 de julio de 1934) es un Físico nuclear americano y Ufólogo, actualmente reside en Fredericton, New Brunswick, Canadá.

Friedman ha escrito varios libros relacionados con el tema Ovni y fue uno de los primeros investigadores civiles en estudiar el Incidente OVNI de Roswell. Desde 1967, ha hablado sobre el Fenómeno Ovni en más de 600 institutos y universidades y en más de 100 grupos profesionales de Estados Unidos, Canadá y en otros 16 países.

Tabla de contenidos

1 Biografía 
1.1 Educación 
1.2 Madurez

Educación

Friedman se graduó en la Universidad de Chicago, ganando un diploma universitario (1955) y un Master en ciencias (1956) de Física Nuclear. 
 

Madurez

Friedman estuvo de empleado durante 14 años como físico nuclear para las compañías General Electric, General Motors, Westinghouse, TRW Systems, Aerojet General Nucleonics, y McDonnell Douglas. Los proyectos incluyeron el trabajo sobre el avión nuclear, los cohetes de la fisión y de la fusión, y las centrales eléctricas nucleares para el espacio. También estuvo implicado con la investigación de las ediciones de la radiación y los procedimientos de la dirección para la nave espacial Pioneer 10 y del Pioneer 11, los primeros objetos artificiales para explorar la región externa del Sistema Solar.

Lo emplearon como físico nuclear en General Electric, General Motors, Sistemas TRW y otras corporaciones grandes en los años 50 y los años 60, y desde los años 80 tiene trabajo relacionado mientras que dirigía varías compañías en las industrias de la Irradiación del Alimento y la detección del Radón. Friedman es miembro de la Sociedad Nuclear Americana y del Instituto Americano de Aeronáutica y AFTRA. Él ha presentado los papeles en las reuniones de la sociedad nuclear americana, así como la presidencia de una sesión. Él era además comentarista semanal en la Canadian Broadcasting Corporation por 6 años en 1980. 
 

Investigación

Friedman se intereso en la ufología desde que era niño, y mediados de los años sesenta salió eventualmente de su trabajo como ingeniero y se dedicó a dar conferencias sobre asuntos de ufología. El fue quizás uno de los primeros investigadores en publicar el choque de una nave extraterrestre en Roswell (Nuevo México). Una porción significativa de las conferencias de Friedman y las ideas se derivan de los documentos del Majestic 12, y de los resultados de su investigación en los archivos de varias instituciones del gobierno de los Estados Unidos y de las bibliotecas presidenciales. Friedman ha publicado más de 80 artículos científicos de ufología. Stanton es un constante combatiente con los críticos de la hipótesis extraterrestre y las teorías de encubrimiento del gobierno sobre el incidente de Roswell. Friedman es el promotor incansable y más significativo de la idea UFO-ETH. Desde 1967 ha dado varias conferencias del tema ufológico en más de 600 universidades y sobre 100 grupos profesionales en los 50 estados de los E.E.U.U., 9 provincias canadienses, y ha aparecido en otros 14 programas de radio y televisión de otros países. Ha proporcionado testimonio escrito a las audiencias del congreso, apareció dos veces en la O.N.U., y a sido pionero en varios aspectos de la ufología incluyendo el caso Roswell, Majestic 12, el mapa estelar de Betty y Barney Hill y el análisis de Delphos, Kansas. Friedman se presentó en el Lifetime Achievement Award de Leeds, Inglaterra, en septiembre del 2002 por la revista de ufología del Reino Unido. El documental que difundieron en el año 2002 de Stanton T. Friedman en Canada es real.

Teorías

Friedman ha llegado a la conclusión de que una pequeña porción de los videos sobre estos objetos y de los que no se ha llegado a dar una posible solución, son según el, naves extraterrestres provenientes de otro planeta que vienen a estudiar nuestro planeta. El es el único de los que aborda tales teorías, en la que cree que estas máquinas están diseñadas según la física y las tecnologías que son enteramente plausibles dentro de la comprensión humana moderna.

Dado su fondo y trabajo en la ingeniería sobre el mapa estelar de los Hill y el caso Roswell, Friedman ha concluido que en Julio de 1947 un vehiculo electrodinámico propulsado por "materia interestelar" era del sistema binario de estrellas Zeta Reticuli y su posible choque en el desierto de Nuevo México puede que halla sido debido a un relámpago. Friedman asegura que el gobierno de los Estados Unidos está en posesión de la nave extraterrestre encontrada en Nuevo México y de los cuerpos de sus ocupantes. Y desde ese suceso lo llevan encubriendo hasta ahora. Stanton Friedman ha publicado libros sobre este suceso y otros temas ufológicos, desde entonces lleva dando conferencias sobre el hecho ocurrido en Roswell.



EL MANOTAZO DE AHOGADO DE SAGAN :

NOTA,HOY (AFORTUNADAMENTE) CARL SAGAN ESTA MUERTO,DETRAS DE SU MEDIOCRE SERIE "POSMOS",PODEMOS ENTERARNOS QUE ESTUVO EN LA COMISION MAJESTIC,QUE PARTICIPO DEL ENCUBRIMIENTO,SEÑALO A LOS COLEGAS QUE INVESTIGABAN EL TEMA EN SERIO PARA QUE RECIBAN LA VISITA DE LOS HOMBRES DE NEGRO,TAL COMO EL CASO DE SU COLEGA,EL FAMOSO E IGUALMENTE DESPRECIABLE J,ALLEN HYNEK,QUE LUEGO DE ENCUBRIR,PARECIO QUERER DESCONFIAR Y QUISO VER SI HABIA ALGO MAS Y FUE ESCARMENTADO Y ATERRORIZADO POR LOS HOMBRES DE NEGRO,COMO CONSTA EN UN PARANOICO MANUSCRITO HALALDO EN SU CASA,POR SU HIJO,DONDE RELATA SUS MIEDOS...COMO SEA,SABEMOS QUIEN Y DE DONDE VIENE SAGAN,ES SOCIO DE COSTEAU Y WALT DISNEY,PARTE DE MISMA SOCIEDAD DE ENCUBRIDORES,LADRONES DE TECNOLOGIA Y SOPLONES DE REBELDES...

ANTES DE ENFERMARSE,LA AGONIZANTE AGENCIA MAXIMA O MAJESTIC O MAJIC,LE ENCARGO A SAGAN Y OTROS,CREAR VERSIONES PARA CUBRIR EL TEMA OVNI Y SOBRETODO QUE NO SE SEPA LA TRAICION Y VERGUENZA,EN QUE HABIAN COLOCADO USA A LA HUMANIDAD CON SU TRATO Y ENCUBRIMIENTO,SAGAN EMPEZO EL TRATO Y SUS ESCRITOS,COMO ESTE SON MAS DE LO MISMO,COMO HIZO OTRO COLEGA SUYO HACE 2 MIL AÑOS,PONCIO PILATOS...LAVARSE LAS MANOS...

Y LA SANGRE DE JESSUP,KEYHOE,BRUGGER,SANDERSON Y OTROS QUE DIERON SU VIDA PARA QUE PODAMOS SABER UN POCO MAS DE LOS OVNIS Y MUCHO MAS DE LO VERGONZOSO QUE USA HIZO PARA ENCUBRIR UNA MANIOBRA DE OPRESION QUE VIENE DESDE EGIPTO PROBABLEMENTE...PERO QUE NUNCA UN PAIS LLEVO  A CABO MEJOR QUE USA,EXCEPTO ALEMANIA NAZI,SU ESPEJO...Y ENTRE LOS SOFISMAS DE GOEBELS,QUE NI SIQUIERA ERAN ORIGINALES Y LAS EXCUSAS QUE DAN SAGAN ...NO SE QUE ES PEOR...

QUIENES OTROS ACEPTARON EL RETO DE APOYAR A LA NASA Y ALIVIAR LA CAIDA DEL SISTEMA ?,STEPHEN HAWKING Y BARRY SONENFELD,EL LIBRETISTA DE HOMBRES DE NEGRO,QUE LE HIZO UN FAVOR MUY GRANDE AL SISTEMA,AL PARODIAR UN TEMA QUE LE COSTO TANTA SANGRE A LA HUMANIDAD,PROBABLEMENTE 2 PRESIDENTES COMO LINCOLN Y KENNEDY,CUYAS VIDAS COINCIDEN,EN LUCHAR CONTRA EL ENCUBRIMIENTO Y DESCUBRIR CUAN FUERTE E IMPUNE ES EL SISTEMA CON SUS HOMBRES DE NEGRO,AGENTES SMITH DE MATRIX O AGENTES DE LA CIA,PARA EL CASO ES LO MISMO...

