El Rayo Saltarín

Cuentan que un día llegó del Sur un chico pequeñito, que no pasaba del metro sesenta.
Cuentan que venía a jugar al fútbol, que era un rayo saltarín.

Cuentan que quería jugar en un grande, que se quedó en las inferiores de Argentinos.

Cuentan que era tan rápido que se las llevaba todas, por abajo y por arriba.

 

Debutó en la Primera de Argentinos Juniors reemplazando a su compañero Gustavo Oberman. Tres años en Primera le valieron el reconocimiento de la hinchada. Sin embargo, entró a la historia del fútbol argentino salvando a Gimnasia del descenso al meter dos goles en dos agónicos minutos finales. Volvió a Argentinos desde Ecuador para ocupar el lugar del “Chuco” Sosa. Y volvió a rendir, como siempre, ya con 26 años, en la plenitud de su carrera.

 

Cuentan que Franco Niell no mete muchos goles, que es más asistente que goleador.

Cuentan que Franco Niell, con su pequeña estatura, marca más de cabeza que con el pie.

Cuentan que Franco Niell tuvo una noche mágica contra el Fluminense.

Cuentan que Franco Niell metió dos cabezazos que enmudecieron Río de Janeiro.
 

Andrés Margolles

Madrid, 10-02-2011

 

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