Psicología Humanista

    La Psicología Humanista hace foco en el potencial que tienen las personas más allá de la situación problemática que los aqueja en determinado momento.

    Entiende a las personas como dotadas de potencialidades y eminentemente con valores positivos.
 
    Yo, como un psicólogo humanista entiendo la terapia como un proceso en el cual, la persona va desarrollando sus potencialidades ya sea, para resolver alguna cuestión conflictiva, el desarrollo de habilidades no exploradas o el crecimiento que brinda el autoconocimiento personal.

    Siento al espacio terapéutico como la construcción de un vínculo entre dos personas (paciente y terapéuta) donde es necesario que prime la honestidad, el afecto, la sinceridad y la entrega (mía hacia el paciente y de él hacia la terapia). Sin estos atributos mínimos y necesarios se hace imposible encarar ninguna problemática específica, si lo que se desea, es la solución de determinadas dificultades que llevaron al paciente a la terapia.

    La terapia es un desafío donde el logro radica en que la persona alcance un estado de bienestar, a partir de poder verse a si mismo como tal vez, nunca pudo hacerlo hasta este momento.

    La terapia no es un camino agradable siempre. Existen momentos del devenir terapéutico o etapas del desarrollo de la persona que están cargadas de dolor y pesar. Poder enfrentar dichos momentos acompañadas por alguien que los comprende sin juzgarlos, para guiarlos a la salida del dolor  es la tarea de todo terapéuta que tenga real vocación de ayudar.

 

PREGUNTAS FRECUENTES

 

 

  1. ¿En que se diferencia la Terapia Humanista de las demás?

 

Existen varias diferencias a varios niveles.

 

Al nivel filosófico tiene sus bases en el existencialismo. Busca más allá de valores absolutos, normas establecidas y roles. El hombre real en su existencia desnuda. Cobra significado no lo que el hombre es, sino en lo que se convierte, cada vez en virtud de su obra; esa es su esencia. En el Humanismo se exalta el individuo que se autorealiza.

 

Apunta al fortalecimiento de tres derechos esenciales para las personas:

 

1.    Satisfacer las necesidades del ser humano.

 

2.     Ser único y específico.

 

3.    Realizarse.

 

Pone el énfasis en la experiencia de identidad: ¿Quién soy? ¿Qué hago en este mundo? ¿Quiénes me rodean?

 

A nivel teórico el Humanismo se sitúa como perteneciente a la tercera fuerza de las corrientes psicológicas, siendo las otras el Psicoanálisis y el Conductismo.

 

En el Humanismo se habla de “voluntad de sentido”, en contraste con el Psicoanálisis Freudiano, donde los sentidos y los principios son “Mecanismos de Defensa”.

 

Para la Psicología Humanista si un hombre puede encontrar y logra dar significado a su vida, se vuelve feliz.

 

Defiende algunas leyes:

 

1.               El poder está en el presente. El presente es el antídoto de la neurosis.

 

2.               La experiencia es lo que más importa. Por eso la terapia es vivencial.

 

3.               Mantiene un enfoque holístico. En donde el todo es más que la suma de sus partes.

 

Existen también diferencias entre encuadre terapéutico entre un enfoque y el otro.  Para el Humanismo la honestidad que se genera en el vínculo es fundamental para el proceso, para ello el terapeuta no esconde nada que pueda ser útil para el paciente. Un psicólogo Humanista no tiene problemas en hablar de su vida, sus experiencias, sus emociones, siempre y cuando sean pertinentes a lo que le pasa al paciente.

 

Y por último existen diferencias de técnicas terapéuticas encaminadas a ayudar al paciente con las dificultades que le aquejan.

 

  1. ¿Están los Psicólogos Humanistas mejor preparados para ayudar a los pacientes?

 

No necesariamente. De la misma manera que hay terapeutas de diferentes tipos y estilos. También hay pacientes diversos, y tal vez algún tipo de paciente necesite de un tipo de psicólogo específico para ser acompañado. Yo soy el mismo psicólogo con todos mis pacientes. A algunos les sirve mi forma de ser y trabajar y a otros no. Lo importante aquí es que cada paciente encuentre su propio terapeuta. A veces esa búsqueda hace que pase un tiempo probando diferentes estilos hasta que halla al propio.

 

  1. ¿Cómo sé si el enfoque Humanista a mi me sirve?

 

No lo sabes hasta que no pruebas y una vez que probaste, la respuesta a esa pregunta la tienes tú, no el psicólogo.

 

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