PARA DATOS,PARA QUE HABLAR DE LAS "EXTRAÑAS" COSTUMBRES DE SAGAN...,PARA QUE VEAN QUE SABEMOS DE QUE HABLAMOS...SI NO SABEN,INVESTIGUEN...

PUBLICAMOS ESA FALSA DEFENSA Y LAVADO DE MANOS DEL SISTEMA : 
 

INFORME ASEPTICO SOBRE LOS OVNIS EN GENERAL Y EL CASO ROSWELL 
 

   Confíe en un testigo en todo 
   aquello en lo que no esté fuertemente 
   involucrado ni su propio interés, ni sus 
   pasiones, ni sus prejuicios, 
   ni su amor por lo maravilloso. 
   Si lo están, exija una prueba que lo 
   corrobore en proporción exacta a la 
   contravención de la probabilidad 
   por la cosa atestiguada.

   THOMAS HENRY HUXLEY 
   (1825-1895) 
 

 Cuando se informó a la madre del célebre abducido Travis Walton de que un ovni había fulminado a su hijo con un rayo y luego se lo había llevado al espacio, contestó con poca curiosidad: "Bueno, así es como ocurren las cosas". ¿No es así?.

 Aceptar que en nuestros cielos hay ovnis no es comprometerse a mucho: la palabra "ovni" son las siglas de "objeto volador no identificado". Es un término que incluye algo más que "platillo volante". Que haya cosas que el observador ordinario, o incluso el experto, no entiende, es inevitable. Pero ¿por qué, si vemos algo que no reconocemos, llegamos a la conclusión de que es una nave de las estrellas?. Se nos presenta una gran variedad de posibilidades más prosaicas.

 Una vez eliminados de la serie de datos los fenómenos naturales, los engaños y las aberraciones psicológicas, ¿queda algún residuo de casos muy creíbles pero extremadamente raros, sobre todo casos sustentados por pruebas físicas? ¿Hay una "señal" oculta en todo este alboroto? Desde mi punto de vista, no se ha detectado ninguna. Hay casos de los que se informa con fiabilidad que no son raros, y casos raros que no son fiables. No hay ningún caso -a pesar de más de un millón de denuncias de ovnis desde 1947- en que la declaración de algo extraño que sólo puede ser una aeronave espacial sea tan fidedigna que permita excluir con seguridad una mala interpretación, tergiversación o alucinación. Todavía hay una parte de mí que dice: "Qué lástima".

 Se nos bombardea regularmente con extravagantes declaraciones sobre ovnis que nos venden en porciones digeribles, pero muy rara vez llegamos a oír algo de su resultado. No es difícil de entender: ¿qué vende más periódicos y libros, qué alcanza una mayor valoración, qué es más divertido de creer, qué es más acorde con los tormentos de nuestra época: un accidente de naves extraterrestres, estafadores experimentados que se aprovechan de los crédulos, extraterrestres de poderes inmensos que juegan con la especie humana o las declaraciones que derivan de la debilidad y la imperfección humana?

 A lo largo de los años he dedicado mucho tiempo al problema de los ovnis. Recibo muchas cartas al respecto, a menudo con relatos detallados de primera mano. A veces, el escritor de la carta me promete revelaciones trascendentales si le llamo. Después de dar una conferencia -casi sobre cualquier tema- se me pregunta a menudo: "¿Cree en los ovnis?". Siempre me sorprende la manera de plantear la pregunta, la sugerencia de que se trata de un asunto de fe y no de pruebas. Casi nunca me preguntan: "¿Hasta qué punto son fiables las pruebas de que los ovnis son naves espaciales extraterrestres?".

           Por lo que he visto la manera de proceder de mucha gente está altamente predeterminada. 
Algunos están convencidos de que el testimonio de un testigo ocular es fiable, que la gente no inventa cosas, que las alucinaciones o tergiversaciones a esta escala son imposibles, y que debe de haber una vieja conspiración gubernamental de alto nivel para ocultarnos la verdad a los demás. La credibilidad en el tema de los ovnis prospera cuando aumenta la desconfianza en el gobierno, que se produce de forma natural en todas aquellas circunstancias en que -en la tensión entre bienestar público y "seguridad nacional"- el gobierno miente. Como se han revelado engaños y conspiraciones de silencio del gobierno en tantos otros asuntos, es difícil argumentar que sería imposible encubrir un tema tan extraño, que el gobierno nunca ocultaría información importante a sus ciudadanos. Una explicación común de la razón de tal encubrimiento es evitar el pánico a nivel mundial o la erosión de la confianza en el gobierno.

 Yo fui miembro del comité del Consejo Asesor Científico de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos que investigó el estudio de los ovnis llamado "Proyecto Libro Azul", aunque antes, significativamente, se había llamado "Proyecto Grudge [Fastidio]". Nos encontramos con que el esfuerzo que se estaba realizando era desganado y desechable. A mediados de la década de los sesenta, el cuartel general del Proyecto Libro Azul se encontraba en la base de las Fuerzas Aéreas Wright-Patterson de Ohio, donde también estaba la base de la "Inteligencia Técnica Extranjera" (dedicada principalmente a averiguar qué armas nuevas tenían los soviéticos). Contaban con una sofisticada tecnología para la consulta de expedientes. Uno preguntaba por un incidente de ovnis determinado y, como si se tratara de jerséis y trajes de la lavandería, le iban pasando resmas de expedientes por delante hasta que la máquina se paraba al llegar ante el demandante el expediente solicitado.

 Pero lo que había en esos expedientes no tenía gran valor. Por ejemplo, ciudadanos respetables declaraban haber visto flotar luces sobre una pequeña ciudad de New Hampshire durante más de una hora, y la explicación del caso era que había una escuadrilla de bombarderos estratégicos de una base cercana de las Fuerzas Aéreas en ejercicios de instrucción. ¿Podían tardar una hora en atravesar la ciudad los bombarderos? No. ¿Sobrevolaban los bombarderos la ciudad en el momento en que se decía que habían aparecido los ovnis? No. ¿Nos puede explicar, coronel, cómo puede ser que se describa que los bombarderos estratégicos "flotaban"? No. Las negligentes investigaciones del Libro Azul tenían un papel poco científico, pero servían para el importante propósito burocrático de convencer a gran parte del público de que las Fuerzas Aéreas se aplicaban a la tarea y que quizá no había nada tras las denuncias de ovnis.

 Desde luego, eso no excluye la posibilidad de que en alguna otra parte se desarrollara otro estudio de los ovnis más serio, más científico (dirigido, por ejemplo, por un general de brigada en lugar de un teniente coronel). Creo que incluso es probable que fuera así, no porque crea que nos visitan extraterrestres sino porque, ocultos en el fenómeno de los ovnis, debe de haber datos considerados en otros tiempos de importante interés militar. Desde luego, si los ovnis son como se dice -aparatos muy rápidos y maniobrables-, los militares tienen la obligación de descubrir cómo funcionan. Si los ovnis eran construidos por la Unión Soviética, las Fuerzas Aéreas tenían la responsabilidad de protegernos. Teniendo en cuenta las notables características de actuación que se les adjudicaba, las implicaciones estratégicas de que hubiera ovnis soviéticos sobrevolando impunemente las instalaciones militares y nucleares norteamericanas eran preocupantes. Si, por otro lado, los ovnis eran construidos por extraterrestres, podríamos copiar la tecnología (si pudiéramos apoderarnos de un solo platillo) y conseguir una clara ventaja en la guerra fría. Y, aunque los militares no creyeran que los ovnis fueran fabricados por soviéticos ni extraterrestres, tenían una buena razón para seguir los informes de cerca.

 En la década de los cincuenta, las Fuerzas Aéreas utilizaban ampliamente los globos-sonda, no sólo como plataformas de observación meteorológica, como se anunciaba de manera destacada, y como reflectores de radar, algo que se reconocía, sino también, secretamente, como aparatos de espionaje robótico, con cámaras de alta resolución e intercepción de señales. Mientras los globos en sí no eran muy secretos, sí lo eran la serie de reconocimientos que hacían. La forma de los globos de gran altitud puede parecerse a la de un platillo cuando se ve desde el suelo. Si no se calcula bien la distancia en la que se encuentran, es fácil imaginar que llevan una velocidad absurdamente grande. En ocasiones, propulsados por una ráfaga de viento, hacen un cambio de dirección abrupto, poco característico de un avión y en aparente desafío de la ley de la inercia... si uno no atina a ver que son huecos y no pesan casi nada.

