Almita extraviada

Textito escrito hace años... encontrado revolviendo papeles viejos...  

 

 

Esta es la historia de almita extraviada. 

Empezó extraviada y siguió así, alejándose del camino que debía hacer. 

En algún momento se acercó, casi por azar, hasta enfrentarse cara a cara con su vida. 

Pero se asustó. Tuvo miedo. 

Miedo de que los demás vean como era ella realmente, miedo de quedarse sola, de que no la quieran. 

Es preferible ser normal, antes que sentir el rechazo de los demás. 

Entonces esa almita se volvió a extraviar, esta vez sabiendo que cada paso que daba la alejaba cada vez más de su camino, de su vida, de su felicidad. 

Cambió el trabajo duro de su corazón por la facilidad rápida y la alegría efímera de su mente. 

Prefirió lo superficial e intrascendente a lo auténtico. 

Se refugió en lo externo para alejarse de su interior. 

Ocultó su verdadero ser a los demás y a sí misma, y ya no se atrevió a mirarse al espejo. 

También empezó a costarle mirar a los demás a los ojos. 

Igual, importaba poco, la mayoría estaban llenos de mentira. 

Y así se fue extraviando cada vez más. 

Almita... ¡almita!... Necesitaste perderte para encontrarte... 

Necesitaste bajar hasta el fondo para darte cuenta de que tenías que subir. 

No llores almita.. aunque te sientas unos escalones más abajo, tu vivencia te sirve para crecer, tu vivencia te va a ayudar a remontar vuelo. 

... no sufras, almita, no vale la pena, aunque no lo veas, la puerta se abrió. 

Tan solo un poquito... pero algo pasó. 

Confiá en la vida, almita, confiá en vos, dejá que tu alma guié tus pasitos extraviados, hacia un camino de Amor...