 El sistema de globos militares más famoso, que fue probado ampliamente en todo Estados Unidos a principios de los cincuenta, se llamaba Skyhook. Otros sistemas y proyectos de globos se denominaron Mogul, Moby Dick, Grandson y Genetrix. Urner Lidell, que tenía cierta responsabilidad sobre esas misiones en el Laboratorio de Investigación Naval, y que posteriormente fue funcionario de la NASA, me dijo una vez que creía que todos los ovnis denunciados eran globos militares. Aunque decir "todos" es ir demasiado lejos, creo que no se ha apreciado suficientemente su papel. Que yo sepa, no ha habido ningún experimento de control sistemático y deliberado en el que se lanzaran secretamente globos de gran altitud, se hiciera un seguimiento y se anotaran las visiones de ovnis por parte de observadores visuales y por radar.

 En 1956, globos de reconocimiento estadounidenses empezaron a sobrevolar la Unión Soviética. En su momento culminante, había docenas de lanzamientos de globos al día. A continuación, los globos fueron sustituidos por aeronaves de gran altitud, como las U-2, que a su vez fueron reemplazadas en gran parte por satélites de reconocimiento. Es evidente que muchos ovnis que datan de este período eran globos científicos, como lo son algunas veces desde entonces. Todavía se lanzan globos de gran altitud, incluyendo plataformas que llevan sensores de rayos cósmicos, telescopios ópticos e infrarrojos, receptores de radio que sondean la radiación cósmica de fondo y otros instrumentos por encima de la mayor parte de la atmósfera de la Tierra.

 En 1947 se armó un gran revuelo con uno o más platillos volantes supuestamente accidentados cerca de Roswell, Nuevo México. Hay algunos informes iniciales y fotografías de periódicos del incidente que son totalmente coherentes con la idea de que eran los restos de un globo de gran altitud accidentado. Pero algunos residentes de la región -especialmente décadas después- recuerdan materiales más extraños, jeroglíficos enigmáticos, amenazas del personal militar a los testigos si no callaban lo que sabían y la historia canónica de que se metió en un avión la maquinaria extraterrestre y partes del cuerpo y se envió al Comando de Material Aéreo de la base de las Fuerzas Aéreas de Wright-Patterson. Algunas de las historias del cuerpo extraterrestre recuperado, aunque no todas, están asociadas con este incidente.

 Philip Klass, un escéptico que se ha dedicado a los ovnis desde hace mucho tiempo, ha revelado una carta posteriormente desclasificada de fecha 27 de julio de 1948, un año después del "incidente" Roswell, del general de división C.B. Cabell, entonces director de Inteligencia de las Fuerzas Aéreas (y posteriormente, como oficial de la CIA, una figura central en la fracasad invasión de Cuba en bahía de los Cochinos). Cabell preguntaba a los que le habían informado qué podían ser los ovnis. El no tenía ni idea. En una respuesta resumida de 11 de octubre de 1948, que incluía información explícita en posesión del Comando de material Aéreo, vemos que se dice al director de Inteligencia que tampoco nadie de las Fuerzas Aéreas tiene ninguna pista. Eso hace improbable que el año anterior hubieran llegado fragmentos de ovnis y sus ocupantes a Wright-Patterson.

 La principal preocupación de las Fuerzas Aéreas era que los ovnis pudieran ser rusos. Ante el enigma de por qué los rusos probaban los platillos volantes sobre Estados Unidos, propusieron cuatro respuestas: "1) Socavar la confianza de Estados Unidos en la bomba atómica como el arma más avanzada y decisiva en la guerra. 2) Realizar misiones de reconocimiento fotográfico. 3) Comprobar las defensas aéreas de Estados Unidos. 4) Realizar vuelos de familiarización [para bombarderos estratégicos] sobre el territorio de Estados Unidos". Ahora sabemos que los ovnis no eran ni son rusos y, por mucho interés que tuvieran los soviéticos por los objetivos 1 a 4, no los perseguían con platillos volantes.

 Gran parte de las pruebas relativas al incidente Roswell parecen apuntar al lanzamiento de un grupo de globos de gran altitud, quizá desde el campo aéreo de la Armada de Alamogordo o del campo de pruebas de White Sands, que se estrellaron cerca de Roswell; el personal militar recogió apresuradamente los restos de instrumentos secretos y enseguida aparecieron artículos en la prensa anunciando que era una nave espacial de otro planeta ("La RAAF captura platillo volante en un rancho de la región de Roswell") y una serie de recuerdos que van fermentando a lo largo de los años y se avivan ante la oportunidad de un poco de fama y fortuna. (En Roswell hay dos museos que son puntos importantes de la ruta turística.)

 Un informe encargado en 1994 por el secretario de las Fuerzas Aéreas y el Departamento de Defensa en respuesta a la insistencia de un congresista de Nuevo México identifica los residuos de Roswell como restos de un sistema de detección acústica de baja frecuencia que llevaban los globos, de largo alcance y altamente secreto, llamado "Proyecto Mogul": un intento de captar explosiones de armas nucleares soviéticas a altitudes de la tropopausa. Los investigadores de las fuerzas Aéreas, tras registrar meticulosamente los archivos secretos de 1947, no encontraron pruebas de un aumento de tráfico de mensajes:

 No constaban indicaciones ni avisos, observación de alertas, ni un mayor ritmo de actividad           operativa que lógicamente se generaría si un aparato extraterrestre, con intenciones desconocidas, entrara en territorio de Estados Unidos... Los registros indican que no ocurrió nada de eso (o, si ocurrió, fue controlado por un sistema de seguridad tan eficiente y estricto que nadie, de Estados Unidos ni de ninguna otra parte, ha podido repetir desde entonces. Si en aquella época hubiera habido un sistema así, también se habría usado para proteger nuestros secretos atómicos de los soviéticos, pero la historia ha demostrado claramente que no fue ése el caso).

 Los objetivos de radar que llevaban los globos fueron fabricados en parte por compañías de juguetes de Nueva York, cuyo inventario de motivos decorativos parece propiciar que muchos años después se recuerden como jeroglíficos extraterrestres.

 El apogeo de los ovnis corresponde a la época en que comenzaba a cambiarse el principal vehículo de lanzamiento de armas nucleares de los aviones a los misiles. Un problema técnico importante era la entrada en la atmósfera: hacer volver un morro (de cohete) a través de la atmósfera de la Tierra sin que se queme en el proceso (como se destruyen los pequeños asteroides y cometas al pasar a través de las capas superiores de aire). Algunos materiales, geometrías de morro y ángulos de entrada son mejores que otros. La observación de las entradas (o los lanzamientos más espectaculares) podían revelar muy bien el programa de Estados Unidos en esta tecnología estratégica vital o, peor, sus defectos de diseño; todo eso podría sugerir a un adversario qué medidas defensivas debía tomar. Como es comprensible, el tema se consideraba altamente delicado.

 Es inevitable que hubiera casos en que se ordenara al personal militar no hablar de lo que había visto, o que observaciones aparentemente inocuas fueran clasificadas repentinamente de máximo secreto con criterios limitados a la necesidad de conocimiento. Los oficiales de las Fuerzas Aéreas y los científicos civiles, al pensar en ello años después, podían concluir perfectamente que el gobierno había decidido encubrir los ovnis. Si se considera ovnis a los morros de cohete, la acusación es justa.

 Analicemos la argucia. En la confrontación estratégica entre Estados Unidos y la Unión Soviética, la adecuación de las defensas aéreas era un tema vital. Era el punto 3 de la lista del general Cabell. Si se podía encontrar una debilidad, podría ser la clave de la "victoria" en una guerra nuclear incondicional. La única manera segura de probar las defensas de un adversario es hacer volar un avión por encima de sus fronteras y ver cuánto tiempo tarda en constatarlo. Estados Unidos lo hacía de manera rutinaria para probar las defensas aéreas soviéticas.

 En la década de los años cincuenta y sesenta, Estados Unidos tenía sofisticados sistemas de defensa de radar que cubrían las costas del este y del oeste, y especialmente sus accesos del norte (por los que seguramente llegaría un ataque de bombarderos o misiles soviéticos). Pero había una parte más vulnerable: no había ningún sistema de aviso eficaz para detectar el acceso desde el sur, mucho más complicado geográficamente. Esta información, desde luego, es vital para un adversario potencial. Sugiere inmediatamente una argucia: digamos que uno o más de los aviones de alto rendimiento del adversario salen del Caribe, por ejemplo, hacia el espacio aéreo de Estados Unidos y penetran por el río Mississippi unos cientos de kilómetros hasta que los capta un radar de la defensa aérea. Entonces, los intrusos salen inmediatamente de allí. (O, como experimento de control, en salidas no anunciadas para determinar la porosidad de las defensas aéreas americanas.) En este caso, puede haber avistamientos de observadores militares y civiles y gran número de testimonios independientes. Lo que se relata no corresponde a ninguna aeronave conocida. Las autoridades de las Fuerzas Aéreas y de aviación civil declaran sinceramente que ninguno de sus aviones era responsable. Aunque hayan estado pidiendo al Congreso que financiara un sistema de alarma eficaz en el sur, es improbable que las Fuerzas Aéreas admitan que no han captado la llegada de aviones soviéticos o cubanos hasta que estaban en Nueva Orleáns, menos todavía en Memphis.

 También aquí tenemos todas las razones para creer que se debió de ordenar a un equipo investigador técnico de alto nivel, a los observadores de las Fuerzas Aéreas y a los civiles que mantuvieran la boca cerrada, y que se diera no sólo la apariencia sino la realidad de la supresión de datos. Tampoco aquí esta conspiración de silencio tiene por qué tener nada que ver con naves aeroespaciales de extraterrestres. Décadas más tarde, todavía hay razones burocráticas para que el Departamento de Defensa siga guardando silencio sobre aquellos problemas. Hay un conflicto potencial de intereses entre las preocupaciones localistas del Departamento de Defensa y la solución al enigma de los ovnis.

 Además, algo que preocupaba entonces tanto a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) como a las Fuerzas Aéreas era que los ovnis fueran un medio de obstruir los canales de comunicación en una crisis nacional y confundir las observaciones visuales y de radar de aeronaves del enemigo: un problema de señal/ruido que es en cierto modo lo que busca la argucia.

  En vista de todo esto, estoy perfectamente dispuesto a creer que al menos algunos informes y análisis de ovnis, y quizá voluminosos archivos, se ha hecho inaccesibles al público que paga los impuestos. La guerra fría ha terminado, la tecnología de misil y de globo ha quedado prácticamente obsoleta o está al alcance de todos, y los que podrían sentirse turbados ya no están en el servicio activo. Lo peor, desde el punto de vista militar, es que sería reconocer de nuevo que se confundió o mintió al público americano en interés de la seguridad nacional. Ya es hora de que los archivos dejen de ser reservados y se pongan a disposición general.

 Otra intersección instructiva del temperamento de conspiración y la cultura de secreto afecta a la Agencia Nacional de Seguridad (NSA). Esta organización controla el teléfono, radio y otras comunicaciones tanto de amigos como adversarios de Estados Unidos. Subrepticiamente lee todo el correo del mundo. El tráfico que intercepta diariamente es considerable. En épocas de tensión, gran número del personal de la NSA con conocimiento de los idiomas más importantes se pone los auriculares para escuchar en directo desde las órdenes cifradas del Estado Mayor de la nación objetivo hasta conversaciones íntimas. Para otro tipo de material, los ordenadores destacan palabras clave que reclaman atención humana a mensajes específicos o conversaciones importantes. Se almacena todo, de modo que sea posible volver a revisar las cintas magnéticas: rastrear la primera aparición de una palabra código, por ejemplo, o exigir responsabilidad en una crisis. Algunas intercepciones se hacen desde puestos de escucha en países cercanos (Turquía para Rusia, India para China), desde aviones y barcos que patrullan por la zona, o desde satélites de observación en la órbita de la Tierra. Hay un baile continuo de medidas y contramedidas entre la NSA y los servicios de seguridad de otras naciones que, como es comprensible, no desean ser escuchadas.

 Ahora añadamos a esta mezcla, ya dura de por sí, la Ley de Libertad de Información (LLI). Se formula una demanda a la NSA de toda la información que tenga disponible sobre ovnis. La Ley le exige una respuesta, aunque desde luego sin revelar "métodos y fuentes". La NSA también tiene la obligación seria de no alertar de sus actividades a otras naciones, amigas o enemigas, de un modo inoportuno y molesto políticamente. Así, un informe más o menos típico de los que entrega la NSA en respuesta a una demanda de la LLI tiene tachado un tercio de la página, un fragmento de una línea que dice "informó de un ovni a baja altitud", seguido de dos tercios de página tachados. La NSA sostiene que comunicar el resto de la página comprometería potencialmente las fuentes y métodos, o al menos alertaría a la nación en cuestión de lo libremente que se intercepta su tráfico de radio de aviación. (Si la NSA comunicara transmisiones circundantes, aparentemente inocuas del avión a la torre, sería posible que la nación en cuestión constatara que se escuchan sus diálogos de control de tráfico aéreo militar y pasaran a modos de comunicación -saltos de frecuencia, por ejemplo- que dificultarían las intercepciones de la NSA.) Pero es comprensible que los que sustentan la teoría de la conspiración de los ovnis, al recibir en respuesta a sus demandas de la LLI docenas de páginas de material con casi todo tachado, deduzcan que la NSA posee amplia información sobre los ovnis y que participa en una conspiración de silencio.

 Hablando extraoficialmente con oficiales de la NSA me contaron la siguiente historia: los informes más típicos son de aviones militares o civiles que comunican por radio que ven un ovni, lo que quiere decir que ven un objeto no identificado en el espacio aéreo circundante. Puede ser incluso un avión estadounidense en misión de reconocimiento o en misiones de distracción. En la mayoría de los casos es algo mucho más ordinario, y la aclaración también se comunica en posteriores informes de la NSA.

 Puede usarse una lógica similar para hacer que la NSA parezca parte de cualquier conspiración. Por ejemplo, según dicen, se le pidió una respuesta a una demanda de la LLI sobre lo que supiera del cantante Elvis Presley. (Se habían comunicado apariciones del señor Presley con resultado de curaciones milagrosas.) Bien, la NSA sabía varias cosas. Por ejemplo, que un informe sobre los recursos económicos de cierta nación comunicaba cuántas cintas y discos compactos se habían vendido allí. Esta información también aparecía en un par de líneas rodeadas de un vasto océano de oscuridad censurada. ¿Estaba implicada la NSA en un encubrimiento de Elvis Presley? Aunque desde luego no he investigado personalmente el trabajo de la NSA relacionado con los ovnis, esta historia me parece verosímil.

  Si estamos convencidos de que el gobierno nos oculta visitas de extraterrestres, deberíamos enfrentarnos a la cultura de secreto de las fuerzas militares y de inteligencia. Como mínimo podemos presionar para que la información relevante de hace décadas -de las que es un buen ejemplo el informe de las Fuerzas Aéreas sobre el "Incidente Roswell" de julio de 1994- deje de ser reservada.

 Puede captarse el estilo paranoico de muchos ufólogos, además de la ingenuidad de la cultura de secreto, en el libro de un antiguo reportero del New York Times, Howard Blum (Out There; Simon and Schuster, 1990):

 Por mucha inventiva que pusiera en el intento, siempre acababa chocando repentinamente con 
 puntos muertos. Toda la historia se perdía siempre, deliberadamente, según acabé creyendo, un 
 poco más allá de mi alcance. 
 ¿Por qué? 
 Era la gran pregunta, práctica, imposible que se balanceaba ominosamente en la alta cima de mis 
 sospechas crecientes. ¿Por qué todos aquellos portavoces e instituciones se aplicaban con tal 
 connivencia a obstaculizar y obstruir mis esfuerzos? ¿Por qué había historias que un día eran 
 ciertas y al día siguiente falsas? ¿Por qué todo aquel afán de secreto tenso e inquebrantable? 
 ¿Por qué los agentes de la inteligencia militar extendían la desinformación y hacían volver locos 
 a los que creían en ovnis? ¿Qué había encontrado allí el gobierno? ¿Qué intentaba ocultar?

 Desde luego, hay resistencia. Hay información legítimamente reservada; como con las armas militares, a veces realmente el secreto es de interés nacional. Además, las comunidades militar, política y de inteligencia tienden a valorar el secreto por sí mismo. Es una manera de silenciar a los críticos y eludir acusaciones de incompetencia o algo peor. Genera una elite, un grupo de hermanos a los que se puede conceder de manera fiable la confianza nacional, a diferencia de la gran masa de ciudadanos en representación de los cuales presumiblemente se hace secreta la información. El secreto, con pocas excepciones, es profundamente incompatible con la democracia y la ciencia.

 Una de las intersecciones más estimulantes que se han comentado entre los ovnis y el secreto son los llamados documentos MJ-12. A finales de 1984, según cuenta la historia, apareció un sobre que contenía un rollo de película expuesta pero no revelada en el buzón de un productor de cine, Jaime Shandera, interesado en los ovnis y el encubrimiento del gobierno (no deja de ser curioso que ocurriera justo cuando salía para ir a comer con el autor de un libro sobre los supuestos acontecimientos de Roswell, Nuevo México). Cuando revelaron la película, "resultó ser" página tras página de una orden ejecutiva altamente reservada, "sólo para lectura", con fecha de 24 de septiembre de 1947, en la que el presidente Harry S. Truman aparentemente nombraba un comité de doce científicos y oficiales del gobierno para examinar una serie de platillos volantes accidentados y pequeños cuerpos extraterrestres. La formación del comité MJ-12 es destacable, porque en él constan exactamente los nombres de los miembros militares, de inteligencia, de ciencia e ingeniería que habrían sido convocados a investigar estos accidentes si hubieran ocurrido. En los documentos MJ-12 hay sugestivas referencias a apéndices sobre la naturaleza de los extraterrestres, la tecnología de sus naves y cosas así, pero no se incluyen en la misteriosa película.

 Las Fuerzas Aéreas dicen que el documento es falso. El experto en ovnis Philip J. Klass y otros encuentran inconsistencias lexicográficas y tipográficas que sugieren que todo es un engaño. Los que compran obras de arte se preocupan por la procedencia de sus cuadros, es decir, quién fue el último propietario y quién el anterior, y así hasta el artista original. Si faltan eslabones en la cadena -si sólo se puede seguir el rastro de un cuadro de trescientos años de antigüedad durante sesenta y después no tenemos ni idea de en qué casa o museo estaba expuesto- surgen señales de aviso de falsificación. Como el beneficio para los falsificadores de arte es muy alto, los coleccionistas deben ser especialmente cautos. El punto más vulnerable y sospechoso de los documentos MJ-12 radica precisamente en esta cuestión de procedencia: una prueba dejada milagrosamente en el umbral, como salida de una historia de cuento de hadas, quizás "El zapatero y los duendes".

 Hay muchos casos similares en la historia humana: súbitamente aparece un documento de procedencia dudosa con información de gran importancia que sostiene con contundencia la argumentación de los que han hecho el descubrimiento. Después de una cuidadosa, y en algún caso valiente, investigación se demuestra que el documento es falso. No cuesta nada entender la motivación de los embaucadores. Un ejemplo más o menos típico es el libro del Deuteronomio: lo descubrió el rey Josías en el Templo de Jerusalén y, milagrosamente, en medio de una importante lucha de reforma, encontró en él la confirmación de todos sus puntos de vista.

 Otro caso es lo que se llama la Donación de Constantino. Constantino el Grande fue el emperador que hizo del cristianismo la religión oficial del Imperio romano. El nombre de Constantinopla (hoy Estambul), ciudad capital durante cientos de años del Imperio romano oriental, viene de él. Murió en el año 337. En el siglo IX empezaron a aparecer referencias a la Donación de Constantino en los escritos cristianos; en ella, Constantino lega a su contemporáneo el papa Silvestre I todo el Imperio romano occidental, incluida Roma. Este pequeño presente, según contaba la historia, se debía a la gratitud de Constantino, que se curó de la lepra gracias a Silvestre. En el siglo XI, los papas se referían con regularidad a la Donación de Constantino para justificar sus pretensiones de ser gobernantes no sólo eclesiásticos sino también seculares de la Italia central. A lo largo de la Edad Media, la Donación se consideró genuina tanto por parte de los que apoyaban las pretensiones temporales de la Iglesia como de los que se oponían.

 Lorenzo de Valla era un polígrafo del Renacimiento italiano. Un hombre controvertido, brusco, crítico, arrogante y pedante, que fue atacado por sus contemporáneos por sacrilegio, impudicia, temeridad y presunción... entre otras imperfecciones. Tras concluir que, por razones gramaticales, el credo de los apóstoles no podía haber sido escrito realmente por los doce apóstoles, la Inquisición le declaró hereje y sólo la intervención de su mecenas Alfonso, rey de Nápoles, impidió que fuera inmolado. Inasequible al desaliento, en 1440 publicó un tratado demostrando que la Donación de Constantino era una burda falsificación. El lenguaje del documento equivalía al latín cortesano del siglo IX como el cockney de hoy al inglés normativo. Gracias a Lorenzo de Valla, la Iglesia católica romana ya no reclama el derecho a gobernar las naciones de Europa por la Donación de Constantino. Se cree en general que esta obra, cuya procedencia tiene un vacío de cinco siglos, fue falsificada por un clérigo adscrito a la curia de la Iglesia en la época de Carlomagno, cuando el papado (y especialmente el papa Adriano I) defendía la unificación de la Iglesia y el Estado.

 Asumiendo que ambos documentos pertenecen a la misma categoría, los MJ-12 son un engaño más inteligente que la Donación de Constantino. Pero tienen mucho en común en el aspecto de la procedencia, el interés concedido y las inconsistencias lexicográficas.

 La idea de un encubrimiento para mantener oculto el conocimiento de vida extraterrestre o de las abducciones durante cuarenta y cinco años, sabiéndolo cientos, si no miles de empleados del gobierno, es notable. Es cierto que los gobiernos guardan secretos rutinariamente, incluso secretos de un interés general sustancial. Pero el objetivo ostensible de tanto secreto es proteger al país y sus ciudadanos. Sin embargo, en este caso es diferente. La supuesta conspiración de los que controlan la seguridad es impedir que los ciudadanos sepan que hay un ataque extraterrestre continuo sobre la especie humana. Si fuera verdad que los extraterrestres abducen a millones de personas, sería mucho más que un asunto de seguridad nacional. Tendría un impacto en la seguridad de todos los seres humanos de la Tierra. Con todo eso en juego, ¿es verosímil que ninguna persona con un conocimiento real y pruebas, en casi doscientas naciones, se decida a tocar las campanas y hablar para ponerse del lado de los humanos y no de los extraterrestres?

 Desde el final de la guerra fría, la NASA ha tenido que dedicar grandes esfuerzos a la búsqueda de misiones que justificaran su existencia: particularmente, una buena razón para enviar humanos al espacio. Si la Tierra fuera visitada diariamente por extraterrestres, ¿no se aferraría la NASA  a esta oportunidad para aumentar su financiación? Y si hubiera una invasión de extraterrestres en curso, ¿por qué las Fuerzas Aéreas, dirigidas tradicionalmente por pilotos, iban a abandonar los vuelos espaciales tripulados para lanzar todas sus cápsulas en cohetes sin tripulación?

 Consideremos la antigua Organización de Iniciativa de Defensa Estratégica, responsable de la "guerra de las galaxias". Ahora pasa un mal momento, especialmente en su objetivo de establecer defensas en el espacio. Se han degradado su nombre y sus perspectivas. Actualmente es la Organización de Defensa contra Misiles Balísticos. Ya ni siquiera informa directamente al Ministerio de Defensa. La incapacidad de esta tecnología de proteger a Estados Unidos contra un ataque masivo mediante misiles con armas nucleares es manifiesta. Pero, si nos enfrentáramos a una invasión extraterrestre, ¿no intentaríamos al menos desplegar defensas en el espacio?

 El Departamento de Defensa, como los ministerios similares de todas las naciones, prosperan con enemigos, reales o imaginarios. No tiene ningún sentido pensar que la existencia de un adversario como éste sea ocultada por la organización que más se beneficiaría de su presencia. La posición general posterior a la guerra fría de los programas espaciales militar y civil de Estados unidos (y otras naciones) hablan poderosamente contra la idea de que haya extraterrestres entre nosotros... a no ser, desde luego, que también se oculte la noticia a los que planifican la defensa nacional.

 Igual que hay quien acepta a pies juntillas cualquier informe sobre ovnis, los hay que descartan la idea de visitas extraterrestres de entrada y con gran pasión. Dicen que es innecesario examinar las pruebas y "acientífico" considerar siquiera el tema. En una ocasión colaboré en la organización de un debate público en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia entre científicos partidarios y oponentes de la propuesta de que algunos ovnis eran naves espaciales; después de ello, un distinguido físico, cuya opinión en muchos otros asuntos yo respetaba, me amenazó con denunciarme al vicepresidente de Estados Unidos si insistía en tal locura. (Con todo, el debate se mantuvo y se publicó, los temas quedaron un poco más aclarados y no recibí noticias de Spiro T. Agnew.)

 Un estudio de 1969 de la Academia Nacional de Ciencias, aunque reconociendo que había informes "no fácilmente explicables", concluía que "la explicación menos probable de los ovnis es la hipótesis de visitas de seres extraterrestres inteligentes". Pensemos en cuántas "explicaciones" distintas puede haber: viajeros del tiempo, demonios de la tierra de las brujas: turistas de otra dimensión -como el señor Mxyztplk (¿o era Mxyzptlk?, siempre lo olvido) de la tierra de Zrttf en la Quinta Dimensión en los antiguos cómics de Superman-; las almas de los muertos, o un fenómeno "no cartesiano" que no obedece a las normas de la ciencia o ni siquiera de la lógica. En realidad, cada una de esas "explicaciones" se ha propuesto con seriedad. Decir "menos probable" no es poco. Este exceso retórico es una muestra de lo desagradable que ha llegado a ser el tema en general para muchos científicos.

 Es significativo que un asunto del que en realidad sabemos tan poco provoque tantas emociones. Especialmente es así en el frenesí de denuncias de abducciones por extraterrestres más reciente. Al fin y al cabo, de ser ciertas, ambas hipótesis -la invasión de manipuladores sexuales extraterrestres o una epidemia de alucinaciones- nos enseñan algo que deberíamos saber. Quizá la razón de que las reacciones sean tan fuertes es que las dos alternativas tienen implicaciones desagradables. 
 

 Aurora

El número de informes y su consistencia 
sugiere que la base de estas observaciones puede ser distinta 
de las drogas alucinógenas.

  Aeronave misteriosa, informe. 
  Federación de Científicos americanos 
  20 de agosto de 1992

La Aurora es una aeronave de gran altitud, extremadamente secreta, sucesora del U-2 y el SR-71 Blackbird. Puede ser que exista o que no exista. En 1993, los informes de observadores cerca de la base Edwards de las Fuerzas Aéreas de California y en Groom Lake, Nevada, y especialmente en una región de Groom Lake llamada Area 51 donde se prueban las aeronaves experimentales del Departamento de Defensa, parecían en general coherentes unos con otros. Se recogieron informes de confirmación de todo el mundo. A diferencia de sus predecesoras, se dice que la aeronave es hipersónica, que viaja a una velocidad mayor, quizá de seis a ocho veces, que el sonido. Deja una extraña estela descrita como "donuts en una cuerda". Quizá también sea un medio de poner en órbita pequeños satélites secretos, desarrollados, se especula, después de que el desastre del Challenger indicara la poca fiabilidad del transbordador para cargas explosivas de defensa. Pero la CIA "jura categóricamente que no existe este programa", dice el senador y antiguo astronauta John Glenn. El principal diseñador de algunas de las aeronaves más secretas de Estados Unidos dice lo mismo. Un secretario de las Fuerzas Aéreas ha negado con vehemencia la existencia de un avión así, o de un programa para construirlo, en las Fuerzas Aéreas o en ninguna otra parte. ¿Ha mentido? "Hemos analizado todas esas visiones, como hemos hecho con los informes de ovnis", dice un portavoz de las Fuerzas Aéreas, en palabras quizá cuidadosamente elegidas, "y no podemos dar una explicación". Mientras tanto, en abril de 1995, las Fuerzas Aéreas se hicieron con cuatro mil acres más cerca del Area 51. La zona a la que se niega el acceso público va creciendo.

 Consideremos pues las dos posibilidades: que la Aurora exista y que no exista. Si existe, es asombroso que se haya intentado encubrir oficialmente su existencia, que el secreto pueda ser tan efectivo y que el avión pueda ser probado o repostar en todo el mundo sin que se publique una sola fotografía o alguna prueba fehaciente. Por otro lado, si la Aurora no existe, es asombroso que se haya propagado un mito de manera tan vigorosa y haya llegado tan lejos. ¿Por qué las insistentes negativas oficiales han tenido tan poco peso? ¿La mera existencia de una designación -la Aurora en este caso- puede servir para poner una etiqueta común a una serie de fenómenos diversos? En cualquier caso, la Aurora parece ser pertinente para los ovnis.

TODO ESTE INFORME SOBRE ROSWELL Y LOS DOCUMENTOS MAJESTIC 12 ES SOLAMENTE UNO DE LOS CAPITULOS DE UN PRECIOSO LIBRO DE CARL SAGAN: "EL MUNDO Y SUS DEMONIOS".UMANA

NOTA : COMO VERAN,FALTA LA FUENTE PARA LAVARSE LAS MANOS Y EL SACRIFICADO EN ESTE CASO ES LAVERDAD Y LA RAZA HUMANA,POR LA CODICIA DE USA Y LA CINICA DEFENSA DE LA ACTITUD DEL AVESTRUZ,ANTE SUS TRAICIONES...


ROSWELL,AREA 51 Y MAJESTIC,OPINIONES :

1947, Roswell, área 51 y Proyecto Majestic-12

Roswell: La Historia Completa

La historia del accidente de Roswell empezó el 2 de julio de 1947, cuando Mac Brazel oyó una fuerte explosión en plena tormenta eléctrica.

A la mañana siguiente, Brazel, que era el administrador del rancho Foster, situado entre Roswell y la ciudad de Corona, salió a inspeccionar una bomba de agua. Por el camino descubrió una zona de un kilómetro de longitud sembrada de restos de un material que, cuando se doblaba, se volvía a enderezar espontáneamente.

También había trozos de lo que más tarde se vino a llamar las "viguetas en I", que tenían grabados unos extraños símbolos de color azul lavanda. Esas viguetas eran tan livianas como la madera de balsa y no podían romperse ni quemarse.

El 6 de junio, Brazel volvió al lugar, cargó los restos que pudo en su vieja camioneta y los entregó al sheriff de Roswell, quien a su vez los mostró al comandante Marcel. Éste los examinó y comentó que eran de un material muy extraño y totalmente diferente a lo que había visto.

Como oficial de información de la única unidad de bombardeo atómico del mundo, el parecer de Marcel merecía cierta credibilidad. El jefe de la base de Roswell, William Blanchard, ordenó a Marcel y a Sheridan W. Cavitt, un oficial de contraespionaje, que acompañasen al ranchero hasta el lugar y recogiesen los restos.

Cabe destacar que todo lo que se recogió en Roswell fue a parar a la archiconocida Área 51, que ha sido testigo de innumerables avistamientos OVNI. 
 

Area 51

El Hallazgo

En su libro Crash at Corona, Friedman recoge el testimonio de Marcel: "Los restos estaban esparcidos por una superficie inmensa. No eran de algo que se hubiese estrellado o hubiese estallado al chocar con el suelo. Eran de algo que explotó mientras volaba a gran velocidad. Mi opinión como entendido en aviación es que aquello no era un globo meteorológico ni un avión ni un misil".

Los dos hombres cargaron en sus vehículos todos los trozos que pudieron, dejando una gran cantidad de ellos. En el viaje de regreso a Roswell, Marcel se detuvo en su casa para enseñar algunos de los restos a su esposa y a su hijo.

A la mañana siguiente, el coronel Blanchard ordenó que se aislase la zona. Envió un grupo de soldados y policías militares al rancho, y se procedió a una búsqueda minuciosa por toda la zona. De vuelta a Roswell, el teniente Haut, el oficial de prensa, anunció la captura de un plato volador. La noticia fue difundida por la radio local y apareció en las ediciones vespertinas de los periódicos de la zona.

Mientras tanto, el comandante Marcel recibió orden de embarcar los restos del presunto platillo volador en un B-29 y trasladarse con ellos a Wright Field (actual base de Wright-Patterson), en Ohio, haciendo escala en el cuartel general de la 8a. Fuerza Aérea, en Fort Worth (Texas).

Mientras, en Washington, el jefe del Mando Aéreo Estratégico había tenido noticia del caso y se había puesto en contacto con el jefe de Estado Mayor de Fort Worth, al que encargó que inventase una historia alternativa y que dejase la gestión del incidente en manos del general Roger Ramey, el jefe de esa base.

Cuando Marcel aterrizó en Fort Worth, Ramey le dijo que no comentase nada, que él se hacía cargo del asunto. Irving Newton, el meteorólogo de la base, llevó al lugar de los hechos unos trozos de un globo meteorológico y de un reflector de radar, hecho de hoja de aluminio y varillas de madera. Marcel posó con esos restos falsos y se dijo a la prensa que se había cometido un error, que no era un platillo volador, sino un reflector de radar.

La nueva versión de la historia fue emitida a las 17 horas, demasiado tarde para los periódicos, excepto para la última edición de Los Ángeles Herald Express. El subtítulo decía "El general cree que se trata de los fragmentos de un radar meteorológico".

Hallazgo de Cuerpos

La limpieza del rancho Foster y de sus alrededores duró una semana, durante la cual se prohibió a Marcel que hablase con nadie. La búsqueda de restos se amplió y, dos días más tarde, se encontró el elemento principal del platillo volador y, a sólo 1.600 m de éste, los cadáveres de unos extraterrestres.

En 1990, Stanton Friedman entrevistó a un fotógrafo militar -identificado sólo como FB- que declaró haber visto unos cuerpos en un campo cercano a Corona. FB estaba destinado en la base aeronaval de Anacostia (Washington DC), cuando él y otro fotógrafo recibieron la orden de ir a Roswell. Una vez allí, los dos hombres fueron conducidos a una tienda montada en un campo y se les dijo que fotografiasen su contenido. "Vi cuatro cuerpos", afirmó FB. Las cabezas le parecieron desproporcionadamente grandes.

Desde enero de 1995, en más de treinta países se han difundido fragmentos de la supuesta autopsia de un extraterrestre. Se ha demostrado que es falsa, aunque algunos sigan empeñados en defenderla.

EL PROYECTO MAJESTIC-12

En diciembre de 1984, Jaime Shandera, un productor cinematográfico de Hollywood y ufólogo, recibió por correo un paquete en cuyo interior sólo había un rollo de película en blanco y negro de 35 mm sin revelar. No iba acompañado de ninguna carta ni tenía remitente. Sólo el remitente proporcionaba una pista sobre su origen: Nuevo México.

Al revelar la película, vio que contenía negativos de lo que parecía ser un informe, del 18 de noviembre de 1952, para el presidente electo Dwight D. Eisenhower. En la primera página había una advertencia: "Este es un documento de ALTO SECRETO - SÓLO PARA LECTURA, que contiene información clasificada, esencial para la seguridad nacional de los Estados Unidos". en la segunda página había una lista de doce influyentes científicos, jefes militares y consejeros de información de EE UU. Hasta la tercera página no se apreciaba con claridad el tema del documento: el hallazgo de un platillo volador accidentado y de unos cuerpos de extraterrestres cerca de Roswell, Nuevo México, en julio de 1947.

La última página del documento era un memorando del presidente Harry Truman dirigido al ministro de Defensa, James Forrestal, de fecha 24 de septiembre de 1947. En él, Truman daba instrucciones a Forrestal para que pusiese en marcha la Operación Majestic-12. 
 

Comparación de la firma de Truman en un documento oficial y en el Proyecto Majestic

Por sí solo, ese memorando no tiene sentido. Pero, al leerlo junto con el informe de 1952, la historia parece clara: en julio de 1947, una "nave aérea en forma de disco" se estrelló cerca de Roswell y los militares hallaron "entidades biológicas extraterrestres". Cuando el presidente Truman fue informado del accidente, autorizó al ministro de Defensa -Forrestal- a formar un comité que se hiciese cargo de la situación.

En 1952, cuando Eisenhower fue elegido presidente, se puso en su conocimiento la operación Majestic-12. El informe contiene una lista de los doce miembros del comité y una descripción de los detalles del accidente. El párrafo final hace hincapié en la necesidad de "evitar a toda costa que cunda el pánico", y confirma que el Gobierno está ocultando la verdad sobre los ovnis. Pero la cuestión es: ¿son auténticos estos documentos?

Fuente: http://lo-inexplicable.com.ar

OPINIONES (INTERESANTES) DE UN FORO :

UNO PUEDE SER BIZARRO,ESTUPIDO TAL VEZ,PERO TANTOS ? NO SERA ACASO QUE SI HABRA 
ALGO MAS,PARA QUE TANTOS OPINEN ASI...?

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Parida escrita por Acoplaodomingo, 11 de junio de 2006 | 19:05 
yo pienso que todo esto de los ovnis es algo que realmente existe, puesto que una o dos personas pueden equivocarse o mentir con respecto a esto, pero son demasiadas personas en todo el mundo que han tenido avistamientos y todos ellos coinciden, por consiguiente pienso que nosotros tenemos derecho a saber la verdad, y me gustaria ue no nos sigan mintiendo y nos digan toda la verdad con respecto a estos fenomenos. 
Porque pensar que cundiria el panico? si asi como nosotros vivimos en este planeta, porque no pueden existir seres en otros planetas, eso no seria motivo de alarma, me supongo que cada planeta tiene un proposito, que no estan ahi solo por estarlo no creen?

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Parida escrita por el exiliadoviernes, 23 de junio de 2006 | 1:20 
no creen que esto es asi por razones que todavia no se conocen esto de los ovnis y todo lo que ello conyeva mejor sigan sus propias vidas que no sabran lo que los va a golpear mejor busquen e indaguen por su cuenta ya que la cuenta regresiva ya ha empezado desde el primer avistamiento de seres en persona y estos seres son como los virus llegan y toman todo hasta que no queda nada

pobres humanos los que no quieran haceptar la verdad o creen que ellos nos estudian para que nos vaya mejor lo unico que estan estudiando es la manera m,as facil de detruirnos o hacernos sus mascotas/comida oetc mi causa esta dada y el que quiera unirse a ella escribame magna_playboy@hotmail.com

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Parida escrita por pelusoviernes, 04 de agosto de 2006 | 20:45 
miren la neta ami me interesa mucho este asunto quisiera que por favor enviaran mas informacion ya que pues la netaeste tema si me facina soy fanatico y la neta que un dia pa otro digasn que los extraterrestres no existen pues no eh la neta en este opinche mundo no estamos solos y la neta yo digo q si existen nos estan checando pa darnos en la mauser y pues es mejor que revelen la informacion ala sociedad para que todos tomemos cartas en el asunto o estaria dispuuesto a combatirlos a esos enanos verdades pero con ams tecnologia que onsotyros espero su respuesta y saludos a quien envia esta informacion y quedeberian de sacarle la informacion a los que sobrevivan del comite de majestic-12 y los que estuvieron en el area 51 que no mmames deberias de publicar lo q pasa pero no0 pork como son de estados unidos no pues siempre ellos se quieren llevar los creditos y ser los salvadores del mun¡do no crnnnnnnnnnnnnnnnnnnn

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Parida escrita por Daklunes, 21 de agosto de 2006 | 19:05 
Me da risa todo el comentario que nos quieren destruir.. ya que si eso en realidad quisieran, ya lo hubiesen hecho, en un momento..ya que su tecnologia es muy avanzada. en fin... Piensen lo que quieran total ustedes los veran..

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Parida escrita por charlynakinmartes, 22 de agosto de 2006 | 19:10 
No es necesario esperar demasiado, ni pensar que todas las cosas que hacen para encubrir hechos ciertos mantendran el secreto atraves de la historia......no es necesario buscar demasiado para darse cuenta de algo....la verdad esta alla afuera (the truth is out here) queriendo darse a conocer. 
llegara el dia en que ya no podran ocultar lo que es in-ocultable y hay sabaran tambien los mas incredulos, cual es la verdadera realidad.

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Parida escrita por liberen a los ovnisdomingo, 27 de agosto de 2006 | 2:41 
leberen a los ovnis

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Parida escrita por Acoplaolunes, 04 de septiembre de 2006 | 0:32 
yo creo que ya es hora de que habran el telón 
y se dejen de tanto cuento, aunque la culpa la tenemos nosotros...por borrégos.no lo olviden la verdad está hay fuera ..cierto!! y las mentiras pá los que estamos dentro. soy de los que pienso que habria que darles mas por culo a los politicos..

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Parida escrita por Acoplaolunes, 04 de septiembre de 2006 | 0:40 
está muy bien documentada esta pagina me gustaria seguir viendo mas comentarios le faltan fotos pero para que nos las cuelen no!!..dejenlo asi. saludos a la peña!! no se rayen pero rayá tó lo posible.

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Parida escrita por Acoplaomartes, 19 de septiembre de 2006 | 22:18 
http://www.grupoelron.org/temasextraterrestres/incidenteroswell.htm 
http://www.grupoelron.org/temasextraterrestres/area51.htm 
http://www.grupoelron.org/temasextraterrestres/majestic12.htm 
Saludos.

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Parida escrita por infierno18sábado, 07 de octubre de 2006 | 3:15 
yo creo en los ovnis ojala estos yankis de mierda no esten ocultando algo mas que lo ocurido en roswel y que digan la verdad

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Parida escrita por Berthamiércoles, 25 de octubre de 2006 | 1:45 
a mi me interesa mucho esto soy mas que una fanatica pero no sabemos si los "supuestos estudiosos"dicen la verdad y si me gustaria saber si hay vida o no y creo que no stan es marte porque en un programa dijeron que estaban en otra parte en una constelaciòn o algo asi

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Parida escrita por MARTINdomingo, 29 de octubre de 2006 | 2:23 
PON VIDEOS ACERCA DE AREA 51 QUE SE VEA AREA 51

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Parida escrita por jordansábado, 23 de diciembre de 2006 | 19:56 
pongan videos del area 51 e intenten grabar de cerca y graben de noche,los 31 de diciembre,a las 12 de la noche en adelante dicen que se ven varias cosas que salen de la montaña y se ve despegar naves triangulares

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Parida escrita por dakdomingo, 07 de enero de 2007 | 19:51 
a mi si me interesa y me gustaria que pusieran videos de ovnis en el area 51

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Parida escrita por gabriel...viernes, 19 de enero de 2007 | 17:09 
El universo es tan grande ke nuestra imaginacion no alkanzaria para calcular su tamaño...ahora piensen, es posible ke en un lugar tan grande no exista vida aparte de la nuestra.¿?--en nuestro mundo hay seres adaptados a condiciones de vida extremas..y porke no pueden existir seres inteligentes en otra galaxia?...viviendo en un pluton o en un mercurio. 
Ahora si están aki, deben existir varias razones..nos protegen kontra nosotros mismos, esperan el momento propicio para atacar, o solamente aprenden de una raza, ke esta en proceso de evolucion.

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Parida escrita por jamorillomiércoles, 24 de enero de 2007 | 1:50 
no tengamos la estupida pretencion de creer que somos los unicos seres inteligentes del universo si consideramos que nuestra tierra es menos que un grano de arena ante el saara si lo comparamos al universo .si dios existiera tendria que estar loco para dejarnos solos en la inmensidad del cosmos . A otro pendejo con las mentiras de los politicos .

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Parida escrita por flaviomartes, 13 de febrero de 2007 | 20:03 
Realmente la verdad verdad no se sabe de toda esta historia, al menos yo que no estuve trabajando en el area 51 pera ver esos platillos y esa tecnologia altamente sofisticada pero si hay un gran puzzle que hay que armar y los testigos son las piezas claves para esta investigacion yo apoyo la teoria

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Parida escrita por russotkb2sábado, 30 de junio de 2007 | 0:46 
wenoo,este tema del caso roswell,me re interesa y lo estoy investigando mucho,por ke yo el 9 de enero de 2007 ,a las 04,48 hs de la madrugada,vi una luz muy extraña y iba muy rapido y no se como fue ke yo me kede mirandola i par y se kedo,como mirandome la nave ami y de ahii se fue muy rapido y nunca mas lo vi,...eso nomas por eso inverstigo esto,por ke kiero saber,ke puedo hacer

russo_decaseros@hotmail.com mi caslla de email es por cualkier pregunta

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Parida escrita por El Chino GUAmiércoles, 25 de julio de 2007 | 7:22 
Yo creo que existen. Sino diganme: ¿Cómo la humanidad en menos de 70 años ha podido evolucionar tan aceleradamente, cuando el rastro evolutivo tecnológico normal que encontramos a lo largo de la historia demuestra que casi mil años se tardó el hombre en realizar nuevos descubrimientos?

Nunca nos imaginamos que existirían teléfonos celulares, que el plástico sería inventado (curiosamente a mediados del siglo XX el plástico hace su debut), y que las comunicaciones a distancia evolucionarían de tal forma que ahora en cuestión de segundos podemos hacer contacto con quien nos plazca en cualquier parte del mundo... Todo esto de la evolución tecnológica en tiempo corto me deja en que pensar...

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Parida escrita por kukuklansábado, 18 de agosto de 2007 | 2:49 
el hombre tiene tanto miedo quiere esconder la existensia de sus creadores inventando montones de istoria la tecnologia que hay en este planetaes obsequiada por sus creadores no mas de 40000años de la creacion del ser humano

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Parida escrita por Acoplaomartes, 18 de septiembre de 2007 | 2:46 
YA ES HORA QUE LA GENTE SE DE CUENTA SE DE CUENTA QUE LOS SOLDADOS NO ESTAN TRATANDO CON GENTE DE ESTE PLANETA, NO HAN OIDO DEL ASESINATO EN EL AREA51 POR SUPUESTO OVNIS. HEMOS TENIDO MAS DE 50000 AÑOS DE EVOLUCION Y APENAS HEMOS ALCANZADO LA VELOCIDAD DEL SONIDO. EN EL AREA51 SEGURO QUE YA TIENEN LA VELOCIDAD DE LA LUZ 500.000 KM POR HORA

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Parida escrita por ratonnnmiércoles, 03 de octubre de 2007 | 17:06 
cierto

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Parida escrita por marciana Idomingo, 21 de octubre de 2007 | 3:23 
EN MI PAIS HAY MUCHOPS AVISTAMIENTOS DEBERIAN ESTUDIAR CHILE SOBRE TODO LA ISLA DE MAIPO.

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Parida escrita por Foxmiércoles, 31 de octubre de 2007 | 21:43 
Yo creo q t0d0 esto es verdad. por q no puede ser q seamos los unicos en el univers0. hay tantos millones y millones de galaxias, estrellas,etc. de lugares sin ver. q puede ser q halla vida en otros lugares. 
tambien creo.. q las civilizaciones antiguas como Egipto fueron creadas por UFOS. Por q no puedo creer q solamente los humanos creen tan himensas estructuras!

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Parida escrita por xaploolunes, 17 de diciembre de 2007 | 21:49 
en Bolivia mucha gente de las comunidades cerca al lago titicaca vieron muchos objetos extraterrestres porque el lago titicaca es un lugar muy sagrado

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Parida escrita por Astrid-Potterjueves, 10 de enero de 2008 | 8:38 
Yo si creo que existan los extraterrestres pero el video de la autopsia es falso.. se supone que fue cierto pero el video original se perdió y un sujeto, del cual no recuerdo su nombre, recreó la escena, que vendría siendo el video que todos conocemos.

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Parida escrita por fernandoviernes, 11 de enero de 2008 | 1:18 
hola como estan solo quieria saber como me puedo hacer miembro de ese lugar donde lo llaman area 51 por q' la verdad me interesa mucho y quieres ser until para el mundo y para mi mismo.

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Parida escrita por sarcastico monomiércoles, 13 de febrero de 2008 | 1:10 
la verdad algunos relatos pueden resultar extravagantes,pro re sulataria

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Parida escrita por Moisesviernes, 07 de marzo de 2008 | 17:30 
Se dice que tienen miedo a que el mundo cumba en el kaos, que surjan nuevas religiones y que la gente deje de ser productiva. 
Desde luego pensar que estamos solos en el universo es algo tremendamente egocentrico. 
De toda la vida existen, que creeis que eran las nubes de plata y los carros de fuego de la Biblia? Simplemente que ellos lo expresaban en el vocabulario y palabras que podian.

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Parida escrita por janolunes, 24 de marzo de 2008 | 3:06 
la verdad es simple...que solo hay que darse cuenta de los hechos ocurridos y reconocer de que estan,aunque no sepamos donde...estan...

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Parida escrita por wuasthijueves, 10 de abril de 2008 | 2:52 
Me parese exelente este dukumental estamos absolutamente de acuerdo kon la visita a nuestra tierra de los hermagdus de el kosmos a los SERES SUPERIORES ke ustedes llaman extraterrestres ke para nosotros son sivilisaseles ke kon su INTELIGENSIA Y SAVIDURIA VIENEN A ENSEÑARNOS SU SIENSIA pada mejorar nuestra pobre condicion humana.Propongo ke nos organisemos y creemos una organizacion mundial con representante de todos los paises de el mundo, para aserles una GIGANTESKA RESEPCION MUNDIAL de la llegada a la tierra de estas EVOLUCIONADAS SIVILISASELES. GRATISIMAS KONTAKTARMEal correo GAVADAL@HOTMAIL.COM KE LA LUZ DE KELIUM LOS VENDIGA. AL DESPERTAR!... 
 

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UNO PUEDE SER BIZARRO,ESTUPIDO TAL VEZ,PERO TANTOS ? NO SERA ACASO QUE SI HABRA 
ALGO MAS,PARA QUE TANTOS OPINEN ASI...? 



  
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